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domingo, 4 de mayo de 2025

Humanismo cristiano

Entre los siglos XII y XIV en el Medievo latino nació el humanismo cristiano, una síntesis del legado espiritual de la Patrística cristiana y el legado filosófico de Sócrates, Platón, Aristóteles y los estoicos. La ética compasiva socrática y evangélica se fusionó con la filosofía especulativa, primero de Platón y luego de Aristóteles, en una nueva cosmovisión sin la cual el Renacimiento italiano o la cultura contemporánea de los derechos humanos nunca hubiesen sido posibles. Un humanismo consciente con Plauto, de que el hombre es “un lobo para el hombre”, pero que aspiraba con Séneca, a que el hombre fuese “sagrado para el hombre”. Lo que diferenciaba a este humanismo medieval y renacentista del posterior humanismo secular de la Ilustración era la conciencia de pecado original y el papel fundamental de lo sobrenatural, de lo divino, en su cosmovisión. La Ilustración supuso un retroceso con respecto a la tradición humanista del Medievo y Renacimiento en la que lo espiritual y lo terrenal tenían ambos cabida, escribe Alejandro Rodriguez de la Peña, catedrático de Historia Medieval.

miércoles, 5 de marzo de 2025

La civilización que conocemos como Europa se encuentra camino del suicidio

“La civilización que conocemos como Europa se encuentra camino del suicidio” afirma Douglas Murray, periodista y comentarista político británico. Se ha producido “la gran sustitución” debido a la caída de la natalidad del Viejo Continente y la llegada masiva de inmigrantes, singularmente musulmanes. Después de la Segunda Guerra Mundial, Gran Bretaña se llenó de pakistaníes e hindúes; Francia de argelinos, marroquíes, subsaharianos; y Alemania de trabajadores turcos. En el siglo XXI ha habido otras dos grandes oleadas, la de 2011, con la primavera árabe, y la de 2015, con la llegada de refugiados procedentes de la guerra de Siria.
Los gobiernos europeos justificaron sus generosas políticas migratorias,  alegando que “los inmigrantes venían a pagarnos las pensiones”, sin embargo, los beneficios económicos de la inmigración favorecen casi únicamente a los propios migrantes, que disfrutan de unos servicios públicos por los que no han tenido que pagar, objeta el autor. Además, no suele haber control de los destinatarios de las ayudas estatales. El sospechoso de dirigir los atentados islamistas de París de 2015 recibía el subsidio de desempleo del Estado francés. Murray no niega las ventajas de las migraciones, pero considera que deben encauzarse por canales seguros y con criterios racionales. La falta de controles y la descoordinación entre las policías de los países propiciaron que sujetos peligrosos pudieran campar a sus anchas por toda Europa y llegaran a cometer atentados con un elevado balance de muertos y heridos. El error de fondo de los gobernantes fue creer que funcionaría el multiculturalismo, y que sería posible la convivencia de dos cosmovisiones distintas, la occidental y la musulmana. No ha sido así, sino que la occidental ha entrado en una era de autoabnegación, lo cual pone en peligro su futuro, como advirtieron, entre otros, Sarkozy, Huntington y Oriana Fallaci. Europa ha perdido el sentido religioso y su herencia cultural (griega, romana y cristiana), y sufre un profundo complejo de culpa, que le lleva a creer que debe sufrir las consecuencias de su política migratoria “como expiación por sus errores históricos”.
Ante la crisis migratoria cabían otras soluciones, como las que propone Paul Collier; que la UE ayudase económicamente a los países vecinos de Siria para acoger temporalmente a los migrantes; o que se procesasen las peticiones de asilo fuera de Europa, como se hizo en Australia, que recibía a los migrantes en centros de acogida en las islas de Papúa Nueva Guinea. Medidas con menor coste social, político y económico, y sobre todo menos desestabilizadoras para el futuro y la identidad de Europa, opina Douglas Murray.


