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jueves, 30 de julio de 2026

La mejor forma de gobierno

¿Cuál es la mejor forma de gobierno?, se pregunta Balmes, para responder: “Parécenos que la respuesta debiera ser otra pregunta: ¿De qué pueblo se trata?”. La mejor forma de gobierno es aquella que mejor se ajusta a la historia y al carácter de cada pueblo en concreto; por lo que no hay una fórmula universal válida para todos los pueblos y todos los tiempos. Pensar en formas de gobierno es pensar en la tradición de cada pueblo, en su particular forma de ser y aprender de lo que enseña su “antigua constitución” o “constitución interna”, según la fórmula empleada por Cánovas del Castillo.
Las formas de gobierno están para la preservación de un pueblo y no al contrario, bien podría suceder que la salus populi, que es siempre suprema lex, exija en una determinada circunstancia un cambio de régimen y abandonar, no sin dolor, la forma vigente hasta ese momento; pues la prudencia de lo concreto siempre prevalece sobre lo idealmente deseable en abstracto.
Toda forma de gobierno no deja de ser un medio al servicio de unos intereses y fines que van más allá de dicha forma. Balmes señala que no hay que adoptar como un absoluto este o aquel sistema, “sino apelar a los grandes principios conservadores de la sociedad, a aquellos principios que no son exclusivamente de ninguna escuela, que no son nuevos, sino antiguos como el mundo, existentes desde toda la eternidad en el tipo de toda perfección, comunicados a las sociedades como un soplo de vida… Razón, justicia, buena fe”. La estima por la democracia estará condicionada por la calidad de sus fundamentos y fines, es decir, por si es acorde con la ley natural y las costumbres del país con vistas al bien común. 

Referencia: Sobre las formas de gobierno, autor:Elio A. Gallego García , profesor de Teoría y Filosofía del Derecho

viernes, 7 de noviembre de 2025

La verdadera esencia las revoluciones

Gertrud von Le Fort
La escritora alemana Gertrud von Le Fort, profesora en la Universidad de Múnich, escribe que “las revoluciones nunca provienen sólo de la mala administración y de los errores de un régimen; éstos no hacen sino desatar aquéllas, cuya verdadera esencia reside en el desencadenamiento de la angustia mortal de una época que toca a su fin”.

lunes, 25 de agosto de 2025

Los rusos siempre han considerado que eran ellos los que querían que el Muro cayera

Giuliano da Empoli
Giuliano da Empoli, antiguo asesor político del exprimer ministro italiano Matteo Renzi, manifiesta en una entrevista que a finales de los años 80, en Occidente pensábamos que nuestro modelo democrático había ganado y que el perdedor era la antigua Unión Soviética. De hecho, fue un error por nuestra parte, porque los rusos siempre han considerado que eran ellos los que querían que el Muro cayera para poner fin a un régimen que ya no funcionaba. Así que desde el principio hubo una interpretación inadecuada de los hechos que todavía hoy da lugar a trágicos malentendidos.
Afirma da Empoli que la literatura rusa desempeña un papel fundamental en su relación con la sociedad y la política. Y por una buena razón, la verdad en Rusia es generalmente reprimida o suprimida. La función de la literatura es, por tanto, dar a conocer esta verdad, o al menos intentar alcanzarla, sin ser necesariamente ideológica.


martes, 19 de agosto de 2025

Lo que está en juego es la supervivencia de un mundo libre

Mientras en Europa y Estados Unidos se libran guerras culturales internas marcadas por el relativismo, el nihilismo y la ideología woke, otras culturas avanzan con claridad estratégica y cohesión interna. Rusia con su neoimperialismo, China con su capitalismo autoritario, e Irán con su teocracia radical han entendido que el corazón de la lucha está en el alma de las naciones. Hispanoamérica, en su fragilidad institucional y su dependencia económica, se convierte en terreno fértil para estos proyectos.
No es casual que los mismos regímenes que protegen a Hezbolá en el hemisferio sean los que niegan el Holocausto, apoyan abiertamente a Hamás o celebran atentados terroristas como actos de resistencia. No es una lucha por Palestina, sino una lucha contra el Occidente democrático, secular y plural que representa Israel.Quien hoy mira con indiferencia la alianza entre Irán e Hispanoamérica, mañana no entenderá cómo el continente se convirtió en plataforma de ataques, espionaje y desestabilización. No es paranoia. Es geopolítica. Y lo que está en juego es la supervivencia de un mundo libre, escribe Julio Andrés Borges Junyent, político y abogado venezolano.

