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sábado, 25 de julio de 2026

El hombre desde siempre quiere saber

Sánchez Ron, académico de la Real Academia Española, manifiesta que "el hombre, desde siempre, quiere saber. Se mueve porque se pregunta cosas y trata de averiguar las respuestas. Pero hay respuestas que no va a encontrar jamás. Tenemos que asumir que hay cosas que no podemos entender”. 
La escritora sevillana María José Solano dice que “el hombre siempre ha querido entender. Por eso, el siglo XXI, para poder entender, ha sacrificado el misterio. Hemos sustituido a Dios por la ciencia; al espíritu, por las compras; la vida familiar, por las fotos en Instagram. Estamos arrancando los velos del misterio. Y el misterio es parte del potencial del hombre.”

sábado, 21 de febrero de 2026

El desinfectante de la ciencia es la conciencia


Para Chesterton “el desinfectante de la ciencia es la conciencia”. La ciencia sin conciencia, escribe José Ignacio Munilla, es la ruina del hombre. Nadie se atreve a cuestionar los avances científicos, pero hoy un avance científico puede ser un retroceso humano. 

sábado, 6 de diciembre de 2025

Sin verdad no habría avance


Escribe el filósofo Rafael Gómez Perez que “una parte de la filosofía y de la cultura posmoderna defiende que la verdad es un constructo social, cambiable y relativo. No es así en la mayoría de las experiencias humanas, donde, sin verdad, no habría avance de las ciencias, claridad en los negocios, eficacia en los diagnósticos médicos y en el amplio campo de lo cotidiano. Ningún filósofo posmoderno podrá convencer a quienes les toque el Gordo de Navidad que eso no es verdad, sino un constructo. Y cobran de verdad el premio y lo celebran de verdad.”

sábado, 8 de noviembre de 2025

La respuesta a las preguntas metafísicas no la pueden proporcionar las ciencias


La respuesta a las grandes preguntas metafísicas no la pueden proporcionar las ciencias. Las matemáticas no nos ayudarán a combatir la ansiedad y el miedo que produce la certeza de la muerte. La física no nos resolverá nuestros problemas de adicciones… Y sin embargo, para un ser humano cualquiera, la muerte y el sentido de la vida pesan más que todo racionalismo científico. Ser humano es un arte y radica en la nobleza de espíritu, afirma Rob Riemen. La nobleza de espíritu nos libera de nuestra propia estupidez, de nuestros propios prejuicios, de nuestra propia ignorancia, de nuestros propios miedos. Equivale a lo que Sócrates llama paideía y los alemanes llaman Bildung. Apunta a formar el carácter, a convertirse en auténtica persona, en vez de simple individuo parte de la multitud.Ser humanos es “un arte que comienza con la bendición del recuerdo del amor que te dieron”. Sabiendo en lo que consiste ser humano se intentará vivir de la mejor manera y se sabrá construir una sociedad justa.
Riemen relata las experiencias de su tía Lenie en un campo de concentración japonés y lo que la ayudaba rezar y confiar en Dios. ¿Es posible confiar en Dios cuando hay tanto mal en el mundo? Según su tía Lenie, sí. Más aún, hay que “ayudar a Dios dando vida”. “Todo lo que es bueno, todo lo que es bello, el amor, la amistad, todo eso es vida. Así es como puedes ayudar”.
“Para la formación espiritual, para el arte de ser humano”, es esencial la lectura permanente de los clásicos. Riemen cita un soneto de Quevedo a este respecto, cuya primera estrofa dice: “Retirado en la paz de estos desiertos / con pocos pero doctos libros juntos, / vivo en conversación con los difuntos / y escucho con mis ojos a los muertos…”.

