lunes, 6 de julio de 2026

El CO2 es el componente básico de toda la vida en la Tierra,

Patrick Moore, fundador de Greenpeace, ha declarado que el aumento de dióxido de carbono atmosférico es beneficioso, que no hay pruebas de que las emisiones antropogénicas de dióxido de carbono sean responsables del calentamiento global y que, incluso si fuera cierto, el aumento de la temperatura sería beneficioso para la vida en la Tierra.Moore defiende en su obra Falsas catástrofes invisibles y amenazas de fatalidad, la energía nuclear, que se dice que es muy peligrosa pero “las cifras demuestran que es una de las tecnologías más seguras”. También critica que se culpe de los incendios forestales al cambio climático “cuando en realidad están causados por una mala gestión de la carga de combustible en el bosque”.
Ha llegado a asegurar que el alarmismo climático “es 100% falso”, alegando que no nos encontramos en una crisis climática.No hay ninguna prueba científica definitiva de que el CO2 “sea responsable del ligero calentamiento”, pero que sí que hay una certeza “más allá de toda duda razonable de que el CO2 es el componente básico de toda la vida en la Tierra, y que sin él este sería un planeta muerto”.Además, destaca que los ecologistas están ahora metiéndose con los agricultores porque los alimentos están causando el calentamiento global, algo que, según él, terminará en que solo los ricos puedan permitirse la compra de alimentos y las demás personas mueran de inanición.

El budismo es una antigua tradición sapiencial

Chesterton critica a aquellos que veían en el budismo el fondo común de todas las religiones, incluido el cristianismo. Y hace una genial comparación entre las imágenes del santón budista, con los ojos cerrados, mirando hacia adentro, y aceptando el destino tal como viene; y las de los santos medievales tallados en piedra mirando el mundo y sobre todo a Dios con los ojos muy abiertos. Dos actitudes que generan dos filosofías de la vida completamente distintas, la de la aceptación resignada del mundo o la del que quiere mejorarlo a toda costa. Si en Occidente ha habido un progreso histórico se debe precisamente a esa diferente actitud. 
Escribe el profesor Juan Luis Lorda que sobre el budismo se extiende generalmente en Occidente una confusión, incluso en beneméritas reuniones interconfesionales. El budismo no es una religión unitaria con una doctrina común y un gobierno central, sino una antigua tradición sapiencial y después religiosa repartida en la cultura y costumbres de muchas regiones asiáticas, y profundamente mezclada en cada lugar con las religiones y supersticiones antiguas. Carece de unidad. Por eso mismo no puede tener representantes autorizados en el extranjero, sino solo aficionados aislados, y centrados generalmente en unas pocas prácticas relacionadas con la salud y el bienestar, que es lo que les suele dar para vivir.

Lo difícil que resulta ser humano sin conciencia de eternidad

La eternidad no puede deducirse en modo alguno del interior de la experiencia humana. No puede verse, tocarse, oírse, olerse ni saborearse. Y, sin embargo, en vano buscaríamos una población humana que no considerase evidente la eternidad. La conciencia de la eternidad (o, más bien, deberíamos decir la creencia en la eternidad) puede concebirse como uno de los rasgos definitorios de la humanidad, escribe Zygmunt Bauman.
Iván, el más intelectual de Los hermanos Karamazov de Fiodor Dostoievski, sabía lo difícil que es vivir con conciencia de la eternidad, pero también sabía, en no menor medida, lo difícil que resulta ser humano sin ella… Según otro cultivado personaje de la misma novela, Rakitin, Iván afirmaba que el amor iba en contra de la naturaleza y, si acaecía y seguía acaeciendo entre los seres humanos, era únicamente gracias a la creencia de los humanos en su propia inmortalidad. Una vez que el ser humano pierda esa fe, “se secará en él enseguida no sólo el amor, sino, además, toda fuerza viva para continuar la existencia terrena. Más aún, entonces ya nada será inmoral, todo estará permitido, hasta la antropofagia”. Deténgase la creencia en Dios y en la inmortalidad, sustitúyase la fe por la razón, y el egoísmo se convertirá en la única regla sensata. “No hay virtud si no hay inmortalidad”, admite Iván cuando se le insta a revelar sus convicciones.

domingo, 5 de julio de 2026

¿Derrotar a los cárteles mexicanos?

