martes, 1 de septiembre de 2026

En la cultura posmoderna cada hombre es un habitante y residente


Henri Hude
“En la cultura moderna, cada hombre es un ciudadano, y cada ciudadano es un soldado, porque quiere la libertad o la muerte. En la cultura posmoderna la mayoría no lucha. Puede que aún no esté formada por esclavos, ni siquiera bajo el Leviatán, pero ya no está realmente formada por ciudadanos, sino más bien por habitantes y residentes. Para merecer el título de ciudadano, debemos estar dispuestos a luchar, si es necesario por la ciudad, y no morir de miedo ante la idea de la muerte”, escribe el filósofo Henri Hude. 
Para Hude, “la política posmoderna consiste en reforzar considerablemente el carácter oligárquico de los Estados liberales. Los medios para este fin son poner a las naciones bajo la tutela de organizaciones internacionales y controladas en gran medida por una oligarquía liberal internacional, frenar sus constituciones con tratados internacionales que prevean la aplicación de políticas económicas liberales, reducir los sindicatos a la impotencia mediante la internacionalización de los mercados de trabajo y de capitales. Reforzar el poder judicial no electo, que es más fácilmente influenciable, e imponer los Derechos Humanos como criterio último de sus sentencias. El pueblo sigue teniendo un pluralismo de partidos políticos y elecciones libres, pero los representantes elegidos, sean quienes sean, tienen las manos atadas de iure y de facto. Los Estados occidentales atraviesan una crisis de representación política.” 


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