viernes, 9 de octubre de 2026

Ocurrió un 4 de julio de 1776

Ocurrió un 4 de julio de 1776 (el mismo año en que se publicó La riqueza de las naciones), cuando los patriotas norteamericanos, liderados por el brillante pensamiento de Thomas Jefferson, se dotaron a sí mismos de la Declaración de Independencia, madre de todas las constituciones que vinieron después, incluida la francesa.“Todos los hombres han sido creados iguales” redactaba Jefferson para señalar luego que estos mismos hombres “recibieron de su Creador ciertos derechos inalienables, entre los cuales están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”. Aquellas palabras señeras puestas sobre papel por los virginianos resultaron ser el aldabonazo de partida para todos aquellos que sentían como ética necesaria la defensa de la dignidad y la libertad del hombre. No se quedaron ahí. El mismo Jefferson, junto con George Washington, John Adams, Benjamin Franklin y todos los demás, se ocupó, a la vez que tenía no menos de siete hijos con su antigua esclava Sally Hemings, de propinar conveniente carpetazo y una por una a todas las lacras del Antiguo Régimen. Instauró el hábeas corpus, hizo eliminar de los presupuestos estatales las dotaciones destinadas al clero, declaró anticonstitucional toda ley contra la extranjería, abolió los delitos de pensamiento (“una opinión equivocada puede ser tolerada donde la razón es libre de combatirla”), abogó siempre por la función terapéutica de la cultura. “No se debe ser demasiado severos con los errores del pueblo, sino tratar de eliminarlos por la educación”. Contribuyó a fundar un país cuyas instituciones y leyes constituyeron por mucho tiempo espejo para los espíritus libres de todo el mundo. De hecho, La democracia en América de Alexis de Tocqueville se escribió sobre todo como aviso político destinado a señalar certeramente hacia donde debían tender las acciones legislativas en la Europa de su tiempo.

Los que viven de la política y los que viven para la política


Max Weber distinguió a aquellos que vivían de la política de los que vivían para ella. Solo los que viven para la política pueden entenderla como una llamada. Vale la pena repetir aquí las palabras finales que dirigió a aquellos estudiantes: La política es como la presión constante y lenta que se necesita para hacer un agujero en una superficie dura. Requiere tanta pasión como perspectiva. No cabe duda de que la experiencia histórica ha confirmado que el hombre no habría logrado lo posible si una y otra vez no hubiera intentado alcanzar lo imposible. No obstante, para lograr esto un hombre debe ser un líder, y no solo un líder sino también un héroe, en el sentido más sobrio de la palabra. E incluso aquellos que no son ni líderes ni héroes deben armarse de una resolución lo suficientemente sólida como para afrontar incluso la desaparición de toda esperanza. Esto es necesario ahora mismo, o de lo contrario los hombres no serán capaces de lograr ni siquiera lo que es posible alcanzar hoy. El único que puede asegurar haber escuchado la llamada de la política es aquel que no va a sucumbir cuando, desde su punto de vista, el mundo sea demasiado estúpido o simple para lo que él quiere ofrecer. Solo aquel que, frente a todo esto, pueda decir “A pesar de todo” ha sentido la llamada de la política.


jueves, 8 de octubre de 2026

Consideraciones que impulsan a ser comprensivo

Nuestra vecina es un ama de casa chapucera y torpe. De acuerdo, ¿pero recibió la misma educación que tú? ¿Goza de buena salud? ¿Es una mujer feliz, o desgraciada?... Su marido es un fanfarrón, que no cesa de darse importancia. Sí, pero ¿sabes por qué?, ¿conoces el complejo de inferioridad que tal vez le abruma, la necesidad que tiene de autoafianzarse?... Aquella pobre viuda que vive enfrente es insoportable. No sabe hablar más que de sus dolores y de sus achaques. De acuerdo, pero ¿te has dado cuenta de que vive sola, de que es desgraciada y necesita alguien con quien desahogarse?... Mi jefe es un tirano, un hombre insufrible que trata a sus subordinados como esclavos y no tiene jamás una palabra amable. No lo dudo. Pero ¿has pensado las frustraciones e inseguridades que le conducen a comportarse de manera tan desagradable?... Consideraciones como éstas son las que impulsan a ser comprensivo y a evitar la murmuración y la crítica amarga, aconseja el escritor Leo J. Trese.

