Mostrando entradas con la etiqueta nobleza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta nobleza. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de febrero de 2026

Nobleza de corazón

Para Poggio en su De Nobilitate la verdadera nobleza es la nobleza del corazón. La idea de que la nobleza de corazón es más importante moralmente que la nobleza de sangre “nació de la exaltación del amor cortesano en la poesía de los trovadores” ( J. Huizinga, El Otoño en la Edad Media). En cuanto a la idea de la igualdad de naturaleza y dignidad de todos los seres humanos tiene su raíz en el Evangelio, siendo codificada por el papa Gregorio Magno en un dictum que los escolásticos repitieron una y otra vez: “Todos los hombres somos iguales por naturaleza”.
Dante al definir en que consiste la nobleza “consta que todos los hombres se ennoblecieron con el mérito de la virtud, de la virtud propia o de la de sus antepasados. Porque la nobleza es virtud y antigüedad de riquezas”. 


lunes, 9 de febrero de 2026

La cualidad es el mayor enemigo de toda masificación

La nobleza nace y se mantiene mediante sacrificios, mediante el valor y mediante un claro conocimiento de lo que uno se debe a si mismo y a los demás, mediante la exigencia natural del respeto que corresponde al ser humano, y mediante la salvaguardia igualmente naturales respeto debido tanto a los superiores como a los inferiores. Se trata en todos los frentes de recuperar una vivencias de cualidad ya soterradas y un orden basado en la cualidad. La cualidad es el mayor enemigo de toda masificación, escribe el pastor protestante Dietrich Bonhoeffer.

miércoles, 12 de noviembre de 2025

El sistema escolar tiende a mantener las diferencias sociales preexistentes


Las más altas instituciones escolares, las que conducen a las más altas posiciones sociales, están cada vez más completamente monopolizadas por los hijos de las categorías privilegiadas, y ello tanto en Japón, en Estados Unidos como en Francia o España. El sistema escolar tiende a mantener las diferencias sociales preexistentes. La institución escolar demarca fronteras sociales análogas a aquellas que separaron a la gran nobleza de la pequeña nobleza, y a esta de los simples plebeyos.
En todas las sociedades avanzadas, en Francia, en Estados Unidos o en Japón, el éxito social depende muy estrechamente de un acto de nominación inicial (la imposición de un nombre, de ordinario el de una institución educativa: Universidad de Todai o de Harvard, Escuela Politécnica) que consagra escolarmente una diferencia social preexistente. La entrega de diplomas, que da lugar a ceremonias solemnes, es efectivamente comparable al acto de armar caballero a alguien.Tenemos pues, tanto en Japón como en Europa, una nobleza escolar hereditaria de dirigentes de la industria, de grandes médicos, de altos funcionarios, y asimismo, de dirigentes políticos. Y esta nobleza de escuela comprende una parte importante de herederos de la antigua nobleza de sangre que han reconvertido sus títulos nobiliarios en títulos escolares.


Referencia:Capital cultural, escuela y espacio social (Pierre Bourdieu)

