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martes, 1 de septiembre de 2026

En la cultura posmoderna cada hombre es un habitante y residente


Henri Hude
“En la cultura moderna, cada hombre es un ciudadano, y cada ciudadano es un soldado, porque quiere la libertad o la muerte. En la cultura posmoderna la mayoría no lucha. Puede que aún no esté formada por esclavos, ni siquiera bajo el Leviatán, pero ya no está realmente formada por ciudadanos, sino más bien por habitantes y residentes. Para merecer el título de ciudadano, debemos estar dispuestos a luchar, si es necesario por la ciudad, y no morir de miedo ante la idea de la muerte”, escribe el filósofo Henri Hude. 
Para Hude, “la política posmoderna consiste en reforzar considerablemente el carácter oligárquico de los Estados liberales. Los medios para este fin son poner a las naciones bajo la tutela de organizaciones internacionales y controladas en gran medida por una oligarquía liberal internacional, frenar sus constituciones con tratados internacionales que prevean la aplicación de políticas económicas liberales, reducir los sindicatos a la impotencia mediante la internacionalización de los mercados de trabajo y de capitales. Reforzar el poder judicial no electo, que es más fácilmente influenciable, e imponer los Derechos Humanos como criterio último de sus sentencias. El pueblo sigue teniendo un pluralismo de partidos políticos y elecciones libres, pero los representantes elegidos, sean quienes sean, tienen las manos atadas de iure y de facto. Los Estados occidentales atraviesan una crisis de representación política.” 


sábado, 22 de agosto de 2026

La política condiciona la mayor parte de la vida humana y del destino personal de cada cual

“La política puede parecer algo muy alejado de las vidas comunes, como si constituyera un mundo aparte, pero su funcionamiento condiciona la mayor parte de las facetas de la vida humanas, y, en consecuencia , del destino personal de cada cual”, escribe José Luis González Quirós en La virtud de la política.
Gonzales Quirós añade que “el poder político está siempre alerta, tiende a excederse y nunca ha tenido más medios a su disposición para lograrlo que en las condiciones actuales, y es fácil que le acaben siendo más favorables en el futuro. Es necesario que frente a la tendencia al control desde arriba se consoliden mejores maneras de hacer política, pero sería imposible que eso llegara a suceder si se impusieran las ideas dogmáticas y cerradas que tratan de promover formas de absolutismo, de negación de la política.”
“La política es algo necesario. La política exigirá determinación y audacia, pero que no hará nada memorable si su actuación no está inspirada en la piedad hacia los demás, en consecuencia, en el empeño por contribuir a la consecución de un mundo cada vez más humano y menos ajeno.”
“El concepto moderno de ley supone la existencia de una capacidad de resistencia frente al poder, de una clase definida de límites del poder político que sirven, al tiempo, para reconocerla legitimidad de sus actuaciones y, como contrapartida, la existencia de ciertos derechos que el ciudadano puede reclamar para ponerse a salvo de dicciones que le parezcan arbitrarias o sin base legal.”


sábado, 13 de junio de 2026

¿Que futuro le aguarda a una Europa Unida?

