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martes, 19 de mayo de 2026

La soberbia, la ambición y el desenfreno carnal tienen pavor a la verdad

Carlos Cardona en El amor a la verdad y la verdad del amor escribe que “ la soberbia, la ambición y el desenfreno carnal tienen pavor a la verdad, porque la verdad es su sentencia de muerte; de ahí que quien se obstina en vivir en la triple concupiscencia tenga horror a la verdad y la rehuya siempre. Pero incluso sin esa obstinación, la verdad nos asusta siempre un poco porque nos compromete personalmente, la verdad tiene consecuencias prácticas, y eso da miedo, porque no se sabe bien a donde me puede llevar, que sacrificios me puede exigir, que renuncias me puede imponer. Para cerrar el paso a la verdad hay motivos, nunca razones. Pero como los motivos desnudan, manifiestan lo que uno realmente es y rasgan las máscaras, la astucia humana los disfraza pudorosamente de razones”. Por eso muchos eluden el dialogo sincero o la reflexión pausada que los llevaría a descubrir su autentica situación y exigiría un cambio de conducta que no están dispuestos a llevar a cabo. 


miércoles, 22 de abril de 2026

La verdadera amistad

David y Jonatán
“Jonatán, aquel excelente joven, sin atender a su estirpe regia y a su futura sucesión en el trono, hizo un pacto con David y, equiparando el siervo al señor, precisamente cuando huía de su padre, cuando estaba escondido en el desierto, cuando estaba condenado a muerte, destinado a la ejecución, lo antepuso a sí mismo, abajándose a sí mismo y ensalzándolo a él: Tú, le dice, serás el rey, y yo seré tu segundo.Ésta es la verdadera, la perfecta, la estable y constante amistad, la que no se deja corromper por la envidia; la que no se enfría por las sospechas; la que no se disuelve por la ambición; la que, puesta a prueba de esta manera, no cede; la que, a pesar de tantos golpes, no cae; la que, batida por tantas injurias, se muestra inflexible; la que provocada por tantos ultrajes, permanece inmóvil. Anda, pues, haz tú lo mismo” (B. Elredo, De spirituale amicitia).

miércoles, 10 de abril de 2024

Se dice adiós a la razón. El sentimiento se erige como valor

Musset

Musset, en las primeras páginas de su La confesión de un hijo del siglo (1836), describe especialmente bien el sentimiento que lo oprime: “Tres elementos constituían la vida que entonces se ofrecía a los jóvenes, tras ellos un pasado destruido para siempre… con todos los fósiles de los siglos del absolutismo; frente a ellos la aurora de un inmenso horizonte, las primeras claridades del futuro; y entre estos dos mundos… algo parecido al océano que separa el viejo continente de la joven América, un no sé qué de vago flotante, un mar turbulento y lleno de naufragios” (Tollinchi 1989, 320). Con la sensación de que los actos heroicos forman parte del pasado y de que las aspiraciones personales están reprimidas por la sociedad, las antiguas ambiciones dejan sitio al vacío y a la preocupación en la mente de los escritores. Los protagonistas románticos están torturados, son frágiles, y están insatisfechos y enfermos de melancolía, tal y como le ocurre al Werther de Goethe o al Stello de Vigny (Stello, 1832). Estos personajes, a los que les cuesta encontrar su lugar en la sociedad, intentan escapar de la mediocridad de la vida real. Entonces, se refugian en la soledad de los largos paseos contemplativos, en la espiritualidad o en el amor, que a la vez se considera un principio divino de comunión con el otro y una fuerza de oposición a las leyes sociales. En paralelo, el yo se catapulta al primer plano. Los escritores reafirman su subjetividad y se vuelven a centrar sobre ellos mismos, lo que les permite explorar su interior, sus sentimientos y sus propias particularidades. Se dice adiós a la razón, a la universalidad, a la objetividad… El sentimiento se erige como valor.
Referencia: El romanticismo de Monia Ouni.

