La revolución anticonceptiva del siglo XX trajo nuevas oportunidades para que las mujeres accedieran a profesiones sin renunciar al matrimonio. Desde el punto de vista del cálculo de tener hijos, significó que el coste de oportunidad de tener hijos aumentó rápidamente, tanto en términos de ingresos no percibidos, como en términos de la reputación y la satisfacción que conlleva (algún) trabajo fuera del hogar. Sabemos que la píldora tuvo un impacto causal y negativo en la fertilidad conyugal, manifiesta Catherine Ruth Pakaluk, profesora de Catholic University of America.
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domingo, 23 de agosto de 2026
miércoles, 12 de agosto de 2026
Una extraña euforia parecía apoderarse de los supervivientes
Escribe Anne Applebaum que “una extraña euforia parecía apoderarse de los supervivientes. Estar vivo era un alivio y el dolor se mezclaba con la alegría, y el comercio, los negocios y la reconstrucción empezaron de inmediato, de manera espontánea”. En el verano de 1945, Varsovia rebosaba actividad. Stefan Kisielewski escribió: “Entre las ruinas de las calles hay un alboroto como no se había conocido hasta ahora. El comercio bulle. El trabajo en auge. El humor en todas partes. La vida fluye en las calles y nadie pensaría que esta multitud la constituyen las víctimas de un terrible desastre, gente que apenas se ha recuperado de una catástrofe o que vive en condiciones extremas e inhumanas…”. Sándor Márai describió Budapest en este período en una de sus novelas: "Y lo que quedaba de una ciudad y de una sociedad renació con una alegría tan apasionada y testaruda, con una fuerza tan persistente y astuta como si nada hubiera pasado…..en las avenidas del centro de Pest, bajo los soportales, ya se podía comprar toda clase de comidas deliciosas, artículos de tocador, ropa, calzado, todo lo que se podía imaginar. Monedas de oro de la época de Napoleón, morfina, manteca de cerdo… Los judíos salieron tambaleándose de las casas marcadas con la estrella y, al cabo de una o dos semanas, ya se podía regatear en Budapest, entre restos de caballos, cadáveres humanos aún sin enterrar y edificios en ruinas, para comprar gruesas telas inglesas, perfumes franceses, aguardientes holandeses y relojes suizos…Este entusiasmo por el trabajo y la renovación habría de durar muchos años." El sociólogo británico Arthur Marwick aventuró en una ocasión que la experiencia de fracaso nacional tal vez sirviera a los alemanes occidentales como estímulo para reconstruirse y recuperar la noción de orgullo nacional. Argumentó también que la propia magnitud del desastre nacional quizá contribuyera al auge de posguerra; habiendo experimentado tal catástrofe económica y personal, los alemanes se dedicaron de inmediato a la reconstrucción.
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miércoles, 5 de agosto de 2026
La parábola de los trabajadores en la viña es una refutación de la noción marxista de la teoría del valor del trabajo
En la parábola de los trabajadores en la viña, a los que se paga lo mismo aunque unos lleven todo el día allí y otros acaben de llegar. Cuando leemos esta parábola, tendemos a pensar que estamos de acuerdo con los que protestan. Sentimos que el dueño es poco injusto para ellos.
- ¿No es interesante que esa sensación de injusticia sólo viene cuando ves a alguien más. Acordaste el precio y pensaste que era genial. Pero ahora ves a alguien más y...
Realmente es una lección de que las personas que llegan al final del día desde la perspectiva del dueño de la viña son más valiosas que las personas que vienen al principio del día, porque el campo necesita ser cosechado. Ese es un buen punto. Si si el campo no se cosecha, entonces hay una gran pérdida. Para hacerlo necesito traer más personas y les pagaré. Realmente es una lección sobre el valor subjetivo del trabajo y de la productividad. Es una refutación de la noción marxista de la teoría del valor del trabajo, y la idea de que el trabajo tiene su valor objetivo, escribe Robert Sirico del Instituto Acton.
Realmente es una lección de que las personas que llegan al final del día desde la perspectiva del dueño de la viña son más valiosas que las personas que vienen al principio del día, porque el campo necesita ser cosechado. Ese es un buen punto. Si si el campo no se cosecha, entonces hay una gran pérdida. Para hacerlo necesito traer más personas y les pagaré. Realmente es una lección sobre el valor subjetivo del trabajo y de la productividad. Es una refutación de la noción marxista de la teoría del valor del trabajo, y la idea de que el trabajo tiene su valor objetivo, escribe Robert Sirico del Instituto Acton.
