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sábado, 3 de octubre de 2026

Quien cree que asegura su vida mediante bienes materiales, se engaña, la vida se le está escapando

En Evangelium Vitae, encíclica redactada por Juan Pablo II y publicada el 25 de marzo de 1995, se manifiesta que “si la promoción del propio yo se entiende en términos de autonomía absoluta, se lleva inevitablemente a la negación del otro, considerado como enemigo de quien defenderse. De este modo la sociedad se convierte en un conjunto de individuos colocados unos junto a otros, pero sin vínculos recíprocos, cada cual quiere afirmarse independientemente de los demás, incluso haciendo prevalecer sus intereses”.
“Sólo quien reconoce que su propia vida está marcada por la enfermedad del pecado, puede redescubrir, en el encuentro con Jesús Salvador, la verdad y autenticidad de su existencia, según sus mismas palabras: No necesitan médico los que están sanos, sino los que están mal. No he venido a llamar a conversión a justos, sino a pecadores (Lc 5, 31-32). En cambio, quien cree que puede asegurar su vida mediante la acumulación de bienes materiales, como el rico agricultor de la parábola evangélica, en realidad se engaña. La vida se le está escapando, y muy pronto se verá privado de el a sin haber logrado percibir su verdadero significado: « ¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán? » (Lc 12, 20).”
La propiedad privada es un derecho fundamental de las personas. Pero cualquier superávit, antes que añadirse a la abundancia del rico, tiene que destinarse a quienes carecen de las necesidades básicas. La aversión que causa el rico no se debe a su riqueza, sino al mal uso que hace de ella.

martes, 29 de septiembre de 2026

Los humanos adquirieron un comportamiento que los animales no humanos no poseen

Los humanos adquirieron un comportamiento que los animales no humanos no poseen, la cooperación y el altruismo. Olvidar el interés propio por el de los demás, compartir recursos con extraños, ceder el yo para los otros, cuidar de vecinos que no pueden cuidar de sí mismos o hacer una contribución a la sociedad, todas estas cosas son parte del comportamiento humano. Sin intentarlo conscientemente, los humanos han estado practicando el "ama a tu prójimo como a ti mismo" durante innumerables milenios.


Referencia: ¡No seas neandertal!: y otras historias sobre la evolución humana (Sang-Hee Lee; Shin-Young Yoon)

sábado, 9 de mayo de 2026

El poder y la bondad infinitos hacen posible lo imposible

Rudolf Eucken
Rudolf Eucken, escritor y filósofo alemán, premio Nobel de Literatura, escribe que “el alma inmortal cuya salvación está en juego no es una cosa privada de los hombres; su salvación no es un bien al que se puede renunciar, sino que significa un tesoro incomparablemente superior a todos los demás casos, un bien confiado al hombre, el cual no puede abandonarlo bajo ninguna condición. Las relaciones insensibles de un orden eterno hacen llegar inmediatamente su influencia hasta la vida de los individuos, y le dan una profunda seriedad. Pero no la oprimen porque la obra divina crea un mundo del amor y de la libertad y lleva también consigo al individuo. El poder y la bondad infinitos hacen asimismo posible lo imposible. Así, la rigidez de la existencia aislada desaparece en la corriente de vida del nuevo mundo; librándose de la estrechez de un yo rígido, adquiere el hombre un yo más amplio, y más puro. Y, además de la participación en la riqueza inagotable en el nuevo mundo fluye una inmensa alegría y felicidad, que está más allá de todo gozo egoísta y de toda dicha vulgar.”
“Para los pensadores griegos más profundos, la vida temporal es considerada como una reproducción del orden eterno; pero no conocen una introducción de lo eterno en el tiempo, un contacto del tiempo con la eternidad. Esto lo ha cambiado por completo el Cristianismo. Según su doctrina, lo eterno manifiesta toda su profundidad en el tiempo, y con ello establece fines inmensos y produce movimientos poderosísimos. Pues ahora se enciende en nuestra vida una lucha por la salvación o la perdición; ha de tener lugar una gran transformación; debe llevarse a cabo la construcción de un reino de Dios. Sólo esta presencia de lo eterno en el tiempo crea una historia universal y da también a la vida individual participación en la verdadera Historia. La elevación por encima de la existencia presente que así se origina libra al individuo, a los pueblos y a la humanidad entera de la sujeción a una medida dada; a través de conmociones y transformaciones pueden sentar nuevos principios y crear fuerzas originales; pueden combatirse y superarse a sí mismos. Así se injerta en la vida humana para siempre un anhelo profundo y una fuerte esperanza. Pero, a su vez, las numerosas transformaciones traen consigo inconvenientes graves. Queda todavía inexplicado y secreto cómo puede entrar lo eterno en el curso del tiempo sin perder su eternidad; cómo puede lo divino, sin adulterarse, participar en lo humano con sus evoluciones y cambios.”

