jueves, 26 de febrero de 2026

El ser humano está siempre en una circunstancia

José Ortega y Gasset (Madrid, 9 de mayo de 1883-Madrid, 18 de octubre de 1955) manifiesta que el conocimiento de las circunstancias se impone como una necesidad, de lo contrario el individuo sucumbe. Su tarea es vivir y vivir consiste en que el ser humano está siempre en una circunstancia. A cada instante el sujeto tiene que andar diciendo lo que va a hacer, cómo resuelve el paso de los días, cómo los orienta, es decir, adonde quiere ir, que es una forma de saber a donde va. Es una tarea intransferible, imprescindible para la propia supervivencia como sujeto poseedor de una verdad. Aunque se ponga en manos de otra persona y deje que sea ella quien decida, él es quien decide, aunque su decisión sea que otro dirija el timón…..El no hacer es una forma de hacer puede elevarse a norma de conducta. De nuevo entonces el sujeto puede verse abocado a la errancia o el sonambulismo. Porque no puede darse un solo paso sin anticipar, con más o menos claridad, el porvenir imaginado, lo que va a ser, lo que se ha decidido ser, independientemente del resultado.

¿Cómo puede entregarse un yo, que es egoísta?

¿Cómo puede entregarse un yo, que es egoísta? El teólogo dice que no lo hace por su propio poder, sino mediante el don de la gracia divina, el poder que permite al hombre lograr lo que está más allá de sus propias fuerzas.


miércoles, 25 de febrero de 2026

No hay nada mejor para un niño que tener un padre y una madre que lo hayan concebido al calor del abrazo

Rémi Brague
Rémi Brague sostiene que el ser humano siempre se nos escapa, pero no como un fluido que cabe en cualquier molde que se nos antoje, sino como un misterio que se nos confía, y al que debemos rodear con nuestra solicitud.
A Rémi Brague hoy se la critica demasiado por defender lo natural y carnal. Los hijos del Altísimo se presentan incluso como adictos al sexo, argumentando que no hay nada mejor para un niño que tener un padre y una madre que lo hayan concebido al calor del abrazo.
En nuestros tiempos extremos, la fórmula de Atanasio de que Dios se hizo hombre para que el hombre pudiera convertirse en dios cristaliza en torno a una de sus consecuencias decisivas, si Dios se hizo hombre fue para salvarlo y, por tanto, también, esencialmente para que el hombre siguiera siendo humano. Frente a las tentaciones de nuestra época (que ya no es una época, como decía Günther Anders, sino una prórroga), frente a las fantasías de una regresión bestial, de un mejoramiento cibernético, de un fundamentalismo avasallador o de un suicidio colectivo, la ayuda no puede venir ni del humanismo ni del humanitarismo, en la medida en que pretenden defender al ser humano a partir de una concepción finita y egocéntrica. La imagen cristiana del hombre, por basarse en las promesas de lo Eterno, es la única que aún puede quedar en pie. Hostil a toda desfiguración, sigue siendo hospitalaria con todos los desfigurados.
Nuestro centro no está en nosotros mismos, sino en el otro, y ante todo en lo incomprensible, lo que supera incluso la “alta fantasía” (Dante, Paradiso, XXX111,142).Esto es lo que la basílica de Vézelay permite que contemplemos. Gigantes, enanos, tipos con orejas de elefante, hocico de cerdo o boca de tiburón, todo lo cual, nos dice el escultor, es digno de Pentecostés, atrapado en la red de la antropología divina. Rémi Brague declara que la verdad sobre el hombre no está en el club, sino en la corte de los milagros.

El desarrollo de la guerra de Ucrania ha expuesto a Rusia como el enfermo de Eurasia

Durante años Putin ha intervenido en un lugar tras otro de la región del Cáucaso y del Mar Negro mientras los medios estaban ocupados en otra parte, cubriendo obsesivamente la anarquía de Siria, en la que Rusia también estaba involucrada militarmente, y la guerra relacionada contra el Estado Islámico. Estos conflictos dejaron una huella débil en la mente de la población occidental. Putin al encontrar solo respuestas poco importantes de Occidente, siguió presionando hacia lo que concebía como un vacío en la voluntad de Estados Unidos y Europa.En Febrero de 2022, con el bombardeo de las ciudades ucranianas y de otras áreas civiles, con columnas de tanques avanzando, miles de muertos y más de diez millones de refugiados y personas desplazadas, resultó claro de repente que estábamos en un nuevo mundo.La caótica retirada de Afganistán de la administración Biden en Agosto de 2021 pudo haber alentado el plan de Putin de invadir Ucrania, por creer que Estados Unidos y Occidente eran impotentes. 
El desarrollo de la guerra, en la que un país de 44 millones de habitantes ha tenido en ocasiones ventaja militar sobre una potencia nuclear de 143 millones, ha expuesto a Rusia como el hombre enfermo de Eurasia, tal como el imperio otomano fue durante décadas el hombre enfermo de Europa antes de colapsar en la Primera Guerra Mundial. 
La continuación de la guerra de Ucrania amenaza con empezar a desbaratar todo el imperio ruso y sus zonas de influencia desde el Cáucaso hasta Siberia y el Lejano Oriente. 
La guerra de Ucrania también ha perjudicado a la ONU, ya que refleja un mundo de potencia militar dura en contraste con el poder blando e ineficaz de la ONU.


