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miércoles, 7 de octubre de 2026

Cuando la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio

Leonard Hobhouse
La obra principal de Leonard Hobhouse, llamada Liberalismo, se consagra a constatar la idea de que, si bien el laissez faire fomentó el crecimiento de la riqueza, trajo consigo su concentración en pocas manos, paro y salarios misérrimos, por lo que considera inevitable la acción de un gobierno vigilante, regulador de las relaciones económicas, así le corresponde: Velar para que las condiciones económicas del hombre normal, sean tales que pueda alimentar, vestir u ofrecer un hogar a su familia y a él mismo, por medio de un trabajo remunerado. El derecho a trabajar y el derecho a un salario suficiente son tan respetables como el derecho de propiedad y otros derechos del hombre, no es responsable de que exista una superproducción en su industria, o de que, producto acaso de largos años de práctica, haya surgido algún procedimiento que desvalorice su oficio.
Ayn Rand
La escritora de origen ruso Ayn Rand, seudónimo de Alisa Zinóvievna Rosenbaum (1905-1982),representa el pensamiento libertario más combativo e independiente, sus reflexiones anticolectivistas, mil veces reproducidas, tiene un cierto aire lapidario y, desde luego, efectivo. “Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada”. (La rebelión de Atlas, 1959).

jueves, 30 de julio de 2026

La mejor forma de gobierno

¿Cuál es la mejor forma de gobierno?, se pregunta Balmes, para responder: “Parécenos que la respuesta debiera ser otra pregunta: ¿De qué pueblo se trata?”. La mejor forma de gobierno es aquella que mejor se ajusta a la historia y al carácter de cada pueblo en concreto; por lo que no hay una fórmula universal válida para todos los pueblos y todos los tiempos. Pensar en formas de gobierno es pensar en la tradición de cada pueblo, en su particular forma de ser y aprender de lo que enseña su “antigua constitución” o “constitución interna”, según la fórmula empleada por Cánovas del Castillo.
Las formas de gobierno están para la preservación de un pueblo y no al contrario, bien podría suceder que la salus populi, que es siempre suprema lex, exija en una determinada circunstancia un cambio de régimen y abandonar, no sin dolor, la forma vigente hasta ese momento; pues la prudencia de lo concreto siempre prevalece sobre lo idealmente deseable en abstracto.
Toda forma de gobierno no deja de ser un medio al servicio de unos intereses y fines que van más allá de dicha forma. Balmes señala que no hay que adoptar como un absoluto este o aquel sistema, “sino apelar a los grandes principios conservadores de la sociedad, a aquellos principios que no son exclusivamente de ninguna escuela, que no son nuevos, sino antiguos como el mundo, existentes desde toda la eternidad en el tipo de toda perfección, comunicados a las sociedades como un soplo de vida… Razón, justicia, buena fe”. La estima por la democracia estará condicionada por la calidad de sus fundamentos y fines, es decir, por si es acorde con la ley natural y las costumbres del país con vistas al bien común. 

Referencia: Sobre las formas de gobierno, autor:Elio A. Gallego García , profesor de Teoría y Filosofía del Derecho

martes, 9 de junio de 2026

La inflación sigue creciendo y amenaza los estándares de vida

La inflación, que se creía un problema del pasado, volvió. El periodo del dinero fácil se ha terminado.La inflación sigue creciendo y amenaza los estándares de vida. Los gobiernos nunca han sido menos capaces de ayudar, y quizás incluso se acerquen a mendigar ayuda. Es probable que para muchos la vida se vuelva significativamente peor.
Es un mito que los ahorros siempre te sacarán del apuro en momentos difíciles.¿Que ocurre si la inflación es mayor al interés que te paga el banco?
Un nivel moderado de inflación es en realidad bastante útil para el gobierno. Ayuda a lidiar con la montaña enorme de deudas que caso todos los gobiernos han acumulado. El gobierno tiene motivos para querer crear condiciones en que las tasas de interés sean relativamente bajas y la inflación sea lo más alta que las personas estén dispuestas a tolerar.

