domingo, 1 de marzo de 2026

Dueño de su voluntad y esclavo de su conciencia

“En toda historia, dice Chesterton, tiene que haber tres personajes; la princesa para ser amada; el dragón para ser combatido; y el san Jorge, para amar y para combatir”…..”Los caballeros medievales gozan del honor eterno de haber introducido el respeto a las mujeres”….”La caballerosidad es la manera realista, y no romántica, de ver los sexos”…..”El único modo de obligar a un caballero es diciéndole que es libre”.
José Ignacio Munilla dirá que “el verdadero caballero es dueño de su voluntad y esclavo de su conciencia”.

No se puede vivir sin ilusiones

“La patria del hombre son sus ilusiones. La vida es siempre anticipación y porvenir. Somos proyectos. El hombre es, sobre todo, futuro. Ahí se engarzan los pequeños objetivos, las metas y tantos afanes como jalonan su recorrido. Y para que éstos salgan adelante, es necesario que sean concretos, bien delimitados, con unos perfiles nítidos, sin intentar abarcar demasiado. Después, manos a la obra. La vida es como un bracear de uno mismo con la realidad”, escribe Enrique Rojas Montes, catedrático de psiquiatría. “La madurez implica vivir instalado en el presente, teniendo digerido el pasado y estando abierto hacia el porvenir, que es la dimensión más importante de la temporalidad.”
Para el profesor Rojas “no se puede vivir sin ilusiones. Y para que éstas salgan es necesario tener un afán de superación permanente. Ahí está la esencia de muchas vidas ejemplares. Siempre fuertes, a pesar de la adversidad.”……“Nos hospedamos en el presente, pero con tal fugacidad, que toda travesía personal no es otra cosa que una ecuación entre pasado y futuro. Ésa es la dialéctica de cada recorrido biográfico, nos apoyamos en el pasado, habiéndolo asumido y aceptado, con todo lo que ello comporta; pero vivimos empapados de porvenir, llenos de proyectos concretos, precisos, realistas, bien dibujados y no exentos de ilusión y entusiasmo. Para programar la vida hacen falta esos dos componentes, ilusión y entusiasmo. Uno y otro destilan alegría de vivir, afán de superación permanente, capacidad para remontar los reveses, deseos de llegar a ser uno mismo.”

sábado, 28 de febrero de 2026

Curiosidad malsana

“No costaría trabajo alguno señalar, en esta época, casos de esa curiosidad agresiva que conduce a indagar morbosamente en la vida privada de los demás. Un mínimo sentido de la justicia exige que, incluso en la investigación de un presunto delito, se proceda con cautela y moderación, sin tomar por cierto lo que sólo es una posibilidad. Se comprende claramente hasta qué punto la curiosidad malsana por destripar lo que no sólo no es un delito, sino que puede ser una acción honrosa, deba calificarse como perversión……Frente a los negociadores de la sospecha, que dan la impresión de organizar una trata de la intimidad, es preciso defender la dignidad de cada persona, su derecho al silencio. En esta defensa suelen coincidir todos los hombres honrados porque se ventila un valor común, la legítima decisión a ser uno mismo, a no exhibirse, a conservar en justa y pudorosa reserva sus alegrías, sus penas y dolores de familia”, afirmaba Josemaría Escrivá.

Hay un vacío en nuestro corazón que todas las criaturas unidas serían incapaces de llenar

Louis Lallemant escribe que “ hay un vacío en nuestro corazón que todas las criaturas unidas serían incapaces de llenar. Sólo Dios puede llenarlo, pues El es nuestro principio y nuestro fin. La posesión de Dios llena este vacío y nos hace felices”. Por eso la religión, si es verdaderamente religiosa, ayuda a relativizar las cuestiones temporales, y debería así reducir las tensiones. 
Tal vez mañana la Tierra esté tan asolada por la guerra que no quede un solo ser humano vivo en su superficie. Escribe Henri Hude que “si recordamos que el cosmos tampoco es eterno, que empezó y acabará, nos decimos que lo que cuenta es la eternidad divina. No tememos lo que mata el cuerpo. Nos preocupa la salvación, el destino del alma. Estos pensamientos, en la medida que las almas estén convencidas de ellos, conducirán a la paciencia y la relajación”.


