Según The Economist, el perfil de los multimillonarios ha cambiado; una proporción creciente de su riqueza procede de actividades competitivas y de empresas creadas por sus fundadores, mientras disminuye el peso de las herencias y de sectores dependientes de favores políticos. Basándose en datos de Forbes, Hurun y Gapminder, el artículo sostiene que hoy más fortunas se originan en la innovación, el consumo y la tecnología, impulsadas por los mercados bursátiles, el crecimiento de China y el internet móvil. Aunque reconoce que la influencia política de los grandes patrimonios sigue siendo un problema, argumenta que resulta cada vez más difícil justificar un impuesto al patrimonio alegando que esas riquezas son intrínsecamente inmerecidas, pues muchas generan empleo, productividad y valor económico.
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martes, 29 de septiembre de 2026
El perfil de los multimillonarios ha cambiado
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martes, 17 de marzo de 2026
Ningún país va a reducir su crecimiento o su consumo de forma sustancial a la vista de un problema medioambiental que se producirá a largo plazo
Tony Blair sorprendió con una frase en la Clinton Global Initiative de 2005, cuando dijo: “Creo que si vamos a actuar ante esto(problema medioambiental), debemos comenzar desde la honestidad más brutal acerca de las políticas que utilizaremos para resolverlo. Lo cierto es que ningún país va a reducir su crecimiento o su consumo de forma sustancial a la vista de un problema medioambiental que se producirá a largo plazo. Para lo que sí están preparados los países es para intentar trabajar codo con codo, con el fin de resolver este problema de forma que nos permita desarrollar la ciencia y la tecnología de modo beneficioso”. Algo parecido nos dijo uno de los más importantes investigadores económicos: “Unas reducciones drásticas en las emisiones solo se podrán conseguir si las tecnologías de las energías renovables abaratan sus precios hasta valores razonables” (Clinton Global Initiative).
Habría que dedicar un 0,05% del PIB a I+D en tecnologías de generación energética sin emisión de carbono. El precio sería unos 25.000 millones de dólares por año.
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lunes, 11 de agosto de 2025
La familia es una inyección de sociabilidad frente al individualismo
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| Pierangelo Sequeri |
El problema de la sociedad hoy, añade Sequeri, es que no hay modelos válidos de integración entre la realización del individuo y del bien común. Y esto justo se aprende en el núcleo familiar, que es una verdadera escuela de los afectos. En la familia aprendemos que hay formas positivas de sacrificio. Es decir, que la limitación del propio deseo hace feliz al otro. La familia es una inyección de sociabilidad frente al individualismo.
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sábado, 8 de febrero de 2025
Los humanos creamos cosas al convertirlas en objetos de nuestros pensamientos y conversaciones
Charles S. Peirce, definió “cosa” como todo aquello de lo que podamos hablar y sobre la que podamos pensar. En otras palabras, somos nosotros, los humanos, los sujetos, los seres sensibles y pensantes, quienes (dotados de conocimiento y de autoconciencia) creamos cosas al convertirlas en objetos de nuestros pensamientos y conversaciones. Dicho esto, Peirce sigue los pasos de René Descartes, quien, al buscar la prueba última e incuestionable de la existencia (es decir, para no ser engañado por algún malévolo y astuto ser mitológico que me hiciera creer en la existencia de algo que no es más que un producto de mi imaginación) estableció que esa acción de buscar en particular era la prueba definitiva que cualquiera necesita para estar seguro de existir. Como no puede haber duda sin un ser que dude, ni un pensamiento sin un ser que piense, la experiencia de dudar y de pensar es en sí la prueba, necesaria y suficiente, para estar seguro de existir. Y por ese acto de dudar y de pensar, nosotros, los seres humanos, somos diferentes del resto de la creación, que no piensa.
Las “cosas” destinadas al consumo mantienen su utilidad para el consumidor, su única razón de ser, en la medida en que su capacidad para proporcionar placer no disminuya. Uno no suele jurar lealtad a los bienes de consumo (las “cosas”) que uno compra en una tienda; el consumidor no se compromete a que se queden a vivir con él después de que los placeres y las comodidades que proporcionan se hayan agotado. Proporcionar los placeres o las comodidades prometidas es el único uso de los bienes que se compran. Una vez que ya no proporcionan placeres o comodidades, o una vez que el consumidor/usuario advierte la probabilidad de obtener una mayor satisfacción o en otro sitio, esas cosas pueden ser, deben ser y generalmente son relegadas y sustituidas. Este patrón de cliente-bien de consumo o usuario-utilidad se está aplicando a la interacción entre seres humanos y ha penetrado en todos nosotros, consumidores en una sociedad de consumidores, desde la más tierna infancia y a lo largo de toda la vida. Esa penetración tiene una responsabilidad importante en la fragilidad actual de los lazos humanos y en la liquidez de las asociaciones y las sociedades humanas. Y esa fragilidad y revocabilidad de los vínculos humanos se convierten a su vez en una fuente permanente de miedo a la exclusión, al abandono y a la soledad, que amenazan a tantos en la actualidad y causan tanta ansiedad espiritual e infelicidad, escribe Zygmunt Bauman.