sábado, 8 de noviembre de 2025

La respuesta a las preguntas metafísicas no la pueden proporcionar las ciencias


La respuesta a las grandes preguntas metafísicas no la pueden proporcionar las ciencias. Las matemáticas no nos ayudarán a combatir la ansiedad y el miedo que produce la certeza de la muerte. La física no nos resolverá nuestros problemas de adicciones… Y sin embargo, para un ser humano cualquiera, la muerte y el sentido de la vida pesan más que todo racionalismo científico. Ser humano es un arte y radica en la nobleza de espíritu, afirma Rob Riemen. La nobleza de espíritu nos libera de nuestra propia estupidez, de nuestros propios prejuicios, de nuestra propia ignorancia, de nuestros propios miedos. Equivale a lo que Sócrates llama paideía y los alemanes llaman Bildung. Apunta a formar el carácter, a convertirse en auténtica persona, en vez de simple individuo parte de la multitud.Ser humanos es “un arte que comienza con la bendición del recuerdo del amor que te dieron”. Sabiendo en lo que consiste ser humano se intentará vivir de la mejor manera y se sabrá construir una sociedad justa.
Riemen relata las experiencias de su tía Lenie en un campo de concentración japonés y lo que la ayudaba rezar y confiar en Dios. ¿Es posible confiar en Dios cuando hay tanto mal en el mundo? Según su tía Lenie, sí. Más aún, hay que “ayudar a Dios dando vida”. “Todo lo que es bueno, todo lo que es bello, el amor, la amistad, todo eso es vida. Así es como puedes ayudar”.
“Para la formación espiritual, para el arte de ser humano”, es esencial la lectura permanente de los clásicos. Riemen cita un soneto de Quevedo a este respecto, cuya primera estrofa dice: “Retirado en la paz de estos desiertos / con pocos pero doctos libros juntos, / vivo en conversación con los difuntos / y escucho con mis ojos a los muertos…”.

sábado, 29 de enero de 2022

Los banqueros en la Edad Media


La principal función de los banqueros en la Edad Media, que pronto se dedicaron al préstamo, consistía en la cesión temporal de dinero a cambio de unos intereses determinados (30-40%), que constituían su beneficio. Por la costumbre de realizar las operaciones siempre en el mismo lugar, generalmente un banco de la plaza pública, la denominación actual de las oficinas, bancos, procede de entonces, al igual que el término bancarrota, que hoy día se emplea para designar la quiebra de una entidad, ya que en aquel tiempo, cuando alguno se arruinaba, rompía públicamente el banco o asiento donde realizaba las operaciones habituales. Se trataba de personas mal vistas, tenidas por usureras porque los préstamos que concedían llevaban aparejados intereses abusivos. El historiador Luis Suárez las describe diciendo que proporcionaban préstamos a cambio de elevados intereses o solicitando una prenda (objetos personales, ropa…) que era devuelta a su propietario si este pagaba el préstamo. Los campesinos se veían obligados a recurrir a ellos para comprar herramientas, pagar otras deudas o conseguir su libertad del señor feudal. Los prestamistas fueron conocidos como usureros; las leyendas y los rumores les convirtieron en culpables de todos los males que aquejaban a la población, sobre todo en tiempos de crisis económica. La Iglesia tuvo a los prestamistas por grandes pecadores, ya que ejercer la usura era uno de los delitos más graves que se podían cometer contra el prójimo. 

En general, la nobleza se hallaba ausente de las transacciones financieras, puesto que basaba su riqueza en la tierra; por ello, las finanzas fueron una actividad propia de los burgueses, quienes lograron enriquecerse de esta manera. La circulación de dinero fue teniendo un papel determinante en el consumo de productos orientales de lujo, en lo cual repercutió el refinamiento de la vida ciudadana y las clases burguesas acomodadas frente a la rudeza en los usos de la nobleza feudal.

miércoles, 8 de septiembre de 2021

La Guerra de Granada constituyó la primera gran empresa común


Rendición de Granada

La conquista de Granada revalidó la victoria de los reyes Isabel y Fernando en el conflicto de sucesión al reino de Castilla afirmando su posición frente a la nobleza, a la que consiguieron hacer participar de forma masiva en la guerra. Durante la guerra de Granada se apuntaló el sistema fiscal y la capacidad militar castellana; la guerra significó un momento clave en la forja del estado castellano moderno. Participaron, militar y financieramente, aunque de manera desigual, castellanos y aragoneses; constituyó la primera gran empresa común de la nueva monarquía. La conquista del último reducto político de al-Ándalus significó asegurar el flanco mediterráneo de la cristiandad ante el empuje turco que en 1480 había atacado el sur de Italia. De igual modo, con la toma de Granada los Reyes Católicos pudieron encarar con libertad otros frentes de su política exterior, especialmente su rivalidad con Francia en el Rosellón, Italia y Navarra. La victoria sirvió asimismo para reforzar el prestigio de los nuevos monarcas.

