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viernes, 12 de junio de 2026

El poder sin amor, sin amistad y sin realización personal conduce a la infelicidad

¿Puede una persona elegir el camino de la virtud y renunciar a un poder tan inmenso? Para Platón, la respuesta era afirmativa, pues el individuo moral está en condiciones de entender que una vida de poder inmoral corromperá su corazón y su alma. El poder sin amor, sin amistad y sin realización personal sólo conduce a la infelicidad, una infelicidad esencial que es imposible aliviar.
El momento de la elección es esencial, es el momento en el que un ser racional ha de decidir qué tipo de vida quiere llevar. Platón vuelve sobre la idea de la libertad de elección en la conclusión de la República. Allí sostiene que en la selección del carácter esencial está “todo el riesgo para el hombre”y que esta elección debe realizarse “mirando a la naturaleza del alma”. 

domingo, 10 de mayo de 2026

La relación con Dios

El hombre es un ser relacional. Si se trastoca la primera y fundamental relación del hombre, la relación con Dios, entonces ya no queda nada más que pueda estar verdaderamente en orden. De esta prioridad se trata en el mensaje y el obrar de Jesús. El quiere en primer lugar llamar la atención del hombre sobre el núcleo de su mal y hacerle comprender que si no eres curado en esto, no obstante todas las cosas buenas que puedas encontrar, no estarás verdaderamente curado, escribe Joseph Ratzinger.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Apuesta de Pascal

Blaise Pascal
En el siglo XVII, Blaise Pascal decidió transformar la cuestión teísta en algo parecido a un juego de azar. Antes de dedicarse a la filosofía y la teología, el francés realizó grandes avances y descubrimientos en la matemática y la física. Sus investigaciones sobre la presión, el vacío o la probabilidad son fundamentales para la historia de la ciencia. Pascal reconoce que la pregunta sobre Dios supera los límites humanos. “Si existe un Dios, es infinitamente incomprensible, puesto que, al carecer de partes y de límites, no guarda ninguna relación con nosotros. Somos, pues, incapaces de conocer lo que es e incluso si es”. Esta barrera puede ser superada por la fe, dice Pascal. Sin embargo, más allá de esta gracia, el matemático quiso exponer el motivo por el que creer en la divinidad es más racional que el no hacerlo y lo hizo a modo de apuesta, la famosa Apuesta de Pascal. Su argumentación compara este asunto con el lanzamiento de una moneda al aire, hay que decidir si se elige cara o cruz.
Para tomar esta decisión, para apostar por el sí o el no de la existencia de Dios, Pascal realiza un cálculo de los riesgos y las ganancias de cada opción. Expone el francés que si se opta por confiar en el teísmo “si ganáis, lo ganáis todo; si perdéis, no perdéis nada”. Es decir, si creo en Dios y existe, el premio será “una eternidad de vida y de felicidad”; si no existe, no perdería nada, porque nada tendría. En el caso contrario, no creer en Dios podría derivar en la condenación o el Infierno en caso de que sí fuese una realidad. De no serlo, tampoco gana nada el descreído.

martes, 29 de julio de 2025

Virtud es conocimiento


Isaiah Berlin
Crimen, vicio, imperfección, nacen todos de la ignorancia y la indolencia mental o de la confusión. Esta ignorancia puede estar fomentada por gentes malvadas que quieren arrojar polvo a los ojos de otros para dominarlos, y que al final pueden, la mayor parte de las veces, acabar siendo víctimas de su propia propaganda. “Virtud es conocimiento” significa que, si sabes lo que es bueno para el hombre, no puedes, si eres un ser racional, vivir de un modo diferente a aquel según el cual realización plena es aquello hacia lo cual se orientan todos los deseos, esperanzas, oraciones y aspiraciones, eso es lo que se quiere decir al llamarlas esperanzas. Diferenciar realidad de apariencia, diferenciar lo que de verdad realizará plenamente al hombre de lo que tan solo parece prometer hacerlo así, eso es conocimiento, y eso solo lo salvará. Este vasto supuesto platónico, a veces en su forma cristiana, bautizada, es el que anima a los grandes utópicos del Renacimiento, la maravillosa fantasía de Moro, la Nueva Atlantis de Bacon, la Ciudad del Sol de Campanella y la docena, más o menos, de utopías cristianas del siglo XVII, de las que la de Fénelon es solo la más conocida, escribe el filósofo Isaiah Berlin.


