jueves, 30 de abril de 2026

Los fabricantes de bulos desde las instituciones, han decidido que la desinformación es un problema

Desde las universidades, nos predicaban ayer que no hay una verdad en la historia, sino que hay una por cada colectivo implicado, hoy nos hablan de sesgos y de parcialidad. Son los mismos que sometieron la preocupación por la verdad y el rigor de los hechos, a menudo tan difícil de apresar, al poder del relato. En el trasfondo latía una visión perversa que proclamaba que la democracia, la opinión de la mayoría, también tenía la capacidad para decidir sobre lo cierto. Si un relato triunfaba es porque la ciudadanía lo consideraba más cierto que sus alternativas, y, por tanto, estaba bien. O al menos lo estuvo hasta que empezaron a triunfar los relatos de los otros, de los fachas, y entonces resultó que la democracia podía equivocarse. Ahora se rasgan las vestiduras y parecen clamar, como el Capitán Renault, de Casablanca: ¡Qué escándalo, aquí se juega! Pero es sólo porque contemplan con alarma y preocupación cómo relatos distintos a los suyos se abren paso y calan en la gente.
Ahora, de repente, los desinformadores profesionales; los maestros en la creación de cortinas de humo; los manipuladores de las emociones en contra de la verdad; los fabricantes de bulos, no desde cuentas anónimas, sino desde las instituciones, han decidido que la desinformación es un problema. La democracia está bien si triunfan nuestras ideas, pero no es verdadera democracia cuando triunfan las de los demás, que, por descontado, son perversas y peligrosas, escribe Vidal Arranz.

Belleza interior

“No hace falta que fabriquemos nuestra belleza exterior con maquillajes y ropa de última moda porque la verdadera belleza reside en nosotros mismos. Sé suave, no dejes que el dolor te endurezca. Crea tu propia belleza, una que no se pueda definir con palabras y cultívate con los pequeños detalles. La clave está ahí, dentro, aunque no le des la importancia que merece. Búscate, encuéntrate y deja que salga toda tu luz interior”, escribe la psicóloga Raquel Aldana.
“La belleza exterior no es más que el encanto de un instante. La apariencia del cuerpo no siempre es el reflejo del alma”, escribía George Sand, novelista y periodista francesa, considerada una de las escritoras más populares de Europa en el siglo XIX. Tenemos que ser muy fuertes para no dejarnos llevar por todo el entorno que intenta vendernos que la verdadera belleza se encuentra en el exterior, en vez de en el interior. Cambiemos nuestra perspectiva, reencontrémonos con nosotros mismos, logremos ver todo lo bello que reside en nuestro interior.
“El paso del tiempo arruga nuestro rostro, dice Aladana, resta energía física, blanquea nuestros cabellos, pero nuestro interior va en dirección opuesta, se enriquece. De nada sirve gastarse miles de euros en cirugías si ni siquiera nos conocemos a nosotros mismos. Sabiendo que no podemos ser del gusto de todo aquel que nos crucemos, comenzaremos a aceptar que no debemos preocuparnos tanto por agradar. Esto nos hará mirar hacia nuestro interior y desarrollarnos. De esta forma, nuestra belleza interior aumentará y realmente seremos mucho más atractivos a los demás a pesar de que nuestro físico ya no sea tan juvenil.”
El equipo de Solano-Gómez realizó un experimento en el que comprobaron que el físico influye a la hora de contratar a alguien. Es decir, los contratantes se dejaban influir por el físico de los aspirantes a un puesto de trabajo. ¿Y qué podemos sacar de aquí? Que por mucho que un físico nos pueda servir para acceder a un puesto de trabajo, si por dentro no somos aptos para desempeñar la labor asignada, no duraremos mucho. Cuidar el físico es necesario, pero cuidarnos y cultivarnos, es fundamental.

miércoles, 29 de abril de 2026

Pasteur era violentamente atacado por sus mismos colegas

Louis Pasteur 
Escribe Axel Munthe en su libro La historia de San Michele que “el destino ha querido que el más adorable de los animales sea portador de la más terrible de las dolencias, la hidrofobia. He presenciado en el Instituto Pasteur las primeras fases de la larga batalla entre la ciencia y el temido enemigo, y he asistido también a la victoria final, que ha salido carísima. Han sido necesarias verdaderas hecatombes de perros y también, a veces, alguna vida humana. Visitaba yo a los animales condenados, para darles el poco consuelo que podía, pero llegó a ser para mí tan penoso, que tuve que dejar el Instituto Pasteur durante algún tiempo. Mas nunca pensé que aquello no fuera justo, que no se tuviese que hacer cuanto allí se hacía. Estuve presente en muchas tentativas fracasadas. Vi morir a muchas personas antes del tratamiento por el nuevo método y después de él. Pasteur era violentamente atacado, no sólo por toda clase de ignorantes, aunque caritativos apasionados de los perros, sino también por muchos de sus mismos colegas; fue asimismo acusado de ocasionar con su suero la muerte de varios de sus enfermos. Él prosiguió su camino sin desanimarse por el fracaso; pero quienes le vieron en aquel tiempo sabían muy bien lo mucho que padecía por tener que torturar perros, a los que tanto quería. Era el mejor de los hombres. Una vez le oí decir que nunca tendría valor para matar a un pájaro. Nada omitía para disminuir en lo posible el padecimiento de los perros del laboratorio; hasta el guardián de las perreras de Villeneuve de l’Etang, un antiguo gendarme llamado Pernier, fue elegido para aquel cargo por el mismo Pasteur, pues sabía que quería mucho a los perros. Aquellas perreras contenían sesenta, inoculados con suero y llevados regularmente a las perreras del antiguo Liceo Rollin para mordeduras de prueba. En estas perreras había cuarenta canes hidrófobos. La cura de éstos, espumajeantes de rabia, era muy peligrosa, y con frecuencia me asombró el valor demostrado por todos los que intervenían en la operación. Pasteur no tenía temor alguno.” 
“La mayor parte de esos perros de laboratorio la constituían perros vagabundos, sin casa, recogidos por la Policía en las calles de París; pero muchos de ellos parecían haber conocido días mejores; allí padecían y morían en la oscuridad, soldados desconocidos de la batalla del cerebro humano contra la enfermedad y la muerte. Allí cerca, en La Bagatelle, en el elegante cementerio de perros fundado por Sir Richard Wallace, hay enterrados centenares de perros falderos y perritos de salón, con inscripciones que recuerdan su inútil y blanda vida grabadas por tiernas manos en las cruces de mármol de sus tumbas.”