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viernes, 17 de julio de 2026
La cultura, el trabajo y la religión son los modos a través de los cuales todos los hombres han socializado
Para el filósofo Stefano Abbate, “la cultura, el trabajo y la religión son los modos a través de los cuales todos los hombres han socializado con el ambiente exterior. Los hombres han entendido su vida desde esos tres ejes. Entendemos nuestra vida a través de la cultura que vivimos, el trabajo que realizamos y las respuestas que damos a las cuestiones fundamentales que nos plantea el orden sagrado de la vida. Cuando esto se desmorona, la persona vive una serie de incomprensiones con el mundo exterior que hace que su vida sea ininteligible. Esto causa una serie de patologías, enfermedades y vicios en el alma que son muy difíciles de arrancar. Esto es lo que la socióloga Simone Weil llamaba desarraigo. Es una enfermedad espiritual que nuestro tiempo sufre de modo muy agudo. Cuando la persona vive en un contexto cultural tan pobre, el mundo familiar se desmorona, el trabajo se convierte en algo estandarizado, monótono, asalariado en el sentido peor de la palabra y esclavizante. Cuando lo religioso niega lo sagrado porque ha sido mercantilizado y el negocio, la ausencia de ocio, es lo que se impone, evidentemente se da un desarraigo.
Cuando el negocio entra en la vida religiosa, la sociedad se cierra a la trascendencia porque de algún modo ha encontrado sustitutos y otros medios de poder vivir esta sombra de eternidad en la tierra. Todo esto se debe al idealismo alemán y a todas las formas existencialistas que ofrecen al hombre un entorno futuro inmanente que le da una cierta esperanza. Podemos hablar de religiones políticas, de secularización de la esperanza cristiana, en las cuales el mundo moderno ofrece al hombre un sustitutivo de la salvación. En el siglo XX se hablaba de un hombre nuevo, de una esperanza de justicia, de igualdad y todo esto eran secularizaciones que se dan en contextos que ya no son cristianos. Usan categorías cristianas, pero ya secularizadas. Tenemos el marxismo, el nazismo, el liberalismo…No dejan de ser formas secularizadas de la recta esperanza cristiana, de que la redención llegue a su plenitud y haya un cielo nuevo y una tierra nueva, una esperanza escatológica. Los hombres cansados de esperar que Dios obre este último paso de la redención buscan hacerlo ellos por su cuenta y riesgo. Es un voluntarismo.”
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lunes, 13 de julio de 2026
Obsesionarse con todo lo que hay que hacer o con lo malo que pueda pasar no ayuda
“Cuando la imaginación y la fuerza de voluntad están en conflicto, son antagónicas, siempre es la imaginación la que gana, sin excepción”, explica el psicólogo francés Émile Coué. El intelectual y escritor Aldous Huxley nombró la Ley del Esfuerzo Invertido. Cuando no puedes conciliar el sueño, o te da un ataque de risa en un momento inconveniente, o no puedes recordar algo, en vez de obligarte a tratar de hacer lo que no estás pudiendo, relájate y haz o piensa en otra cosa. Aunque parezca contradictorio, a veces fracasamos porque nos esforzamos demasiado. Eso no quiere decir que nunca haya que hacer nada, o que siempre haya que asumir una actitud pasiva frente a la vida, sino que a veces cuanto más intentas mejorar algo a punta de fuerza de voluntad, más lo empeoras. León Tolstói ilustró el concepto en su libro Anna Karénina al describir lo que le ocurrió al terrateniente Konstantin Levin a medida que encontraba armonía labrando la tierra con los campesinos.“Comenzó a producirse un cambio en su trabajo que lo colmaba de placer. En medio de su labor había momentos en los que olvidaba lo que hacía y trabajaba sin esfuerzo, y en esos mismos momentos su hilera quedaba tan bien cortada como la de Tit"."Pero en cuanto recordaba qué estaba haciendo y procuraba hacerlo mejor, sentía el peso del esfuerzo y todo resultaba peor”.
La ley no es sinónimo de resignación ni invita a la pasividad, apatía o mediocridad.Más bien fomenta la reflexión y motiva a detenerse, valorar las circunstancias y asumir la mejor actitud posible.Ayuda a reducir el estrés en cualquiera de esos días o períodos de la vida personal o laboral en los que no parece haber más que presión. Obsesionarse con todo lo que hay que hacer o con lo malo que pueda pasar no ayuda, pero tomar distancia psicológica y darse tiempo para respirar sí.Es una herramienta útil cuando te sientas frente a una página en blanco que tienes que llenar con pensamientos que no sabes cómo expresar, seas escritor profesional o no.Y hasta en las relaciones interpersonales tiene su lugar, a veces, cuanto más tratas de acercarte a alguien, más se aleja.
