Marco Aurelio en su obra Pensamientos cuenta las pequeñas virtudes que hereda de sus mayores. “De mi abuelo heredé un carácter afable y poco dado a la cólera. De mi padre, la modestia y la hombría, que son las virtudes que mejor recuerdo de él. De mi madre, en cambio, heredé la religiosidad, la generosidad y una tendencia a no obrar mal, a ni siquiera pensar mal; y también a llevar una vida frugal y poco apegada a las riquezas. De mi bisabuelo heredé la costumbre de no discutir en público y de frecuentar los mejores maestros, consciente de que en tales asuntos no conviene reparar en gastos.” Marco Aurelio podría haber enumero títulos, patrimonios, parentescos ilustres, dignidades casi divinas, honores, victorias militares. Se fijó en virtudes cotidianas de sus antepasados por considerarlas su mejor herencia.
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miércoles, 26 de agosto de 2026
Las virtudes cotidianas
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miércoles, 22 de abril de 2026
El saber que va unido a la virtud
Manifestaba Sir Tomas Moro que “el saber que va unido a la virtud tiene para mi más importancia que todos los tesoros de los reyes. Y si el prestigio del saber no va acompañado de una buena conducta, ¿qué otra cosa es sino estupenda y celebre infamia?…Forma su carácter quien lo eleva hacia la virtud y los bienes verdaderos.”
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| Tomás Moro |
Hay que evitar, dice Moro, los precipicios de la soberbia y de la ostentación, caminando por las llanas praderas de la modestia. Que no deslumbre jamás a sus hijos el fulgor del oro; que no suspiren nunca por poseer lo que admiran en el prójimo. Quiere que practiquen “la piedad hacia Dios, la caridad para con el vecino y la modestia y humildad cristiana para consigo mismo. De esta forma el Señor premiará su vida con la inocencia; y en la certidumbre de esa espera no sentirán horror de la muerte”.
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miércoles, 15 de octubre de 2025
Tomás Moro equipara el mal con el orgullo
Tomás Moro( 1478-1535) equipara el mal con el orgullo cuando escribe al preceptor de sus hijos, William Gonell, haciéndole ver los medios y fines de la educación: “Querido Gonell: el orgullo es un mal que solo difícilmente se puede extirpar; por eso y desde temprana edad se ha de poner esfuerzo para no permitir que aflore demasiado. Este mal es tan obstinado por varias razones. Apenas llegamos al mundo cuando ya nos es implantado en nuestros sensibles corazones de niño, después es casi cultivado por los maestros y fomentado por los padres. Ya nadie quiere enseñar el bien sin exigir de inmediato una alabanza como recompensa y si uno se acostumbra a ser alabado por las masas, es decir, por gente insignificante, al final se avergüenza de ser contado entre los honrados. A todo trance quiero apartar a mis hijos de tal desgracia. Vosotros, mi querido Gonell, mi mujer y todos mis amigos, tenéis que explicarles lo reprochable e indigna que es tal gloria efímera. Tenéis que explicarles que nada es más adecuado que aquella humilde modestia que Cristo nos recomienda repetidas veces. Actuad con prudente caridad; instruidlos en la virtud, sin censurar el vicio; pues con amor alcanzaréis más que con rigidez. Quien desee proceder cautelosamente, lea los escritos de los Padres de la Iglesia; nunca se enfurecieron. Su santidad, que nos mueve a la obediencia, nos exhorta a imitarlos”.
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jueves, 13 de marzo de 2025
Maurice Baring
La intención del diplomático y escritor inglés Maurice Baring (1874-1945) era, ante todo, expresar su profunda convicción de que solo la fe en Dios puede conducir a buen puerto a una humanidad zarandeada por el viento... En cuanto a su puesto dentro de la literatura, quizá el tiempo acabe confirmando la opinión de quienes ven en él a uno de los más sutiles, profundos y originales escritores ingleses de los últimos tiempos. Al día siguiente de su fallecimiento, The Times recogía el testimonio de Lord Trenchard, mariscal de la RAF, acerca del ejemplar historial de Baring durante la Primera Guerra Mundial como miembro del Real Cuerpo Aéreo: “En palabras de un gran francés, ningún país, ninguna nación, ningún siglo han tenido un oficial del Estado Mayor comparable al Mayor Maurice Baring. Ha sido el hombre más generoso que he conocido nunca o que aún me quede por conocer... No puedo rendirle un tributo mayor, me faltan palabras para describir a este hombre”. Sin embargo, la principal batalla de Baring, la que requeriría su más alto grado de coraje y fortaleza, fue la que libró en contra de la enfermedad de Parkinson durante sus últimos diez años de vida. Su valor aparece descrito en estos términos por un amigo suyo en una carta enviada a The Times el 19 de diciembre : “Ha sido su fe la que le ha infundido el coraje para sobrellevar todo el sufrimiento y las humillaciones físicas de estos últimos años. Jamás, ni siquiera cuando estaba más débil y su mente le fallaba, se le ha oído pronunciar una sola palabra de queja; y en esa entereza seguramente hay algo que paga el rescate del mundo. Con él, la vida nunca se transformaba en rutina, sino que era siempre un milagro. Sus sólidas virtudes de afecto y fortaleza le hicieron aceptar lo inevitable”. Lady Lovat también declaraba que, “con la madurez de su mucha experiencia, la excelencia de su genio, la cultura de un gran erudito y la modestia de un santo, siempre conservó, hasta la hora de su muerte, la mentalidad de un niño que pasaba por las penas y alegrías con la firme convicción de que Dios nunca le soltaría de la mano”. Es curioso cómo estos afectuosos recuerdos ponen en evidencia la gran semejanza entre el carácter de Baring y el de su gran amigo Chesterton. Con ninguno de los dos podía la vida hacerse aburrida: siempre era un milagro. Baring bien podría decir con Chesterton que "un hombre no se hace mayor libre de preocupaciones; pero yo me he hecho mayor libre de aburrimiento". Uno y otro encarnaron esa paradójica combinación de sabiduría e inocencia que tanto desconcertaba a sus contemporáneos.
