Mostrando entradas con la etiqueta pecado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pecado. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de octubre de 2026

Quien cree que asegura su vida mediante bienes materiales, se engaña, la vida se le está escapando

En Evangelium Vitae, encíclica redactada por Juan Pablo II y publicada el 25 de marzo de 1995, se manifiesta que “si la promoción del propio yo se entiende en términos de autonomía absoluta, se lleva inevitablemente a la negación del otro, considerado como enemigo de quien defenderse. De este modo la sociedad se convierte en un conjunto de individuos colocados unos junto a otros, pero sin vínculos recíprocos, cada cual quiere afirmarse independientemente de los demás, incluso haciendo prevalecer sus intereses”.
“Sólo quien reconoce que su propia vida está marcada por la enfermedad del pecado, puede redescubrir, en el encuentro con Jesús Salvador, la verdad y autenticidad de su existencia, según sus mismas palabras: No necesitan médico los que están sanos, sino los que están mal. No he venido a llamar a conversión a justos, sino a pecadores (Lc 5, 31-32). En cambio, quien cree que puede asegurar su vida mediante la acumulación de bienes materiales, como el rico agricultor de la parábola evangélica, en realidad se engaña. La vida se le está escapando, y muy pronto se verá privado de el a sin haber logrado percibir su verdadero significado: « ¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán? » (Lc 12, 20).”
La propiedad privada es un derecho fundamental de las personas. Pero cualquier superávit, antes que añadirse a la abundancia del rico, tiene que destinarse a quienes carecen de las necesidades básicas. La aversión que causa el rico no se debe a su riqueza, sino al mal uso que hace de ella.

domingo, 8 de marzo de 2026

El paso definitivo hacia la conversión llega cuando uno ya no echa a otros la culpa de lo que le sucede

Morson, experto en literatura rusa y crítico literario, señala que el autor de Archipiélago Gulag era ateo. En 1945, fue condenado a trabajos forzados cuando las autoridades soviéticas requisaron una carta en la que criticaba las decisiones bélicas de Stalin.Y ahí, en el gulag, se reblandeció su ateísmo, además de otras convicciones. Gracias a la dura experiencia de los campos y a las conversaciones con otros prisioneros, el escritor se puso a pensar sobre su vida. Un día, comenta Morson, un recluso, Borís Gammerov, le recriminó que se mofara de un comentario religioso de Roosevelt. Gracias a esa llamada de atención, Solzhenitsyn se dio cuenta de que “se la había impuesto el ateísmo desde fuera”. “Llegó a comprender que las condiciones soviéticas eran consecuencia directa del materialismo y del ateísmo”, puesto que ambas posturas rebajan al ser humano y lo convierten en un mero medio.  
El desencantamiento con la ideología comunista corrió parejo con la apertura a la fe cristiana. El escritor ruso no fue el único que tuvo esas vivencias. En los campos, en efecto, muchos se decantaban por la traición a fin de sobrevivir, otros se desesperaban e intentaban quitarse la vida. Quienes pudieron afrontar con esperanza esa situación fueron los que “eligieron mantenerse a fieles a su conciencia”, muchos de los cuales viajaron hasta la fe.“El paso definitivo hacia la conversión llega cuando uno ya no echa a otros la culpa de lo que le sucede, sino se da cuenta de su propia pecaminosidad y la asume”, escribe Morson. En una charla con el médico del campo, Borís Kornfeld, también converso, este confesó a Solzhenitsyn que aceptó la existencia de Dios definitivamente cuando reconoció que “ningún castigo es totalmente inmerecido. Puede que nada de ello tenga que ver con la culpa real, pero si repasas tu vida con lupa y reflexionas profundamente sobre ella, descubrirás alguna transgresión o pecado por el que no has pagado”.
Estas experiencias transformaron completamente la perspectiva con que Solzhenitsyn afrontaba el día a día en el gulag, dotando de sentido sus jornadas. Dicho de otro modo, su vida cotidiana dejó de ser un castigo traumático e inhumano para revelarse como una oportunidad de crecimiento espiritual. “Los torturadores, señala Morson hablando de la fe de Solzhenitsyn, pueden estar a salvo de las penalidades, pero se alejan de la humanidad”, mientras que otros encuentran, en medio del dolor y los sufrimientos, “una forma inesperada de desarrollar el alma”.

