Durante años Putin ha intervenido en un lugar tras otro de la región del Cáucaso y del Mar Negro mientras los medios estaban ocupados en otra parte, cubriendo obsesivamente la anarquía de Siria, en la que Rusia también estaba involucrada militarmente, y la guerra relacionada contra el Estado Islámico. Estos conflictos dejaron una huella débil en la mente de la población occidental. Putin al encontrar solo respuestas poco importantes de Occidente, siguió presionando hacia lo que concebía como un vacío en la voluntad de Estados Unidos y Europa.En Febrero de 2022, con el bombardeo de las ciudades ucranianas y de otras áreas civiles, con columnas de tanques avanzando, miles de muertos y más de diez millones de refugiados y personas desplazadas, resultó claro de repente que estábamos en un nuevo mundo.La caótica retirada de Afganistán de la administración Biden en Agosto de 2021 pudo haber alentado el plan de Putin de invadir Ucrania, por creer que Estados Unidos y Occidente eran impotentes.
El desarrollo de la guerra, en la que un país de 44 millones de habitantes ha tenido en ocasiones ventaja militar sobre una potencia nuclear de 143 millones, ha expuesto a Rusia como el hombre enfermo de Eurasia, tal como el imperio otomano fue durante décadas el hombre enfermo de Europa antes de colapsar en la Primera Guerra Mundial.
La continuación de la guerra de Ucrania amenaza con empezar a desbaratar todo el imperio ruso y sus zonas de influencia desde el Cáucaso hasta Siberia y el Lejano Oriente.
La guerra de Ucrania también ha perjudicado a la ONU, ya que refleja un mundo de potencia militar dura en contraste con el poder blando e ineficaz de la ONU.
El desarrollo de la guerra, en la que un país de 44 millones de habitantes ha tenido en ocasiones ventaja militar sobre una potencia nuclear de 143 millones, ha expuesto a Rusia como el hombre enfermo de Eurasia, tal como el imperio otomano fue durante décadas el hombre enfermo de Europa antes de colapsar en la Primera Guerra Mundial.
La continuación de la guerra de Ucrania amenaza con empezar a desbaratar todo el imperio ruso y sus zonas de influencia desde el Cáucaso hasta Siberia y el Lejano Oriente.
La guerra de Ucrania también ha perjudicado a la ONU, ya que refleja un mundo de potencia militar dura en contraste con el poder blando e ineficaz de la ONU.
Referencia: Tierra Baldía. Un mundo en crisis permanente de Robert D. Kaplan






