domingo, 2 de agosto de 2026

Cuba alcanzó un nuevo récord de presos políticos 

Cuba alcanzó un nuevo récord de 1.281 presos políticos al cierre de mayo, según el informe mensual de Prisoners Defenders, que documentó 28 nuevas detenciones durante el mes y registró otra muerte bajo custodia estatal, la de Ernesto Brieva Sempé, de 52 años, fallecido el 13 de mayo en la prisión Combinado del Este por falta de atención médica adecuada. Brieva Sempé padecía una enfermedad renal crónica y desnutrición grave. Los tratamientos de hemodiálisis que necesitaba no se realizaron con la frecuencia requerida y su deterioro físico avanzó hasta ser incompatible con la vida. El informe oficial de Medicina Legal atribuyó la causa de muerte al “daño múltiple de órganos”. Prisoners Defenders identificó actualmente a 449 presos políticos con patologías graves provocadas o agravadas por las condiciones de reclusión, y a 52 con trastornos graves de salud mental sin tratamiento adecuado.
El informe dedicó un apartado específico a la intensificación de la represión contra las mujeres. Sordey Ballester Horta, médica dermatóloga de Matanzas, fue detenida a mediados de mayo mientras esperaba el transporte para ir al hospital de Cárdenas. Según su familia, el motivo fue haber fotografiado un cartel con la consigna “Abajo la dictadura”. Los agentes le respondieron que estaba “en el lugar y el momento equivocado”. Yunaiky de la Caridad Linares Rodríguez volvió a prisión tras ser detenida junto a su padrastro durante protestas vecinales en Arroyo Naranjo, La Habana, provocadas por más de cuatro días sin agua y cortes de electricidad. Según testimonios familiares, Yunaiky intervino para defender a un menor que era golpeado por la policía. Las autoridades revocaron el beneficio de excarcelación que le había sido concedido en febrero de 2025 en el marco del acuerdo entre la Iglesia Católica y el régimen de Cuba. Wendolín Campuzano Almaguer, madre de tres hijos menores, recibió el 2 de junio una condena de 2 años de privación de libertad por un presunto delito de “Atentado” vinculado a una supuesta agresión contra una agente de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR). Su padre, el periodista cubano exiliado Armando Campuzano Guyón, denunció que la condena es una represalia política por su activismo desde el exilio y por la publicación de su libro “Cuba, el Titanic del Caribe”. 
Fidel Mojena Rivero, activista de 67 años residente en Artemisa, fue detenido el 19 de mayo sin orden de arresto y trasladado al Centro de Instrucción Penal El Técnico de Guanajay. La investigación en su contra se remonta a junio de 2025, cuando recibió en su domicilio al entonces jefe de la Misión Diplomática de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer. Erick Alain Chang Padrón, trabajador por cuenta propia de 51 años, fue detenido el 20 de mayo en su lugar de trabajo en el municipio habanero de Cerro y trasladado a Villa Marista, cuartel general de la policía política en La Habana. Su único motivo de persecución fueron videos y publicaciones en redes sociales en los que denunció apagones, escasez de alimentos y cuestionó la gestión de Miguel Díaz-Canel.
Prisoners Defenders también alertó sobre la situación de dos menores de edad recluidos en la prisión de máxima seguridad de Canaleta, en Ciego de Ávila. Christian Jesús Crespo Álvarez, de 16 años y Jonathan David Muir Burgos, menor de edad.