Las “cosas” destinadas al consumo mantienen su utilidad para el consumidor, su única razón de ser, en la medida en que su capacidad para proporcionar placer no disminuya. Uno no suele jurar lealtad a los bienes de consumo (las “cosas”) que uno compra en una tienda; el consumidor no se compromete a que se queden a vivir con él después de que los placeres y las comodidades que proporcionan se hayan agotado. Proporcionar los placeres o las comodidades prometidas es el único uso de los bienes que se compran. Una vez que ya no proporcionan placeres o comodidades, o una vez que el consumidor/usuario advierte la probabilidad de obtener una mayor satisfacción o en otro sitio, esas cosas pueden ser, deben ser y generalmente son relegadas y sustituidas. Este patrón de cliente-bien de consumo o usuario-utilidad se está aplicando a la interacción entre seres humanos y ha penetrado en todos nosotros, consumidores en una sociedad de consumidores, desde la más tierna infancia y a lo largo de toda la vida. Esa penetración tiene una responsabilidad importante en la fragilidad actual de los lazos humanos y en la liquidez de las asociaciones y las sociedades humanas. Y esa fragilidad y revocabilidad de los vínculos humanos se convierten a su vez en una fuente permanente de miedo a la exclusión, al abandono y a la soledad, que amenazan a tantos en la actualidad y causan tanta ansiedad espiritual e infelicidad, escribe Zygmunt Bauman.
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miércoles, 15 de enero de 2025
La pornografía es la transformación del sexo en producto de consumo
La intención de la pornografía actualmente es incitar la excitación del que lo consume, no la apreciación de la belleza. Y la intención no es solo provocar al consumidor, sino aptarlo para que sea un usuario frecuente. Es la transformación del sexo en producto de consumo, en lugar de ser una experiencia humana y compartida. Playboy era una representación sugerente, lo que se llamaba pornografía soft. Ahora es completamente explícito. Y más allá. La pornografía se ha convertido en un menú a la carta en que cabe todo tipo de denigración, todo tipo de perversión, incluso la violencia, la violación, el incesto y parafilias o zoofilias. Y no hace falta adentrarse en la deep web para acceder a pornografía de violación o de incesto; la encuentras fácilmente en Google, o al cabo de un par de navegaciones por Internet…¿Durante cuántas horas estaba expuesto un adolescente a una revista de Playboy? Tampoco era tanto tiempo. Además, con aquel tipo de exposición, no te quedaba más remedio que dar rienda suelta a la imaginación para desarrollar tu propia fantasía. Pero la pornografía actual es una pornografía en la que se pueden pasar horas y horas consumiendo. De hecho, hay adolescentes que pasan más de mil horas, cuando tienen un uso problemático en los siete años más clave de la adolescencia. Además, el tipo de pornografía al que están expuestos no es una imagen sugerente, sino que es un vídeo completamente diseñado para impactar a nivel cerebral, para activar todo el componente de recompensa del cerebro, lo cual produce dependencia, manifiesta el médico especialista en Sexología Clínica Alejandro Villena.
Cuando los adolescentes, cuenta Villena, comparan ese ideal sexual, derivado de la pornografía, con su sexualidad real, se provoca una frustración muy alta y una presión de rendimiento que muchas veces se traduce en el impacto en la propia relación sexual. A veces hay dificultades para alcanzar la excitación, para llegar al orgasmo. Somos la sociedad con peores relaciones sexuales de la historia; en los adolescentes hay más disfunciones sexuales que nunca, y menos fantasías sexuales. Los consumidores de pornografía tienen dificultades a la hora de excitarse y relacionarse porque se han acostumbrado a una manera muy digital y muy artificial de vivir la sexualidad. Según los estudios, a mayor uso de pornografía, mayor probabilidad de violencia, de agresividad verbal y física, estereotipos de género, visión de la mujer como un objeto, tendencia a culpar a la víctima de una violación en lugar de al agresor… La pornografía incorpora una narración de mujer sometida y provocativa, una narración donde el hombre es el dominante.