miércoles, 29 de abril de 2026

El gobierno representativo es una forma de gobierno esencialmente diferente a la democracia

Emmanuel-Joseph Sieyès
Emmanuel-Joseph Sieyès recalca la “enorme diferencia” entre democracia, en la que son los propios ciudadanos quienes hacen las leyes, y el sistema representativo de gobierno, en el que confían el ejercicio del poder a representantes electos. Para Siéyès la superioridad del sistema representativo no estriba tanto en el hecho de que produzca decisiones menos parciales y menos apasionadas, sino en que constituye la forma de gobierno más apropiada para las condiciones de las “sociedades comerciales” modernas, en las que los individuos se ocupan ante todo de la producción y el intercambio económico. En ese tipo de sociedades, indica Siéyès, los ciudadanos ya no gozan de tanto tiempo libre como requiere el prestar constante atención a los asuntos públicos y deben, por tanto, emplear la elección para confiar el gobierno a quienes puedan dedicar todo su tiempo a esa tarea.
Para Siéyès igual que para James Madison, el gobierno representativo no es un tipo de democracia; es una forma de gobierno esencialmente diferente y, además, preferible.

viernes, 20 de marzo de 2026

Siendo misión principal del Parlamento proveer a la libertad del pueblo contra la arbitrariedad del gobierno

La larga y a menudo fructífera tradición inglesa de hacer valer la fuerza de la ley y la costumbre frente a la arbitrariedad real, visible al menos desde los tiempos de Juan sin Tierra y la Carta Magna, se hizo muy evidente a la muerte de la reina virgen Isabel I, cuando el Parlamento decidió enardecer sus reivindicaciones en defensa de la libertad del individuo. Muy a menudo, las disputas principales surgían por asuntos económicos relacionados con los intentos de la monarquía por hacerse con el monopolio de ciertas producciones. De hecho, recién estrenado en 1603 el reinado del sucesor de Isabel, Jacobo I, este se vio obligado a contemplar atónito como un simple tribunal de justicia fallaba que la concesión del privilegio exclusivo para la producción de un artículo iba “contra el derecho común y la libertad del ciudadano”. Lo mismo le ocurrió al desdichado Carlos I, que perdería su cabeza en el transcurso de la revolución de 1648, cuando pretendió nacionalizar la industria inglesa del carbón. Aquellos pleitos de los monopolios habían dejado bien claro que “tal clase de prescripción, que conduce a la exclusiva del comercio o tráfico en beneficio de una persona o una compañía y excluye a las restantes, es contraria a la ley”. 
La solemne declaración del Parlamento reunido en Westminster en 1660, muy poco antes de la restauración de la monarquía que elevó al poder a Carlos II, que, entre otros asuntos de fundamento, dejó escritos pasajes realmente formidables, ya en el camino hacia la verdadera separación de poderes. “Formalmente se declara que de ahora en adelante todas las actuaciones referentes a la vida, libertades y bienes de todos cuantos integran el pueblo libre de esta comunidad deben ser acordes con las leyes de la nación, y que el Parlamento no se entrometerá en la administración ordinaria o parte ejecutiva de la ley, siendo misión principal del actual Parlamento, como lo ha sido en todos los anteriores, proveer a la libertad del pueblo contra la arbitrariedad del gobierno”. Este corpus ideológico influyó decisivamente en todo lo que ocurriría en la siguiente centuria en Europa y en Norteamérica y en esa labor de transmisión no fue ajena la tarea de racionalización de los conceptos llevada a cabo por un pensador realmente significativo a estos fines, John Locke (1632-1704).