El sistema no teme al pobre que tiene hambre, teme al pobre que sabe pensar

“El votante es quien sube y justifica al político. El tema de interés es ese votante boto, que es mayoría, patrocinador de su propia desgracia”, dice Agustín Perozo. Decía Paulo Freire: “El sistema no teme al pobre que tiene hambre, teme al pobre que sabe pensar”. Ponerlo a pensar correctamente es el desafío.Predomina la visión pragmática de que si el país marcha, la corrupción resulta aceptable. La mente de quienes se autoengañan resuelve esta disonancia cognitiva “aceptando la mentira como una verdad”. “Sabemos que nos mienten. Saben que nos mienten. Saben que sabemos que nos mienten. Sabemos que saben que sabemos que nos mienten. Y aún así, siguen mintiendo”, escribe Alexander Solzhenitsyn.
Albert Camus escribió que “cada generación, sin duda, se cree destinada a rehacer el mundo. La mía sabe, sin embargo, que no lo rehará. Pero su tarea quizá sea aun más grande. Consiste en impedir que el mundo se deshaga. Heredera de una historia corrompida, en la que se mezclan las revoluciones frustradas, las técnicas enloquecidas, los dioses muertos y las ideologías extenuadas; cuando poderes mediocres pueden destruirlo todo, pero ya no saben convencer; cuando la inteligencia se ha rebajado hasta convertirse en criada del odio y la opresión, esta generación ha tenido, en sí misma y alrededor de sí misma, que restaurar, a partir de sus negaciones, un poco de lo que hace digno el vivir y el morir”.

