martes, 26 de mayo de 2026

El posmodernismo rechaza la idea de verdad

El posmodernismo pone el énfasis en la relativización, en el subjetivismo, en el lenguaje y en la deconstrucción. Rechaza cualquier metafísica, así como la idea de verdad, porque se parte de la base de que la verdad es relativa y, por tanto, cada sujeto tiene su verdad. La historia no puede ofrecer datos y hechos objetivos que existan más allá del observador. Todo es una construcción arbitraria y subjetiva, y cualquier entidad que no reconozca esta premisa debe ser deconstruida. Puesto que la objetividad es inalcanzable, no hay demasiada diferencia entre una novela y un libro de historia bien investigado. Todo es narrativa subjetiva, y la única diferencia que merece la pena destacar es entre quienes reconocen este planteamiento y quienes no lo hacen. Naturalmente, el posmodernismo no es una versión subjetiva de las cosas, sino la verdad, aunque esta no exista. Es decir, el posmodernismo es inmune a sí mismo, la excepción, esto es, una propuesta totalmente irracional e ilógica. En sus diversas ramas, el posmodernismo es un concepto, mientras que los postulados del pensamiento único pertenecen al mundo de la política, aunque se apliquen a todos los aspectos de la cultura y la sociedad. Una singularidad de la corrección política es que se trata de la primera nueva ideología radical de izquierdas que tiene su origen en Estados Unidos. Además, es la primera ideología importante de izquierdas que no posee ni un nombre oficial ni una definición canónica. En ocasiones, sus defensores insisten en que no existe como tal más allá de la imaginación de sus oponentes, mientras que los autores que la critican utilizan expresiones como The Silent Revolution o la ideología invisible. No se plasma en un único partido político ni en un movimiento cultural concreto, sino que es multiforme, son muchos los partidos y grupos sociales que la encarnan. En realidad, es una cultura de élites y de activistas que está presente en las principales organizaciones políticas occidentales y en casi todas las instituciones y, a diferencia de los movimientos radicales anteriores, su objetivo no es derrocar el sistema político, sino transformarlo desde dentro de la democracia por medio de la manipulación, escribe el historiador Stanley G. Payne.


¿Porqué ascienden los idiotas y los elegimos como políticos?

Muchos competentes se apartan del juego del poder. Comprenden que hay cosas más importantes y que la vida es una y breve. No están dispuestos a sacrificar dignidad, salud, familia o amigos por juegos de sombras y puñales. Así que, simplemente, ese juego del poder filtra a muchas personas competentes, que se van a otra parte donde las estructuras sean más afines. O, simplemente, eligen no jugar como única manera de ganar. Muchos eligen ambientes más académicos o viviendo una vida donde se tomen las decisiones sin necesidad de puñales y navajas. La conjunción de estos motivos está demostrada y explica en buena parte el fenómeno de por qué ascienden los idiotas y los elegimos como político.

lunes, 25 de mayo de 2026

La música de las palabras

El arte es sólo forma, cuando contemplamos un cuadro vemos lienzo, líneas y colores; en la música oímos sonidos y silencios; en la danza hay movimiento, y en la poesía, palabras. Nada más. El arte se produce por una determinada combinación de estos elementos formales, donde el contenido, el significado, o el fondo, como quiera llamársele, logra expresarse a plenitud. Es la forma la que separa a la poesía, del lenguaje común, es la forma la que da hondura y vastedad a la emoción que uno quiere comunicar con las palabras. Dice el poeta: Corrientes aguas, puras, cristalinas, verde prado de fresca sombra lleno… Y la poesía no está en lo que dice, sino en cómo lo dice; gracias a esta determinada manera de decirlo, lo que dice se nos vuelve transparente, las orejas se alegran con la música de las palabras, y el corazón se llena de suavidades y frescuras, escribe Ethel Krauze.
Todos los caminos llegan a la poesía, si se sabe caminarlos con devoción. Todo es válido, no hay antigüedad o vanguardia, no hay cánones ni modas, tanto canta Homero como Góngora como Lugones como Baudelaire y como Eliot, y como tú, si cantas con tu propio son.