miércoles, 14 de febrero de 2024

Entre las fuerzas que afectan la locura política es la sed de poder

Si perseguir la desventaja después que ésta se ha hecho obvia resulta irracional, entonces el rechazo de la razón es la primera característica de la locura. Según los estoicos, la razón era el “fuego pensante” que dirige los asuntos del mundo, y el emperador o gobernante del Estado se consideraba como “el servidor de la razón divina, nombrado para mantener el orden en la Tierra”. Entonces como hoy la “razón divina” era abrumada, las más de las veces, por flaquezas humanas no racionales; ambición, angustia, afán de poder, deseos de encubrir errores, engaños, ilusiones, prejuicios fijos. Aunque la estructura del pensamiento humano se basa en el procedimiento lógico que lleva de la premisa a la conclusión, no está a prueba de las flaquezas y las pasiones. El pensamiento racional claramente indicaba a los troyanos que podían sospechar de un truco cuando al despertar vieron que todo el ejército griego se había desvanecido, dejando sólo un extraño monstruoso prodigio fuera de sus murallas. Un procedimiento racional habría sido, al menos, buscar enemigos ocultos dentro del Caballo, como urgentemente lo pedían Capis el Viejo, Laocoonte y Casandra. Tal opción estaba disponible, y, sin embargo, fue descartada en favor de la autodestrucción.
En las operaciones de gobierno la impotencia de la razón es grave porque afecta todo lo que toca, los ciudadanos, la sociedad, la civilización. Tal fue un problema de profunda preocupación para los griegos, fundadores del pensamiento occidental. Eurípides reconoció que no era posible explicar ya el misterio del mal moral y de la locura por simples causas externas, por la mordida de Até, como por una araña, o por otra intervención de los dioses. Hombres y mujeres habían de enfrentarse a ella como parte misma de su ser. Su Medea sabe que está dominada, ella misma, por una pasión “más fuerte que mis propósitos”. Platón, unos cincuenta años después, desesperadamente deseó que el hombre captara y nunca volviera a soltar “el sagrado cordón dorado de la razón”, pero también él tuvo que reconocer, a la postre, que sus congéneres estaban anclados en la vida de los sentimientos, movidos como títeres por los hilos de deseos y temores que les hacían danzar. Cuando el deseo no está de acuerdo con el juicio de la razón, nos dijo, hay una enfermedad del alma, “y cuando el alma se opone al conocimiento, o la opinión o la razón que son sus leyes naturales, a eso llamo locura”.
Principal entre las fuerzas que afectan la locura política es la sed de poder, llamada por Tácito “la más flagrante de todas las pasiones”. Como sólo puede quedar satisfecha mediante el poder sobre los demás, el gobierno es su campo favorito de ejercicio.

Referencia:Barbara Wertheim Tuchman, fue una historiadora, periodista y escritora estadounidense. Ganó dos veces el Premio Pulitzer.La marcha de la locura 


martes, 22 de marzo de 2022

Su ambición fue colmada por la suerte, pero para ayudarla puso todo lo necesario


Miguel Primo de Rivera

                                                               

Decía el conde de Romanones que a pocos hombres había conocido más representativos de las virtudes y los defectos del pueblo español que Primo de Rivera, y a pocos que, como él, reunieran un mayor caudal de simpatías; tantas, que desarmaba a sus más enconados adversarios. Le acompañaba la figura, decía, la voz, y hasta su dejo andaluz: “Inteligente, decidor, de cultura limitada a las materias de su profesión, con verdadero sentido de gobernante y gran conocedor de los hombres. Su ambición fue colmada por la suerte, pero para ayudarla puso todo lo necesario, exponiendo con gallardía su vida”.