lunes, 29 de septiembre de 2025

El hombre contemporáneo, al no ser religioso, es inculto

Vintila Horia
En 1971 Vintila Horia funda la revista Futuro-Presente que introduce en España el debate sobre las implicaciones metafísicas y espirituales de los avances en física cuántica, filosofía de la ciencia, astrofísica, biología, neurología, política y sociología. A través de la linea editorial de la revista podemos detectar una de las constantes del pensamiento de Vintila Horia, el convencimiento de que el relativismo al que conduce la nueva ciencia es prueba de que ella, por si sola, no puede esclarecer los secretos últimos del ser humano y del universo. Considera que el apoyo de la teología, esta misma ciencia puede llegar a convertirse en una huella, en una imagen o reflejo que, por analogía, apunte hacia ese misterio y ayude a esclarecerlo. De ahí su certidumbre en la defunción del reino de la cantidad materialista y su esperanza en el resurgimiento de una tradición occidental donde la razón y fe se revelen como vías de conocimiento complementarias. Según Vintila “es prueba de una gran incultura creer que ser progresista, en sentido científico de la palabra, implica una actitud antirreligiosa. A la física se le puede llamar metafísica, porque es antimaterialista desde todos los puntos de vista. La nueva ciencia es una ciencia que acepta lo metafísico y habla del Dios de la creación. Todo lo que sucede en el cosmos implica una actitud religiosa en la mayoría de los casos. El hombre contemporáneo, al no ser religioso, es inculto”.

jueves, 24 de julio de 2025

El objetivo de una universidad es descubrir y transmitir conocimientos; no la justicia social

StevenPinker(Montreal,Canadá,1954),catedrático de Psicología en la Universidad de Harvard afirma que “el objetivo primordial de una universidad es descubrir y transmitir conocimientos; y tiene el mandato y la experiencia para hacer ciencia, no justicia social”. Para lo cual es imprescindible la libertad intelectual y de expresión. Los desacuerdos, siempre inevitables, deben resolverse mediante el argumento y el debate razonado, no mediante la recriminación y el agravio.
“Paralizar las instituciones que adquieren y transmiten el conocimiento es un trágico error y un crimen contra las generaciones futuras”. Y si esas instituciones tienen problemas, lo adecuado será “diagnosticar qué partes funcionan mal y qué remedios se pueden aplicar, no cortarle la carótida y ver cómo se desangra”.

sábado, 12 de julio de 2025

Los consumidores no saben distinguir entre lo que será real y lo que seguirá siendo ciencia ficción

Hay que recordar la diferencia entre ciencia y tecnología. De una manera general, podemos decir que ciencia es el conocimiento obtenido a partir del trabajo realizado en un laboratorio de investigación en el que se busca o prueba una capacidad o una ley de la naturaleza. La observación, experimentación y modelización permiten plantear preguntas y construir hipótesis, lo que lleva a elaborar leyes generales sujetas a comprobación o refutación experimental. La ciencia es necesidad de saber, es un reflejo de la curiosidad del ser humano, planteada de forma objetiva y utilizando el método científico. La tecnología, a su vez, parte de los conocimientos básicos establecidos por la ciencia o bien de un procedimiento iterativo de prueba y error para construir un dispositivo, un nuevo material o una aplicación informática que tengan una utilidad determinada para la sociedad. El conocimiento necesario para generar este instrumento o proceso de fabricación se traduce habitualmente en una patente, como una forma de proteger esa invención y de ofrecer ciertos derechos a los inventores y a las entidades en las que se ha generado dicha patente.
La ciencia parece haber llegado a un momento de gloria en el que todo puede ser explicado y realizado. Nos ha enseñado a soñar y fantasear con el futuro. Tanto es así que hoy en día los consumidores no saben distinguir entre lo que será real y lo que seguirá siendo ciencia ficción. Es decir, entre lo que llegará a nuestras casas formando parte de la cotidianidad y lo que se quedará en el laboratorio como un mero experimento académico. Lo primero será tecnología, lo segundo parte de la ciencia básica necesaria para conseguirla.

