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domingo, 17 de mayo de 2026

La religión cristiana es totalmente inverosímil

Jean Guitton
Escribe el filósofo Jean Guitton que“la religión natural es una ascensión del hombre hacia Dios. Propone una autorealización del hombre. Dios es una meta, como la cima de la montaña es una meta para el alpinista….En el cristianismo Dios se impone. No significa que nos tiranice, pero si entra en nuestra vida sin pedirnos permiso. Querríamos organizar tranquilamente nuestra subida al cielo. Dios se permite bajar del cielo a la tierra….Nunca hubiéramos inventado semejante religión. La religión cristiana es totalmente inverosímil. Pero solo se puede creer lo inverosímil. Ya que lo verosímil no sería, según toda probabilidad, más que un producto humano…..Un hombre que nace de una virgen, un Dios que se hace hombre, ¿es fácil de creer? La costumbre puede hacernos encontrar naturales afirmaciones extrañas, pero la reflexión nos saca del entorpecimiento. Frente a tales anuncios la primera reacción es la incredulidad. Es una reacción de toda persona normal, equilibrada, razonable, sana.” 
“Pero el significado de los acontecimientos bíblicos, es inseparable de la realidad histórica. “Yahvé dijo a Abraham”. La cosa comienza así. Dios dice. El significado no está principalmente en lo que se va a decir, sino en el hecho de que Dios diga. El significado no está tampoco en la idea de un Dios que habla, sino en el hecho de que efectivamente Dios habla. Y la salvación no consiste en convencerse de la idea de un Dios que habla, sino en escuchar la Palabra efectiva de ese Dios que efectivamente ha hablado…..Solo hay belleza moral efectiva en el evangelio si suponemos que se trata de una realidad histórica. Por ejemplo el perdón de Jesus a los verdugos. Si se trata de un perdón histórico real, es un conmovedor milagro moral; si se tratase de un relato edificante, no sería más que una sosa letanía. A una verdad histórica no se puede llegar más que por los testimonios. La fe es algo más sencillo de lo que imaginamos. Leo y oigo proclamar los Evangelios; supongamos que encuentro testimonios sinceros y verídicos de lo que pasó en Palestina en tiempos del gobernador Poncio Pilatos; además recibo al mismo tiempo el misterio de la fe y las razones por las que creer. Los milagros de Cristo revelan su divinidad y la atestiguan, como enseña el propio Jesus en el discurso sobre los testimonios….¿Alguien puede decir lo que puede reemplazar, como razón de creer, el espectáculo grandioso de todos los milagros, ya sea de Jesús en persona, ya sea de Jesús continuado en todos los santos: curaciones, profecías, conversión moral y es piritas, santidad, etc?…..El milagro verdadero es la aparición del amor y del perdón en un mundo frío.La aparición del amor se también en el milagro y no se daría realmente sin él.”

jueves, 2 de abril de 2026

Evangelio

El testimonio escrito más antiguo de la palabra “evangelio” en sentido cristiano proviene de san Pablo, aunque su uso es anterior a él. En la antigüedad (en Homero o en Plutarco) la palabra “evangelio” se empleaba para designar la recompensa que se daba al portador de la noticia de una victoria, o el sacrificio de acción de gracias a los dioses que se ofrecía por esa buena noticia. Los romanos llamaron “evangelios” al conjunto de beneficios que Augusto había traído a la humanidad, tal como lo atestigua una inscripción referida al emperador: “El día del nacimiento del dios ha señalado el comienzo de las buenas nuevas para el mundo”. Sin embargo, en la traducción griega del Antiguo Testamento (Septuaginta), el verbo euaggelidso, “dar una buena noticia”, estaba en relación con el anuncio de la llegada de los tiempos mesiánicos, en los que Dios salvaría a su pueblo: “Yo estoy aquí, como sazón sobre los montes, como los pies del que trae la buena noticia de un anuncio de paz, como el que trae la buena noticia de cosas buenas, porque haré que vuestra salvación se oiga, diciendo a Sion: ¡Tu Dios reinará!” (Is 52,7–8 [LXX]; ver también Is 61,1–2; Sal 96,2.10). En el Nuevo Testamento ese mensajero o heraldo que proclama la realeza de Señor y con su palabra inaugura los tiempos mesiánicos es Jesús. Composición y autenticidad de los evangelios.
En el Nuevo Testamento ese mensajero o heraldo que proclama la realeza de Señor y con su palabra inaugura los tiempos mesiánicos es Jesús, escribe Juan Chapa, profesor de la Universidad de Navarra.

