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viernes, 12 de junio de 2026

El poder sin amor, sin amistad y sin realización personal conduce a la infelicidad

¿Puede una persona elegir el camino de la virtud y renunciar a un poder tan inmenso? Para Platón, la respuesta era afirmativa, pues el individuo moral está en condiciones de entender que una vida de poder inmoral corromperá su corazón y su alma. El poder sin amor, sin amistad y sin realización personal sólo conduce a la infelicidad, una infelicidad esencial que es imposible aliviar.
El momento de la elección es esencial, es el momento en el que un ser racional ha de decidir qué tipo de vida quiere llevar. Platón vuelve sobre la idea de la libertad de elección en la conclusión de la República. Allí sostiene que en la selección del carácter esencial está “todo el riesgo para el hombre”y que esta elección debe realizarse “mirando a la naturaleza del alma”. 

martes, 26 de mayo de 2026

¿Porqué ascienden los idiotas y los elegimos como políticos?

Muchos competentes se apartan del juego del poder. Comprenden que hay cosas más importantes y que la vida es una y breve. No están dispuestos a sacrificar dignidad, salud, familia o amigos por juegos de sombras y puñales. Así que, simplemente, ese juego del poder filtra a muchas personas competentes, que se van a otra parte donde las estructuras sean más afines. O, simplemente, eligen no jugar como única manera de ganar. Muchos eligen ambientes más académicos o viviendo una vida donde se tomen las decisiones sin necesidad de puñales y navajas. La conjunción de estos motivos está demostrada y explica en buena parte el fenómeno de por qué ascienden los idiotas y los elegimos como político.

lunes, 12 de mayo de 2025

No hay verdadera libertad que no se ejercite como amor hacia algo o hacia alguien

Libertad psicológica significa la ausencia de necesidad interna para elegir una cosa u otra; no se refiere ya a la posibilidad de hacer, sino a la de decidir autónomamente, sin estar sujeto a un determinismo interior, es decir, sin que una fuerza interna diferente de la voluntad lleve a elegir necesariamente una cosa impidiendo elegir las otras posibles alternativas. La libertad psicológica es capacidad de autodeterminación. Ciertas enfermedades mentales agudas, algunas drogas o un estado de mucha agitación (ante un incendio, por ejemplo) pueden privar total o parcialmente de la libertad psicológica. La libertad moral es la libertad de que goza la persona que no está esclavizada por las malas pasiones, por los vicios. 
La esencia de la libertad (lo que ha de darse necesariamente para que haya libertad) y su acto propio es la autónoma adhesión al bien, es decir, el amor del bien, que es el acto por excelencia de la libertad. Libertad y amor están unidos. No hay amor verdadero que no sea libre, ni verdadera libertad que no se ejercite como amor hacia algo o hacia alguien.

lunes, 3 de marzo de 2025

En educación lo que cuenta es tener claras cuáles son las cosas buenas que hay que enseñarle a querer

La educación se dirige a que cada cual se capacite para tomar libremente las decisiones acertadas que configurarán su vida. No se educa con una actitud protectora en la que, de hecho, los padres acaban suplantando la voluntad del niño y controlando cada uno de sus movimientos. Ni tampoco con una acción tan excesivamente autoritaria que no deja espacio al crecimiento de la personalidad y del propio criterio. Lo acertado es ir dejando que el hijo vaya tomando sus decisiones de modo acorde con su edad; y que aprenda a elegir haciéndole ver las consecuencias de sus actos, a la vez que percibe el apoyo de sus padres, y de quienes intervienen en su educación, para acertar en lo que elige o, eventualmente, para rectificar una decisión errada.
En educación, no hay recetas generales; lo que cuenta es buscar lo mejor para el educando y tener claras cuáles son las cosas buenas que hay que enseñarle a querer, y cuáles son las cosas que le pueden resultar dañinas.
Referencia: La educación en familia, José Manuel Martín.