Referencia: El nanomundo en tus manos (José Ángel Martín-Gago;Carlos Briones;Elena Casero;Pedro Serena)

lunes, 5 de mayo de 2025

La ciencia comienza con una conjetura imaginativa

Karl Popper afirma que la ciencia comienza con una conjetura imaginativa, e incluso mitológica, concerniente al mundo. Esa conjetura puede ser parcial o totalmente falsa. pero proporciona un punto de arranque para la investigación cuando es enunciada con claridad suficiente para poder criticarla. En ella, los progresos no se consiguen rebuscando por el mundo en pos de ejemplos confirmatorios, que siempre sería posible encontrar, sino buscando pruebas de su falsedad, que revelarían la necesidad de una explicación nueva y mejor. Popper resumió su tesis esencial con un aforismo:“En la ciencia, la opinión errónea siempre se traiciona a si misma por un ansia por ser correcta”.
La metodología científica existe siempre que las teorías sean sometidas a verificación empírica, y falta siempre que la práctica consista en proteger una teoría en lugar de someterla a prueba. Popper nos dice que no temamos cometer errores, que no encubramos los errores que hayamos cometido y que no nos refugiemos en la falsa seguridad que procede de tener una concepción del mundo que lo explica todo con demasiada facilidad.


miércoles, 26 de marzo de 2025

Los primeros

Primeros médicos
Los primeros médicos fueron ancianos cuya experiencia hizo que los llamaran al lecho de personas enfermas o cuya compasión movía a cuidar heridas. Los primeros astrónomos fueron pastores de Egipto que observaron que ciertos astros volvían a colocarse en idéntico lugar del cielo transcurrido determinado período. El primero que por medio de guarismos y signos expresó esta proposición tan sencilla; dos más dos son cuatro, creó las matemáticas, poderosísima ciencia que verdaderamente colocó al hombre sobre el trono del Universo. Todas estas ciencias, cultivadas durante un infinito número de generaciones, harán progresos tanto más seguros cuanto que la imprenta evita el peligro del retroceso, escribe Jean Anthelme Brillat-Savarin.

lunes, 17 de marzo de 2025

La sociedad de científicos debe ser una democracia

Jacob Bronowski

El físico Jacob Bronowski, un elocuente portavoz de la filosofía humanista, escribió que la independencia y la originalidad, la disensión y la libertad y la tolerancia deben gobernar la sociedad de científicos, puesto que constituyen las necesidades básicas de la ciencia, y son los valores que la ciencia exige y a los que da forma. La sociedad de científicos debe ser una democracia, y sólo puede mantenerse viva y crecer gracias a la tensión constante entre la disensión y el respeto; entre la independencia de los puntos de vista de los otros y la tolerancia hacia ellos. Lo esencial del problema ético consiste en fusionar las necesidades privadas y las del público.


domingo, 16 de marzo de 2025

El secreto de Ulises, y de toda la civilización occidental, es la virtud

La filosofía se procura por el sentido de la vida, la ciencia busca el descubrimiento y la expresión numérica de las leyes que rigen la naturaleza. La ética es el necesario arte de obrar bien. Estética es la reflexión sobre la belleza. La literatura puede resumirse como el arte de contar historias. Política entendemos el arte de hacer posible una sociedad justa.
Aristoteles escribe en Etica a Nicómaco que “toda acción humana busca siempre algún bien. El médico busca la salud, el soldado busca la victoria, el marino la buena navegación, el comerciante la riqueza.”
La conducta humana se enfrenta a la doble posibilidad de ser humana o inhumana. Porque la libertad lleva consigo el riesgo de escoger tanto la conducta digna y lógica como otra indigna y patológica. Etica es la elección de la conducta digna, el esfuerzo por obrar bien y la ciencia y el arte de conseguirlo….Ulises, héroe que despliega ante nuestros asombrados ojos una lección tan breve como inestimable. Los problemas son inevitables, pero se superan cuando hay virtud. El secreto de Ulises, y de toda la civilización occidental, es la virtud; un tipo de conducta trenzada con cuatro fibras; la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza. 
Referencia: Breve historia de Occidente. José Ramón Ayllón.