Los narcos no leen literatura

En una entrevista el escritor mexicano Eduardo Antonio Plana este cuenta como hay muchísimos esclavos en México, esclavos del narco. No nada más los que esclavizan para ser sicarios. Donde está muy cabrón es en Michoacán.  Tienen un chingo de esclavos en las minas. Hubo por ahí de 2010, 2012, un montón de médicos esclavizados por el cártel del Golfo. Un amigo mío nunca volvió a aparecer, lo sacaron de su casa. Ya sabes, entran varios tipos armados hasta los dientes, vestidos de negro con capucha, y delante de la familia lo sacan de las greñas y dicen: “tráete tu maletín y la chingada. Es para atender a los heridos”. Ya no lo volvieron a ver nunca. Elmer Mendoza, que está metidísimo en esto del narco y todo eso. Elmer lo dice muy claro, dice: “Los narcos no leen”. Y no leen. Pero sí leen periódicos. Entonces los cronistas, los que hacen crónica, sí han recibido muchas amenazas: Alejandro Almazán, Diego Enrique Osorno, todos ellos. Los literatos no. No hay bronca. Los narcos no leen literatura.

El gobierno representativo es una forma de gobierno esencialmente diferente a la democracia

Emmanuel-Joseph Sieyès
Emmanuel-Joseph Sieyès recalca la “enorme diferencia” entre democracia, en la que son los propios ciudadanos quienes hacen las leyes, y el sistema representativo de gobierno, en el que confían el ejercicio del poder a representantes electos. Para Siéyès la superioridad del sistema representativo no estriba tanto en el hecho de que produzca decisiones menos parciales y menos apasionadas, sino en que constituye la forma de gobierno más apropiada para las condiciones de las “sociedades comerciales” modernas, en las que los individuos se ocupan ante todo de la producción y el intercambio económico. En ese tipo de sociedades, indica Siéyès, los ciudadanos ya no gozan de tanto tiempo libre como requiere el prestar constante atención a los asuntos públicos y deben, por tanto, emplear la elección para confiar el gobierno a quienes puedan dedicar todo su tiempo a esa tarea.
Para Siéyès igual que para James Madison, el gobierno representativo no es un tipo de democracia; es una forma de gobierno esencialmente diferente y, además, preferible.

martes, 28 de abril de 2026

Populismo, una forma determinada de hacer política

El populismo es una forma determinada de hacer política, y se centra en la soberanía del pueblo. Esto significa que la democracia es importante para ella, por lo que el pueblo debe tener el poder. Este elemento se puede ubicar muy bien en la democracia.Pero más allá de eso, el populismo divide a la sociedad en dos bandos de poder: las élites, que tienen el poder, y el pueblo, que no lo tiene. El populismo dice que las élites han traicionado su promesa de representar al pueblo para favorecerse a sí mismas. Las instituciones políticas, como los partidos tradicionales o el aparato estatal, son siempre sospechosas para el populismo, porque, en su opinión, no reflejan la voluntad del pueblo. Lo mismo se aplica a los medios de comunicación tradicionales, a los que el populismo acusa de distorsionar la voluntad del pueblo.
El populismo polariza mucho y simplifica tanto el discurso que la gente tiene la impresión de que no necesita discutir nada más porque la solución es muy sencilla. La ventaja para la democracia es que con el populismo se puede movilizar a la gente muy rápidamente. Pero el populismo tiene un efecto divisorio; los problemas siempre se presentan en blanco y negro, se ignoran las zonas grises. Desde el año 2000, el populismo ha aumentado en todo el mundo. 
El populismo de derechas ha crecido significativamente desde aproximadamente 2010. En Alemania, un poco más tarde que en Austria, donde el FPÖ logró el éxito a finales de los años 90. Tiene que ver con la crisis de representación; la gente tiene la impresión de que sus preocupaciones ya no se tienen en cuenta. Los estudios de ciencia política en Alemania han preguntado si la población se siente representada por los partidos. Y algunos de los encuestados dijeron que no. También hay una crisis distributiva, la brecha entre ricos y pobres se ha ido ampliando, especialmente desde los años 2000, por no hablar de todas las demás crisis (la crisis climática, los problemas migratorios y la guerra en Ucrania) y, por supuesto, el auge de las redes sociales.

