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viernes, 9 de octubre de 2026

Los que viven de la política y los que viven para la política


Max Weber distinguió a aquellos que vivían de la política de los que vivían para ella. Solo los que viven para la política pueden entenderla como una llamada. Vale la pena repetir aquí las palabras finales que dirigió a aquellos estudiantes: La política es como la presión constante y lenta que se necesita para hacer un agujero en una superficie dura. Requiere tanta pasión como perspectiva. No cabe duda de que la experiencia histórica ha confirmado que el hombre no habría logrado lo posible si una y otra vez no hubiera intentado alcanzar lo imposible. No obstante, para lograr esto un hombre debe ser un líder, y no solo un líder sino también un héroe, en el sentido más sobrio de la palabra. E incluso aquellos que no son ni líderes ni héroes deben armarse de una resolución lo suficientemente sólida como para afrontar incluso la desaparición de toda esperanza. Esto es necesario ahora mismo, o de lo contrario los hombres no serán capaces de lograr ni siquiera lo que es posible alcanzar hoy. El único que puede asegurar haber escuchado la llamada de la política es aquel que no va a sucumbir cuando, desde su punto de vista, el mundo sea demasiado estúpido o simple para lo que él quiere ofrecer. Solo aquel que, frente a todo esto, pueda decir “A pesar de todo” ha sentido la llamada de la política.


jueves, 27 de agosto de 2026

Bob Dylan: En la vida siempre sirves a alguien y hay que elegir a quién hacerlo

Bob Dylan
"El paso que estaba a punto de dar era mucho más radical, mucho más escandaloso para quienes le habían seguido desde el principio. Al fin y al cabo, no se trataba de abrazar una de esas doctrinas espirituales esotéricas que tanto gustaban a los hippies ni de largarse a la India con cualquier gurú pacifista y vegetariano de mirada bonachona. No, él estaba allí para evangelizar, para mostrarse en público como un pecador al que Jesús había redimido, para remachar que en la vida siempre sirves a alguien y hay que elegir a quién hacerlo, no hay alternativa, no hay términos medios", cuenta Bob Dylan....
El 10 de noviembre de 1978 en San Diego, en plena gira por Street Legal, un disco arriesgado y con una clara influencia góspel, alguien le lanzó un crucifijo al escenario. Él lo recogió y se lo guardó en el bolsillo. Algunos días después, en Arizona, afirmó sentir una presencia de la que dijo que “solo podía ser Jesús”. “Jesús puso su mano sobre mí. Fue algo físico. Lo sentí. Lo sentí sobre mí. Sentí todo mi cuerpo temblar. La gloria del Señor me derribó y me levantó”.
"No creo haber sido nunca agnóstico. Siempre pensé que había un poder superior, que este no es el mundo real y que existe un mundo por venir. Que las almas no mueren. Todas las almas están vivas, bien entre llamas o en santidad. Además, hay mucho terreno intermedio. Esta vida no es nada, no hay modo de que me convenzas de que esto es todo lo que hay. Nunca lo creo así. Creo en el Apocalipsis. Los líderes del mundo acabarán por jugar a ser Dios, si es que no lo están haciendo ya, y al final llegará un hombre del que todos pensarán que es Dios. Hará determinadas cosas y dirán: Bien, solo Dios puede hacerlo, debe ser Él”.
El 19 de diciembre de 2022, Bob Dylan declaró en una entrevista concedida al Wall Street Journal: “Soy una persona religiosa. Leo mucho las Escrituras, medito y rezo, enciendo velas en la iglesia. Creo en la condenación y en la salvación. Los cinco libros de Moisés, las epístolas paulinas, la invocación de los santos, todo eso”.


