lunes, 5 de octubre de 2026

El liberalismo ha fracasado justo porque ha triunfado

Deneen, profesor de la Universidad de Notre Dame, en su libro ¿Por qué ha fracasado el liberalismo?, cuenta que el liberalismo ha fracasado justo porque ha triunfado. Según Deneen, el proyecto liberal ha cumplido sus promesas de libertad individual y prosperidad material, pero al hacerlo ha socavado los fundamentos morales y culturales que lo sostenían. En la economía, la promesa de prosperidad generalizada ha dado paso a una desigualdad creciente y a la concentración del poder en grandes corporaciones. En la política, el ideal de autogobierno se ha visto socavado por una tecnocracia cada vez más alejada de los ciudadanos. En la cultura, la libertad de elección ha derivado en un relativismo moral que erosiona los valores compartidos.
Un ejemplo paradigmático de esta dinámica es la crisis de la familia tradicional. Deneen argumenta que el énfasis liberal en la autonomía individual ha debilitado los lazos familiares y ha convertido el matrimonio en un mero contrato privado. Esto, a su vez, ha generado una serie de problemas sociales que el Estado se ve obligado a abordar, de forma que expande así su alcance y poder.

La vida no es un proceso, es un drama

El periodista y escritor británico Malcolm Muggeridge en una entrevista explicó que “la ciencia intenta convencer al ser humano que la vida es un proceso. Y la vida no es un proceso. De haberlo sido nunca hubiéramos logrado cosas como la catedral de Chartres, El rey Lear o la Misa Solemne….Todo esto no es producto de una idea de proceso, sino de una idea de drama. Si no, Dios nos hubiera hablado de una manera diferente, y no a través del drama de la Encarnación, que es el drama principal de todos.”
“Cuando llegas al final de la vida, miras hacia atrás y ves la cantidad de cosas repugnantes que has hecho, todo tipo de cosas en el límite, y piensas que si no lo hubiera hecho….Luego te dices: Un momento, suponiendo que pudiera eliminar todas esas cosas, ya no sería la vida que he vivido..completar el drama… abarca todo lo que le pasa a uno…es como lo haces, y lo que puedas sentir después de haberlo hecho; cómo encaja en la totalidad de tu experiencia y lo que significa dentro del drama en su conjunto.”


domingo, 4 de octubre de 2026

Si Irán termina por hacerse con el arma nuclear constituiría el mayor riesgo a la estabilidad en la zona

Si Irán termina por hacerse con el arma nuclear, por limitada que sea su cantidad, constituiría el mayor riesgo a la estabilidad en la zona, y podría provocar que Arabia Saudita respondiera al desequilibrio geoestratégico que se produciría con una decisión de conseguir una capacidad nuclear similar, y hasta quizá lo podría hacer la Turquía del presidente Erdogan. Si todo esto sucediera, y podría llegar a suceder si no se cortan a tiempo las actuales aspiraciones iraníes, la ya complicada situación de Oriente Medio se volvería incontrolable y la endeble estabilidad internacional en esta parte del mundo se convertiría en un mero recuerdo. Pero Estados Unidos junto a Israel esta decidido a cortar el proceso.Las sombrías predicciones de que este país pudiera conseguir armas nucleares en un breve espacio de tiempo ya no están claramente sobre la mesa. Ni Israel ni Estados Unidos permitirán jamas a Irán hacerse con una capacidad nuclear operativa, y, aun en el caso de que este país mantenga el objetivo de hacerse con armamento nuclear, que previsiblemente lo hará, esta amenaza ha sufrido un retraso muy considerable.
Israel no permitirá que sus vecinos lleguen a hacerse con armas nucleares, de hecho ya ha llevado ataques aéreos selectivos contra los reactores nucleares de estos. El carácter democrático de Israel, su nivel cultural y su vinculación con Estados Unidos hacen impensable que recurra al empleo de arma nuclear a no ser que realmente viera en extremo peligro su propia existencia.