¿Que futuro le aguarda a una Europa Unida? Los franceses y holandeses le dieron un “no” a la propuesta de Constitución europea en el escenario de referendos nacionales. Esta era la primera vez que los holandeses votaban sobre cualquier aspecto de la participación de su país en la Unión Europea. Como ocurría también con otros muchos paises miembros, todas las demás decisiones al respecto las había tomado la clase dirigente política que, junto con la mediática, se había mantenido unida en su respaldo a la UE. Después de los plebiscitos francés y holandés, los políticos y burócratas de toda Europa se hicieron eco de este sentimiento; si, la gente había hablado, pero se había equivocado y había que corregirlo. Las reacciones de la élite al rechazo a la Constitución tan solo sugerían que los políticos europeos hacía tiempo que habían olvidado el significado de la palabra “democracia representativa”…..Para los dirigentes de la Unión Europea el hecho de que los partidos populistas atrajeran cada vez más votos significaba que el racismo iba en aumento. Sin embargo, la mayor parte del respaldo a esos partidos no provenía de neonazis o de elementos de la extrema derecha. Provenía de ciudadanos normales y corrientes, cansados de que les gobernaran élites que durante décadas se habían burlado de su orgullo patrio, imponiéndoles pesados impuestos y habían puesto en peligro su seguridad nacional mediante políticas de inmigración temerarias. Lo que atraía a muchos votantes a esos partidos no era la retórica del odio, sino opiniones sensatas sobre la inmigración, la Unión Europea y la Alianza Atlántica. 
A los europeos, cuyas élites nostálgicas de la década de 1960 han buscado hacerles sentir avergonzados de su legado, desdeñosos de su libertad y deseosos y dispuestos a conformarse con cualquier clase de “paz” a cualquier precio, se los ha animado a enorgullecerse solo de los logros supremos de sus sistemas socialdemócratas, el multiculturalismo, el Estado de bienestar y el “proyecto europeo”. Es como si Europa después de todos los horrores que se infligió a si misma durante el siglo XX estuviera decidida a arrancar de cuajo todas sus raíces, arriar sus banderas y basar su sentido de identidad en cosas superficiales que no entrañaran ningún riesgo. Una civilización con tan prosaico concepto de si misma no es sino un castillo de naipes que puede echar abajo con facilidad un pueblo extranjero poseído por un sentido de quién es y de en qué cree.

viernes, 29 de mayo de 2026

La prensa creo un espacio público, en el que el ciudadano razonaba y era informado

La expansión de la prensa en el siglo XIX la convirtió en algo aún más universal que la novela realista, la estadística y el análisis social empírico. Con frecuencia semanal o diaria, los periódicos, gacetas y revistas ofrecían espacios de comunicación para toda clase de ámbitos, desde la publicación local al Times de Londres, que, a finales de siglo, recogía noticias de todo el mundo y, a la inversa, se leía en todos los continentes. Allí donde la prensa arraigaba, transformaba en seguida las condiciones de la comunicación política. La exigencia de libertad de prensa (la seguridad de poder expresar en público y de forma recurrente la propia opinión, sin ser castigado por ello) actuó en todo el mundo como un impulso transformador. La prensa fue la primera en crear algo parecido a un espacio público, en el que el ciudadano razonaba y, al mismo tiempo, afirmaba su derecho a ser informado. Los padres fundadores de Estados Unidos ya defendieron que solo un miembro bien informado de la comunidad sería capaz de cumplir bien con su responsabilidad cívica.
La prensa otorgó la mayoría de edad a los lectores en cuanto súbditos políticos y, cada vez con más frecuencia, intentó movilizarlos para sus propios fines. Entre mediados del siglo XIX y finales de la década de 1920 (cuando en Europa y Norteamérica la radio alcanzó a públicos más numerosos), la prensa dominó sin competencia.
Entre los rasgos típicos de la prensa del siglo XIX figura el carácter globalizado de sus organizaciones rectoras. Los grandes periódicos se sentían obligados a dar noticias de todo el mundo y, a la inversa, solamente podían acceder al círculo selecto las cabeceras capaces de ofrecer esa clase de noticias. Había un nuevo tipo de periodista, el corresponsal en el extranjero. Al principio, apenas se lo diferenciaba del corresponsal de guerra. El primer periodista que corrió de un escenario a otro para ir contando los levantamientos, sitios y batallas a los lectores de su país natal fue William Howard Russell, corresponsal de guerra del Times de Londres. Russell transmitió sus impresiones sobre la India, Sudáfrica y Egipto, sobre la guerra de Crimea, la guerra civil estadounidense y la guerra franco-prusiana de 1871. No era militarista ni, desde luego, partidario del imperialismo, y logró elevar el género del informe de guerra a una altura literaria que apenas se ha vuelto a alcanzar desde entonces. La figura típica que él creó se mantuvo, y el Times la cultivó en particular.