lunes, 6 de septiembre de 2021

La democracia tradicional nunca ha obtenido su fuerza del argumento moral en solitario


La democracia tradicional, siendo como es una flor frágil, nunca ha obtenido su fuerza del argumento moral en solitario. Dice John Keegan que “la moralidad, en última instancia, se funda en la razón; pero el conjunto de la humanidad no elige o deja de elegir por un proceso puramente racional. Los dirigentes democráticos más exitosos lo han sabido de sobra y han actuado en consecuencia, respaldando sus argumentos razonados con una llamada cuidadosamente calculada al interés material y a la respuesta emocional, y con una elaborada “presentación de sí mismos”, con la que conseguían personificar una imagen de mando más próxima a la que un pueblo, en una u otra época, busca para sí. El basurero de la democracia está lleno de vidas de aspirantes a líderes cuya nobleza los llevó a rechazar tales artificios y apoyar sus aproximaciones al electorado en la pura racionalidad”.



lunes, 30 de marzo de 2020

No hay arte ni oficio más noble que el de ser hombre



* “Después de la desaparición de la nobleza a principios del siglo XX, hoy día vemos la desaparición acelerada de la clase media, que ha sido el estabilizador de las sociedades democráticas; no quedarán más que ricos muy ricos y pobres con la particularidad de que serán tan pobres de cultura los más ricos como los más pobres. Tarea prioritaria sería educar a los poderosos, animarlos a alternar la vida activa con la contemplativa, el ocio con el negocio. El ocio puede ser fecundo, ser otra cosa que the entertainment. Si la oligarquía es pobre culturalmente, la “cultura general” de las naciones nunca va a poder renacer; dado que  el pueblo observa el mimetismo de la clase dirigente.

Meritocracia
El elitismo bien pensado, la “meritocracia”, es democrático; la cultura humanística es promoción humana; la formación meramente profesional es segregacionista. Un mundo de asalariados, sin otro horizonte que la producción y el consumo, está condenado a la barbarie. La terrible verdad es que la mercadotecnia ha engendrado la regresión cultural en escala “global”. Decididamente la humanidad tiene urgente necesidad de tomar a pecho las plagas más dolorosas: el hambre, las epidemias, las drogas, las mafias, la corrupción judicial, el fariseísmo político, y sobre todo el insaciable afán de lucro, explicación última de las demás plagas. A falta de un nuevo renacimiento cultural, el mundo se hundirá en la violencia individual y estatal. Hay que apoyarse en una evidencia, no hay más culturas que las tradicionales, porque la cultura y la tradición son una simbiosis; la innovación cultural es retoño de una tradición. Radicalmente distinta es la mal llamada “cultura posmoderna”, mero conglomerado de escombros culturales, desechos de medios audiovisuales, resultado precario de un proceso de “desculturación” avanzada, privilegio exclusivo de las sociedades que se consideran más “avanzadas” justamente, y por ello están en crisis.

Rabelais declaró: “Ciencia sin conciencia no es sino ruina del alma”. Muy pocos políticos y estadistas modernos tienen conciencia del provecho que se puede sacar de la cultura; si hablan de “educación”, piensan en la formación profesional. Pero el humanismo es la formación humana; no hay arte ni oficio más noble que el de ser hombre, es la profesión que cada uno debería profesar antes que cualquier otra.”