lunes, 14 de julio de 2025

Los que acuden a votar contemplan el voto como un acto social

Hay un montón de estrategas políticos que tratan de convencer a los políticos de que la decisión se puede manipular de igual forma que los anunciantes manipulan la compra de una pastilla de jabón, pero esta analogía entre la decisión política y la de los consumidores me parece incorrecta. No es solo que los votantes sean más inteligentes de lo que la mayoría de los políticos y los expertos en marketing creen. Es que los votantes otorgan un significado a la votación que no dan a la compra de una falda o de un pantalón. Votar es expresar la pertenencia a una comunidad política, decir lo que uno cree y formar parte del acto colectivo de la elección de la dirección de un país. El voto es una expresión de lealtad simbólica más que una expresión fundamental de los intereses. La mayoría de los votantes sabe que su voto individual no cambiará mucho el resultado final, pero aun así salen a votar porque creen que es importante tomar parte en la democracia. Es imposible entender por qué los votantes de muchos estados estadounidenses esperaron horas en fila para votar en las elecciones de 2012 a menos que se entienda que querían ser escuchados, para contar, para que sus voces fueran recogidas en esa competición nacional. Los que acuden a votar contemplan el voto como un acto social, un acto que sienten la obligación de justificar ante los vecinos y los amigos. No tienen que justificar su elección de una pastilla de jabón o de un vestido, pero sí por qué eligieron a un determinado candidato. Ellos saben que solo valen algunos tipos de justificaciones. Puedes decir que has comprado un vestido porque te gustaba el color, pero no es tan fácil decir que has votado por alguien simplemente porque te gustaba el aspecto del candidato. Los votantes deben razonar su elección, y esta obligación de justificar su voto lo diferencia de la compra impulsiva. Esta obligación de razonar es lo que hace del voto un acto racional, escribe Michael Ignatieff que ha ocupado puestos académicos en la Universidad de Cambridge, Universidad de Oxford, Universidad de Harvard y la Universidad de Toronto.

miércoles, 18 de junio de 2025

Todos los hombres son semejantes

“Los estoicos (aunque no Cicerón, al que a veces se cuenta entre ellos) sostuvieron, como Aristóteles, que la perfecta amistad es la comunidad de los que son semejantes, no de los disímiles, pero también insistieron, como Aristóteles les había enseñado, en que todos los hombres son similares en tanto que por naturaleza son racionales. De lo cual se desprende que la humanidad en su conjunto era una gran fraternidad vinculada por una racionalidad común, en principio benevolente y desinteresada….El cristianismo tenía también otro modo de considerar a todos los hombres semejantes y es que todos habitaban el reino común del espíritu. Creados por el Supremo Espíritu a su semejanza, los seres humanos pertenecían a la sociedad de Dios. Aristóteles había negado que el hombre pudiera entablar amistad con lo divino ya que en esencia eran demasiado disímiles, demasiado remotos. Pero a través de la mediación de Cristo, que fue a la vez hombre y Dios, el cristianismo vinculó a los dos en una única espiritualidad”, escribe el filósofo Irving Singer.
“Jesús es una especie de alter ego de todo ser humano, una deslumbrante epifanía que revela la imagen de Dios a cuya semejanza fue creada la humanidad. En el degradado estado de naturaleza, el hombre había perdido esta semejanza, pero la venida de Cristo le mostró cómo recuperarla mediante el amor.”
Escribe Singer que “la idea de Cristo introduce….una especie de igualdad sin la cual la filia religiosa sería imposible. El amor se convierte, así, en una confianza idealizada, una amistad benevolente con todos y todo lo que importa en el universo. Lo que puede que compartieran un puñado de griegos, podía ser ahora disfrutado por todo cristiano en compañía de una deidad infinita y eterna. Al magnificar al Señor, el fiel alcanzaba un estado del alma que lo magnificaba a él mismo”.