En la sociedad posmoderna, la verdad es la única opción vetada

En una sociedad del relativismo absoluto, tendría que tener cabida el que acepta que existe la verdad, el que busca la verdad. Sin embargo, en la sociedad posmoderna, esa es la única opción vetada. Se piensa que el que confía en la verdad es potencialmente un violento, ya que el que está convencido de la verdad tenderá a imponerla, incluso por la fuerza. Además, aunque no fuera un violento, quien acepta la nítida diferencia entre verdad y mentira, el bien y el mal, juzga, y eso no se soporta.
Nietsche profetiza en La Gaya Ciencia (1882):
¿No habéis oído hablar de aquel loco que, en una mañana luminosa, encendió la linterna, corrió al mercado y gritaba incesantemente: ─Yo busco a Dios, busco a Dios? Como allí había muchos que no creían en Dios, suscitó una gran carcajada. ─¿Es que Dios se ha perdido?, decía uno. ─¿Se ha escapado, como un niño?, decía otro ─¿O es que se ha escondido? ¿Nos tiene miedo? ¿Se ha embarcado? ¿Ha emigrado?, se gritaban divertidos unos a otros.
El hombre loco irrumpió entre ellos, y los traspasó con la mirada: ─¿Dónde ha ido Dios?, gritó, os lo diré yo: ¡Lo hemos matado!, vosotros y yo ¡’Todos nosotros  somos sus asesinos! Pero ¿cómo hemos hecho eso? ¿Cómo hemos podido trasegarnos el mar? ¿Quién nos ha dado una esponja para borrar el horizonte entero? ¿Qué hemos hecho, al desligar la tierra de su sol? ¿Hacia dónde se mueve la tierra ahora? ¿En qué dirección nos movemos  nosotros? ¿Lejos de todo sol? ¿No nos precipitamos continuamente? ¿Hacia atrás, a los lados, adelante, por todas partes? ¿Es que hay aún un arriba y un abajo? ¿No vamos errantes por una nada infinita? ¿No alienta sobre nosotros el espacio vacío para aspirarnos? ¿No hace ahora más frío? ¿No anochece continuamente y cada vez es más de noche? ¿No hay ya que encender las linternas por la mañana? ¿No nos llega nada del hedor de la putrefacción divina? ¡También los dioses se corrompen! ¡Dios ha muerto! ¡Dios está muerto! ¡Y lo hemos matado nosotros! ¿Cómo nos consolaremos nosotros los más asesinos entre todos los asesinos? La cosa más santa y más poderosa que hasta ahora había tenido el mundo se ha desangrado, degollada por nuestros cuchillos ¿Con qué nos lavaremos para purificarnos de esta sangre? ¿Con qué agua podremos purificarnos? ¿Qué ritos de expiación, qué fiestas sagradas deberemos inventar? ¿No es demasiado grande para nosotros la grandeza de este acto? ¿No habremos de convertirnos nosotros mismos en dioses, sólo para mostrarnos dignos de ellos? No se realizó jamás una acción mayor; y todo el que nazca después de nosotros pertenecerá ya, gracias a esta acción, a una historia superior a todas las que han existido hasta ahora.
Al llegar a este punto, el hombre loco calló, y de nuevo miró a la cara a sus oyentes. También ellos callaban y lo miraban sorprendidos. Al fin estrelló en el suelo la linterna, que se hizo añicos, apagándose.
Y concluye:
─Yo llego demasiado pronto, dijo entonces, éste no es aún mi tiempo. Este acontecimiento monstruoso está aún en camino y en marcha, aún no ha llegado a los oídos de los hombres. También el relámpago y el trueno necesitan tiempo, la luz de las estrellas tiene necesidad de tiempo, las acciones precisan tiempo, aun después de haber sido hechas, para ser vistas y oídas. Esta acción está para los hombres todavía más lejos que las estrellas más lejanas, ¡y, sin embargo, han sido ellos mismos los que la han llevado a cabo! 
¿Quién nos dice para qué estamos aquí?, nos encogemos de hombros y, si no reconocemos un remitente, tampoco tenemos un objetivo. ¿Cuál será el objetivo? Aquello que me apetece, aquello que viene bien a mi instinto, que sé yo, puede ser una cosa y la contraria. Se ha caído en un absoluto relativismo, aunque con una consecuencia que podríamos llamar paradójica. Si todo es relativo, nadie tiene derecho a oponerse al otro en nada. Vivimos en una pista de coches de choque de una feria en la que cada uno puede hacer lo que quiera con tal de no chocar con el de al lado.
El agnóstico Yuval Noah Harari manifiesta al final de Sapiens el desasosiego que produce el término a que conduce la historia del ser humano sin Dios:
Nosotros, animales sin importancia, hemos avanzado desde las canoas a los galeones, a los buques de vapor y a las lanzaderas espaciales, pero nadie sabe adónde vamos. Somos más poderosos de lo que nunca fuimos, pero tenemos muy poca idea de qué hacer con todo ese poder. Peor todavía, los humanos parecemos ser más irresponsables que nunca. Somos dioses hechos a sí mismo, con solo las leyes de la física para acompañarnos, no hemos de dar explicaciones a nadie. En consecuencia, causamos estragos a nuestros socios animales y al ecosistema que nos rodea, buscando poco más que nuestra propia comodidad y diversión, pero sin encontrar nunca satisfacción. ¿Hay algo más peligroso que unos dioses insatisfechos e irresponsables que no saben lo que quieren? 
Joseph Ratzinger se pregunta por el fundamento de la evangelización en el actual ambiente poscristiano “donde ya no brilla en el hombre el esplendor de ser imagen de Dios, que es lo que le confiere su dignidad y su inviolabilidad, sino sólo el poder de las capacidades humanas. ¿Pero de qué hombre? Hay que añadir los enormes problemas planetarios; la desigualdad en el reparto de los bienes de la tierra, la creciente pobreza, más aún, el empobrecimiento y explotación de la tierra y de sus recursos naturales, el hambre las enfermedades que amenazan el mundo entero, el choque de culturas. El hombre ya no es otra cosa que imagen del hombre”. 
Referencia: Miguel Ángel Garrido Gallardo en Nueva Revista.