jueves, 16 de diciembre de 2021

El motín de los Gatos

Motín de los gatos

Uno de los obstáculos más graves para que se materializasen los proyectos en España de Luis XIV (1643-1715), llamado “el Rey Sol” era la postura antifrancesa de quien estaba al frente del influyente Consejo de Castilla, el conde de Oropesa, que ejercía sus funciones desde 1696 y era un declarado partidario de una sucesión austriaca. Los proborbónicos, cada vez más numerosos, urdieron una trama para provocar su caída, a pesar de que se trataba de un gobernante competente, que en una etapa anterior de gobierno había logrado la necesaria estabilidad monetaria, imprescindible para una recuperación económica, después de las alteraciones vividas durante el reinado de Felipe IV. Le atacaron por su flanco más débil, la ambición desmedida de su esposa, que no había vacilado en participar en turbios negocios que le habían rendido pingües beneficios, a costa de maniobras especulativas. La condesa de Oropesa había acaparado grandes cantidades de trigo, aceite y otros artículos de primera necesidad para beneficiarse, sin el menor escrúpulo, vendiéndolos a precios muy elevados en los momentos de carestía. El cardenal Portocarrero, presidente del Consejo de Estado, y el corregidor de Madrid, el popular don Francisco Ronquillo, aprovecharon una crisis de escasez con el consiguiente encarecimiento del precio del trigo para acusarla de lucrarse con el hambre del pueblo y promover un motín contra Oropesa. Fue el llamado motín de los Gatos, que tuvo como resultado el destierro de Oropesa de la corte.

miércoles, 10 de febrero de 2021

Estabilidad de las instituciones


Sería necesario recordar a la clase política que durante la segunda mitad del siglo XX, lo mismo que ha ocurrido durante los ciento cincuenta años anteriores, el papel de los militares españoles depende no de la ambición de los generales sino de la estabilidad de las instituciones gubernamentales.

jueves, 5 de marzo de 2020

El gobierno es la esfera principal de la locura porque es allí donde los hombres buscan el poder sobre otros

Thomas Jefferson
El gobierno es la esfera principal de la locura porque es allí donde los hombres buscan el poder sobre otros… tan sólo para perderlo sobre ellos mismos.Thomas Jefferson, quien ocupó más cargos y más elevados que la mayoría de los hombres, fue quien tuvo la visión más sombría. “Cada vez que un hombre mira con codicia” a un cargo, escribió a un amigo, “una podredumbre se inicia en su conducta". Su contemporáneo del otro lado del Atlántico, Adam Smith, se mostró aún más severo. “Y así el cargo… es el fin de la mitad de los esfuerzos de la vida humana; y es la causa de todo el tumulto y el rumor, toda la rapiña y toda la injusticia que la avaricia y la ambición han introducido en este mundo”. Ambos hablan de falla moral, no de competencia.

Un mayor estímulo para la locura es el exceso de poder.
Platón
Tras concebir su maravillosa visión de los reyes filósofos en la República, Platón empezó a sentir dudas y llegó a la conclusión de que las leyes eran la única salvaguardia. Un exceso de poder dado a cualquiera, como una vela demasiado grande para un navío, es peligroso, pensó Platón; se elimina toda moderación. El exceso lleva, por una parte, al desorden y, por la otra, a la injusticia. Ningún alma humana puede resistir la tentación del poder arbitrario, y “no hay nadie que en ciertas circunstancias no sea víctima de la locura, la peor de las enfermedades”. Su reino será socavado y “todo su poder se desvanecerá”. La inercia o estancamiento mental, el hecho de que gobernantes y políticos mantengan intactas las mismas ideas con las que empezaron, es terreno fértil para la locura”.

Los gobernantes justificarán una decisión mala u errónea diciendo que, como el historiador y partidario suyo Schlesinger escribió sobre John Kennedy, “no tenía opción”, pero aunque dos opciones puedan parecer iguales, siempre hay la libertad de hacer un cambio o de desistir de seguir un curso contraproducente si el político tiene el valor moral de ejercerla. No es una criatura víctima de los caprichos de dioses homéricos. Y, sin embargo, reconocer el error, reducir las pérdidas, alterar el rumbo es la opción que más repugna a quienes ejercen el gobierno. Para un gobernante, casi no hay que pensar siquiera en reconocer un error. 

lunes, 23 de diciembre de 2019

El capitalismo y el beneficio no son diabólicos



"El capitalismo y el beneficio no son diabólicos si no se les convierte en ídolos. No lo son si se mantienen como instrumentos. Si, en cambio, domina la ambición desencadenada del dinero, si el bien común y la dignidad de los seres humanos pasan a un segundo o tercer plano, si el dinero y el provecho a cualquier costo se convierten en fetiches de adoración, si la codicia está en la base de nuestro sistema social y económico, entonces así nuestras sociedades corren hacia la ruina. Los hombres y la creación entera no deben estar al servicio del dinero: ¡las consecuencias de lo que puede suceder están ante los ojos de todos!”, contestaba el Papa Francisco en una entrevista en Paris Match.



