viernes, 11 de septiembre de 2026

La década de 1960

Si la imagen dominante de Estados Unidos en la década de 1950 había sido el idilio de tranquilidad suburbana unida para resistir a la amenaza roja, en los sesenta los jóvenes y los viejos, los blancos y los negros se gritaban insultos unos a otros. 
En los cien años anteriores, madres y abuelas eran primordialmente las responsables de inculcar los valores religiosos a sus hijos.En los sesenta se rompió el ciclo, en el sentido que los padres religiosos solo tienen una posibilidad del cincuenta por ciento de reproducir sus creencias entre sus hijos, mientras que los padres no creyentes consiguen transmitir su propia incredulidad. Durante la década de 1960, una cultura instintivamente juvenil, alimentada por una prosperidad, llevó a que la religión tradicional perdiese el puesto principal para su transmisión a través de generaciones. Según el historiador Calum Brown las revistas para mujeres que celebraban una gama tradicional de virtudes femeninas domésticas quedaron barridas por productos Jackie, en la que “los relatos se centraban en las palabras tú, amor y felicidad”.El contenido Jackie parece inocente de la posición de hoy, en que revistas dirigidas a adolescentes hablan de cuestiones reservadas hasta hace poco a adultos. En esta nueva gama de revistas desaparecían las alusiones a la religión. 
En la década de 1960 se abandonaron liturgias seculares en favor de oficios religiosos de “palmoteo fácil”, aunque pocos se aventuraron tan lejos como los colegiales católicos cuyas payasadas en la capilla noveló David Lodge. Durante esos años los cristianos fueron importantes para el éxito de muchas de las nuevas organizaciones benéficas como Amnistía Internacional, Oxfam, Samaritans, Cáritas, cuya tarea en pro de los afligidos, moribundos y desamparados ha sido una manifestación impresionante de caridad cristiana.
El marxismo creó desolación en todos los lugares en que se ensayó, sobre todo en Africa, donde las fuerzas de liberación de Angola, Etiopía y Mozambique presidieron decenios de guerra civil cuyas víctimas directas y colaterales empequeñecieron a las de Sudáfrica.
En Inglaterra, la llegada de muchos emigrantes, que eran sijs, hinduistas y musulmanes, dio un oportuno impulso al número de creyentes religiosos en una sociedad secularizada. La necesidad de reconocer su credo asestó un último golpe a la Constitución exclusivamente cristiana de Inglaterra. Lo que parecía una prometedora celebración de la diferencia ha resultado ser sumamente disgregador. 
El periodo final del los años sesenta preparó en gran parte el terreno para lo que han venido a llamarse los credos de la Nueva era, que fusionaron trocitos de misticismo oriental, astrología y ocultismo, ecología y psicoterapia, y cuyas eclécticas filosofías adornan hoy paredes enteras de las librerías. 
La década de 1960 estará asociada siempre a la cultura pop y una cultura estudiantil que agitaba pancartas con Marx, Lenin y Mao. La primara tuvo eco en los jóvenes del otro lado del telón de Acero, en sociedades donde escuchar música rock era un delito de subversión. Sin embargo, Marx, Lenin y Mao no tenían ningún poder de compra allí, pues los dos primeros eran los filósofos del orden establecido comunista dominante. Por eso Europa oriental y la Unión Soviética eran una molesta carga para los estudiantes estudiantiles occidentales. 
La Iglesia Católica estaba en crisis. Las vocaciones religiosas cayeron a plomo. En 1963, habían optado por la vida secular 167 sacerdotes; en 1965 fueron 1.189 y cuatro años después se legaría a la cifra de 3.700. Los jesuitas perdieron un tercio de sus miembros en diez años.En el Pais Vasco y Cataluña muchos sacerdotes hicieron causa común con los autonomistas locales, incluida la organización marxista terrorista ETA. Para las mentes de muchos teólogos de la década de los 60 los Evangelios no eran lo suficientemente sexis si no estaban sazonados con un denso batido de marxismo. 


Referencia: Causas sagradas, religión y política en Europa de Michael Burleigh.


