Escribía el profesor Ricardo de la Cierva que “las comunidades que se consideran nacionalidades verdaderas, se irritan al ver que otras se arrogan tal categoría; las que hasta ahora no eran así denominadas, pero se creen con títulos para ello, se apresuran a subirse al carro nacionalitario rezumantes de emulación y de legítimas ansias de promoción, y las que no se lo habían planteado empiezan a sospechar que están perdiendo un tren que, aunque no se sabe muy bien a dónde va, algo tendrá cuando tanta gente lo quiere coger. El muy conocido y muy adaptable político y ponente constitucional, Miquel Roca, ha declarado que "si se da la nacionalidad a todos, yo quiero ser región". Jordi Pujol, fue más riguroso al manifestar que "si la palabra nacionalidad deja de ser un elemento diferenciador en la Constitución, habrá que buscar otra". Miquel Roca ha abundado en el tema afirmando,"quiero ser distinto. Nosotros, los catalanes, somos lo que somos y sólo nos debe preocupar el ser". ¿Distinto a quién? No se puede ser distinto a uno mismo salvo que se aspire a una confortable mecedora en una casa de reposo. Por tanto, la respuesta es diáfana, distinto a ustedes.”

No hay comentarios:
Publicar un comentario