domingo, 23 de febrero de 2025

La profunda crisis de la civilización europea

Rob Riemen afirma que la “desolación de no saber nada y el fanatismo del saber único” son las larvas de la estupidez y de la mentira. No ayudan las universidades a combatir esas lacras, según Riemen, porque no cumplen con su papel crítico y de búsqueda de la sabiduría. Y lo empeora todo el hecho de que especialmente en el terreno político, “la mentira se convierte en el orden mundial”. Una cultura no puede estar cimentada “sobre una relación equívoca con la verdad”. Para la construcción de una sociedad y de una cultura sanas han de cuidarse el fomento del espíritu humano independiente, el respeto permanente a la libertad, la apertura, la valentía, la responsabilidad, el espíritu crítico y sobre todo el amor a la verdad. También una clase con aparente buena bildung puede ser estúpida, y entonces su estupidez será superior. Si la Iglesia habla de pecado original, Sigmund Freud de alguna manera le da la razón al poner el dedo en la llaga afirmando que un ser humano determinado es menos decente de lo que se piensa. Escribió Freud a propósito de la Primera Guerra Mundial y lo cita Rob Riemen: “¿Creen realmente que un puñado de ambiciosos y farsantes inmorales habría logrado desencadenar todos esos malos espíritus si los millones de seguidores no fueran sus cómplices?”. Más aún, como señaló Thomas Mann, entra aquí en juego “la quimera de que el hombre puede salvarse a sí mismo”.
La democracia como tal no garantiza ni lo justo ni lo mejor. “Cualquier voluntad colectiva, ya sea la de los votantes en una democracia o la de las autoridades universitarias, siempre tiende a la mediocridad, nunca a las mejores cualidades”. Es necesaria la “aristocracia espiritual”, hay que saber cuáles son nuestras “responsabilidades”, para rescatar el valor de las “palabras importantes”, tales como “verdad, amor, fe y eternidad”. Son ellas las que pueden juzgar sobre lo que se está gestando en la sociedad, no el análisis científico de una base de datos. La ciencia sola no salva. Eso no quita la formulación de dos preguntas pertinentes e inquietantes: “¿Por qué las ciencias naturales saben encontrar soluciones efectivas a los problemas de la física, pero las humanidades, con la filosofía en primer lugar, no son capaces de curar la mente enferma de la sociedad europea?”; “¿no será que las humanidades, además de ser incapaces de curar la profunda crisis de la civilización europea, son, en parte, culpables de esa misma crisis?”, se pregunta Riemen.

jueves, 9 de enero de 2025

Se está cancelando a pensadores como Aristóteles, Kant, Hume o Locke por hacer comentarios políticamente incorrectos

Douglas Murray nos cuenta que “nuestra época se define ante todo por una cosa; un cambio de civilización que viene fraguándose desde hace años”, cambio que supone un intento de destruir todo lo que ha caracterizado a nuestra cultura occidental como si ésta no hubiese generado más que injusticias y males sin cuento y sin mezcla de bien alguno. “En pocas décadas, la tradición intelectual occidental ha pasado de ser elogiada a convertirse en algo vergonzoso, anacrónico e incluso ignominioso. Su relato ha dejado de ser inspirador y nutricio y ha adquirido tintes infamantes”. Esta guerra contra Occidente supone un ataque simplón e irracional a los mejores frutos de esta cultura que no se reconocen como tales,la ciencia,la libertad de mercado,el pensamiento más rico de la historia humana… “todos los aspectos de la tradición intelectual están bajo ataque. La tradición judeocristiana, que fue la piedra angular de la tradición occidental, se halla especialmente expuesta y denostada; pero también la tradición secular e ilustrada…”. Los jóvenes, indica Murray, son educados en el desprecio a la libertad de pensamiento y expresión y en el rechazo al humanismo, al método científico y a la religión tradicional de occidente.
Se está cancelando en todo Occidente a pensadores como Aristóteles, Kant, Hume o Locke por ser hombres blancos que hicieron en su día comentarios que hoy no serían políticamente correctos en materia de razas. Murray destaca cómo en el fondo de lo que se trata es de atacar sistemáticamente la cultura occidental y su confianza en la razón. El trasfondo sería descalificar la verdad y la capacidad del hombre de acceder a ella, para proclamar la primacía total de las emociones como fuente de certeza y el relativismo más absoluto.Murray resalta cómo esos ataques a los grandes intelectuales del pasado no se extiende a aquellos que se han caracterizado por intentar demoler la cultura occidental como es el caso de Marx o Foucault, a pesar de que uno y otro no están exentos de ideas y actuaciones racistas. Murray resalta la incapacidad de esos críticos de Occidente de ser agradecidos a todos los que, con los errores y prejuicios propios de otras épocas, han construido una sociedad libre y sometida al Derecho y han hecho prosperar las ciencias y las artes y han sabido abrirse a todos los pueblos y civilizaciones ofreciendo lo mejor de occidente y a la vez aprendiendo de los demás.