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domingo, 31 de mayo de 2026
España está entre los que más castigan a las familias con hijos
El informe “Impuestos sobre los salarios 2026” elaborado por la OCDE señala que España está entre los que más castigan a las familias con hijos.Existe una ausencia de ayudas reales a las familias. El salario maternal permanece paralizado y las ventajas fiscales brillan por su ausencia.
El sistema fiscal español castiga el esfuerzo laboral. Actualmente, el 41,4% del coste laboral se destina a impuestos y cotizaciones sociales, muy por encima de la media de la OCDE, que se sitúa en el 35,1%.
Uno de los factores clave radica en la negativa del Gobierno a deflactar el IRPF. Cuando los salarios suben para compensar la inflación, los impuestos no se ajustan. Como consecuencia, el trabajador paga más sin ganar poder adquisitivo.
La OCDE no solo describe el problema. También lanza recomendaciones. La organización pide reducir la fiscalidad sobre el trabajo, ya que desincentiva la creación de empleo y dificulta el acceso al mercado laboral.El impacto sobre las familias resulta especialmente grave. España no solo grava más, sino que ofrece menos apoyo. Esta combinación genera un entorno desfavorable para la natalidad y la estabilidad familiar. Las familias que trabajan y sostienen el sistema reciben el mayor castigo fiscal.Una sociedad necesita un equilibrio entre contribución y recompensa. Cuando el Estado absorbe más de la mitad del esfuerzo, ese equilibrio desaparece.
El sistema fiscal español castiga el esfuerzo laboral. Actualmente, el 41,4% del coste laboral se destina a impuestos y cotizaciones sociales, muy por encima de la media de la OCDE, que se sitúa en el 35,1%.
Uno de los factores clave radica en la negativa del Gobierno a deflactar el IRPF. Cuando los salarios suben para compensar la inflación, los impuestos no se ajustan. Como consecuencia, el trabajador paga más sin ganar poder adquisitivo.
La OCDE no solo describe el problema. También lanza recomendaciones. La organización pide reducir la fiscalidad sobre el trabajo, ya que desincentiva la creación de empleo y dificulta el acceso al mercado laboral.El impacto sobre las familias resulta especialmente grave. España no solo grava más, sino que ofrece menos apoyo. Esta combinación genera un entorno desfavorable para la natalidad y la estabilidad familiar. Las familias que trabajan y sostienen el sistema reciben el mayor castigo fiscal.Una sociedad necesita un equilibrio entre contribución y recompensa. Cuando el Estado absorbe más de la mitad del esfuerzo, ese equilibrio desaparece.
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viernes, 15 de mayo de 2026
El problema de los marxistas es que no creen en el individuo ni en sus decisiones
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| Charles Gave |
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sábado, 18 de abril de 2026
John M. Keynes pronosticó el fin del trabajo
Que los humanos vamos a tener que seguirnos especializando en aquellos trabajos que requieran flexibilidad, intuición y creatividad para seguir siendo necesarios. Otro de los valores en alza para las profesiones del futuro es la empatía, porque las personas vamos a seguir necesitando que nos entiendan. Los trabajos que requieran despertar emociones o reaccionar ante imprevistos son los que deberán ser necesariamente humanos. Además de la creatividad y la innovación, a salvo de la robotización, están también muchas de las ocupaciones relacionadas con el entretenimiento y el ocio, especialmente en España, donde el turismo es una pieza clave de su economía.
La mitad de los trabajos en el sector público, incluido el de los policías, serán automatizados antes de 2030. Tampoco los empleos de alta cualificación están exentos del riesgo de ser sustituidos por la inteligencia artificial. La buena noticia es que el proceso ahorraría a las arcas públicas millones de euros. Los robots, además, no acumulan moscosos. La mala no solo es la pérdida de empleos, sino que, en el caso de las fuerzas de seguridad, el dilema va mucho más allá de lo económico. Las implicaciones éticas de la robotización de los servicios públicos cobran otra dimensión con las armas autónomas y los drones de vigilancia a las ciudades. El trabajo policial robotizado cambiaría por completo, igual que ha transformado el militar. ¿Qué labores podrían ser sustituidas por la robotización? ¿Solo la vigilancia o también el ejercicio de la fuerza como en Dallas? ¿Dónde está el límite? Según el profesor Sharkey, es fundamental exigirles una caja negra a los robots que permita abrirlos y reprogramarlos. Por inofensivos que sean, si su comportamiento se basa en imitar patrones humanos, pueden reproducir conductas racistas o violentas. Todo depende de los humanos que los programen o imiten. La ventaja en el caso de que las redadas las hagan los policías automáticos es que,si se detectaran comportamientos inmorales, a ellos sí se los podrá reprogramar, siempre cuando respetar los derechos humanos esté en los planes de su dueño.