*Jacques Lafaye

domingo, 8 de marzo de 2020

El ateísmo está más en los labios que en el corazón de los hombres



El filósofo Francis Bacon escribe: “La Escritura dice: Dijo el necio en su corazón: no hay Dios, pero no se ha dicho: Pensó el necio en su corazón, pues más bien lo dice de memoria, como algo que ya supiera, que como algo que pudiera creer completamente o de lo que estuviera plenamente convencido; pues nadie niega que hay Dios sino aquellos a quienes les parece que no tenía que haberlo. No parece más sino que el ateísmo está más en los labios que en el corazón de los hombres, y esto porque los ateos siempre están hablando de su opinión como si no se sintieran seguros de ella y se alegraran de fortalecerla con el asentimiento de los demás; aún más, veréis ateos que se esfuerzan en conseguir discípulos, como ocurre con otras sectas; y, sobre todo, les veréis que sufrirán por el ateísmo y no se retractarán; siendo así que si ellos creyeran sinceramente que no hubiera tal cosa como Dios ¿por qué se iban a preocupar?” 
Y añade Francis Bacon que “los que niegan a Dios destruyen la nobleza humana, pues en verdad, el hombre es análogo a las bestias por su cuerpo; y si no fuera análogo a Dios por su espíritu, sería una criatura baja e innoble. Análogamente destruyen la magnanimidad y elevación de la naturaleza humana”.

miércoles, 19 de febrero de 2020

El siglo XIX fue el siglo de la aristocracia



Durante el siglo XIX, la política era una actividad de caballeros, de aquellos situados en la cúspide de la sociedad, cuando no directamente nobles. Cuenta la historiadora Ainhoa Campos que “en Alemania, la antigua nobleza terrateniente prusiana dominaba el Ejército y la política. En Francia e Italia donde la nobleza terrateniente tenía menor peso político, era otro tipo de aristocracia la que copaba los asientos del Parlamento y las carteras ministeriales, pero aristocracia al fin y al cabo. En el resto de Europa, las aristocracias tenían en sus manos gran cantidad de las tierras de sus países. Setenta y tres familias eran propietarias de un quinto de Moravia; en Hungría, menos de cuatrocientas personas tenían en sus manos un 32% de las tierras del reino; en Rusia, los nobles poseían prácticamente la mitad de la tierra cultivable de la parte europea de su país. La nobleza tenía sobradas razones para sentirse segura. Los aristócratas dominaban los destinos de la nación por la mañana y se dedicaban al ocio por la tarde. Iban a sus carreras de caballos y a sus clubes masculinos a divertirse, como habían hecho siempre. Celebraban espléndidas cenas en sus mansiones, rodeados de sus iguales. Pero lo cierto es que ya había sonado su última hora”. El siglo XIX había sido su siglo.

jueves, 4 de abril de 2019

Nadie es inferior por sus orígenes

Boecio
Boecio (480-524) dijo que “si miráis a vuestros orígenes y a Dios como vuestro creador, nadie hay inferior”. Chesterton no podía aceptar que el hallazgo de la democracia consista en que el duque de Norfolk sea como todo el mundo en vez de que todo el mundo sea como el duque de Norfolk.

Cervantes
Shakespeare constata, a través de Tasia, en Pericles de Tiro: “Supón que nació plebeyo, mas su vida demuestra lo contrario; además, tiene virtud, genuino fundamento de nobleza, suficiente para ennoblecerlo”. Y Cervantes escribe que “todo aquel que no sabe, aunque sea señor y príncipe, puede y debe entrar en el número del vulgo”.

jueves, 23 de agosto de 2018

La libertad.

Libertad,
La libertad es en la Edad Media un atributo tan inseparable de la condición de habitante de una ciudad como lo es, en nuestros días, de la de ciudadano de un Estado.Todos los vestigios de servidumbre rural han desaparecido en sus muros. Sean cuales sean las diferencias, e incluso los contrastes que la riqueza establece entre los hombres, todos son iguales en lo que afecta al estado civil. “El aire de la ciudad hace libre”, reza el proverbio alemán (Die Stadtluft macht frei). 
La libertad era antiguamente el monopolio de la nobleza; el hombre del pueblo sólo la disfrutaba excepcionalmente. Gracias a las ciudades la libertad vuelve a ocupar su lugar en la sociedad como un atributo natural del ciudadano. En lo sucesivo, basta con residir permanentemente en la ciudad para adquirir esta condición. Todo siervo que durante un año y un día haya vivido en el recinto urbano la posee a título definitivo. La prescripción abolió todos los derechos que su señor ejercía sobre su persona y sobre sus bienes. El lugar de nacimiento importa poco; sea cual sea el estigma que el niño haya llevado en su cuna, se borra en la atmósfera de la ciudad. La libertad que, inicialmente, los mercaderes habían sido los únicos en disfrutar de hecho, es ahora por derecho el bien común de todos los burgueses.