lunes, 10 de agosto de 2026

La Sinfonía Heroica

Escribe Traver Pacheco que Napoleón Bonaparte, el intrépido general y astuto estratega, emergió de las turbulentas aguas de la Revolución Francesa para convertirse en el cónsul y, eventualmente, en el emperador de Francia. Su ascensión fue tan meteórica como su caída posterior, pero en ese lapso cautivó la imaginación de figuras destacadas de su tiempo, entre ellas el gran compositor Ludwig van Beethoven.Beethoven inicialmente dedicó su Tercera Sinfonía, la Sinfonía Heroica, a Napoleón Bonaparte. Inspirado por la idea de un líder que encarnaba los ideales republicanos y la lucha por la libertad, el compositor expresó su admiración por él en esta obra maestra musical. Sin embargo, la historia tomó un giro sorprendente para Beethoven cuando Napoleón se autoproclamó emperador, traicionando así los principios democráticos que el compositor creía que personificaba.Fue entonces cuando la relación entre ambos genios marcó un punto de inflexión. Beethoven, decepcionado por el líder que alguna vez admiró, tomó la decisión de retirar indignado la dedicatoria a Napoleón de su sinfonía, un acto simbólico de ruptura con sus anteriores convicciones. Además, modificó el título de la obra a Sinfonía Heroica, Compuesta para Celebrar el Recuerdo de un Gran Hombre para alejarse de la veneración original hacia una reflexión sobre la grandeza perdida.
Napoleón se desvió de los ideales democráticos, recordándonos que incluso los líderes más admirados tienen la capacidad de decepcionar. En la actualidad, es crucial reconocer que las figuras públicas, independientemente de su posición, son inherentemente humanas y susceptibles de cometer errores. Este recordatorio nos incita a mantener una perspectiva equilibrada y realista sobre aquellos a quienes admiramos, reconociendo su humanidad y aceptando la posibilidad de futuras desilusiones.En segundo lugar, la capacidad de transformación ante la adversidad. La Sinfonía Heroica de Beethoven no solo relata un desengaño, sino que también es un ejemplo de cómo la adversidad puede convertirse en un catalizador de transformación. Beethoven canalizó su desilusión hacia la creación de una obra maestra que trascendió las circunstancias históricas y se convirtió en un símbolo atemporal de resistencia. Este relato nos invita a reflexionar sobre cómo los desafíos personales pueden ser una oportunidad única para el crecimiento y la expresión creativa. Nos recuerda que, en los momentos de mayor adversidad, podemos encontrar la inspiración para forjar nuestro propio camino hacia la superación.El acto de Beethoven al retirar la dedicatoria a Napoleón pone de manifiesto la importancia de mantener la integridad personal y artística. En la vida moderna, la coherencia entre nuestros pensamientos o creencias y las acciones que llevamos a cabo sigue siendo esencial. La historia nos recuerda que el compromiso con nuestros principios, incluso cuando enfrentamos desilusiones, es una virtud que perdura en el tiempo y ejerce una influencia duradera en nuestro entorno y en nosotros mismos.
En un mundo donde las expectativas pueden cambiar rápidamente, la capacidad de adaptación, la transformación personal y la integridad siguen siendo guías fundamentales para afrontar los desafíos de la vida cotidiana. La Sinfonía Heroica de Beethoven y su cambio de título no solo constituyen una reacción a la historia, sino también un eco que resuena a través del tiempo, recordándonos el valor de mantenernos fieles a nuestros principios, incluso en los momentos más desafiantes.


miércoles, 25 de febrero de 2026

El modo de destruir todas las normas es centrarse en la idea de la excepción

Carl Schmitt
El teórico jurídico y filósofo Carl Schmitt, explicaba que el modo de destruir todas las normas era centrarse en la idea de la excepción. Un líder desarma a sus oponentes por el procedimiento de convencer a la gente de que el momento actual es excepcional, y después transformando el estado de excepción en una emergencia permanente. Entonces los ciudadanos sacrifican su libertad real en aras de una falsa seguridad. Hoy en día, cuando los políticos invocan el terrorismo, están hablando, por supuesto, de un peligro real. Pero cuando intentan acostumbrarnos a sacrificar la libertad en nombre de la seguridad, tenemos que ponernos en guardia.

miércoles, 1 de enero de 2025

La polarización irá a peor

Se espera que el vicepresidente electo, J. D. Vance, converso al catolicismo, tenga un papel fuerte a la hora de configurar las políticas en torno a principios morales con medidas como la atención sanitaria gratuita a embarazadas y bebés. Por otro lado, ahora que la campaña ha terminado, Vance moderara su retórica sobre inmigración y apostara por una reforma migratoria prudente, manifiesta Clarke Forsythe, de Americanos Unidos por la Vida. 