Más difícil será hacerles entender que quejarnos de lo ocupados que estábamos era, en realidad, una manera enrevesada de presumir de ello. El fin del trabajo no es nuevo. John M. Keynes lo pronosticaba en 1930. Decía que los avances tecnológicos del capitalismo reducirían la semana laboral a quince horas en el próximo siglo (o sea, en este) y ocupar el tiempo libre se convertiría en nuestra mayor preocupación. Todavía parece difícil de creer, pero su profecía podría cumplirse un siglo después, antes incluso de 2030.
Más difícil será hacerles entender que quejarnos de lo ocupados que estábamos era, en realidad, una manera enrevesada de presumir de ello. El fin del trabajo no es nuevo. John M. Keynes lo pronosticaba en 1930. Decía que los avances tecnológicos del capitalismo reducirían la semana laboral a quince horas en el próximo siglo (o sea, en este) y ocupar el tiempo libre se convertiría en nuestra mayor preocupación. Todavía parece difícil de creer, pero su profecía podría cumplirse un siglo después, antes incluso de 2030.
Referencia:El fin del mundo tal y como lo conocemos de Marta García Aller
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sábado, 31 de enero de 2026
La incorporación de la mujer al trabajo durante la I Guerra Mundial contribuyó al sufragio femenino
La incorporación de la mujer al trabajo en la retaguardia durante la I Guerra Mundial y su mayor asunción de responsabilidades públicas contribuyó a que, en el período de entreguerras, el sufragio femenino fuese adoptado por la gran mayoría de los países europeos entre 1918 y 1939. Solo Francia hasta el fin de la II Guerra Mundial, Italia (1946) y Suiza (1971, después de que un referéndum rechazase la ampliación del sufragio a las mujeres en 1959), además de Grecia (1930, con restricciones) constituyeron sonadas excepciones. Norteamérica, los dominios británicos, y buena parte de las repúblicas sudamericanas, empezando por Uruguay (1927) siguieron la ola.
En Gran Bretaña o en EE. UU., tras la experiencia de la incorporación masiva al trabajo durante la II Guerra Mundial, muchas mujeres opusieron creciente resistencia a volver al hogar.
Referencia: Las utopías pendientes (Xosé M. Núñez Seixas)
viernes, 30 de enero de 2026
Hasta el 44% de los trabajadores afirman estar estresados
El informe de la consultora Gallup sobre el empleo publicado en 2023, y según el cual hasta el 44% de los trabajadores afirman estar estresados. En total es un 13% más que en 2009, cuando se hablaba del 31%. En Estados Unidos, Canadá y el este de Asia se alcanzan niveles del 52%, mientras que en Europa se sitúa en el 39%. Quizá resulta aparentemente contradictorio observar datos como el de la consultora Gallup y pensar que avanzamos en la época de lo que algunos han llamado las grandes conquistas sociales y la mayor exposición de derechos individuales. Al menos en el contexto occidental. Para la psicóloga Lidia Martín, precisamente “en el ámbito laboral es donde posiblemente se han perdido derechos de manera muy clara en el último tiempo”. “Hay un exceso de énfasis en la súper productividad, se nos mira mal cuando cumplimos nuestros horarios tal cual vienen en el contrato, las empresas no suelen cuidar demasiado bien a los empleados porque prima el criterio económico sobre las personas y con las demandas de empleo que hay, las personas saben que dejar un empleo significa que generalmente hay decenas de personas en la puerta dispuestos a aceptar las mismas o peores condiciones”, agrega. Por eso, considera que “mucho del avance social a veces parece más cosmético que otra cosa”. “Solo hay que mirar a los contratos y las condiciones laborales que hay ahora en comparación con los que había hace 50 años. Se percibe un clima de precariedad laboral escalofriante, y eso es del todo desbordante. Ver la situación actual y no prever una mejoría está llevando a uno de los efectos más comunes del estrés, la ansiedad, que tiene que ver con llevar mal todas esas incertidumbres que se nos plantean por delante si la situación no cambia”, remarca.