Tránsito de la vida a la muerte

Antonio de Gregorio Rocasolano
Antonio de Gregorio Rocasolano (1873-1941), catedrático de Química general de la Universidad de Zaragoza,Einstein visitó su Laboratorio de Investigaciones Bioquímicas cuando vino a España en 1923. Sus creencias católicas se ponen de manifiesto en el libro De la vida a la muerte, en cuyo prólogo comenta que “al estudiar el desarrollo de la vida y el tránsito de la vida a la muerte, surge el impulso religioso que no puede disimularse cuando se medita sobre estas ideas. Es cierto que esta inclinación religiosa origina algunas concepciones fantásticas; pero quien se oriente tomando como guía la Revelación y las enseñanzas del Creador, que quiso hacerse hombre para que pudiéramos comprenderle, queda libre de fantasías inútiles y de vacilaciones perturbadoras de la serenidad espiritual que precisa para interpretar los hechos experimentales que aparecen en el Laboratorio de Química cuando se estudian sin pasión estos problemas biológicos. En el momento actual los eclecticismos doctrinales, las medias tintas, han desaparecido, y en el continuo batallar que es la vida del hombre sobre la tierra, solo quedan en pie, cual gladiadores en plena lucha, la tradición espiritualista de la Iglesia Católica, con toda su fecundidad, difundiendo por el mundo el amor a Dios y al prójimo que enaltece la vida y nos prepara otra mejor, y el materialismo ateo bárbaramente lógico cuando actúa, porque si para el hombre, como para las fieras, no hay más vida que la presente, debe vivir como mejor pueda, aunque para conseguirlo tenga que atropellar todo usando de armas traidoras para derribar eso que sus sabios dirigentes llaman convencionalismos crueles, es decir, cuanto constituye el firme cimiento de la civilización cristiana”.


lunes, 27 de abril de 2026

La casa siempre acaba ganando

“Al igual que apostar en el casino o en las carreras de caballos, especular en el mercado puede ser emocionante o incluso provechoso (si se acaba teniendo suerte). En cualquier caso, es el peor modo imaginable para crear un patrimonio. El motivo es que Wall Street, al igual que Las Vegas o que el hipódromo, ha ajustado las probabilidades de modo que la casa siempre acabe ganando, al final, a cualquiera que trate de ganar a la casa a su propio juego especulativo. Por otra parte, la inversión es un tipo de casino único, en el que es posible no perder al final, siempre y cuando se juegue única y exclusivamente siguiendo las reglas que ponen las probabilidades claramente a su favor. Las personas que invierten ganan dinero para sí mismas; las personas que especulan ganan dinero para sus corredores. Ése, a su vez, es el motivo de que Wall Street siempre minusvalore las virtudes duraderas de la inversión y acentúe el llamativo atractivo de la especulación”, escribe Benjamin Graham, conocido como The Dean of Wall Street (el decano de Wall Street), Graham es considerado el padre de “inversión en valor”, una estrategia de inversión que empezó a enseñar en la Escuela de Negocios de Columbia. 

Las necesidades primordiales del hombre

Como afirmó Frazer,“vivir y hacer vivir, comer y engendrar hijos, tales han sido las necesidades primordiales del hombre en el pasado, y tales serán las necesidades primordiales del hombre en el futuro mientras el mundo exista. Se pueden añadir otras cosas para enriquecer y embellecer la vida humana, pero si antes no fueran satisfechas estas necesidades, la propia humanidad dejaría de existir”. 


domingo, 26 de abril de 2026

Una vez que se consiga la habilidad tecnológica para manipular el corazón, la política democrática se convertirá en un espectáculo de guiñol emocional

“Hemos perdido la noción de una realidad objetiva. La noticia está en describir qué ocurre en las redes” dice el catedrático de Ciencias Políticas Fernando Vallespín.“Ya no vivimos en una democracia, vivimos en una emocracia, donde los sentimientos importan más que la razón. Y nunca te valgas de palabras cuando puedas usar un emoji”, dice el historiador Niall Ferguson.
“Las redes sociales han erosionado la conversación pública, ineludible en una democracia; y ya no hay gatekeepers o intermediadores, como eran los medios de comunicación de masas tradicionales”. Y estos últimos en lugar de observar la realidad, como hacían antes, “cada vez observan más cómo las redes sociales observan la realidad”. De forma que, “ya nadie filtra o tutela la opinión pública”.Al perder esos medios o gatekeepers, la “auctoritas de intermediadores”, las redes se han convertido en “un espacio donde cualquiera puede entrar; donde nadie se cree nada y donde opiniones disidentes cuestionan la posición científica oficial”. Se trata, generalmente, de opiniones “reactivas, no se dialoga o argumenta”; y el usuario entra en las redes “para enfrentarse a alguien”, opina Fernando Vallespín.


“El control de las emociones por parte de la inteligencia artificial supone una revolución que tiene consecuencias políticas espeluznantes” afirma Vallespín. Con los algoritmos “nuestras preferencias, nuestros deseos, nuestros pensamientos son cognoscibles sin necesidad de que nosotros los declaremos”. Sobre todo, cuando en procesos electorales, se manipulan los comicios utilizando “nuestras debilidades y nuestros miedos contra nosotros. Tocan nuestras emociones como quien aprieta un botón”. Vallespín citando a Yuval Harari advierte que “una vez que alguien consiga la habilidad tecnológica para manipular el corazón humano, de forma fiable, barata y a escala, la política democrática se convertirá en un espectáculo de guiñol emocional”. A pesar de todo, “los medios tradicionales siguen ahí” apostilla; y las redes sociales también puede servir para “difundir buenos artículos”. Pero la pregunta que cabe hacerse es “si hay suficiente deliberación en el espacio público para compensar el ruido”.

