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sábado, 12 de septiembre de 2026

Los políticos constantemente utilizan la ambigüedad como forma de engaño

“Los políticos constantemente utilizan esta forma de engaño (la ambigüedad), cuando sus posibles votantes les piden que revelen sus compromisos de futuro. Para obtener su apoyo, necesitan decir lo que ellos quieren escuchar, pero sin quedar comprometidos en una posición falsa de la que luego les sería imposible retractarse. Para hacerlo, a menudo emplean mensajes llenos de vaguedades, anfibologías y eufemismos. El engaño mediante la omisión de la verdad tiene muchas ventajas respecto a la mentira. Por una parte, permite esquivar el estigma cultural de la mentira, rebajando la presión moral sobre el individuo (arrepentimiento, culpa, miedo al castigo etc.). Por la otra, permite obtener los beneficios de hacer trampa evitando sus consecuencias sociales negativas (posibles represalias de la víctima, desconfianza, exclusión del grupo etc.)”. The ethics of deception de Diego Rubio 


viernes, 1 de mayo de 2026

La política y la vergüenza suelen caminar en sentidos contrarios

Los políticos son muy dados a sentir vergüenza por actos ajenos, escribía el periodista Javier Somalo. La prueba de que nunca la sienten en carne propia es que jamás dimiten. Usan la vergüenza como marca, como tacha acusatoria ante algún acto que no les agrada y, sobre todo, ante aquello que contraviene sus planes para acceder al poder, que les supera, que recorta las distancias. La política y la vergüenza suelen caminar en sentidos contrarios. Se argumenta que la pérdida de la vergüenza, entendida como el desprecio por la opinión pública sobre uno mismo, permite la mentira y el engaño a los electores.


domingo, 15 de marzo de 2026

Yo lo he visto, afirma el ciudadano cuando lo que realmente ha visto es algo elaborado artificialmente

En España, si analizamos el conflicto catalán, debemos cuestionarnos sobre cuál es la dimensión de las mentiras establecidas y las manipulaciones legitimadas de los dos bandos en el conflicto y cuál es la construcción de la realidad en el doble eje independentismo/españolismo. ¿Cuáles son las verdades y cuáles las mentiras de ambos lados? Se ha comprobado que alrededor de los hechos acaecidos en Cataluña con motivo del referéndum de independencia del 1 de octubre de 2017 se fusionaron imágenes reales con imágenes falsas. Ésta es una práctica muy habitual en un mundo como el de hoy que no coloca significativas barreras para la manipulación de imágenes digitales. El resultado es que el usuario de redes, el espectador de televisión, no toma conciencia del engaño, desconoce que le están mintiendo. Existe una tendencia a creer en la verosimilitud de lo audiovisual por mostrarse como una testificación, una demostración de que algo de verdad está sucediendo. “Yo lo he visto”, afirma el engañado ciudadano cuando lo que realmente ha visto no es sino algo construido, elaborado artificialmente, un relato creado ad hoc para servir los intereses ideológicos de un sector u otro. Una mentira…. En la generación de esta falsedad, el miedo es una de las herramientas fundamentales. El miedo al diferente y la expulsión de lo distinto están presentes en muchos de los relatos de posverdad que tenemos en la actualidad, en diferentes contextos, distintos países y situaciones diversas. El recurso al miedo como factor emocional clave en la generación de posverdad en numerosos partidos políticos europeos. El miedo es especialmente efectivo en las redes, donde se combina con la familiaridad. Una relación de proximidad entre sujeto y origen de la información le otorga verosimilitud a los relatos. Cuando una información falsa compartida en las redes sociales procede de alguien que nos resulta cercano, su credibilidad aumenta de forma exponencial. En este contexto, entendemos la familiaridad como la proximidad que mantienen sujeto y fuente de información no necesariamente desde el punto de vista del parentesco, sino también desde su conexión ideológica o desde la pertenencia a un mismo grupo de afinidad. Que la fuente de una información falsa tenga algún tipo de conexión o relación de similitud con nosotros, o si pertenece a nuestro mismo grupo, hace que sintamos una relación de identificación con ella. A la vez, sentirnos identificados con la fuente de la información es también un poderoso motor de verosimilitud y de legitimación de la mentira, escriben David García-Marín y Roberto Aparici.