Para Martín, es cierto que “el trabajo es una fuente posible de estrés, y cuando las condiciones en que se produce son abusivas, evidentemente se entiende que el desbordamiento tiene mucho sentido”. No obstante, matiza, “el trabajo no es necesariamente nuestra principal fuente de estrés”. “Las ocupaciones son una parte, sin duda, pero principalmente vivimos obsesionados con evadir el malestar, muchas veces incluso el esfuerzo y la frustración naturales que acompañan a las pequeñas cosas de la vida, y en un sentido nos estamos haciendo personas cada vez más frágiles que nos desbordamos con menos”, afirma la psicóloga. “No estamos diseñados para vivir tan rápido ni acometer tanto. Los ritmos naturales del ser humano son otros, y no los estamos respetando, ni siquiera cuando se trata del ocio, que se está comiendo nuestro tiempo para dormir, por ejemplo, o descansar, simplemente”, añade.En este sentido, Martín recuerda que “‘estrés’ significa ‘desbordamiento’ y el cuerpo suele avisar de lo que considera excesos a través de sintomatología diversa, lo que llamaríamos coloquialmente achaques”. “A veces el estrés viene por situaciones que se generan de forma ajena a nosotros. Suceden, y nosotros las sufrimos. Por ejemplo, una catástrofe natural, o tener que cuidar de un familiar enfermo crónico, que es algo que no se elige y hay que afrontar”, explica.
miércoles, 21 de enero de 2026
La guerra era un trabajo desagradable que había que quitarse de encima
Los dos bandos enfrentados en las Navidades de 1943 venían de culturas radicalmente diferentes. Había importantes diferencias, también, entre los norteamericanos y los británicos. Ambos grupos de soldados aliados, empero, provenían de sociedades esencialmente antimilitaristas. En ambos casos, los soldados habían sido apresuradamente formados y entrenados. Aunque el Ejército británico tenía más experiencia en el combate contra los alemanes (como nunca dejaban de recordar a sus aliados norteamericanos), sólo unos pocos de los que luchaban en Italia habían entrado antes en combate. Ninguno de los dos países disponía un gran ejército regular antes de la guerra, y tanto en Gran Bretaña como en Norteamérica el ejército no gozaba de mucho prestigio en tiempo de paz. Ante todo, la mayoría de soldados británicos y norteamericanos se veían a sí mismos como civiles, y consideraban su condición de uniformados como una desafortunada consecuencia de la época en la que habían nacido. La guerra era un trabajo desagradable que había que quitarse de encima tan rápido como fuera posible para poder regresar a la vida normal. A finales de 1943, sólo el 2 por ciento de los comandantes de compañía en unidades de infantería norteamericana eran soldados regulares antes de la guerra. La expresión “era sencillamente un trabajo que teníamos que hacer” aparece en incontables entrevistas, cartas y memorias de veteranos británicos y norteamericanos que, incluso mientras estaban sirviendo, consideraban al ejército un cuerpo raro y ajeno, con reglas ridículas y costumbres desagradables, escribe el historiador Matthew Parker.
sábado, 29 de noviembre de 2025
Contardo Ferrini
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| Contardo Ferrini |
El papa Pío XI describe a Contardo Ferrini: “Era de estatura media, llena de solidez, de armonía, de elegancia de líneas; el paso rápido, pero firme; paso de un caminante que tiene costumbre y sabe adónde va; la pluma, siempre presta y llena de sabiduría; la palabra, cuidada y persuasiva; en su rostro, un aire de simpatía siempre igual, y que jamás le abandonó hasta la misma víspera de su muerte; pero ante todo, sobre ese rostro brillaba un resplandor de pureza y de amable juventud. Su mirada tenía toda la dulzura de la bondad, excelente corazón; sus ojos, su amplia frente, llevaban consigo el reflejo de una inteligencia verdaderamente soberana”. El papa Pío XII destacó, en el discurso pronunciado con motivo de su beatificación, lo que para Contardo supuso el contacto con los grandes pandectistas alemanes. La ciencia germana del Derecho romano alcanzaba entonces su más alta cúspide; Mommsen, Voigt, Pernice... se dieron cuenta de la extraordinaria capacidad de aquel joven italiano y le ayudaron.