En Aristóteles no hay lugar para una separación entre moral pública y moral privada

En Aristóteles no hay lugar para una separación entre “moral pública” y “moral privada”, pues la moral misma tiene como única posibilidad de propagación su hacerse pública; su perfección es un asunto de pedagogía social en cualquiera de sus niveles, ni exclusivamente familiar ni exclusivamente estatal. Y como la ley es dada por el legislador, la educación moral de éste ha de ser la primera preocupación pedagógica de la comunidad. Por eso la Ética Nicomaquea es un tratado escrito para los legisladores. Conviene recordar esto porque podría dar la impresión de que el esquema moral propuesto en esa obra es demasiado exigente, poco “realista”, olvidando que su destinatario no es el pueblo, al que Aristóteles considera incapaz de acceder inmediatamente a la perfección del carácter, sino el que está llamado a regirlo. La estructura misma de la Ética Nicomaquea y no pocos pasajes aparentemente inconexos, quedan suficientemente claros si conservamos la hipótesis de que su destinatario no es el pueblo (demos), sino aquellos llamados a darle a éste su forma o identidad como comunidad política, esto es, los legisladores (nomothétes). No se trata de encontrar la fórmula de “moralizar la política” sino de hallar la dimensión política de la moral, por medio de una rigurosa pedagogía ética de los futuros legisladores.


domingo, 24 de mayo de 2026

La revolución social rusa estuvo estrechamente relacionada con la secularización de la sociedad

Después de 1917 había muchos cristianos conmocionados que afirmaban que la revolución se había producido por la decadencia del influjo de la Iglesia. Esto, por supuesto, era un punto de vista simplista. Pero no hay duda de que la revolución social estuvo estrechamente relacionada con la secularización de la sociedad, y que en una buena medida dependió de ella. La urbanización fue la causa principal. El crecimiento de las ciudades superó el ritmo de construcción de iglesias en éstas, con el resultado de que millones de trabajadores que habían sido desarraigados de la aldea en la que había iglesia se vieron obligados a vivir en un estado de ausencia de Dios.
La llegada de Rasputin al poder en el seno de la Iglesia hizo que ésta cayera en desgracia. “¡El Santísimo Sínodo nunca había caído tan bajo!, dijo un antiguo ministro al embajador francés en febrero de 1916. Si deseaban destruir todo respeto hacia la religión, hacia toda fe religiosa, no podían haberlo hecho de mejor manera. ¿Qué quedará de la Iglesia ortodoxa dentro de poco? Cuando el zarismo, en peligro, busque su apoyo, descubrirá que no le queda nada”.

Referencia: La Revolución rusa (1891-1924) (Orlando Figes)

