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jueves, 14 de mayo de 2026

La fuerza manejada por otro es imperiosa sobre el alma como el hambre extrema

“La fuerza manejada por otro es imperiosa sobre el alma como el hambre extrema, puesto que consiste en un perpetuo poder de vida y muerte. Y es un imperio tan frío y tan duro como si fuera ejercido por la materia inerte. El hombre que se siente siempre el más débil está en el corazón de las ciudades tan solo, más solo de lo que podría estarlo un hombre perdido en medio del desierto…..Tan implacablemente como la fuerza aplasta, así implacablemente embriaga a quien la posee o cree poseerla. Nadie la posee realmente”, escribe Simone Weil en La fuente griega.
“Aquellos a quienes la fuerza es prestada por la suerte perecen por contar demasiado con ella. No es posible que no perezcan. Pues no consideran su propia fuerza como una cantidad limitada, ni sus relaciones con otro como un equilibrio de fuerzas desiguales. Los otros hombres no imponen a sus movimientos esa pausa de donde proceden nuestras consideraciones hacia nuestros semejantes, y concluyen que el destino les ha dado todas las licencias, ninguna a sus inferiores. Entonces van más allá de la fuerza de que disponen. Inevitablemente van más allá, ignorando que es limitada. Entonces quedan librados sin recursos al azar y las cosas no les obedecen ya. A veces el azar les sirve, otras los daña; y allí están desnudos expuestos a la desgracia, sin la armadura de poder que protegía su alma, sin que nada en adelante los separe ya de las lágrimas. Esta sanción de un rigor geométrico, que automáticamente castiga el abuso de la fuerza, fue el objeto primero de meditación entre los griegos. Constituye el alma de la epopeya; bajo el nombre de Némesis es el resorte de las tragedias de Esquilo; los pitagóricos, Sócrates, Platón, partieron de allí para pensar el hombre y el universo. La noción se hizo familiar en todos los lugares donde penetró el helenismo. Esta noción griega es quizá la que subsiste, con el nombre de kharma, en los países orientales impregnados de budismo; pero Occidente la ha perdido y ya ni siquiera tiene en sus lenguas palabras para expresarla; las ideas de límite, de mesura, de equilibrio, que deberían determinar la conducta de la vida, sólo tienen un empleo servil en la técnica. No somos geómetras más que ante la materia; los griegos fueron primero geómetras en el aprendizaje de la virtud. La marcha de la guerra en La Ilíada consiste sólo en ese juego de balanza. El vencedor del momento se siente invencible, aun cuando algunas horas antes hubiera probado la derrota; olvida usar la victoria como algo que pasará”.