Pecar contra la luz es ver el bien y elegir el mal

Pecar contra la luz es ver el bien y elegir el mal por simple voluntad de que prevalezca la propia libertad.Esta libertad sin Dios conduce a la nada, a la muerte de uno mismo.Este suicidio del alma rebasa a uno mismo y se vuelve contra los demás. Odian la luz en ellos y en los demás.
El cristianismo profundiza en el hombre pecador. Un drama de Shakespeare, una tragedia de Racine, una novela de Dostoievski, son más humanos, más ricos, más bellos que todo lo que produjo Grecia, no porque sus autores fueran más geniales, sino porque se dejaron influir por el cristianismo.Cierto que no abandonamos la belleza del hombre, tan amada por los griegos; más sabemos que es preciso volver a hallarla, reconquistarla, escribe Charles Moeller.

Pensar es difícil, por eso la mayor parte de la gente juzga


                                   
Sabemos que todo acontecimiento de la vida a menudo no es visto de la misma manera por todos. Decía Jung que “pensar es difícil, por eso la mayor parte de la gente juzga”. Es más fácil agarrarse a las simplezas, pero éstas a través de su sabor dulzón nos dejan amargas las entrañas, como el Libro que un ángel del Apocalipsis le pide a san Juan que coma (Apc 10,8-10). Una indigestión que en la actualidad degenera fácilmente en el que los psicólogos llaman Síndrome de Tarzán, el cual impide digerir y sanar a toda persona que va saltando de experiencia en experiencia y de relación en relación de manera irreflexiva.


sábado, 25 de abril de 2026

Los españoles no deben ser considerados verdaderos colonos, puesto que ellos no tuvieron que emigrar para librarse de condiciones opresivas


La Corona española no escatimó esfuerzo alguno para evitar que los criminales y otros elementos socialmente indeseables emigraran a América; en tanto que, a veces, la política británica llevó a efecto la deportación de la población criminal a sus colonias de Australia y América. Los españoles, al revés de muchos de los ingleses, no sintieron la necesidad de ir a América para escaparse de persecuciones religiosas o de otra especie. Uno de nuestros historiadores, autor de un texto universitario, da a entender que los españoles no deben ser considerados verdaderos colonos como los ingleses, puesto que ellos no tuvieron que emigrar para librarse de tales condiciones opresivas en Europa.


Los hogares más antiguos en América fueron construidos por los españoles en su doble papel de conquistadores y colonos. Cristóbal Colón, en su segundo viaje en 1493, llevaba cerca de 1.500 colonos, junto con los avíos e impedimenta (semillas, plantas, ganado, etc.) necesarios por lo regular en tales empresas. Y el gobernador Nicolás de Ovando, a su llegada al Nuevo Mundo en 1502, lo hizo con una flota de cerca de 2.000 colonos, funcionarios, clérigos, etc. De ahí en adelante, los barcos y flotas que viajaban desde España al Nuevo Mundo llevaban regularmente mujeres, niños, criados, menestrales, operarios, comerciantes, etc.; en suma, todo tipo de carga humana.En nuestros malentendidos sobre la colonización española en el Nuevo Mundo, normalmente ignoramos la fortaleza y el espíritu de la mujer española, y la lealtad hacia sus hombres; un buen número de fascinantes obras podrían ser escritas sobre la mujer española en la conquista y colonización de las Américas. La conquista española en América fue marcadamente un logro más de diplomacia que de guerra. Tuvo que ser así, puesto que las fuerzas de exploración e invasión fueron tan pequeñas que, de otro modo, no hubieran podido sobrevivir y conquistar. Comparados con la perspicaz diplomacia española, las más famosas armas de fuego, caballos y espadas de acero fueron, a menudo, de menos eficacia. La famosa historia de Cortés en Méjico, es ejemplo clásico de un proceso diplomático que se repitió con frecuencia. Los conquistadores tuvieron una constante necesidad de aliados indios y los buscaron por medios diplomáticos, algunas veces con demostraciones ejemplares de fuerza y astucia, a veces por medio de regalos, palabras endulzadas y tratados de alianza con ciertas tribus y naciones indias, para combatir a sus enemigos tradicionales. Asimismo, es correcto caracterizar las victorias españolas en América como un proceso de indios conquistados por otros indios, bajo la supervisión blanca. Así los tlaxcaltecos tuvieron un gran placer en ayudar a los españoles a derrotar a sus odiados y perennes enemigos, los aztecas; y los aztecas, a su vez, ayudaron a los españoles en su lucha y colonización en otras fronteras.


Fueron ejecutadas en Hispanoamérica poco más de un centenar de personas como resultado de los procesos de la Inquisición, durante unos 250 años de existencia formal. Contrasta con la tortura y ejecución de católicos en la Inglaterra de Isabel (1558-1603): 130 sacerdotes y 60 seglares, cifra que se eleva a 250 si incluimos los que murieron en prisiones del Estado. El cálculo de muertes de los acusados de brujería en los estados alemanes, durante los siglos XVI y XVII, alcanza sobradamente a varios millares.