miércoles, 6 de enero de 2021

Polonia y Hungría no están dispuestos a renunciar a sus valores cristianos


Polonia y Hungría “no pueden aceptar” que Bruselas interfiera en su soberanía. El polaco Mateusz Morawiecki, está especialmente preocupado por el nuevo impulso pro LGTBI de la Unión Europea, que los líderes de la institución interestatal han presentado como una respuesta directa a las políticas polacas contra la ideología de género. Los húngaros ven las condiciones para la recepción de fondos de la Unión Europea como una forma de “disciplinar a Polonia y Hungría porque estos dos países no están dispuestos a renunciar a sus pensamientos, valores y prácticas”. Estos valores son tradicionalmente “europeos y cristianos”.
 


Existen “diferencias morales, problemas de cosmovisión”, que evidentemente dividen a los países de Europa Occidental de sus socios de la Unión Europea en el este. Las prioridades del gobierno húngaro son las políticas favorables a la familia y a los niños, la protección de la vida, un apoyo explícito para los cristianos perseguidos en todo el mundo, el programa Hungría Ayuda que “brinda ayuda donde hay problemas independientemente de la nacionalidad y la religión” y el apoyo a los húngaros que viven en otros países.


sábado, 15 de agosto de 2020

La fe en Dios fue el motor que impulsó la ciencia



John Lennox, profesor de Matemáticas de Oxford dice que hoy muchos parecen usar sólo “el hemisferio izquierdo de su cerebro”, hasta el punto de que “ya han dejado de preguntarse incluso el ‘por qué’, en un sentido último”. El ejemplo más claro de esto sería el ateo Richard Dawkins, que considera que es absurdo buscar un sentido en la vida. Muchos otros líderes también han llegado a este punto. “En algunas charlas, les pregunto a empresarios de éxito:  ‘¿para qué existís?’ Y la respuesta suele ser un silencio desconcertante”. Sin embargo, “todos los seres humanos tenemos una cosmovisión”, que “responde a las preguntas: ¿De dónde vengo? ¿Quién soy? ¿Se termina la vida con la muerte? ¿Hay un sentido en el universo más allá de nosotros?”.


Lennox usa una ilustración cotidiana: “El hecho de que me apetezca una taza de té es la explicación de por qué está calentándose el agua. La otra explicación es científica, se refiere a cómo funciona el agua, el vapor, etc. Son dos explicaciones diferentes. Pero no compiten, no entran en conflicto. Es más, necesitas ambas para entender lo que está pasando. Lo mismo pasa con el universo”. “Lo que Hawking y otros dicen”, añade Lennox, “es que solo necesitas una explicación, la científica, y que se debe descartar la personal”. Pero la realidad es que “si rechazas el propósito personal de Dios, acabas en locura, seas lo inteligente que seas. Las librerías están llenas de libros que hablan de ‘la nada’, divagando de forma absurda tratando de evitar a Dios”. “Génesis 1 y Juan 1, en cambio, hablan de que cuando no había nada, ahí estaba Dios”.

John Lennox
Para Lennox “la ciencia moderna debe su existencia a la Cristiandad. El hombre se convirtió en científico porque esperaba encontrar leyes en la naturaleza. No tendríamos ciencia moderna si Europa no hubiera sido cristiana y tuviera fe en un Creador Inteligente. Esta fe no impedía la ciencia, sino que fue al revés, la fe en Dios fue el motor que impulsó la ciencia”.

miércoles, 5 de febrero de 2020

Universo de Disney

Mia Lövheim
La socióloga sueca Mia Lövheim señala que “los medios de comunicación son un ámbito de contacto más frecuente con ideas y valores religiosos que la familia y la iglesia”. El profesor Nick Pollard dice que es probable que el cine proporcione a los jóvenes de hoy más ideas religiosas que la iglesia; después de todo, “ambos son lugares de reflexión espiritual que presentan valores e historias con un mensaje subyacente”. Estas historias están teniendo un impacto en la generación más joven y en la formación de su visión del mundo.