Mauricio, comandante de la legendaria Legión Tebana

                                 El Greco · San Mauricio y la Legión Tebana

“En los albores del siglo IV los seguidores de Cristo se contaban entre las filas del ejército del César. Mauricio, comandante de la legendaria Legión Tebana​, destinado a la pequeña población de Agauno, en los Alpes, legión integrada en su totalidad por cristianos. Cuando se le ordenó pasar a espada a un pueblo de compañeros cristianos inocentes, se negó. No obstante, el propio Mauricio había dejado perfectamente claro al emperador su absoluta lealtad. “Somos sus soldados, si, explicó Mauricio, pero también somos soldados de Dios. A usted le debemos las obligaciones del servicio militar, pero a El, la pureza de nuestras almas”. Sin embargo, el emperador no se mostró nada impresionado y ordenó la ejecución de todos los integrantes de la Legión Tebana.El lugar en que tuvieron lugar estos hechos, conocido como Agaunum, es ahora la sede de la abadía de Saint Maurice, en el cantón suizo de Valais.”
“Apenas una década después del martirio de Mauricio, e incluso cuando la persecución de la Iglesia alcanzaba nuevas cuotas de feroz intensidad, la mano de Dios se preparaba para manifestarse de un modo totalmente inesperado. En el año 312 d. J.C., un aspirante al titulo de emperador que respondía al nombre de Constantino partió de la Galia, cruzó los Alpes y avanzo hacia Roma. La suerte no parecía estar a su lado. Sus enemigos no solo le superaban con creces en número, sino que habían tomado posesión de la capital. Pero un mediodía, al alzar la vista al cielo Constantino vio el resplandor de una cruz, que pudo contemplar todo su ejército, con la siguiente inscripción: “Con esta señal vencerás”. Esa noche, en su tienda, le visitó Cristo. De nuevo recibió la instrucción: “Con esta señal vencerás”. Constantino obedeció. Ordenó inscribir en el escudo de sus soldados “la señal divina de Dios”. Cuando entraron en combate a las puertas de Roma, Constantino venció. Dando la espalda a la tradición de todo un milenio, no ofreció sacrificio a esos demonios a los que los cesares habían adorado siempre como dioses. En su lugar, el gobierno del pueblo romano se fundamentó en una vía radicalmente nueva, en una en la que Dios llevaba mucho tiempo preparando para ese pueblo, de modo que le sirviera como instrumento y agente de su gracia, como un Imperium christianum. San Agustín cuenta que “la bondad de Dios enriqueció al emperador Constantino, que no tributaba adoración a los demonios, sino al mismo Dios verdadero, de tantos bienes terrenos cuantos nadie se atreviera a desear”. A cualquiera le cuesta cuestionar que su reinado no hubiera recibido la bendición divina. Constantino gobernó durante treinta y un años”, escribe Tom Holland en Milenio.

La democratización de las vacaciones

Blackpool
La democratización de las vacaciones junto al mar comenzó en Inglaterra y Gales. Aquí empezó a desarrollarse también la “industria vacacional” como factor económico cada vez más importante. En 1881 había en Inglaterra y Gales 106 zonas de baño costero; en 1911 eran 145 y acogían a 1,6 millones de habitantes (cerca del 4,5% de la población total). El crecimiento de este sector se debía al equilibrio entre una demanda que surgió de las clases acomodadas, pero se fue filtrando hacia abajo con el creciente bienestar de la sociedad en su conjunto, y una oferta cada vez más numerosa, elástica y ajustada a las necesidades de los distintos estratos sociales. Así como los balnearios más antiguos se especializaban en determinadas enfermedades, también los pueblos costeros, en cierto sentido, se centraban en un perfil de clientela. En el siglo XVIII ya existía en Inglaterra una jerarquía social de los baños, que encabezaban Bath y Tunbridge Wells, donde acudían los aristócratas y la alta burguesía. Más al norte, en Lancashire, algunos miembros de las clases inferiores ya habían descubierto a mediados de ese siglo el placer de los baños de mar. Estos centros costeros eran un tipo especial de ciudades, en comparación con los balnearios tradicionales, porque el desarrollo urbano no se organizaba en torno de los manantiales, baños termales y parques, sino de cara a la playa. El ambiente social era más atractivo que en los centros curativos de interior. La vida se desarrollaba con más naturalidad, no se necesitaba exhibir con tanta claridad los signos de la propia condición social, y los niños tenían más libertad de movimiento que de costumbre. La temporada vacacional era mucho más corta que en los baños medicinales; las estancias eran de unas semanas, no de varios meses. Hacia 1840, en Inglaterra y Gales ya se había formado el tipo de población costera con la mayoría de características que aún poseen hoy. El prototipo del nuevo centro turístico de mar fue Blackpool, en la costa occidental de Inglaterra. Hacia 1900, unos 47.000 habitantes daban acogida a más de 100.000 veraneantes. Se les ofrecían los primeros logros de una particular arquitectura “del entretenimiento” (fun architecture), que se había inventado en principio para las distintas exposiciones universales. Junto a un circo, una ópera y un salón de baile había una imitación de la Torre Eiffel (estable e imponente) y una “Old English Village” en la que pasear por una reconstrucción del pasado inglés. En adelante, el crecimiento de estos centros de turismo costero se apoyó en el incremento del tiempo libre, su precio asequible y la conexión con ferrocarriles y carreteras. 


Referencia: La transformación del mundo (Jürgen Osterhammel)