Cuando los adolescentes, cuenta Villena, comparan ese ideal sexual, derivado de la pornografía, con su sexualidad real, se provoca una frustración muy alta y una presión de rendimiento que muchas veces se traduce en el impacto en la propia relación sexual. A veces hay dificultades para alcanzar la excitación, para llegar al orgasmo. Somos la sociedad con peores relaciones sexuales de la historia; en los adolescentes hay más disfunciones sexuales que nunca, y menos fantasías sexuales. Los consumidores de pornografía tienen dificultades a la hora de excitarse y relacionarse porque se han acostumbrado a una manera muy digital y muy artificial de vivir la sexualidad. Según los estudios, a mayor uso de pornografía, mayor probabilidad de violencia, de agresividad verbal y física, estereotipos de género, visión de la mujer como un objeto, tendencia a culpar a la víctima de una violación en lugar de al agresor… La pornografía incorpora una narración de mujer sometida y provocativa, una narración donde el hombre es el dominante.
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jueves, 26 de septiembre de 2024
Aceptar como productos de consumo habitual alimentos que deberían ser de consumo esporádico
El Dr.Valentín Fuster, Director General del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III de Madrid y Director del Instituto Cardiovascular y “Physician-in-Chief” del Mount Sinai Medical Center de Nueva York, en su libro La ciencia de la salud escribe: “Recuerdo el caso de un paciente que había empezado a vigilar la dieta para perder peso, aseguraba que seguía las recomendaciones que le dábamos pero no conseguía adelgazar. Decía la verdad, hacía lo que le habíamos aconsejado. Pero hablando con él descubrimos que su bebida habitual era la Coca-Cola. Tomaba Coca-Cola cada día. Varias veces al día. No se le había ocurrido decírnoslo y a nosotros no se nos había ocurrido preguntárselo. No nos lo había dicho porque para él la Coca-Cola no contaba como alimento. Era un extra. Pero un extra que le proporcionaba cada día una propina de cientos de calorías. Este problema, el de aceptar como productos de consumo habitual alimentos que deberían ser de consumo esporádico, es el error más habitual que cometemos con los carbohidratos simples. No es sólo la Coca-Cola. Son las golosinas, los helados, las galletas, los zumos de frutas... todos aquellos productos que caben en una dieta semanal equilibrada pero se han hecho un hueco en la dieta diaria, y desplazan a otros alimentos que deberían ocupar un lugar de privilegio en la dieta diaria y ahora quedan relegados a un consumo ocasional.”
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miércoles, 11 de septiembre de 2024
Decir que se es libre es solo otra forma de expresar que no se tiene nada que perder
El mundo actual tiene problemas económicos de un calado que Keynes nunca habría podido imaginarse. Los pobres se mueren de desnutrición en el Sur, pero de obesidad en Occidente. Un estado rico como California gasta más dinero en prisiones que en universidades. Los padres trabajan tanto, a fin de poder comprar cosas para su familia, que no tienen tiempo de estar con ella. A la mayoría nos preocupa llegar a fin de mes; incluso a lo que queda de clase media. Al mismo tiempo, se fantasea con un mundo de consumo ilimitado y de exclusión social, un mundo del que disfruta una pequeña élite mundial. La vida de los miembros de esta élite es la que se presenta como un ideal. No los lirios de Keynes. El famoso economista creía que, cuando fuéramos ricos, íbamos a trabajar menos y a consumir menos también. ¡Qué equivocado estaba!
Todos somos libres. Como la mujer del Congo que accede a mantener relaciones sexuales con miembros de la milicia a cambio de tres latas de conservas. O la mujer que en Chile trabaja recolectando fruta a pesar de que los insecticidas a que está expuesta producirán trastornos neurológicos en los niños que dará a luz dos años más tarde. O la mujer marroquí que, al empezar a trabajar en una fábrica, debe obligar a su hija mayor a abandonar la escuela para cuidar de sus hermanos. Estas mujeres tienen siempre un control absoluto sobre las consecuencias de sus acciones. Siempre toman la mejor decisión posible. Decir que se es libre es solo otra forma de expresar que no se tiene nada que perder.
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viernes, 9 de agosto de 2024
Con el Plan Marshall vino la americanización de la cultura popular
Escribe Xosé M. Núñez Seixas, catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Santiago de Compostela, que con el Plan Marshall vino la americanización de las pautas de consumo, pero también de la cultura popular, y en especial de la cultura juvenil, a través de una atractiva mercadotecnia y el dominio estadounidense de la industria del entretenimiento, que ahora no tenía competidor real en Europa.
lunes, 6 de mayo de 2024
Tanto envase tenemos que lo superfluo nos parece suficiente
El contrato de matrimonio importa más que el amor, el funeral más que el muerto, la ropa más que el cuerpo, el físico más que el intelecto y la misa más que Dios, escribe el periodista uruguayo Eduardo Galeano. Tanto envase tenemos que lo superfluo nos parece suficiente, hemos vaciado nuestra parte racional de nuestra caja de pensamiento para llenarla de migajas de información y prejuicios, dice Martín Rojas, los cuales solo pretenden implantarnos ideas de consumo y egocentrismo para seguir alimentando la premisa de fijarnos por encima y no a profundidad, desechando el fondo de las cosas, lo verdaderamente importante y esencial.