domingo, 6 de abril de 2025

La planificación y el colectivismo hunden a la sociedad en la miseria

F. A. Hayek señala que Occidente ha sustituido el orden descentralizado y anónimo del mercado por la dirección colectiva de la sociedad, y que en ello encuentra la causa de todos sus males. La planificación y el colectivismo hunden a la sociedad en la miseria, en todos los sentidos.Hayek señala cómo la sociedad de su tiempo ha caído en el error de sacrificar su libertad por una mayor seguridad, además de cómo se ha manipulado el propio concepto de libertad, indicando que las distintas corrientes del socialismo han llevado al hombre a entender la libertad en un sentido absoluto, frente al modo en que la entiende el liberalismo clásico, como una libertad condicionada y limitada por las circunstancias. Por este motivo, denuncia que los "apóstoles de la nueva libertad", con el énfasis en la supuesta libertad ‘real’, lo que hacen es limitar la capacidad de elección de las personas al terminar por imponer medidas intervencionistas, como la distribución de la riqueza. Sin embargo, a este respecto lo más reseñable de la tesis de Hayek es que el principal motor de este cambio de valores es el rechazo de las nuevas generaciones hacia la libertad debido a que, gracias al gran bienestar del que gozaron, comenzaron a anhelar otros ideales y olvidaron qué fue lo que posibilitó alcanzar esa riqueza que disfrutaron. Y es que, como bien apunta, el aspecto económico de la vida, si bien no es el fundamental en un sentido humano, no deja de ser el que posibilita la búsqueda de los fines más elevados.
F. A. Hayek
El colectivismo y la planificación central, frente al individualismo político liberal, suponen los cimientos de un régimen sociopolítico menos eficiente en el aspecto económico y mucho más perverso en un sentido moral. Es evidente que en lo económico el orden de mercado logra coordinar mejor los esfuerzos humanos que un planificador central gracias a la existencia de un sistema de precios que nos indica dónde se encuentran las oportunidades de ganancia en el mercado y, por tanto, nos muestra dónde se han de satisfacer las necesidades de la sociedad. Del mismo modo, en el ámbito económico la presencia de un planificador central significa la anulación de la seguridad jurídica, elemento sumamente importante para el surgimiento de un entorno favorable a la llegada de inversiones y el florecimiento de la actividad económica. En un Estado de Derecho las normas son claras, y los agentes económicos pueden anticipar la actuación gubernamental, logrando así configurar un sistema seguro para la actividad económica.
Hayek señala que un régimen de planificación implica la discriminación. Si bien la justicia clásica se caracterizaba por ser ciega (“dar a cada uno lo suyo”), la planificación central se basa en todo lo contrario, pues no es más que la materialización de la voluntad del planificador. Por ello, Hayek incide en que, si hay un régimen sociopolítico especialmente contrario a la democracia y el Estado de Derecho, ese es el de planificación central, pues se basa en el dominio de la voluntad de una pequeña minoría sobre el resto de la sociedad.

sábado, 15 de febrero de 2025

El fraude electoral en Venezuela

Después de veinticinco años de chavismo, todas las encuestas auguraban una clara victoria de la oposición en los comicios del 28 julio. Sin embargo, el Centro Nacional Electoral (CNE) proclamó ganador a Maduro y se negó a presentar las actas, un fraude que ha desencadenado una nueva ola migratoria. Según los resultados electorales publicados por fuentes independientes y la oposición, Gonzalez Urrutia habría aglutinado el 67 % de los votos, frente al 30% de Maduro. 
La fundación colombovenezolana Nueva Ilusión ha advertido de que, a raíz de las elecciones, más de 140 venezolanos han cruzado la frontera cada día desde el estado de Táchira hasta Cúcuta, la capital del departamento colombiano de Norte de Santander. Para la mayoría, Cúcuta es solo una estación de paso. Se dirigen a otros destinos con más oportunidades, como Medellín o Bogotá. Ambas rutas pasan por “la neverita”, un trecho famoso por sus bajas temperaturas cerca del municipio colombiano de Pamplona en el que han muerto casi 20 caminantes, y obligan a hacer un alto en la ciudad de Bucaramanga. Una vez en Medellín, algunos tratan de recorrer el país y entrar en Panamá a través del Tapón del Darién, una selva en la que actúan varios grupos criminales. Ese es el trecho más peligroso por la presencia de bandas criminales, enfermedades tropicales y ríos caudalosos que pueden arrastrar a los que los cruzan, así como por la posibilidad de perderse en la selva. Desde Panamá pueden conectar con diversas rutas migratorias centroamericanas hacia los Estados Unidos. 
La operación Tun Tun, como la ha llamado Diosdado Cabello*, figura histórica del chavismo y ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, forma parte de la represión contra la disidencia, e incluye entre sus prácticas la identificación de casas con una equis en la puerta, la revisión de mensajes y publicaciones en los móviles y el allanamiento de las moradas de quienes se expresan en contra del régimen. Los detenidos, en muchos casos por motivos arbitrarios, han sufrido torturas y violaciones bajo custodia.
*Diosdado Cabello: El 26 de marzo de 2020, el departamento de Estado de EE.UU.  ofreció $ 10 millones por información para llevarlo ante la justicia en relación con narcotráfico y narcoterrorismo.