miércoles, 15 de enero de 2025

Agenda 2030


En una entrevista con Javier Lozano en la Revista Misión, el profesor y filósofo Higinio Marín contaba que en la Agenda 2030 la familia y la religión aparecen como aspectos conflictivos. Son presentados como agentes de discriminación. Luego hay cuestiones evidentemente inasumibles desde la doctrina católica como la llamada salud sexual y reproductiva. Asumir la Agenda 2030 con carácter general y luciendo su logo es prestarse a la confusión y al equívoco. Se entienden los derechos sexuales como algo que el Estado debe garantizar y va contra los que piensen de manera discrepante, como los padres o las entidades religiosas. Se promueve el aborto y el uso masivo de anticonceptivos. Hay otro aspecto muy grave, la llamada igualdad de géneros. Asume la terminología de la ideología de género, con todos los caracteres de la corrección política contemporánea, laicista y estatalista…..Hay una intención de establecer un nuevo orden mundial que deje fuera a muchas instituciones, en particular a las que tienen un cuño cristiano. Y ese neutralismo globalista surge como una reacción hostil a la raigambre cristiana de nuestra tradición, que se ha puesto de manifiesto en casi todos los niveles de las instituciones globales. La religión y la familia les plantean problemas, no soluciones. Por ejemplo, tener hijos, la responsabilidad esponsal o la generosidad en el matrimonio no forman parte de este nuevo sentido común. Al igual que el hecho de que la educación pertenezca a los padres. Quien afirme hoy que los hijos pertenecen a los padres está al borde del delirio y pronto del delito.
Las élites globalistas siempre hablan de neutralidad y tolerancia pero es una neutralidad hostil contra los no neutrales. Se impone un modo de vivir que es el del Estado, que genera un relativismo que convierte la tolerancia en el valor moral por excelencia. A mí me parece que hay que ser intolerante con las cosas malas, pero ellos aplican esta intolerancia, contra los que piensan que la tolerancia no es el principal valor. Son liberticidas y generan relativismo. Creen que se puede y se debe elegir todo; se puede elegir tostadora, al mismo nivel que elegir el sexo. Yo no necesito poder elegir mi sexo para ser libre. Esto distorsiona la realidad humana porque elimina la dimensión personal de la libertad….. Nuestras sociedades se están polarizando de una manera irreconducible. Hay dos versiones de Occidente cada vez más antagónicas que nos conducen a un umbral de ruptura. Estamos llegando al punto de que las distintas visiones del mundo tenemos tan poco en común que apenas podemos hablar lenguajes comunes. Cualquier intérprete de la cultura contemporánea ve ahí un problema de consistencia estructural y que potencialmente puede suponer la ruina.

martes, 31 de diciembre de 2024

Existe la posibilidad de eliminar el mal del mundo

El bien y el mal
San Agustín advirtió que la bondad es fundamental e independiente, mientras que el mal es secundario y dependiente. Mientras que el mal no puede existir sin la bondad, no ocurre al contrario. Esto significa que siempre existe cierta posibilidad de eliminar el mal del mundo. Dado que el mal debe producirse a partir de la bondad preexistente, la conclusión es que la bondad es, por así decirlo, el “modo por defecto” del mundo. Siempre que las personas tengan la posibilidad de elegir, existe la posibilidad de que elijan el bien. De modo que siempre existe alguna razón para abrigar la esperanza de que el mal puede ser superado. En conclusión, hemos aprendido que el mal es ausencia de bondad, que su fuente es el deseo de tener más de lo que por justicia nos corresponde, y que está ligado al miedo y la destrucción. Con este conocimiento estamos en posición de ver con más claridad el mal en nosotros mismos y en nuestros semejantes.
Para Douglas K. Blount, profesor de filosofía y ética en Southern Baptist Theological Seminary, el resentimiento, la amargura y el orgullo son vicios que pueden convertimos en presas fáciles de una fuerza corruptora, aunque seamos básicamente buenas personas.