viernes, 27 de febrero de 2026

Se apeló a la igualdad para eliminar la transmisión de conocimientos

La tesis de Alicia Delibes es que “el socialismo del siglo XXI, para que triunfe su modelo de sociedad, necesita una sociedad inculta y fácil de manipular”. “La pasión por la igualdad ha matado el deseo de superación, la valoración del esfuerzo y el reconocimiento del mérito. Vamos a una sociedad de mediocres en la que se procura que nadie sepa más que nadie”. “Ese abandono de la transmisión de saberes como eje esencial de cualquier sistema escolar, está llevando a la desaparición de la escuela como institución fundamental de los países occidentales. Esa desaparición, impulsada y dirigida por las fuerzas políticas de los partidos que se llaman del socialismo del siglo XXI… va a llevar consigo la desaparición de la propia civilización occidental”.
El panorama actual, según Alicia Delibes, es más que inquietante. La crisis de la educación norteamericana de los años cincuenta se extendió a todo Occidente; el igualitarismo académico (que pretende acabar con las desigualdades producidas por las distintas capacidades de las personas) se apoderó del mundo de la educación. Se enarboló la bandera de la libertad para acabar con la disciplina, la autoridad y el orden en los centros de enseñanza, y se apeló a la igualdad para eliminar el que había sido el objetivo de la escuela, la transmisión de conocimientos. “¿Ingenuidad o mala fe? Imagino que habría de todo”, dice Delibes. El hecho es que “se puso fin a la institución que, durante siglos, había velado por la transmisión de la cultura, preparando así el terreno para el hundimiento de la civilización occidental”.
Los famosos informes PISA han mostrado que el abandono de los métodos tradicionales de enseñanza ha sido un grave error, que los exámenes no son superfluos, sino que sirven para controlar y estimular el aprendizaje. Así, las reformas que deberían hacerse, tendrían que ir en el sentido de recuperar la disciplina y la autoridad de los profesores, hacer hincapié en el esfuerzo individual y en la transmisión de conocimientos, reconocer el valor de los exámenes, como método para controlar la adquisición de conocimientos y como estímulo para el estudio. Pero, aunque haya habido países que han introducido algunas reformas contrarias a los dogmas de la izquierda pedagógica (dogmas que no se quieren abandonar y de los que proviene el mal profundo de la escuela), “resulta casi imposible la reconstrucción de la enseñanza”.
“El wokismo no es una broma, es una auténtica revolución cuyo objetivo es destruir lo que Occidente ha construido. O nos tomamos en serio este asunto o veremos derrumbarse la civilización occidental como las Torres Gemelas de Nueva York”.

La fusión amorosa del enamoramiento

La fusión amorosa del enamoramiento no es en modo alguno la anulación de los individuos en lo indistinto. Es más bien, la aparición de algo completamente nuevo en lo que los dos individuos se han transfigurado. Es una mutación que llega al mundo y trata de realizarse en él. La pareja de enamorados es una formación social dotada de inmensa energía. Observa críticamente su pasado y proyecta su futuro. Genera valores últimos, fines últimos. Fortalece y no debilita la voluntad. El estado naciente nada tiene que ver con la descomposición de la muerte. Es un renacimiento. Es el surgimiento de una nueva forma de vida, capaz de esperar y de querer. La embriaguez estática de la orgía es algo completamente diferente. Durante la excitación colectiva los individuos ya no se reconocen, no conservan su inconfundible unicidad. Es lo contrario del enamoramiento. Por otro lado, cuando la orgía termina, cada uno vuelve a ser como antes, un individuo aislado, escribe el sociólogo Francesco Alberoni.

jueves, 26 de febrero de 2026

El ser humano está siempre en una circunstancia

José Ortega y Gasset (Madrid, 9 de mayo de 1883-Madrid, 18 de octubre de 1955) manifiesta que el conocimiento de las circunstancias se impone como una necesidad, de lo contrario el individuo sucumbe. Su tarea es vivir y vivir consiste en que el ser humano está siempre en una circunstancia. A cada instante el sujeto tiene que andar diciendo lo que va a hacer, cómo resuelve el paso de los días, cómo los orienta, es decir, adonde quiere ir, que es una forma de saber a donde va. Es una tarea intransferible, imprescindible para la propia supervivencia como sujeto poseedor de una verdad. Aunque se ponga en manos de otra persona y deje que sea ella quien decida, él es quien decide, aunque su decisión sea que otro dirija el timón…..El no hacer es una forma de hacer puede elevarse a norma de conducta. De nuevo entonces el sujeto puede verse abocado a la errancia o el sonambulismo. Porque no puede darse un solo paso sin anticipar, con más o menos claridad, el porvenir imaginado, lo que va a ser, lo que se ha decidido ser, independientemente del resultado.