miércoles, 15 de abril de 2026

La soberbia

La soberbia no produce sino inquietud e insatisfacción. La soberbia lleva a orientar las cosas hacia el propio yo, y a analizar cuanto sucede desde una perspectiva exclusivamente subjetiva, si una cosa agrada o no, si supone una ventaja o requiere esfuerzo...; y no considera si se trata de algo bueno en sí mismo o para los demás. Ese egocentrismo lleva a juzgar que los otros actúan y piensan según las categorías que uno tiene, y a moverse con la pretensión, más o menos explícita, de que deben comportarse como se desea. Así se explica que un hombre soberbio sea víctima de frecuentes enfados cuando considera que no se le tiene suficientemente en cuenta, o que se entristezca al advertir los propios errores o las mejores cualidades de los demás.La soberbia es siempre un eco de aquella primera rebelión con la que el hombre trató de suplantar a Dios.


miércoles, 4 de marzo de 2026

Vivimos en la globalización de la superficialidad

“Vivimos en la globalización de la superficialidad, descuidando la interioridad y la profundidad. Si vivimos nuestra vida en la epidermis de las redes sociales, la emoción termina ahogando la razón y nuestra vida se convierte en una montaña rusa de sentimientos. Las redes sociales van imponiendo su óptica tiránica del derecho de todos a opinar de todo, olvidando el deber de informarse bien y observar unos criterios éticos mínimos. El “vale todo” genera una violencia de palabras y de gestos sin precedentes.  En las redes sociales, el insensato no piensa, pero difunde sus ideas.  Controlar, e incluso evitar a veces por salud, las redes sociales, dejar voluntariamente el móvil sin batería, nos llevan a mirar más hacia la propia intimidad, a custodiarla como algo precioso, que no puedo colgar, sin pudor, a la intemperie. Quien muestra la fachada de su casa, disimula la inhabitabilidad de su interior. Sin embargo, este mundo superficial es paradójicamente un mundo sediento de interioridad y sentido.”
“Una vida frenética que me hace pasar sobre las personas sin contemplar su rostro, sólo viendo su perfil y una vida hermética, encerrada en mi yo y construyendo una montaña con una mota de polvo. Contra la frenética y la hermética, la vacuna es simplemente la normalidad de una vida interior rica y bien protegida. Ante los problemas, es sabia idea distanciarnos de ellos para tomar perspectiva; hay que distanciarse hasta del propio cansancio, que a veces es un síntoma de rutina y mediocridad.  Santa Teresa,  sintetiza su conversión, después de veinte años de convento en esta frase, “tenía el alma cansada y se volvió apasionada”.”
“Reiniciar nuestra vida es apasionarnos de nuevo, despertar los sueños, sin necesidad de volar por las nubes. Soñar una vida mejor, aceptando lo irremediable;  soñar un matrimonio más enriquecedor, superando la rutina;  soñar un círculo íntimo de amigos, más allá del grupo de WhatsApp; soñar que vienen los Reyes Magos . No dejes de soñar… ¡habrás muerto!”, escribe Alfonso Crespo, filósofo.

jueves, 26 de febrero de 2026

¿Cómo puede entregarse un yo, que es egoísta?