viernes, 13 de febrero de 2026

Nobleza de corazón

Para Poggio en su De Nobilitate la verdadera nobleza es la nobleza del corazón. La idea de que la nobleza de corazón es más importante moralmente que la nobleza de sangre “nació de la exaltación del amor cortesano en la poesía de los trovadores” ( J. Huizinga, El Otoño en la Edad Media). En cuanto a la idea de la igualdad de naturaleza y dignidad de todos los seres humanos tiene su raíz en el Evangelio, siendo codificada por el papa Gregorio Magno en un dictum que los escolásticos repitieron una y otra vez: “Todos los hombres somos iguales por naturaleza”.
Dante al definir en que consiste la nobleza “consta que todos los hombres se ennoblecieron con el mérito de la virtud, de la virtud propia o de la de sus antepasados. Porque la nobleza es virtud y antigüedad de riquezas”. 


viernes, 31 de octubre de 2025

Dios no cancela a nadie


Robert Barron, filósofo estadounidense, hablando de la cultura de la cancelación dice que “los relatos de la resurrección del Señor revelan lo contrario de la cultura de la cancelación. A las mismas personas que lo habían negado, traicionado y abandonado, Jesucristo pronuncia la incomparablemente bella palabra shalom (paz, en hebreo). En cualquier narración convencional de una historia como esta, el personaje ofendido, que regresa del reino de los muertos, sin duda intentaría vengarse. Pero en la historia de los Evangelios, el hombre que había sido herido tan en profundidad como se pueda ofender a una persona, regresa con un amor que perdona. Si alguien en la historia de la humanidad ha merecido ser cancelado, es todo aquel que contribuyó a la muerte de Jesús. Pero en lugar de ello, se le concede el perdón. Lo cual implica que todo pecado se puede perdonar. Dios no cancela a nadie. Así que la cultura de la cancelación, que dice que todo está permitido pero que nada es perdonado, ha de ser contrarrestada por los cristianos. A la luz de la cruz, sabemos que muchas cosas no han de ser permitidas, pero a la luz de la resurrección, en principio todo puede ser perdonado”.

jueves, 17 de abril de 2025

En la compleja historia de Europa, el cristianismo representa un elemento central y determinante

“No cabe duda de que, en la compleja historia de Europa, el cristianismo representa un elemento central y determinante. La fe cristiana ha plasmado la cultura del continente y se ha entrelazado indisolublemente con su historia. El camino hacia el futuro no puede relegar este dato, y los cristianos están llamados a tomar una renovada conciencia de todo ello para mostrar sus capacidades permanentes. Tienen el deber de dar una contribución específica a la construcción de Europa, que será tanto más válida y eficaz cuanto más capaces sean de renovarse a la luz del Evangelio. De este modo se harán continuadores de esa larga historia de santidad que ha impregnado las diversas regiones de Europa en el curso de estos dos milenios” (Juan Pablo II, Carta para la proclamación de Santa Brígida de Suecia, Santa Catalina de Siena y Santa Teresa Benedicta de la Cruz copatronas de Europa).

