lunes, 31 de agosto de 2026

Los ecoístas se centran en satisfacer las necesidades de los demás para evitar considerar las propias

"Los ecoístas se centran en satisfacer las necesidades de los demás para evitar considerar las propias. Son incapaces de expresar sus propios deseos y pensamientos por miedo a que esto pueda generarles sentimientos de vergüenza o pérdida del amor.Suelen ser empáticos y evitan o incluso rechazan la atención.Otra característica es la incapacidad para crear límites, una tendencia a culparse a si mismos y a pedir muy poco a los demás por temor a que esto pueda agobiarlos, o que pueda ser visto como un intento de atraer la atención."
"Los ecoístas y los narcisistas pueden sentirse atraídos entre sí. Y si bien puede ser fácil pensar en el narcisista como el agresor y en el ecoísta como la víctima en una relación, la verdad es que ambas partes satisfacen ciertas necesidades. Un narcisista monopolizará la atención sin ningún desafío o amenaza a su ego. Mientras tanto, el ecoísta se esconderá en las sombras del narcisista para satisfacer su tendencia a rechazar la atención."
"Para comprender cuánto narcisismo o ecoísmo se necesita antes de que se vuelva tóxico, debemos cambiar la forma en que percibimos la naturaleza humana.En lugar de pensar en los rasgos de la personalidad como algo fijo (o eres ecoísta o no), deberíamos centrarnos en comprender cómo nuestro comportamiento y nuestra personalidad cambian de un día para otro dependiendo de lo que se requiere de nosotros dentro del complejo entorno social. en el que todos operamos, escribe Kostas Papageorgiou", catedrático de psicología de la Queen’s University de Belfast, Irlanda del Norte. 


Las pasiones penden sobre un abismo psíquico

“Las pasiones penden sobre un abismo psíquico; se situarían en la indeterminada frontera entre claridad y confusión, entre lo voluntario y lo involuntario, entre lo que somos por decisión propia y el otro, el extraño, el desconocido que, como un espíritu animal, existe en nosotros. Las pasiones nos obligan a reconocer una naturaleza caída en el sentido de que todo aquello que, aun reflejándose en el alma, proviene del cuerpo, de aquella parte de nuestro ser que esclaviza a la razón en forma de estados anímicos, de humores perentorios e ineludibles. Y convierte a la misma en una máquina justificadora de tales estados y humores que fomenta el autoengaño, esa beatitud de espíritu que oculta, bajo la invocación a los principios y la virtud, el imperio del amor propio.”
“La domesticación de las pasiones a través de los intereses y los sentimientos nos permite dejar fuera de nuestro campo de visión la parte oscura de lo que somos, y trasformar lo involuntario, la emoción incontrolable y arrasadora, el apetito insaciable y desenfrenado, en principio de acción, en el motor de la conducta.”
“El capitalismo de los intereses y los sentimientos no tiene fábula que contar desde el momento en que han desterrado las pasiones al limbo, de un hombre mediocre y un sujeto empoderado cuya mediocridad y empoderamiento lo han moralizado hasta el punto de extinguir cualquier viso de inquietud por lo que es, hace, siente y padece.” 
“El turbocapitalismo vigente al día de hoy, centrado en la mercadería emocional y la astuta y rentable colonización de los sentimientos, se habría convertido en el camino más directo para realizar aquella utopía y provocar así el inesperado y fascinante efecto de un mercado romantizado o un romanticismo del consumo”, escribe Luis Gonzalo Díez en Abejas sin fábula.


domingo, 30 de agosto de 2026

En 1975, solo un 2 % de los nuevos españoles nacieron fuera del matrimonio; en 2023, el porcentaje fue del 51 %

En 1975, solo un 2 % de los nuevos españoles nacieron fuera del matrimonio; en 2023, el porcentaje fue del 51 %.En Estados Unidos, el porcentaje de nacimientos fuera del matrimonio subió desde un 5 % en 1960 a un 47 % en 2019, evolución parecida a la de España y casi todo Occidente. 
Los hijos de madres solteras y de parejas efímeras o recompuestas tendrán una probabilidad claramente inferior de completar estudios superiores, conseguir un empleo, tener buenos ingresos y formar a su vez una familia estable cuando sean adultos. Y el riesgo de incurrir en delincuencia juvenil, embarazos adolescentes, drogadicción, trastornos emocionales, etc., será superior.La pareja de hecho es mucho más volátil que el matrimonio; la probabilidad de que el niño goce de la presencia de su padre y su madre hasta la mayoría de edad es menor si estos no están casados.El American Time Use Survey de 2019 mostraba que un padre casado pasa un promedio de 30 horas semanales con sus hijos, de las cuales 8 se dedican a actividades explícitamente formativas (jugar, leer, llevarlos a actividades, hacer deberes con ellos); en un padre no casado, los promedios son respectivamente de 23’8 y 5’9 horas.En lo que se refiere a las familias reconstituidas (uno de los progenitores, habitualmente la madre, unido con un nuevo compañero sentimental), los resultados educativos son también peores que los de las formadas por los dos progenitores biológicos. “Las madrastras generalmente no invierten tanto esfuerzo y dinero en la salud de sus hijastros como las madres biológicas, incluso después de ajustar por renta familiar y otras características relevantes”, afirma Kearney basándose en el estudio de Anne Case y Christina Paxson “Mothers and Others: Who Invests in Children’s Health”, publicado en el Journal of Health Economics. Por otra parte, el divorcio daña emocional y psicológicamente a los niños, como demuestra el estudio de Marcia J. Carlson “Family Structure, Father Involvement, and Adolescent Behavioral Outcomes”, publicado en el Journal of Marriage and Family.
Desde 1980, sin embargo, las tasas de nupcialidad del estrato con educación universitaria e ingresos altos se mantienen relativamente estables, mientras que siguen desplomándose entre los trabajadores manuales. El porcentaje de personas con estudios universitarios (four-year college) de entre 30 y 50 años de edad que estaban casadas en 1960 era del 87 %; en 1984 había caído al 75 %, y en 2020 se mantenía en un saludable 72 %: o sea, los pudientes siguen casándose y el porcentaje de hijos nacidos fuera del matrimonio es muy bajo entre ellos. Entre los que solo tienen el bachillerato, en cambio, el porcentaje de casados era del 88 % en 1960, del 76 % en 1984 y del 56 % en 2020; entre los que no completaron siquiera el high school, 82 %, 67 % y 54 % respectivamente. Como resultado de esas tendencias, mientras que el 84 % de los niños de clase acomodada (llamando así a los que tienen padres con título universitario) se estaba criando en 2020 con sus padres casados, en la media-baja (solo high school) el porcentaje había caído al 60 %, y en la baja (sin high school) al 57 %.