Dos décadas de una “guerra contra las drogas” liderada por el ejército no han acercado al país a la paz, sino que han provocado índices récord de violencia. Cientos de miles de personas han sido asesinadas, decenas de miles desaparecidas y muchas más desplazadas forzosamente. Sheinbaum ahora intenta lograr un difícil equilibrio, confiando aún en el ejército como el baluarte más eficaz del Estado contra los grupos criminales, pero también fortaleciendo los organismos de inteligencia e investigación como parte de una estrategia integral para disminuir el poder político y económico de estos grupos. Sin embargo, las agencias de investigación fracasaron en su trabajo en el escondite de El Mencho, desperdiciando la oportunidad de descubrir las conexiones entre el cártel de Jalisco y las autoridades estatales. Si la guerra contra las drogas de México pretende lograr algo más que victorias militares efímeras, el gobierno debe expulsar a los grupos criminales de las zonas que controlan y desmantelar las redes de apoyo que los mantienen a flote. Sheinbaum comprende lo que se necesita para obtener resultados duraderos. La cuestión es si podrá manejar la resistencia política interna y la complicada relación con Washington lo suficientemente bien como para lograrlo.
Sheinbaum basó su campaña en la continuidad con la agenda de López Obrador, pero una vez en el cargo, reajustó rápidamente la política de seguridad. Las autoridades han arrestado a más de 50.000 presuntos "generadores de violencia", como los denomina el gobierno. La mayoría son delincuentes de bajo nivel acusados de posesión de armas o delitos relacionados con las drogas. La población carcelaria ha aumentado drásticamente en todo el país, con más del 40% de los reclusos a la espera de sentencia, según datos del gobierno. La detención preventiva mantiene a muchos presuntos delincuentes encarcelados durante largos períodos, incluso en ausencia de casos judiciales sólidos en su contra. El gobierno también ha puesto en el punto de mira a figuras de alto nivel y ha transferido a decenas de ellas a custodia estadounidense. La fuerza es solo una parte del enfoque de Sheinbaum. La segunda parte es la inteligencia y las investigaciones, y se basa en la creencia de que las mejoras en ambas pueden lograr lo que el ejército por sí solo no ha conseguido: desmantelar las estructuras políticas y financieras que sustentan el crimen organizado. 
Recientemente, algunos medios de comunicación han sugerido que las actividades de la CIA en México podrían ir mucho más allá del intercambio de inteligencia e incluir acciones letales encubiertas dirigidas contra miembros específicos de cárteles. Ambos gobiernos han negado estos informes.
El verdadero éxito dependerá menos del número de tropas desplegadas, drogas incautadas, sospechosos capturados o cabecillas desmantelados que de la capacidad del gobierno mexicano para descubrir y desmantelar los entramados políticos y económicos que involucran a funcionarios corruptos y empresarios de cuello blanco, los cuales han permitido que los grupos criminales crezcan en poder durante décadas.

Fuente: foreignaffairs (David Mora)

Las grandes iglesias de la contrarreforma fueron proyectadas como reflejo humano de la belleza celestial