sábado, 3 de agosto de 2024

Jacques Maritain habla de Rousseau

Jacques Maritain
Jacques Maritain, filósofo francés, escribió que “Rousseau es un temperamento religioso.Tuvo siempre grandes necesidades religiosas, y hay que decir que existían en él, por modo natural, disposiciones religiosas mucho más ricas que en la mayoría de sus contemporáneos (pero ¿qué valen las más hermosas disposiciones religiosas sin vida sobrenatural?). Por eso, su potente virtualidad religiosa ha actuado en el mundo; por muy ocupado que él esté con su exclusivo yo, por muy lunático y perezoso que sea para haber deseado nunca asumir tal función, Rousseau es, esencialmente en realidad, un reformador religioso.He aquí por qué sólo podía adquirir todo su impulso pasando por la Iglesia, para mejor hurtar las palabras de vida. Manipula, corrompiéndolos, el Evangelio y el cristianismo.Percibió grandes verdades cristianas olvidadas por su siglo, y su fuerza fue recordarlas; pero las desnaturalizó. Su signo es ser depravadores de las verdades consagradas. Y es que ellos, venturosos ladrones también, según el glorioso dicho de Lutero, saben desvincularlas de sus votos. Cuando Rousseau reacciona contra la filosofía de las luces; cuando proclama contra el ateísmo y el cinismo de los filósofos la existencia de Dios, del alma, de la Providencia; cuando contra el nihilismo crítico de su vana razón invoca el valor de la Naturaleza y de sus inclinaciones primordiales; cuando hace la apología de la virtud, del candor, del orden familiar, de la abnegación cívica; cuando afirma la dignidad esencial de la conciencia y de la persona humana (afirmación que, sobre el espíritu de Kant, debía tener tan duradera resonancia), todas estas son verdades cristianas enarboladas por Rousseau ante sus contemporáneos. Pero verdades cristianas vacías de substancia, de las que solo existe la brillante superficie, y que caerán destrozadas al primer golpe porque no obtienen ya su ser en la objetividad de la razón y de la fe, ni subsisten sino como expansiones de la subjetividad del apetito. Verdades innatas, desbarrantes, que declaran a la Naturaleza buena bajo todos los aspectos y absolutamente, a la razón incapaz de obtener la verdad y capaz tan solo de corromper al hombre, a la conciencia infalible, y a la persona humana, tan digna y hasta tal punto divina, que no puede lícitamente obedecer sino a sí misma.
Rousseau 
Sobre todo, y he aquí el punto capital, Juan Jacobo ha desnaturalizado el Evangelio, desgajándolo del orden sobrenatural, trasponiendo ciertos aspectos fundamentales del cristianismo al plano de la simple Naturaleza. Una cosa absolutamente esencial al cristianismo es la sobrenaturalidad de la gracia. Cercenada esa sobrenaturalidad, el cristianismo se corrompe. He aquí lo que se da en los orígenes del desorden moderno, una naturización del cristianismo. Es claro que el Evangelio, una vez convertido en cosa puramente natural (y por tanto, absolutamente corrompido), se convierte en fermento de revolución extraordinariamente virulento. Pues la gracia es un orden nuevo añadido al orden natural, que lo perfecciona sin destruirlo por ser ella sobrenatural; si se rechaza este orden de la gracia en tanto que sobrenatural, y se conserva su fantasma imponiéndolo a la realidad, se trastorna el orden natural por un pretendido orden nuevo que aspira a suplantarlo.”

jueves, 31 de agosto de 2023

Muchas veces las instituciones misioneras son las únicas que se ocupan de los pobres y de los enfermos

Muchas veces, escribe el cardenal Robert Sarah, las instituciones misioneras son las únicas que se ocupan de los pobres y de los enfermos que no le importan a nadie. Cuando gobiernos irresponsables, ejércitos despiadados o grupos de presión sedientos de beneficios siembran el terror y la desesperanza, solo quedan las manos abiertas de Dios que, gracias al coraje de los mensajeros del Evangelio, consuelan a los más pobres de entre los pobres. Entre esos misioneros hay santos. Aunque a muchos de ellos no los conocerá nadie, su santidad es impresionante.


viernes, 7 de abril de 2023

Salmo 22

Escribe Erich Fromm en El amor a la vida que “hay salmos que sólo se pueden entender si se observa cómo el hombre comienza en un estado de desesperación, y luego vuelve a vencerla. Y sólo cuando la desesperación alcanza su mayor profundidad, su máxima intensidad, ocurre repentinamente una especie de giro milagroso y se instala un estado de ánimo de jubileo, creencia y gozosa esperanza. Un buen ejemplo lo constituye el Salmo 22, que comienza con estas palabras: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?. Desde hace siglos se ha planteado el problema de saber por qué Jesús, en el momento de su muerte, pronuncia estas palabras desesperadas. Esto parece ser una contradicción con su muerte voluntaria, con su creencia, pero en realidad no hay ninguna contradicción, pues la manera tradicional judía de citar un salmo no consiste, como en la tradición cristiana, en indicar el número, Salmo tal o cual, sino que se menciona todo un salmo con la primera frase o con las primeras palabras. Lo que el Evangelio quiere describir debe significar que Jesús recitó el Salmo 22. Y cuando leemos ese salmo, encontramos que comienza con la desesperación, pero termina en un estilo hímnico de la esperanza, y expresa quizás como ningún otro salmo la esperanza mesiánica universal del cristianismo primigenio.