¿Cómo puede entregarse un yo, que es egoísta? El teólogo dice que no lo hace por su propio poder, sino mediante el don de la gracia divina, el poder que permite al hombre lograr lo que está más allá de sus propias fuerzas.


miércoles, 4 de febrero de 2026

El hombre también puede ser más fuerte que él mismo

Escribe Viktor Frankl que “el hombre también puede ser más fuerte que él mismo o, por lo menos, lo suficientemente curioso como para preguntar, como el dramaturgo Nestroy: “Ahora siento verdadera curiosidad por saber quién es más fuerte: si yo o yo”. O, dicho de otro modo, tal como acostumbro a preguntar a mis pacientes cuando me vienen a importunar quejándose de lo que no pueden o de lo que deben hacer: “Ahora, dígame, ¿realmente tiene que mostrarse condescendiente en todo?”.

miércoles, 14 de enero de 2026

Industria cultural

Para el filósofo Theodor W. Adorno, gracias a la “industria cultural”, la producción industrial masificada de bienes culturales como mercancías culturales, y se fabrican productos intelectuales destinados al consumo de masas y que, en buena medida, lo determinan. “La industria cultural es la integración intencionada de sus consumidores desde arriba”
Con la “inclusión del arte entre los bienes de consumo” las mercancías culturales de la “industria del entretenimiento” se basan en “los principios de la explotación”. El motivo del beneficio se traslada directamente a la actividad intelectual y la creación….En la industria mediática la cultura se convierte en un factor ideológico de orden destinado a integrar a los individuos en las duras condiciones de la sociedad. Las masas resisten la disciplina impuesta imperturbables y deslumbradas, seducidas por la satisfacción de los deseos de “diversión” que prescribe la ideología mediante la que son esclavizadas. “Para todos hay algo previsto a fin de que nadie pueda escapar”. “Divertirse significa estar de acuerdo”; en ese estado de perpetuo ocio con el que se mantiene a las masas a raya, “hay que olvidar el dolor, incluso allí donde se muestra”.
La industria cultural, que va de la mano de la banalización y la reducción del yo a unos dientes blancos o a la libertad que da usar un determinado desodorante, elimina los últimos pensamientos de resistencia contra los “mecanismos de control”intelectual de la totalidad de la sociedad. “La carga efectiva de la técnica, la atracción masiva del deporte, la fetichización de los bienes de consumo, son síntomas de esta tendencia”……En la época de la publicidad universal, la industria cultural tiende a convertirse en “profeta irrefutable de lo existente”. “El mundo entero es conducido a través del filtro de la industria cultural”, escribe Adorno.
La cultura se mezcla con los anuncios y la propaganda, de modo que lasa bramadoras y poderosas condiciones sociales se filtran en la psicología del individuo. El triunfo de la integración consiste en lograr que las personas se conviertan literalmente en la ideología y estén dispuestas a dar eternidad a “la vidas falsa”; “el círculo se cierra.Se precisaría de los hombres vivos para transformar las circunstancias petrificadas, pero éstas han calado tan hondo en los hombres vivos, a expensas de su vida y de su individuación, que ya no parecen capaces de aquella espontaneidad de la que todo dependía”. “Los seres humanos no solo se van configurando de forma objetiva y creciente en componentes de la maquinaria, sino que también para si mismos se convierten, de acuerdo con la propia conciencia, en instrumentos, en medios en lugar de fines”.
“El punto de fuga de la industria cultural, no podrían describirse más fielmente que como hizo aquel estadounidense que en un experimento dijo que las miserias de la época actual se acabarían si la gente siguiera a personalidades célebres”.
Referencia: Nada más asombroso que el hombre de Volker Spierling