miércoles, 29 de abril de 2026

El gobierno representativo es una forma de gobierno esencialmente diferente a la democracia

Emmanuel-Joseph Sieyès
Emmanuel-Joseph Sieyès recalca la “enorme diferencia” entre democracia, en la que son los propios ciudadanos quienes hacen las leyes, y el sistema representativo de gobierno, en el que confían el ejercicio del poder a representantes electos. Para Siéyès la superioridad del sistema representativo no estriba tanto en el hecho de que produzca decisiones menos parciales y menos apasionadas, sino en que constituye la forma de gobierno más apropiada para las condiciones de las “sociedades comerciales” modernas, en las que los individuos se ocupan ante todo de la producción y el intercambio económico. En ese tipo de sociedades, indica Siéyès, los ciudadanos ya no gozan de tanto tiempo libre como requiere el prestar constante atención a los asuntos públicos y deben, por tanto, emplear la elección para confiar el gobierno a quienes puedan dedicar todo su tiempo a esa tarea.
Para Siéyès igual que para James Madison, el gobierno representativo no es un tipo de democracia; es una forma de gobierno esencialmente diferente y, además, preferible.

lunes, 6 de abril de 2026

Sin poseer una casa el hombre no podía participar en los asuntos del mundo

La filósofa Hannah Arendt escribe que “lo que impedía a la polis violar las vidas privadas de sus ciudadanos y mantener como sagrados los límites que rodeaban cada propiedad, no era el respeto hacia dicha propiedad tal como lo entendemos nosotros, sino el hecho de que sin poseer una casa el hombre no podía participar en los asuntos del mundo, debido a que carecía de un sitio que propiamente le perteneciera.”
“Es interesante observar que había ciudades griegas en las que se obligaba a los ciudadanos a compartir sus cosechas y consumirlas en común, al tiempo que cada uno de ellos tenía la propiedad de su terreno de manera absoluta e incontrovertida.”

lunes, 23 de marzo de 2026

Hay que devolver competencias a los ciudadanos, para que éstos puedan organizar su vida, libres de la nefasta fiebre intervencionista

Hay que establecer el equilibrio de poderes y los controles mutuos, a promover una eficaz representación, implantar adecuados mecanismos de selección de los gobernantes, impedir la confusión entre lo público y los intereses privados, eliminar los privilegios, garantizando unas instituciones neutrales, y reinstaurar la independencia de la justicia. Transformaciones que garanticen una actuación pública basada en la igualdad de oportunidades y el trato impersonal, fomentando los descritos valores de honradez, mérito y esfuerzo. La solución pasa por racionalizar el caótico y oneroso sistema autonómico, garantizando que la distribución de competencias responda a criterios de economía y eficacia. Las autonomías deben derogar de una vez esa colosal montaña de leyes, normas y regulaciones que impone enormes trabas a los emprendedores, dificultando la innovación, el comercio interior y la creación de empleo. En definitiva, devolver muchas de sus competencias no ya al Estado, sino a los ciudadanos, para que éstos puedan organizar su vida, libres de esa nefasta y asfixiante fiebre intervencionista.


miércoles, 25 de febrero de 2026

El modo de destruir todas las normas es centrarse en la idea de la excepción

Carl Schmitt
El teórico jurídico y filósofo Carl Schmitt, explicaba que el modo de destruir todas las normas era centrarse en la idea de la excepción. Un líder desarma a sus oponentes por el procedimiento de convencer a la gente de que el momento actual es excepcional, y después transformando el estado de excepción en una emergencia permanente. Entonces los ciudadanos sacrifican su libertad real en aras de una falsa seguridad. Hoy en día, cuando los políticos invocan el terrorismo, están hablando, por supuesto, de un peligro real. Pero cuando intentan acostumbrarnos a sacrificar la libertad en nombre de la seguridad, tenemos que ponernos en guardia.