El escritor Mark I. Pinsky afirma que Walter Elias Disney (1901–1966) fue un cineasta que deseaba transmitir un mensaje junto con buen entretenimiento. Su trabajo para crear el “universo de Disney” se ha globalizado, y ahora es un mundo de fantasía que “entretiene y educa a los niños en todo el mundo”. Para la experta en comunicación Janet Wasko el término “universo de Disney” refleja la universalidad de los productos y el concepto de un universo de fantasía que tiene un gran efecto en la visión del mundo de la generación joven actual. Una de las guionistas de Disney, Linda Woolverton, dijo: “Cuando aceptas trabajar en una película animada de Disney, sabes que afectarás a generaciones enteras de mentes humanas”. De modo que The Walt Disney Company es muy consciente de su influencia a través de mensajes a menudo ocultos bajo una cubierta de fantasía y magia.



Tonje Belibi, profesora de Fjellhaug International University College, en Noruega, escribe que “varios clásicos de Disney tienen elementos de espiritualidad inherentes. La película Moana presenta la reencarnación como una realidad espiritual y muestra a los antepasados de Moana como presentes en la tierra, en la naturaleza que la rodea a ella. El panteísmo (espíritus en la naturaleza) y la apertura a la religiosidad popular aparecen en muchos clásicos de Disney posteriores a 1989. Por ejemplo, El Rey León (1994) presenta el concepto africano de los muertos vivientes, mientras que la heroína en Pocahontas (1995) se comunica con los espíritus de acuerdo con la religión de los nativos americanos. Hay que  reconocer que estos mensajes van en contra de una cosmovisión cristiana”.

domingo, 21 de julio de 2019

Dios no juega a los dados


Para Einstein, la hipótesis de que en la naturaleza se diera el principio del azar no encajaba en su idea de una “armonía de la regularidad natural en la que se manifiesta una razón superior”, y, sobre todo, los procesos determinados por el azar no eran compatibles con la idea de Spinoza de la predecibilidad de todos los sucesos naturales, idea compartida por Einstein. En esta cosmovisión, Dios no es un jugador de azar y, por tanto, tampoco existe el azar; lo que llamamos azar no es sino la falta de conocimiento sobre las causas. El rechazo de Einstein de la equiparación de Dios con un jugador de azar culminó en la célebre la frase “Gott würfelt nicht”, (Dios no juega a los dados).

viernes, 3 de noviembre de 2017

Cuando nuestro planeta perdió su lugar privilegiado.

sistema heliocéntrico
Después de que Copérnico y Galileo defendieran y divulgaran el sistema heliocéntrico, el universo medieval se había roto en pedazos, y lo que antes era un cosmos finito cuyo centro estaba ocupado por la Tierra, que permanecía inmóvil, ahora se convertía en un universo de dimensiones incalculables en el que nuestro planeta orbitaba como uno más. El espacio se había multiplicado hasta llegar al infinito, y en él, la Tierra quedaba reducida a un punto insignificante en comparación con la inmensidad que la albergaba. Así, lo que antes se había considerado un hogar, había pasado a ser algo tan extraño como incomprensible. Nuestro planeta había perdido su lugar privilegiado, y con él, de forma inevitable, también el hombre. 

Este cambio de cosmovisión, es decir, de la manera de entender al hombre y su lugar en el universo, causó un verdadero impacto en la historia del pensamiento. Hay que
ponerse en el lugar de alguien de aquella época para hacerse una idea, siquiera aproximada, de lo que semejante cambio debió de suponer en la mentalidad de la época. Afirmar que la Tierra era un planeta más, arrancarla de su centro, hacernos girar alrededor del Sol a gran velocidad, fue una de las mayores heridas que la ciencia infligió al ego de la humanidad. Como señaló Nietzsche, entre otros, después de este acontecimiento el hombre ni fue el mismo ni aún se ha recuperado.