Referencia: Árbol de odio (Philip Wayne Powell)

El deseo es el cebo que atrae a las ideas

“Una idea es un pensamiento, escribe David Lynch. Es un pensamiento que abarca más de lo que crees cuando se te ocurre. Pero en ese instante inicial salta una chispa. En una tira cómica, si alguien tiene una idea, se enciende una bombilla. Ocurre en un instante, como en la vida.Te enamoras de la primera idea, de una piececita minúscula. Y en cuanto la tienes, el resto llega con el tiempo.”
“El deseo para una idea es como el cebo. Cuando pescas tienes que ser paciente. Cebas el anzuelo y luego esperas. El deseo es el cebo que atrae a los peces, a las ideas.”

viernes, 24 de abril de 2026

Sin afecto a nada, la vida languidece

El corazón humano también necesita el ímpetu del amor. Sin afecto a nada, la vida languidece y se apaga la ilusión. Las sombras crecen y la debilidad aumenta, escribe José Manuel Horcajo.

La ancianidad comienza cuando se empieza a perder la curiosidad intelectual

Santiago Ramón y Cajal
Para don Santiago Ramón y Cajal la ancianidad comienza cuando se empieza a perder la curiosidad intelectual. Eso lo manifiesta en la introducción de su libro El mundo visto a los 80 años, publicado pocos meses antes de su muerte. Aun con la salud muy deteriorada, don Santiago nunca perdió su curiosidad por el conocimiento, el entusiasmo del investigador científico.

jueves, 23 de abril de 2026

La vida es una sucesión de crisis

“Nuestra vida esta hecha de una sucesión de momentos críticos. Y seriamos bien desgraciados si esperásemos encontrar una forma de reposo tranquilo, si tuviésemos la nostalgia de una inercia tranquila. Una vida sin violencia; pero eso no sería ya del todo una vida. La vida es una sucesión de crisis. Sin duda hemos de consolarnos con esta evidencia tan simple; sin duda hemos de resignarnos a que la estabilidad no forme parte de nuestra existencia, como tampoco forma parte de la historia del mundo.”
“Nada sería más peligroso, y nada ha sido más peligroso, que confiar la política a los grandes idealistas que soñaban con un mundo sin violencia. Basta mirar lo que ha sido el resultado de las grandes ideologías.”
"Esperar" de François -Xavier Bellamy   

La muerte está sobre nosotros y nosotros con el cigarro en la cama


Resulta que a Dios no se le puede aplicar las ideas simplistas que nos hacemos los hombres sobre la justicia y resulta también que nuestras relaciones con Dios no se fundamentan con un doy para que me des contable, en el que nosotros seriamos siempre los acreedores y los beneficiarios pasivos. Dios cosecha donde no ha sembrado, significa que tenemos que poner algo de nuestra parte, esforzarnos, dar un préstamo, tener iniciativas, La actitud de ¿que mal he hecho?, No he hecho mal a nadie; hago lo que puedo, no puedo más, es una actitud bobalicona en contradicción con la parábola de los talentos y demuestra que no hemos entendido lo grave que es el pecado de la pereza y lo concreto que es para Dios el estímulo, los cielos se conquistan.Tampoco hemos comprendido la gravedad e insistencia con la que se nos pide el esfuerzo, que aspiramos a lo imposible, e incluso el imposible mismo.
Con Dios no se juega. “Sal de tu tierra y de tu parentela y de la casa de tu padre”, “Coge tu cruz”, “Sígueme”, “Estad atentos” “Lavaros y limpiaros”, “Vete y grita”, Levántate coge tu camilla y echa a andar”. No hay que estarse quieto; no se trata de conseguir cosas, del confort, de sueños dulces; Oblomov está condenado; nadie puede encontrar un pretexto para la pereza, en la enfermedad, en la locura.Y ni siquiera en la justicia, la higuera. ¿Entonces por qué se amonesta a Marta? Porque la retienen cosas triviales, se fatiga en balde y pierde la medida, se agita. El Señor nos llama a tareas serias. La muerte está sobre nosotros y nosotros con el cigarro en la cama (como Oblomov) o nos partimos los riñones por unos platos, como si fueran esencias (como Marta), escribe Nicolae
Steinhardt en El diario de la felicidad. 

miércoles, 22 de abril de 2026

El aumento de las familias españolas empobrecidas 

El aumento de las familias españolas empobrecidas refleja una realidad que cada vez más hogares viven en silencio. El último informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) revela que millones de ciudadanos afrontan dificultades para pagar gastos básicos. El estudio, basado en una encuesta a 3.907 hogares entre 25 y 79 años, muestra un dato alarmante; casi la mitad de los hogares no puede asumir el coste del coche, el 40% tiene problemas para comprar carne o pescado y un 33% no logra pagar la calefacción. Esta situación describe un país donde el poder adquisitivo se debilita mientras los gastos esenciales aumentan.
Según el estudio, el 49% de los hogares tiene dificultades para pagar tratamientos dentales; el 45% afronta problemas para costear gafas o audífonos y el 41% encuentra obstáculos para pagar atención psicológica o salud mental. El 42% de los hogares reconoce dificultades para pagar la hipoteca. Además, el informe señala que el 61% de las familias tiene problemas para ahorrar y el 59% no puede financiar vacaciones.
Ante este escenario, la OCU plantea varias medidas para aliviar la presión económica sobre los hogares.Entre sus propuestas destacan eliminar el IVA en alimentos esenciales como carne y pescado, que actualmente tienen un impuesto del 10%. Reducir del 4% al 0% el IVA de productos básicos como pan, leche o arroz. El objetivo consiste en contener el impacto de la inflación y proteger el poder adquisitivo de las familias.