Referencia:Breve historia del liberalismo (Juan Granados)

miércoles, 4 de febrero de 2026

Si viviera en La Habana y estuviera en el gobierno, estaría un poco preocupado


El secretario de Estado Marco Rubio, un cubanoamericano de Miami con opiniones profundamente anticastristas, dijo horas después de la caída de Maduro en Venezuela: “Si viviera en La Habana y estuviera en el gobierno, estaría al menos un poco preocupado”.
Bajo la presidencia de Miguel Díaz-Canel, el producto interior bruto cubano ha disminuido un 11% desde 2020, y esas son cifras oficiales, en un país donde las estadísticas siempre han sido más poesía que hechos. La red eléctrica se está desintegrando, llevando a la isla a una era oscura. Los alimentos siempre escasean y a menudo se echan a perder por falta de refrigeración.El agua potable es cada vez más escasa. 

lunes, 13 de octubre de 2025

Vivimos a costa de las generaciones futuras

Benedicto XVI escribe en Luz del mundo que “hoy en día los gobiernos acumulan deudas en un nivel nunca visto. Un solo país como Alemania gasta en el año 2010 nada menos que 43 900 millones de euros sólo para el pago de intereses a los bancos: o sea, por el hecho de que, aun con toda la riqueza existente, hemos llevado un tren de vida situado por encima de nuestras posibilidades. Sólo esos pagos de intereses bastarían para poner a disposición alimentos durante un año para todos los niños de los países en desarrollo”.
“Vivimos a costa de las generaciones futuras. En tal sentido se advierte que vivimos en la falsedad. Vivimos orientados hacia las apariencias, y las grandes deudas se tratan como algo de nuestra propiedad, sin más. También aquí todos se percatan en teoría de que haría falta una reflexión, reconocer de nuevo lo que realmente es posible, lo que se puede, lo que se debe, y sin embargo, esto mismo no penetra en los corazones de los hombres.”

lunes, 2 de junio de 2025

Los gobiernos han tardado en adaptarse al ciberespacio como campo de batalla

La posibilidad de guerra en la frontera electrónica es una preocupación especial. Los ataques sufridos en el último decenio han dejado clara la amplitud de la amenaza a la que se enfrentan los países; por ejemplo, ataques a sistemas para inmovilizarlos o introducir virus cibernéticos malignos, ataques a redes de información para obtener datos confidenciales e impedir las comunicaciones, y ataques a infraestructuras críticas como las redes eléctricas. La guerra cibernética también incluye acciones de “guerra de mensajes” que consisten, entre otras acciones, en distribuir propaganda y redirigir páginas web.
Todo parece indicar que los gobiernos han tardado en adaptarse al ciberespacio como campo de batalla, y es evidente que los piratas y agresores informáticos todavía disfrutan de un gran margen de maniobra y de múltiples oportunidades para trastocar las funciones fundamentales de los gobiernos. Y cada segundo cuenta. “Ir por delante es crucial por la vertiginosa velocidad a la que cambia el mundo cibernético, afirmaba Amos Yadlin, el jefe de la inteligencia militar israelí, como máximo unos cuantos meses para reaccionar ante un cambio, en vez de los años de que disponían los pilotos”.
Referencia: El fin del poder (Moisés Naím)

viernes, 23 de mayo de 2025

La democracia jamás estuvo escrita en los genes

“Aunque la democracia sea, en definitiva formulación de Abraham Lincoln en 1865 en Gettysburg, “el gobierno del pueblo por el pueblo y para el pueblo”, nadie desconoce que en el seno de la misma se mueven elementos, factores y segmentos de clara diferenciación y supremacía de unos hombres sobre otros, porque ésa es la condición humana, lo mismo en tiempos de Pericles, que atribuía a unos pocos la alta misión de elaborar las políticas, que en los de Schumpeter, para quien el gobierno democrático no es la ausencia de élites, sino la lucha entre éstas por el acceso al poder; y es que, en palabras de Charles Taylor, “la democracia occidental jamás estuvo escrita en los genes”. Otro tanto ocurre en relación con los hoy justamente omnipresentes derechos humanos, porque los mismos no dan lugar a una igualación obligatoria y esterilizante, sino tan sólo a la exigencia de unas condiciones que permitan a los hombres partir de una plataforma común (el principio de igualdad de oportunidades), y luego sean su capacidad, su esfuerzo y su legítima ambición los que den lugar a escalar las distintas posiciones que los mismos adquieran en la vida (no hay mayor desigualación y mayor imposible que intentar igualar forzadamente a todos los hombres)”, escribe Angel Cristóbal Montes que fue catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Zaragoza.