martes, 9 de septiembre de 2025

Un obstáculo para la obra educativa es la masiva presencia del relativismo

“En la obra educativa es central en concreto la figura del testigo; se transforma en punto de referencia precisamente porque sabe dar razón de la esperanza que sostiene su vida, está personalmente comprometido con la verdad que propone. El testigo por otra parte, no remite nunca a sí mismo, sino a algo…..La relación educativa es, por su naturaleza, delicada, pues implica la libertad del otro, al que siempre se impulsa, aunque sea dulcemente, a tomar decisiones. Ni los padres ni los demás educadores pueden sustituir la libertad del niño, del muchacho o del joven al que se dirigen”, manifiesta Benedicto XVI.
“En la actualidad, dice Benedicto XVI, un obstáculo particularmente insidioso para la obra educativa es la masiva presencia, en nuestra sociedad y cultura, del relativismo que, al no reconocer nada como definitivo, deja como última medida solo el propio yo con sus caprichos; y, bajo la apariencia de la libertad, se transforma para cada uno en una prisión, porque separa al uno del otro, dejando a cada uno encerrado dentro de su propio yo….dentro de ese horizonte relativista no es posible una autentica educación, pues sin la luz de la verdad toda persona queda condenada a dudar de la bondad de su propia vida y de las relaciones que la constituyen, de la validez de su esfuerzo por construir con los demás algo en común….es evidente que no solo debemos de superar el relativismo en nuestro trabajo de formación de las personas; también estamos llamados a contrarrestar su predominio destructor en la sociedad en la cultura.” 

miércoles, 30 de julio de 2025

Cuando falla la pregunta sobre el sentido final

“Solo cuando falla una respuesta autotrascendente a la pregunta por autonomía de todos los seres humanos, es decir, la pregunta sobre el sentido final, la motivación de la persona se tuerce hacia motivos secundarios como la busca del placer, el deseo de éxito o el afán de poder. Allí donde aparentemente no existe nada importante o valioso más allá del yo, el afectado recae en el cuidado de asimismo y, entonces, lo secundario se instala en la plaza de vacante que ha dejado lo primario. Por eso no deja a nadie satisfecho porque, si bien los osos polares y el resto de los animales les basta con calmar sus necesidades alimenticias, de cobijo, movimiento, etc, a un ser vivo que, además, es espiritual le animará el convencimiento que en la vida tiene que haber algo más que comer, dormir, procrearse y morir.” (Elisabeth Lukas Paz vital, plenitud y placer de vivir).


martes, 22 de julio de 2025

¿Quién soy yo? y ¿Qué soy yo?

San Agustín distingue entre “¿Quién soy yo?” y “¿Qué soy yo?”, la primera pregunta dirigida por el hombre a sí mismo. “Y me dirigí a mí mismo y me dije: Tú, ¿quién eres tú? Y contesté, un hombre”. Y la segunda a Dios “Entonces,¿qué soy, Dios mío? ¿Lo que es mi naturaleza?” Porque en el “gran misterio” en que se halla el hombre, hay “algo de hombre que el espíritu del hombre que está en él no conoce. Pero, Tú, Señor, que le has hecho, conoces todo de él”. Así, la más familiar de estas frases cuyo texto, la quaestio mihi factus sum, es una pregunta planteada en presencia de Dios, “ante cuyos ojos he llegado a ser un problema para mí mismo”. En resumen, la respuesta a la pregunta “¿quién soy yo?” es sencillamente: “Eres un hombre, cualquier cosa que eso sea”; y la respuesta a “¿qué soy?” sólo puede darla Dios, que hizo al hombre. El interrogante sobre la naturaleza del hombre no es menos teológico que el referido a la naturaleza de Dios; ambos sólo cabe establecerlos en el marco de una respuesta divinamente revelada, escribe la filósofa Hannah Arendt.