miércoles, 7 de agosto de 2024

Detener todo lo relativo a los procesos de transición de género en niños y adolescentes

Detener, y de forma inmediata, todo lo relativo a los procesos de transición de género en niños y adolescentes. Es la exigencia que el Colegio Americano de Pediatras plantea a las organizaciones profesionales médicas de Estados Unidos, “incluyendo la Academia Americana de Pediatría, la Sociedad de Endocrinología, la Sociedad de Endocrinología Pediátrica, la Asociación Médica Americana, la Asociación Americana de Psicología, y la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente”. En un comunicado que han firmado decenas de referentes de la medicina en Estados Unidos y al que se han suscrito otras organizaciones que representan a 75.000 profesionales de la salud y de la medicina en todo el país, la institución hace “un llamamiento para seguir la ciencia y detener inmediatamente la promoción de la afirmación social, los bloqueadores de la pubertad, las hormonas de sexo cruzado y las cirugías para los niños y adolescentes que experimentan angustia por su sexo biológico”. 
Como alternativa, el Colegio Americano de Pediatras propone al resto de organizaciones médicas “recomendar evaluaciones y terapias integrales dirigidas a identificar y tratar las comorbilidades psicológicas subyacentes y la neurodiversidad que a menudo predisponen y acompañan a la disforia de género”.

jueves, 28 de marzo de 2024

La ciencia tiene que callarse sobre las cuestiones últimas

En la naturaleza no todo es posible; de todos los sucesos virtuales que podrían ser (sea el caos) no todos son. Existen conjuntos de sucesos prohibidos y, cuando el científico cree descubrir una limitación que restringe el caos, entonces dice haber descubierto una ley. Podemos atribuir la potencia de una ley a su capacidad para prohibir, de modo que las leyes muy potentes pueden llegar a dar la sensación de obligar más que de prohibir. Es, sin duda, el caso de la física, disciplina que presume de la colección más prestigiosa de leyes de la naturaleza. Los objetos que obedecen a tales leyes (el sistema planetario, por ejemplo) tienen en verdad un aspecto muy poco caótico. Su comportamiento es ordenado y armónico. El científico no afirma que éste es el mejor de los mundos posibles, pero sí cree que, de todos los mundos posibles, no es éste el de menor armonía. Capacidad para prohibir, he aquí, al menos, una buena aproximación al grado de determinismo que contiene una ley científica, escribe Jorge Wagensberg que fue profesor de  Teoría de los Procesos Irreversibles. 
Quien cree que la ciencia está a punto de responder a cuestiones tales como ¿Qué es la materia, qué es la vida, qué es la mente? Los métodos científicos no se prestan ellos mismos a estas tareas, que conducirían a las verdades últimas. Éstas no son para los hombres, sino sólo para Dios. El orden de marcha de los científicos se realiza desde el efecto hasta su causa, o de la causa al efecto; pero no es adecuado para el estudio de las causas primeras. Una causa primera es una categoría de pensamiento que no existe en la ciencia. Las cadenas causales son largas y se pierden a la vista de los diligentes científicos en una nebulosa de incertidumbre, en el ocaso de la duda. La ciencia tiene que callarse sobre las cuestiones últimas como el origen del universo, la existencia de Dios, la estructura de los constituyentes últimos de la materia. Aquí sólo nos sirve de guía la fe. Y esto quiere decir que uno ha llegado al final, según las convicciones y las preferencias emocionales de cada individuo, manifiesta Peter Theodorus Landsberg.