domingo, 18 de mayo de 2025

En Venezuela alrededor de dos millones de personas necesitan asistencia alimentaria

Se estima que en Venezuela alrededor de dos millones de personas necesitan asistencia alimentaria, señala un informe de la FAO que ubica a Venezuela entre los 45 países del mundo que requieren ayuda externa para alimentos. En este lado del mundo, el otro país en ese estatus es el desangrado Haití. “El acceso a los alimentos sigue siendo gravemente limitado para los hogares más vulnerables”, señala la FAO, al recordar que en diciembre de 2024, el número de refugiados y migrantes que abandonaron el país desde el inicio de la crisis ascendía a 7,9 millones.
Las sanciones, en represalia por los atentados contra la democracia y los Derechos Humanos y la persecución de políticos opositores, agravan la situación de una economía y una sociedad ya sometidas a un régimen autoritario y sin profesionales de la economía en el gabinete de gobierno.

miércoles, 7 de mayo de 2025

El dinero, fuente de la libertad

El barón de Chateaubriand sabía que “ el dinero es la fuente de la libertad”. Carlos García-Blázquez concuerda y señala al principal enemigo “el celo confiscatorio de los gobiernos frustra la única finalidad noble del dinero, salvaguardar la independencia de la persona”. Por eso se permite Chesterton escribir que “la propiedad es una cuestión de honor. El auténtico antónimo de propiedad es la palabra prostitución”.

domingo, 30 de marzo de 2025

El lenguaje y las obras de los partidos

El lenguaje y las obras de los partidos son muy diferentes según se hallen en la oposición o en el gobierno. En el primer caso halagan cuanto puede auxiliarles para subir al poder, en el segundo recuerdan sus doctrinas y siguen más o menos abiertamente sus instintos. 
El pandillaje es una compañía de seguros mutuos. La fórmula del contrato es “Apóyame, y te dejaré hacer”. Pacto sencillo, pero peligroso, escribe  Jaume Balmes.

lunes, 3 de febrero de 2025

Cuanto más se aproxima el ciudadano a la libertad, en mayor medida puede ampararse en el derecho

Dice R. W. Southem, destacado historiador medieval inglés con sede en la Universidad de Oxford, que “el odio a cuanto no dependía de la norma sino de la voluntad adquirió gran importancia en la Edad Media… Cuanto más se aproximaba el ciudadano a la libertad, en mayor medida podía ampararse en el derecho y menos sujeto se encontraba a la voluntad… El derecho no era el enemigo de la libertad. La libertad fue, por el contrario, fruto de la asombrosa variedad de leyes que poco a poco fueron surgiendo durante este periodo… A cualquier nivel, el ciudadano se acercaba a la libertad acrecentando el número de normas a las que estaba sujeto… Solo cuando la libertad quedó articulada al quedar adscrita a los estados de caballero, burgués o noble, pudo ser observada, analizada y medida… La libertad es creación del derecho y el derecho es la razón en acción. Es la razón la que asigna su condición al ser humano. La tiranía, sea del rey Juan o del Demonio, es consecuencia de la ausencia de ley”(The Making of the Middle Ages, New Haven, 1953)
Adam Ferguson, filósofo, científico social e historiador de la Ilustración escocesa, en Principies of Moral and Political Science (Edimburgo, 1792) escribe que “la libertad no es, como pudiera parecer teniendo en cuenta el origen del término, la total ausencia de freno, sino, por el contrario, la aplicación efectiva de adecuadas limitaciones al comportamiento de todos los miembros integrados en un Estado libre, trátese de magistrados o de meros ciudadanos”. “Solo al amparo de adecuadas restricciones está la persona segura y a cubierto de agresión contra su libertad, hacienda o lícito comportamiento. El establecimiento de un gobierno justo y eficaz es, entre todas las realidades de la sociedad civil, la más esencial para la libertad; porque solo cabe en justicia decir que alguien es libre si el gobierno es lo bastante fuerte como para protegerlo. Deberá, sin embargo, al propio tiempo, hallarse tan sometido a restricciones como sea oportuno para que no pueda abusar de su poder”. 