jueves, 11 de diciembre de 2025

Me habían tratado con dignidad


Anchee Min escribe en La buena lluvia sabe cuando caer: “No conocía a Dios, pero comencé a sentir su gracia en América, donde, a pesar de haber sufrido algunas malas experiencias, me habían tratado con dignidad. Por ejemplo, la señora de las telas pintadas a mano, la señora Lueng, se tomó la molestia de negociar conmigo. No me robó ni acabó conmigo como si yo fuera un bicho. La fiel practicante de la parada de autobús me mostró que en aquel país todo el mundo gozaba de libertad. Se le permitía actuar como una loca en la búsqueda de sus propias creencias. A los indigentes, alcohólicos y drogadictos les dejaban deambular por las calles. Al Club Comunista del campus se le permitía existir. Los estudiantes de arte podían quemar la bandera estadounidense y pintar al alcalde en sujetador con toda libertad. Comencé a escribir a mis padres poniendo al final de las cartas un “Con cariño”. Fue el principio de mi transformación. Los niños chinos de mi generación decían: Os quiero, presidente Mao y Partido Comunista de China, pero nunca Te quiero, mamá o Te quiero, papá. Comparé el “capitalismo salvaje” con el “Servir al pueblo en cuerpo y alma” de Mao. Él afirmaba que no tenía ninguna propiedad personal, que no poseía dinero, pero hizo las purgas y robó los millones que quiso. El sistema ferroviario chino se paralizaba cada vez que el tren personal de Mao tenía que pasar. El avión privado de Mao volaba cada vez que él así lo deseaba y aterrizaba en cualquier momento y en cualquier lugar sin previo aviso. Mao era el dueño de China y de sus ciudadanos.” 

jueves, 13 de noviembre de 2025

La esencia del funcionamiento de una democracia eficiente es sumar el máximo de voluntades


Felipe González, expresidente de gobierno del Reino de España, escribe que “la esencia del funcionamiento de una democracia eficiente es sumar el máximo de voluntades en los asuntos en los que el país se la juega. Pero se la juega con los intereses de los ciudadanos, no con los intereses de los políticos”. El catedrático de sociología José Juan Toharia escribe que frente a la idea extendida de que la sociedad está dividida y enfrentada y que penaliza a los que pactan, la realidad es la contraria, son los políticos los que han dejado de pactar. 


jueves, 9 de octubre de 2025

Los estados decadentes fueron conquistados por invasores vigorosos

Maquiavelo no fue historicista, consideró posible restaurar algo parecido a la República romana o a la Roma de comienzos del Principado. Creyó que para hacerlo se necesitaba una clase gobernante de hombres valerosos, hábiles, inteligentes y talentosos que supieran aprovechar las oportunidades y utilizarlas, y ciudadanos que estuvieran adecuadamente protegidos, que fueran patriotas, orgullosos del Estado, ejemplos de las viriles virtudes paganas. Fue así como Roma subió al poder y conquistó el mundo, y fue la falta de este tipo de sabiduría y vitalidad y de valor en la adversidad, de las cualidades de los leones y, a la vez, de los zorros, la que a la postre causó su caída. Los estados decadentes fueron conquistados por invasores vigorosos que conservaban estas virtudes, escribe Isaiah Berlin, filósofo e historiador de ideas.