Es curioso que fuese un luterano, von Lingenthal, el que más íntimamente influyera sobre él en el aspecto científico. Sin embargo, el juicio de Contardo sobre el protestantismo es severísimo: “Ciertamente hay virtud entre los protestantes, hay sinceros admiradores del Hombre-Dios, hay flores que se embellecen con el rocío celestial y que Dios no rechazará; pero cuanto de bueno hay queda imperfecto, privado de aquella eficacia que tendría del Dios vivo a la sombra de los altares católicos. El protestantismo nos da personas honradas, que en nuestra religión inmaculada serían santos”. Pio XI describe su obra de investigador: “¡El trabajo! Un trabajo científico en sumo grado; un trabajo de investigación, de reflexión, de enseñanza. Un trabajo que Ferrini realizaba con celo apasionado, pero que puede muy bien clasificarse entre los más áridos, por desarrollarse casi por entero sobre textos antiguos, sobre escrituras difíciles de descifrar y más difíciles aún de comprender. Nos mismo le hemos visto más de una vez puesto el trabajo, con su inteligencia soberana. Leía a primera vista los textos embrollados, ocultos bajo las escrituras indescifrables de los siglos antiguos. En latín, en griego, en siríaco, porque él pasaba con la mayor facilidad de una lengua a otra. Leía los textos, y al primer golpe de vista captaba su sentido y, a vuela pluma, daba la traducción latina o italiana. Labor fatigosísima, esencialmente difícil y ardua, y que sólo puede apreciar el que tiene la experiencia de ella; una labor que asemeja a un verdadero y largo cilicio llevado durante toda la vida”.
Es curioso que fuese un luterano, von Lingenthal, el que más íntimamente influyera sobre él en el aspecto científico. Sin embargo, el juicio de Contardo sobre el protestantismo es severísimo: “Ciertamente hay virtud entre los protestantes, hay sinceros admiradores del Hombre-Dios, hay flores que se embellecen con el rocío celestial y que Dios no rechazará; pero cuanto de bueno hay queda imperfecto, privado de aquella eficacia que tendría del Dios vivo a la sombra de los altares católicos. El protestantismo nos da personas honradas, que en nuestra religión inmaculada serían santos”. Pio XI describe su obra de investigador: “¡El trabajo! Un trabajo científico en sumo grado; un trabajo de investigación, de reflexión, de enseñanza. Un trabajo que Ferrini realizaba con celo apasionado, pero que puede muy bien clasificarse entre los más áridos, por desarrollarse casi por entero sobre textos antiguos, sobre escrituras difíciles de descifrar y más difíciles aún de comprender. Nos mismo le hemos visto más de una vez puesto el trabajo, con su inteligencia soberana. Leía a primera vista los textos embrollados, ocultos bajo las escrituras indescifrables de los siglos antiguos. En latín, en griego, en siríaco, porque él pasaba con la mayor facilidad de una lengua a otra. Leía los textos, y al primer golpe de vista captaba su sentido y, a vuela pluma, daba la traducción latina o italiana. Labor fatigosísima, esencialmente difícil y ardua, y que sólo puede apreciar el que tiene la experiencia de ella; una labor que asemeja a un verdadero y largo cilicio llevado durante toda la vida”.
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viernes, 17 de octubre de 2025
Podemos elegir la clase de día que queremos pasar
Podemos venir de mal humor y tener un día deprimente. Podemos mostrarnos antipáticos e irritarnos con los compañeros y los clientes. O traer una actitud alegre y desenfadada y pasar un día fantástico. Podemos elegir la clase de día que queremos pasar.
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jueves, 21 de agosto de 2025
Necesitamos estar a gusto con el trabajo
Cuanto más seamos capaces de ver el trabajo como una posibilidad de enriquecernos, de aprender o de relacionarnos, menor será la probabilidad de que, cuando hagamos balance, este tiempo laboral se lo restemos a lo que consideramos como realmente vivido.Un trabajo que nos disgusta y que no nos hace sentir cómodos nos lleva a una frustración que no se queda únicamente en el ámbito laboral. Ese malestar tiene todas las papeletas para expandirse a los espacios familiares, las relaciones entre amigos, nuestras aficiones, etc. Para poder desarrollarnos de una manera eficaz necesitamos estar a gusto con lo que hacemos, amar el trabajo que tenemos en la medida de lo posible.
miércoles, 13 de agosto de 2025
La ética del esfuerzo
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| Santiago Ramón y Cajal |
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lunes, 9 de junio de 2025
Los niños van a tener en su vida siete empleos diferentes, de los cuales cinco no han sido creados
La educación es una práctica que requiere de conocimientos y estrategias específicas. Pero casi todos opinan de ella porque alguna vez todos fuimos a la escuela, o a la universidad, o porque tenemos hijos o sobrinos en edad escolar. Los países, las sociedades, los niveles educativos, las asignaturas son distintas y requieren soluciones diferentes.