sábado, 7 de febrero de 2026

Peregrinación de la Gracia

Tomás Cromwell

Escribe G. K. Chesterton en Breve historia de Inglaterra que “Tomás Cromwell, no tardó en ser identificado como el tirano, y lo cierto es que convirtió rápidamente el gobierno en una pesadilla. El movimiento popular fue reducido en parte por la fuerza; y hay un toque de militarismo moderno en el hecho de que los encargados de hacerlo fueran cínicas tropas profesionales, procedentes de países extranjeros y contratadas para destruir la religión inglesa. Pero, al igual que ocurrió con la vieja revuelta popular, la derrota se logró ante todo por medio del engaño. Tal como sucedió con el antiguo levantamiento, el motín tuvo el éxito suficiente para forzar al gobierno a parlamentar; y el gobierno tuvo que recurrir al sencillo procedimiento de calmar a la gente con promesas y después quebrantar, primero las promesas y luego a la gente, tal como hemos visto hacer tantas veces a los políticos actuales cuando tienen que enfrentarse a una huelga general. La revuelta adoptó el nombre de Peregrinación de la Gracia, y en la práctica su programa se reducía a la restauración de la vieja religión.”

Peregrinación de la Gracia
“La historia nos cuenta que, pocos años después, las relaciones de la Corona con sus nuevos servidores cambiaron por completo hasta el punto de horrorizar al mundo; y el hacha que había sido santificada con la sangre de Moro y contaminada con la de Cromwell volvió a caer, por orden de uno de los descendientes de ese mismo esclavo, para matar a un rey inglés. La marea que irrumpió así a través de la grieta y acabó por arrastrar al rey y a la Iglesia fue la revuelta de los ricos y, en particular, la de los nuevos ricos. Utilizaron el nombre del rey y no podrían haber triunfado sin su poder, pero el efecto final fue como si hubieran saqueado la Corona después de saquear los monasterios. Sorprendentemente, considerando el nombre y la teoría en que se sustentaba, solo una ínfima parte de la riqueza continuó en manos reales. El caos aumentó, sin duda, por el hecho de que Eduardo VI ascendiera al trono siendo solo un niño, verdad que se pone de manifiesto en la dificultad de trazar una línea de separación entre los dos reinados. Al enlazar con la familia Seymour y lograr así tener un hijo, Enrique le proporcionó también al país el prototipo de familia poderosa dispuesta a gobernar exclusivamente mediante el pillaje. Durante los años de impotencia del rey niño, aconteció una tragedia tremenda y antinatural, la ejecución de un Seymour por su propio hermano, y el Seymour vencedor figuró desde entonces como Lord Protector, aunque ni él mismo supiese a quién estaba protegiendo, ya que ni siquiera cuidaba de su propia familia. En cualquier caso, no es exagerar demasiado decir que las cosas humanas quedaron desprotegidas ante la avaricia de aquellos protectores caníbales. Hablamos de la disolución de los monasterios, pero lo que ocurrió fue la disolución de toda la vieja civilización. Los leguleyos y los lacayos y los prestamistas, los más mezquinos entre los afortunados, saquearon el arte y la economía de la Edad Media como unos ladrones desvalijando una iglesia. Sus nombres (cuando no se los cambiaron) llegaron a ser los de los grandes duques y marqueses de nuestros días. Pero si recorremos la historia con la mirada, tal vez el acto de destrucción más esencial ocurriera cuando la gente armada de los Seymour y otros semejantes pasó de saquear los monasterios a saquear los gremios.” 

jueves, 28 de noviembre de 2024

Donde no hay ley, no puede haber propiedad privada, ni noción de bien y mal, ni tampoco justicia