Proyecto Da'wah

Muchos inmigrantes, especialmente musulmanes, viven cerca unos de otros, en enclaves, y empiezan a recrear las condiciones de los Estados fallidos de los que huyeron. Hay calles en Londres, París y Berlín que ahora podrían confundirse con algún lugar de Argel, Mogadiscio o Lahore. A las mujeres no se les permite salir de casa sin vigilancia, sin cubrirse o hablar cuando no les toca. A los inmigrantes musulmanes de primera y segunda generación la prosperidad de Occidente no les libró de su antisemitismo. Por el contrario, los derechos humanos concedidos a las minorías les permiten hacer llamamientos a la Yihad y al genocidio de los judíos mientras son protegidos de las críticas por sus anfitriones europeos.
Inmigración “estúpida”, no se presta atención a las diferencias culturales que se importan. Pero sólo los que promulgan esas políticas son deliberadamente ciegos a estas irreconciliables diferencias. Los islamistas lo saben y toman por tontos a los liberales europeos. Aunque logramos destruir a Al Qaeda, y más tarde al ISIS, Occidente permitió que millones de musulmanes entraran en sus países y empezaran a vivir en universos culturales separados de la población de acogida. No se ven a sí mismos como actores económicos. No aman a Occidente ni quieren descubrir su historia o contribuir a su patrimonio. Se ven a sí mismos como parte de un proyecto de Da'wah. Se trata de un esfuerzo mucho más insidioso para establecer un Estado islámico en Occidente mediante el lento crecimiento del Islam, a través de la conversión, de la inmigración, de la argumentación. Y me temo que la indiferencia liberal hacia la cultura y el odio a nosotros mismos que se enseña a nuestros jóvenes nos están volviendo impotentes para detenerlo.
El Islam sigue siendo la religión de más rápido crecimiento en el mundo. Los musulmanes constituyen una cuarta parte de la población mundial. Es la religión de más rápido crecimiento en Europa. En el Reino Unido, los musulmanes son el 18% de la población reclusa, y uno de cada cinco es un blanco converso. La población cristiana de Gran Bretaña se ha reducido a menos de la mitad, mientras que su población musulmana ha crecido hasta el 6,5 por ciento, en más de un millón desde 2011. 
En un número de la revista en inglés del ISIS, Dabiq, un ensayo titulado Por qué os odiamos y por qué luchamos contra vosotros, decía que “el hecho es que, aunque dejarais de bombardearnos, encarcelarnos, torturarnos, vilipendiarnos y usurpar nuestras tierras, seguiríamos odiándoos porque nuestra razón principal para odiaros no dejará de existir hasta que abracéis el Islam”. Estamos ante una ideología política que no comparte nuestra historia, nuestras creencias religiosas, nuestra cultura ni nuestras costumbres. No existe un principio común que sirva de medio para que muchos musulmanes acepten el modo de vida occidental.Lo que se requiere para que un inmigrante se asimile es a menudo un rechazo total de su hogar, su religión y su antigua forma de vida, escribe Ayaan Hirsi Alí.