sábado, 7 de diciembre de 2024

Mucho más peligroso que el populismo es el continuismo

El líder chavista Nicolás Maduro
Mucho más peligroso que el populismo es el continuismo. O sea, los que se encaraman en el poder y ya no los sacan más nunca como Nicolás Maduro. Eso es lo que yo creo que es importante destacar, la propensión autoritaria o democrática del gobierno o del régimen del cual estemos hablando.
El régimen venezolano de Maduro está muy presionado y está haciendo barbaridades. Es muy importante, cada vez que se hable del régimen de Maduro, reconocer y recordar a los torturados. En estos momentos la tortura está siendo utilizada como instrumento de Estado en Venezuela. Y los casos son enormes, han sido documentados por las organizaciones internacionales de derechos humanos. Venezuela es hoy un lugar donde el terrorismo es uno de los principales instrumentos que está utilizando el Gobierno.
La población venezolana ha estado tan asediada durante tantos años que el flujo migratorio ha sido enorme. Entre siete y ocho millones de personas. Estamos hablando de una de las migraciones más numerosas que hay en estos tiempos en el planeta. Maduro y Chávez juntos llevan más de dos décadas haciendo lo que les da la gana sin rendir cuentas de ningún tipo. Tienen una economía catastrófica, tienen un país donde ocho millones de personas decidieron caminar con tal de alejarse de la tragedia. ¿Cómo puede suceder eso? Bueno, porque a punta de represión y de trampas electorales el Gobierno ha logrado quedar impune ante los hechos criminales y de corrupción, expone el analista venezolano Moisés Naím. 


martes, 26 de marzo de 2024

Las revoluciones son la consecuencia del desmoronamiento de la autoridad política

Ninguna revolución es posible allí donde la autoridad del Estado se halla intacta, lo que, en las condiciones actuales, significa allí donde cabe confiar en que las Fuerzas Armadas obedezcan a las autoridades civiles. Las revoluciones son  respuestas posibles a la delegación de poderes de un régimen, no la causa, sino la consecuencia del desmoronamiento de la autoridad política. En todos los lugares en los que se ha permitido que se desarrollen sin control esos procesos desintegradores, habitualmente durante un periodo prolongado de tiempo, pueden producirse revoluciones, a condición de que haya un número suficiente de gente preparada para el colapso del régimen existente y para la toma del poder. Las revoluciones parecen triunfar siempre con una facilidad pasmosa en sus fases iniciales, y el motivo de que así sea es que quienes supuestamente hacen las revoluciones no toman el poder, sino que más bien recogen los pedazos del mismo que yacen en las calles.
Una de las principales consecuencias de la revolución en Francia consistió en que, por primera vez en la historia, el peuple salió a la calle y se hizo visible. Cuando sucedió aquello, se descubrió que no únicamente la libertad, sino también la autonomía para ser libres, había sido desde siempre el privilegio de unos pocos. La Revolución estadounidense ha tenido en todo momento muy poca trascendencia para la comprensión histórica de las revoluciones, mientras que la Revolución francesa, que acabó en un rotundo fracaso, ha determinado y sigue determinando lo que actualmente denominamos la tradición revolucionaria. Solo los que están libres de la necesidad pueden apreciar plenamente lo que es estar libre del miedo, y solo estos se hallan en condiciones de concebir la pasión por la libertad pública, de desarrollar en su interior ese gusto por la liberté y esa característica complacencia por igualdad que acarrea. Esquemáticamente hablando, cabría decir que cada revolución pasa primero por la fase de liberación, antes de poder alcanzar la libertad, la segunda fase y también la decisiva en la fundación de una nueva forma de gobierno y de un nuevo cuerpo político. A lo largo de la Revolución estadounidense, la primera fase supuso la liberación de las restricciones políticas, de la tiranía, de la monarquía o de cualquiera que sea la palabra que se haya usado. Esa primera fase se caracterizó por la violencia, pero la segunda fue cuestión de deliberación, de discusión y de persuasión, de aplicar la ciencia política tal como concebían este término los fundadores.