Hobbes describió que “el estado de los hombres sin sociedad civil, estado que con propiedad podemos llamar estado de naturaleza, no es otra cosa que una guerra de todos contra todos; y en esa guerra todos los hombres tienen el mismo derecho a todas las cosas”. En este escenario presocial, por tanto, no existe una distinción clara entre lo que es mío y lo que es tuyo. Simplemente, las cosas se arrebatan, es decir, se toman por la fuerza. Donde no hay ley, no puede haber propiedad privada, ni noción de bien y mal, ni tampoco justicia. En tal situación, campan a sus anchas “las dos hijas de la guerra: el engaño y la violencia, o dicho en términos más claros, una brutal rapacidad”. Es, entonces, cuando el hombre muestra más claramente que es un depredador despiadado. Frente a la imagen cristiana de los corderos y los rebaños, Hobbes escoge el animal que es su mayor amenaza, el lobo, y que, como tal, está cargado de gran fuerza simbólica. De ello se sigue que, fuera de la sociedad, el hombre supone un grave peligro para el mismo hombre. Francisco Vitoria dejó escrito que: “Non enim homini homo lupus est, ut ait Ovidius, sed homo”. Es decir, que el hombre no es el lobo del hombre, como dice Ovidio, sino un hombre.
Dice Hobbes que podemos renunciar a los derechos y cómo se pueden transferir a un tercero. Porque, en el fondo, en esto se basa el pacto que funda la sociedad, en despojarnos de una parte de nuestro derecho natural para transferírselo a la persona del soberano. Y esta transferencia supone reducir la propia libertad para, sobre todo, bloquear al contrario, a la competencia, y evitar que pueda hacerse con lo que desea. Si por el contrario se permite que otra persona satisfaga su apetito, se estará ampliando su libertad, ya que le estaremos apartando los obstáculos que bloqueaban su camino. 
Hobbes nos advierte de que se pueden transferir prácticamente todos los derechos excepto el primero, aquel que nos autoriza a protegernos de la muerte, las lesiones y el encarcelamiento. No se puede, por tanto, constreñir esta capacidad del hombre de defender su propia vida. Esta libertad nos legitima, incluso, a cambiar nuestro apoyo político de un soberano a otro, cuando el primero deja de garantizarnos la protección de nuestra integridad física.

lunes, 28 de octubre de 2024

El clientelismo

El clientelismo es un sistema caracterizado por unos políticos o dirigentes que otorgan favores, dádivas o privilegios a ciertas personas, o grupos concretos, a cambio de apoyo para obtener el poder o mantenerse en él. Este intercambio de favores necesita mecanismos que permitan una elevada dosis de discrecionalidad y arbitrariedad en las decisiones públicas para poder beneficiar a algunos grupos a costa de otros como normas complejas cuya puesta en práctica resulte discutible, leyes que no se apliquen generalmente pero puedan usarse a voluntad, a modo de chantaje o extorsión, etc. En este contexto de favoritismo desaparece la teórica igualdad de los ciudadanos ante las decisiones del poder. 
En las sociedades sometidas al Estado, la vigencia de los valores queda a expensas de los incentivos que dimanan de las instituciones, sea formalmente como leyes, sea informalmente como la cultura y los hábitos promovidos por la clase dirigente y asimilados por el resto. Si los dirigentes trasladan a la opinión pública la idea de que la Justicia es intencionadamente arbitraria, que las relaciones personalistas o los privilegios están por encima de los conocimientos, el mérito y el esfuerzo, que el engaño y la mentira son recursos legítimos y que la corrupción o el latrocinio, lejos de ser perseguidos, pueden proporcionar suculentos réditos, los valores éticos se convierten en una pesada carga. Pero no desaparecen, pues, por grave que sea la degradación, la gente aún distingue el bien del mal, lo correcto de lo incorrecto.
Referencia: Catarsis (Javier Benegas;Juan M. Blanco)

jueves, 15 de agosto de 2024

Se lo llevó, dice la Sabiduría, para que la maldad no pervirtiera su inteligencia o el engaño sedujera su alma