viernes, 27 de diciembre de 2024

La tendencia a buscar excusas y pretextos

Puesto que la elección encierra responsabilidad, y algunos seres humanos las más de las veces, en tanto que otros seres humanos algunas veces, desean sacudirse esta carga, existe la tendencia a buscar excusas y pretextos. Por esta razón, los hombres se inclinan a atribuir demasiado a la acción inevitable de las leyes naturales o sociales; por ejemplo, a la actividad de la mente inconsciente, o de inalterables reflejos psicológicos, o de las leyes de la evolución social.
Cuando trato de justificar, ante otros o ante mí mismo, alguna acción indigna de mi parte, diciendo que algo (la situación política o militar, o mi emoción, o mi estado interior) había sido “demasiado para mí”, entonces, me estoy engañando a mí mismo, o a los demás, o a ambos. La acción es elección; elegir es el libre comprometerse con esta o aquella manera de obrar, de vivir, y así sucesivamente; las posibilidades nunca son menos de dos, hacer o no hacer; ser o no ser. Por consiguiente, atribuir la conducta a las leyes inmutables de la naturaleza es describir erróneamente la realidad. No es verdad desde el punto de vista de la experiencia, es verificablemente falso; y perpetrar tal falsificación, como la mayoría de los filósofos y de los hombres comunes ha hecho y hace constantemente, es optar por eludir la responsabilidad de la toma de decisiones o del no tomarlas, elegir negar que el seguir la corriente de una opinión aceptada y comportarse semimecánicamente, es en sí mismo una suerte de elección, una libre abdicación; y así es, porque siempre es posible, aunque a veces doloroso, preguntarme a mí mismo en qué creo realmente, qué quiero y aprecio, qué estoy haciendo, para qué estoy viviendo; y habiendo contestado tan bien como puedo hacerlo, seguir obrando de determinada manera, o modificar mi conducta.

jueves, 12 de diciembre de 2024

Eres tú quien ha de elegir

Escribe el filósofo André Comte-Sponville que “se puede esperar la riqueza, la salud, la belleza, la felicidad… Es absurdo esperar la virtud. Ser un canalla o un hombre de bien, eres tú quien ha de elegirlo, sólo tú.Tú vales exactamente lo que tú quieres….. Decir a alguien que debe ser generoso no es hacer gala de generosidad. Decirle que debes ser valiente no es hacer gala de valor. La moral sólo vale para uno mismo; los deberes sólo valen para uno mismo. Para los demás, la misericordia y el derecho bastan. Por otra parte, ¿quién puede conocer las intenciones, las excusas o los méritos de otro? Moralmente, sólo podemos ser juzgados por Dios.”

viernes, 20 de septiembre de 2024

La existencia de un yo

Desde el momento en que una criatura conoce a Dios como Dios y a sí mismo como “yo”, se le abre la terrible alternativa de elegir como centro a Dios o al “yo”….. La fuerza que nos aleja de Él, “el regreso al hogar, al “yo” habitual”, debe ser, a mi juicio, un producto de la caída. No sabemos exactamente lo que sucedió cuando cayó el hombre.
La mera existencia de un “yo”, el simple hecho de llamarle “yo” incluye desde el principio el peligro de idolatrase a sí mismo. Si yo soy yo, vivir para Dios, en vez de para mí mismo, exige un acto de autorrenuncia, por pequeño y fácil que sea. Este es, si se quiere, el “punto débil” de la naturaleza auténtica de la creación, el riesgo que, al parecer, Dios consideraba que valía la pena correr.
Referencia:El problema del dolor de C. S. Lewis.

martes, 27 de agosto de 2024

El hombre de a pie comprende que se le ha engañado y que se sigue intentando engañarlo

