Ningún programa de ordenador puede determinar la conducta del usuario si el usuario no se deja determinar. La Inteligencia Artificial puede dirigir el comportamiento de un robot o de un ser humano si previamente se ha robotizado, es decir, si antes le ha entregado el control de su conducta. Y eso puede estar ocurriendo realmente porque se está debilitando la capacidad crítica de los usuarios, que no es un lujo intelectual, sino la condición para las decisiones libres. La cantidad de gente que, yendo por la calle, estando reunida con sus amigos o comiendo en un restaurante está pegada a un móvil da impresión de robotización. Para entender la profundidad del fenómeno, conviene recordar que todo el mundo quiere controlar el comportamiento de alguien, los políticos, los empresarios, los influencers, los publicitarios, los padres, los docentes. La tarea del pensamiento crítico es defender al individuo de esa intromisión, sometiendo a evaluación todas las propuestas que llegan al sujeto, antes de darles vía libre y permitir que dirija el comportamiento….El sujeto está asediado por la acción de todos los interesados en influirle, y su situación actual es vulnerable porque ha permitido la admisión en su ciudadela de caballos de Troya, la desconfianza en la verdad, la glorificación de la opinión, el debilitamiento de la atención y la psicologización de la felicidad. Es muy difícil que con esos cuatro infiltrados pueda mantener su independencia.
Gran parte de la ciudadanía, encantada con la libertad de supermercado que ofrecen las nuevas tecnologías, se volverá más dócil en lo fundamental y más individualista en lo superficial. Es decir, se irá hacia una anarquía de los modales y una servidumbre de las actitudes básicas. La debilidad del pensamiento crítico permitirá un fortalecimiento de las industrias digitales, que son industrias de la persuasión. El relativismo generalizado en temas éticos proporcionará un espejismo de autonomía y libertad que deja el campo libre a las figuras de poder, que se harán más autoritarias. La lucha por la justicia se sustituirá por la lucha por el poder, a quien se le ha encomendado previamente definir la verdad. Aumentarán las diferencias, promovidas también por las tecnologías, pero aumentará la comodidad de gran parte de la población.
Referencia: Doce filosofías para un nuevo mundo. ¿Hacia dónde camina el ser humano? Fundación Banco Santander.