                                         John H. Newman


                          
No os extrañéis cuando veáis que los buenos y generosos, o los celosos y llenos de obras excelentes son tomados por Dios en mitad de su camino. Es difícil de entender. Pero quién sabe si no habrán sido arrebatados "a facie malitiae", y librados así de un mal futuro. “Se lo llevó, dice la Sabiduría, para que la maldad no pervirtiera su inteligencia o el engaño sedujera su alma; pues la fascinación del mal empaña el bien, y los vaivenes de la concupiscencia corrompen la mente inocente. Alcanzó en breve la perfección y en corto tiempo llenó largos años. Su alma era del agrado del Señor; por eso se apresuró a sacarle de entre la maldad. Lo ven las gentes y no lo comprenden; no caen en cuenta que los elegidos del Señor encuentran gracia y misericordia, y que Él visita a sus santos” (cfr. Sap IV, 11-15). Duro es soportar que tal hombre desaparezca. Es cruel para los amigos, triste incluso para los extraños, y sorprendente para el mundo. Y sin embargo es mucho mejor morir así que permanecer vivo para un día de pecado.
Referencia: Discursos sobre la fe del Cardenal John H. Newman


martes, 9 de julio de 2024

Traición y mentira

La verdad es el alma de los honestos.
La mentira, el alma de los cobardes.
La traición, el alma de los miserables.
Víctor Hugo
La mentira y la falsedad tienen siempre fecha de vencimiento, pues necesitan de muchas circunstancias para sostenerse. Esto acaba convirtiéndose en una espiral de enormes dimensiones que el mentiroso no puede manejar. Es más, estudios como el llevado a cabo por los doctores Bella DePaulo y Robert Rosenthal señalan que solo las personalidades más maquiavélicas mantienen con efectividad las mentiras.No obstante, aunque es muy difícil que una mentira se sostenga en el tiempo, es muy normal que nos mantengan engañados. Puede que tengamos muchos indicios pero lo más probable es que los vínculos afectivos que mantenemos nos cieguen.
Traicionar a las personas que te quieren es uno de los actos más detestables que puede llevar a cabo el ser humano. Es difícil sobreponerse a su descubrimiento, pues en sí mismo el engaño alberga la capacidad de destruir por completo nuestro mundo.Una persona traicionada es más que una persona dolida. Es alguien que se ha quedado sin norte, que ha perdido su brújula, que no comprende, que siente una angustiosa confusión, que tiene que derruir su hogar, que no sabe donde guardar sus sentimientos y que se cree profundamente estúpido.


miércoles, 29 de mayo de 2024

El síndrome de Pinocho

Kant, que defiende que debe decirse la verdad aun a sabiendas de que puede acarrear el sacrificio de un inocente; o san Agustín, que sentencia que mentir equivale a perder la vida eterna y que nunca debe optarse por el engaño, ni siquiera para salvar la vida……España no hace mucho caso ni de Kant ni de san Agustín, pues permite que el imputado no diga nada o haga ostentación de flagrante falta de sinceridad para defenderse; incluso que señale sin problemas con su dedo acusador a otro que pasaba por allí como culpable del delito que cometió, lo que se ajusta bastante bien a nuestra naturaleza, más allá de planteamientos filosóficos. Al final del procedimiento, en el acto supremo de la práctica de la búsqueda de la verdad por medio de la ley, la sentencia pone en negro sobre blanco una certeza, creyendo a unos que dicen una cosa y no tomando en consideración lo que exponen otros. Pero todos los juristas reconocen que se trata, sólo, de la “verdad judicial”, una aproximación, no “la verdad”, porque la verdad integral es inabarcable para el juicio.
Se ha descrito un trastorno bautizado como el síndrome de Pinocho, que no se caracteriza porque a alguien le crezca la nariz en cuanto profiere un embuste (lo cual sería muy práctico), sino porque no saben hablar sin incluir una trola en su discurso. Además, es que no lo pueden evitar, por eso es enfermizo. Detrás de estas personalidades, según describen los manuales, se esconden rasgos autodestructivos porque no afrontan los problemas, sino que los cubren con un tupido manto de farsa y autoengaño. En ellos hay problemas de autoestima, inseguridad y carencias afectivas, pero la buena noticia es que tiene tratamiento terapéutico, que evitará que la calle esté poblada de grandes apéndices nasales. Maticemos que aunque lo tratemos distendidamente, la mentira patológica puede ser dramática. El descubrir que el mundo en que se vive es irreal, o que te han pillado en una farsa puede conducir a que el mentiroso reaccione con agresividad o violencia.
Referencia:Viaje por las mentiras de la Historia Universal de Santiago Tarín.

viernes, 17 de mayo de 2024

¿Puede la corrupción volverse normal?