lunes, 28 de julio de 2025

Teoría de la conspiración

Si analizamos con detalle nuestra atmósfera cultural, comprobamos que estamos rodeados de conspiraciones; incluso podemos avanzar que un inmenso cúmulo de ellas forma parte de nuestras vidas, ya sea en el cine, la narrativa, el discurso político o como método de interpretar la realidad y la Historia. Así, algunos investigadores opinan que “un siglo, el XX, en el que las tesis conspirativas pasaron de las minorías a las masas, de ser una leyenda a convertirse en la política de los estados y de sus dirigentes políticos”. A este sentir se suma con fuerza el profesor británico John Molyneux, que defiende una posición equiparable a la mantenida por Castillón. “Desde hace cierto tiempo me he dado cuenta de que, por todas partes y cada vez con mayor frecuencia, aparecen teorías de la conspiración” (Molyneux, 27 de agosto de 2011). No son los únicos, pues filósofos como Karl Mannheim (1943) y Karl Popper (1946), también las estudiaron antes de la Segunda Guerra Mundial; o Richard Hofstadter (1964), en plena Guerra Fría; o los pensadores que han reflexionado sobre ellas después de la caída del Muro, como Fredric Jameson (1995); o después del 11-S, como Peter Knight (2008), Frank Furedi (2007), Timothy Meiller (2003), Michel Collon (2016) o Alexander Cockburn (2006). A estos se unen escritores de la talla de Don DeLillo, Tomas Pynchon, Norman Meiller, David Foster Wallace y hasta Philip K. Dick con sus distopías tan actuales, que convirtieron las conspiraciones, o más exactamente las Teorías de la Conspiración, en tropos de su literatura.Las teorías de la conspiración hacen referencia a un plan urdido por un grupo que mantiene ocultas sus intenciones y acciones, con el fin de conseguir ventajas de orden político, económico o social. Así, nos hablarán de la invasión de extraterrestres para apoderarse del mundo; de los secretos que los gobiernos nos ocultan sobre los atentados del 11-S o del 11-M; la teoría de que el hombre nunca pisó la Luna; el SIDA como creación en laboratorios para aniquilar a la población homosexual; los Illuminati; los supuestos contubernios judío-masónicos; el Priorato de los Sabios de Sion; la conspiración para dominar el mundo por los ricos en el Club Bilderberg o cualquier otra menos conocida. Todas ellas existen en nuestra atmósfera cultural sin que se haya llegado a un acuerdo sobre qué función cumplen, cómo nacieron, o a quién y para qué sirven.
Siguiendo a Daniel Pipes, las conspiraciones se asientan sobre la certidumbre de que las apariencias engañan; de que las conspiraciones son el motor de la Historia; que nada ocurre al azar, pues todo está dirigido y, al final, en sus relatos, el agente conspirador siempre gana a lo largo de la Historia, donde la fama, el poder, el dinero o el sexo son su late motiv. Julio Patán (2006) se expresa de forma similar al considerar que todas los constructos conspirativos presentan un mundo ordenado y dirigido, donde no hay hueco para el azar; también considera que liberan a sus seguidores de responsabilidades, tanto individuales como colectivas; piensa de ellas que son creencias simples, maniqueas, donde siguen existiendo buenos y malos en la Historia; añade que poseen una carga milenarista, pues consideran que todo ha de subordinarse al fin supremo, pues el destino de la humanidad se encuentra en juego; y, por último, se considera a los conspiradores todopoderosos y hábiles. Karl Popper, al igual que Mannheim, abordó las tesis conspirativas  desde el nacimiento del fascismo y el nazismo, así como las secuelas de los campos de exterminio nazis. Setenta años después de sus conclusiones, el número de incondicionales es legión. El magnate George Soros creo una fundación basada en los principios expuestos por Karl Popper, la Open Society Foundations, o el Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa ha manifestado varias veces su adhesión a las tesis del filósofo, o el filósofo italiano Umberto Eco que, en lo que respecta a las tesis de conspiración, considera a Popper como un referente.

viernes, 4 de julio de 2025

El hombre contemporáneo permanece prisionero de un mundo fabricado

El hombre contemporáneo está con frecuencia lejos de la naturaleza, el mundo en que vive se reduce a un universo de asfalto, hormigón y pantallas de todas clases. Permanece prisionero de un mundo fabricado, virtual, proyección de sus fantasías, en lugar de estar en contacto con la creación. A veces está apartado de Dios (y de sí mismo) a causa de eso. El salmo 19 nos dice que “los cielos pregonan la gloria de Dios”. Desde los tiempos bíblicos, el hombre ha contemplado la belleza de la creación un reflejo de la gloria de Dios. El racionalismo nos ha hecho un tanto incapaces de eso; y es una pena, porque con el desarrollo de los conocimientos científicos tenemos mil veces más razones que el hombre de la Biblia o el de la Edad media para maravillarnos ante la sabiduría y el poder de Dios. Las imágenes de las galaxias lejanas que nos envía el telescopio Hubble, las vistas del mundo submarino, los conocimientos asombrosos de que disponemos sobre el código genético, del Big Bang y de la estructura del átomo, dan motivos para maravillarse. Todo eso no es producto del azar ni de la necesidad, sino el fruto de un amor creador, escribe Jacques Philippe.