Nos enganchamos, añade Rojas, con ideologías que resultan ser atractivas y de fácil salida, cuando en realidad poco a poco y silenciosamente van dañando a la persona. Somos una sociedad sobreexpuesta a resolver todo con violencia y a pensar con el menor esfuerzo. Con el aborto las madres aprenden a matar a sus hijos, con la eutanasia los hijos aprenden a matar a sus padres, con la eugenesia el gobierno aprende a matar a sus futuros ciudadanos, con los divorcios aprendemos a evitar el compromiso, con las redes sociales aprendemos a estar más solos, con la tecnología aprendemos a ser más inútiles, etc. Chesterton decía que a cada época la salva un pequeño puñado de hombres que tienen el coraje de ser inactuales.
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miércoles, 20 de diciembre de 2023
El consumo de pornografía afecta al cerebro y la salud reproductiva y tiene una naturaleza adictiva
La ciencia ha demostrado que el consumo de pornografía afecta al cerebro y la salud reproductiva, y que tiene una naturaleza adictiva. Muchos apuntan a cómo la estimulación constante de contenidos pornográficos deforma la visión de una persona sobre el sexo y las personas. Además, para atraer a un público más amplio, el lenguaje de la pornografía siempre es secular y frío, con escasa referencia a la moralidad. Cuando la moralidad entra en la conversación, suele ser en referencia a los productores de pornografía. Explotan y cosifican a las personas implicadas, en su mayoría mujeres. Y, en muchos casos, también abusan de menores y las coaccionan.
Quienes defienden la pornografía como la mera exposición de una actividad entre adultos que dan su consentimiento deben entender que se trata de personas que venden sus cuerpos y su dignidad por dinero y para tener seguidores. En la mayoría de los casos, son vulnerables a los depredadores que se aprovechan de su baja autoestima, su desesperación económica y su ingenuidad. En consecuencia, muchos actores porno luchan contra la adicción, las relaciones abusivas y el suicidio.
A pesar de reconocer el daño que la pornografía inflige a los individuos implicados, pocas personas consideran el efecto que tiene en la comunidad. Aunque algunos han comparado la pornografía con otros vicios como el alcoholismo o la drogadicción, esta analogía es engañosa por dos razones. En primer lugar, ver pornografía está mucho más extendido, ya que casi el 80% de los estadounidenses la consumen mensualmente. Si se aplicara este mismo porcentaje al alcohol o las drogas, una parte importante de la población estaría muerta.En segundo lugar, a diferencia del alcoholismo y la drogadicción, la adicción a la pornografía no es visible inmediatamente. Mientras en un alcohólico o un drogadicto los signos de su hábito se ven rápidamente en el deterioro corporal y la pérdida de vigor, ver pornografía no deja señales claras en el usuario. Muchos considerarán que este hecho demuestra que la pornografía no daña a nadie, excepto a aquellos que crecen en hogares sexualmente represivos y desarrollan complejos de culpa.
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jueves, 9 de noviembre de 2023
Las gentes del siglo XIX comenzaron a vivir más años
Tanto un aldeano del 7000 a. C. como un campesino del siglo XVIII francés podían confiar en vivir treinta y cinco años, aproximadamente.Su salud, su renta, las calorías consumidas, etc, apenas variaron, más allá de picos de bonanza y crisis, a lo largo de las épocas. La economía individual trataba siempre de sobrevivir, no de consumir. La Revolución Industrial acabaría por cambiarlo todo. ¿Pero cómo lo hizo? ¿Qué la detonó? Lo cierto es que los cambios que la impulsaron venían de lejos, realmente, aunque cuajaran a finales del siglo XVIII. Fue a partir de que se pudo producir hierro barato y se pudo utilizar carbón en vez de madera como combustible que el siglo XVIII dio el empujón necesario para que comenzara el proceso. Con el tiempo, predominarían las regiones que contuvieran carbón y hierro, es decir, la parte norte del globo, tanto de Europa como de Estados Unidos. Aquí entró uno de los inventos clave de la revolución, la máquina de vapor. Esta potente fuente de energía llevó directamente hasta el ferrocarril. Ahora, si uno tenía el hierro y el acero necesarios para construir este nuevo medio de transporte, podría disfrutar de un coste de transporte mucho más barato. El siglo XIX trajo una curiosa variante de lo mismo, el barco de vapor, y se repitió el mismo proceso. Para 1900, el coste de transporte oceánico era la séptima parte de lo que había sido en 1800.