Texto del papa Francisco:
¿Puede la corrupción volverse normal,me pregunto? Desgraciadamente sí. Se puede respirar el aire de la corrupción como se respira el oxígeno. “Pero eso es normal; si quieres que haga esto de prisa, ¿cuánto me das?”. Es normal, pero es malo, ¡no es bueno! ¿Qué le allana el camino? Una cosa, la despreocupación que apunta sólo al cuidado de uno mismo, ese es el paso que abre la puerta a la corrupción que hunde la vida de todos. La corrupción se beneficia mucho de esa mala indolencia. Cuando una persona está bien con todo y no se preocupa por los demás; esta ligereza ablanda nuestras defensas, nubla nuestra conciencia y nos convierte,incluso involuntariamente, en cómplices. Porque la corrupción no siempre va sola, una persona siempre tiene cómplices. Y la corrupción siempre se propaga, se extiende.
La vejez está en condiciones de captar el engaño de esta normalización de una vida obsesionada por el goce y vacía de interioridad. Vida sin pensamiento, sin sacrificio, sin interioridad, sin belleza, sin verdad, sin justicia, sin amor, todo eso es corrupción. La especial sensibilidad de los viejos, de la vejez por las atenciones, pensamientos y afectos que nos hacen humanos, debe volver a ser vocación para muchos. Y será una elección de amor de los mayores hacia las nuevas generaciones. Seremos nosotros los que demos la alarma, la alerta. “Cuidado, esto es corrupción, no te lleva a nada”. La sabiduría de los viejos se muy necesario hoy para ir contra la corrupción. La bendición de Dios elige la vejez, por este carisma tan humano y humanizador. ¿Qué sentido tiene mi vejez? Cada uno de nosotros, los viejos, podemos preguntarnos. El sentido es este, ser un profeta de la corrupción y decir a los demás,“¡Detente, yo fui por ese camino y no te lleva a ninguna parte! Ahora te cuento mi experiencia”. Los ancianos debemos ser profetas contra la corrupción, como Noé fue el profeta contra la corrupción de su tiempo, porque era el único en quien Dios confiaba. Os pregunto a todos ¿está abierto mi corazón para ser un profeta contra la corrupción de hoy? Hay algo malo, cuando los ancianos no han madurado y envejecen con los mismos hábitos corruptos de los jóvenes. Pensemos en el relato bíblico de los jueces de Susana, son el ejemplo de una vejez corrupta.

domingo, 3 de diciembre de 2023

Cartas del diablo a su sobrino de Lewis podría ser catalogada como un exponente moderno de la psicología de la tentación

C.S. Lewis publicó semanalmente en un periódico sus famosas Cartas del diablo a su sobrino durante la Segunda Guerra Mundial. La obra nunca ha dejado de editarse y, ya libre de derechos de autor, se mantiene tan viva y provocativa como entonces. Es un clásico."Esta obra de Lewis podría ser catalogada como un exponente moderno de la psicología de la tentación", escribe el obispo Jose Ignacio Munilla. "Demostró ser un verdadero conocedor del espíritu humano, al tiempo que un cristiano experimentado en hacer frente a las tentaciones del maligno”. "En estas cartas encontramos un recurso muy valioso para desenmascarar las estrategias de engaño del diablo; alguien dijo que una tentación desenmascarada es una tentación medio vencida", escribe Munilla. El hilo conductor de las cartas es un diablo veterano llamado Escrutopo que escribe cartas a su sobrino, diablo novato, explicándole cómo debe tentar a su paciente, el humano que se le ha encomendado hundir en el pecado.