Craycraft pronostica que en la legislatura que empieza “la polarización irá a peor”, sobre todo por parte de una izquierda. Pero espera que esta radicalización “haga que las voces más extremistas se automarginen cada vez más y dejen espacio a voces moderadas”. “Los católicos pueden ser los líderes” para construir esta nueva base social, pues tienen el “vocabulario moral” para conjugar “la compasión y la sensibilidad con posiciones morales claras”. Por ello, los invita a “reaprender y reafirmar un lenguaje más esperanzado de dignidad, solidaridad, subsidiariedad y bien común”.

martes, 24 de septiembre de 2024

El pueblo el que combate, son los líderes los que ganan las guerras

Hermann Göring, el número 2 de Hitler en el régimen nazi, sabía que, aunque es el pueblo el que combate, son los líderes los que ganan las guerras. Por supuesto, la gente corriente no quiere la guerra. Pero, al fin y al cabo, son los dirigentes del país los que deciden la política, y es siempre un asunto sencillo arrastrar a la gente, ya se trate de una democracia, de una dictadura fascista, de un Parlamento o de una dictadura comunista. Lo único que hay que hacer es decirles que les están atacando y denunciar a los pacifistas por falta de patriotismo y por poner al país en peligro. Funciona igual en todos los países. Göring tenía razón. Líderes de todos los pelajes pueden desplegar tropas y, en las democracias, la gente es propensa a unirse en torno a la bandera. Pero los demócratas no ponen imprudentemente en peligro a los soldados. Y cuando lo hacen, hacen mucho más para protegerlos.El ejército norteamericano actúa con arreglo al principio de no dejar atrás a ningún soldado.
Clausewitz tenía razón. La guerra, al parecer, no es en efecto más que la política nacional de siempre. A pesar de toda la palabrería filosófica sobre la guerra justa, y de tanto hacer estrategias sobre equilibrios de poder e intereses nacionales, al final la guerra, como todo en política, tiene que ver con la conservación del poder y con el control del máximo posible de recursos. Es precisamente esta naturaleza previsible y normal de la guerra lo que hace que sea susceptible de ser entendida y remediada. 
Referencia:El manual del dictador de Bruce Bueno de Mesquita y Alastair Smith.


miércoles, 8 de mayo de 2024

Desde la caída del muro de Berlín vivimos en el hastío democrático

“Desde la caída del muro de Berlín, dice Enrique Navarro investigador del CSIC, vivimos en el hastío democrático; los ciudadanos esperan que el estado les resuelva todos los problemas y necesidades, anteponiéndose esta necesidad a los principios que inspiran nuestro modelo de sociedad libre e individualista. La corrupción ha alejado a grandes masas de la población de la política, a la que ven como un enemigo de sus intereses. La partidocracia y no la meritocracia ha llevado a que la mitad de la riqueza de Occidente sea gestionada por personas cuyo mérito es la adhesión a una organización y a un líder. La gente no ha permanecido inmune antes estos fenómenos y han conducido a que sean muchos los que claman por acabar con el sistema político y económico más exitoso de la historia de la humanidad, a pesar de sus imperfecciones. La descristianización, las inmigraciones irregulares, el revisionismo histórico, el feminismo y la exaltación de hechos y valores que chocan contra principios morales que estaban muy arraigados, sobre todo en esa parte elitista, han puesto en solfa a Occidente; muchos se afanan en importar modelos autoritarios que nos devuelvan a los principios que muchos creen abandonados. Es el miedo a esta enorme revolución social y económica lo que ha condicionado la aparición de estos movimientos de corte populista, autoritarios a izquierda y derecha, que son el unicornio intelectual de Putin en Occidente, como los partidos comunistas lo fueron durante la Guerra Fría.”
Occidente aun sigue teniendo la superioridad enorme que otorgan los derechos individuales y la libre elección del gobierno, es decir el control del poder por los ciudadanos. En Occidente la soberanía y el poder reside en el pueblo y se sustenta en el respeto a la ley emanada de un consenso social. Su desarrollo social, económico, científico y ético es infinitamente superior. 