martes, 12 de marzo de 2024

Una revolución de las expectativas allana el camino para una revolución de los hechos

La clásica teoría conductista sobre los orígenes de la revolución la formuló Alexis de Tocqueville en 1856 al observar que “era precisamente en esas partes de Francia en las que se habían registrado más mejoras donde el descontento popular era mayor. Puede que esto parezca ilógico, pero la historia está llena de paradojas…”. Tocqueville explica que el deterioro de las condiciones no siempre provoca la revolución, sino que más bien las quejas suelen incrementarse una vez que las condiciones han comenzado a mejorar. “El régimen destruido por una revolución es casi siempre mejor que el inmediatamente anterior y la experiencia nos enseña que el momento más peligroso para un mal gobierno suele ser aquel en el que comienza a reformarse”. El régimen absolutista de Luis XIV provocó mucho menos resentimiento que el reinado moderado, semiliberal de Luis XVI. Es más posible que se registre una revolución una vez que las cosas han comenzado a mejorar que cuando están empeorando. Fundamentales son las revoluciones de las expectativas crecientes y de la acentuación de la conciencia, más importantes que las propias condiciones objetivas. Cuando esas actitudes han calado, una nueva crisis o un retroceso, no necesariamente profundo, puede desatar la revolución. James C. Davies manifiesta que “cuando más posibilidades hay de que se produzca una revolución es en el momento en que, después de un prolongado periodo de desarrollo económico y social, se llega a otro caracterizado por un acusado revés… El desarrollo económico real es menos relevante que la expectativa de que el progreso anterior, ahora bloqueado, pueda y deba continuar en el futuro”. Theodore S. Hamerow: «La privación económica no es más clave para la caída de una autoridad establecida que la represión política… Lo que hace intolerable la situación económica no es el deterioro de las condiciones, sino el incremento de las expectativas”. Hamerow señala que “León Trotski, la mente política más perspicaz alumbrada por los movimientos revolucionarios del siglo XX, reconocía abiertamente la primacía de la percepción sobre la realidad en el declive de la autoridad establecida… En consecuencia, una revolución de las expectativas allana el camino para una revolución de los hechos”. 
Casi todas las interpretaciones de la revolución coinciden en señalar ciertos requisitos previos comunes, como la pérdida del apoyo de las élites, la presencia de una intelectualidad levantisca, la aparición de expectativas radicales, y la existencia de un antiguo régimen débil y dividido que ha perdido su empuje. Es importante que haya grupos revolucionarios muy bien organizados, pero no indispensable. Según la expresión acuñada por Jonathan Israel, el factor realmente crucial es la presencia de “una revolución mental”.
Cuenta Stanley Payne que “a menudo sucede que la revolución que logra derribarlo inicialmente resulta comparativamente fácil y con frecuencia no va acompañada de grandes desórdenes o derramamiento de sangre. A veces tampoco es fruto de grandes esfuerzos por parte de los revolucionarios, pero la caída del antiguo régimen solo es el comienzo del proceso revolucionario, que suele conducir a una mayor radicalización y a crecientes derramamientos de sangre, que a menudo forman parte de guerras civiles y, en ocasiones, también de grandes conflagraciones internacionales. Es frecuente que la revolución no solo suscite oposición, sino, en algunos casos, la aparición de un movimiento contrarrevolucionario opuesto que puede ser casi tan radical como el revolucionario”.

lunes, 11 de diciembre de 2023

La Transición española presentó el primer modelo de democratización desde dentro hacia afuera