viernes, 19 de enero de 2018

En los siglos XVI y XVII el vulgo en España no tomó parte alguna en el movimiento luterano.

Escribía Marcelino Menéndez Pelayo en su libro Historia de los heterodoxos españoles que en los siglos XVI y XVII el vulgo creía con toda firmeza, y no tomó parte alguna en el movimiento luterano, y acudía con suma devoción y fervor a los autos de fe, donde los encorozados y ensambenitados eran capellanes del emperador, canónigos de iglesias metropolitanas y caballeros y damas de la primera nobleza, porque la intentona luterana en España tuvo un carácter muy aristocrático. El vulgo veía los vicios y mala vida de algunos eclesiásticos, leía las diatribas contra ellos en los libros de devoción y en los de solaz y deporte más o menos apacible y honesto, los censuraba a su vez en cuentos, apodos y refranes, de que es riquísima el habla castellana, pero de ahí no pasaba.

La Inquisición en Granada en el siglo XVI.


Sin reparo dejó correr la Inquisición, ya muy mediado el siglo, en 1542 la Tragicomedia de Lisandro y Roselia (de Sancho Muñón, rector de la Universidad de Salamanca), donde se lee la siguiente descripción del infierno: «Allí serán atormentados muy cruelmente los papas que dieron largas indulgencias y dispensaciones sin causa y proveyeron las dignidades de la Iglesia a personas que no las merecían, permitiendo mil pensiones y simonías. Allí los obispos y arcedianos que proveen mal los beneficios, teniendo respecto a sus parientes y criados, y no a los hábiles y sufficientes. Allí los eclesiásticos profanos y amancebados…» (escena 4.ª del cuarto acto). Nuestros
La Inquisición.
escritores “ni aun por asomo tendían a la reforma del dogma”, y que cuanto más ásperos se muestran en la censura de las costumbres, tanto más adictos aparecen a la Sede Apostólica. La reforma había comenzado en España mucho antes del concilio de Trento, y antes que Paulo IV, San Pío V, Sixto V y otros pontífices de venerada memoria la extendiesen a la Iglesia universal. El principal fautor de esta reforma, por lo que hace a los regulares, fue el franciscano Ximénez de Cisneros.

viernes, 5 de mayo de 2017

Nobleza innata.

El hombre verdaderamente noble es anónimo. En la nobleza innata existe una fuerza, que es mayor que la luz que irradia la fama, mayor que el brillo del éxito, que el poder del que vence. La ambición es un atributo del plebeyo. El no tiene tiempo. El no puede esperar para alcanzar el honor, el poder, el prestigio, la fama. Sin embargo, el hombre noble tiene tiempo para esperar, sí, incluso para quedarse rezagado, dice el novelista y periodista austriaco Joseph Roth.
La verdadera nobleza, escribe Roth, no consiste tanto en lo
Joseph Roth.
que uno hace, sino en lo que se abstiene de hacer. Y que por encima de todo consiste en que uno se dé cuenta de lo que podría chocar a los demás, en que uno se dé cuenta a tiempo, aun antes de que haya ocurrido algo.Y añade Roth: Sé que las cosas que callamos nos resulta más fácil expresarlas caminando que estando sentados. No tiene uno que decirlas a los ojos. Tanto el que habla como el que escucha van mirando al suelo. A veces una calle ruidosa libera el corazón de un ser humano tanto como el alcohol. O incluso como esos tranquilos rincones en las iglesias en los que por lo general aguarda el confesionario.