Tradicionalmente se cree que fueron los jesuitas los que establecieron el barroco como estilo escogido por la iglesia de la contrarreforma. Sin embargo, de hecho, los jesuitas no favorecieron ningún estilo específico, pues la orden, en esta época, aún era pobre y dependía de los buenos deseos y del gusto de sus mecenas. El mismo barroco era la respuesta de una nueva generación de artistas y mecenas a las necesidades de un catolicismo cada vez más confiado en sí mismo y a las limitaciones y posibilidades artísticas del arte manierista.
Las grandes iglesias de la contrarreforma fueron proyectadas como reflejo humano de la belleza celestial. Una profusión de luz, color y ornamentaciones, de pilares de mármol y retablos dorados, que disfrutaban de la nueva libertad que el manierismo había llevado al arte, aunque desplegando aquellos elementos de dinamismo y unidad de los que había carecido tan conspicuamente el manierismo. Todo el desarrollo artístico de la Iglesia romana, a través de un manierismo depurado y refinado, hacia las afirmaciones espectaculares del barroco señalaba cómo la reforma católica era mucho más que una mera reacción defensiva contra las fuerzas del protestantismo y del paganismo. Al participar en el mismo movimiento de regeneración espiritual que había dado lugar al nacimiento del propio protestantismo, la reforma católica se enfrentó con muchos de los mismos problemas y estuvo sujeta a las mismas tensiones. Ambas religiones tuvieron que enfrentarse con el problema fundamental de su relación con los logros y los valores del renacimiento. Ambas estaban inspiradas, al menos parcialmente, por una repulsa contra los ideales del renacimiento, como se demostró por su primera reacción austera al sensualismo del arte del renacimiento y por su acentuación de la depravación y de la dependencia del hombre cuando los humanistas del renacimiento habían proclamado su autonomía y sus infinitas posibilidades, escribe el historiador J. H. Elliott.

Los que no van a ninguna parte no pueden tener compañeros de ruta

C.S. Lewis
“Los que no van a ninguna parte no pueden tener compañeros de ruta”, dice C.S. Lewis.Quizá aquí encontramos una clave del descrédito de la amistad en nuestra época. La amistad sólo es posible caminando juntos, en compañía.
La amistad no es democrática. No puede exigirse como un derecho ni esgrimirse como una herida. No permite tasaciones igualitarias, ni repartos equitativos. Ni siquiera los propios amigos experimentan igualdad entre ellos. Lewis recuerda que “cada miembro del círculo, en lo íntimo de su corazón, se siente poca cosa ante todos los demás. A veces se pregunta qué pinta él allí entre los mejores. Tiene suerte, sin mérito alguno, de encontrarse en semejante compañía; especialmente cuando todo el grupo está reunido, y él toma lo mejor, lo más inteligente o lo más divertido que hay en todos los demás”. 


sábado, 4 de julio de 2026

La necesidad de una educación liberadora que se dirija a la excelencia

Hay un abismo entre el fin fundamental de la educación (florecer, prepararlos para que puedan sacar lo mejor de sí) y el utilitarismo reinante en el que vivimos. Siguiendo la estela de los clásicos, el profesor de filosofía Eduardo Infante defiende la necesidad de una educación liberadora que se dirija a la plenitud y excelencia. Lo que encontramos habitualmente es algo muy distinto; una “educación” que te prepara para la vida laboral, y no para la vida (lo que Gregorio Luri ha tildado de oficinas de colocación). Mediante una educación utilitarista convertimos a los estudiantes en objetos del mercado, en vez de en sujetos libres y autónomos. Hay una diferencia fundamental entre “saber” y “saber hacer”, que por sí solo, nos da una visión reduccionista del ser humano, equiparándonos a piezas hechas para un engranaje.Educar en las distintas virtudes resulta un paso imprescindible para forjar estudiantes críticos y libres. Pero vivir una vida virtuosa requiere un esfuerzo y precisa un modus operandi particular que choca con tres grandes monstruos que campan a sus anchas en la sociedad contemporánea, el individualismo, el hedonismo y el relativismo. 
El modelo actual es el influencer. Se ha trasladado el foco desde la virtud y el buen juicio a la riqueza y la fama. La vida (sumamente expuesta) del influencer solo nos conduce al mercado. Se promueve una suerte de religión del consumo, ropa, productos de belleza, viajes únicos, experiencias… Consumir está asimilado a tener éxito, y es una actividad que nunca cesa, es una espiral inacabable a golpe de clic. “El camino del tiktoker, escribe el profesor Infante, es cómodo, breve, sencillo, no exige esfuerzo y, sobre todo, tal como él mismo señala, es inmediato”.