La Transición española presentó el primer modelo de democratización desde dentro hacia afuera, en el cual las leyes e instituciones del régimen autoritario fueron utilizadas para llevar a cabo una transformación completa hacia la democracia, cuenta Stanley George Payne, profesor emérito de Historia de la Cátedra Hilldale-JaumeVicensVives en la Universidad de Wisconsin-Madison (EEUU), miembro de la American Academy of Arts and Sciences y académico correspondiente de la Real Academia de la Historia española.Un modelo que fue seguido, mutatis mutandis, en Iberoamérica y en casi todos los países comunistas de Europa del Este. Uno de los requisitos del modelo español era el rechazo de la política de la venganza, lo que significaba evitar cualquier búsqueda política o judicial de “justicia histórica”. Esto fue plenamente acordado por todas las principales fuerzas políticas, siendo por ejemplo los partidos de izquierda unánimes en su insistencia de amnistía total para todos, y seguido de una nueva andadura democrática que comenzaría con un borrón y cuenta nueva. Con algunas excepciones, este rasgo del modelo español se siguió en otros países. A pesar de las atrocidades y crímenes extraordinarios de los regímenes comunistas, se hizo poco esfuerzo por acusar o enjuiciar a los responsables de aquellos sistemas autoritarios.

En la campaña electoral de 1993,Felipe González comenzó a subrayar que un voto al Partido Popular equivaldría a regresar al franquismo. Esto quizás pudo ayudar a los socialistas a ganar aún esas elecciones, pero no les sirvió en 1996, cuando las perdieron, y menos aún en 2000, cuando el Partido Popular alcanzó la mayoría absoluta. Dice Payne que una vez escapado el genio fuera de la botella, esta apelación se convirtió en una táctica cada vez más común de la izquierda y también de los separatistas regionales. La expresión “memoria histórica” empleada por la izquierda española desde finales del siglo XX constituye una contradicción en sus términos, algo que en estricta lógica no puede existir. La memoria genuina es estrictamente individual y subjetiva y con mucha frecuencia falaz. Incluso las personas de buena fe recuerdan constantemente detalles bastante distintos a lo que en realidad sucedió. La memoria no puede definir ni explicar completamente los eventos pasados,dice Payne, sino que proporciona una versión o interpretación del pasado. La “memoria histórica” jugó un importante papel en esta ofensiva y fue adoptada como un programa clave cuando los socialistas regresaron al poder de la mano de José Luis Rodríguez Zapatero en 2004, después de un importante ataque terrorista en Madrid. Entonces, el programa de la memoria insistió en que la democratización de España se había basado en un “pacto de silencio” que se negaba a afrontar los crímenes del franquismo y no había reconocido y honrado a sus víctimas.Pero el “pacto de silencio” es simplemente un eslogan propagandístico. Nunca existió tal cosa.

lunes, 22 de mayo de 2023

En 1936 empezó a correr el reloj hacia una nueva guerra europea

En 1935 pagar productos alimenticios de importación en cantidad suficiente y satisfacer al mismo tiempo las crecientes demandas de la política de rearme resultaba imposible cuando había escasez de divisas y las reservas de dinero iban disminuyendo a pasos agigantados. La mala cosecha de 1934 y la ineficacia del super-burocratizado Estamento Alimenticio del Reich (el Reichsnährstand, creado en 1933 para revitalizar la producción agrícola y fomentar el estatus de los agricultores) dieron lugar a una grave escasez de comida en el otoño de 1935. El aumento de los disturbios causó tal desazón en el régimen que Hitler se vio obligado a intervenir para garantizar la asignación de divisas extranjeras para la compra de productos alimenticios de importación y no para la adquisición de las materias primas que las empresas del sector armamentístico reclamaban desesperadamente. A comienzos de 1936 se había llegado a un callejón sin salida económico, consecuencia inexorable de la vía seguida por Alemania para salir de la represión bajo el régimen nazi. Había dos maneras de salir de ese callejón sin salida, o Alemania reducía sus planes de rearme y daba pasos hacia su reingreso en la economía internacional, o seguía adelante con su remilitarización rápida, lo que significaba una deriva hacia la autarquía que, sin expansión territorial, sólo podría conseguirse parcialmente. Y la expansión territorial sería imposible sin que en un momento u otro se produjera una guerra. En 1936 Hitler tuvo que tomar una decisión. Era evidente en qué sentido iba a decantarse su elección. El giro, implícito desde el comienzo mismo del régimen nazi, confirmó las sospechas, la primacía de la economía dio paso a la primacía de la ideología. A partir de 1936 empezó a correr el reloj hacia una nueva guerra europea, escribe el historiador británico Ian Kershaw.