C.S. Lewis


El diablo Escrutopo ya señala la eficacia de las técnicas que hoy llamamos posmodernidad:"tu hombre se ha acostumbrado desde que era un muchacho a tener dentro de su cabeza, bailoteando juntas, una docena de filosofías incompatibles; ya no piensa si las doctrinas son ciertas o falsas, sino académicas o prácticas, superadas o actuales, convencionales o implacables. La jerga, no la argumentación, es el mejor aliado en la labor de mantenerle apartado de la iglesia".La tarea del diablo, insiste el veterano tentador, es complicar las cosas, evitar lo concreto, hacer que todo sea evanescente y teórico, sueños, planes, recuerdos tergiversados y fantasías, y mantener al hombre lejos del bien concreto del día a día. En la carta XXII, conocemos que el humano en cuestión se enamora de una chica cristiana de verdad. "Vaya cristiana", escribe el diablo muy molesto; "una señorita vil, escurridiza, boba, recatada, lacónica, ratonil, acuosa, insignificante, virginal, prosaica”. Peor aún, "parece una mosquita muerta y sin embargo tiene ingenio satírico. El tipo de criatura que me encontraría divertido ¡a mí!", se indigna. A continuación, el demonio enumera enfadado un montón de cosas buenas y agradables que Dios ha creado y que no son pecado en sí, “dormir, lavarse, comer, beber, hacer el amor, jugar, rezar, trabajar... todo ha de ser retorcido para que nos sirva de algo a nosotros, los demonios”. Munilla comenta: "todas las cosas naturales de la vida, bien hechas, conllevan placer; Dios les ha concedido un placer, y el demonio no tiene otra estrategia que intentar retorcerlo, para llevarlo a su terreno”.

sábado, 12 de agosto de 2023

La lucha interior que le supuso a Camus el aceptar la indicación de su abuela de que mintiera

Albert Camus

Camus describe magistralmente la lucha interior que le supuso aceptar la indicación de su abuela de que mintiera para conseguir el empleo y que, llegado el fin de las vacaciones, dijera que no volvía porque trabajaría con su tío. No pudo mentir y lloró ante su patrón. Incluso no quería aceptar la paga como castigo por su engaño. Mentir para tener el derecho de no tomarse vacaciones, trabajar lejos del cielo, del verano y del mar, que amaba tanto, y mentir otra vez para tener el derecho de volver al Liceo, esta injusticia le atenazaba el corazón hasta matarlo. (Camus 1996 e: 646).


lunes, 27 de abril de 2020

El estado de Missouri en Estados Unidos demanda a los líderes de China



El estado de Missouri en Estados Unidos demanda a los líderes de China sobre el coronavirus COVID-19, buscando la reparación por daños por lo que describió como engaño deliberado y acciones insuficientes para detener la actual pandemia.“El gobierno chino mintió al mundo sobre el peligro y la naturaleza contagiosa de COVID-19, ocultó información crucial, arrestaron a denunciantes y negó la transmisión entre humanos pese a las pruebas crecientes”, alegó en esta acción el fiscal general de Missouri, Eric Schmitt.


Además, la Fiscalía de Missouri acusa a China de “destruir investigación médica crucial, permitir que millones de personas se expusieran al virus e incluso acaparar Equipamiento de Protección Individual (EPI), causando así una pandemia global que era innecesaria y prevenible”.El escrito sostiene que hacia finales de diciembre funcionarios de la sanidad china tenían pruebas “serias” de la transmisión entre humanos, pero aún así no informaron del brote a la Organización Mundial de la Salud (OMS) hasta el 31 de ese mes, sin mencionar que se contagiaba entre las personas. “COVID-19 ha hecho un daño irreparable a países de todo el globo, ocasionando enfermedad, muerte, perturbación en la economía y sufrimiento humano", dijo Schmitt en la nota. “Deben hacerse responsables de sus acciones”, dijo.


Es la primera demanda estatal de este tipo se produce en medio de llamamientos en el Congreso estadounidense para castigar a China y de una campaña del presidente Donald Trump para centrarse en el papel de Beijing. Las posibilidades de éxito de la demanda están lejos de fructificar, ya que la ley estadounidense, bajo el principio de inmunidad soberana, generalmente prohíbe acciones judiciales contra gobiernos extranjeros. Missouri abordó el tema demandando a las autoridades del gobernante Partido Comunista, argumentando que no es formalmente un órgano del Estado chino.