lunes, 31 de marzo de 2025

Nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti

“¿Quién no echa una mirada al sol cuando atardece? ¿Quién quita sus ojos del cometa cuando estalla? ¿Quién no presta oídos a una campana que tañe por algún motivo?”. Así reflexionaba un poeta inglés del siglo XVII, al caer en la cuenta de que tantas cosas de nuestra vida no son en realidad algo impersonal, como surgido de un azar sin rostro. Convencido de que detrás de todo siempre hay alguien, un otro involucrado, una relación, al menos ofrecida, concluía: “Ningún hombre es una isla entera por sí mismo. Por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti”.

lunes, 30 de diciembre de 2024

La promesa es la disponibilidad de sí en el tiempo

Escribe Higinio Marín, profesor de antropología filosófica,que la ilusión es la emoción proyectiva, el movimiento hacia un futuro como plan y como tarea. El proyectar se opone al quedar entregado al azar. De hecho, pro-jectum se podría traducir por adelantarse a la suerte, darle forma al futuro reduciendo la aleatoriedad evitable. Jacta es lo que se echa (alea jacta est) y proyectar es anticiparse, dirigir lo hacedero. Los proyectos mueren en el olvido, como los recuerdos. Pero cuando el proyecto tiene toda la amplitud de la existencia, entonces o forma parte de una vocación o lo es ya por sí mismo. El proyecto y la vocación están sujetos a los cambios inevitables y a los necesarios para preservar el proyecto mismo que requiere fidelidad. El amor humano y la vocación son formas intersubjetivas, dialógicas del proyecto e implican una coautoría del proyecto que en cierto modo nos es dado también. En tales casos, el proyecto forma parte también de la memoria de sí, de la propia identidad que se hace dialógica, conversacional y no un monólogo. El proyecto también es lo arduo, lo que requiere esfuerzo de uno mismo para cumplirse. Sin capacidad proyectiva se debilita nuestra capacidad de prometer. Si se piensa, prometer es disponer del futuro y darle forma desde la libertad, reduciendo toda contingencia superable. Prometer es convertir la memoria en la consistencia del futuro. Es prometedor, tiene futuro, el que ha prometido, porque con la promesa el futuro cobra la naturaleza de lo libre. Es una disposición de lo que no se tiene y sin embargo se toma para darlo con la forma de lo prometido, estaré aquí mañana para ti, pase lo que pase.
Para Marín no hay promesa condicional. “Te prometo que estaré aquí, si puedo”…,pues mejor no me lo prometas. Si me prometes, me lo prometes. Y eso quiere decir en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza. La promesa es la forma libre del futuro, es la habitación/posesión libre del futuro, es la disponibilidad de sí en el tiempo. Y además se define precisamente por su inalterabilidad.

miércoles, 16 de octubre de 2024

Destino

El destino no es cuestión de azar; es cuestión de elección. No es algo que hay que esperar; es algo que hay que conseguir, escribe William Jennigs Bryan.  

sábado, 16 de septiembre de 2023

La mayoría no valora cuántos bienes ha recibido

Nerón y Séneca

Cuenta Séneca en sus Epístolas morales a Lucio que “si hubieras perdido a un amigo,la mayor de todas las pérdidas, deberías poner mayor esfuerzo en alegrarte de haberlo poseído, que en afligirte por haberlo perdido.Pero la mayoría no valora cuántos bienes ha recibido, de cuántos ha gozado……una gran parte de aquellos que hemos querido, aunque el azar nos los haya arrebatado, queda con nosotros. Es nuestro el tiempo que ha transcurrido y nada está más seguro en su puesto que aquello que ya ha sido.
Una misma suerte encadena a todos. A quien le ha tocado nacer, le resta luego morir. Nos separan las distancias, nos iguala el final. El espacio de tiempo que se extiende entre el primero y el último día es diverso e incierto; si consideras las penalidades es largo aun para el niño, si consideras su rapidez es corto aun para el viejo.”