Escribe Richard M. Weaver que “el aislamiento promovido por la tecnología ha tenido como consecuencia que la labor de difundir el conocimiento sea hoy aún más difícil que en tiempos de Platón. Ante los sofistas y demagogos atenienses, el filósofo tuvo que luchar contra males parecidos, pero al menos no se ocultaban en estratégicas trincheras, y entonces no era más difícil para el sabio hacerse oír entre los poderosos. Nada más natural, en una época materialista como la nuestra, que la autoridad se encarne en quienes disponen del poder económico. Para ilustrarlo con un ejemplo concreto: ¿qué posibilidades tiene hoy el predicador de la esquina de competir con las perogrulladas de los oráculos radiofónicos, sin contar con medios económicos o apoyos institucionales? Los habitantes de la cueva nunca estuvieron tan firmemente atados como en nuestra época, que es capaz de emplear aun la libertad como hechizo paralizador. Afortunadamente, por otro lado se detecta algún que otro indicio esperanzador de inquietud entre nuestros coetáneos. Hemos podido observar que la gente ordinaria recibe con profunda desconfianza la propaganda que se le ha estado infligiendo desde la Primera Guerra Mundial. Sorprendentemente, estas reacciones no han desaparecido. Tan profundamente arraigado está ese recelo que, durante el reciente conflicto, los relatos más auténticos de violencias, documentadas y comprobadas de todas las maneras imaginables, han suscitado reacciones de franca incredulidad o, en el mejor de los casos, esos relatos han sido aceptados con toda clase de cautela y reservas. El hombre de a pie comprende que se le ha engañado y que se sigue intentando engañarlo. Pero como carece de herramientas de análisis, suele tomar por propaganda cualquier expresión coherente y articulada. También en tiempos de paz se ha mostrado claramente reacio a cualquier intento de manipulación o engaño. En este país hemos visto al pueblo elegir a la presidencia a políticos casi unánimemente repudiados por la prensa, y no son infrecuentes las manifestaciones de cauto desdén para con las palmarias mentiras de la publicidad.”


miércoles, 3 de abril de 2024

Resulta difícil ejercer la libertad positiva, el puro elegir, si se carece de los medios necesarios para alcanzar el fin deseado

Isaiah Berlin en 1959

Desde su cátedra de Oxford, Isaiah Berlin nos recordaría que la idea de libertad debería en primera instancia refrendarse con carácter negativo, pues el ser humano puede ser libre para negar o no hacer, redimiéndose de cadenas y ataduras, pero siempre le resultará más difícil ejercer la libertad positiva, el puro elegir, si carece de los medios necesarios para alcanzar el fin deseado. Así, el profesor de origen letón afirma: “Se dice, muy plausiblemente, que si un hombre es tan pobre que no puede permitirse algo, respecto a lo cual no hay ningún impedimento legal (una barra de pan, un viaje alrededor del mundo o el recurso a los tribunales), tiene tan poca libertad para obtenerlo como si la ley se lo impidiera”.

viernes, 8 de marzo de 2024

No se puede construir la civilización sin rechazar toda clase de ideología del mal

El papa Francisco manifestaba en su viaje a Egipto que “el verdadero desarrollo se mide por la solicitud hacia el hombre, corazón de todo desarrollo, a su educación, a su salud y a su dignidad; de hecho, la grandeza de cualquier nación se revela en el cuidado con que atiende a los más débiles de la sociedad como las mujeres, los niños, los ancianos, los enfermos, los discapacitados, las minorías, para que nadie, ni ningún grupo social, quede excluido o marginado. Ante un escenario mundial delicado y complejo, que hace pensar en lo que he llamado una “guerra mundial por partes”, cabe afirmar que no se puede construir la civilización sin rechazar toda clase de ideología del mal, de la violencia, así como cualquier interpretación extremista que pretenda anular al otro y eliminar las diferencias manipulando y profanando el Santo Nombre de Dios”.
“Tenemos el deber de afirmar juntos que la historia no perdona a los que proclaman la justicia y en cambio practican la injusticia; no perdona a los que hablan de igualdad y desechan a los diferentes. Tenemos el deber de quitar la máscara a los vendedores de ilusiones sobre el más allá, que predican el odio para robar a los sencillos su vida y su derecho a vivir con dignidad, transformándolos en leña para el fuego y privándolos de la capacidad de elegir con libertad y de creer con responsabilidad.”

sábado, 17 de febrero de 2024

¿Que es la libertad para los que nacieron en la URSS y para sus hijos?

