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jueves, 6 de agosto de 2026

Remar con esfuerzo en un mar imposible

Para la psiquiatra Marian Rojas “en una época donde la gente no encuentra sentido a las cosas tendemos a sustituir las razones de vivir por sensaciones, que dan placer y son buenas pero no llenan. Hemos reemplazado los porqués por emociones intensas. Somos adictos a experiencias cada vez más vibrantes que nos dejan más solos por dentro cuando no existen. El estudio de nuestro circuito neuronal confirma que funcionamos así.”
“Nuestras biografías tienen un alto grado de drama, de sufrimiento, de dolor, y debemos aprender a ser felices viviendo cómodos en la incomodidad real….Cuando uno entiende por qué le pasan las cosas, por qué reacciona así su cerebro ante determinadas situaciones, por qué su organismo enferma en momentos de amenaza, es más fácil hacer frente a todas esas circunstancias reales y universales…..Huir de la realidad nunca nos hace felices, solo incentiva la búsqueda de vías de escape que o son sanas o son destructivas. No hay términos medios.”
“Nunca hemos tenido acceso a tanta información y nunca hemos sido tan vulnerables al engaño. Estamos enamorados de lo superfluo, y cada vez somos más incapaces de profundizar y llegar al trasfondo de las personas y las cuestiones. Nos quedamos en titulares, en rumores, en comentarios superficiales sobre los demás que condicionan nuestros juicios. La corteza prefrontal es la parte del cerebro que pilota la concentración y es la zona del autodominio. Gran parte de la felicidad consiste en autogestionar lo que me conviene para evitar la frustración. Las capacidades del cerebro o las usas o las pierdes. Si sustituimos la memoria por Wikipedia, el sentido de la orientación por Google Maps, y la atención por la pantalla, tendremos menos capacidad para conducir la realidad desde dentro.”
“No conozco vidas sin errores, sin dolor y sin batallas. Si nos pasamos la vida buscando ser perfectos y no fallar, enfermamos. El empeño por mostrarnos perfectos en las redes sociales ya nos está enfermando. El perfeccionista es el eterno insatisfecho que nunca está a la altura de lo que quiere, por eso vive siempre alerta para controlarlo todo. Rema con esfuerzo en un mar imposible.”

lunes, 6 de mayo de 2024

Tanto envase tenemos que lo superfluo nos parece suficiente

El contrato de matrimonio importa más que el amor, el funeral más que el muerto, la ropa más que el cuerpo, el físico más que el intelecto y la misa más que Dios, escribe el periodista uruguayo Eduardo Galeano. Tanto envase tenemos que lo superfluo nos parece suficiente, hemos vaciado nuestra parte racional de nuestra caja de pensamiento para llenarla de migajas de información y prejuicios, dice Martín Rojas, los cuales solo pretenden implantarnos ideas de consumo y egocentrismo para seguir alimentando la premisa de fijarnos por encima y no a profundidad, desechando el fondo de las cosas, lo verdaderamente importante y esencial.
Nos enganchamos, añade Rojas, con ideologías que resultan ser atractivas y de fácil salida, cuando en realidad poco a poco y silenciosamente van dañando a la persona. Somos una sociedad sobreexpuesta a resolver todo con violencia y a pensar con el menor esfuerzo. Con el aborto las madres aprenden a matar a sus hijos, con la eutanasia los hijos aprenden a matar a sus padres, con la eugenesia el gobierno aprende a matar a sus futuros ciudadanos, con los divorcios aprendemos a evitar el compromiso, con las redes sociales aprendemos a estar más solos, con la tecnología aprendemos a ser más inútiles, etc. Chesterton decía que a cada época la salva un pequeño puñado de hombres que tienen el coraje de ser inactuales.

lunes, 22 de enero de 2024

El totalitarismo busca un sistema en el que los hombres sean superfluos

Para Hannah Arendt “el totalitarismo busca, no la dominación despótica sobre los hombres, sino un sistema en el que los hombres sean superfluos…Totalitarismo se aplica con tanta saña a suprimir la individualidad, porque con la pérdida de la individualidad se pierde también toda posible espontaneidad o capacidad para empezar algo nuevo. Desaparece cualquier sombra de iniciativa en el mundo. No tiene más secreto la fascinación totalitaria por la muerte. Pero al mundo le es consustancial la novedad.
Nos enfrentamos con la perspectiva de una sociedad de trabajadores sin trabajo, es decir, sin la única actividad que les queda. Está claro que nada podría ser peor.