miércoles, 15 de enero de 2025

Democracia directa

"Somos el pueblo", gritaban los manifestantes en las calles de Alemania del Este, un grito que finalmente los liberaría de un Estado comunista. La voz del pueblo alemán exigió se aplicara un derecho humano fundamental, recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos:"Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos". (Artículo 21.1)"La idea de que la gente ordinaria sea capaz de gobernarse a sí misma es mucho más antigua que la Declaración de los Derechos Humanos de la ONU de 1948", recuerda John Matusaka, autor de numerosos libros en los que evalúa el papel de la democracia directa: "El autogobierno popular es un experimento que sigue dando forma al mundo moderno”. Los países que han adaptado con relativo éxito la democracia directa, como Taiwán, Suiza, EE. UU. y Uruguay; en estos países, las herramientas de democracia directa son mecanismos ascendentes, tienen efectos vinculantes en el proceso legislativo y no pueden ser utilizadas por los cargos electos para aumentar sus propios poderes. 
Históricamente, las propuestas e ideas iniciales para complementar el gobierno representativo con mecanismos de democracia directa se basaron en las prácticas de iniciativa y referéndum de Estados Unidos y Suiza a finales del siglo XIX. Este último país situado en el centro de Europa ha sido calificado a menudo como el partero de la democracia directa moderna. Suiza no inventó la democracia directa, sino que la democracia directa inventó Suiza, mediante una votación pública en 1848 para establecer la Confederación Helvética. En Suiza los líderes legislativos o ejecutivos elegidos no pueden someter un asunto a votación pública. Esto sólo pueden hacerlo los propios ciudadanos, mediante la colecta de firmas ciudadanas o si la ley lo exige, por ejemplo, sobre cambios constitucionales o gastos financieros elevados. La república gemela al otro lado del Océano Atlántico, los Estados Unidos de América experimentan formas mucho más duras y polémicas de aplicar el proceso de iniciativa y referéndum. Introducidas por primera vez en Dakota del Sur y Oregón en torno a 1900, la mayoría de los estados de EE. UU. ofrecen hoy alguna forma de legislación ciudadana directa. Las herramientas de democracia directa se han convertido en un poderoso control de los órganos electos en la mayoría de las ciudades de la Unión, mientras que a nivel nacional Estados Unidos todavía no ha sido capaz de establecer vínculos directos entre el pueblo y el gobierno federal. Como desafío fundamental a la política estadounidense, el uso excesivo de dinero restringe también el acceso a la democracia directa, especialmente en los estados más grandes como California, donde, por ejemplo, ninguna iniciativa ciudadana de ámbito estatal ha llegado a las urnas con recolectores de firmas profesionales.

martes, 26 de noviembre de 2024

Libertad de pensamiento

Las palabras vertidas en la Ética, obra culmen del judío holandés de origen castellano o portugués Baruch Spinoza: “No solo es la libertad de pensamiento compatible con la paz del Estado, sino que suprimirla implica destruir dicha paz. Los gobiernos no deben esforzarse por convertir a los seres humanos en bestias o peleles, sino fomentar que desarrollen sus mentes y cuerpos rodeados de seguridad, empleando su razón sin ninguna especie de grilletes”. Libertad, entonces, para pensar y decidir, y un Estado que proporcione la seguridad precisa para posibilitar el discurrir del juego con reglas limpias, que desarrolle a la vez la menor cantidad de injerencia posible.