jueves, 10 de septiembre de 2026

Sin tener nada propio, difícilmente se puede ser libre, igual o digno

Escribe Sergio Nasarre Aznar, catedrático de derecho civil: “La propiedad privada es la única institución, muy anterior por milenios a la existencia de cualquier Estado (diríamos, siguiendo a Santo Tomás, que natural), que se alza como protección de los individuos y de las familias frente los abusos de los poderosos, tanto privados como públicos, la que garantiza su libertad, su igualdad y su dignidad. Sin tener nada propio, difícilmente se puede ser libre, igual o digno: ¿Podrás votar por quien quieras? ¿Accederás como los demás a bienes o servicios? Los demás, te ¿respetarán? No te preocupes, contestarán por ti los que sí tienen, y mucho, al acumular todo lo que a ti no te dejan tener “porque no te hace falta” y porque ellos “saben mejor lo que te conviene a ti y al planeta”. 
“Desde la Crisis Financiera Mundial de 2007 se ha reinventado para que, a pesar de estar en condiciones personales o patrimoniales cada vez más precarias (solo, sin hijos, sin casa; todo muy “líquido”), sigas pudiendo disfrutar de tu bocadillo de tofu a las 3 de la mañana que te traerá un precarizado rider, puedas seguir arrasando a bajo costo ciudades turísticas cada fin de semana, comprar docenas de prendas en Shein o tener tu Über particular sin licencia ni vacaciones para que en segundos, bajo amenaza de recibir pocas estrellas, te recoja y te deje donde le ordenes. Aunque, cuando llegues a tus 30, no tengas ahorros, no puedas tener ni vivienda propia ni hijos, el coliving (vivir sin más remedio en habitaciones con muchos otros durante años) y el nomadismo estarán ahí para ampararte. Es igual, la acumulación de capital, la explotación del egoísmo recíproco (recuerden el interés del carnicero de A. Smith), te darán nuevos motivos para vivir mientras seas productivo, hasta que “sobres” y que igual llegue el momento de irte ventilando eutanásicamente, a lo Soylent Green (1973).
“No podemos cejar en el intento de defender al máximo la libertad, la igualdad y la dignidad de las personas, especialmente garantizando su derecho a llegar a ser propietarios de sus viviendas”


Luego te quedas agotado y solo

Rajmáninov
“Tienes todo, gloria, dinero, el aplauso del público, pero luego te quedas agotado y solo en la habitación de un hotel”, comentaba Serguéi Vasílievich Rajmáninov que fue compositor, pianista y director de orquesta ruso.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

La nueva generación de terroristas yihadistas

Los últimos atentados terroristas cometidos en suelo europeo estarían en cierto modo siguiendo la base ideológica del yihadismo propuesta tras los atentados del 11S por el miembro de Al Qaeda, Abu Musab al-Suri (Mustafá Setmarian). Las directrices de esta ideología las plasmó en una obra de más de 1.600 páginas titulada Llamada a la resistencia islámica global. En dicho documento, Al-Suri exigía una especie de modelo de actuación para los yihadistas. Cualquiera que desee participar en la yihad debía basarse en ese modelo, ya sea solo o en grupos pequeños, pero en todo caso sin conexión alguna con una estructura más grande. Todos los detalles operativos estarían exclusivamente en manos de cada célula individual. “Cada lugar, cada casa, cada apartamento” debería convertirse en un campo bajo su propia responsabilidad, en el que los residentes se preparen continuamente para la guerra. Al-Suri afirma que, cuando se trata de impulsar los planes de resistencia para una revolución islámica global, todo está permitido, incluidos los ataques a civiles: “El tipo de ataque que impacta a los estados y derroca a los gobiernos es el asesinato en masa de la población. Uno tiene que poner el punto de mira en las multitudes para lograr el máximo número de víctimas. Esto es muy fácil porque existen muchos objetivos de este tipo, como estadios llenos de espectadores, eventos sociales anuales, mercados concurridos, edificios de gran altura y otros edificios con mucha gente”.
A partir del año 2015 se ha producido un cambio de paradigma, alentado por la propaganda de EI y Al Qaeda. Debido a su mayor debilidad, ambas organizaciones terroristas ahora propagan cada vez más ataques de autores individuales y el uso de armas simples y medios rudimentarios contra los llamados soft targets. Estos ataques, a menudo espontáneos, llevados a cabo por autores individuales, cuya planificación previa a menudo no es visible para terceras personas, plantean grandes desafíos a las autoridades de seguridad. Los ataques con armas simples como cuchillos o bien vehículos como furgonetas o camiones no requieren una planificación criminal compleja ni amplios conocimientos, pero aun así crean un importante efecto mediático, además del sufrimiento de las víctimas.
Desde finales del año 2022, el ISPK ha aparecido en escena con el objetivo de recuperar la planificación y ejecución de ataques complejos con un gran número de víctimas. Un ejemplo de ello viene constituido por el atentado terrorista cometido en el Crocus City Hall de la localidad rusa de Krasnogork en marzo de este año. Al contrario de los recientes ataques de los denominados lobos solitarios propagados por EI, el ISPK parece estar esforzándose por controlar y dirigir células y grupos de ataque (Hit-Teams), contra objetivos occidentales de importancia. El hecho de que, hasta el momento dicha tipología de ataques terroristas por parte del ISPK no ha podido felizmente llevarse a efecto se debe, entre otras cosas, a la cooperación entre las autoridades policiales y los servicios de inteligencia.
Lo que hace que la nueva generación de terroristas yihadistas sea tan peligrosa es que actúan de forma autosuficiente. Su radicalización se produce en ocasiones en un lapso temporal relativamente corto, a veces sin conexión con otros extremistas, decidiendo actuar cuando, donde y como quieran. El arma es secundaria. El número de víctimas también. Los investigadores germanos denominan a estos jóvenes terroristas musulmanes lobos solitarios.