lunes, 30 de octubre de 2023

La transformación de Estados Unidos en líder tiene un nombre

Thomas Alva Edison

Estados Unidos estaba transformándose en el nuevo líder. En cierto modo, el hecho ya se reconocía tácitamente, pues millones de europeos emigraban a Estados Unidos. Entre 1870 y 1890 llegaron cien mil inmigrantes por año, incluso algunos de las Islas Británicas. Hubo un momento de cambio. Tiene un nombre. Primero el nombre. Es Thomas Alva Edison. Edison nació el 11 de febrero de 1847 en Milán, Ohio. La vida de Edison es la clásica historia, tan cara a los norteamericanos, del self-made man, del que asciende por los propios esfuerzos, el muchacho humilde que sin educación ni influencias alcanza la fama y la fortuna mediante la inteligencia y el trabajo duro. En 1869 fue a la Ciudad de Nueva York en busca de empleo. Mientras esperaba una entrevista en el despacho de un agente se rompió una máquina telegráfica. Ninguno de los presentes supo hacer nada, pero el rápido ojo de Edison vio el componente que estaba fuera de lugar. Se ofreció a repararlo y lo hizo, y de inmediato le ofrecieron un empleo mejor del que había esperado. En pocos meses decidió ser inventor profesional, empezando por un aparato registrador que había diseñado durante su estadía en Wall Street. Planeaba ofrecerlo al Presidente de una gran empresa de Wall Street. Edison, que aún tenía sólo veintitrés años, ya estaba en marcha. Fundó la primera empresa de técnicos consultores del mundo, y en los seis años siguientes trabajó en Newark, Nueva Jersey, elaborando inventos como el papel encerado y el mimeógrafo, por no mencionar sus importantes mejoras en telegrafía. En 1876 Edison instaló un laboratorio en Menlo Park, Nueva Jersey. Iba a ser una fábrica de inventos, y eventualmente llegó a tener a su cargo no menos de ochenta científicos competentes. Era el comienzo de la noción moderna del equipo de investigación.

Cuando él vivía se estimó que sus inventos valían para la humanidad no menos de 25 billones de dólares. En Menlo Park inventó el fonógrafo, que fue su invento favorito. Si el reconocimiento del ingreso de Estados Unidos en el liderazgo tecnológico llevó el nombre de Edison. El 21 de octubre de 1879 Edison fabricó una lámpara con un filamento de carbón que ardía cuarenta horas consecutivas. La luz eléctrica era por fin una realidad y recibió la patente de invención número 222.898 de los Estados Unidos. En la siguiente víspera de Año Nuevo, la calle principal de Menlo Park fue iluminada eléctricamente en una demostración pública que presenciaron tres mil personas (casi todas de Nueva York). Para que la luz eléctrica fuera comercial, Edison tuvo que desarrollar un sistema generador que suministrara electricidad cuando fuera necesario y en cantidades variables, pues las luces se apagaban y encendían. Esto requería mucho más ingenio que la luz eléctrica en sí, pero para 1881 Edison había construido una planta generadora y al cabo de un año estaba alimentando cuatrocientas bocas distribuidas entre ochenta y cinco clientes.
Referencia:Luces en el cielo de Isaac Asimov


sábado, 17 de junio de 2023

Necesito mis propios pensamientos con los mejores pensamientos de otras personas

Las personas independientes sin madurez para pensar y actuar interdependientemente pueden ser buenos productores individuales, pero no serán buenos líderes ni buenos miembros de un equipo, manifiesta el profesor Stephen R. Covey. No operan a partir del paradigma de la interdependencia necesario para tener éxito en el matrimonio, la familia o la realidad empresarial.
Si soy físicamente interdependiente, dice Covey, soy capaz y dependo de mí mismo, pero también comprendo que tú y yo trabajando juntos podemos lograr mucho más de lo que puedo lograr yo solo, incluso en el mejor de los casos. Si soy emocionalmente interdependiente, obtengo dentro de mí mismo una gran sensación de valía, pero también reconozco mi necesidad de amor, de darlo y recibirlo. Si soy intelectualmente interdependiente, comprendo que necesito mis propios pensamientos con los mejores pensamientos de otras personas. Como persona interdependiente, tengo la oportunidad de compartirme profunda y significativamente con otros, y logro acceso a los amplios recursos y potenciales de otros seres humanos.

viernes, 9 de junio de 2023

La renuncia a la democracia representativa significaría el fin del mundo que conocemos

Cada vez que las masas han tratado de hacerse valer para practicar la forma más pura de democracia, oponiéndose a la injusticia, a la corrupción o a la ineficacia gubernamental, ha emergido inmediata e ineludiblemente algún líder, manifiesta Carlo Bordoni. Demagogos, campeones, caudillos de las multitudes… todos estaban dispuestos a auparse sobre la protesta, a dirigirla y a obtener un poder casi absoluto de ella. El líder carismático que incita a la multitud, y del que la historia no se cansa de producir nuevos ejemplos, es peor que el representante electo. La renuncia a la democracia representativa significaría realmente el fin del mundo que conocemos. Más que un retorno a lo básico, supondría un salto de fe cuyas consecuencias no estamos en disposición de predecir.