Las masas suelen soñar con salvadores

“Hay estudiosos del comportamiento humano y de las sociedades que opinan que los movimientos totalitarios del siglo XX (como el nazismo o el comunismo) tuvieron ciertas características que provenían de las estructuras religiosas, como la utilización de cierta simbología, la mística. Las masas suelen soñar con salvadores que han de resolver todos sus problemas y angustias, hecho utilizado y manipulado por genios del mal que las seducen, conquistan sus mentes y corazones, para conducirlas a la postre a su antojo”, escribe Abraham Skorka, rabino y escritor argentino.
“La única defensa para que el pueblo no permita un liderazgo nefasto es la educación.”

miércoles, 7 de octubre de 2026

Cuando la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio

Leonard Hobhouse
La obra principal de Leonard Hobhouse, llamada Liberalismo, se consagra a constatar la idea de que, si bien el laissez faire fomentó el crecimiento de la riqueza, trajo consigo su concentración en pocas manos, paro y salarios misérrimos, por lo que considera inevitable la acción de un gobierno vigilante, regulador de las relaciones económicas, así le corresponde: Velar para que las condiciones económicas del hombre normal, sean tales que pueda alimentar, vestir u ofrecer un hogar a su familia y a él mismo, por medio de un trabajo remunerado. El derecho a trabajar y el derecho a un salario suficiente son tan respetables como el derecho de propiedad y otros derechos del hombre, no es responsable de que exista una superproducción en su industria, o de que, producto acaso de largos años de práctica, haya surgido algún procedimiento que desvalorice su oficio.
Ayn Rand
La escritora de origen ruso Ayn Rand, seudónimo de Alisa Zinóvievna Rosenbaum (1905-1982),representa el pensamiento libertario más combativo e independiente, sus reflexiones anticolectivistas, mil veces reproducidas, tiene un cierto aire lapidario y, desde luego, efectivo. “Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada”. (La rebelión de Atlas, 1959).

El aborto selectivo por sexo

En algunas civilizaciones, un niño supone ventajas económicas para la familia, y el acceso a la tecnología moderna ha hecho posible detectar el sexo de un feto en el útero. El aborto selectivo por sexo ocurre con frecuencia en el sur de Asia, China y Corea del Sur, pero también en países como Singapur y Taiwan. En China hay 107 hombres por cada 100 mujeres. En la India, 108. El economista Amartya Sen calculó que, si las mujeres hubieran recibido la misma atención sanitaria y nutricional, habría cien millones más de mujeres en la tierra.


El hombre es capaz de ver el bien y hacer el mal

El hombre no es solo débil, capaz de ver el bien y hacer el mal por pasión, por seducción, sino también capaz de ver el bien, de percibir la luz divina y pecar contra ella, fríamente, lucidamente. El hombre actúa, no porque los dioses se empeñen en hacerla pecar, como pensaban los antiguos griegos, sino porque le domina la pasión del poder. Se cree invulnerable, y en esa creencia reconocemos el endurecimiento que se apodera de los grandes criminales y les lleva a su perdición, en un falso sentimiento de poder. El cielo se cierra sobre ellos, han matado a la luz.
En las obras de Shakespeare podemos ver la universal malicia de los hombres, una malicia fría, lúcida, por ambición, o lo que es peor, por amor al mal por el mal, por el placer de caricaturizar a Dios. Frente a ese mundo de los poderosos, donde reinan la lujuria y la guerra, y lo que es peor, la hipocresía, hay la ingente muchedumbre de los débiles; los humillados, que pecan por flaqueza y hayan misericordia ante Dios.


Referencia: Sabiduría griega y paradoja cristiana de Charles Moeller