viernes, 13 de enero de 2023

Todo lo que va mal en el mundo es por culpa de otros

Escribe C. S. Lewis que los paganos (y especialmente los metuentes) a los que predicaban se sentían perseguidos por un sentido de culpa, y, por tanto, el Evangelio era para ellos “la buena nueva”. Nosotros nos dirigimos a personas a las que se les ha enseñado a creer que todo lo que va mal en el mundo es por culpa de otros: los capitalistas, el gobierno, los nazis, los generales. Incluso al mismo Dios se dirigen también como jueces. Quieren saber, no si pueden ser absueltos de sus pecados, sino si Él puede ser absuelto de haber creado un mundo así.

jueves, 21 de abril de 2022

La batalla entre valores se libra sobre todo a través del lenguaje


“Como médico, las cuestiones éticas con las que me encontré, como el aborto, me influyeron para entrar en política. Como médico joven, participé en debates sobre el aborto. Defender la vida de los niños no natos ha sido mi prioridad como política”, dice Päivi Räsänen, política finlandesa y presidenta del grupo parlamentario del Partido Demócrata Cristiano y exministra de Interior de Finlandia entre 2011 y 2015. “En mi niñez, las escuelas dominicales eran habituales. En tan solo unas décadas, la fe de los finlandeses se ha derrumbado dramáticamente. He sido diputada durante 27 años, y si alguien me hubiera preguntado cuántos géneros tiene una persona cuando comencé, la gente hubiera pensado del que hacía la pregunta que era una persona estúpida”, ha dicho. “Expresar opiniones sobre la pertenencia del matrimonio a un hombre y una mujer, o sobre el pecado que representan los actos homosexuales, se ha convertido en algo políticamente incorrecto. La batalla entre valores se libra sobre todo a través del lenguaje, al capturar conceptos como el amor, la igualdad, la libertad o el arco iris en interpretaciones nuevas”, ha añadido. 


Päivi Räsänen

La política finlandesa analiza algunos aspectos sobre su proceso judicial. “Cuando la gente no conoce al Dios amoroso y misericordioso, solo queda un cuadro limitado de la fe cristiana. Se me acusa de agitación criminal contra una minoría, y esto conlleva una multa o una sentencia de prisión de dos años. Pero más alarmante que esto, es la idea de la censura. La prohibición de publicar mis escritos. Este proceso ya ha causado la autocensura entre cristianos que creen en la Biblia”. También ha matizado que el objetivo con su mención del texto de Romanos 1:24-27 era el de criticar al liderazgo de la Iglesia Luterana, “no a ninguna minoría”. “Hasta he considerado dejar de ser miembro de la Iglesia Luterana, pero creo que es mejor no saltar del barco que se hunde”, ha puntualizado.“La fiscal ha presentado declaraciones falsas sobre mis discursos. Según la fiscal, si se condena el acto, también se condena al ser humano y se le considera inferior. Pero con esto, la fiscal intenta rebatir el mensaje central del Evangelio: que Dios todavía ama a las personas, pero odia el pecado. Y ha amado tanto al mundo que ha dado a su Hijo. La idea de la fiscal tampoco encaja con el Estado de derecho. Ni siquiera el criminal más infame pierde sus derechos por sus actos”, ha manifestado Räsänen. “Siempre he enfatizado que todo ser humano ha sido creado a imagen de Dios, y tiene la misma dignidad.”

viernes, 15 de abril de 2022

El amor el que te da el lugar que debes ocupar.

Escribía Maurizio de Giovanni en su novela El verano del comisario Ricciardi que “sabes que lo más importante es el amor. Es el amor el que te da el lugar que debes ocupar. Siempre me decías que el amor es la verdadera casa, la patria”.