viernes, 31 de octubre de 2025

Dios no cancela a nadie


Robert Barron, filósofo estadounidense, hablando de la cultura de la cancelación dice que “los relatos de la resurrección del Señor revelan lo contrario de la cultura de la cancelación. A las mismas personas que lo habían negado, traicionado y abandonado, Jesucristo pronuncia la incomparablemente bella palabra shalom (paz, en hebreo). En cualquier narración convencional de una historia como esta, el personaje ofendido, que regresa del reino de los muertos, sin duda intentaría vengarse. Pero en la historia de los Evangelios, el hombre que había sido herido tan en profundidad como se pueda ofender a una persona, regresa con un amor que perdona. Si alguien en la historia de la humanidad ha merecido ser cancelado, es todo aquel que contribuyó a la muerte de Jesús. Pero en lugar de ello, se le concede el perdón. Lo cual implica que todo pecado se puede perdonar. Dios no cancela a nadie. Así que la cultura de la cancelación, que dice que todo está permitido pero que nada es perdonado, ha de ser contrarrestada por los cristianos. A la luz de la cruz, sabemos que muchas cosas no han de ser permitidas, pero a la luz de la resurrección, en principio todo puede ser perdonado”.

viernes, 8 de agosto de 2025

Cuando el principio rector de la vida es hacer hacer aquello que produce placer inmediato, el hombre no es distinto de una bestia

Thomas Woods manifiesta que dotado de razón el ser humano no está condenado a actuar por mero instinto. Es capaz de reflexión moral. Si no reflexiona ni evalúa con rigor moral su propio comportamiento, ¿de que le sirve ser humano? Cuando el principio rector de la vida es hacer hacer aquello que produce placer inmediato, el hombre no es distinto de una bestia. Seneca decía: “qué despreciable es el hombre cuando no logra elevarse por encima de su condición humana”.
Una vida buena no es simplemente una vida de actos externos irreprochables. No basta con evitar el asesinato o el adulterio. No solo es el cuerpo quien no debe ceder a tales crímenes; también el alma debe abstenerse de inclinarse hacia ellos. No solo no debemos robar al vecino, sino que tampoco debemos albergar pensamientos de envidia por sus posesiones. Hemos de apartar de nosotros la ira y el odio, que solo envenenan el alma. Es famosa la frase de Sócrates que afirma que el conocimiento es virtud y conocer el bien es hacer el bien. Aristóteles y San Pablo lo entendieron, pues todos recordamos momentos de nuestra vida en la que sabíamos perfectamente qué era bueno, y sin embargo no lo hicimos. Como pecar resulta más fácil cuando nos acostumbramos al pecado, también así, según Aristóteles, más fácil se vuelve esa vida de virtud cuando nos comprometemos con ella y la convertimos en un hábito.


domingo, 20 de julio de 2025

Los bienes materiales deben considerarse como medios y no como fines

Juan XXII
La bula Cum internonnullos (12 de noviembre de 1328) de Juan XXII establecía con claridad la doctrina católica. Era herética la afirmación de que Cristo hubiera carecido absolutamente de bienes, así como la de que los medios materiales que constituyen la riqueza fueran malos, constituyendo su posesión un pecado. Los bienes materiales son, precisamente, eso, bienes, aunque deben considerarse como medios para servicio de los demás y no como fines.

