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lunes, 27 de abril de 2026

La casa siempre acaba ganando

“Al igual que apostar en el casino o en las carreras de caballos, especular en el mercado puede ser emocionante o incluso provechoso (si se acaba teniendo suerte). En cualquier caso, es el peor modo imaginable para crear un patrimonio. El motivo es que Wall Street, al igual que Las Vegas o que el hipódromo, ha ajustado las probabilidades de modo que la casa siempre acabe ganando, al final, a cualquiera que trate de ganar a la casa a su propio juego especulativo. Por otra parte, la inversión es un tipo de casino único, en el que es posible no perder al final, siempre y cuando se juegue única y exclusivamente siguiendo las reglas que ponen las probabilidades claramente a su favor. Las personas que invierten ganan dinero para sí mismas; las personas que especulan ganan dinero para sus corredores. Ése, a su vez, es el motivo de que Wall Street siempre minusvalore las virtudes duraderas de la inversión y acentúe el llamativo atractivo de la especulación”, escribe Benjamin Graham, conocido como The Dean of Wall Street (el decano de Wall Street), Graham es considerado el padre de “inversión en valor”, una estrategia de inversión que empezó a enseñar en la Escuela de Negocios de Columbia. 

miércoles, 20 de agosto de 2025

Formas de conseguir que la especulación no sea inteligente

Hay muchas formas de conseguir que la especulación no sea inteligente. De entre ellas las más destacadas son: (1) especular en la errónea creencia de que lo que se está haciendo en realidad es invertir; (2) especular de manera seria en vez de hacerlo como mero pasatiempo, si se carece de los adecuadas capacidades para hacerlo; y (3) arriesgar en operaciones especulativas más dinero del que se puede permitir perder. 

martes, 1 de abril de 2025

Entre el 25% y el 40% de las obras de arte vendidas por todo el mundo son falsas

Según datos del Global Center for Innovation, entre el 25% y el 40% de las obras vendidas por todo el mundo son falsas.El mercado de las obras de arte ha pasado a convertirse en un escenario de especulación y de estafas en muchas ocasiones. 
Un caso llamativo, la polémica con el cuadro ‘Salvator Mundi’, atribuido a Leonardo Da Vinci, que colocó el oligarca ruso Dimitri Rybolóvlev. Su fortuna asciende a unos 11.400 millones de dólares y lidera el ranking de los divorcios más caros de la historia tras pagar en 2014 más de 4.500 millones de dólares a su ex mujer.El cuadro de la polémica, donde Cristo aparece pintado como ‘Salvador del Mundo’, ha sido analizado por infinidad de críticos de arte, pues aseguran que parece más un lienzo abstracto que una pintura del Renacimiento. La pieza fue adquirida por Mohammed bin Salman, heredero de Arabia Saudí, en una subasta celebrada en la casa Christie's de Nueva York en 2017 por unos 450 millones de euros. Suponía la mayor compra de arte de la historia. Se cree que el ‘Salvator Mundi’ fue pintada a mediados del siglo XVI, y aunque ha pasado por infinidad de lugares en los últimos cinco siglos, se mantuvo desaparecida hasta el 2005. Al aparecer en Nueva Orleans, fue vendida por 10.000 dólares, ya que tenía signos de haber sido repintado y parecía ser una copia. No obstante, un arduo trabajo de investigación del ex director de la National Gallery, Nicholas Penny, concluyó que se trataba de una obra original de Da Vinci.Antes de que Rybolovlev lo vendiese, le fue colocado entre 2003 y 2014 por unos 2.000 millones de euros en un conjunto de 38 telas de Gauguin, Rodin o Modigliani, entre otros. En aquella ocasión, decidió demandar al marchante suizo Yves Bouvier por estafarle 1.000 millones de euros al venderle la pinacoteca con unos márgenes realmente desorbitados. Una estafa a millonarios en cadena.
En 2021 trascendió el caso del artista Iñigo Philbrick, que fue condenado ante un juez del Tribunal Federal de Distrito en Manhattan. Había cosechado una larga trayectoria de estafa a millonarios del mundo del arte de Nueva York, Miami y Londres. Se declaró culpable de defraudar a compradores de arte más de 86 millones de dólares, aunque las cifras a posteriori ascendieron. Pasó a convertirse en ‘el mini Bernie Madoff del arte’, carismático por su capacidad para engañar a multimillonarios de todo el mundo.