La industrialización tuvo otras consecuencias menos pintorescas; el convertir las ciudades en lugares de producción concentrada, y también el hecho de mecanizar muchas labores agrícolas, provocó un gran flujo migratorio desde el campo a la ciudad. Este proceso histórico hizo crecer, sin lugar a dudas, la población urbana de los núcleos industriales.La nueva sociedad urbana e industrial no tenía por qué ser mucho peor que su precedente rural (dependiente del campo y las hambrunas), y es cierto que introdujo a los trabajadores en un mercado no sólo de supervivencia, sino también de consumo, pero no por ello dejó de estar acompañada de unas dosis de miseria y sobre explotación alarmantes.Una agricultura más productiva abarató los precios de la comida, permitiendo a las economías más precarias comprar más cantidad y más diversidad sin que ello conllevara un enorme sacrificio.Y si producir ropa también resultaba más barato, esto significaba que más gente podía permitirse comprar más ropa. El consumo aumentó, aunque la miseria y los piojos seguían dominando el panorama. Mejor alimentadas, mejor vestidas y más conscientes de la necesidad de la higiene, las gentes del siglo XIX comenzaron a vivir más años.
La invención del generador eléctrico y la bombilla iluminó ciudades y fábricas con su cálido hálito anaranjado, además de alimentar medios de transporte como el tranvía. El desarrollo del motor de combustión llenó de coches las ciudades europeas.
Referencia: Breve historia de la Belle Époque de Ainhoa Campos Posada
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sábado, 28 de octubre de 2023
Galerías Dufayel
Dufayel compró un edificio en el barrio obrero de Goutte D’Or y se puso manos a la obra. Cuando acabó, las galerías Dufayel eran un palacio para el pueblo. El local parecía un verdadero palacio, con una torre central y enormes ventanas en la fachada, y por dentro estaba decorado con doscientas estatuas, iluminado por grandes lámparas colgadas de un techo altísimo, y en cuyas paredes de estuco lucían incontables cuadros. En el centro, una enorme y elegante escalera conducía al visitante a donde éste quisiera ir, al cine de mil quinientas butacas situado en la planta baja o a los pasillos llenos de todo lo que uno pudiera querer comprar, de vasos a juguetes, pasando por bicicletas. Dufayel revolucionó el negocio del consumo. Con su enfoque centrado en las clases trabajadoras, introdujo las rebajas, la posibilidad de devolver lo comprado si uno no estaba satisfecho y la venta a plazos. En las galerías, el cliente pagaba un veinte por ciento del precio del artículo e iba pagando el resto semana a semana. Ni siquiera tenía que volver a pasarse por el local, las galerías tenían contratados a trescientos hombres que iban recogiendo el dinero casa por casa. El mismísimo Víctor Hugo trabajó durante un tiempo como recaudador de dinero. La estrategia de Dufayel iba más allá de facilitar la compra a aquellos a los que no les sobraba el dinero. Uno de sus principales objetivos era enganchar a las clases menos acaudaladas al consumo, dándoles la posibilidad de participar en esa ostentación de riqueza y éxito que tanto había calado entre los privilegiados. Así que inundó sus tiendas de artículos baratos fabricados en masa que imitaban el lujo de productos exclusivos.
La luz que se había instalado en la punta de la cúpula del edificio, casi igual de potente que la de la torre Eiffel, era una de sus mejores estrategias publicitarias. Visible desde diecinueve kilómetros, indicaba claramente la situación de un lugar que los visitantes de la ciudad no se podían perder. La idea de Dufayel triunfó, y pronto otros negocios imitaron su estrategia. Se presentaban como un lugar en el que las compras eran también una forma de ocio. Eran lugares amplios y limpios, donde se podía pasear tranquilamente ojeando las estanterías, parar para tomar un café y, dependiendo del lugar, utilizar la biblioteca. Además, el ocio que ofrecían estas galerías era un ocio respetable, lo cual era muy importante en la sociedad del momento. Las mujeres podían acudir a comprar solas a estos lugares, pasarse horas husmeando entre los distintos artículos o empolvarse la nariz en los aseos cuando la ocasión lo requería. El Au Bon Marché en París, Harrods en Londres, Muir & Mirrilees en Moscú, Holzer & Fischer en Budapest, Tietz en Alemania… todas estas grandes superficies se convirtieron en el lugar ideal para pasar el rato y demostrar que se tenía la posición social y el dinero para comprar cosas lujosas y bonitas.