La concepción de un Dios tapa–agujeros

Mientras todo va bien, muchos casi ni se acuerdan de Dios, pero cuando experimentan las dificultades de la vida, se dirigen a Dios como si se hubiera olvidado de ellos, haciéndole culpable de los males que les ocurren, y exigiéndole una intervención urgente que ponga fin a la situación de malestar. Es la concepción de un Dios tapa–agujeros, verdadera caricatura del Dios revelado en las Escrituras.


Indiviudo-masa

Carlos Marín-Blázquez escribe que “un individuo vacío de conocimientos, es decir, privado de una cosmovisión robusta y estable, es un ser casi tan inerme en lo psicológico como pueda serlo en lo físico un niño recién nacido. Su destino más probable consiste en un eterno vagabundeo a través de la superficie de una realidad que no comprende por la sencilla razón de que ha sido privado de las herramientas necesarias para su análisis. Semejante carencia lo convierte en la víctima idónea para toda clase de manipulaciones. Sucumbirá a la penuria lingüística mediante la cual el poder degrada el pensamiento a una vacua superposición de clichés, y asumirá, sin el menor asomo de crítica disidente, los dogmas con que la cultura dominante aspira a imponer su diseño del mundo. En pocas palabras, quedará reducido a la condición de un indiviudo-masa abocado a la búsqueda de la realización personal a través de las dos únicas actividades que el sistema le empuja a ejercer sin trabas, la producción y el consumo.”
“En la actualidad el poder ostenta un sesgo crecientemente global. Se tiende a convertir la entera estructura cultural, cada vez más homogénea, en un instrumento de control de masas. En este entorno, se produce además una casi obscena fusión de intereses entre la política y el ámbito de las grandes corporaciones económicas. Ambas esferas convergen en su propósito de, a partir de ese vaciado integral de la persona, establecer una moral inédita que comporte la gestación de un individuo igualmente modificado. ¿Y cómo ha de ser ese nuevo individuo sobre cuya interioridad los actuales señores del mundo pretenden ejercer su vasta labor de ingeniería? En pocas palabras, un individuo sin arraigo, desconectado de la cadena generacional, consumidor bulímico de los productos anestesiantes que le proporciona la industria del entretenimiento.”


sábado, 29 de agosto de 2026

Las personas también son misteriosas, y lo que las distingue es su manera de llevar el misterio

Es fácil conocer a una persona en lo esencial porque, como bien dijo Shakespeare, todos sangramos si nos pinchan. Sin embargo, las personas también son misteriosas, y lo que las distingue es su manera de llevar el misterio. Hay quien lo esconde tanto que ni él mismo lo conoce, y hay otros que lo llevan a la vista, como una pancarta. Para retratar a una persona no hace falta conocer el contenido del misterio, basta con saber dónde lo tiene y cómo lo trata. Si lo custodia con celo o si lo lleva en el bolso junto a los pañuelos de papel; si le hace sufrir o le divierte, y si está dispuesto a contarlo o prefiere ser enterrado con él. Para saber eso suele bastar un rato de intimidad. Esto es fundamental, no se conoce a nadie sobre el escenario. Tiene que quitarse la máscara, dejar de interpretar el papel público y relajarse un poco en privado. Por eso las entrevistas formales casi nunca sirven para conocer a nadie, porque en ellas solo hay un actor que interpreta a un personaje. Creer que se conoce a un político (o a cualquier personaje público) por hacerle unas preguntas en su despacho es como creer que se conoce a Marlon Brando por ver El Padrino.
La mayoría de la gente solo baja la guardia cuando ven que tú también estás desarmado y no tienes ansia por sonsacarle nada. 


Todos los humanos contemporáneos son descendientes de una mujer

Allan Wilson (University of California) y otros han estudiado la descendencia dentro de la especie humana analizando el ADN mitocondrial, que solamente es heredado por linea femenina, de madre a hija. Su conclusión es que todos los humanos contemporáneos son descendientes de una mujer que vivió en Africa hace menos de 200.000 años.