miércoles, 13 de noviembre de 2019

Infierno


*Las llamas (del infierno) no prestan luz y las tinieblas ofrecen cuanto es bastante para descubrir cuadros de dolor, tristísimas regiones, lúgubre oscuridad, donde la paz y el reposo no pueden morar jamás, donde no llega ni aún la esperanza, que dondequiera existe. Allí no hay más que tormentos sin fin, y un diluvio de fuego alimentado por azufre, que arde sin consumirse.


Con esta voluntad inflexible, este deseo de venganza, mi odio inmortal y un valor que no ha de someterse ni ceder jamás ¿cómo he de tenerme por subyugado? Ni su cólera ni su fuerza me arrebatarán nunca esta gloria: humillarme y pedir gracia doblada la rodilla y acatar un poder cuyo ascendiente ha puesto en duda, poco ha, mi terrible brazo, dice Satanás. 

Lucifer
Y añade Lucifer: Aquí podremos reinar con seguridad, y para mí, reinar es ambición digna, aun cuando sea sobre el infierno, porque más vale reinar aquí, que servir en el cielo…….Busquemos nuestro bien en nosotros mismos, viviendo por nosotros y para nosotros, libres, en estos vastos subterráneos, sin depender de voluntad alguna, y prefiriendo tan dura libertad al blando yugo de una pomposa servidumbre. Brillará más radiante nuestro esplendor, si sabemos convertir lo pequeño en grande, lo nocivo en útil, la desgracia en prosperidad, y si doquiera luchando con el anal, trocamos en bienestar el dolor por medio del trabajo y de la paciencia.


*El paraíso perdido es un poema narrativo de John Milton.

sábado, 21 de julio de 2018

¿Por qué el socialismo no ha conseguido triunfar en Estados Unidos?

¿Por qué el socialismo no ha conseguido triunfar en Estados
Werner Sombart
Unidos? Todo parecía destinar a Estados Unidos a ser la auténtica patria del socialismo. Industrialización precoz, ausencia de jerarquías, culto a la igualdad etc; y sin embargo, jamás el socialismo ha salido allí de círculos muy estrechos. Se han dado muchas razones para explicar este hecho. La explicación más evidente la dio el sociólogo alemán Werner Sombart cuando dijo que no hay utopía socialista que aguante el régimen de filetes de vaca y pasteles de manzana de la dieta norteamericana.

Vemos en todo americano, desde el chico de los periódicos, una inquietud, un ansia y una fuerza que le impele hacia arriba, a lo más alto, por encima de todos los demás. En la vida del norteamericano, por lo tanto, el ideal no es la vida cómoda, ni la armonía de una personalidad centrada en sí misma, sino ese llegar más lejos. Sólo así se explica la
rapidez, la ambición incesante, la competencia desconsiderada en todos los terrenos. Ya que si cada uno está detrás del éxito, todos tienen que mirar por situarse de primeros. Empieza el steeple chase (carrera de obstáculos), la caza de la suerte, como acostumbramos a llamarla de manera poco profesional. Un steeple chase que se diferencia de las demás carreras en que la meta no está fija, sino que se aleja cada vez más ante el corredor. La llamábamos antes ambición incesante, pero sería más exacto llamarla ambición sin fin. Toda ambición basada en la cantidad tiene que carecer de fin, ya que en sí misma la cantidad carece de límites.

Dice Werner Sombart que el rechazo de toda reglamentación desde arriba, de toda intervención de la autoridad, es decir, la doctrine of non-interference by governement with the citizens, nació en los hombres de 1776 de un espíritu meramente doctrinal, ideal-racional. Pero en realidad un norteamericano moderno poca atención presta a aquellos nobles principios de los framers of the constitution, en la medida en la que no interfieren demasiado en su vida cotidiana de una manera determinante. Si el norteamericano se sigue aferrando tanto al principio del laissez-faire, ello es así porque siente por instinto que éste es el único principio válido para todo aquel que desea el éxito a cualquier precio.