viernes, 22 de marzo de 2024

La ciencia no es el único régimen educativo y ni siquiera es el único importante

La indudable hegemonía de la ciencia y de la tecnología plantea nuevos retos al mundo de la educación. Los jóvenes deben aprender a pensar de una manera científica si quieren entender el mundo moderno y participar en él. El ciudadano que no comprenda el método científico no podrá tomar decisiones fundadas sobre el tratamiento médico que deberá seguir cuando se encuentre ante una serie de opciones ni tendrá una base suficiente para evaluar afirmaciones contradictorias sobre la crianza infantil o sobre la mejor psicoterapia. Si no domina mínimamente la informática, no podrá acceder a la información que necesite y menos aún usarla o sintetizarla de una manera productiva o reveladora. Y huelga decir que, sin un dominio mínimo de la ciencia y de la tecnología, nadie puede esperar contribuir al desarrollo continuo de estos sectores tan vitales.

La ciencia nunca nos puede decir qué hacer en clase por dos razones principales. En primer lugar, lo que hacemos en clase tiene que estar determinado por nuestro propio sistema de valores y ni la ciencia ni la tecnología incorporan sistemas de valores educativos. La ciencia, aun incluyendo la tecnología y las matemáticas, no es el único régimen educativo y ni siquiera es el único importante. Otras amplias áreas de conocimiento y de comprensión (las ciencias sociales, las humanidades, las artes, el civismo y la urbanidad, la sanidad, la seguridad, la educación del propio cuerpo) merecen igual consideración y un lugar en el currículo. La ciencia amenaza con desplazar a esas otras áreas a causa de su actual hegemonía social.

domingo, 8 de octubre de 2023

El corazón ha aprendido a sentir que vivimos para el futuro

Alan Wilson Watts

Nos hemos convencido de que la existencia vale la pena por la creencia de que hay algo más que las apariencias externas, que vivimos para un futuro más allá de la vida presente, puesto que el aspecto exterior no parece tener sentido. Si vivir es acabar con dolor, falta de integridad y el regreso a la nada, parece una experiencia cruel y fútil para unos seres que han nacido con la capacidad de razonar, abrigar esperanzas, crear y amar. El hombre, ser juicioso, quiere que su vida tenga sentido, y le cuesta trabajo creer que lo tiene a menos que exista un orden eterno y una vida eterna tras la experiencia incierta y momentánea de la vida mortal.Los seres humanos parecen ser felices solo mientras tengan un futuro a la vista, ya sea el bienestar de mañana mismo o una vida eterna más allá de la tumba, escribe Alan Wilson Watts que fue un filósofo británico
La ciencia,añade Wilson, lenta e inciertamente, puede darnos un futuro mejor durante algunos años. Luego todo terminará para cada uno de nosotros. Será el fin de todo. Por mucho que lo prolonguemos, todo lo que está compuesto debe descomponerse.
¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma?. La lógica, la inteligencia y la razón están satisfechas, pero el corazón está hambriento, pues el corazón ha aprendido a sentir que vivimos para el futuro.

miércoles, 20 de septiembre de 2023

La verdad real se puede encontrar si y sólo si se aprende a reconocer y utilizar la buena ciencia

John F. Clauser

John F. Clauser, ganador del Premio Nobel de Física 2022 y del prestigioso Premio Wolf de Física en 2010. El difunto y distinguido físico Edwin Jaynes calificó su trabajo como "uno de los logros intelectuales más increíbles en la historia de la ciencia”. Destaca por sus duras y abiertas críticas a lo que él mismo denomina "pseudociencia" climática. Clauser criticó la concesión del Nobel 2021 al desarrollo de modelos informáticos que permiten anticipar las consecuencias del calentamiento global. Entre otras cuestiones, advierte que dichos modelos subestiman, en gran medida, la influencia de las nubes en la temperatura de la Tierra.