Hubo un sociólogo estadounidense de origen noruego, Thorstein Veblen, que se dio cuenta de la importancia de este fenómeno y se atrevió a llamar al siglo XIX “la edad del consumo conspicuo”. Este consumo conspicuo, sin embargo, bien sirvió a los intereses de algunas personas. Por ejemplo, la estrategia publicitaria del champán se centró en convertir a este producto en un elemento de distinción. Antes de la Belle Époque, este vino espumoso de la región francesa de Champagne no era demasiado apreciado. Con el nuevo pulso del fin de siglo, sus productores empezaron a vender el champán como el complemento perfecto de las ocasiones especiales, algo que no todos se podían permitir y que, por tanto, demostraba riqueza y exclusividad. La estrategia tuvo éxito.Con las nuevas técnicas de venta se desarrolló la publicidad.
Referencia:Breve historia de la Belle Époque de Ainhoa Campos Posada.
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lunes, 16 de octubre de 2023
El capitalismo busca la manera de estimular el consumo
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| Sociedad de consumo de Francescamps |
Carlos Marx escribió que, en relación con sus víctimas, el capitalista “busca por tanto todas las maneras posibles de estimularlas para que consuman, haciendo sus productos más atractivos y llenando sus oídos con balbuceos sobre nuevas necesidades”. Marx pensaba, como a menudo se olvida o pasa por alto, que este impulso conducía a la innovación y al experimento.
miércoles, 21 de junio de 2023
Los productos cruciales fueron creaciones de laboratorio
En la época del consumo masivo organizado, destacó el branding y una legislación de patentes adaptada a las marcas. Ninguna mercancía representa este gran cambio en la historia de la economía y la cultura de forma tan meridiana como la bebida estimulante, marrón y pringosa que el farmacéutico John Styth Pemberton mezcló por primera vez en Atlanta un 8 de mayo de 1886, mientras buscaba un remedio contra la resaca y el dolor de cabeza, Coca-Cola. La producción pasó de 57 hectolitros en 1887 a 256.000 en 1913. Coca-Cola perteneció a la primera generación de la gran producción industrial de alimentos y bebidas que se inició en la década de 1880 en Estados Unidos y que pronto derivó, también en Europa, en la fundación de grupos empresariales. Los productos cruciales de este sector (el kétchup de Heinz, los copos de cereales Kellogg’s, la margarina de los hermanos Lever) fueron creaciones de laboratorio. Los artículos de marca se expandieron con rapidez por todo el mundo. En los primeros años del nuevo siglo ya se encontraban en las aldeas remotas de China el combustible para lámparas de la Standard Oil Company de Rockefeller, abonos artificiales o cigarrillos de empresas occidentales, cuenta el historiador Jürgen Osterhammel.
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sábado, 11 de febrero de 2023
Economia de la experiencia
La economía de la experiencia, consiste en ir más allá de la venta de un producto o servicio. Lo que se busca es generar ambientes, propiciar acontecimientos, o eventos que hagan del consumo de los productos o la utilización de los servicios algo memorable para los clientes.El objetivo es ofrecer una experiencia positiva donde los clientes no sean consumidores pasivos, sino que interactúen con la empresa a través del consumo de sus productos de una forma más sensitiva y emocional. El canal de comunicación también está cambiando para dirigirse a públicos más jóvenes. De forma que la televisión, que antes lideraba la venta de experiencias con sus anuncios, está cediendo terreno a nuevos canales de comunicación como redes sociales como Youtube, TikTok o Instagram.“La economía de la experiencia: el trabajo es un teatro y cada empresa es un escenario” (1999), escrito por los norteamericanos B. Joseph Pine y James H. Gilmore, ellos hacen referencia a como incrementar las ventas y la producción en las empresas a partir de vender experiencias más que productos.