sábado, 5 de abril de 2025

Pensar en un acceso privilegiado a la verdad no es nada más que oscurantismo

Descartes siempre creyó que todo el mundo podía comprender la verdad perfectamente, sin necesidad de recurrir a tediosas, oscuras y viejas ideas, cuya función defensiva era apenas disimulable. Con independencia de su condición o género, todas las personas debían ser capaces de captar el contenido racional de cualquier idea. Siempre que ciertos factores adversos, como el analfabetismo, o nocivos, como las enseñanzas viciadas o el fanatismo, no distorsionaran la capacidad natural de la mente, esta tenía que ser capaz de comprender y asentir a los pensamientos correctos, formulados con claridad y distinción.
Para Descartes, pensar en un acceso privilegiado a la verdad no es nada más que superstición y oscurantismo. Ni los magos, en tanto que portavoces de lo “oculto”, ni los eruditos, en virtud de su supuesto conocimiento de las fuentes de autoridad, sancionadas por la tradición, estaban más cerca de la verdad que el hombre común, que solo disponía de la razón natural. La verdad podía estar escondida y hallarla podía resultar una tarea difícil, mas no era un misterio impenetrable al buen juicio, a la razón vehiculada correctamente. 
Referencia: Descartes (Jaume Xiol)

sábado, 4 de enero de 2025

El hombre es capaz de descubrir y aplicar soluciones racionales a sus problemas

Escribe Isaiah Berlin que “el hombre es, al menos en principio, en todas partes y en todas las circunstancias capaz, si lo desea, de descubrir y aplicar soluciones racionales a sus problemas. Y como estas soluciones son racionales, no pueden entrar en conflicto unas con otras, y formarán finalmente un sistema armonioso en el que prevalecerá la verdad, en el que la libertad, la felicidad y la oportunidad ilimitada para el desarrollo humano sin trabas estarán al alcance de todos”.

viernes, 20 de diciembre de 2024

La humanidad debe regresar a la Edad Media

Rémi Brague
Rémi Brague, profesor emérito de Filosofía Medieval en la Sorbona de París, piensa que la humanidad debe regresar a la Edad Media. No la Edad Media del presunto atraso y barbarie, sino una Edad Media que entendía la creación, incluidos los seres humanos, como el producto de un Dios inteligente y bondadoso. Los desarrollos positivos que se han producido dentro del proyecto moderno ya no se basan en un proyecto racional porque la existencia humana en sí ha dejado de ser el bien que alguna vez fue.

martes, 2 de julio de 2024

Nuestra capacidad de razonamiento está orientada por nuestros motivos y limitada por nuestros puntos de vista

Para el filósofo Steven Pinker nuestra capacidad de razonamiento está orientada por nuestros motivos y limitada por nuestros puntos de vista, y eso es lo que explica la paradoja de que nuestra especie pueda ser tan racional y tan irracional a la vez. De ahí, el mal hábito, muy perceptible en asuntos políticos, de buscar pruebas que ratifiquen una creencia y mostrar indiferencia hacia las evidencias que podrían refutarla (tendemos a ver aquello que deseamos ver y a ignorar el resto), o el hecho de que los individuos eviten montar en un tren de razonamientos porque no les gusta a donde les lleva; por ejemplo, una asignación de dinero objetivamente justa, pero que beneficia a otros. Y para eso, para desviar una línea de razonamiento antes de que llegue a un destino no deseado, hay métodos que explotan las inevitables incertidumbres que rodean cualquier asunto y dirigen el argumento en la dirección favorita con sofistería, manipulación informativa y demás artes de la persuasión. En otras palabras, los humanos nunca son tan irracionales como cuando protegen sus ideas favoritas, y donde dice ideas puede decir también intereses.
Pinker, muy crítico con el pensamiento irracional y conspiranoico, admite sin embargo que el apetito de floridas fantasías mora en lo más profundo de la naturaleza humana; por lo que las leyendas urbanas, los titulares de los tabloides y las noticias falsas nos resultan extraordinariamente entretenidos.