domingo, 7 de mayo de 2023

Detrás de todo cuanto a uno le sucede existe una intención, un fin, está Dios

Maxence Van der Meersch escribe en Cuerpos y almas: “Ésta es la verdad. Así estoy yo. Completamente solo. Estoy solo precisamente porque persigo la verdad. Ésta es la prueba de que la poseo”. “Y además, solía decir a menudo, la obra así realizada es más sólida. Cuando uno está solo, tiene a Dios a su lado”. Domberlé sentía la presencia de Dios en todas partes. Dios permitía el bien y el mal, las tristezas y las alegrías. Todo concurría al mejoramiento del hombre, al progreso de la evolución…….. "El azar no existe, afirmaba Domberlé, ni tampoco la suerte. Detrás de todo cuanto a uno le sucede existe una intención, un fin, está Dios”."

viernes, 10 de febrero de 2023

La relación entre teoría y experiencia

Para que un objeto sea asequible al análisis no basta con advertir su existencia, dice François Jacob, Premio Nobel. Es necesario además que una teoría esté preparada para acogerlo. En la relación entre teoría y experiencia, siempre es la primera la que inicia el diálogo. Es la teoría la que determina la forma de la pregunta, es decir, los límites de la respuesta.“El azar sólo favorece a las mentes preparadas”, decía Pasteur. En este caso, el azar supone que la observación ha sido hecha accidentalmente y no con el fin de comprobar la teoría. Pero la teoría que permite interpretar el accidente ya existía.

sábado, 25 de julio de 2020

Sembrar el petróleo


Arturo Uslar Pietri

Arturo Uslar Pietri ganó varios premios literarios, entre ellos, el Príncipe de Asturias de Las Letras y el Rómulo Gallegos. Fue abogado, periodista, filósofo, político, senador, ministro, pero quizás muchos venezolanos lo recuerdan por sus programas de televisión, en los que enseñaba historia. Es uno de los intelectuales más importantes de Venezuela del siglo XX.


En 1936, Arturo Uslar Pietri tenía una inquietud:“Esta gran proporción de riqueza de origen destructivo crecerá sin duda alguna el día en que los impuestos mineros se hagan más justos y remunerativos, hasta acercarse al sueño suicida de algunos ingenuos que ven como el ideal de la hacienda venezolana llegar a pagar la totalidad del Presupuesto con la sola renta de minas, lo que habría de traducir más simplemente así: llegar a hacer de Venezuela un país improductivo y ocioso, un inmenso parásito del petróleo, nadando en una abundancia momentánea y corruptora y abocado a una catástrofe inminente e inevitable”. Es uno de los fragmentos del editorial que el intelectual venezolano escribió ese año y que tituló: “Sembrar el petróleo”. Se trata de una frase que ha acompañado a varias generaciones de venezolanos.


En 1997, Uslar Pietri llegó a decir: “Si en este momento, por azar infortunado del destino, los precios del petróleo bajaran de una manera importante en el mercado mundial, Venezuela sería un caso para la Cruz Roja Internacional. Aquí vendrían a repartir sopas en las esquinas”.

jueves, 5 de marzo de 2020

Los jugadores frecuentemente creen que tienen el don de ver el futuro




Cuenta Mihály Csíkszentmihályi, profesor de psicología en la Universidad de Claremont , que “los jugadores que disfrutan con los juegos de azar y que están subjetivamente convencidos de que sus habilidades juegan un papel importante en el resultado. De hecho tienden a acentuar el tema del control más aún que los participantes en actividades donde las propias habilidades obviamente permiten un mayor control. Los jugadores de póquer se convencen de que es su capacidad, y no el azar, lo que les lleva al éxito; si pierden, son mucho más proclives a echarle la culpa a la mala suerte, pero incluso en la derrota, están dispuestos a buscar un error personal que explique el resultado. Los jugadores de ruleta desarrollan complicados sistemas para predecir el giro de la rueda. En general, los jugadores de juegos de azar, frecuentemente creen que tienen el don de ver el futuro, por lo menos, dentro del conjunto restringido de metas y reglas que define su juego. Y este sentimiento tan antiguo de control, cuyos precursores son los rituales de adivinación tan frecuentes en todas las culturas, es una de las mayores atracciones que ofrece la experiencia de jugar. Esta sensación de estar en un mundo donde la entropía se halla suspendida explica en parte por qué las actividades de flujo pueden llegar a ser tan adictivas”.