Svetlana Aleksievich cuenta, hablando sobre el homo sovieticus, que “a todas las personas con las que me he encontrado les he preguntado: ¿Qué es para ti la libertad?. Las respuestas han sido distintas, según preguntara a padres o a hijos. Quienes nacieron en la URSS y quienes lo hicieron después de su desaparición no comparten una misma experiencia. Son seres de planetas distintos. Para los padres, la libertad es la ausencia de miedo; los tres días de agosto en que conseguimos sofocar el golpe militar. Elegir entre cien marcas de salchichón en una tienda es ser más libre que estar obligado a elegir entre diez; la libertad es no haber conocido jamás las palizas, aunque no viviremos lo suficiente para ver a una generación de rusos que no las conozca, porque los rusos no comprenden la libertad, necesitan del cosaco y el látigo. Para los hijos, en cambio, la libertad es el amor, y la libertad interior es un valor absoluto. La libertad, para ellos, es no temer los propios deseos y tener mucho dinero, porque quien tiene los bolsillos llenos puede conseguir todo lo que se le antoje. La libertad, en fin, es llevar una vida en la que uno no tenga que preocuparse por la libertad. Libertad es normalidad.

martes, 7 de noviembre de 2023

El derecho inalienable de Londres de formar su propia comuna


En 1176, el rey Enrique II encargó un nuevo puente de piedra. Terminado en 1284, el Puente de Londres original se mantendría durante más de 600 años. Admitía hogares y tiendas, que a lo largo del tiempo se construyeron encima sus arcos. 

En la última década del siglo XII, en el que en el extranjero se gritaban consignas como “los londinenses no tendrán más rey que su alcalde”. Esta breve revolución fue consecuencia directa de la ausencia del rey durante una cruzada en Palestina y Europa. Ricardo I había venido a Londres para su coronación el primer domingo de septiembre de 1189, “un día que marcó una desgracia en el calendario”; de hecho, resultó “ser así para los judíos de Londres, que ese día quedaron destrozados”. Estas palabras crípticas describen un asesinato en masa que los historiadores apenas han tratado en sus crónicas. Se solía decir que los principales culpables fueron los que debían dinero a los judíos, aunque resulta difícil sobreestimar la brutalidad del populacho londinense; representaba a una sociedad violenta y despiadada donde la metáfora de la población nativa era la de unas abejas enjambradas en grupos iracundos.

Greater London Council

Cuando el hermano de Richard, John, aspiró a la corona en 1191, los ciudadanos de Londres se reunieron en folkmoot con la intención de pronunciarse acerca de sus pretensiones; en ese instante trascendental acordaron aceptarle como rey siempre que reconociera el derecho inalienable de Londres de formar su propia comuna como ciudad-estado que gobierna y elige de manera independiente. John aceptó estas condiciones. No era un título nuevo pero, por vez primera, el monarca reinante lo aceptaba como un modo de organización pública “a la que todos los nobles del reino, e incluso los obispos de esa provincia, están obligados a jurar”. Éstas son las palabras de Richard de Devizes. Leemos en la gran crónica de la ciudad, el Liber Albus, que “los señores de la ciudad de Londres deberán elegir de entre ellos anualmente a un alcalde siempre que, cuando se elija, éste se presente a su majestad el rey o, en ausencia del rey, a su apoderado”. De este modo, el alcalde y su consejo rector de probi homines, los “hombres honestos” con rango de concejales, lograron un rango y dignidad formales. Londres había adquirido una identidad administrativa que dio vida a organismos posteriores como el Metropolitan Board of Works (Consejo metropolitano de obras públicas) y el London County Council (Consejo del municipio de Londres) del siglo XIX, así como el Greater London Council (Consejo de Greater London) del siglo XX.Un desarrollo orgánico que no ha desfallecido a lo largo de los años.