lunes, 6 de mayo de 2024

Tanto envase tenemos que lo superfluo nos parece suficiente

El contrato de matrimonio importa más que el amor, el funeral más que el muerto, la ropa más que el cuerpo, el físico más que el intelecto y la misa más que Dios, escribe el periodista uruguayo Eduardo Galeano. Tanto envase tenemos que lo superfluo nos parece suficiente, hemos vaciado nuestra parte racional de nuestra caja de pensamiento para llenarla de migajas de información y prejuicios, dice Martín Rojas, los cuales solo pretenden implantarnos ideas de consumo y egocentrismo para seguir alimentando la premisa de fijarnos por encima y no a profundidad, desechando el fondo de las cosas, lo verdaderamente importante y esencial.
Nos enganchamos, añade Rojas, con ideologías que resultan ser atractivas y de fácil salida, cuando en realidad poco a poco y silenciosamente van dañando a la persona. Somos una sociedad sobreexpuesta a resolver todo con violencia y a pensar con el menor esfuerzo. Con el aborto las madres aprenden a matar a sus hijos, con la eutanasia los hijos aprenden a matar a sus padres, con la eugenesia el gobierno aprende a matar a sus futuros ciudadanos, con los divorcios aprendemos a evitar el compromiso, con las redes sociales aprendemos a estar más solos, con la tecnología aprendemos a ser más inútiles, etc. Chesterton decía que a cada época la salva un pequeño puñado de hombres que tienen el coraje de ser inactuales.

miércoles, 20 de diciembre de 2023

Nuestra manera de pensar determina lo que sentimos

Nuestra manera de pensar determina lo que sentimos y, a raíz de lo que nos provoca tomamos como prueba de verdad aquello que pensamos. Esto es una capacidad increíble, pero también puede jugarnos malas pasadas. “Según nos hablemos a nosotros mismos, nos viviremos de una manera u otra y el mundo que percibamos será uno u otro” escribe Óscar González.
Es delgada la línea que separa nuestra capacidad de pensar, y de sentir, en la que la emoción se encuentra a medio camino entre ellas. En nuestro día a día y debido al uso que hacemos de nuestro lenguaje, en muchas ocasiones utilizamos estos tres conceptos como si fueran sinónimos, pero lo cierto es que pensar, emocionarse y sentir son cosas muy diferentes. Somos seres racionales. Esto no implica que las emociones y los sentimientos sean ajenos y no intervengan en nuestra personalidad, nuestra manera de interpretar el mundo, la toma de decisiones y la forma en que fijamos nuestras ideas. Hacemos caso a nuestras emociones y es una capacidad humana que no debemos alejar de nuestra vida. La razón sin emoción ni sentimiento no tiene sentido. Los sentimientos son más duraderos que las emociones, pero las emociones son más intensas que los sentimientos. Aprender cómo funcionan en nosotros esa relación es fundamental para fomentar nuestra inteligencia emocional, nuestra manera de relacionarnos con nosotros y con los demás y para mejorar nuestra salud mental.



martes, 11 de abril de 2023

El hombre económico

Para la escritora sueca Katrine Marçal, el hombre económico es racional y se guía por el sentido común; no hace nada a lo que no esté obligado, y actúa para obtener placer o evitar el dolor. Abre las manos para coger todo aquello que puede y hace todo lo posible para superar, ganar y, en última instancia, destruir a los que se interponen en su camino.Compra barato y vende caro. La gran ventaja del hombre económico es que es enormemente predecible. Por ello, todos los problemas que afronta pueden expresarse en elegantes términos matemáticos.