jueves, 21 de diciembre de 2023

Aquellos que no tienen casa constituyen una categoría de pobres todavía más pobres

La vivienda constituye una necesidad humana de primer orden. Forma parte del conjunto de bienes que resultan imprescindibles para que la vida de las personas pueda desarrollarse con la dignidad necesaria. En definitiva, se trata de disponer de algo tan básico como es un hogar.  Juan Pablo II manifestaba: “¿Podremos nosotros, cristianos, ignorar o soslayar tal problema, cuando sabemos bien que la casa es una condición necesaria para que el hombre pueda venir al mundo, crecer, desarrollarse, para que pueda trabajar, educar y educarse, para que los hombres puedan constituir esa unión más profunda y más fundamental que se llama familia? ……mi predecesor Pablo VI se refirió al urbanismo como a un fenómeno de gran importancia, en cuanto, entre otras cosas trastorna los modos de vida y las estructuras habituales de la existencia; la familia, la vecindad, el marco mismo de la comunidad cristiana, creando nuevas y degradantes miserias donde a menudo la dignidad del hombre zozobra… aquellos que no tienen casa constituyen una categoría de pobres todavía más pobres, que nosotros debemos ayudar, convencidos, como lo estamos, de que una casa es mucho más que un simple techo, y que allí donde el hombre realiza y vive su propia vida, construye también, de alguna manera, su identidad más profunda y sus relaciones con los otros”.

La especulación, dice Juan Pablo II, sobre los terrenos que sirven al desarrollo edilicio y sobre la construcción de ambientes domésticos, el estado de abandono de barrios enteros o de áreas rurales privadas de calles transitables, de distribución de agua o electricidad, de escuelas o de transportes necesarios para el movimiento de las personas, son, como es sabido, algunos de los males más patentes, estrechamente ligados al problema más amplio de la casa.



viernes, 4 de noviembre de 2022

Prestamista de última instancia

Se ha debatido durante más de doscientos años si un prestamista de última instancia debería proveer de liquidez para evitar el pánico y la caída de los precios de bienes raíces y acciones. Quienes se oponen a la provisión de liquidez de un prestamista de última instancia sostienen que el conocimiento de que tales créditos estarán disponibles fomenta la especulación. Los que quieren un prestamista de última instancia se preocupan más por hacer frente a la crisis actual y por reducir la probabilidad de que una crisis de liquidez se convierta en una crisis de solvencia y que provoque una grave recesión, como la que se inició en 2008. En el plano internacional, no hay ni un gobierno mundial ni ningún Banco Mundial adecuadamente equipado para servir como prestamista de última instancia. El Fondo Monetario Internacional no ha cumplido con las expectativas que tenían sus fundadores de que fuera un prestamista de última instancia.

jueves, 27 de enero de 2022

Con el calvinismo se acepta la usura

Con el calvinismo se acepta la usura, prohibida previamente por católicos y protestantes. Se acepta que el dinero produzca dinero, lo que abrirá la vía a la especulación sin freno. Fue Max Weber, con su estudio sobre La ética protestante y el espíritu del capitalismo, quien desveló ese ascetismo típico del calvinismo que dio impulso al capitalismo. En continuidad con el abandono de la vida contemplativa como forma de vida superior, que había propiciado Lutero,dice la filósofa Victoria Camps, el calvinismo se agarra a un sentido de la vocación o llamada divina, vocación no religiosa, sino profesional, que hace que cada hombre esté llamado a desempeñar una tarea en este mundo, actuando así como ejecutor de la obra de Dios. De esta forma, el logro y la búsqueda de beneficios materiales adquieren una legitimación sobrenatural.

domingo, 24 de octubre de 2021

Mientras la estaba buscando con la razón, la sabiduría esta ahí esperándole

Lactancio

Al filósofo cristiano la fe lo pone en posesión de un criterio, de una regla de juicio, de un principio de discernimiento y de selección, que le permiten hacer que la verdad se vuelva racional a sí misma, liberándola del error en que se enreda. Lactancio diría que Dios que todo lo ha hecho, todo lo sabe. Sigámosle si nos enseña. Entre la incertidumbre de una razón sin guía y la certidumbre de una razón dirigida, Lactancio no titubea un instante.