Santa Teresa de Jesús hablando del amor decía: “Porque si le volvemos las espaldas y nos vamos tristes, como el mancebo del Evangelio, cuando nos dice lo que hemos de hacer para ser perfectos, ¿qué queréis que haga Su Majestad, que ha de dar el premio conforme al amor que le tenemos? Y este amor, hijas, no ha de ser fabricado en nuestra imaginación, sino probado por obras; y no penséis que ha menester nuestras obras, sino la determinación de nuestra voluntad….No está la perfección en los gustos, sino en quien ama más, y el premio lo mismo, y en quien mejor obrare con justicia y verdad….Quizá no sabemos qué es amar, y no me espantaré mucho; porque no está en el mayor gusto, sino en la mayor determinación de desear contentar en todo a Dios y procurar, en cuanto pudiéremos, no le ofender, y rogarle que vaya siempre adelante la honra y gloria de su Hijo y el aumento de la Iglesia Católica. Éstas son las señales del amor, y no penséis que está la cosa en no pensar otra cosa, y que si os divertís un poco va todo perdido.

domingo, 6 de marzo de 2022

Unamuno siente una prevención anhelante de Dios

Miguel de Unamuno

“Nadie, dice Miguel de Unamuno, ha logrado convencerme de la existencia de Dios; pero tampoco de su inexistencia. Los razonamientos de los ateos me parecen de una superficialidad y futileza mayores aún que los de sus contradictores. Y si creo en Dios, o, por lo menos, quiero creer en Él, es ante todo porque quiero que Dios exista, y, después, porque se me revela por vía cordial en el Evangelio y a través de Cristo y de la Historia. Es cosa del corazón.”



Comenta uno de sus biógrafos que lo que le faltaba a Unamuno, y él mismo lo reconoce repetidas veces, es humildad, entrega, que es el camino seguro de la gracia. Y él lo sabía bien. Pero estaba poseído de sí mismo y no renuncia a su engreimiento, a su postura beligerante ante Dios y ante la razón y la vida. En el fondo de su corazón y de su pensamiento, aun en las crisis de sus más rotundas negaciones, siente una prevención anhelante de Dios. Lo que le sucede es que no da un margen de confianza, de crédito suficiente a Dios; y le apremia, pero con orgullo; quiere desentrañarle, interrogarle contradictoriamente, polemizar con él y hacerle a imagen y semejanza de él, Miguel de Unamuno. Dialoga con Él y le arguye, como Job; pero no se le rinde fácilmente como Job, que, al fin, reconoce y acata sus designios ocultos. Él, Unamuno, quiere que Dios tenga razón, pero quiere que la tenga porque se la da él, Miguel de Unamuno.



domingo, 24 de octubre de 2021

Mientras la estaba buscando con la razón, la sabiduría esta ahí esperándole

Lactancio

Al filósofo cristiano la fe lo pone en posesión de un criterio, de una regla de juicio, de un principio de discernimiento y de selección, que le permiten hacer que la verdad se vuelva racional a sí misma, liberándola del error en que se enreda. Lactancio diría que Dios que todo lo ha hecho, todo lo sabe. Sigámosle si nos enseña. Entre la incertidumbre de una razón sin guía y la certidumbre de una razón dirigida, Lactancio no titubea un instante.

San Juan

San Agustín descubre que todo lo que había de verdad en el neoplatonismo estaba ya contenido en el Evangelio de San Juan y en el libro de la Sabiduría, y juntamente con otras muchas verdades que Plotino jamás llego a conocer. Mientras la estaba buscando con la razón, la sabiduría esta ahí esperándole, y se ofrecía a el por la razón. Aquellas verdades vacilantes, que la especulación griega reservaba a un reducido grupo, estaban por anticipado reunidas, purificadas, fundadas, completadas por una revelación que las pone al alcance de todos los hombres.

sábado, 24 de julio de 2021

El sufrimiento de los hombres procede de otros hombres

El pecado engendra la muerte, dice el apóstol Pablo. Y engendra también el sufrimiento. En el cristianismo el pecado va unido al dolor. El sufrimiento de los hombres no procede de lo alto, sino de otros hombres que, con su dureza, aplastan a los humildes, o del propio pecador, muerto espiritualmente por su culpa. La desaparición del dolor va unida a la desaparición del pecado. Hay que remontarse a la causa del sufrimiento, al pecado en nosotros o en los demás; hay que atraer al prójimo con la fuerza irresistible de la caridad, escribe Charles Moeller.
Aunque los hombres son malos, aunque se muestran lobos los unos contra los otros, Dios es bueno. Hagamos brillar la misericordia de Dios en nuestra caridad. No olvidemos las palabras de Porcia sobre la clemencia en el quinto acto del Mercader de Venecia. Las exigencias del judío que quiere vengarse de un cristiano, encarnan el mundo antiguo, con sus implacables limitaciones, su moral de toma y daca, y sus dioses sin misericordia: “Pido justicia y la tendré”, dice el hombre. Entonces Porcia revela un nuevo reino con estas palabras: “ La clemencia en si no se improvisa. Cae del cielo como una mansa lluvia sobre aquel que le es inferior; doblemente bienhechora, bendice al que da y al que recibe. Su poderío alcanza su máximo esplendor en el poderoso; conviene maravillosamente al monarca en su trono,mejor que su corona. El cetro real indica la fuerza de su poder temporal; es el atributo del respeto y la majestad, y en el reside el temor y el terror que inspiran los reyes. Más la clemencia está por encima de esa autoridad contenida en el cetro; tiene su trono en el corazón de los reyes y es atributo del propio Dios; y el poder terreno que se asemeja más al poder de Dios es aquel que tempera la justicia con la clemencia”.
Es evidente que aquí hay reminiscencias de Seneca, pero hay también un eco directo del Evangelio, dice Moeller. Al sufrimiento y al pecado solo cabe responder con la misericordia y la caridad: “En verdad os digo que este es mi nuevo mandamiento, que os ameis los unos a los otros como Yo os he amado”.