domingo, 13 de julio de 2025

Existe un odio de los perversos

El cristianismo encarna el mal absoluto en el ángel de las tinieblas. El es quien se ocupa de atizar el mal en el mundo.Pero la habilidad más grande del diablo es hacerse olvidar. Halla en el corazón de los hombres una profunda complicidad. Es así como actúa. Cuando uno tiene miedo al diablo, éste no es peligroso, dice el Mefistófeles de Valery. Cuando Satán se presenta bajo rasgos amables, no se le reconoce. Su mayor destreza es “mostrar a los hombres , en un espejo, sus deseos más ocultos”.Todos los hombres han tenido “relaciones particulares con él”, declara el Fausto de Valery. El demonio no es necesario ahora, prosigue. Los hombres se pierden ellos mismos. La misma idea aparece en la entrevista de Ivan Karamazov con el demonio; Ivan jamas logra poner en claro si el diablo existe fuera de él, o el “diablo es él mismo”.De estar seguro que el diablo es “otro”, Iván se tranquilizaría un poco, podría atribuir en parte sus crímenes a la influencia de “otro”. Pero no consigue distinguir claramente el diablo de si mismo. Lo cual quiere decir que tal vez “el demonio es él, el hombre Iván”. Esta ambigüedad enloquece a Ivan. Es una intuición profunda de la malicia del pecado. Muestra que “el demonio es la imagen de lo que podemos ser nosotros”, de lo que somos a veces, “unos sublevados, absurdamente, contra la luz”. 
La historia de los Karamazov se centra en torno a esa espantosa solidaridad en el mal. Dostoyevsky nos introduce en el infierno, o sea en la “comunión de los santos” a la inversa, en la que los condenados, que sufren ya en la tierra, se aúnan oscuramente en el crimen. Smerdiakov se suicida cuando descubre que Ivan, enajenado ante la revelación de su crimen, no es el príncipe radiante al que todo está permitido, sino un pobre infeliz que tiembla cuando le muestran, en un cadáver, la realidad de lo que había deseado, la consecuencia lógica de sus teorías. Smerdiakov pierde el dios que constituía la única razón de su existencia, el príncipe de las tinieblas de alma glacial y ardiente, el ídolo hacia el cual levantaba los ojos ese ser rastrero.
Existe un odio de los perversos a los santos. Cuanto más se elevan los santos en la gracia divina, tanto más presa de los ataques diabólicos. En la historia del Cura de Ars se ve la historia de Cristo en constante lucha contra el demonio.El progreso de la santidad en el mundo debe ocasionar, de rechazo, un incremento momentáneo de los poderes del mal. “Yo no he venido a traer la paz, sino la guerra”, dice Cristo. Cuanto más se acerque la Iglesia al final de los tiempos, esto es, cuanto más se aproxime al estado de gloria, tanto más arreciara la violencia de las luchas diabólicas.
Referencia: Sabiduría griega y paradoja cristiana de Charles Moeller

domingo, 6 de julio de 2025

La conversión significa un comienzo, no una culminación

G. K. Chesterton
“La dificultad de explicar “por qué soy católico” radica en el hecho de que existen diez mil razones para ello, aunque todas acaban resumiéndose en una sola, que la religión católica es verdadera”. He aquí la causa por la que el 30 de julio de 1922, G. K. Chesterton deseó ser acogido en el seno de la Iglesia. Para Chesterton hay dos razones fundamentales que pueden llevar a una persona a la conversión. “La primera es que se crea que en ella (en la fe católica) anida una verdad firme y objetiva, una verdad que no depende de la personal creencia para existir. Otra razón puede ser que la persona aspire a liberarse de sus pecados”. Éstas son las razones por las que Chesterton se hizo católico, y que deben constituir el fundamento de quien tome la decisión de entrar en la Iglesia. Sin ellas, afirmaba Chesterton, el individuo puede decir que es católico, pero se está engañando.Para Chesterton, como para todos los que entran en la Iglesia, la conversión significa un comienzo, no una culminación. Ser católico no es hacerse católico; éste es el profundo desafío al que tiene que enfrentarse el creyente.
La importante pregunta que hay que hacer a Chesterton (y a todos los conversos) no es: ¿Por qué se hizo católico?, sino, más bien, ¿En qué clase de católico se convirtió?