Fuente: Infobae, AFP y EFE

miércoles, 12 de febrero de 2020

Sin ley ni siquiera el más fuerte estaría a salvo durante mucho tiempo


Cuenta el filósofo británico Nigel Warburton que en este mundo sin ley ni siquiera el más fuerte estaría a salvo durante mucho tiempo. Todo el mundo ha de dormir; y cuando estamos dormidos somos vulnerables a los ataques. Incluso el más débil, si es suficientemente astuto, podría destruir al más fuerte. Podrías pensar que un modo de evitar que te maten es unirte a algunos amigos. El problema es que no podrías estar seguro de quién es de fiar. Aunque otros hayan prometido ayudarte, en alguna ocasión quizá les puede convenir romper su promesa. Sin un nivel básico de confianza, cualquier actividad que requiera cooperación, como cultivar comida a gran escala o construir algo, sería imposible. No sabrías cuándo te están engañando hasta que fuera demasiado tarde, y para entonces quizá ya te habrían clavado literalmente un cuchillo en la espalda. Y no habría nadie que castigara a la persona que te ha apuñalado. Tus enemigos podrían estar en todas partes. Vivirías con el miedo constante de un ataque, una perspectiva no muy atractiva. 



La solución, argumentará Hobbes, sería poner al mando a alguien poderoso o a un parlamento. Los individuos en el estado de naturaleza tendrían que aceptar un contrato social, un acuerdo mediante el que renunciarían a algunas de sus peligrosas libertades a cambio de seguridad. Sin lo que él llamó una soberanía, la vida sería una especie de infierno. Esta soberanía tendría derecho a infligir severos castigos a todo aquél que no siguiera unas normas. Hobbes creía que había ciertas leyes naturales que reconoceríamos como importantes, como que deberíamos tratar a los demás tal y como esperamos que nos traten a nosotros. Las leyes no sirven de nada si no hay alguien o algo suficientemente fuerte para hacer que todo el mundo las cumpla. Sin leyes, y sin una soberanía poderosa, la gente que viviera en el estado de naturaleza terminaría muriendo de forma violenta.

domingo, 11 de noviembre de 2018

Creer que somos buenos porque sentimos cosas es un tremendo engaño.

Sentimientos.
Creer que somos buenos sólo porque sentimos cosas es un tremendo engaño. Hay personas que se sienten capaces de un gran amor sólo porque tienen una gran necesidad de afecto, pero no saben luchar por la felicidad de los demás y viven encerrados en sus propios deseos. En ese caso, los sentimientos distraen de los grandes valores y ocultan un egocentrismo que no hace posible cultivar una vida sana y feliz en familia.
Muchas veces uno de los cónyuges no necesita una solución a sus problemas, sino ser escuchado. Tiene que sentir que se ha percibido su pena, su desilusión, su miedo, su ira, su esperanza, su sueño. Es necesario escuchar con paciencia y atención, hasta que el otro haya expresado todo lo que necesitaba. En lugar de comenzar a dar opiniones o consejos, hay que asegurarse de haber escuchado todo lo que el otro necesita decir.



lunes, 26 de marzo de 2018

El mito del mejor de los mundos posibles ha resultado ser eso, un mito.

La ciencia y la técnica sin Dios transforman la Tierra en un espantoso caos y, al mismo tiempo, en una espantosa cárcel, cuya salida no se ve, escribe el filósofo Giovanni Reale. 

Dice el filósofo y sociólogo de origen sefardí Edgar Morin, que la voluntad de instaurar la salvación de la Tierra no sólo no ha salvado la Tierra, sino que ha instalado en ella un infierno. El mito de la salvación terrenal siempre ha resultado ser un engaño. Deseábamos ciertamente un mundo mejor, pero hemos obtenido el peor. El mito del mejor de los mundos posibles ha resultado ser eso, un mito, y la razón que lo perseguía ha acabado extremándose en su ansia de dominio, convirtiéndose en disparatada, destructiva y no constructiva.

martes, 13 de febrero de 2018

Prejuicio racista.

El engaño moral asigna a las diferentes razas, sin suficiente fundamento, un orden jerárquico según una escala de valores. La falacia científica consiste en suponer un estrato biológico profundo que determina físicamente no sólo el aspecto externo, sino también imaginadas cualidades mentales y morales de las distintas razas. 