viernes, 28 de febrero de 2025

Hay que salir del círculo vicioso del resentimiento

La unidad de una familia no se identifica con la mera cohabitación de sus miembros, como la paz no es la simple ausencia de guerra. En un hogar, una empresa, podría no haber grandes conflictos, y a la vez existir muros sutiles con los que unos se protegen de otros. Son muros que se levantan a veces casi sin darnos cuenta, porque la convivencia cotidiana trae consigo, casi inevitablemente, tensiones o enfados. “Hay roces, diferencias... Pero esto son cosas corrientes, que hasta cierto punto contribuyen incluso a dar su sal a nuestros días. Son insignificancias, que el tiempo supera siempre”. El tiempo acaba mostrando, siempre que no dejemos que la soberbia las hinche, que algunas cosas a las que en su momento dábamos mucha importancia en realidad no la tenían. Por eso, especialmente en la vida familiar, es importante estar atentos para evitar que se alcen, ni siquiera un poco, esos muros a veces casi imperceptibles que nos distancian a unos de otros. Si, en lugar de pasar por alto las cosas que nos resultan molestas, alimentáramos resentimientos, lo que en sí es normal e inofensivo nos podría entumecer poco a poco el corazón, de modo que nuestro trato con los demás, y así el ambiente de la casa, se fuera enrareciendo.
Salir del círculo vicioso del resentimiento, que lleva a atesorar una lista de agravios, en la que el yo siempre sale enaltecido a costa de las deficiencias de los demás, reales o imaginarias, afirma Carlos Ayxelà.

jueves, 26 de diciembre de 2024

En la cultura light el hombre ya no puede aspirar a ser mejor

Las leyendas de la Grecia clásica, los libros caballerescos o la poesía romántica son expresiones de la dualidad de la vida humana, sometida a la tensión de los hechos y los valores, cuya conciliación es el objeto de toda tarea moral.Hay en la cultura de nuestros días una tendencia a anular esta tensión en beneficio de lo fáctico. Marcuse denunció esta singular reducción del deber al ser, cuya consagración de la normalidad no puede ser entendidas más que como un fracaso moral. Los nuevos héroes de la cultura light han adulterado la idea de normalidad; el hombre ya no puede aspirar a ser mejor, sino a ser “normal”. Y el sistema sociocultural castiga el inconformismo con el ridículo y la derrota. La moral ya no es más que una racionalización de lo que se desea, no implica ninguna exigencia personal, ya que ha desaparecido la tensión entre lo deseado y lo debido, entre lo dado y lo posible. La ética de la normalidad tiene en la estadística el sustituto funcional de la conciencia. Favorece la configuración de un individuo anodino que reproduce las valoraciones y los modos de comportamiento más extendidos. El único criterio de valor disponible es la vigencia social. Desde este entramado cultural, toda rebelión resulta un espejismo y la moral una mera regla de urbanidad, un lubricante social o una simple actitud estética.
Una civilización presidida por la ética de la normalidad castiga cuando se instala al margen de lo convenido o lo consiente, como un narcisismo del yo al que se ha privado de contenido.
Referencia:Libertad como pasión  de Daniel Innerarity. 

viernes, 20 de septiembre de 2024

La existencia de un yo

Desde el momento en que una criatura conoce a Dios como Dios y a sí mismo como “yo”, se le abre la terrible alternativa de elegir como centro a Dios o al “yo”….. La fuerza que nos aleja de Él, “el regreso al hogar, al “yo” habitual”, debe ser, a mi juicio, un producto de la caída. No sabemos exactamente lo que sucedió cuando cayó el hombre.
La mera existencia de un “yo”, el simple hecho de llamarle “yo” incluye desde el principio el peligro de idolatrase a sí mismo. Si yo soy yo, vivir para Dios, en vez de para mí mismo, exige un acto de autorrenuncia, por pequeño y fácil que sea. Este es, si se quiere, el “punto débil” de la naturaleza auténtica de la creación, el riesgo que, al parecer, Dios consideraba que valía la pena correr.
Referencia:El problema del dolor de C. S. Lewis.