viernes, 3 de octubre de 2025

Sentirse simples ciudadanos de una nación

Muchos piensan que la sociedad no valora adecuadamente su dignidad interior. Su yo interior no concuerda con el reconocimiento social y eso les provoca indignación y resentimiento. Desde “la clase obrera blanca en América y Europa que se siente atraída por el populismo, hasta las poblaciones de Norte de África y Oriente Medio que se rebelaron contra los gobernantes en la primavera árabe de 2010, o el movimiento #MeToo, impulsado por un deseo similar de respeto”, dice Francis Fukuyama, pensador estadounidense. El problema, añade Fukuyama, es que “al exigir justicia para ellos como grupo marginado”, de forma particular y exclusiva, “están vulnerando la igualdad y el respeto para todos”. El peligro que representa definir la identidad en términos restringidos es que deja fuera a gran parte de la ciudadanía. Esto conduce a la victimización y al juego de las quejas, expresadas tanto desde la izquierda como desde la derecha, lo cual alimenta, a su vez, una“espiral interminable de reclamaciones y resentimientos”.
Según Fukuyama, “la principal cura para esta enfermedad de la política de identidad es la nación”. Sentirse simples ciudadanos de una nación. Este es un concepto más amplio que el de etnia o clase y representa la mejor esperanza de unificar a las personas y darles un sentido de propósito. El politólogo considera preferibles “las identidades nacionales basadas en un credo, como el americano, en lugar de identidades basadas en la raza o el patrimonio”. Aún así, no parece del todo confiado en que “los países pueden alejarse de una política del resentimiento que se ha ido fraguando durante años”.

miércoles, 3 de septiembre de 2025

La ley está por encima de los gobernantes, y los gobernantes están por debajo de la ley

Para Platón las sociedades más sencillas, originarias, la costumbre debe de haber precedido a la ley. La clave de las buenas leyes tiene que ver con los buenos hábitos desarrollados a lo largo del tiempo, la contención y responsabilidad de los ciudadanos y alguna forma de control del poder de los gobernantes, ya sea el régimen una monarquía, una aristocracia o una democracia. Una cosa está clara, el buen gobierno no puede darse por sentado, ya que cualquiera puede ver que muchas ciudades no han desarrollado el tipo de costumbres y leyes que conducen a una vida digna. 
Para Platón “el Estado en el que la ley está por encima de los gobernantes, y los gobernantes están por debajo de la ley, tiene la salvación, y todas las bendiciones que los dioses pueden otorgar”.

martes, 24 de junio de 2025

El salto de la democracia a la dictadura es fácil cuando todo el dinero es digital

En Pekín, un ciudadano que cruza en rojo puede ser multado instantáneamente en su cuenta bancaria. También puede verse inmortalizado en un loop de vídeo cruzando indebidamente en las marquesinas de las paradas de autobús, para escarnio propio y de su familia. Si comete más infracciones, como aparcar mal, criticar al Gobierno en una conversación privada con su madre o comprar más alcohol que pañales, podría perder el empleo, el seguro médico y encontrarse con que ya no puede conseguir otro trabajo ni coger un avión.
Así es como funcionará el nuevo sistema de crédito social chino, “los buenos ciudadanos caminarán libres bajo el sol y los malos no podrán dar un paso”.El sistema de crédito chino depende de más de cuatrocientos millones de cámaras que vigilan permanentemente a la población, todas conectadas a servidores con sistemas de reconocimiento facial en tiempo real. Forma parte de un programa llamado Sharp Eye, pero en realidad cualquier cámara, micrófono o sensor de cualquier dispositivo chino en cualquier lugar es parte del sistema de vigilancia del Gobierno, incluidos los teléfonos móviles. La nueva Ley de Cyberseguridad, aprobada en 2017, reclama soberanía nacional sobre el ciberespacio y obliga a las tecnológicas a vigilar a los usuarios, compartir con las autoridades los códigos fuente de todos sus programas y abrir sus servidores para revisiones de seguridad. Además de sacar dinero presentando el rostro en lugar de la tarjeta, la mayor parte de la población cobra, presta y gasta a través de aplicaciones móviles como WeChat Pay y Alipay. La digitalización total de las transacciones es fundamental para el registro y control del Gobierno. Como dice la protagonista en El cuento de la criada, el salto de la democracia a la dictadura es fácil cuando todo el dinero es digital.