El grave error, al que no escapó Darwin, de la ciencia y la política del XIX y parte de la del XX fue sucumbir a la doble falacia racista. Muestra de ello es este singular testimonio de Abraham Lincoln: “Existe una diferencia física entre las razas blanca y negra que, en mi opinión, impedirá siempre que ambas convivan en condiciones de igualdad social y política. Y en la medida en que no pueden vivir de esa manera, pero han de seguir juntas, una debe ocupar la posición superior y otra la inferior, y yo, como cualquier otro hombre, prefiero que dicha posición superior sea asignada a la raza blanca”·. Las consecuencias del prejuicio racista, que pudo poner semejantes palabras en boca del campeón de la lucha contra la esclavitud de los negros en Norteamérica, cobrarían realidad en la triste historia del colonialismo europeo, los crímenes nazis o el apartheid sudafricano.

sábado, 10 de junio de 2017

Debemos ir más allá hasta ver qué hay tras las apariencias

Socrates.
Para saber lo que es la justicia, Sócrates proponía llegar a la definición mediante el diálogo; si llegamos a descubrir la definición de justicia, es decir, lo que es la justicia, habremos alcanzado lo común y objetivo. Esa definición, pensaba Sócrates, se encuentra de forma innata en la mente o en el alma, pero ¿cómo ha llegado a estar allí? Platón dice que ha llegado a la mente porque existe en un mundo aparte sólo accesible a la inteligencia. Ese mundo de las ideas se ordena jerárquicamente, a la manera de una monarquía. Por encima de todas se encuentra la idea suprema de Bien, en la que se condensa la plenitud de ser y de perfección. La idea de Bien es la idea de las ideas, la causa, el fin y la razón última de la que participan las demás cosas. Platón la representaba con la imagen del Sol. Para explicar su pensamiento, Platón ideó una alegoría, conocida como el
Platón.
mito de la caverna, en la que compara a los hombres con prisioneros que nunca han visto la luz del Sol y permanecen encadenados en el fondo de una cueva, de espaldas a la única abertura que comunica con el exterior. Los prisioneros tienen a su espalda un muro elevado y sólo pueden oír las voces de los hombres que pasan tras él transportando diversos objetos en sus cabezas. Esos objetos, gracias a un fuego que arde a la entrada, proyectan, al modo de las sombras chinescas, sus reflejos sobre la pared del fondo de la cueva y los prisioneros sólo pueden ver esas imágenes. En este estado permanecen hasta que alguien los libere de las cadenas y les haga ver el engaño. Entonces podrán contemplar los objetos reales (las ideas) y salir al exterior, donde brilla el Sol (idea de Bien). De forma similar vivimos los seres humanos. Mientras nos dejamos encadenar por nuestros sentidos, solamente podemos ver las cosas sensibles, que no son sino imágenes o sombras de la verdadera realidad. Pero gracias al ejercicio de la dialéctica, del diálogo filosófico, somos capaces de liberarnos de las cadenas, de ver más allá y de contemplar el mundo verdaderamente real.




Platón nos invita a  que no nos tenemos que conformar con lo que captan nuestros sentidos, sino que debemos ir más allá hasta ver qué hay tras las apariencias, hasta descubrir lo suprasensible que es la causa de lo sensible. Los prisioneros que no logran desatarse y siguen pensando que lo real son las sombras no pueden hacer ciencia, sólo pueden dar opiniones diversas.

miércoles, 12 de octubre de 2016

La mentira y la verdad se aceptan con igual derecho.

Talleyrand
Talleyrand, define la palabra como un don de Dios para “ocultar el propio pensamiento”;Byron,llama a la mentira la “verdad enmascarada”; Ibsen, que en su Pato salvaje defiende la “mentira vital”, afirmando que los hombres comunes necesitan la mentira para vivir; o Andreev, que en su Mentira afirma con dolor que no existe ya la verdad, y llegamos así a la conclusión práctica de tanta gente que piensa que el fraude y el engaño son pruebas de inteligencia y de astucia en los negocios.
Lord Byron.

Los filósofos echan leña al fuego: “El lenguaje no es capaz de reflejar fielmente el pensamiento. La verdad es relativa, es decir, cambia a tenor de los tiempos y de los hombres”.Es decir,lo que es falso para uno es verdadero para otro.La mentira y la verdad se aceptan con igual derecho de ciudadanía. 


¡Una auténtica bofetada a la dignidad del hombre y a la bondad de Dios, que creó al hombre capaz de certezas!, diría Albino Luciani.

lo que es falso para uno es verdadero para otro