El hombre económico se caracterizaba por su tolerancia. No evaluaba a las personas en función de su lugar de procedencia, sino en función de su meta y destino. Asimismo, hacía gala de una gran curiosidad y apertura al cambio; constantemente ansiaba mejorar, tener más bienes, ver más cosas, vivir más experiencias. El trabajo no tiene un valor intrínseco, piensa el hombre económico, pero, si quieres llegar a algo en esta vida, no te queda más remedio que trabajar. El hombre económico se fija metas, lucha por alcanzarlas; una vez cumplidas, las tacha de su lista y sigue adelante.El objetivo de sus acciones es siempre satisfacer sus deseos. No obstante, para ello prefiere negociar y regatear antes que recurrir a la violencia. El sentimiento nunca forma parte de él. Para el hombre económico no hay infancia, dependencias afectivas ni influencias sociales. Recuerda su propio nacimiento como una experiencia no diferente del resto. Racional, egoísta y completamente separado del mundo circundante.Al final de la película, el hombre económico cabalga siempre solo hacia el atardecer. Los sentimientos, el altruismo, la compasión y la solidaridad no forman parte de las teorías económicas estándar.



domingo, 8 de enero de 2023

La absoluta libertad creadora de Dios significa que el universo no tenía por qué ceñirse a ningún modelo en particular

El pensamiento cristiano mayoritario nunca ha retratado a Dios como un ser esencialmente arbitrario, y ha aceptado que la naturaleza actúa de acuerdo con unos patrones inteligibles y fijos. A esto se refiere San Anselmo cuando hablaba de la distinción entre el poder ordenador de Dios y Su poder absoluto. Según San Anselmo, desde el momento en que Dios eligió revelarnos una parte de Su naturaleza, del orden moral y de Su plan de redención, se obliga a Sí mismo a comportarse de determinada manera y cabe confiar en que cumplirá su promesa.

Santo Tomás de Aquino estableció un importante equilibrio entre la libertad de Dios para crear cualquier clase de universo y Su coherencia a la hora de gobernar el universo que había creado. Tal como explica el padre Jaki, la visión católica tomista consistía en la necesidad de descubrir qué clase de universo creó exactamente Dios, y evitar las especulaciones abstractas al respecto de cómo debería haber sido el universo. La absoluta libertad creadora de Dios significa que el universo no tenía por qué ceñirse a ningún modelo en particular. Es la vía de la experiencia, un elemento esencial del método científico, la que nos permite conocer la naturaleza del universo que Dios decidió crear. Y somos capaces de llegar a conocerlo porque se trata de un universo racional, predecible e inteligible.

domingo, 24 de octubre de 2021

Mientras la estaba buscando con la razón, la sabiduría esta ahí esperándole

Lactancio

Al filósofo cristiano la fe lo pone en posesión de un criterio, de una regla de juicio, de un principio de discernimiento y de selección, que le permiten hacer que la verdad se vuelva racional a sí misma, liberándola del error en que se enreda. Lactancio diría que Dios que todo lo ha hecho, todo lo sabe. Sigámosle si nos enseña. Entre la incertidumbre de una razón sin guía y la certidumbre de una razón dirigida, Lactancio no titubea un instante.

San Juan

San Agustín descubre que todo lo que había de verdad en el neoplatonismo estaba ya contenido en el Evangelio de San Juan y en el libro de la Sabiduría, y juntamente con otras muchas verdades que Plotino jamás llego a conocer. Mientras la estaba buscando con la razón, la sabiduría esta ahí esperándole, y se ofrecía a el por la razón. Aquellas verdades vacilantes, que la especulación griega reservaba a un reducido grupo, estaban por anticipado reunidas, purificadas, fundadas, completadas por una revelación que las pone al alcance de todos los hombres.

lunes, 27 de septiembre de 2021

Comparar un vividor con una personalidad moralmente pura


Observa el filósofo Messer que “quien al comparar un vividor con una personalidad moralmente pura no vea con íntima convicción, con inmediata evidencia, el más alto valor objetivo de esta última, tampoco podrá comprenderlo mediante pruebas intelectuales” (Ética, 1918, p. 92). Y aunque se conceda que el valor moral de determinadas formas de conducta (por ejemplo: la justicia, la templanza, la pureza) puede probarse, al menos hasta cierto grado, mediante una consideración racional de la esencia y del fin del hombre, habrá que conceder, por otra parte, que el íntimo valor, la verdadera cualidad valiosa de sentimientos como la justicia, la templanza y la pureza, sólo puede experimentarse y vivirse inmediatamente, sólo puede conocerse intuitivamente, dice el filósofo alemán Johannes Hessen.