viernes, 26 de mayo de 2023

La batalla de las ideas es ejercida por los intelectuales

Sir Antony Fisher, quien había sido piloto de combate de la Royal Air Force durante la guerra, decidió contactar con el profesor Hayek (Premio Nobel de Economía en 1974) en Londres. Fisher le comentó que había quedado muy preocupado por lo que decía su libro, contándole, además, que estaba pensando en dedicarse a la política para hacer algo al respecto y evitar el avance del socialismo en su país. Al contrario de lo que esperaba, Hayek le dijo que no perdiera su tiempo, porque los políticos no eran líderes, sino seguidores de las ideas que estaban de moda. Si quería cambiar las cosas, le sugirió Hayek, debía financiar a los intelectuales para que sus ideas se hicieran populares. Una vez que eso haya ocurrido, según le comentó el profesor austríaco, los políticos las van a seguir. Fisher recordaría aquel momento con estas palabras: “Fue para mí una reunión decisiva. Hayek me advirtió sobre la pérdida de tiempo que implicaba emprender una carrera política,de lo cual estaba yo entonces tentado. Explicó que la influencia decisiva en la gran batalla de las ideas y en las políticas públicas y económicas era ejercida por los intelectuales. Si yo compartía la opinión de que las mejores ideas no estaban recibiendo una oportunidad justa, su consejo fue que debía unirme con otros en la formación de una organización de investigación académica para proveer a los intelectuales de las universidades, de las escuelas, del periodismo y de la radiodifusión de estudios autorizados de la teoría económica de los mercados y su aplicación a los asuntos prácticos”.

jueves, 16 de febrero de 2023

Si el sujeto no obedece, los líderes no tienen poder

Gene Sharp,fundador de la Institución Albert Einstein, dice que el poder no es monolítico, no deriva de una cualidad intrínseca de aquellos individuos que están en el poder. Para Sharp, el poder político deriva de los individuos del estado; toda estructura de poder se basa en la obediencia de los sujetos a las órdenes de los dirigentes. De esa forma, si el sujeto no obedece, los líderes no tienen poder. Así, todas las estructuras efectivas de poder tienen sistemas mediante los que animan o extraen la obediencia de los individuos. Los estados tienen sistemas particularmente complejos para mantener a los sujetos obedientes. A través de estos sistemas, los individuos son enfrentados con un conjunto de sanciones y recompensas que influye en la extensión de su obediencia.

lunes, 29 de agosto de 2022

Un buen líder ve lo negativo pero habla de lo positivo


En una escena de la película Gladiator un ejército de 800 personas tiene que atacar a otro ejército de 80.000 soldados. ¿Qué hace entonces el gladiador líder? Le dice a su grupo que “va a ser dura la cosa… ellos tienen espadas de doble filo que cortan en pedazos… pero vamos a hacerles frente”. Un buen líder con una actitud positiva ve lo negativo pero habla de lo positivo, y al hablar de lo positivo da con la solución. Los grandes líderes de la historia hablaban de la solución, no del problema.

jueves, 5 de mayo de 2022

Para los afortunados, el divorcio de Fidel Castro llegó en la forma del exilio, para otros significó la ejecución

                                                Fidel Castro y el Che Guevara

De los veintiún ministros nombrados por Castro en enero de 1959, inmediatamente después del éxito de su revolución, doce habían dimitido o habían sido cesados a finales de ese año. Otros cuatro fueron destituidos en 1960 cuando Castro consolidó su control del poder. Para los más afortunados, el divorcio de Castro llegó en la forma del exilio, para otros significó la ejecución. Esto incluye también al más famoso compañero de Castro en la revolución, Che Guevara. El Che era quizá el que más poder tenía después del propio Fidel. En realidad, es probable que fuese este su mayor error. Castro obligó al Che a salir de Cuba en 1965, en parte a causa de la popularidad del Che, que lo convirtió en un potencial competidor por la autoridad. Castro envió al Che a una misión en Bolivia, pero hacia finales de marzo de 1967 cortó sin más el apoyo a Guevara, dejándolo abandonado. Uno de los biógrafos de Fidel observó: “En un sentido muy real, el Che siguió a las sombras de Frank País, Camilo Cienfuegos, Huber Matos y Humberto Sori Marín, todos cercanos seguidores de Castro durante la revolución”. Como ellos, era considerado por Castro como un competidor por el poder y, como ellos, había que dejarlo al margen de una manera u otra. Al Che Guevara lo mataron en Bolivia pero al menos se libró de la ignominia de ser ejecutado por su aliado revolucionario, Fidel Castro. Humberto Sori Marín no fue tan afortunado. Marín, el comandante del ejército rebelde de Castro, fue acusado de conspiración contra la revolución. En abril de 1961, como tantos otros antiguos partidarios de Fidel Castro, fue asimismo ejecutado”. Las transiciones políticas están llenas de ejemplos de seguidores que ayudan a un líder a conseguir el poder solo para ser sustituidos. Esto es cierto ya consideremos gobiernos locales o nacionales, corporaciones, familias del crimen organizado o en realidad cualquier otra organización.
Fuente: El manual del dictador de Bruce Bueno de Mesquita y Alastair Smith