jueves, 21 de noviembre de 2024

Un exceso de intervencionismo por parte del Estado es contraproducente

Cuenta Leopoldo Abadía en su libro Cómo funciona economía para Dummies que un exceso de intervencionismo por parte del Estado puede ser  contraproducente; principalmente por tres razones: • Porque muchas veces las medidas que se toman no son fruto del interés común, sino del trapicheo entre distintos partidos políticos. En nuestra España de las autonomías, eso resulta meridianamente claro. Seguro que el “yo te doy mi voto si tú a cambio me construyes una carretera o una línea de AVE” nos suena a todos; que luego en ese AVE, que ha costado una millonada, viajen sólo siete personas es lo de menos. • Porque las medidas del gobierno carecen de competencia que ayude a mejorar la calidad y eficiencia del producto. • Porque las intervenciones del gobierno son, por lo general, lentas y cuando se ponen en acción carecen de la flexibilidad que sí tiene el mercado, por ejemplo, a la hora de ajustar precios.

lunes, 30 de septiembre de 2024

La voluntad del hombre no se quiebra, sino que se reblandece, se somete y guía

Escribe Richard Pipes en su libro Propiedad y libertad que medidas tales como salarios mínimos, control de alquileres y transporte escolar obligatorio, o bien no solucionan los problemas para los que se pusieron en vigor o bien los agravan. Pero existen indicios más preocupantes que hacen pensar que todo el despliegue de medidas sobre el bienestar social, concebidas para abolir la pobreza y la desigualdad, ha sido contraproducente. Desde que comenzó la guerra contra la pobreza en 1965, los gobiernos federales, estatales y locales han gastado más de 5,4 billones de dólares en la lucha contra la pobreza en este país. ¿Cuánto es 5,4 billones de dólares? Es un 70% más de lo que costó la Segunda Guerra Mundial. Por 5,4 billones de dólares usted podría comprar los bienes de las 500 sociedades anónimas de Fortune y todas las tierras cultivables de los Estados Unidos. Sin embargo el índice de pobreza es de hecho más alto hoy en día de lo que era en 1965. (Michael Tanner, The End of Welfare).
El gobierno trabaja de buena voluntad por su felicidad, pero decide ser el árbitro exclusivo de esa felicidad; les garantiza su seguridad, prevé y compensa sus necesidades, facilita sus placeres, gestiona sus principales preocupaciones, dirige su actividad, regula la dejación de propiedades y subdivide sus herencias. ¿Qué queda sino librarlos de todo el trabajo de pensar y de todas las dificultades de la vida? El “principio de la igualdad ha preparado a los hombres para todas estas cosas” y a menudo para que las consideren como beneficios. Después de tener a cada miembro en su puño de hierro, y moldearlo a su voluntad, el poder supremo extiende sus brazos sobre toda la comunidad. Cubre la superficie de la sociedad con una red de regulaciones pequeñas y complicadas, diminutas y uniformes, que ni las mentes más originales ni los individuos más enérgicos pueden desentrañar, para alzarse sobre los demás. La voluntad del hombre no se quiebra, sino que se reblandece, se somete y guía; apenas se obliga a los hombres a actuar por su voluntad, pero constantemente se les restringe su actuación: un poder semejante no destruye, sino que impide la existencia; no tiraniza, pero comprime, exaspera, extingue y atonta al pueblo, hasta que cada nación queda reducida a tan sólo un rebaño de tímidos e industriosos animales, cuyo pastor es el gobierno. ¿Esto es lo que queremos?, pregunta Richard Pipes.

viernes, 9 de agosto de 2024

El precio justo

Nicolás Oresme

Oresme comprendió los perniciosos efectos de la inflación. La pérdida de valor de la unidad monetaria decretada por el gobierno no hace ningún bien, según explicó Oresme, pues interfiere en el comercio y produce un aumento de precios global. Además, enriquece al gobierno a expensas de los ciudadanos. Oresme proponía que el gobierno no interviniese en absoluto en el sistema monetario.Nicolás Oresme (1323 - 1382) fue un genio intelectual perteneciente a la escolástica tardía.