Al comprar sensaciones nos introducimos en un sub-mundo donde lo que sentimos prima, es decir, manda, y los sentimientos no siempre son buenos consejeros, aunque con mucha frecuencia lo escuchamos en la calle, lo leemos en los “best sellers” , nos dicen algunos intelectuales, lo repiten varios oradores, lo vemos en películas taquilleras la frase “haz lo que dice tu corazón”. Si hacemos lo que dice nuestro corazón, nos estamos dejando guiar por los sentimientos y dentro de ellos, está la rabia, la envidia, el rencor, la prepotencia, la soberbia, la apatía, la depresión, el odio, la ansiedad, la culpabilidad, el remordimiento y cuántos más que se les permite dirigirnos. También podemos pensar en sentimientos agradables como alegría, complacencia, satisfacción, valentía, optimismo, admiración, gratificación o tranquilidad entre muchos más. Sean sentimientos positivos o negativos, no son más que sentimientos y no se les debe otorgar la función de ser asesores pues solamente son estados de ánimo. Y justamente esos estados de ánimo son los que nos hacen comprar algo que no necesitamos con un dinero que tal vez no tenemos y todo por vivir una experiencia. Jean Carla Saba de Aliss
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viernes, 16 de diciembre de 2022
El incremento en el uso de antidepresivos en los últimos diez años ha sido del 36,5 por ciento en Europa
Islandia, Portugal y el Reino Unido son los países de Europa con mayor consumo de antidepresivos. Solo Dinamarca está entre los 24 estados revisados por un informe de la OCDE que ha visto a su población reducir el consumo de estos medicamentos entre 2010 y 2020. Francia, Noruega y los Países Bajos (todos ellos en la parte alta de la clasificación) han sido capaces de mantener el aumento del consumo por debajo del umbral del 50 por ciento. Pero el resto de países europeos han visto una explosión en la dosis diaria definida por cada 1.000 personas”. El pico más alto ocurrió en Chequia, donde el consumo de fármacos antidepresivos creció un 577 % en dos décadas, seguida por Estonia y Eslovaquia. Las cifras absolutas muestran que la población de Islandia es la más dependiente de los antidepresivos, seguida de Portugal y el Reino Unido. Letonia y Hungría fueron los países con menor dependencia de estas drogas. Los tres países más grandes (Turquía, Alemania y Francia) estaban todos por debajo del uso promedio en Europa.La media muestra que el incremento en el uso de antidepresivos en los últimos diez años ha sido del 36,5 por ciento en toda Europa. Los medicamentos antidepresivos representaron el 4% de las ventas farmacéuticas en Portugal, el 2,7% en España, el 2,2% en Austria, el 1,9% en Turquía y el 1,4% en Alemania.
El último informe de los “países más felices del mundo” decía que Finlandia era el país más feliz del mundo, pero es el 7º con más consumo de antidepresivos en Europa. Islandia, segunda en el ranking de felicidad, es la primera en consumo de estos medicamentos, y Suecia, sexta, tiene el cuarto mayor consumo. Datos anteriores publicados por Eurostat en 2019 mostraron que el 7,2 por ciento de los europeos sufrieron depresión crónica, con Islandia (15,6), Portugal (12,2) y Suecia (11,7) liderando el ranking.
lunes, 8 de agosto de 2022
Según los economistas nos espera una recesión
Según muchos economistas nos espera una recesión, es decir, una depresión de las actividades económicas que se traduce en crecimiento negativo del producto interior bruto (PIB). Siete de cada 10 economistas en Estados Unidos creen que llegará este año o el próximo, según una encuesta reciente de Financial Times y la Universidad de Chicago Booth. Caer en una recesión tiene amargas consecuencias, el desplome de la inversión, el consumo y las transacciones provoca cierres de empresas, recortes, pérdidas masivas de empleo e imposibilidad para pagar deudas que puede llevar a muchos a la bancarrota.
Gabriel Gasave, investigador asociado del Centro para la Prosperidad Global del Independent Institute y director de elindepent.org: “Me atrevo a decir que en algún momento, posiblemente a comienzos de 2023, estaremos frente a un proceso recesivo importante tanto en Europa como en Estados Unidos”. Lindsey Piegza, economista principal y directora ejecutiva de Stifel Financial (Chicago) opina que "aunque el presidente Joe Biden declaró que la Fed no está tratando de inducir una recesión, esta vía acelerada casi seguro producirá, probablemente a finales de este año, un crecimiento negativo en el mejor de los casos, o estanflación en el peor”. Andrés Moreno Jaramillo, economista, asesor financiero independiente y analista bursátil manifiesta que "algunos economistas ven que están subiendo las tasas de interés, que venimos de una caída muy fuerte con recesión, y creen que va a volver ese ciclo. Claro que es posible, pero en la medida en que la geopolítica no se agrave con más conflictos, más guerras, más desabastecimiento, más covid, puede que no se dé una recesión. "Todavía no se sabe. Precisamente Estados Unidos se ha demorado mucho subiendo sus tasas de interés para no motivar una recesión. Esas tasas de interés en un momento en que la economía está muy caliente pueden generar una pequeña recesión. "Si la llega a haber sería muy ligera y más bien pensaría que van a poner en marcha todos los mecanismos para que no ocurra. Hay demasiados eventos, demasiadas cosas geopolíticas que pueden cambiar cualquier pronóstico económico, por eso hay que ser muy cauteloso”.