miércoles, 23 de marzo de 2022

El hombre adora al líder, en la mujer la relación llega a ser erótica

Barbara Cartland

Cuenta Francesco Alberoni, catedrático de Sociología y que fue presidente de la RAI, la televisión nacional italiana, que las mujeres no tienen mayor interés en mirar la fotografía de un hombre desnudo. Por lo general, esto no las excita sexualmente. A un reportero de la televisión que le preguntaba qué tipo de imagen del hombre consideraba ella más excitante, Barbara Cartland le respondía “completamente vestido, y de ser posible con uniforme”.


Las mujeres llegan a identificarse con los personajes del espectáculo como si fuesen sus conocidos, sus vecinos. Sienten por ellos amor, deseos, antipatías reales. Cuando las adolescentes comienzan a interesarse por la música y hace eclosión en ellas el fanatismo por un cantante, se trata de un amor verdadero, de una pasión verdadera. Este fenómeno existía también en el pasado, con el melodrama y el teatro. Pasó a ser un fenómeno de masas con Rodolfo Valentino y se repitió en nuestra época a raíz del éxito de cantantes como Elvis Presley, cuenta Alberoni. Millares de adolescentes gritaban, lloraban, se desmayaban, pedían besarlo, querían tocarlo, ser tocadas, querían ser poseídas por él. La situación de entusiasmo colectivo, orgiástico, sonoro, no debe ocultar el hecho de que cada una de estas adolescentes deseaba al cantante para sí y que si hubiese podido, habría ido a la cama con él, habría hecho cualquier cosa por él. Pero existe una actitud similar incluso fuera del espectáculo, fuera de la excitación colectiva. Las “fans” del astro siguen amando y deseando a su ídolo durante años. No existe nada parecido en el mundo masculino. El muchacho puede adorar a una cantante, hasta sentirse excitado por ella y desearla. Pero es muy difícil que enloquezca hasta despreciar a todas las demás mujeres. Lo mismo ocurre con respecto a los personajes que poseen el poder, en particular con los líderes carismáticos. El hombre adora al líder, pero su amor carece por completo de erotismo. En la mujer, la relación con el líder llega, con facilidad, a ser erótica. En todos los movimientos colectivos, antiguos y modernos, alrededor del líder ha habido siempre una corte de mujeres sexualmente disponibles. Las italianas deseaban a Mussolini, las alemanas a Hitler, las rusas a Stalin y las americanas a Roosevelt o a John Fitzgerald Kennedy.

miércoles, 18 de agosto de 2021

La piratería cibernética es vista por Corea del Norte como solución para financiarse

Corea del Norte bajo una dinastía
Kim Il-sung, fundador y líder de Corea del Norte (1948-1994),construyó la nación oficialmente conocida como República Popular Democrática de Corea sobre un sistema político que es formalmente comunista, pero que opera más como una monarquía. Su hijo, Kim Jong-il, confió en el Ejército como su base de poder, provocando a Estados Unidos con pruebas de misiles balísticos y dispositivos nucleares. Para financiar el programa, el régimen recurrió a métodos ilícitos, incluidos los altamente sofisticados"superdólares" falsificados, según las autoridades estadounidenses. Kim Jong-il también decidió desde el principio incorporar la tecnología cibernética en la estrategia del país, estableciendo en 1990 el Centro de Computación de Corea, que sigue siendo el corazón de las operaciones de tecnología de la información en ese país.