San Juan

San Agustín descubre que todo lo que había de verdad en el neoplatonismo estaba ya contenido en el Evangelio de San Juan y en el libro de la Sabiduría, y juntamente con otras muchas verdades que Plotino jamás llego a conocer. Mientras la estaba buscando con la razón, la sabiduría esta ahí esperándole, y se ofrecía a el por la razón. Aquellas verdades vacilantes, que la especulación griega reservaba a un reducido grupo, estaban por anticipado reunidas, purificadas, fundadas, completadas por una revelación que las pone al alcance de todos los hombres.

sábado, 21 de julio de 2018

¿Por qué el socialismo no ha conseguido triunfar en Estados Unidos?

¿Por qué el socialismo no ha conseguido triunfar en Estados
Werner Sombart
Unidos? Todo parecía destinar a Estados Unidos a ser la auténtica patria del socialismo. Industrialización precoz, ausencia de jerarquías, culto a la igualdad etc; y sin embargo, jamás el socialismo ha salido allí de círculos muy estrechos. Se han dado muchas razones para explicar este hecho. La explicación más evidente la dio el sociólogo alemán Werner Sombart cuando dijo que no hay utopía socialista que aguante el régimen de filetes de vaca y pasteles de manzana de la dieta norteamericana.

Vemos en todo americano, desde el chico de los periódicos, una inquietud, un ansia y una fuerza que le impele hacia arriba, a lo más alto, por encima de todos los demás. En la vida del norteamericano, por lo tanto, el ideal no es la vida cómoda, ni la armonía de una personalidad centrada en sí misma, sino ese llegar más lejos. Sólo así se explica la
rapidez, la ambición incesante, la competencia desconsiderada en todos los terrenos. Ya que si cada uno está detrás del éxito, todos tienen que mirar por situarse de primeros. Empieza el steeple chase (carrera de obstáculos), la caza de la suerte, como acostumbramos a llamarla de manera poco profesional. Un steeple chase que se diferencia de las demás carreras en que la meta no está fija, sino que se aleja cada vez más ante el corredor. La llamábamos antes ambición incesante, pero sería más exacto llamarla ambición sin fin. Toda ambición basada en la cantidad tiene que carecer de fin, ya que en sí misma la cantidad carece de límites.

Dice Werner Sombart que el rechazo de toda reglamentación desde arriba, de toda intervención de la autoridad, es decir, la doctrine of non-interference by governement with the citizens, nació en los hombres de 1776 de un espíritu meramente doctrinal, ideal-racional. Pero en realidad un norteamericano moderno poca atención presta a aquellos nobles principios de los framers of the constitution, en la medida en la que no interfieren demasiado en su vida cotidiana de una manera determinante. Si el norteamericano se sigue aferrando tanto al principio del laissez-faire, ello es así porque siente por instinto que éste es el único principio válido para todo aquel que desea el éxito a cualquier precio.

El éxito significa para el norteamericano medio, en primer lugar, llegar a ser rico. Esto lo explica el hecho de que este afán incesante que reconocemos en el carácter popular norteamericano se orienta sobre todo hacia la vida económica.

Surge una sobrevaloración de la economía entre las masas mismas porque se cree poder llegar a la meta deseada más rápidamente de esta manera. La manera es la economía entendida en el sentido de la economía capitalista, cuyo símbolo es el título-valor que se negocia en bolsa. Mediante la participación en la especulación de fondos y de mercancías la multitud intenta, pues, participar en la rueda de la fortuna en la que se juegan grandes ganancias. No hay otro país en el mundo en el que las masas participen tanto en las fuerzas de la especulación como en los Estados Unidos; no hay país en el que una parte mayor de la población haya saboreado tanto la fruta capitalista, afirma Werner Sombart.