El éxito significa para el norteamericano medio, en primer lugar, llegar a ser rico. Esto lo explica el hecho de que este afán incesante que reconocemos en el carácter popular norteamericano se orienta sobre todo hacia la vida económica.

Surge una sobrevaloración de la economía entre las masas mismas porque se cree poder llegar a la meta deseada más rápidamente de esta manera. La manera es la economía entendida en el sentido de la economía capitalista, cuyo símbolo es el título-valor que se negocia en bolsa. Mediante la participación en la especulación de fondos y de mercancías la multitud intenta, pues, participar en la rueda de la fortuna en la que se juegan grandes ganancias. No hay otro país en el mundo en el que las masas participen tanto en las fuerzas de la especulación como en los Estados Unidos; no hay país en el que una parte mayor de la población haya saboreado tanto la fruta capitalista, afirma Werner Sombart.

viernes, 5 de mayo de 2017

Nobleza innata.

El hombre verdaderamente noble es anónimo. En la nobleza innata existe una fuerza, que es mayor que la luz que irradia la fama, mayor que el brillo del éxito, que el poder del que vence. La ambición es un atributo del plebeyo. El no tiene tiempo. El no puede esperar para alcanzar el honor, el poder, el prestigio, la fama. Sin embargo, el hombre noble tiene tiempo para esperar, sí, incluso para quedarse rezagado, dice el novelista y periodista austriaco Joseph Roth.
La verdadera nobleza, escribe Roth, no consiste tanto en lo
Joseph Roth.
que uno hace, sino en lo que se abstiene de hacer. Y que por encima de todo consiste en que uno se dé cuenta de lo que podría chocar a los demás, en que uno se dé cuenta a tiempo, aun antes de que haya ocurrido algo.Y añade Roth: Sé que las cosas que callamos nos resulta más fácil expresarlas caminando que estando sentados. No tiene uno que decirlas a los ojos. Tanto el que habla como el que escucha van mirando al suelo. A veces una calle ruidosa libera el corazón de un ser humano tanto como el alcohol. O incluso como esos tranquilos rincones en las iglesias en los que por lo general aguarda el confesionario.


martes, 8 de noviembre de 2016

Ambición.

¿Es malo moralmente ser ambicioso y esforzarse por lograr el éxito personal?

A esta pregunta C. S. Lewis contesta: “¿Cómo influiría la aplicación del cristianismo en alguien que se hallara en una isla desierta? ¿Sería menos probable que construyera una cabaña cómoda? La respuesta es no. Podría llegar un momento, sin duda, en que el cristianismo le dijera que se preocupara menos de la cabaña, o sea, si corriera el peligro de llegar a pensar que la cabaña era lo más importante del universo. Pero no hay la menor evidencia de que el cristianismo le impidiera construirla. Ambición.Hemos de tener cuidado con lo que queremos decir con esa palabra. Si significa adelantarse a los demás,que es lo que yo creo que significa, es mala. Si significa exclusivamente deseo de hacer bien las cosas, entonces es buena. No es malo que un actor quiera representar su papel tan bien como sea posible, pero el deseo de que su nombre aparezca en letras mayores que el de los demás actores sí lo es.
Ambiciones
Lo que llamamos ambición significa generalmente el deseo de ser más conspicuos o tener más éxito que los demás. Lo malo ahí es el elemento competitivo. Es totalmente razonable querer bailar bien o tener aspecto agradable. Pero es moralmente malo cuando el deseo dominante es bailar mejor que los otros o tener mejor aspecto que ellos,cuando comenzamos a sentir que si los demás bailaran tan bien como nosotros o tuvieran un aspecto tan bueno como el nuestro, se acabaría la alegría que nos produce bailar bien y tener un buen aspecto. 

No es malo que un actor quiera representar su papel tan bien como sea posible, pero el deseo de que su nombre aparezca en letras mayores que el de los demás actores sí lo es.