La mayor parte de los sufrimientos humanos procede de la falta de caridad de los poderosos

Para Shakespeare la mayor parte de los sufrimientos humanos procede de la dureza, de la fría malignidad, de la falta de caridad de los poderosos. En la tragedia de Shakespeare ya no podemos consolarnos como los antiguos griegos pensando que esos males proceden de los dioses, sino que dichos infortunios son obra de otros hombres. Los grandes pecadores, los poderosos, no solo no son castigados en proporción a sus desaguisados, sino que a menudo no reciben ningún castigo o recibiéndolo demasiado tarde, después de haber tenido tiempo de perpetrar sus designios y de gozar del fruto de sus pecados. Cierto que Macbeth no duerme y que el remordimiento le corroe el alma. Pero esto el pueblo no lo ve; el escándalo subsiste íntegramente ante sus ojos. Macbeth continua la serie de sus crímenes. Macbeth reina.
Referencia: Sabiduría griega y paradoja cristiana…..Charles Moeller

sábado, 3 de mayo de 2025

El progreso

Christopher Lasch describió el progreso como “una versión secularizada de la creencia cristiana en la providencia”. Es característicamente cristiano ver la historia en términos lineales, comenzando con la creación y luego bajo la forma de un combate moral ascendente que concluye con una gran revelación y el fin de todo pecado y sufrimiento. La principal razón por la que no vemos el progreso inmediatamente como algo específicamente cristiano es porque hemos eliminado su parte espiritual. El progreso nos dice que ya no necesitamos el relato cristiano. Ya no necesitamos una visión sustantiva del bien. Ya no necesitamos a Dios, el alma o el más allá. Pero el progreso sigue la estructura lineal cristiana. La historia es un relato con un principio, un nudo y un desenlace; la creencia de que nos dirigimos de un lugar a otro, y de que el final es, en cierto sentido, mejor que el principio. Estar en el lado correcto de la historia es estar contribuyendo a este movimiento hacia delante; ir a alguna parte, normalmente a alguna parte mejor. Y el punto final, el lugar último, es también el mejor lugar. Es decir, el punto en el que todo lo que está mal en el mundo se ha resuelto. Esto se parece mucho a la idea cristiana del cielo. Pero si secularizamos el relato cristiano, nos encontramos con un problema. Si renunciamos a la muerte, al juicio, al cielo y al infierno, ¿dónde puede realizarse aquel cielo que es el fin del progreso? La única opción que nos queda es intentar realizar el cielo en la tierra, en la historia, lo que Eric Voegelin llamó “inmanentizar el eschaton”, manifiesta Mary Harrington en una conferencia celebrada en Barcelona.

domingo, 16 de marzo de 2025

Un mundo duro con el pecador e indulgente con el pecado

Del pecado vemos sobre todo, en un primer momento, la liberación que parece prometer, emanciparse de Dios, para ser verdaderamente nosotros mismos. Pero la aparente liberación se convierte muy poco después en una carga pesada. El hombre fuerte y autónomo, que creía poder silenciar su conciencia, llega tarde o temprano a un momento en que se desarma, el alma no puede más; “no le bastan las explicaciones habituales, no le satisfacen las mentiras de los falsos profetas”, dirá Josemaría Escrivá.
La ceguera que precede y acompaña al pecado, y que crece con el pecado mismo, puede prolongarse después; nos engañamos con justificaciones, nos decimos que la cosa no tiene tanta entidad… Es una situación que también nos encontramos con frecuencia a nuestro alrededor, “en un mundo a menudo duro con el pecador e indulgente con el pecado”, dice el papa Francisco. Duro con el pecador, porque en su conducta se percibe claramente lo corrosivo del pecado; pero indulgente con el pecado, porque reconocerlo como tal significaría prohibirse ciertas “libertades”.

jueves, 6 de febrero de 2025

La primera gran manifestación del pecado humano consiste en desentenderse del prójimo