Referencia: Tierra Baldía. Un mundo en crisis permanente de Robert D. Kaplan

El modo de destruir todas las normas es centrarse en la idea de la excepción

Carl Schmitt
El teórico jurídico y filósofo Carl Schmitt, explicaba que el modo de destruir todas las normas era centrarse en la idea de la excepción. Un líder desarma a sus oponentes por el procedimiento de convencer a la gente de que el momento actual es excepcional, y después transformando el estado de excepción en una emergencia permanente. Entonces los ciudadanos sacrifican su libertad real en aras de una falsa seguridad. Hoy en día, cuando los políticos invocan el terrorismo, están hablando, por supuesto, de un peligro real. Pero cuando intentan acostumbrarnos a sacrificar la libertad en nombre de la seguridad, tenemos que ponernos en guardia.

El nacimiento del hijo fortalece la unión, estabiliza el amor.

Escribe Francesco Alberoni (sociólogo, periodista y catedrático de Sociología italiano) que “cuando ambos enamorados quieren el hijo, éste nace deseado y se convierte en un nuevo polo de amor. Y bien, aun en esta situación el enamoramiento termina. Es difícil admitirlo. Sin embargo, existe una sabiduría popular y antigua que dice que un hijo consolida el amor, pone remedio a un amor en peligro. Amor, no enamoramiento. En efecto, el hijo se convierte en el objeto de amor de ambos. Se enamoran al mismo tiempo de él. Su relación en adelante depende de la existencia de un tercero, no ya sólo de ellos dos. La pretensión egoísta y absoluta de su personalidad individual da paso no a las pretensiones también individualistas de la otra personalidad individual, sino a favor de una tercera. Ya ninguno es absolutamente esencial para el otro, ninguno es ya el dios del otro. Ambos se pliegan a la adoración de un dios naciente externo a ellos. Y si entre ellos nace un disentimiento, una desatención, cada uno puede encontrar refugio en el hijo. Sobre todo la madre, que lo ha llevado en ella, que lo nutre, que constituye, al menos en los primeros meses, el objeto absoluto del niño. En realidad el nacimiento de un hijo es, para la madre, casi siempre un verdadero enamoramiento. Todo su interés, todas sus ansias se dirigen al niño. La nueva exclusividad es incompatible con la vieja. Antes que el complejo de Edipo, lo que domina la escena familiar es el complejo de Layo, la envidia del padre por el hijo o, mejor, por la pareja madre-hijo que reemplaza, como pareja absoluta, a la que forman él y ella. El nacimiento del hijo, el amor por el hijo, por eso, fortalece la unión, estabiliza el amor.


martes, 24 de febrero de 2026

La guerra irregular debía considerarse tan importante como la guerra tradicional

Cualquier estrategia de seguridad nacional que se base en el poderío militar es cuestionable. Los grandes ejércitos lo han comprendido y están intentando adaptarse. Una directiva emitida a finales de 2008 por las fuerzas armadas estadounidenses anunció que la guerra irregular debía considerarse “tan importante desde el punto de vista estratégico como la guerra tradicional”. Esta afirmación tiene vastas repercusiones en todo el ámbito de la planificación militar, desde el personal hasta el equipo y el entrenamiento. Para Estados Unidos, centrarse en la guerra irregular significa dar más importancia a las operaciones especiales, la adquisición de inteligencia, la contrainsurgencia y lo que los militares llaman “operaciones de baja visibilidad”, además de una mayor atención a la colaboración con aliados y fuerzas locales.
Señalaba un estudio de la Universidad Nacional de la Defensa de Estados Unidos, que los movimientos insurgentes de hoy suelen estar menos vinculados a una ideología y un liderazgo establecido (como el Vietcong) y ser más bien “coaliciones de indignados” que pueden surgir casi de forma espontánea. 

Referencia: El fin del poder (Moisés Naím)