La verdadera amistad

David y Jonatán
“Jonatán, aquel excelente joven, sin atender a su estirpe regia y a su futura sucesión en el trono, hizo un pacto con David y, equiparando el siervo al señor, precisamente cuando huía de su padre, cuando estaba escondido en el desierto, cuando estaba condenado a muerte, destinado a la ejecución, lo antepuso a sí mismo, abajándose a sí mismo y ensalzándolo a él: Tú, le dice, serás el rey, y yo seré tu segundo.Ésta es la verdadera, la perfecta, la estable y constante amistad, la que no se deja corromper por la envidia; la que no se enfría por las sospechas; la que no se disuelve por la ambición; la que, puesta a prueba de esta manera, no cede; la que, a pesar de tantos golpes, no cae; la que, batida por tantas injurias, se muestra inflexible; la que provocada por tantos ultrajes, permanece inmóvil. Anda, pues, haz tú lo mismo” (B. Elredo, De spirituale amicitia).

El saber que va unido a la virtud

Manifestaba Sir Tomas Moro que “el saber que va unido a la virtud tiene para mi más importancia que todos los tesoros de los reyes. Y si el prestigio del saber no va acompañado de una buena conducta, ¿qué otra cosa es sino estupenda y celebre infamia?…Forma su carácter quien lo eleva hacia la virtud y los bienes verdaderos.”

Tomás Moro

Hay que evitar, dice Moro, los precipicios de la soberbia y de la ostentación, caminando por las llanas praderas de la modestia. Que no deslumbre jamás a sus hijos el fulgor del oro; que no suspiren nunca por poseer lo que admiran en el prójimo. Quiere que practiquen “la piedad hacia Dios, la caridad para con el vecino y la modestia y humildad cristiana para consigo mismo. De esta forma el Señor premiará su vida con la inocencia; y en la certidumbre de esa espera no sentirán horror de la muerte”.



martes, 21 de abril de 2026

La trayectoria histórica del marxismo-leninismo está profundamente arraigada en el pensamiento político chino

La trayectoria histórica del marxismo-leninismo está profundamente arraigada en el pensamiento político chino y ha sido revivida muy activamente bajo Xi Jinping. A lo largo del siglo XX, Mao Tsetung y otros importantes líderes políticos comunistas participaron en debates teóricos sobre el marxismo, lo que trajo inmensas consecuencias. Por ejemplo, la noción de "lucha de clases" llevó la muerte de un millón de terratenientes en los primeros años del gobierno de Mao.
A pesar de que la "clase" ha caído en desgracia como una forma de definir la sociedad, el lenguaje político de China hoy todavía está moldeado por ideas como "lucha", "antagonismo" y concepciones del "socialismo" en oposición al “capitalismo". Las principales publicaciones, como el órgano teórico del Partido Comunista, Qiushi, debaten regularmente las "contradicciones" de la sociedad china en términos que se basan ampliamente en la teoría marxista. La China de Xi define la competencia entre Estados Unidos y China como una lucha que puede entenderse en términos de antagonismo marxista. Lo mismo ocurre con las fuerzas económicas de la sociedad y su interacción; las dificultades para hacer crecer la economía y mantener ese crecimiento adecuadamente "verde" se interpretan en términos de contradicción. En el marxismo clásico se llega a un resultado esperado, o síntesis, pero no sin antes trabajar a través de "antagonismos" a menudo dolorosos y prolongados.

Noche de San Daniel

Cuenta el historiador José Calvo que en la llamada Noche de San Daniel, los universitarios madrileños promovieron importantes tumultos, como consecuencia de la expulsión de don Emilio Castelar de su cátedra por haber escrito un duro artículo publicado en La Discusión, bajo el título de El Rasgo, en el que descubría la farsa montada por Narváez a propósito de la venta de bienes del Real Patrimonio. Narváez lo había presentado ante las Cortes como si de un grandioso acto de generosidad de la reina se tratase. Isabel II de España vendía su patrimonio para atender las necesidades públicas, cuando en realidad estaba embolsándose una parte importante de la venta de unos bienes que, por pertenecer al patrimonio, eran propiedad de todos los españoles. Hubo diputados que lloraron de emoción y quien la comparó con la otra Isabel reina de España, Isabel la Católica. La ira de Narváez ante el artículo de Castelar lo llevó a solicitar la expulsión de la Universidad Central del catedrático de Historia filosófica y crítica de España, a lo que el rector se negó. El asunto derivó en violentos altercados en la noche del 10 de abril de 1865, festividad de San Daniel.