martes, 25 de julio de 2023

Estamos ante un enorme y dramático choque entre el bien y el mal

Juan Pablo II en su encíclica Evangelium Vitae escribe: “Este horizonte de luces y sombras debe hacernos a todos plenamente conscientes de que estamos ante un enorme y dramático choque entre el bien y el mal, la muerte y la vida, la cultura de la muerte y la cultura de la vida. Estamos no sólo “ante”, sino necesariamente “en medio” de este conflicto. Todos nos vemos implicados y obligados a participar, con la responsabilidad ineludible de elegir incondicionalmente en favor de la vida. También para nosotros resuena clara y fuerte la invitación a Moisés: “Mira, yo pongo hoy ante ti vida y felicidad, muerte y desgracia...; te pongo delante vida o muerte, bendición o maldición. Escoge la vida, para que vivas, tú y tu descendencia” (Dt 30, 15.19)”.

miércoles, 7 de junio de 2023

Fuimos, somos y seguiremos siendo homo eligens

Escribe el filósofo Zygmunt Bauman en su libro Vigilancia líquida que  “es el destino (un nombre genérico para todo aquello que no podemos prever o alterar) el que establece el horizonte de las opciones posibles y realistas, pero que es nuestro carácter (el nombre genérico para designar lo que podemos intentar para, de manera consciente, controlar, cambiar o mantener) el que elige entre las distintas opciones. La copresencia y la interacción de estos dos factores en su mayoría autónomos limitan el alcance de las acciones humanas, y en definitiva hacen que nunca puedan ser realizadas plenamente. Ni siquiera los nazis y los comunistas, en sus campos de concentración, ¡no consiguieron eliminar del todo la elección humana! Usted y yo y cualquier persona, desde los tiempos más remotos hasta el futuro más lejano, fuimos, somos y seguiremos siendo homo eligens, un ser que elige, con una historia que hace que seamos así o de otra forma… Y como estoy convencido de esto, creo simultáneamente en la posibilidad y en la ineludibilidad de la moral.
Cada conjunto de circunstancias combinadas en un destino otorga diferentes consecuencias a distintas elecciones. Lo que significa que en circunstancias diferentes las probabilidades de elegir en un sentido o en otro difieren; aunque, al ser homini sapienti, además de homini eligenti, tenderemos a preferir las elecciones menos costosas en detrimento de las más caras (sea cual sea la divisa con la que se midan los costes y beneficios).”

martes, 6 de junio de 2023

La libertad de elegir incluye los privilegios que nos singularizan como seres humanos

El privilegio humano de la autoconciencia para descubrir un principio fundamental de la naturaleza del hombre; entre el estímulo y la respuesta, el ser humano tiene la libertad interior de elegir. La libertad de elegir incluye los privilegios que nos singularizan como seres humanos. Además de la autoconciencia, tenemos imaginación (capacidad para ejercer la creación en nuestras mentes, yendo más allá de la realidad presente). Tenemos conciencia moral (una profunda percepción interior de lo que es correcto o incorrecto, de los principios que gobiernan nuestra conducta, y de la medida en que nuestros pensamientos y acciones están en armonía con dichos principios). Y tenemos voluntad independiente (capacidad para actuar sobre la base de nuestra autoconciencia, libres de cualquier otra influencia). Ni siquiera los animales más inteligentes tienen esos recursos. Podemos decir, con una metáfora tomada del lenguaje de la informática, que ellos están programados por el instinto o el adiestramiento, o por ambas cosas. Se los puede adiestrar para que sean responsables, pero no pueden asumir la responsabilidad de ese adiestramiento; en otras palabras, no pueden dirigirlo. No pueden cambiar la programación. Ni siquiera tienen conciencia de ella. Pero como consecuencia de nuestros privilegios humanos, podemos formular nuevos programas para nosotros mismos, totalmente independientes de nuestros instintos y adiestramiento. Por ello la capacidad del animal es relativamente limitada, y la del hombre, ilimitada. Pero si vivimos como animales, sobre la base de nuestros instintos, condicionamientos y condiciones, siguiendo los dictados de nuestra memoria colectiva, también nosotros seremos limitados.
La libertad de elegir incluye los privilegios que nos singularizan como seres humanos. Podemos subordinar los sentimientos a los valores. Tenemos la iniciativa y la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan, escribe el profesor Stephen Covey.