Referencia: Global Strategy Report, Miguel Angel Cano, profesor titular de Derecho Penal y Criminología. Coordinador del Grado en Criminología de la Universidad de Granada


La lucha por la justicia se sustituirá por la lucha por el poder

Ningún programa de ordenador puede determinar la conducta del usuario si el usuario no se deja determinar. La Inteligencia Artificial puede dirigir el comportamiento de un robot o de un ser humano si previamente se ha robotizado, es decir, si antes le ha entregado el control de su conducta. Y eso puede estar ocurriendo realmente porque se está debilitando la capacidad crítica de los usuarios, que no es un lujo intelectual, sino la condición para las decisiones libres. La cantidad de gente que, yendo por la calle, estando reunida con sus amigos o comiendo en un restaurante está pegada a un móvil da impresión de robotización. Para entender la profundidad del fenómeno, conviene recordar que todo el mundo quiere controlar el comportamiento de alguien, los políticos, los empresarios, los influencers, los publicitarios, los padres, los docentes. La tarea del pensamiento crítico es defender al individuo de esa intromisión, sometiendo a evaluación todas las propuestas que llegan al sujeto, antes de darles vía libre y permitir que dirija el comportamiento….El sujeto está asediado por la acción de todos los interesados en influirle, y su situación actual es vulnerable porque ha permitido la admisión en su ciudadela de caballos de Troya, la desconfianza en la verdad, la glorificación de la opinión, el debilitamiento de la atención y la psicologización de la felicidad. Es muy difícil que con esos cuatro infiltrados pueda mantener su independencia.
Gran parte de la ciudadanía, encantada con la libertad de supermercado que ofrecen las nuevas tecnologías, se volverá más dócil en lo fundamental y más individualista en lo superficial. Es decir, se irá hacia una anarquía de los modales y una servidumbre de las actitudes básicas. La debilidad del pensamiento crítico permitirá un fortalecimiento de las industrias digitales, que son industrias de la persuasión. El relativismo generalizado en temas éticos proporcionará un espejismo de autonomía y libertad que deja el campo libre a las figuras de poder, que se harán más autoritarias. La lucha por la justicia se sustituirá por la lucha por el poder, a quien se le ha encomendado previamente definir la verdad. Aumentarán las diferencias, promovidas también por las tecnologías, pero aumentará la comodidad de gran parte de la población.

Referencia: Doce filosofías para un nuevo mundo. ¿Hacia dónde camina el ser humano? Fundación Banco Santander.

En el laicismo no se pueda afirmar el hecho religioso, pero si el ateo

“La madre puede elegir educar al niño sin una religión, pero no sin darle un entorno en el que creer. Si escoge no darle religión está escogiendo un entorno para él. Lo curioso que este argumento del entorno impuesto se aplica solo a la religión, pero a nada más”, escribe Chesterton. A esta manifestación Ignacio Munilla añade que si no  le ofreces a tus hijos una religión en la que ser educados, habrá una ideología que sustituya a la religión. Estamos viendo que se dice que hay que excluir la visión religiosa de la vida, cuando en realidad lo que acontece es que se quiere imponer determinadas ideologías por defecto.
Munilla añade que hoy en día en nombre del laicismo se prohibe enseñar que una religión es verdadera, pero al mismo tiempo se permite decir que es falsa. Es muy significativo que en el laicismo no se pueda afirmar el hecho religioso, pero si el ateo.