Su última novela, Darby and Joan : “Hay que aceptar el dolor para extraer de él su poder sanador, y esto es lo más difícil del mundo... En cierta ocasión, un sacerdote me dijo: “Cuando entiendas lo que significa aceptar el dolor, lo comprenderás todo. Es el secreto de la vida”." Estas palabras, que para Virginia Woolf y para muchos otros reflejaban la “superficialidad” de Baring, eran a un tiempo místicas y prácticas. El mismo las llevó a la práctica, aceptando su dolor con corazón contrito y heroico. En 1941, empujada por la desesperación, Virginia Woolf puso fin a su vida; el mismo año en que Baring respondía a aquella antigua queja, motivada por ver su cuerpo como un juguete roto que nadie podía arreglar, con unos versos que no eran sino un acto de esperanza : “Mi alma es un juguete inmortal / que nadie es capaz de marchitar / un instrumento de gloria y de alegría; / mi alma es un juguete inmortal. / Aunque oxidada por la impureza del mundo, / brilla como una estrella; / mi alma es un juguete inmortal / que nadie es capaz de marchitar”
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sábado, 18 de febrero de 2023
La modestia es llamada guardián del amor
Escribe Crystalina Evert que “la modestia es llamada “guardián del amor”. Sin tener que decir una sola palabra, establece el estándar del respeto. Sin embargo, nunca convenceremos a un hombre de que tenemos dignidad si es que primero no nos convencemos a nosotras mismas. La modestia no es sólo un asunto que atañe a lo externo, la forma de vestir es un signo de nuestro interior. Con la modestia en el vestir le estamos diciendo al mundo que no necesitamos exponernos visualmente a los hombres con la esperanza de ganar su atención. Claro que tenemos el poder de volver miradas. Pero también tenemos el poder de cambiar corazones. Podemos volver esos corazones hacia el cielo o hacia nosotras. Pero cuando volvemos la atención de los hombres hacia las partes de nuestro cuerpo, los estamos invitando a “amarnos” por la razón equivocada……Una señal de que estás haciendo las cosas mal es cuando pasas mucho tiempo tratando de convencerte a ti misma de que lo que estás haciendo está bien. Ese es un signo de que tu conciencia te está molestando.”
martes, 28 de julio de 2020
El diario de Shanina
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| Roza Shanina, francotirador del Ejército Rojo |
Shanina escribió: “Tengo el presentimiento de que moriré pronto. Si algo me sucediera, ¿podrías escribir a mi madre y contárselo? Quizá te preguntes por qué imagino que voy a morir. Es porque de las 78 personas que había en mi batallón solo quedamos seis…”. En su diario, Shanina había tomado nota de las cualidades que más admiraba: la modestia y el coraje. Ella decía: “Solo me siento verdaderamente feliz cuando lucho por el bienestar de otros… Si tengo que sacrificar mi vida por este ideal, estoy dispuesta a hacerlo”. La última entrada del diario de Shanina se redactó el 24 de enero: “Dos días de lucha terrible”, escribió. En una ocasión, el fuego enemigo había sido tan intenso que se vio obligada a buscar refugio tras un cañón autopropulsado. Pero Shanina terminaba con optimismo: “¡Ahora volvemos a avanzar!”. Poco después, cayó malherida en un enfrentamiento ocurrido cerca de la población de Selmsdorf, de la Prusia Oriental. Murió el 28 de enero de 1945. Roza Shanina (3 de abril 1924- 28 enero 1945) fue una francotiradora soviética de la Gran Guerra Patriótica (1941-1945)
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