domingo, 21 de julio de 2019

Dios no juega a los dados


Para Einstein, la hipótesis de que en la naturaleza se diera el principio del azar no encajaba en su idea de una “armonía de la regularidad natural en la que se manifiesta una razón superior”, y, sobre todo, los procesos determinados por el azar no eran compatibles con la idea de Spinoza de la predecibilidad de todos los sucesos naturales, idea compartida por Einstein. En esta cosmovisión, Dios no es un jugador de azar y, por tanto, tampoco existe el azar; lo que llamamos azar no es sino la falta de conocimiento sobre las causas. El rechazo de Einstein de la equiparación de Dios con un jugador de azar culminó en la célebre la frase “Gott würfelt nicht”, (Dios no juega a los dados).

miércoles, 13 de febrero de 2019

Profecías

 La Natividad con los Profetas Isaías y Ezequiel
Blaise Pascal decía que la mayor de las pruebas de Jesucristo son las profecías. Es también aquello que Dios ha dado con mayor claridad; porque lo que ha hecho que se cumplieran es un milagro que se extiende desde el nacimiento de la Iglesia hasta el fin. De este modo Dios ha suscitado profetas durante mil seiscientos años; y durante cuatrocientos años más dispersó todas estas profecías con todos los judíos que las llevaban, por todos los rincones del mundo. Ésta fue la preparación para el nacimiento de Jesucristo, cuyo Evangelio tenía que creerse en todo el mundo, para lo cual era necesario, no sólo que hubiera profecías para que se creyera, sino que además estas profecías estuviesen extendidas por todo el mundo, para que todo el mundo abrazara la fe. 

Pero no bastaba con que las profecías existiesen, continua Pascal, era también preciso que estuvieran extendidas por todos los lugares y que se conservaran en todos los tiempos. Y con el fin de que no se tomara esa concordancia por un fruto del azar, tenía que haber predicciones.

Al Mesías le reportaba mucha más gloria que los judíos fueran los espectadores, e incluso los instrumentos de su gloria, además de que Dios les haya preservado. Aunque un solo hombre hubiese hecho un libro de predicciones de Jesucristo, señalando el tiempo y el modo de su venida, y que Jesucristo hubiese hecho verdad tales profecías, el testimonio tendría una fuerza infinita. Pero hay mucho más. Durante cuatro mil años, ha sido una multitud de hombres que, constantemente y sin variación, uno tras otro, anunciaban el mismo acontecimiento.

martes, 18 de diciembre de 2018

El elemento orientador en la teoría de la evolución.


Si se explica la evolución recurriendo únicamente al azar y a la necesidad, a la mutación y a la selección, no sólo habrían hecho falta cuatro mil millones de años para producir la vida que hoy día podemos observar sobre la superficie terrestre, sino por lo menos cien mil. 

En la teoría de Darwin existe una conjetura implícita de que existe un elemento orientador, un componente acelerador, un elemento formador con capacidad creativa. Campbell tiene la idea de la downward causation, según la cual hay algo que opera “desde arriba”. El profesor Lorenz, habla de “fulguración”, como si una especie de relámpago iluminara de repente el horizonte de la evolución. Lorenz manifiesta que “la fulguración, la aparición de una cosa totalmente nueva, de algo que hasta un momento determinado no había existido, es una condición sine qua non que determina el ritmo de la evolución. Esta condición debe por fuerza darse, pues de lo contrario el ritmo sería excesivamente lento”. 

lunes, 22 de octubre de 2018

La ciencia ha calculado la probabilidad de que la organización del universo pudiese ocurrir por puro azar.