sábado, 3 de agosto de 2024

Jacques Maritain habla de Rousseau

Jacques Maritain
Jacques Maritain, filósofo francés, escribió que “Rousseau es un temperamento religioso.Tuvo siempre grandes necesidades religiosas, y hay que decir que existían en él, por modo natural, disposiciones religiosas mucho más ricas que en la mayoría de sus contemporáneos (pero ¿qué valen las más hermosas disposiciones religiosas sin vida sobrenatural?). Por eso, su potente virtualidad religiosa ha actuado en el mundo; por muy ocupado que él esté con su exclusivo yo, por muy lunático y perezoso que sea para haber deseado nunca asumir tal función, Rousseau es, esencialmente en realidad, un reformador religioso.He aquí por qué sólo podía adquirir todo su impulso pasando por la Iglesia, para mejor hurtar las palabras de vida. Manipula, corrompiéndolos, el Evangelio y el cristianismo.Percibió grandes verdades cristianas olvidadas por su siglo, y su fuerza fue recordarlas; pero las desnaturalizó. Su signo es ser depravadores de las verdades consagradas. Y es que ellos, venturosos ladrones también, según el glorioso dicho de Lutero, saben desvincularlas de sus votos. Cuando Rousseau reacciona contra la filosofía de las luces; cuando proclama contra el ateísmo y el cinismo de los filósofos la existencia de Dios, del alma, de la Providencia; cuando contra el nihilismo crítico de su vana razón invoca el valor de la Naturaleza y de sus inclinaciones primordiales; cuando hace la apología de la virtud, del candor, del orden familiar, de la abnegación cívica; cuando afirma la dignidad esencial de la conciencia y de la persona humana (afirmación que, sobre el espíritu de Kant, debía tener tan duradera resonancia), todas estas son verdades cristianas enarboladas por Rousseau ante sus contemporáneos. Pero verdades cristianas vacías de substancia, de las que solo existe la brillante superficie, y que caerán destrozadas al primer golpe porque no obtienen ya su ser en la objetividad de la razón y de la fe, ni subsisten sino como expansiones de la subjetividad del apetito. Verdades innatas, desbarrantes, que declaran a la Naturaleza buena bajo todos los aspectos y absolutamente, a la razón incapaz de obtener la verdad y capaz tan solo de corromper al hombre, a la conciencia infalible, y a la persona humana, tan digna y hasta tal punto divina, que no puede lícitamente obedecer sino a sí misma.
Rousseau 
Sobre todo, y he aquí el punto capital, Juan Jacobo ha desnaturalizado el Evangelio, desgajándolo del orden sobrenatural, trasponiendo ciertos aspectos fundamentales del cristianismo al plano de la simple Naturaleza. Una cosa absolutamente esencial al cristianismo es la sobrenaturalidad de la gracia. Cercenada esa sobrenaturalidad, el cristianismo se corrompe. He aquí lo que se da en los orígenes del desorden moderno, una naturización del cristianismo. Es claro que el Evangelio, una vez convertido en cosa puramente natural (y por tanto, absolutamente corrompido), se convierte en fermento de revolución extraordinariamente virulento. Pues la gracia es un orden nuevo añadido al orden natural, que lo perfecciona sin destruirlo por ser ella sobrenatural; si se rechaza este orden de la gracia en tanto que sobrenatural, y se conserva su fantasma imponiéndolo a la realidad, se trastorna el orden natural por un pretendido orden nuevo que aspira a suplantarlo.”

martes, 4 de junio de 2024

La responsabilidad se define por la libertad

Jean Guitton escribe que cuando creemos que un hombre es la causa de sus actos y de las consecuencias que resultan le llamamos responsable. La libertad, en el fondo, se define por la responsabilidad. Ser responsable de una acción es ser el autor humano principal. La responsabilidad se define, inversamente, por la libertad, que es la capacidad que tiene nuestro yo de ser responsable. Los dos conceptos forman un todo. La libertad es un poder de responsabilidad. La responsabilidad es una libertad en acto.
La libertad se encuentra también en el consentimiento. Tanto para bien como para mal.


domingo, 26 de mayo de 2024

Se puede odiar el amor cuando éste exige salir de uno mismo para ir más allá

Benedicto XVI escribe que “todos sabemos hasta que punto Cristo es hoy signo de una contradicción que, en último análisis apunta a Dios mismo. Dios es considerado una y otra vez como el límite de nuestra libertad, un límite que se ha de abatir para que el hombre pueda ser totalmente él mismo. Dios, con su verdad, se opone a la multiforme mentira del hombre, a su egoísmo y a su soberbia”.
“Dios es amor. Pero también se puede odiar el amor cuando éste exige salir de uno mismo para ir más allá. El amor no es una romántica sensación de bienestar. Redención no es wellness, un baño de autocomplaciencia, sino una liberación de estar oprimidos en el propio yo.” 