sábado, 4 de febrero de 2023

La riqueza no les ha concedido felicidad

Para Rolland Munro, el concepto de “melancolía” en su uso actual “describe no tanto un estado de indecisión, una vacilación entre un camino u otro, sino más bien la tendencia a alejarse de esa encrucijada, abstenerse de la división misma”. Es sinónimo del “desapego” a “todo y a nada específicamente”. Ser “melancólico” es poder sentir “la infinidad de conexiones, sin quedar enganchado en ninguna”. Resumiendo, la “melancolía” se refiere a “una forma sin un contenido, el rechazo a saber sólo esto o sólo aquello”. Yo diría, dice Zygmunt Bauman, que la idea de “melancolía” se refiere al fin de cuentas a una dolencia genérica de los consumidores (el homo eligens por decreto de la sociedad de consumo), a una perturbación resultante del choque fatal entre la obligación-compulsión-adicción a elegir y la incapacidad para hacer esa elección. En el léxico de Simmel, representa la transitoriedad prefabricada y la insubstancialidad artificial de los objetos que flotan, se hunden y vuelven a emerger en esa marea de estímulos. Es sinónimo de la insubstancialidad que en el comportamiento del consumidor se manifiesta como gula omnívora y glotonería indiscriminada.

Andrew Oswald del Financial Times sugiere que a los habitantes de países ricos y altamente desarrollados, con economías basadas en el consumo, la riqueza no les ha concedido felicidad.Por otra parte,  escribe Zygmunt Bauman, también hay que decir que ese fenómeno negativo y las causas del malestar y la infelicidad, como el estrés o la depresión, horarios de trabajo extensos y antisociales, el franco deterioro de los vínculos, la falta de autoestima y la desesperante incertidumbre de no saber si uno está a salvo y en “lo correcto”, tienden a crecer en frecuencia, volumen e intensidad……Una economía orientada al consumo promueve activamente la desafección, socava la confianza y profundiza la sensación de inseguridad, hasta convertirse ella misma en una fuente de ese miedo ambiente que prometía curar o ahuyentar, ese miedo que satura la vida líquida moderna y es la causa principal del tipo de infelicidad propio de esta época.

miércoles, 4 de enero de 2023

Con elecciones en muchos paises no occidentales, los gobiernos derivados de ellas serían menos considerados con los intereses occidentales

Si se celebrasen elecciones realmente competitivas en muchos países árabes, incluyendo Arabia Saudí y Egipto, es muy probable que los gobiernos derivados de ellas fuesen bastante menos considerados con los intereses occidentales que sus menos democráticos antecesores. Un gobierno elegido por votación popular en China bien podría ser altamente nacionalista. A medida que los dirigentes occidentales se dan cuenta de que los procesos democráticos en las sociedades no occidentales producen, a menudo, gobiernos hostiles a Occidente, intentan influir en las elecciones, por una parte, y también pierden su entusiasmo a la hora de fomentar la democracia en esas zonas. 



sábado, 5 de noviembre de 2022

Autenticidad

Para Sartre la “autenticidad” es la norma aceptada universalmente de “Sé sincero contigo mismo”. Una persona vive con autenticidad si actúa siguiendo el principio de que su existencia precede a su esencia. En esencia, una persona no es digamos un camarero, o un demócrata, o un bebedor empedernido, estos no son más que papeles que elige representar en la vida y no unas cualidades innatas que no pueda trascender. Por ejemplo, una persona auténtica no puede decir de buena fe: “Me tomo dos whiskis en el almuerzo porque yo soy así”, ya que se estaría tratando a sí misma como un objeto con unas características inmutables, que no existe como un sujeto con la capacidad de elegir quién es y los actos que realiza.