viernes, 8 de mayo de 2026

Esto es la verdad

Edith Stein
Durante una noche veraniega Edith Stein toma un libro del anaquel. El titulo del libro es “Vida de Santa Teresa de Jesús”. Es una autobiografía. Edith lee incansablemente durante toda la noche, y cuando termina de leer el libro, dice “esto es la verdad”. ¿Cual es la verdad que a Edith descubre Teresa de Jesús en su “Vida”? Dios no es un Dios de la ciencia, sino que Dios es amor. Sus misterios no los descifra el entendimiento, que procede paso a paso a base de conclusiones, sino la entrega amorosa. Los prejuicios metafísicos de Edith se van a pique ante la realidad de que “nadie ha penetrado tanto en la realidad del alma como aquellos que habían abarcado al mundo con cálido corazón y por la poderosa mano de Dios fueron liberados de los lazos de ese mundo e introducidos en la más intima esfera personal”.
Libertad y verdad, esos postulados de la persona humana, tan importantes para Edith, se encuentran con igual intensidad en la sed que Teresa de Jesús siente por la verdad. El manantial que da la salud y la vida y que transforma el alma recalcitrante es para Teresa de Avila la oración interior.


jueves, 7 de mayo de 2026

El consumismo es un nuevo tipo de avaricia

Para el filósofo Alejandro Llano, “el consumismo es un nuevo tipo de avaricia, menos antipático que el clásico pero no menos nefasto. El avaro clásico guarda; el moderno gasta y tira. Pero ambos se dejan encandilar por el afán de tener lo que ven en manos de otros y el deseo de dominarlo ellos mismos.”

Nuestros deseos no son sueños

Es injusto tomar el abuso por el uso y pensar que las formas inmaduras o agresivas de autoafirmación son las que definen la libertad como tal. Que la libertad incluye dentro de si la responsabilidad nos resulta evidente tan pronto como tenemos en cuenta que los compromisos y los vínculos más fuertes son aquellos que resultan de la propia libertad. 
Hemos de vigilar nuestros deseos tanto o más que nuestros actos, porque nuestros deseos no son sueños, sino nuestra más viva realidad; somos lo que deseamos ser.  

Referencia: Libertad como pasión de Daniel Innerarity


miércoles, 6 de mayo de 2026

Appen

Mucho antes de que Google Translate, Siri o ChatGPT fueran nombres conocidos por todos, Appen ya estaba ayudando a construir los sistemas que nos permiten hablar con nuestros ordenadores. Fundada en Sídney en 1996, Appen se convirtió en líder del mercado en la venta de datos que se utilizarían para ayudar a las computadoras a "aprender" un idioma mediante el reconocimiento de patrones en texto o voz.Cuando un usuario de iPhone le pide a Siri que configure un recordatorio, el proceso parece totalmente automatizado. En realidad, este diálogo solo es posible porque empresas como Appen han suministrado a Apple material producido tras incontables horas de trabajo manual realizado por trabajadores eventuales mal pagados. Los trabajadores de Appen, muchos de ellos radicados en países más pobres, ayudaron a la empresa a crear un extenso catálogo de conjuntos de datos de texto y voz. Estos se vendieron posteriormente a empresas que desarrollaban software capaz de procesar, traducir y transcribir el lenguaje humano. Estas tecnologías también han sido de gran interés para el gobierno estadounidense, que durante décadas ha invertido cientos de millones de dólares en programas de investigación lingüística. (De hecho, el asistente de voz Siri de Apple tiene su origen en un proyecto de investigación militar).
Appen es solo una de las muchas empresas que proporcionan datos de entrenamiento a las compañías tecnológicas más poderosas del mundo. Estos proveedores de datos, aunque poco conocidos fuera del sector, desempeñan un papel crucial en el auge de la IA. Dan empleo a millones de trabajadores independientes como Ismail, que saben poco sobre los sistemas que desarrollan y, a menudo, reciben una remuneración baja por su trabajo. La Asociación de Etiquetadores de Datos, fundada en Kenia el año pasado, afirma que estos trabajadores, a quienes denomina "los arquitectos invisibles que dan forma al futuro de la tecnología", también se enfrentan a contratos precarios, problemas de salud mental y oportunidades de crecimiento limitadas.

Referencia: The Bureau of Investigative Journalism. Reporteros: Niamh McIntyre, Edwin Okoth y Cam Wilson.

Las mujeres de la contracultura no van detrás de la fama o del dinero

En 1983 se realizó una encuesta entre las mujeres que actúan por motivaciones internas para determinar las razones por las que usan VISA y Master Card con preferencia a la American Express. La encuesta demostró que a las mujeres socioconscientes les desagradaba la campaña “Do you know me” porque identificaba la posesión de una tarjeta de crédito de la American Express con el prestigio y el éxito material.William Meyers manifiesta que las mujeres de la contracultura no van detrás de la fama o del dinero, lo cual las diferencia de los ejecutivos varones. Para ellas vivir consiste en realizar una existencia rica, interesante y plena de realización a nivel personal, un tipo de vida que no incluye el convertirse en el director gerente de una de las quinientas empresas clasificadas por Fortune. 


La genuina lealtad

Cuando hablamos de genuina lealtad organizacional, escribe Alejandro Moreno, nos referimos a comportamientos que van más allá de lo legal, mas allá de lo exigible por las normas o los códigos. Un comportamiento leal es aquel que desearíamos que nuestros empleados manifiesten, pero que muy seguramente si no existiese, no podríamos reprocharlo. La lealtad genuina solo se demuestra en las adversidades. Es cuando las cosas están mal, cuando aquellos empleados genuinamente leales nos manifiestan su aprecio mediante acciones que, en estricto sentido, no están obligados a emprender.
La mayoría de los programas de reclutamiento y selección se centran en las competencias técnicas de la persona, pero raras veces en sus competencias morales. Una buena conversación, una invitación a cenar, un trabajo de conocimiento profundo del carácter moral del empleado que vamos a contratar sin duda puede ayudar para contratar no solo empleados eficientes y técnicamente capaces, sino empleados que vivan virtudes.
La deslealtad se controla vía exigencia, la genuina lealtad hay que ganársela. Es en este sentido que como directivos debemos revisar el trato que damos a nuestros empleados como personas.Los empleados no son tontos. Ellos saben si nuestro trato es meramente instrumental. Ellos perciben cuando lo único que nos interesa de ellos es su productividad y eficiencia. Si un empleado no se siente tratado como persona, es muy difícil que cuando vengan las dificultades esté dispuesto a recorrer la milla extra con nosotros. La autentica lealtad no necesariamente es una actitud espontánea.Si queremos tener organizaciones con empleados realmente leales y comprometidos, debemos tratar a los demás como personas. Debemos tratarlos con la misma humanidad con la que nosotros mismos esperamos ser tratados. Es conveniente buscar el bien común de la organización por encima de intereses personales y no olvidar que nuestros subordinados siempre nos observan y que solo mediante un ejemplo de conducta consistente lograremos que ellos estén dispuestos, no solo a no sernos desleales, sino a efectivamente sacrificarse por nuestra empresa con esfuerzo, y por tanto, con genuina lealtad.


martes, 5 de mayo de 2026

Solamente el amor es el que da diferente valor a nuestras acciones


Para Francisco de Sales el amor que ponemos en nuestros actos es lo que les da diferente valor, cualesquiera que sean las tareas en que nos ocupemos. Estas tareas pueden ser, ciertamente, muy variadas, pero el amor con el que las tenemos que hacer es siempre el mismo. Solamente el amor es el que da diferente valor a nuestras acciones.