La educación es la base del trabajo futuro. Pero es falaz porque la educación podrá preparar para el trabajo, pero jamás podrá crear el trabajo que no existe. Y es parcial porque formar para el trabajo no es la única función de la educación. Se dice que como no sabemos de qué trabajarán los chicos en quince años porque algunas de esas profesiones ni siquiera existen, entonces hoy debemos enseñar lo nuevo. No importa de qué se trate con exactitud. Pero seguro incluye a alguna nueva tecnología. Esteban Bullrich, ex ministro de Educación de la Argentina, explica esa idea: “Hay dos modelos, seguir mejorando un auto de los años 70 o saltar a una nave espacial. A una revolución educativa. Los niños de nuestro país y el mundo van a tener a lo largo de su vida siete empleos diferentes, de los cuales cinco no han sido creados. Tenemos que educar para que esos niños sean los que creen esos empleos o crear argentinos que sean capaces de vivir en la incertidumbre y disfrutarla”.
miércoles, 28 de mayo de 2025
Licuefacción del capital
Carlo Bordoni que “en la Revolución Industrial, la presencia del capital estaba simbolizada por las chimeneas que llenaban de humo el cielo de las zonas mineras; en el siglo XIX, lo estaba por las masas obreras que salían de las fábricas al terminar su turno de trabajo; en el siglo XX, por los rascacielos de los grandes holdings empresariales estadounidenses. La fábrica es un espacio físico en el que se establece esa continuidad de intereses y condiciones existenciales que favorece la formación de la conciencia de clase. Sin embargo, la desmaterialización del capital (o, lo que es lo mismo, su transformación, o licuefacción, en productos financieros que, por su propia naturaleza, pueden transferirse de un punto a otro del planeta y pueden ser invertidos en activos diversificados) rompe con esa tradición y permite que el capital se emancipe de la política. El capital queda así liberado de las restricciones de la tradición social que el Estado había conseguido imponerle. Esta licuefacción del capital, que tiene su inevitable equivalente en la sociedad líquida, limita gravemente la posibilidad de esa intervención del Estado en la economía que, durante la primera mitad del siglo XX y, en especial, tras la grave crisis de 1929, había sustentado el sueño de una alianza firme y decidida entre capitalismo y democracia. Entre las razones para la licuefacción del capital, encontramos la desmaterialización del trabajo; en concreto, el desmantelamiento gradual de la industria pesada, la posindustrialización de la tercera Revolución Industrial (que ha vuelto obsoletas las grandes fábricas que empleaban grandes cantidades de mano de obra), el crecimiento exponencial de los servicios y de la automatización de los procesos de producción, y la miniaturización y las nuevas tecnologías. Este proceso, que se inició en la década de 1970 y que evolucionó a lo largo de los treinta años siguientes, ha liberado el capital del compromiso al que estaba supeditado, lo ha liberado también de las inversiones a largo plazo y, por así decirlo, lo ha privado de toda finalidad definida”.
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sábado, 8 de marzo de 2025
La verdad que libera a los hombres suele ser la verdad que los hombres prefieren no escuchar
A Zygmunt Bauman se le conoce sobre todo por el concepto de “Modernidad líquida” o “Amor líquido”, refiriéndose a que “ya no prevalecen las realidades sólidas de antaño como el trabajo o el matrimonio, sino que todo se ha tornado «líquido», mucho más provisional, precario, superfluo, ansioso de novedades y al mismo tiempo agotador”.
Zygmunt Bauman pensaba que «con nuestro culto a la satisfacción inmediata, muchos de nosotros hemos perdido la capacidad de esperar”….“Nos hallamos en una situación en la que, de modo constante, se nos incentiva y predispone a actuar de manera egocéntrica y materialista”…..
“En una palabra, el PIB lo mide todo excepto lo que hace que valga la pena vivir la vida”…..“La verdad que libera a los hombres suele ser la verdad que los hombres prefieren no escuchar”.“Una cosa que no tenemos y que no nos puede ser proporcionada por el Estado ni por los políticos, es pasar tiempo con los demás, estar con otras personas, nuestro estar en un grupo.”