El físico denuncia que "la narrativa popular sobre el cambio climático refleja una peligrosa corrupción de la ciencia que amenaza la economía mundial y el bienestar de miles de millones de personas”. Según Clauser, "la errónea ciencia climática ha hecho metástasis hasta convertirse en una pseudociencia de impacto periodístico masivo. A su vez, la pseudociencia se ha convertido en chivo expiatorio de una amplia variedad de otros males no relacionados. Ha sido promovida y extendida por agentes de marketing empresarial, políticos, periodistas, agencias gubernamentales y ecologistas igualmente equivocados”. "No existe una crisis climática real". Sin embargo, sí existe un "problema muy real para proporcionar un nivel de vida decente a gran parte de la población mundial y una crisis energética asociada. Esta última se está agravando innecesariamente por lo que, en mi opinión, es una ciencia climática incorrecta”. "El mundo actual que observo está literalmente inundado, saturado, de pseudociencia, de mala ciencia, de desinformación científica con fines oportunistas", aclara. "La pseudociencia es ciencia ficción. Desafortunadamente, ni las computadoras ni los verificadores de datos humanos pueden, en general, distinguir la realidad de la ficción". Y por eso, según Clauser, "el IPCC es una de las peores fuentes de desinformación peligrosa”. "Tened cuidado. Si estás haciendo buena ciencia, puede llevarte a áreas políticamente incorrectas. Si eres un buen científico, los seguirás". Y advierte: "La verdad real se puede encontrar si y sólo si se aprende a reconocer y utilizar la buena ciencia. Es especialmente cierto cuando la verdad real es políticamente incorrecta y no refleja objetivos políticos, comerciales o deseos de los líderes. Incluso la comunidad científica puede a veces verse diluida por la pseudociencia".

lunes, 31 de julio de 2023

Para el desarrollo de toda facultad hay una condición indispensable, el ejercicio

Jaime Balmes, filósofo, en su libro El Criterio escribe que “para el desarrollo de toda facultad hay una condición indispensable, el ejercicio. En lo intelectual, como en lo físico, el órgano que no funcione se adormece, pierde de su vida; el miembro que no se mueve se paraliza. Aun los genios más privilegiados no llegan a adquirir su fuerza hercúlea sino después de largos trabajos. La inspiración no desciende sobre el perezoso; no existe cuando no hierven en el espíritu ideas y sentimientos fecundantes. La intuición, el ver del entendimiento, no se adquiere sino con un hábito engendrado por el mucho mirar.”
“La enseñanza tiene dos objetos, primero, instruir a los alumnos en los elementos de la ciencia; segundo, desenvolver su talento para que al salir de la escuela puedan hacer los adelantos proporcionados a su capacidad. Podría parecer que estos dos objetos no son más que uno sólo, sin embargo no es así. Al primero alcanzan todos los profesores que poseen medianamente la ciencia; al segundo no llegan sino los de un mérito sobresaliente. Para lo primero basta conocer el encadenamiento de algunos hechos y proposiciones cuyo conjunto forma el cuerpo de la ciencia; para lo segundo es preciso saber cómo se ha construido esa cadena que enlaza un extremo con otro; para lo primero bastan hombres que conozcan los libros; para lo segundo son necesarios hombres que conozcan las cosas.”



miércoles, 15 de febrero de 2023

La pseudo eternidad de la ciencia con su idea de progreso constituye el opio del pueblo

Robert Spaemann

Dice Robert Spaemann que “la vida es breve y cada día perdido está perdido para siempre. En la vida humana existe el “demasiado tarde”. Al hombre que ve a su hijo drogodependiente, ¿de que le sirve que le digan que dentro de veinte años el problema estará “bajo control”? En relación con aquellos sufrimientos que solo pueden curarse ahora o nunca, la pseudo eternidad de la ciencia con su idea de progreso constituye el opio del pueblo”.