Pierre de Jean Olivi

El fraile franciscano Pierre de Jean Olivi (1248-1298) fue el primero en postular una teoría del valor basada en la utilidad subjetiva. Argumentaba que, en términos económicos, el valor de un producto es el resultado de la valoración subjetiva que los individuos hacen de su utilidad o del deseo que despierta en ellos. El “precio justo” no podía por tanto calcularse sobre la base de factores objetivos como la mano de obra u otros costes de producción. El precio justo resultaba de la relación entre vendedores y compradores en el mercado, donde la apreciación subjetiva de los bienes por parte de los individuos se ponía de manifiesto cuando éstos los compraban o se abstenían de comprarlos a determinados precios. Un siglo y medio más tarde, San Bernardino de Siena, uno de los grandes pensadores de la economía en la Edad Medía, adoptó literalmente la teoría del valor subjetivo de Olivi. ¿Quién habría podido adivinar que la teoría económica del valor correcto se originó a partir de las reflexiones de un fraile franciscano del siglo XIII?

            Bernardino de Siena

Marx no se equivocaba al observar una relación entre el valor de un producto y el valor del trabajo realizado para su producción; ambos fenómenos se hallan a menudo estrechamente relacionados. Su error estriba en que invirtió los términos de la relación causal. El valor de un producto no es el resultado del trabajo invertido en su fabricación. Es el trabajo el que obtiene su valor de la estima que los consumidores conceden al producto final….Cuando Bernardino de Siena y los escolásticos del siglo XVI defendieron la teoría del valor subjetivo, estaban planteando un concepto económico fundamental, anticipando implícitamente uno de los mayores errores económicos del período moderno y refutándolo de paso. Incluso Adam Smith, el mayor defensor del libre mercado y la libre economía, se mostraba ambiguo en su exposición de la teoría del valor, hasta el punto de causar la impresión de que el valor de los productos tenía su origen en el trabajo invertido en su fabricación. Rothbard ha llegado a sugerir que la teoría del valor del trabajo formulada por Smith en el siglo XVIII alimentó la teoría de Marx un siglo más tarde, y que la profesión del economista habría salido mucho mejor parada si el pensamiento económico se hubiese mantenido fiel a la teoría del valor expuesta por los importantes pensadores católicos a los que aquí nos hemos referido. Los economistas italianos y franceses, influidos por los escolásticos, adoptaron ampliamente la posición correcta; fueron los británicos quienes lamentablemente se desviaron hacia líneas de pensamiento que a la postre culminaron en Marx.

martes, 16 de abril de 2024

El Gobierno no tiene que hacer cosas que estén haciendo ya los individuos

En palabras de Keynes, “el gobierno no tiene que hacer cosas que estén haciendo ya los individuos, para hacerlas un poco mejor o un poco peor, sino que tiene que hacer las cosas que no se están haciendo en absoluto”. Iniciativas estatales como la creación del Banco de Inglaterra o, posteriormente, la Sociedad Británica de Radiodifusión (BBC), son buenos ejemplos del tipo de acciones gubernamentales en las que Keynes estaba pensando. En su opinión, el Estado por medio de sus políticas monetarias (tipo de interés a través de la existencia de un Banco Central) y fiscales (manejo de los impuestos a fin de ordenar la demanda y el ahorro) podía ejercer como regulador del juego económico en momentos de contracción de la demanda y la inversión. En conceptos macroeconómicos, para Keynes el incremento del gasto estatal no tenía por qué significar algo catastrófico, sino una manera de permitir que la población obtuviese las ganancias suficientes para tirar de una demanda periclitada, por ejemplo, debido a una crisis especulativa y de sobreproducción como la de 1929. De esta manera, en su opinión, se podría dar salida a amplias producciones acumuladas en stocks imposibles de colocar a nadie, se crearía empleo y se evitaría así la terrible realidad del paro masivo. En realidad, la propuesta Keynesiana estaba destinada a salvar la democracia de corte occidental, ya que la teoría clásica no parecía poder resolver por sí misma la existencia de las innegables crisis periódicas del sistema capitalista.