miércoles, 11 de enero de 2023

La corrupción dentro de la Fuerza Armada venezolana

La ONG internacional Organized Crime and Corruption Reporting Project hizo público un informe que se refiere a la corrupción dentro de la Fuerza Armada venezolana, que involucra a más de 35 Generales. Los resultados indican que, al menos, un tercio de los 312 generales del Ejército, está vinculado con empresas habilitadas para hacer negocios con el gobierno, como recompensa por mantener el statu quo, incluso mientras el país se hunde en una espiral de ruina socioeconómica que lo convirtió en el país del mundo que, sin estar en guerra o experimentando un desastre natural, ha sufrido el mayor colapso económico en los últimos 50 años. Este tipo de retribuciones son un factor clave para asegurar su lealtad al régimen, en medio de una situación política, social y económica que se deteriora cada día.

Los miembros del “Club de los 35” se relacionan hasta esa fecha, con unas 41 empresas habilitadas a partir de 2004 y que se concentran en sectores económicos clave como la construcción, la alimentación, el transporte y el petróleo. El informe describe la actitud del régimen hacia sus generales como “tú me proteges, me mantienes en el poder y yo te doy a ti la posibilidad de que tengas beneficios económicos”. La Alianza Cívico-Militar se ha venido fortaleciendo, con una participación creciente de altos oficiales de la FANB en la conducción política del país, y en actividades económicas fuera o al borde de la legalidad, y también en el soporte y mantenimiento del régimen represivo y de violación de los Derechos Humanos, hasta constituirse en la “esencia y principal instrumento” del gobierno venezolano. 

miércoles, 14 de septiembre de 2022

El poder totalitario es fuerte sólo si no tiene que ejercerse con mucha frecuencia

Las dictaduras totalitarias dependen de la población y las sociedades que gobiernan. Como apuntó el politólogo Karl W. Deutsch en 1953 “el poder totalitario es fuerte sólo si no tiene que ejercerse con mucha frecuencia. Si el poder totalitario tiene que imponerse sobre toda la población y en todo momento, no es probable que se mantenga vigoroso por mucho tiempo. Como los regímenes totalitarios requieren más poder que cualquier otro tipo de gobierno para relacionarse con sus gobernados, tienen una necesidad mayor de que los hábitos de sumisión estén más amplia y firmemente extendidos entre su pueblo. Más aún, tienen, en caso de necesidad, que poder contar con el apoyo activo de porciones significativas de la población”. John Austin, el teórico inglés del siglo XIX, describió la situación de una dictadura que se enfrentara a un pueblo descontento. Austin argumentaba que si la mayoría de la población estaba decidida a destruir al gobierno, y se hallaba dispuesta a soportar la represión que le impusiera por ello, entonces el poder del gobierno, incluyendo aquellos que lo apoyaban, no podría preservar al odiado régimen, inclusive si recibiera ayuda del extranjero. No se podría someter de nuevo al pueblo desafiante a la obediencia y la sumisión permanentes, concluía Austin. Mucho antes, Nicolás Maquiavelo había explicado que El Príncipe “que tiene a todo el pueblo por su enemigo, nunca puede estar seguro, y mientras mayor sea su crueldad, mas débil se irá volviendo su régimen”.

lunes, 27 de junio de 2022

Franco fue un gran táctico

Cuenta el profesor Javier Tusell que las capacidades efectivas de Francisco Franco Bahamonde​​ estaban mucho más en ser un hábil táctico para los combates mínimos de guerrilla contra los indígenas en Africa, o en actuar con prudencia, orden y sentido de la medida en lo que respecta a sus fuerzas. Esas mismas virtudes, y no otras, fueron las que mostró durante la Guerra Civil, en la que supo mantener una retaguardia segura y actuar a la defensiva en buena parte de los frentes al mismo tiempo que se dotaba de una masa de maniobra con la que emprender la ofensiva en el punto oportuno. Sus aliados siempre le reprocharon exceso de lentitud y de prudencia.

Mariano Rubio

Lo decisivo en Franco era el nacional militarismo, el nacional catolicismo y el nacional-patriotismo aderezados con la obsesión antimasónica. Pero todo ello no era un cuerpo doctrinal sino, a lo sumo, unos sentimientos, si bien elementales, fijos e inmutables. Un ministro suyo, Navarro Rubio, escribió luego que fue “un doctrinario corto, pero firme. Sus ideas eran pocas, elementales, claras y fecundas”. Franco fue un gran táctico, con todas las capacidades y limitaciones que esta palabra entraña. Girón las resumió diciendo que a Franco lo que le caracterizaba era “el paso de buey, la vista de halcón, el diente de lobo y el hacerse el bobo”.