martes, 2 de marzo de 2021

Es posible romper la genealogía del mal

Pecado original

Hay quien duda del pecado original, a pesar de que Chesterton diga que es la única doctrina del cristianismo que no necesita fe para poder creerse. Es David quien dice en el Salmo 51 que ya “en pecado, me concibió mi madre”. Esto no es una expresión poética. Se trata de la “genealogía del mal”.


Jeremías.

A Rosseau le gustaba pensar que era la sociedad la que le corrompía, pero como dice Voltaire: “¡Vaya con la inocencia de Rousseau!”. A pesar de abandonar a su familia, entregando sus hijos a la inclusa, seguía pensando que era una buena persona. Siempre pensamos que somos mejores de lo que somos. Por eso dice el profeta Jeremías que “engañoso es el corazón más que todas las cosas”.


El problema del ser humano no es fundamentalmente intelectual, que no conoce, ni sabe lo incorrecto. Es una cuestión moral, que supone una culpa que no es simplemente psicológica, sino una realidad objetiva, por la que necesitamos perdón, escribe José de Segovia. 



Michael Corleone duda que haya redención para su culpa en el Epílogo de El Padrino. La sorpresa del Evangelio es que lo que es “imposible para los hombres, es posible para Dios”. Esa es nuestra única posible liberación de las sombras que moran en nuestro corazón. Es posible romper la “genealogía del mal”.

domingo, 14 de febrero de 2021

Un seguimiento de Cristo reducido a ser buena persona no es posible


Un seguimiento de Cristo moderado, sin grandes esfuerzos, un evangelio reducido a ser buena persona no es posible, escribe José Antonio Fortea. La Cruz de Cristo contradice esto. La muerte de los mártires, la muerte en vida de los eremitas, la cruz de la vida 
monástica está en total contradicción con esta interpretación del Evangelio.

domingo, 15 de noviembre de 2020

La persona es un ser para el que la única dimensión adecuada es el amor

La persona es un ser para el que la única dimensión adecuada es el amor. Somos justos en lo que afecta a una persona cuando la amamos. El amor por una persona excluye que se la pueda tratar como un objeto de disfrute. Esta norma está ya presente en la ética kantiana, y constituye el contenido del llamado segundo imperativo. No obstante, este imperativo tiene un carácter negativo y no agota todo el contenido del mandamiento del amor. Si Kant subraya con tanta fuerza que la persona no puede ser tratada como objeto de goce, lo hace para oponerse al utilitarismo anglosajón y, desde ese punto de vista, puede haber alcanzado su pretensión. Sin embargo, Kant no ha interpretado de modo completo el mandamiento del amor, que no se limita a excluir cualquier comportamiento que reduzca la persona a mero objeto de placer, sino que exige más. Exige la afirmación de la persona en si misma. Lo más esencial del amor es el “sincero don de sí mismo”. En este sentido la persona se realiza mediante el amor, escribe Juan Pablo II.