Cuando, en 2010, Kim Jong-un, el tercer hijo de Kim Jong-il, comenzó a ser perfilado como su heredero, el régimen desplegó una campaña para retratar al futuro líder, de apenas veintitantos años y desconocido para su pueblo, como un campeón de la ciencia y la tecnología. Fue una campaña diseñada para asegurar la lealtad de su generación e inspirarlos a convertirse en sus guerreros, utilizando estas nuevas herramientas. Kim, que asumió el poder a finales de 2011 tras la muerte de su padre, llamó a las armas nucleares una "espada preciada", pero él también necesitaba una forma de financiarlas. Entonces, la piratería cibernética fue vista como una solución, según las autoridades estadounidenses. Para entrenar a sus ciberguerreros, el régimen envía a los programadores informáticos más talentosos al extranjero, principalmente a China. Allí aprenden cómo el resto del mundo usa las computadoras e internet para comprar, apostar, conectarse en la red y entretenerse. Es ahí donde se transforman de genios matemáticos a hackers. Se cree que decenas de estos jóvenes viven y trabajan en puestos de avanzada de su país en China.


lunes, 12 de julio de 2021

El terror fue el rasgo definitorio del régimen de Stalin

Stalin

“El pueblo ruso necesita un zar”, se cuenta que exclamó Stalin en cierta ocasión en 1934. Para muchos ciudadanos soviéticos, dice Ian Kershaw, especialmente para los campesinos de las zonas rurales, todavía enraizadas en la fe y en los ritos, un “padrecito zar” populista evocaba la imagen de un severo patriarca familiar, que garantizaba el orden y el bienestar derivados de su figura. Esa imagen fue indudablemente un componente importante del culto cada vez más omnipresente de Stalin. La imagen del líder fuerte y resuelto se ajustaba a las cualidades que millones de ciudadanos soviéticos añoraban tras años y años de intensas turbulencias. Y aunque la Unión Soviética era oficialmente una sociedad atea, las tradiciones profundamente enraizadas de la religión popular, el 57% de los ciudadanos soviéticos seguían afirmando poseer una fe religiosa en un censo de 1937, posteriormente eliminado, fomentaron ciertos elementos cuasi-sacros del culto a Stalin, y la creencia en él como profeta, salvador o redentor. Ese culto estableció indudablemente para Stalin una base de auténtica popularidad, aunque no pueda ser cuantificada. Y tuvo una importancia incuestionable para la consolidación de su dominio.

Pero en realidad aquélla no fue una dictadura popular. Había muchos individuos comprometidos con el régimen, idealistas y zelotas ideológicos, sí. Pero la población en general, más allá de los adoradores reales o fingidos de la figura de Stalin y de los entusiastas del régimen, fue intimidada y obligada a adoptar una actitud de truculenta calma,cuenta el historiador Kershaw. No se produjeron grandes turbulencias ni manifestaciones de descontento. Y, por lo que se sabe, nunca se dio ningún intento de asesinar a Stalin. El dictador era querido por muchos, pero temido por muchos más. El terror había cumplido con su cometido. El terror fue el rasgo definitorio del régimen de Stalin. Nunca antes había habido un gobierno que aterrorizara a tantos de sus propios ciudadanos de una forma tan depravada y cruel.

lunes, 5 de julio de 2021

El papel del individuo en la historia


Para el teórico marxista Plejánov, los individuos pueden influir sobre el destino de la sociedad, pero la posibilidad y alcance de esa influencia están predeterminados por la forma de organización de esa sociedad: “El efecto de las particularidades personales resulta innegable; pero no lo es menos el hecho de que solo podía ocurrir en esas condiciones sociales particulares”. El protagonismo está limitado por sus circunstancias históricas. Las cualidades personales de las personas con liderazgo determinan las características individuales de los eventos históricos; y el elemento accidental siempre juega un papel en el curso de esos eventos, cuya tendencia está determinada por el desarrollo de fuerzas productivas y por las mutuas relaciones entre los hombres en el proceso socioeconómico de la producción. Lector atento de Carlyle, Plejánov creía en la existencia de los “grandes hombres” como iniciadores. “Esta es una descripción muy precisa, escribe. Un gran hombre es, en sí, un principiante porque ve más allá que los otros y desea con más fuerza que los demás”. Así, el gran hombre es un héroe pero “no un héroe en el sentido de que pueda detener, o cambiar, el curso natural de las cosas, sino en el sentido de que sus actividades son una expresión consciente y libre de ese curso inevitable e inconsciente”. La libertad de un líder era la elección consciente que este podía hacer de una acción, en conformidad con las leyes invariables del progreso histórico. Si yo sé en qué dirección cambian las relaciones sociales, debido a una serie de transformaciones en el proceso de producción social y económico, también sé en qué dirección está cambiando la mentalidad social; en consecuencia, puedo influirla. Influir en la mentalidad social significa influir en los eventos históricos. Por lo tanto, en cierto sentido, en vez de esperar mientras se está haciendo la historia, yo puedo hacer historia. Como concepto histórico, la idea de Plejánov sobre el “papel del individuo en la historia”, ya sea como iniciador, visionario o expeditador, pudo provenir de Hegel, que en su Filosofía de la historia habla de los “hombres históricamente mundiales”. A estos seres esenciales para el desarrollo del espíritu, a estos adelantados de la historia a quienes les es dado un poder adivinatorio, sus congéneres los “siguen porque sienten el poder irresistible de su propio espíritu interno, encarnado en ellos”. Pero de esta condición Hegel extraía la conclusión de que las reglas comunes de la ética no eran aplicables a los grandes hombres. “La coerción heroica, apuntaba Hegel en su Filosofía del derecho, es una coerción justa”. La equivalencia moral entre might y right fue también una clave doctrinaria de Carlyle: “El poder y el derecho, escribió, ¿no son una y la misma cosa?”. Lenin estaba de acuerdo con ella, Plejánov no. Y en esa diferencia esencial radicó su separación.