C.S. Lewis, autor de Las Crónicas de Narnia y las Cartas del Diablo a su Sobrino, aconsejaba leer a los autores clásicos. De hecho, Lewis animaba a leer, después de un libro actual, uno antiguo, un clásico. De este modo, decía Lewis, podemos combatir de algún modo, esta agudizada tendencia a estar ciegos ante los errores de nuestra propia época.Nuccio Ordine, premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2023, dice que entre las aberraciones de nuestros días estaría la lenta erosión de la fraternidad humana; la idea de Donne  en su poema y que refleja muy bien la magnífica canción de Paul Simon I am a rock:
Estoy protegido en mi armadura
Escondido en mi habitación a salvo dentro de mi matriz
No toco a nadie y nadie me toca
soy una roca, soy una isla
Y una roca no siente dolor
Y una isla nunca llora
No solo nos sentimos solos y desamparados sino que no queremos ayudar a los que lo están. No queremos ser molestados. Contra tamaña inhumanidad Nuccio Ordine recurre  a autores como Francis Bacon para apuntalar su exhortación a la fraternidad humana. Y es que el filósofo inglés nos recuerda que ayudar a otros seres humanos es, en realidad bondad. “Siendo ésta, de todas las verdades y dignidades del espíritu, la más grande y la característica de la deidad; y sin ella, el hombre resulta un ser atareado, despreciable y miserable, no mejor que cualquier clase gusano. La bondad responde a la virtud teológica del amor, y no admite exceso, sino error”. La primera gran manifestación del pecado humano consiste en desentenderse del prójimo: “¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?” le responde Caín a Dios cuando le pregunta por Abel, al que el mismo Caín acababa de asesinar.

lunes, 18 de noviembre de 2024

La desnudez de algunas iglesias

¿Tendría sentido que hubiera medios económicos para construir lugares de diversión y de recreo con buenos materiales, incluso lujosos, y que para el culto divino sólo se encontraran lugares, no pobres, sino pobretones, fríos, desangelados? Entonces tendría razón el poeta francés Paul Claudel,cuando dice que la desnudez de algunas iglesias es “la manifestación al exterior de nuestros pecados y defectos: debilidad, indigencia, timidez en la fe y en el sentimiento, sequedad del corazón, falta de gusto por lo sobrenatural…”.

jueves, 15 de agosto de 2024

Se lo llevó, dice la Sabiduría, para que la maldad no pervirtiera su inteligencia o el engaño sedujera su alma

                                         John H. Newman


                          
No os extrañéis cuando veáis que los buenos y generosos, o los celosos y llenos de obras excelentes son tomados por Dios en mitad de su camino. Es difícil de entender. Pero quién sabe si no habrán sido arrebatados "a facie malitiae", y librados así de un mal futuro. “Se lo llevó, dice la Sabiduría, para que la maldad no pervirtiera su inteligencia o el engaño sedujera su alma; pues la fascinación del mal empaña el bien, y los vaivenes de la concupiscencia corrompen la mente inocente. Alcanzó en breve la perfección y en corto tiempo llenó largos años. Su alma era del agrado del Señor; por eso se apresuró a sacarle de entre la maldad. Lo ven las gentes y no lo comprenden; no caen en cuenta que los elegidos del Señor encuentran gracia y misericordia, y que Él visita a sus santos” (cfr. Sap IV, 11-15). Duro es soportar que tal hombre desaparezca. Es cruel para los amigos, triste incluso para los extraños, y sorprendente para el mundo. Y sin embargo es mucho mejor morir así que permanecer vivo para un día de pecado.
Referencia: Discursos sobre la fe del Cardenal John H. Newman


domingo, 11 de febrero de 2024

En el Fausto de Goethe,Mefistófeles aparece como el eterno adversario del Ser

En el Fausto de Johann Wolfgang von Goethe, el personaje principal, un estudioso llamado Heinrich Faust, vende su alma inmortal al diablo, Mefistófeles. A cambio, recibe todo lo que desee mientras aún esté en la Tierra. En la obra de Goethe, Mefistófeles aparece como el eterno adversario del Ser. Este es su credo fundamental: “Soy el espíritu que siempre niega, y con razón, pues todo cuanto nace digno es de perecer; por eso sería mejor que nada naciera. Así pues, todo cuanto llamáis pecado y destrucción, en resumen, el mal, es mi elemento natural”. A Goethe este sentimiento de odio le parecía tan importante, tan indispensable para comprender el elemento central de la capacidad destructiva de un humano vengativo, que en la segunda parte de la obra, escrita muchos años después, hace repetir a Mefistófeles la misma idea con una formulación algo distinta. 