domingo, 20 de marzo de 2022

Lo verdaderamente bello nunca se vende


“El dinero no es de nadie de este mundo. Todo pertenece al demonio, que está sentado a su mostrador día y noche, detrás de sus sacos de oro, traficando con las almas humanas. No tengáis demasiado tiempo la sucia moneda que él pone en vuestra mano; desembarazaos de ella en cuanto podáis, porque el maldito metal os quemará pronto los dedos, penetrará en vuestra sangre, cegará vuestros ojos, infectará vuestros pensamientos y endurecerá vuestro corazón……¿Qué ventaja tenéis en acumular dinero? Pronto os lo quitarán, en todo caso. La muerte tiene otra llave de vuestra caja de caudales. Los dioses venden todas las cosas a un justo precio, dijo un viejo poeta. Hubiera debido añadir que venden sus mejores cosas al precio más módico. Lo verdaderamente indispensable puede comprarse con poco dinero; sólo lo superfluo se vende caro. Lo verdaderamente bello nunca se vende, sino que es ofrecido como don por los dioses inmortales….. Nada se paga por entrar en la sala estrellada de la noche.” La historia de San Michele,Axel Munthe.

sábado, 2 de enero de 2021

Rescatar el proyecto que una vez tuve

Escritor y periodista Luis Herrero

El escritor y periodista Luis Herrero en su libro "El tercer disparo" hace decir uno de sus personajes: “Vivamos en un mundo esquemático desprovisto de todo lo que es superfluo, no más ambiciones de poder, ni carreras alocadas a ninguna parte, ni proyectos perecederos, ni convenciones hipócritas al gusto de lo que se supone que se espera de nosotros. Mandemos todo eso al infierno y que arda para siempre en el fuego eterno. Quisiera que me prestaras la fuerza necesaria para rescatar el proyecto que una vez tuve para mí misma, ser una buena persona. Necesito saber si hay algo bueno dentro de mí que merezca la pena. Quiero vivir en paz el resto de mi vida”.


viernes, 3 de enero de 2020

Vivir en presente


Era típico de aquella vida vivida en presente y por el presente conocer gente sin saber gran cosa de ella. El vacío del pasado compensaba el vacío del futuro; las historias personales se desestimaban como si fuesen un peso superfluo (Elizabeth Bowen).

jueves, 27 de junio de 2019

Son muchos los filósofos que han elogiado el desapego y el desprendimiento

Necesitar poco ha contado con numerosos seguidores a lo largo de la historia de la filosofía. Son muchos los pensadores que han elogiado el desapego y el desprendimiento, y se han dejado atrapar por el encanto de una existencia reposada, sencilla y frugal desde los tiempos de Sócrates. Cuentan que el sabio ateniense, tras pasear sus huesos por el ágora contemplando los puestos y los tenderetes bien abastecidos de los artesanos y los mercaderes, exclamó con asombro no exento de ironía: “¡Cuántas cosas hay que no necesito!”. Y repetía a menudo estos versos de una poetisa clásica: “Las alhajas de plata y púrpura / útiles son en las tragedias, / pero de nada sirven en la vida”. Esta anécdota contiene la simiente de la sobriedad feliz, un ideal que hicieron suyo filósofos de todas las épocas para vivir sin amos, liberarse de las ataduras del deseo, adquirir la tranquila posesión de uno mismo y ser capaces de renunciar a todo lo que no fuera estrictamente necesario. En el siglo I, Séneca animaba a un amigo a perfeccionar ese ascético arte de vivir con estas palabras: Créeme, la verdadera alegría es austera. Yo te ruego, querido Lucilio, que procures realizar aquella única cosa que puede hacerte feliz: rechazar y pisotear todo aquello que brilla exteriormente.


Tras el mensaje de que no es más rico quien más tiene sino quien menos necesita, se esconde otra idea sorprendente, el desapego es la condición de posibilidad de la libertad, y esta de la felicidad. En lugar de acumular, por qué no renunciar a las cosas que nos piden mucho y nos dan poco, a los deseos que no son ni naturales ni necesarios como proponía Epicuro, por qué no contentarse con manjares sencillos, desprenderse de lo superfluo, cultivar la autosuficiencia racional y buscar una forma razonable de placer.


martes, 20 de junio de 2017

Si falta la verdadera esperanza.


si falta la verdadera esperanza.....
Contaba Joseph Ratzinger que si falta la verdadera esperanza, se busca la felicidad en la embriaguez, en lo superfluo, en los excesos, y los hombres se arruinan a sí mismos y al mundo. La moderación no solo es una regla ascética, sino también un camino de salvación para la humanidad. Solo adoptando un estilo de vida sobrio, acompañado del serio compromiso por una distribución equitativa de las riquezas, será posible instaurar un orden de desarrollo justo y sostenible.