Nunca se le podrá achacar la crueldad o la corrupción de otros grandes dictadores, dice Tusell. En su ancianidad, la actitud de Roma y de la Iglesia española respecto de su régimen originó un derrumbamiento de parte de sus convicciones más íntimas y fundamentales, no porque dejara de ser católico sino porque sintió que le fallaba uno de sus soportes básicos. Sólo entonces,por vez primera en su vida,se sintió verdaderamente desorientado.

viernes, 6 de mayo de 2022

Aniquilar la autoestima

Existe algo más importante que el empleo o el pan. Hay algo que, en una situación de peligro, es más importante para la mayoría de la gente que cualquier otra cosa que se pueda perder en una gran prueba, la autoestima. Succionar a la víctima todo lo que tuviera de amor propio y dignidad. Como habían hecho los nazis en los campos de exterminio, donde mantenían a sus víctimas en condiciones más propias de bestias, no solamente matándolas y obligándolas a trabajar, sino también procurando que todas perdieran su condición humana mediante la tortura y la humillación. En última instancia, los nazis se contentaron con poco, con la aniquilación física de sus víctimas. Los comunistas querían otra cosa, querían algo más, exigían que la víctima se mantuviera con vida y que festejara y celebrara el régimen que estaba aniquilando su conciencia y su amor propio.

miércoles, 12 de enero de 2022

Nuestra libertad sólo se subordina a la libertad de todos


El filósofo Antonio Caso cuenta que “el gobierno tiene que ser democrático aun cuando fuere imperfecto. Nuestra libertad sólo se subordina a la libertad de todos; nuestra personalidad, que se sentiría menoscabada al inclinarse ante un hombre, no se lastima cuando se somete a la voluntad del conjunto. Por eso habremos de ser demócratas; porque si el gobierno debe existir, sólo puede basarse en el consentimiento mutuo, en la cooperación dentro de la ley, en el convencimiento de que, al someternos a un régimen, a un poder, somos una parte de ese régimen y reside en nosotros una partícula de esa fuerza. Así es menos lastimosa esta triste necesidad social de obedecer, y menos irritante esta dolorosa prerrogativa de mandar”.


lunes, 12 de julio de 2021

El terror fue el rasgo definitorio del régimen de Stalin

Stalin

“El pueblo ruso necesita un zar”, se cuenta que exclamó Stalin en cierta ocasión en 1934. Para muchos ciudadanos soviéticos, dice Ian Kershaw, especialmente para los campesinos de las zonas rurales, todavía enraizadas en la fe y en los ritos, un “padrecito zar” populista evocaba la imagen de un severo patriarca familiar, que garantizaba el orden y el bienestar derivados de su figura. Esa imagen fue indudablemente un componente importante del culto cada vez más omnipresente de Stalin. La imagen del líder fuerte y resuelto se ajustaba a las cualidades que millones de ciudadanos soviéticos añoraban tras años y años de intensas turbulencias. Y aunque la Unión Soviética era oficialmente una sociedad atea, las tradiciones profundamente enraizadas de la religión popular, el 57% de los ciudadanos soviéticos seguían afirmando poseer una fe religiosa en un censo de 1937, posteriormente eliminado, fomentaron ciertos elementos cuasi-sacros del culto a Stalin, y la creencia en él como profeta, salvador o redentor. Ese culto estableció indudablemente para Stalin una base de auténtica popularidad, aunque no pueda ser cuantificada. Y tuvo una importancia incuestionable para la consolidación de su dominio.

Pero en realidad aquélla no fue una dictadura popular. Había muchos individuos comprometidos con el régimen, idealistas y zelotas ideológicos, sí. Pero la población en general, más allá de los adoradores reales o fingidos de la figura de Stalin y de los entusiastas del régimen, fue intimidada y obligada a adoptar una actitud de truculenta calma,cuenta el historiador Kershaw. No se produjeron grandes turbulencias ni manifestaciones de descontento. Y, por lo que se sabe, nunca se dio ningún intento de asesinar a Stalin. El dictador era querido por muchos, pero temido por muchos más. El terror había cumplido con su cometido. El terror fue el rasgo definitorio del régimen de Stalin. Nunca antes había habido un gobierno que aterrorizara a tantos de sus propios ciudadanos de una forma tan depravada y cruel.

lunes, 5 de abril de 2021

La transición y la memoria histórica

Al morir Franco, el régimen que encarnaba se auto disolvió en un proceso de democratización que incluyó un gran pacto de reconciliación nacional entre vencedores y vencidos de la guerra civil y con las generaciones que no habían vivido la contienda. Todas las fuerzas se habían identificado con la transición, la reconciliación y el sistema democrático, los comunistas del PCE de Santiago Carrillo los primeros, salvo el acoso inagotable de la banda terrorista ETA, que mantenía su guerra total contra el Estado con sus asesinato.



