Mostrando entradas con la etiqueta pacto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pacto. Mostrar todas las entradas

domingo, 30 de marzo de 2025

El lenguaje y las obras de los partidos

El lenguaje y las obras de los partidos son muy diferentes según se hallen en la oposición o en el gobierno. En el primer caso halagan cuanto puede auxiliarles para subir al poder, en el segundo recuerdan sus doctrinas y siguen más o menos abiertamente sus instintos. 
El pandillaje es una compañía de seguros mutuos. La fórmula del contrato es “Apóyame, y te dejaré hacer”. Pacto sencillo, pero peligroso, escribe  Jaume Balmes.

jueves, 28 de noviembre de 2024

Donde no hay ley, no puede haber propiedad privada, ni noción de bien y mal, ni tampoco justicia

Hobbes describió que “el estado de los hombres sin sociedad civil, estado que con propiedad podemos llamar estado de naturaleza, no es otra cosa que una guerra de todos contra todos; y en esa guerra todos los hombres tienen el mismo derecho a todas las cosas”. En este escenario presocial, por tanto, no existe una distinción clara entre lo que es mío y lo que es tuyo. Simplemente, las cosas se arrebatan, es decir, se toman por la fuerza. Donde no hay ley, no puede haber propiedad privada, ni noción de bien y mal, ni tampoco justicia. En tal situación, campan a sus anchas “las dos hijas de la guerra: el engaño y la violencia, o dicho en términos más claros, una brutal rapacidad”. Es, entonces, cuando el hombre muestra más claramente que es un depredador despiadado. Frente a la imagen cristiana de los corderos y los rebaños, Hobbes escoge el animal que es su mayor amenaza, el lobo, y que, como tal, está cargado de gran fuerza simbólica. De ello se sigue que, fuera de la sociedad, el hombre supone un grave peligro para el mismo hombre. Francisco Vitoria dejó escrito que: “Non enim homini homo lupus est, ut ait Ovidius, sed homo”. Es decir, que el hombre no es el lobo del hombre, como dice Ovidio, sino un hombre.
Dice Hobbes que podemos renunciar a los derechos y cómo se pueden transferir a un tercero. Porque, en el fondo, en esto se basa el pacto que funda la sociedad, en despojarnos de una parte de nuestro derecho natural para transferírselo a la persona del soberano. Y esta transferencia supone reducir la propia libertad para, sobre todo, bloquear al contrario, a la competencia, y evitar que pueda hacerse con lo que desea. Si por el contrario se permite que otra persona satisfaga su apetito, se estará ampliando su libertad, ya que le estaremos apartando los obstáculos que bloqueaban su camino. 
Hobbes nos advierte de que se pueden transferir prácticamente todos los derechos excepto el primero, aquel que nos autoriza a protegernos de la muerte, las lesiones y el encarcelamiento. No se puede, por tanto, constreñir esta capacidad del hombre de defender su propia vida. Esta libertad nos legitima, incluso, a cambiar nuestro apoyo político de un soberano a otro, cuando el primero deja de garantizarnos la protección de nuestra integridad física.

miércoles, 21 de agosto de 2024

Sin justicia la ley de la selva reemplazaría a la ley de los hombres

Si fusionamos la justicia y la injusticia, si hacemos igual lo justo y lo injusto y si proclamamos que lo equitativo y lo agraviante concuerdan, ¿a qué reducimos el orden social, sobre qué apoyamos la vida equilibrada, cómo se refrena el exceso y a qué clase de anarquía nos apuntamos? Por más que almas nobles, como la de Sócrates, hayan proclamado preferir sufrir la injusticia a producirla, o por más que con criterio pragmático alguien haya deseado padecer antes la injusticia que soportar el desorden (Goethe), sigue siendo correcta la aseveración clásica de que sin justicia el mundo de la fuerza sustituiría al del pacto y la concordia, y la ley de la selva reemplazaría a la ley de los hombres, pues lo cierto es que si se hicieran coincidir justicia e injusticia las bases mismas de nuestra convivencia se desvanecerían y el más poderoso desorden social quedaría instaurado, escribe Angel Cristóbal Montes.

viernes, 5 de julio de 2024

La ingeniería social y la democracia están reñidas

Una constitución es siempre un pacto sometido a los avatares del paso del tiempo. Si no lo es, si trata de ser un instrumento para realizar ingeniería social, trasformando desde el Estado a la sociedad, lo más probable es que se limite a minar la convivencia y el bienestar. La ingeniería social y la democracia están reñidas desde sus fundamentos. El ejemplo de Cuba y Venezuela está muy presente. 


sábado, 6 de mayo de 2023

Al comenzar el siglo XVII se hunde el hombre aristotélico

El hombre natural y espontáneo es aristotélico, ya que fue Aristóteles quien elevó el realismo a su máxima racionalización. Al comenzar el siglo XVII, se hunde gracias a Galileo la credibilidad, la seguridad y el realismo de Aristóteles; surge la duda sobre la realidad y René Descartes, tras verse atenazado por la duda, la resuelve convirtiéndola en método.
El Estado lo crea todo, la política, la moral y la religión; la Iglesia le debe estar completamente subordinada. Confunde Thomas Hobbes al Estado con el gobierno y aun con la sociedad; confunde el derecho con la moral y con la fuerza del poder coactivo. A la vez que fundamenta al Estado absoluto, Hobbes introduce en el pensamiento moderno la idea de pacto y acentúa totalmente la idea de individualismo; en ese doble sentido es un primer antecedente de la doctrina liberal y su influjo en la época de la Ilustración fue muy considerable. Pero como sucede a otros precursores del liberalismo, de su doctrina pueden extraerse también claros antecedentes de totalitarismo.