lunes, 20 de abril de 2026

Hay acciones que siempre y en todas circunstancias se clasifican como mala

Benedicto XVI manifiesta que entre “las libertades por las que la Revolución de 1968 peleó estaba la libertad sexual total, una que ya no tuviera normas. La voluntad de usar la violencia, que caracterizó esos años, está fuertemente relacionada con este colapso mental. De hecho, las cintas sexuales ya no se permitían en los aviones porque podían generar violencia en la pequeña comunidad de pasajeros. Y dado que los excesos en la vestimenta también provocaban agresiones, los directores de los colegios hicieron varios intentos para introducir una vestimenta escolar que facilitara un clima para el aprendizaje.Parte de la fisionomía de la Revolución del 68 fue que la pedofilia también se diagnosticó como permitida y apropiada. Prevaleció principalmente la hipótesis de que la moralidad debía ser exclusivamente determinada por los propósitos de la acción humana. Si bien la antigua frase “el fin justifica los medios” no fue confirmada en esta forma cruda, su modo de pensar si se había convertido en definitivo. En consecuencia, ya no podía haber nada que constituya un bien absoluto, ni nada que fuera fundamentalmente malo; (podía haber) solo juicios de valor relativos. Ya no había bien (absoluto), sino solo lo relativamente mejor o contingente en el momento y en circunstancias”.
Y añade Benedicto XVI que “el Papa Juan Pablo II, que conocía muy bien y que seguía de cerca la situación en la que estaba la teología moral, comisionó el trabajo de una encíclica para poner las cosas en claro nuevamente. Se publicó con el título de Veritatis splendor (El esplendor de la verdad) el 6 de agosto de 1993 y generó diversas reacciones vehementes por parte de los teólogos morales. Antes de eso, el Catecismo de la Iglesia Católica (1992) ya había presentado persuasivamente y de modo sistemático la moralidad como es proclamada por la Iglesia. Nunca olvidaré cómo el entonces líder teólogo moral de lengua alemana, Franz Böckle, habiendo regresado a su natal Suiza tras su retiro, anunció con respecto a la Veritatis splendor que si la encíclica determinaba que había acciones que siempre y en todas circunstancias podían clasificarse como malas, entonces él la rebatiría con todos los recursos a su disposición.Fue Dios, el Misericordioso, quien evitó que pusiera en práctica su resolución ya que Böckle murió el 8 de julio de 1991. La encíclica fue publicada el 6 de agosto de 1993 y efectivamente incluía la determinación de que había acciones que nunca pueden ser buenas”.

Parsis

Edwin Oliver James, fue profesor de historia y filosofía de la religión en la Universidad de Londres, escribe que del gran movimiento iniciado por Zaratustra sólo quedó en el Irán un pequeño resto después de la conquista musulmana en el siglo VII d. C. Estos pocos creyentes recibieron en Persia el nombre de gabaríes (infieles) porque se negaban a aceptar la autoridad de Mahoma, y las persecuciones prolongadas han reducido su número hasta menos de diez mil en la actualidad. Pero esta disminución progresiva no les ha impedido seguir practicando tenazmente su antigua fe en sus templos del fuego, depurada de muchos de sus aditamentos dualistas y mágicos posteriores. Los demás pasaron en los siglos VII y VIII a la India, donde se les conoce como parsis (pobladores de Pars, la Persia antigua). Allí se establecieron en condiciones menos inhóspitas, principalmente en la zona de Bombay, y no tardaron en formar una comunidad muy próspera que hoy día integran unas cincuenta mil personas, con aproximadamente otras tantas distribuidas por el resto del país y unos cuantos grupos aislados en Londres y otros centros comerciales de todo el mundo, porque los parsis han sido sobre todo hombres de negocios e industriales. Dondequiera que se hayan asentado, siempre han sido correctos, prósperos y muy competentes, generosos y respetados por sus conciudadanos. Han ocupado, en fin, un lugar en la sociedad no muy distinto del de los miembros de la Sociedad de Amigos, con quienes comparten la misma dignidad, reserva y conformidad, la misma independencia y la misma decisión de practicar su fe a su manera, sin trabas ni impedimentos. A los siete años o más tarde se impone a los niños la camisa y el cordón sagrados que simbolizan su iniciación (naojate) en la comunidad de “adoradores zoroástricos de Dios”; se comprometen entonces a “alabar los buenos pensamientos, las buenas palabras y las buenas obras”, y mantenerse fieles a “la religión zoroástrica, que es santa, y, entre todas las religiones que han florecido o florecerán, la más grande, mejor y más excelente, y que es la religión que Dios dio a Zaratustra”. Los parsis tiene la obligación de repetir a diario esta profesión de fe, y de labrarse la propia salvación pensando, hablando y obrando sólo la verdad.

domingo, 19 de abril de 2026

A los monjes se debe la pervivencia del pensamiento y de la civilización del mundo clásico

Los monjes a lo largo de los siglos ejercieron la docencia.  Juan Crisóstomo cuenta que en sus tiempos ( 347-407) era costumbre entre las gentes de Antioquía enviar a sus hijos para ser educados entre los monjes. San Benito instruyó a los hijos de los nobles romanos. San Bonifacio creó una escuela en cada uno de los monasterios que fundó en Alemania, mientras San Agustín y sus monjes construyeron escuelas en Inglaterra. Entre los méritos de San Patricio destaca el fomento de la educación en Irlanda, donde los monasterios se convirtieran en importantes centros de conocimiento, que dispensaban instrucción a monjes y legos por igual. 
Los monjes durante la Edad Media, según Adolf von Harnack, estudiaban las canciones de los poetas paganos y los escritos de los historiadores y filósofos. Los monasterios y las escuelas monásticas vivieron un gran florecimiento, y cada casa se convirtió en un centro de enseñanza y de vida religiosa. Alexander Clarence Flick manifiesta que no solo crearon las escuelas y se convirtieron en maestros sino que sentaron los cimientos de las universidades. Fueron los pensadores y los filósofos de su tiempo y modelaron el pensamiento político y religioso. A ellos, tanto individual como colectivamente, se debe la pervivencia del pensamiento y de la civilización del mundo clásico a lo largo de la Edad Media y el periodo moderno.