En la España de 2021, mediante las leyes de ”memoria histórica” y “memoria democrática”, la izquierda española no sólo quiere imponer una interpretación obligatoria de la historia, sino erradicar también las libertades de expresión, de enseñanza y de cátedra. "Si triunfa la masiva falsificación histórica en España para deslegitimar toda alternativa a un régimen socialista-comunista, es previsible que el resto de las izquierdas europeas se sume a esta estrategia", manifiesta Hermann Tertsch, miembro del Parlamento Europeo.


jueves, 21 de mayo de 2020

El Partido comunista chino es el primer responsable de la pandemia de coronavirus



“El régimen del Partido comunista chino (PCC) es el primer responsable” de la pandemia de coronavirus. “Lo que hizo y no hizo”, está produciendo “daño a las vidas en todo el mundo” y “el pueblo chino es la primera víctima” del virus, como es también “la primera víctima de este régimen represivo”. Es la acusación del cardenal Charles Bo, arzobispo de Rangún. El cardenal Bo recuerda el modo en el cual las autoridades han hecho callar a doctores, periodistas e intelectuales que lanzaban la alarma ya en diciembre, esperando hasta el 23 de enero para aislar Wuhan y Hubei. Citando un estudio de la Universidad de Southampton dice que “si China hubiese obrado en un modo responsable una, dos o tres semanas antes, el número de los contagiados por el virus hubiese sido menos respectivamente del 66%, del 86% y del 95%”.


De las acusaciones por haber provocado la pandemia y las solicitudes de “disculpas y del pago de los daños por los daños causados”, el purpurado realiza un examen sobre “la criminal negligencia y represión” del régimen comunista, que oprime la libertad religiosa, destruye miles de iglesias, encierra en campos de trabajo forzado a los musulmanes, trasplante de órganos a los prisioneros de conciencia, suprime la libertad de los abogados, disidentes, intelectuales. Según el cardenal Bo, el PCC “es una amenaza para el mundo entero”.

martes, 15 de octubre de 2019

La vida íntima de los ciudadanos en los paises comunistas estaba dominada por la ideología

Una población silenciosa y conformista es una de las consecuencias duraderas de la dictadura comunista. Se les enseñaba a los niños a refrenar la lengua y a no hablar de su familia con nadie, y a no juzgar o criticar nada de lo que veían fuera de su hogar.En una sociedad que creía que la gente era arrestada por hablar demasiado, las familias sobrevivían mordiéndose la lengua. Las personas aprendieron a llevar una doble vida, ocultando a los ojos y los oídos de los peligrosos vecinos, y a veces de sus propios hijos, toda información y opinión, creencias religiosas, valores y tradiciones familiares.


La policía logró echar raíces en la sociedad comunista e involucrar a millones de ciudadanos que se convirtieron en espectadores silenciosos o en colaboradores de su sistema de terror. El verdadero poder y el legado perdurable del sistema no emanaron de las estructuras del Estado ni del culto al líder, sino, como señaló en cierta ocasión el historiador Mijail Gefter, “del comunismo que penetró en cada uno de nosotros”. Aceptaron silenciosamente y asimilaron los valores básicos del sistema, cumplieron sus normas públicas y tal vez incluso colaboraron en la perpetración de sus crímenes.


La vida íntima de los ciudadanos estaba dominada por la ideología del régimen. Según algunos de ellos, al individuo le resultaba prácticamente imposible pensar o sentir fuera de los términos definidos por el discurso público de la política, y cualquier otro pensamiento o emoción era considerado como una crisis de la personalidad que exigía una purga. Creer en el proyecto comunista, y colaborar con él, eran una manera de dar sentido a todos sus sufrimientos, ya que sin ese elevado propósito podrían llegar a sumirse en la mayor desesperación. El sistema comunista ejerció su influencia sobre la esfera moral de la familia; ningún otro sistema totalitario tuvo un impacto tan profundo en la vida privada de sus súbditos.