                                             

David Hume piensa que la percepción moral corresponde más al sentimiento que al entendimiento, con lo que su moral se inclina al hedonismo. Prescinde de Dios pero tal vez se halla más cerca del deísmo que del ateísmo; le impresiona el orden del universo como huella de una creación y ordenación divina; y si bien no admite una demostración formal de la existencia de Dios tampoco acepta la demostración de su inexistencia. Su contribución más importante al pensamiento político es su teoría de la naturaleza humana, común a todos, en la que se funda una nueva concepción,plenamente secularizada, del llamado derecho natural o conjunto de obligaciones morales no basadas en la ley eterna de los escolásticos sino en la naturaleza del hombre.
Juan Altusio, en su Politica methodice digesta (1663) sintoniza con la posición antimonárquica de los hugonotes o calvinistas franceses; y funda el entramado político sobre el contrato y no sobre la religión. Considera la asociación de los hombres como un hecho natural, corroborado por un contrato político (de gobernante y pueblo) y un contrato social, de los individuos para la convivencia.


lunes, 24 de enero de 2022

El pacto sobre la violencia pública es desaprobar su manifestación pero legitimar su empleo


La cultura occidental no sería lo que es si no respetase por igual al portador legal de armas y a quien considera que llevar armas es algo intrínsecamente contrario a la ley. Nuestra cultura aspira al pacto, y el pacto al que ha llegado respecto a la problemática de la violencia pública es desaprobar su manifestación pero legitimar su empleo. El pacifismo ha sido relegado a un ideal y el uso legal de las armas, bajo un estricto código de justicia militar integrado en un corpus de leyes humanitarias, ha sido aceptado por necesidades prácticas, observa el historiador británico John Keegan.

sábado, 13 de abril de 2019

Las libertades no están preservadas de posibles abusos



Nadie ha dicho que las libertades, en su bondad jurídica radical, estén preservadas de todo abuso posible; el más elemental realismo nos apercibe de su posible abuso; abuso que es contrario en sí mismo a la propia esencia de la libertad, en lo que tiene de restrictivo de la libertad del otro, con cuyo acuerdo se constituye el pacto de derechos y libertades en que consiste toda democracia. Roto el pacto, se altera sustancialmente el sentido de la democracia; de tal forma, pues, que la misma democracia que proclama la necesidad de respetar e incluso fomentar la libertad y el pluralismo tiene que proveerse de instrumentos que impidan su propia negación por abuso de una de las partes; de ahí la existencia de códigos penales y de leyes que articulan el ejercicio de la libertad en el intento de optimizar las posibilidades de su práctica para todos a la vez.

lunes, 15 de enero de 2018

Las leyes son como las telas de araña.

Solón.
Un escita llamado Anacarsis visitó Atenas en el siglo VI a. J. C. y se enteró de que Solón estaba preparando un código para el gobierno de la República. Comentó: “Las leyes son como las telas de araña; las moscas pequeñas allí quedan presas pero las grandes rompen la trama”.

La periodista Pilar Urbano en su último libro: La pieza 25: Operación salvar a la Infanta (Esfera de los libros),  detalla sus conversaciones con el juez Castro y otras fuentes cercanas al caso Nóos, que incluyen pactos en la sombra que no aparecen en los 71.000 folios del sumario y que pretendían dejar a la hija de los Reyes eméritos fuera de este asunto.
Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin abandonan los juzgados
La Audiencia Provincial de Palma compuesto por tres magistradas decidió absolver a Cristina de Borbón, de la que solo admitió participación a título lucrativo. Sobre este respecto, Urbano considera que tanto para ella como para el juez Castro, que dirige una instrucción durante cinco años, el fallo de las magistradas “tenía muchos fallos”.

El juez José Castro
Pilar Urbano agrega que “la Infanta mantuvo el dominio de sí misma y mucha inteligencia” y que “ella fue cooperadora indispensable”, una afirmación que ilustra con una frase del juez Castro: “Siempre pensé que la infanta no solo estaba en el ajo de la trama y sus enjuagues, sino que era la eminencia gris. Eso sí, muy discreta, muy gris. Y lo plasmé en mis Autos”.

“Nunca en la historia jurídica española un fiscal se había opuesto a que el juez practicara una diligencia de prueba como era tomar declaración a la Infanta”, concluye la autora.

miércoles, 3 de enero de 2018

Debemos liberarnos de la prisión de los negocios y de la política.

Epicuro opinaba que debemos liberarnos a nosotros mismos de la prisión de los negocios y de la política y añadía que algunos deseos son naturales y necesarios, algunos son naturales pero no necesarios, otros no son naturales ni necesarios, sino sólo debidos a la imaginación enfermiza.