sábado, 7 de junio de 2025

Los derechos de la propiedad privada

La reducción, hasta el extremo de la abolición, de los derechos y privilegios personales en los Estados totalitarios estuvo siempre acompañada de la reducción, hasta el extremo de la abolición, de la propiedad privada. Este proceso se desarrolló más en los Estados comunistas, no tanto en la Alemania nazi y menos aún en la Italia fascista; pero en los tres países la lucha por el poder político absoluto estuvo acompañada por decididos ataques a los derechos de la propiedad privada. La experiencia del totalitarismo confirma que, así como la libertad supone la garantía de los derechos de propiedad, la búsqueda de un poder personal ilimitado exige la subversión de la autoridad del ciudadano sobre sus cosas, dado que esto último le permite eludir el control-total del Estado, escribe Richard Pipes.

martes, 29 de abril de 2025

Los derechos

El ideal de la ciudadanía que permea nuestras democracias se funda en una lectura angelical de los derechos, asunto incontrovertible donde los haya que la cultura política que profesamos ha convertido en un artículo de fe. De los derechos, emanaría una dulzona y agradable sentimentalidad humanitaria, una pátina de legitimidad mediante la que combatir las oscuridades del mundo en que vivimos. Y ello con tal fricción que la máquina de producir derechos lleva a algunos activistas a imaginarse su jornada de cada día como una invitación de la providencia a viajar lo más lejos posible en la alfombra voladora de una ciudadanía fantástica, proteica, bienhechora.
Los derechos nos hacen ciudadanos en la medida en que somos capaces de compasión y piedad, de despertarla en los otros y de sentirla por ellos. Aquí, como en tantas cosas, Rousseau es una referencia inexcusable de cara a entender el actual emotivismo democrático.
Los derechos constituyen factores activos de igualdad y tolerancia en la exacta medida en que nos empoderan. La fabrica de plenitud y transparencia que es la cultura ha creado un modelo de ciudadanía basado en la igualdad y la diversidad, una imagen teórica del hombre vinculada con el empoderamiento y una moral perfeccionada en forma de tolerancia con cualquier manifestación de singularidad, escribe Luis Gonzalo Díez, profesor de Humanidades en la Universidad Francisco de Vitoria.


sábado, 19 de abril de 2025

Existe una gran brecha que separa a los muy ricos de los demás

Nadie puede negar hoy que existe una gran brecha que separa a los muy ricos, ese grupo al que a veces se denomina el 1 por ciento, de los demás. Sus vidas son diferentes, tienen distintas preocupaciones, distintas angustias, distintos estilos de vida. A los ciudadanos corrientes les preocupa cómo van a pagar la universidad de sus hijos, qué pasará si algún miembro de la familia cae gravemente enfermo, cómo saldrán adelante cuando se jubilen. En los peores momentos de la Gran Recesión, hubo decenas de millones de personas que no sabían si iban a poder conservar su casa. Varios millones no pudieron. Los que pertenecen al 1 por ciento, y, mucho más, los que pertenecen al 0,1 por ciento superior de ese 1 por ciento, hablan de otras cosas como qué tipo de avión se van a comprar, cuál es la mejor manera de proteger su dinero de los impuestos. En las playas de Southampton, Long Island, se quejan del ruido que hacen sus vecinos cuando llegan en helicóptero desde Nueva York. También les preocupa qué pasaría si se cayeran de su pedestal, porque la caída sería muy grande y, en ocasiones, se produce.
Las desigualdades se han convertido en una preocupación verdaderamente acuciante incluso para el 1 por ciento; cada vez son más los que comprenden que no puede haber un crecimiento económico sostenido, necesario para su prosperidad, si los ingresos de la inmensa mayoría de los ciudadanos están estancados.

miércoles, 19 de febrero de 2025

Si cualquiera puede ser presidente es seguro que tanto la democracia como los servicios públicos se deteriorarán