martes, 2 de enero de 2024

El rechazo de Dios ha llegado hasta la declaración de su muerte


El análisis del pecado en su dimensión originaria indica que, por parte del “padre de la mentira” se dará a lo largo de la historia de la humanidad una constante presión al rechazo de Dios por parte del hombre, hasta llegar al odio: “Amor de sí mismo hasta el desprecio de Dios” como se expresa San Agustín (cfr De civitate Dei 14,28). El hombre será propenso a ver en Dios ante todo una propia limitación, y no la fuente de su liberación y la plenitud del bien. Esto lo vemos confirmado en nuestros días, en los que las ideologías ateas intentan desarraigar la religión basándose en el presupuesto de que determina la radical “alienación” del hombre, como si el hombre fuera expropiado de su humanidad cuando, al aceptar la idea de Dios, le atribuye lo que pertenece al hombre y exclusivamente al hombre. Surge de aquí una forma de pensamiento y una praxis histórico–sociológica donde el rechazo de Dios ha llegado hasta la declaración de su “muerte”. Esto es un absurdo conceptual y verbal (S. Juan Pablo II, Dominum et Vivificantem, n. 38).

lunes, 25 de diciembre de 2023

La sonrisa eterna de Dios

Dante convierte el universo en una sonrisa:


Todo cuanto veía parecíame una sonrisa

del universo, tal era la venturosa embriaguez

que me invadía por el oído y la vista


Oh santa alegría, gozo inefable, 

oh vida entera de paz y de amor,

oh, sin deseo, segura abundancia


La eterna primavera que florece en las orillas del río paradisiaco es una sonrisa. Los elegidos son pura sonrisa, pues de hecho, no son más que luz y amor. La Virgen María, que concederá a Dante la gracia de contemplar a Dios, sonríe también, en el centro de la rosa mística:


Y allí vi, al fin, ante sus juegos y sus cantos,

sonreír a una beldad que infundía alegría

en los ojos de todos los demás santos


Por último la sonrisa vuelve al seno del propio Dios, de donde procede. La Trinidad que no es más que una sonrisa., la de Dios contemplándose, amándose y sonriéndose. No hay nada, absolutamente nada, en toda la literatura, comparable a esto:


Oh luz eterna, que solo en Ti resides,

y sola Te comprendes, y que comprendiéndote

y por Ti comprendida, Te amas y sonríes


Después del sufrimiento, el pecado y la muerte, llegamos a la sonrisa eterna de Dios.






Se humilló hasta acercarse al lecho del enfermo

San Agustín escribe que “el género humano yace enfermo; no de enfermedad corporal, sino por sus pecados. Yace como un gran enfermo en todo el orbe de la tierra, de Oriente a Occidente. Para sanar a este moribundo descendió el Médico Omnipotente. Se humilló hasta tomar carne mortal, es decir, hasta acercarse al lecho del enfermo”.


domingo, 3 de diciembre de 2023

Cartas del diablo a su sobrino de Lewis podría ser catalogada como un exponente moderno de la psicología de la tentación