Referencia: El despertar estratégico de Europa. Eduardo Zamarripa 

Los seguros para los pobres parecen un objetivo evidente

Puesto que el coste del riesgo es muy elevado y el seguro que se puede conseguir a través de canales informales tiene muchas limitaciones, cabe preguntarse por qué los pobres no acceden más a los seguros oficiales, es decir, a los ofrecidos por las compañías aseguradoras. Cualquier tipo de seguro formal es una rareza entre los pobres. Determinados contratos de seguro que son productos estándar entre los agricultores de países ricos, como los seguros de salud, los seguros contra el mal tiempo o contra la muerte del ganado, prácticamente no existen en el mundo en desarrollo. Ahora que todo el mundo conoce los microcréditos, los seguros para los pobres parecen un objetivo evidente, una oportunidad para los capitalistas creativos llenos de buenas intenciones (un editorial de la revista Forbes lo llamó “un mercado natural no penetrado”). Los pobres se enfrentan a un riesgo enorme y deberían estar dispuestos a pagar una prima razonable para asegurar sus vidas, su salud, su ganado o su cosecha. Con miles de millones de pobres a la espera de contratar seguros, incluso si se obtiene un beneficio minúsculo por cada póliza, podría generarse ya un gran proyecto empresarial y, a la vez, les serviría a estos de gran ayuda. Lo único que falta es alguien que organice este mercado. Por eso, algunas organizaciones internacionales (como el Banco Mundial) y grandes fundaciones (como la Fundación Gates) han invertido cientos de millones de dólares para fomentar el desarrollo de los seguros para los pobres.
Referencia: Repensar la pobreza (Abhijit V. Banerjee;Esther Duflo)

La belleza moral deja un inolvidable recuerdo a aquel que la ha contemplado

La belleza moral deja un inolvidable recuerdo a aquel que aun una sola vez, la ha contemplado. Nos conmueve más que la belleza de la naturaleza o la de la ciencia. Da, al que la posee, un extraño e inexplicable poder. Aumenta la fuerza de la inteligencia. Establece la paz entre los hombres. Y es, aún más que la ciencia, el arte y la religión, la base de la civilización humana, escribe Alexis Carrel que fue galardonado con el Premio Nobel de Medicina.

sábado, 3 de octubre de 2026

La espada exterminadora da muy malos resultados en manos del hombre

La espada exterminadora con que deseabas armarte da muy malos resultados en manos del hombre, incluso con buenas intenciones, incluso contra el error o la perversidad. Se corre un gran riesgo de matar al enfermo, al extirpar violentamente la enfermedad; resulta parecido y peligroso como en el caso del cirujano (de almas), y cabe además el peligro de hacer despertar el orgullo y el despotismo. Le hace falta una gran pureza moral y un gran sentido para adivinar al prójimo. Lo más seguro, desde luego, es la caridad, la caridad que todo lo perdona porque todo lo comprende, que soporta, pone de relieve, ilumina, gana y mejora. Combatir, sí, en último extremo, pero siempre lleno de espíritu de caridad; y agotar en el amor incluso la severidad, como hace el padre con el hijo; hacer del látigo caricia, y de la espada un favor, y pedir al ángel del castigo que vive en nosotros que nos corrija en primer lugar y nos bendiga; tomar como propio solamente las imperfecciones, e inclinarse ante Dios, que habla por nuestra conciencia, que se revela en nuestras palabras, que quiere obrar sobre el hombre por medio del hombre, a fin de humanizar sus actos, para ennoblecer a sus hijos y dejarles su gloria, escribe el filósofo suizo Henri Frédéric Amiel.

Quien cree que asegura su vida mediante bienes materiales, se engaña, la vida se le está escapando

En Evangelium Vitae, encíclica redactada por Juan Pablo II y publicada el 25 de marzo de 1995, se manifiesta que “si la promoción del propio yo se entiende en términos de autonomía absoluta, se lleva inevitablemente a la negación del otro, considerado como enemigo de quien defenderse. De este modo la sociedad se convierte en un conjunto de individuos colocados unos junto a otros, pero sin vínculos recíprocos, cada cual quiere afirmarse independientemente de los demás, incluso haciendo prevalecer sus intereses”.
“Sólo quien reconoce que su propia vida está marcada por la enfermedad del pecado, puede redescubrir, en el encuentro con Jesús Salvador, la verdad y autenticidad de su existencia, según sus mismas palabras: No necesitan médico los que están sanos, sino los que están mal. No he venido a llamar a conversión a justos, sino a pecadores (Lc 5, 31-32). En cambio, quien cree que puede asegurar su vida mediante la acumulación de bienes materiales, como el rico agricultor de la parábola evangélica, en realidad se engaña. La vida se le está escapando, y muy pronto se verá privado de el a sin haber logrado percibir su verdadero significado: « ¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán? » (Lc 12, 20).”
La propiedad privada es un derecho fundamental de las personas. Pero cualquier superávit, antes que añadirse a la abundancia del rico, tiene que destinarse a quienes carecen de las necesidades básicas. La aversión que causa el rico no se debe a su riqueza, sino al mal uso que hace de ella.