sábado, 1 de agosto de 2026

Si a los seres humanos les caracteriza algo, ésta es la familiar

Escribe el profesor Elio Gallego que “si a los seres humanos les caracteriza algo, si poseen una naturaleza, ésta es la familiar. Es sencillamente inimaginable la existencia de un espacio más acogedor que el proporcionado por los vínculos familiares de padre y madre, especialmente comprometidos por razones obvias, en el amparo y protección de cada nuevo nacimiento respecto de un mundo exterior por fuerza menos familiar y cálido. Edificada sobre la paternidad y la maternidad del hombre y la mujer, la familia es el ámbito humano por excelencia, la matriz generadora de la humanidad del hombre. El nudo existencial de todo ser humano se fragua en el ámbito familiar, pues en él concurren tanto la aportación genética de cada uno de los padres como las primeras e indelebles impresiones dejadas por el encuentro del niño con su mundo más primigenio y propio. La familia se constituye de este modo en la fuente nutricia de la que nacerán los rasgos configuradores del carácter de los hijos, y que acompañarán el devenir de cada hombre o mujer hasta el final de sus días. La trabazón que sustenta este espacio vital que es la familia es el compromiso adquirido por el varón con la mujer llamada a ser la madre de sus hijos”. 
“El hombre es antes animal conyugal que animal social, observaba  Tomás de Aquino. Pero la fuerza unitiva de esta conyugalidad entre hombre y mujer se corresponde con una dimensión básica de lo humano que, a su vez, ha sido experimentada y alimentada en el seno de una familia, y esta dimensión es la que viene dada por una entrega que se recibe y acoge bajo la forma de la gratuidad. Dimensión de entrega desinteresada de lo que hay de más íntimo y personal que bien puede llamarse amor.”


Gloomy sunday

Misteriosos suicidios de una serie de personas, que se producen en cuanto comienzan a escuchar las notas de la canción Gloomy sunday, interpretada por Billie Holiday. En realidad, el tema musical es en sí mismo toda una leyenda urbana, porque se cuenta que las notas de esta triste y amarga melodía han incitado al suicidio a cientos de personas, incluidos su compositor y el autor de la letra. Incluso la canción llegó a estar prohibida en las emisoras de radio de Estados Unidos y Gran Bretaña porque se decía que escucharla afligía tanto a los oyentes que podía inducirles al suicidio.


viernes, 31 de julio de 2026

Un alma triste puede matarte más deprisa que un germen


"Me acuerdo de un viejo árabe del norte de África, escribe John Steinbeck, un hombre cuyas manos no habían tocado el agua. Me dio té en un vaso tan empañado por el uso que era opaco, pero me daba fraternidad y el té resultó maravilloso debido a ello. Y, aunque no tenía ninguna protección, no se me cayeron los dientes ni me llené de llagas. Me puse a formular una nueva ley que describiese la relación entre protección y abatimiento. Un alma triste puede matarte más deprisa que un germen, mucho más rápido." 


Apetito

Avisador es el apetito, palabra que da a entender la primera impresión de que se necesita alimento. Anunciase el apetito por una cierta languidez en el estómago y por un leve sentimiento de fatiga. Al propio tiempo, se ocupa el alma de los objetos que sirven para satisfacer sus necesidades, recuerda la memoria las cosas que mejor sabor infundieron al gusto, cree la imaginación que los está viendo y resulta de todo esto algo parecido a un sueño. Estado semejante no carece de encantos y a millares de gastrónomos inteligentes oímos exclamar con cordial alegría: ¡Qué gran placer hay en sentir buen apetito, cuando se tiene la seguridad de satisfacerlo pronto con excelente comida! No obstante, el aparato nutritivo se conmueve, el estómago se pone impresionable, se exaltan los jugos gástricos, los gases interiores cambian de sitio ruidosamente, la boca se humedece llenándose de saliva y todas las facultades digestivas están armadas como los soldados que sólo esperan la voz de mando para acometer. Si pasan todavía algunos momentos más, se experimentarán movimientos espasmódicos, se bostezará, se padecerá y sentirá uno hambre. Los diversos matices de estas sensaciones varias pueden observarse en cualquier sitio donde se aguarde la hora de comer. Tan arraigados se encuentran en la naturaleza que ni la política más exquisita puede disimular sus síntomas; de donde he deducido el siguiente apotegma: La más indispensable de todas las cualidades del cocinero es la exactitud.


Referencia: Fisiología del gusto (Jean Anthelme Brillat-Savarin)