Sistema solar.
La ciencia ha calculado la probabilidad de que la organización del universo pudiese ocurrir por puro azar, y resulta que es muchísimo menor que cualquier interpretación de las posibilidades plausibles. En el contexto de las probabilidades, Roger Penrose, físico y matemático de la Universidad de Oxford, señala: “¿Qué tamaño tenía el volumen del espacio de fases original al que tuvo que apuntar el Creador para proporcionar un universo compatible con la segunda ley de la termodinámica y con el que ahora observamos? Una precisión de una parte en (1010)123. Se trata de una probabilidad increíblemente pequeña. Tales cifras implican que, sin un Creador, el tipo de universo que tenemos representa una probabilidad entre el número 1 seguido de 10123 ceros. Si se nos ocurriese intentar escribir ese número in extenso poniendo un cero en cada átomo del universo conocido, se nos acabarían los átomos mucho antes que los ceros. El universo solo tiene aproximadamente 1078átomos. Improbabilidades semejantes llevarían a cualquiera a buscar alternativas distintas al mero azar para el origen del universo”. Muchos científicos reconocen estas improbabilidades, pero no han presentado alternativas realistas que encajen en los confines de las interpretaciones materialistas que excluyen la existencia de Dios.

George Greenstein
El astrónomo George Greenstein, del Arnherst College, comenta: “Cuando estudiamos todas las pruebas, surge con insistencia el pensamiento de que ha de estar implicada alguna agencia o, más bien, Agencia sobrenatural. ¿Es posible que, de repente, sin pretenderlo, hayamos tropezado con la prueba científica de la existencia de un Ser supremo? ¿Fue Dios quien intervino y modeló el cosmos tan en beneficio nuestro? Parte del ímpetu de tales conclusiones se deriva de la creencia en que un Creador benefactor se ha revelado en las Escrituras sagradas que denominamos la Biblia. Esto suscita el espectro de la religión, y algunos científicos se sienten incómodos ante la mezcla de ciencia y religión, por muy abrumadora que sean las pruebas a favor de un Creador. Sin embargo, si esperamos encontrar la verdad, puede que sea preciso que eliminemos nuestros prejuicios, que abordemos los datos con amplitud de miras y que sigamos los datos de la naturaleza al lugar adonde nos lleven, sea el que sea”.

lunes, 11 de junio de 2018

Locura.


Locura.

El médico Jorge Bucay cuenta que su maestro de la salud mental definía la locura de una manera muy particular y provocativa. Estar loco no es, como la gente piensa, un impulso que lo lleva a uno a hacer cosas extrañas. La verdadera locura, decía, es hacer todo el tiempo lo mismo y pretender que el resultado sea diferente. 

Cuenta la leyenda urbana que a un autobús local de un pequeño pueblo subió un día una joven. Pagó su billete y se sentó en el único asiento que quedaba libre, al lado de un señor, elegantemente vestido, que le sonrió acomodándose para hacerle más sitio. Apenas el vehículo se puso en marcha, la joven sacó de su bolso un sobre y volvió a mirar su contenido, un papel de carta con un logotipo azul en una esquina y unas pocas letras escritas a máquina. Luego suspiró ruidosamente y una sonrisa enorme se dibujó en su hermoso rostro. —Buenas noticias… —dijo el señor, sintiéndose un partícipe involuntario. —Oh…, disculpe —dijo
la joven, dándose cuenta de lo que había hecho. —No hay problema, al contrario… ¿Buenas noticias? —Buenísimas… ¡Estoy embarazada! —Cuánto me alegro… Felicidades —dijo el hombre tocándole la mano paternalmente. —Sí, yo también me alegré muchísimo… Hace tiempo que quería este embarazo. Ya llevo cuatro años casada… y cuando no era por una cosa era por otra, nunca conseguíamos que esta prueba diera positiva. —Es increíble cómo se dan las coincidencias —dijo el hombre, sacando de su bolsillo un sobre de correos—. Yo también acabo de recibir una buena noticia. Hace ya dos años que compré un caballo de carreras y, como usted dice, cuando no era por una cosa era por otra, nunca había conseguido ganar un gran premio… Y mire, hace apenas unos minutos, me llegó este telegrama avisándome de que, por primera vez, ganamos una carrera del circuito oficial. —A veces el azar hace cosas maravillosas. ¿No cree? —preguntó la joven. —Sí…, aunque en este caso tuve que ayudar al azar… Voy a contarle un secreto —dijo el hombre bajando la voz y arrimando su mano a la boca como quien quiere esconder sus palabras—. Yo estaba tan deseoso de ganar una carrera… que sin decírselo a nadie decidí cambiar de jinete. —Le voy a contar otro secreto… —dijo ella repitiendo el gesto de él—. Yo también.

domingo, 25 de marzo de 2018

En el ajuste perfecto del universo está la impronta de un diseño sumamente inteligente.