C.S. Lewis publicó semanalmente en un periódico sus famosas Cartas del diablo a su sobrino durante la Segunda Guerra Mundial. La obra nunca ha dejado de editarse y, ya libre de derechos de autor, se mantiene tan viva y provocativa como entonces. Es un clásico."Esta obra de Lewis podría ser catalogada como un exponente moderno de la psicología de la tentación", escribe el obispo Jose Ignacio Munilla. "Demostró ser un verdadero conocedor del espíritu humano, al tiempo que un cristiano experimentado en hacer frente a las tentaciones del maligno”. "En estas cartas encontramos un recurso muy valioso para desenmascarar las estrategias de engaño del diablo; alguien dijo que una tentación desenmascarada es una tentación medio vencida", escribe Munilla. El hilo conductor de las cartas es un diablo veterano llamado Escrutopo que escribe cartas a su sobrino, diablo novato, explicándole cómo debe tentar a su paciente, el humano que se le ha encomendado hundir en el pecado.

C.S. Lewis


El diablo Escrutopo ya señala la eficacia de las técnicas que hoy llamamos posmodernidad:"tu hombre se ha acostumbrado desde que era un muchacho a tener dentro de su cabeza, bailoteando juntas, una docena de filosofías incompatibles; ya no piensa si las doctrinas son ciertas o falsas, sino académicas o prácticas, superadas o actuales, convencionales o implacables. La jerga, no la argumentación, es el mejor aliado en la labor de mantenerle apartado de la iglesia".La tarea del diablo, insiste el veterano tentador, es complicar las cosas, evitar lo concreto, hacer que todo sea evanescente y teórico, sueños, planes, recuerdos tergiversados y fantasías, y mantener al hombre lejos del bien concreto del día a día. En la carta XXII, conocemos que el humano en cuestión se enamora de una chica cristiana de verdad. "Vaya cristiana", escribe el diablo muy molesto; "una señorita vil, escurridiza, boba, recatada, lacónica, ratonil, acuosa, insignificante, virginal, prosaica”. Peor aún, "parece una mosquita muerta y sin embargo tiene ingenio satírico. El tipo de criatura que me encontraría divertido ¡a mí!", se indigna. A continuación, el demonio enumera enfadado un montón de cosas buenas y agradables que Dios ha creado y que no son pecado en sí, “dormir, lavarse, comer, beber, hacer el amor, jugar, rezar, trabajar... todo ha de ser retorcido para que nos sirva de algo a nosotros, los demonios”. Munilla comenta: "todas las cosas naturales de la vida, bien hechas, conllevan placer; Dios les ha concedido un placer, y el demonio no tiene otra estrategia que intentar retorcerlo, para llevarlo a su terreno”.

domingo, 17 de septiembre de 2023

La Ley divina es el pensamiento de Dios

En febrero de 2000, durante su visita al monasterio de Santa Catalina del Sinaí, Juan Pablo II explicaba que el camino señalado por la Ley divina no es un reglamento de la policía moral, sino el pensamiento de Dios. La Ley de Dios promulgada por Moisés encierra los grandes principios, las condiciones imperiosas de la supervivencia espiritual de los hombres. Todas las prohibiciones que contiene son una protección que impide al hombre caer por el precipicio del mal y el abismo del pecado y de la muerte. Una vida iluminada por el amor de Dios no necesita refugiarse tras barreras moralizadoras, que suelen ser la expresión de miedos inconfesados. La moral es fundamentalmente una consecuencia de la fe cristiana. (Cardenal Robert Sarah).

domingo, 6 de agosto de 2023

Hombres intentando ser dioses en vez de intentar ser de Dios

Recuerdo a un hombre sabio que decía a un amigo, “todo el problema de nuestro mundo es la carencia de un apóstrofe”. Cuando el amigo quiso saber lo que quería decir, él le contestó: “Bien, mira a Adolph Hitler, a Mussolini, a Joseph Stalin y a Hideki Tojo. Lo que ves es esto, hombres intentando ser dioses en vez de intentar ser de Dios”. Sí, el pecado es rebelión, y la rebelión trae la guerra. Y esta guerra no sólo enfrenta a los hombres con su Creador y con otra gente, sino también contra sí mismos. Bien, dijo Camus, es una historia magnífica y he aprendido mucho de ella. (El existencialista hastiado de Howard Mumma)