lunes, 6 de septiembre de 2021

La democracia tradicional nunca ha obtenido su fuerza del argumento moral en solitario


La democracia tradicional, siendo como es una flor frágil, nunca ha obtenido su fuerza del argumento moral en solitario. Dice John Keegan que “la moralidad, en última instancia, se funda en la razón; pero el conjunto de la humanidad no elige o deja de elegir por un proceso puramente racional. Los dirigentes democráticos más exitosos lo han sabido de sobra y han actuado en consecuencia, respaldando sus argumentos razonados con una llamada cuidadosamente calculada al interés material y a la respuesta emocional, y con una elaborada “presentación de sí mismos”, con la que conseguían personificar una imagen de mando más próxima a la que un pueblo, en una u otra época, busca para sí. El basurero de la democracia está lleno de vidas de aspirantes a líderes cuya nobleza los llevó a rechazar tales artificios y apoyar sus aproximaciones al electorado en la pura racionalidad”.



viernes, 13 de agosto de 2021

La humanidad vive sin ninguna creencia metafísica

Michel Onfray 

Para el filósofo francés Michel Onfray“el problema no es el islam.... Francia vive en la ilusión de que es racional y moderna, que progresa en libertad y valores positivos (emancipación de la mujer, matrimonio homosexual…), pero detrás de toda esa satisfacción hay una angustia subterránea porque por primera vez la humanidad vive sin ninguna creencia metafísica”.

sábado, 27 de junio de 2020

La cosmovisión bíblica contribuyó al desarrollo de la ciencia moderna


Alfred North Whitehead
La ciencia se desarrolló especialmente en el mundo occidental debido a sus antecedentes judeocristianos.El filósofo Alfred North Whitehead, que fue profesor en la Universidad de Cambridge y en la de Harvard, propone que las ideas de la ciencia moderna se desarrollaron como “derivados inconscientes de la teología medieval”. El concepto de un mundo ordenado, tal como se infiere del Dios único, racional y coherente de la Biblia (monoteísmo) constituyó la base de la creencia en el concepto de causa y efecto usado en la ciencia. Los muchos dioses impredecibles paganos de otras culturas eran caprichosos y, por ello, no encajaban con la coherencia que posibilita la ciencia. R. G. Collingwood, que fue profesor de filosofía metafísica de la cátedra Waynflete en la Universidad de Oxford, señala que la creencia de que Dios es todopoderoso facilitó el cambio en el punto de vista sobre la naturaleza, pasando de la imprecisión a la precisión, y la precisión encaja perfectamente en la exactitud obtenible en la ciencia. En Holanda, Reijer Hooylcaas, profesor de Historia de la Ciencia en la Universidad de Utrecht, también hace hincapié en que la cosmovisión bíblica contribuyó al desarrollo de la ciencia moderna. 

Stanley L. Jaki
Stanley L. Jaki, quien, con doctorados en Física y Teología, catedrático en la Universidad Seton Hall de Nueva Jersey, con gran perspicacia, Jaki señala que las culturas hindú, china, maya, egipcia, babilónica y griega habían dado todas, en distintos grados, sus primeros pasos en la ciencia, los cuales, sin embargo, acabaron de forma abortiva. Lo atribuye a falta de creencia en la racionalidad del universo, falta que era común a estas culturas. La tradición judeocristiana de la Biblia proporcionaba el tipo racional de Dios necesario para el establecimiento de la ciencia.

lunes, 25 de mayo de 2020

El odio y la intolerancia son como la cárcel reduccionista




Se pueden dar argumentos racionales de la existencia de un Dios trascendental desde una comprensión puramente filosófica de los trascendentales, bondad, verdad, belleza, pero es mucho más difícil argumentar racionalmente contra nuestros propios prejuicios. El odio y la intolerancia, amargos frutos de la soberbia, son como la cárcel reduccionista en la que encerramos a nuestro propio intelecto, constreñido por nuestro ego.