Zygmunt Bauman pensaba que «con nuestro culto a la satisfacción inmediata, muchos de nosotros hemos perdido la capacidad de esperar”….“Nos hallamos en una situación en la que, de modo constante, se nos incentiva y predispone a actuar de manera egocéntrica y materialista”…..
“En una palabra, el PIB lo mide todo excepto lo que hace que valga la pena vivir la vida”…..“La verdad que libera a los hombres suele ser la verdad que los hombres prefieren no escuchar”.“Una cosa que no tenemos y que no nos puede ser proporcionada por el Estado ni por los políticos, es pasar tiempo con los demás, estar con otras personas, nuestro estar en un grupo.”
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jueves, 13 de febrero de 2025
Residuos humanos
La producción de“residuos humanos”,es decir, las poblaciones "superfluas" de emigrantes, refugiados y demás parias, es una consecuencia inevitable de la modernización. También es un ineludible efecto secundario del progreso económico y la búsqueda de orden, característicos de la modernidad. La propagación global de la modernidad ha dado lugar a un número cada vez más elevado de seres humanos que se encuentran privados de medios adecuados de subsistencia, y a la vez el planeta se está quedando sin lugares donde ubicarlos. De ahí las nuevas inquietudes acerca de los “inmigrantes” y de quienes piden “asilo”, así como la creciente importancia del papel que desempeñan los difusos “temores relativos a la seguridad” en la agenda política contemporánea.
Por otra parte, el desempleo y, en particular, el precario panorama laboral para quienes finalizan sus estudios y se incorporan a un mercado más preocupado por incrementar los beneficios mediante el recorte de costes laborales y la supresión de ventajas que por crear nuevos empleos y establecer nuevas ventajas. Uno de los remedios más sopesados son los subsidios estatales, que convertirían en un buen negocio la contratación de jóvenes (durante el tiempo que duren los subsidios). Una de las recomendaciones que más suele hacerse entretanto a los jóvenes es que sean flexibles y no especialmente quisquillosos, que no esperen demasiado de sus empleos, que acepten los trabajos tal como vienen sin hacer demasiadas preguntas y que se los tomen como una oportunidad que hay que disfrutar al vuelo y mientras dure, y no tanto como un capítulo introductorio de un “proyecto vital”, una cuestión de amor propio y autodefinición, o una garantía de seguridad a largo plazo.
Referencia:Vidas desperdiciadas de Zygmunt Bauman.
Por otra parte, el desempleo y, en particular, el precario panorama laboral para quienes finalizan sus estudios y se incorporan a un mercado más preocupado por incrementar los beneficios mediante el recorte de costes laborales y la supresión de ventajas que por crear nuevos empleos y establecer nuevas ventajas. Uno de los remedios más sopesados son los subsidios estatales, que convertirían en un buen negocio la contratación de jóvenes (durante el tiempo que duren los subsidios). Una de las recomendaciones que más suele hacerse entretanto a los jóvenes es que sean flexibles y no especialmente quisquillosos, que no esperen demasiado de sus empleos, que acepten los trabajos tal como vienen sin hacer demasiadas preguntas y que se los tomen como una oportunidad que hay que disfrutar al vuelo y mientras dure, y no tanto como un capítulo introductorio de un “proyecto vital”, una cuestión de amor propio y autodefinición, o una garantía de seguridad a largo plazo.
Referencia:Vidas desperdiciadas de Zygmunt Bauman.
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domingo, 10 de noviembre de 2024
No les llega el salario para poder mantener a la familia
Monseñor Joseba Segura manifiesta su preocupación por los datos publicados por Cáritas, que muestran que la mitad de las personas que solicitaron su ayuda en 2023 tenían un empleo, pero sus salarios no eran suficientes para cubrir las necesidades básicas. “Lo que no sabe la gente es que muchos de los que reciben esas ayudas son gente que está trabajando y que no les llega el salario para poder mantener a la familia”, explicó.
El obispo de Bilbao advirtió que “el trabajo es muy importante para cómo te entiendes tú a ti mismo y qué tipo de contribución quieres hacer a la sociedad”. Al referirse a la renta básica universal, Monseñor Segura señaló que “es problemático pensar que una renta básica universal va a acabar con el hecho de que el trabajo ha sido y sigue siendo un derecho al que no podemos renunciar”. El esfuerzo y la contribución de las personas a través del trabajo son fundamentales para el bienestar de la sociedad.
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