La democracia requiere de políticos capaces y decentes, pero, sobre todo, necesita de ciudadanos capaces y decentes. Si un político miente sistemáticamente y eso no conlleva una merma de prestigio o apoyo es porque mentir no es considerado un comportamiento incívico. ¿Puede una democracia sobrevivir en esas condiciones?
El acceder a la democracia no implica su preservación. Si no la cuidamos la perderemos a manos de sus enemigos, que ya no disputan su bondad, en ese terreno perdieron todas las batallas, sino que tratan de vulnerarla desde dentro, presentándose como sus auténticos valedores.
Si “cualquiera puede ser presidente”, como en su momento indicó Rodríguez Zapatero, es seguro que tanto la democracia como los servicios públicos se deteriorarán. Las altas magistraturas requieren de un nivel de excelencia acorde con las responsabilidades y las dificultades implícitas en el cargo. Si una sociedad no entiende esto se quedará sin democracia y sin servicios y eso será justo, porque no merecerá otra cosa. El legado de Rodríguez Zapatero es un buen ejemplo.
La primera obligación del político es explicar la realidad, los retos que una sociedad tiene ante sí. Desde esa explicación, proponer una ruta hacia un objetivo y cómo hacer frente a esas dificultades para, finalmente, acceder a la consumación de esa "idea de nación" que toda comunidad necesita. La política no es administración, ésta es un instrumento de aquélla. Toda comunidad necesita acordar unas metas en torno a las cuales cohesionarse y eso sólo se consigue desde la pedagogía y el liderazgo.
Referencia: Flor de invernadero de Florentino Portero

lunes, 3 de febrero de 2025

Cuanto más se aproxima el ciudadano a la libertad, en mayor medida puede ampararse en el derecho

Dice R. W. Southem, destacado historiador medieval inglés con sede en la Universidad de Oxford, que “el odio a cuanto no dependía de la norma sino de la voluntad adquirió gran importancia en la Edad Media… Cuanto más se aproximaba el ciudadano a la libertad, en mayor medida podía ampararse en el derecho y menos sujeto se encontraba a la voluntad… El derecho no era el enemigo de la libertad. La libertad fue, por el contrario, fruto de la asombrosa variedad de leyes que poco a poco fueron surgiendo durante este periodo… A cualquier nivel, el ciudadano se acercaba a la libertad acrecentando el número de normas a las que estaba sujeto… Solo cuando la libertad quedó articulada al quedar adscrita a los estados de caballero, burgués o noble, pudo ser observada, analizada y medida… La libertad es creación del derecho y el derecho es la razón en acción. Es la razón la que asigna su condición al ser humano. La tiranía, sea del rey Juan o del Demonio, es consecuencia de la ausencia de ley”(The Making of the Middle Ages, New Haven, 1953)
Adam Ferguson, filósofo, científico social e historiador de la Ilustración escocesa, en Principies of Moral and Political Science (Edimburgo, 1792) escribe que “la libertad no es, como pudiera parecer teniendo en cuenta el origen del término, la total ausencia de freno, sino, por el contrario, la aplicación efectiva de adecuadas limitaciones al comportamiento de todos los miembros integrados en un Estado libre, trátese de magistrados o de meros ciudadanos”. “Solo al amparo de adecuadas restricciones está la persona segura y a cubierto de agresión contra su libertad, hacienda o lícito comportamiento. El establecimiento de un gobierno justo y eficaz es, entre todas las realidades de la sociedad civil, la más esencial para la libertad; porque solo cabe en justicia decir que alguien es libre si el gobierno es lo bastante fuerte como para protegerlo. Deberá, sin embargo, al propio tiempo, hallarse tan sometido a restricciones como sea oportuno para que no pueda abusar de su poder”. 

miércoles, 22 de enero de 2025

Un país de propietarios es un país de personas arraigadas

El panorama de los problemas de acceso a la vivienda para las jóvenes generaciones pone de manifiesto la actualidad de las ideas de Chesterton. Un país de propietarios es un país de personas arraigadas a algo, también de ciudadanos en gran medida independientes. Y cuando no es así, se entra en ese "no tendrás nada y serás feliz", la pretensión totalitaria de tener una masa de individuos sin lazos y errantes, en absoluto de pretendidos profesionales cualificados capaces de saltar de un sitio a otro del mundo, sino de obreros baratos y dependientes.