jueves, 19 de marzo de 2020

Totalitarismo



El totalitarismo es un fenómeno político que no se ha dado sino hasta el siglo XX, y en dos formas tan dispares como el nazismo y el comunismo. Un régimen totalitario no es simplemente un régimen dictatorial. De modo correcto distinguía el profesor de filosofía Alfred Hoernlé, en una conferencia dada en abril de 1937 en la Universidad de Johannesburgo, entre el simple tirano o dictador (que se beneficia del poder pero que no quiere hacer nada con él, salvo conservarlo o acrecentarlo) del líder totalitario, que anda detrás de algo mucho más peligroso, emplear el poder como instrumento para realizar una idea que le resulta personalmente enardecedora, en la visión de cuya pureza se consume, una sociedad organizada de forma perfecta, siguiendo un plan intelectual. Un déspota absoluto, como Luis XIV de Francia, puede decir aquello de “El Estado soy yo” en su intervención ante el Parlamento el 13 de abril de 1655. Pero lo que le faltaba a Luis XIV para convertirse en alguien en verdad temible, dice el filósofo Juan Antonio Rivera, era lo que precisamente distingue al gobernante totalitario, y es verse a sí mismo como el arquitecto de un orden social definitivo en su perfección. El Estado, añade Rivera, con todo su instrumental coercitivo, es el medio para plasmar esta idea de bien común que se ha apoderado de la imaginación del dirigente. Él es el único que conoce en qué consiste la voluntad colectiva, lo que “su pueblo”, “su nación” e inclusive “la humanidad” realmente quieren, lo que les hará felices. Si los individuos tienen proyectos de vida personales, si hay instituciones sociales que persiguen determinados fines, unos y otros han de ser vaciados de sus deseos, de modo tal que únicamente subsista la voluntad del líder, que se confunde con la voluntad general. El totalitarismo tiene, por lo tanto, un efecto devastador tanto sobre las instituciones de la sociedad civil como sobre los individuos y sus planes de vida. En este afán excluyente de cualquier otro centro de voluntad estriba la diferencia entre un régimen meramente autoritario o autocrático y uno totalitario.

lunes, 16 de marzo de 2020

Ike Eisenhower

Dwight David “Ike” Eisenhower


*Napoleón decía que un genio militar era el “el hombre que puede hacer cosas normales cuando todos los que lo rodean se vuelven locos”. Ese hombre fue el general Eisenhower.

“Ike” Eisenhower ( 1890-1969) era un hombre ecuánime. Cada vez con más aplomo y altura moral, pasó a ser el hombre indispensable, y había alcanzado tal popularidad que un agente de Hollywood le ofreció 150.000 dólares por los derechos de su biografía (más 7.500 para Mamie, para su madre y para su familia política). “Tiene un carácter generoso y encantador, escribiría Montgomery en su diario antes de comenzar la invasión, y me fiaría de él hasta las últimas consecuencias”. Otros compañeros lo consideraban sociable, buen orador y profundamente honesto. Uno de sus subordinados, el almirante sir Bertram H. Ramsay, comandante en jefe de la fuerza expedicionaria naval aliada, afirmaría sencillamente que “es un hombre de una talla excepcional”. Franklin D. Roosevelt lo había elegido para dirigir la Operación Overlord, pues “es el mejor político entre los militares. Es un líder natural, capaz de convencer a otros de que lo sigan”.

Eisenhower no era ni un filósofo ni un teórico militar. Pero creía que muy pocos comandantes sabían lidiar con lo que él denominaba “cuestiones que tocan el alma humana: aspiraciones, ideales, creencias profundas, afectos, odios”.

*Rick Atkinson