sábado, 16 de octubre de 2021
Agencias de citas por Internet
Quienes recurren a las agencias de citas por Internet en busca de ayuda han sido malcriados por el facilismo del mercado de consumo, que promete hacer de cada elección una transacción segura y única, que no genera obligaciones a futuro; un acto “sin imprevistos”, “sin ulteriores gastos”, un gesto “no vinculante” por el que “nunca nadie lo llamará”. El efecto secundario (o para usar la expresión de moda, los “daños colaterales”) de esa vida de niños mimados, de riesgo mínimo, responsabilidad reducida o elidida, y subjetividad neutralizada a priori, ha demostrado ser, sin embargo, una notable discapacidad social. Los clientes habituales de las agencias de citas por Internet, engolosinados por las prácticas del mercado, no se sienten nada cómodos en compañía de seres humanos de carne y hueso. El tipo de productos con los que fueron entrenados para socializar son para el tacto, pero no tienen manos para tocar, yacen desnudos a la vista para el escrutinio, pero no devuelven la mirada ni piden que les sea devuelta y por lo tanto se abstienen de escrutar a quien los mira, mientras se exhiben plácidamente ofreciéndose al examen del cliente. Uno puede examinarlos de arriba a abajo sin miedo de sentir su escrutinio de nuestros propios ojos, ventanas a los secretos más íntimos del alma. El atractivo de las agencias de Internet consiste en saber reconvertir a los solteros humanos buscados en un tipo de producto reconocible que el consumidor bien entrenado ya está acostumbrado a manejar. Cuanto más maduros o avezados son los clientes, mayor es su desconcierto, su incomodidad y su vergüenza cuando se encuentran cara a cara y descubren que las miradas no siempre son correspondidas y que en esas transacciones, ellos, los sujetos, eran también objetos, escribe Zygmunt Bauman.
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lunes, 19 de abril de 2021
Los jóvenes del siglo XXI están perdiendo el interés en el alcohol y el tabaco
Las estadísticas del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos entre 1991 y 2017 evidencian un claro descenso en el consumo de alcohol y tabaco entre los jóvenes. También practican menos sexo antes del matrimonio, del 54% al 39%, una tendencia especialmente aguda entre los hombres.
La tendencia en la Unión Europea es similar. En 2002 el 46% de los adolescentes manifestaba haber comenzado a beber antes de los trece años, en 2014 lo afirmaba el 28%. La caída más fuerte es en Inglaterra y Dinamarca, donde el consumo ha pasado del 50% al 10% y al 20%.En España el consumo de tabaco ha caído entre los jóvenes un 40% desde los noventa.
Macro-influencer
Un macro-influencer es una categoría que incluye no solo a personas sino también a marcas editoriales con perfiles sociales de relieve en las comunidades de referencia, reconocidos como autoridades en nueve campos específicos, salud y bienestar, familia e hijos, entretenimiento, tecnología y ciencia, belleza y cuidado personal, moda, comidas y bebidas, viajes y turismo, autos y motos. Los macro influencer son el centro de la investigación “Italiani & Influencer” realizada por Buzzoole, InfoValue y Mondadori Media, con el objetivo de indagar a fondo las opiniones de los italianos en relación con una categoría siempre más importante en los consumos.La investigación profundiza en la relación entre los italianos con los influencers y las marcas editoriales, en relación entre su presencia en las redes sociales y el tipo de rol que estos últimos asumen en el entretenimiento y en los procesos de adquisición de los usuarios.
El primer elemento interesante del estudio es la frecuencia de consulta de sus perfiles. El 37% declara seguirlos cada día, mientras otro 37% cada 2/3 días.¿Por qué se sigue un influencer? Por los consejos que puede dar (54%, sobre todo en lo que concierne a la comida) o bien en cuanto experto en argumentos individuales (51% tecnología y motores) o bien porque se toma como modelo de referencia con los cuales identificarse (19%, moda y familia).
En el curso del estudio, fue puesto de relieve el rol de los macro influencers en el proceso de adquisición, con énfasis diversos en base a los sectores de interés para el usuario. Puede ser el "tutor" que explica un producto (para el 54% de los entrevistados), especialmente en ámbito de comidas y en la belleza; el descubridor en grado de hacer conocer nuevos bienes (para el 47%) en casos de productos de la tecnología y la belleza; el amigo que sabe indicar dónde y cuándo hacer una adquisición (41%), sobre todo para los apasionados de autos y motos o bien "trendsetter" o sea marcar tendencia (27%). Se asiste al reconocimiento de su función comercial, se espera que el influencer y la marca editorial proporcionen información acerca de diversas tipologías mercadológicas, convirtiendo un "consejero" que en cada situación puede jugar un rol determinante. Una vez afrontado el tema del rol jugado por los macro influencer en el interior del recorrido de adquisición, la búsqueda indaga cuánto incide su figura en la propensión a los gastos. El 85% de los italianos declaró que tiene en consideración su opinión en las redes sociales cuando se trata de comprar un producto.
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