martes, 7 de mayo de 2024

El pudor nos permite existir como seres singulares

“Es importante distinguir entre vergüenza y pudor. El pudor nos permite existir como seres singulares y ofrece un espacio privado, al abrigo de la mirada de los demás. La vergüenza surge más bien cuando se produce una intrusión en ese espacio”,escribe la psicoanalista francesa Monique Selz. Inès Pélissié du Rausas, doctora en Filosofía por la Universidad de la Sorbona, sostiene que la vergüenza, cuando se convierte en una palanca para el pudor, puede tener un “valor positivo”; el pudor remitiría no tanto a la vergüenza de uno mismo como al deseo de ser respetado por el conjunto de todo lo que nos constituye como sujeto. La vergüenza nace entonces del riesgo que representa el deseo sexual, deseo que el sujeto puede suscitar, a riesgo de ser reducido a ese deseo. “La vergüenza aparece como el signo del respeto a uno mismo a través del respeto que se demuestra al cuerpo en el acto mismo de cubrirlo”. Inès Pélissié du Rausas escribe que"el pudor, como deseo de proteger lo mío, remite a la conciencia de su propio valor que tiene quien lo experimenta... ¿No es acaso porque experimenta ese respeto a sí mismo, que el hombre siente vergüenza ante aquello que percibe que, de una manera o de otra, puede degradarle?... Percatarse de un riesgo, ¿no es una condición necesaria para preservarse de él? Pues bien, el pudor es precisamente la percepción de una especie de “peligro” que amenaza el ser. La manifestación de un deseo, propio o del otro, que ya no se integra en la totalidad de la persona, sino que tiende a su autonomía, solo se interesa en el cuerpo”.
Para Inès Pélissié du Rausas, el pudor no es solamente del cuerpo. Tomando la expresión de San Agustín, ella evoca así el “pudor del alma”, que remite al “temor a la exteriorización de la intimidad”. Se trata de "un temor que apela al respeto al propio yo, pues rechaza que sea expuesto, menospreciado y tal vez incomprendido aquello que pertenece a la intimidad de la persona... Indica que esa intimidad existe, y remite a lo más profundo de la persona".La intimidad no se revela si no es en un clima de confianza, y el velo del “pudor del alma” solo puede caer cuando las personas están unidas por un profundo respeto. El teólogo dominico Raphaël Sineux vincula el pudor a la castidad, esa virtud que hace posible "la unidad interior del hombre en ser corporal y espiritual”. 

domingo, 10 de septiembre de 2023

Para dar luz hay que arder

William Paul Young, escritor canadiense, cuenta que para que pueda haber un Yo no soy eso, antes debe haber un Yo soy eso. Imágenes y apariencias te dicen poco. El interior es más grande que el exterior cuando tienes ojos para ver.
Viktor Frankl escribía que para dar luz hay que arder.

domingo, 3 de septiembre de 2023

El lugar en que se cumple el milagro de la Encarnación

Nicolás de Cusa

Para Nicolás de Cusa, considerado el padre de la filosofía alemana, el misterio de Dios hecho hombre de ningún modo puede comprenderse, ni aun siquiera indicarse, mediante símil alguno tomado del mundo de la naturaleza o del mundo de la historia; el alma del hombre como tal, como alma individual, es el lugar en que se cumple el milagro de la Encarnación de Jesucristo. Ese milagro no es un hecho ya pasado, ocurrido en un determinado momento del objetivo tiempo histórico y limitado a ese único momento, sino que se renueva en cada yo y a cada instante. En lo profundo del alma, en el fondo recóndito de ella, la divinidad se da a luz; he aquí el verdadero parto de la divinidad.