El hombre ha olvidado amar a Dios y debe aprenderlo de nuevo


Cuenta Guillermo de Saint-Thierry (1075-1148) que antes de la caída, el hombre sabe naturalmente que debe amar a Dios y cómo debe amarlo. Después de la caída lo ha olvidado y debe aprenderlo de nuevo. Si hoy necesitamos la gracia para amar a Dios sobre todas las cosas, no es, pues, porque nuestra naturaleza sea de suyo incapaz, sino porque ha llegado a ser incapaz sin una gracia que primero la cure de sus heridas y la oriente hacia su verdadero objeto, dirá Etienne Gilson (1884- 1978).
Tomás de Aquino (1224- 1274) dice que “así primitivamente, el hombre era naturalmente capaz de amar a Dios sobre todo; el único socorro divino que entonces necesitaba era una moción divina ejerciéndose sobre su naturaleza. Luego de la caída, por lo contrario, primero es menester que la gracia cure nuestra naturaleza, para que ésta pueda recibir la ayuda de la moción divina. De modo que en lo sucesivo ya no es más nuestra naturaleza simplemente la que puede amar a Dios por sobre todas las cosas, sino nuestra naturaleza restaurada por la gracia.”


Cuando quien dirige necesita la brutalidad, es que no ha sabido ejercer la autoridad

Si lo propio del ser humano es hablar, la violencia es inarticulada; no compromete a ningún dialogo. Solo después de realizada se habla de la violencia, para intentar justificarla, o bien para denunciarla como injustificable. La violencia no habla….Para que la obligación se imponga, se necesita el consentimiento, el del ciudadano pero también el de la ciudad, de la sociedad, de una forma de adhesión del número. El poder nunca se fundamenta solo. La violencia se funda sola, pero el poder no. El poder puede disolverse si el pueblo no consiente ya, si ya nadie consiente. El poder es una realidad humana, en el sentido de que se organiza a través de la sociedad. La violencia es una irrealidad inhumana, en su pura brutalidad, se afirma sin hablar.
La utilización de la violencia es un signo de un fracaso del poder. Y eso es verdad no solo en el orden político en cuanto tal, sino también en todas las pequeñas sociedades que rodean nuestra existencia, en todos los grupos humanos, en una empresa, una asociación o una familia. La violencia siempre es un signo de un fracaso de poder. Y cuando quien dirige necesita la brutalidad, es que no ha sabido ejercer la autoridad, escribe François-Xavier Bellamy, profesor de Filosofía y eurodiputado en el Parlamento Europeo.


sábado, 18 de abril de 2026

John M. Keynes pronosticó el fin del trabajo

Que los humanos vamos a tener que seguirnos especializando en aquellos trabajos que requieran flexibilidad, intuición y creatividad para seguir siendo necesarios. Otro de los valores en alza para las profesiones del futuro es la empatía, porque las personas vamos a seguir necesitando que nos entiendan. Los trabajos que requieran despertar emociones o reaccionar ante imprevistos son los que deberán ser necesariamente humanos. Además de la creatividad y la innovación, a salvo de la robotización, están también muchas de las ocupaciones relacionadas con el entretenimiento y el ocio, especialmente en España, donde el turismo es una pieza clave de su economía.
La mitad de los trabajos en el sector público, incluido el de los policías, serán automatizados antes de 2030. Tampoco los empleos de alta cualificación están exentos del riesgo de ser sustituidos por la inteligencia artificial. La buena noticia es que el proceso ahorraría a las arcas públicas millones de euros. Los robots, además, no acumulan moscosos. La mala no solo es la pérdida de empleos, sino que, en el caso de las fuerzas de seguridad, el dilema va mucho más allá de lo económico. Las implicaciones éticas de la robotización de los servicios públicos cobran otra dimensión con las armas autónomas y los drones de vigilancia a las ciudades. El trabajo policial robotizado cambiaría por completo, igual que ha transformado el militar. ¿Qué labores podrían ser sustituidas por la robotización? ¿Solo la vigilancia o también el ejercicio de la fuerza como en Dallas? ¿Dónde está el límite? Según el profesor Sharkey, es fundamental exigirles una caja negra a los robots que permita abrirlos y reprogramarlos. Por inofensivos que sean, si su comportamiento se basa en imitar patrones humanos, pueden reproducir conductas racistas o violentas. Todo depende de los humanos que los programen o imiten. La ventaja en el caso de que las redadas las hagan los policías automáticos es que,si se detectaran comportamientos inmorales, a ellos sí se los podrá reprogramar, siempre cuando respetar los derechos humanos esté en los planes de su dueño.
Más difícil será hacerles entender que quejarnos de lo ocupados que estábamos era, en realidad, una manera enrevesada de presumir de ello. El fin del trabajo no es nuevo. John M. Keynes lo pronosticaba en 1930. Decía que los avances tecnológicos del capitalismo reducirían la semana laboral a quince horas en el próximo siglo (o sea, en este) y ocupar el tiempo libre se convertiría en nuestra mayor preocupación. Todavía parece difícil de creer, pero su profecía podría cumplirse un siglo después, antes incluso de 2030.

Referencia:El fin del mundo tal y como lo conocemos  de Marta García Aller