martes, 27 de febrero de 2024

El radicalismo prospera cuando existe un desajuste entre unas expectativas crecientes y unas oportunidades en declive

El atractivo de una muerte gloriosa y cargada de sentido era especialmente fuerte en los casos en que la opresión estatal y las privaciones económicas frustraban los placeres y alicientes de la vida. Desde Irak hasta Marruecos, los gobiernos árabes habían asfixiado la libertad y habían fracasado claramente a la hora de crear riqueza en un momento en que la democracia y los ingresos personales se disparaban en prácticamente todas las demás zonas del planeta. Arabia Saudí, el más rico de todos, era un país tan claramente improductivo que la extraordinaria abundancia de petróleo no había logrado generar ninguna otra fuente significativa de ingresos; de hecho, si se restaban los ingresos procedentes del petróleo de los países del Golfo, quedaba un balance de doscientos sesenta millones de árabes que exportaban menos que los cinco millones de finlandeses. El radicalismo normalmente prospera cuando existe un desajuste entre unas expectativas crecientes y unas oportunidades en declive. Esto es en particular válido en lugares con una población joven, inactiva y aburrida, donde el arte se empobrece y el entretenimiento (las películas, el teatro, la música) está bajo control o no existe en absoluto, y donde se mantiene apartados a los muchachos de la confortante y socializadora presencia de las mujeres. El analfabetismo adulto seguía siendo habitual en muchos países árabes y la tasa de desempleo era una de las más elevadas de los países en vías de desarrollo. La ira, el resentimiento y la humillación incitaban a los jóvenes árabes a buscar soluciones drásticas. El martirio constituía para aquellos jóvenes una alternativa ideal a una vida con tan escasos alicientes. La posibilidad de una muerte gloriosa atraía al pecador, que sería perdonado, según se decía, en cuanto su sangre comenzara a brotar e incluso vería el lugar que ocuparía en el paraíso antes de morir. Setenta miembros de su familia podrían salvarse de las llamas del infierno gracias a su sacrificio. El mártir que sea pobre será coronado en el cielo con una joya más valiosa que la propia tierra. Y para aquellos jóvenes que procedían de culturas en las que las mujeres estaban encerradas y resultaban inalcanzables para los que carecían de porvenir, el martirio ofrecía los placeres conyugales de setenta y dos vírgenes: “las huríes de ojos oscuros, puras como perlas ocultas”, como las describe el Corán. Aguardaban al mártir con banquetes de carne y fruta y copas del más puro de los vinos.
Aunque obedecían a diferentes motivaciones, compartían la creencia de que el islam, puro y primitivo, sin influencias de la modernidad y no condicionado por la política, sanaría las heridas que el socialismo o el nacionalismo árabe no habían logrado curar. Estaban furiosos, pero no podían hacer nada en sus propios países. No se consideraban a sí mismos terroristas, sino revolucionarios que, al igual que todos los hombres de estas características a lo largo de la historia, se habían visto obligados a actuar por la simple necesidad humana de justicia. Algunos habían sufrido una brutal represión; a otros simplemente les atraían el caos y la sangre. Desde sus inicios, en al-Qaeda había reformistas y había nihilistas. La dinámica entre ellos era irreconciliable y autodestructiva, pero los hechos se sucedían con tanta rapidez que era casi imposible distinguir a los filósofos de los sociópatas.
Referencia: La torre elevada de Lawrence Wright