Hay muchos hechos que apuntan a un tipo de universo que es sencillamente el adecuado, el único que permite la existencia de la vida, al menos en la Tierra. Pocos niegan la naturaleza sumamente inusual de estos parámetros físicos, que son difíciles de explicar como simple resultado del azar. Uno de los delicados equilibrios que la ciencia ha observado es la relación precisa que existe entre la gravedad y el electromagnetismo. El físico Paul Davies comenta que los
Paul Davies
cálculos demuestran que los cambios en la intensidad de cualquiera de las dos fuerzas de solo una parte entre 1040 significaría una catástrofe para estrellas como el Sol. En tales condiciones, no tendríamos ahí a nuestro benéfico sol para calentarnos. Una parte entre 1040 es un valor tan diminuto que resulta difícil imaginarlo.

El astrónomo británico Fred Hoyle, que rechaza el cristianismo y la idea de Dios, afirma que una interpretación obvia de los hechos sugiere que un superintelecto ha trasteado con la física, al igual que con la química y la biología, y que en la naturaleza no hay fuerzas ciegas dignas de mención.
Planeta Tierra.
El físico  Freeman Dyson comenta que cuando estudiamos el universo e identificamos los muchos accidentes de la física y la astronomía que han cooperado para nuestro beneficio, casi parece como si el universo hubiese sabido de alguna forma que después veníamos nosotros. El universo parece estar configurado precisamente para albergar la vida.

El científico suizo Ariel Roth manifiesta que muchos investigadores ven en las evidencias de un ajuste perfecto del universo la impronta de un diseño sumamente inteligente.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Sin Dios no comprenderíamos por qué azar las cosas son inteligibles.


Sin Dios no comprenderíamos por qué azar las cosas son inteligibles. Las cosas son inteligibles, nosotros las entendemos, las comprendemos, tenemos de ellas una noción satisfactoria; y ello demuestra la existencia de Dios; porque si no, si nosotros tuviésemos de las cosas la inteligencia y la comprensión y Dios no existiera, no se
Manuel García Morente. 
comprendería cómo las cosas son en sí mismas inteligibles, dice el profesor Manuel García Morente. Lo son porque Dios ha puesto en ellas su inteligencia. Por eso Dios, por su parte, es pura inteligencia, puro pensamiento, pensamiento de sí mismo, que, al pensar sus propios pensamientos, pone en las cosas la inteligibilidad.

jueves, 12 de octubre de 2017

Felicidad.

La felicidad no es algo que nos venga como caída del cielo sino un estado que hay que lograr, que uno tiene que conquistar día a día, paso a paso. Esto es lo importante, conquistar la felicidad. No se deja al arbitrio del azar. Sólo quien da un sentido a la vida, quien está decidido a dotarla de sentido contra viento y marea puede ser feliz.

sábado, 19 de agosto de 2017

Todos los hechos se ordenan a un determinado fin que escapa a los designios del hombre.

Ojo de la Providencia, Catedral de Aquisgrán
El clérigo e intelectual francés Jacques Bénigne Bossuet decía que la historia muestra altibajos que parecen producto del azar. Cuando se profundiza en ella se ve que tal visión es equivocada, puesto que todos los hechos se ordenan a un determinado fin que escapa a los designios del hombre. Todos cuantos gobiernan saben que no son libres para ejecutar sus designios, pues de éstos resulta siempre algo distinto de lo que pretendieran. La providencia es quien dirige las acciones de los hombres.