Añade Juan Pablo II que si el hombre no se esfuerza por llegar a ser un don para los demás, entonces esta libertad puede revelarse peligrosa. Se convertirá en una libertad de hacer lo que yo considero bueno, lo que me procura un provecho o un placer, acaso un placer sublimado. Si no se acepta la perspectiva del don de si mismo, subsistirá siempre el peligro de una libertad egoísta. Peligro contra el que luchó Kant; y en esta línea deben situarse también Max Scheller y todos los que, después de él, han compartido la ética de los valores. Pero una expresión completa de esto la encontramos sencillamente en el Evangelio.


lunes, 8 de junio de 2020

Los hombres prefieren las tinieblas a la luz


Lev Nikoláievich Tolstoi

Los conceptos de un Dios infinito, de la naturaleza divina del alma, de la relación entre Dios y los asuntos de los hombres, del bien y del mal son, todos ellos, conceptos cuya esencia se ha elaborado en el infinito oculto del pensamiento humano, escribe Lev Nikoláievich Tolstoi.

Y añade Tolstoi: “Comprendí que la verdad se me había ocultado, no tanto por el error de mis pensamientos como por el de mi propia vida, que había pasado satisfaciendo mis deseos y en las condiciones exclusivas del epicureísmo. Comprendí que, cuando preguntaba qué era mi vida y la respuesta era “un mal”, ésta era completamente correcta. El error consistía en que había atribuido a la vida en general una respuesta dirigida sólo a mí. Me preguntaba qué era mi vida, y recibía por respuesta que era un mal y una absurdidad. Y ciertamente, mi existencia, consagrada a la complacencia de mis deseos, era absurda y mala, y la afirmación de que la vida es mala y absurda sólo se refería a la mía propia y no a la vida en general. Comprendí entonces la verdad que más tarde hallé en el Evangelio: los hombres prefieren las tinieblas a la luz porque sus acciones son malas. El que comete malas acciones detesta la luz y no va por la luz para que sus obras no sean vistas. Comprendí que para entender el sentido de la vida era preciso, ante todo, que ésta no fuese absurda ni mala, y luego uno podía utilizar la razón para entenderla”.

miércoles, 23 de octubre de 2019

No soy yo la que no entiende, son ellos


Anna Lárina
Anna Lárina, en su libro autobiográfico "Lo que no puedo olvidar" cuenta la siguiente historia:
—¿Es cierto, abuela, que tienes ciento diez años? —le pregunté. —Es cierto —dijo el lepkom—, vi su ficha, nació en 1827. —Sí señor, es verdad —confirmó la anciana. —¿Así que viviste en época de Pushkin? —¿Era ese que escribía versos? Sí, según dicen, yo ya existía entonces. —Dime, abuela, ¿por qué te han apresado? —No lo sé. El juez instructor dijo que por leer el Evangelio, porque allí se habla mal de Lenin. —Abuela, no lo entendiste bien, no puede ser. —No soy yo la que no entiende, son ellos. Esa anciana fue condenada a diez años de reclusión en un campo por leer el Evangelio.

miércoles, 13 de febrero de 2019

Profecías

 La Natividad con los Profetas Isaías y Ezequiel
Blaise Pascal decía que la mayor de las pruebas de Jesucristo son las profecías. Es también aquello que Dios ha dado con mayor claridad; porque lo que ha hecho que se cumplieran es un milagro que se extiende desde el nacimiento de la Iglesia hasta el fin. De este modo Dios ha suscitado profetas durante mil seiscientos años; y durante cuatrocientos años más dispersó todas estas profecías con todos los judíos que las llevaban, por todos los rincones del mundo. Ésta fue la preparación para el nacimiento de Jesucristo, cuyo Evangelio tenía que creerse en todo el mundo, para lo cual era necesario, no sólo que hubiera profecías para que se creyera, sino que además estas profecías estuviesen extendidas por todo el mundo, para que todo el mundo abrazara la fe. 

Pero no bastaba con que las profecías existiesen, continua Pascal, era también preciso que estuvieran extendidas por todos los lugares y que se conservaran en todos los tiempos. Y con el fin de que no se tomara esa concordancia por un fruto del azar, tenía que haber predicciones.

Al Mesías le reportaba mucha más gloria que los judíos fueran los espectadores, e incluso los instrumentos de su gloria, además de que Dios les haya preservado. Aunque un solo hombre hubiese hecho un libro de predicciones de Jesucristo, señalando el tiempo y el modo de su venida, y que Jesucristo hubiese hecho verdad tales profecías, el testimonio tendría una fuerza infinita. Pero hay mucho más. Durante cuatro mil años, ha sido una multitud de hombres que, constantemente y sin variación, uno tras otro, anunciaban el mismo acontecimiento.