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jueves, 16 de octubre de 2025

Las primeras civilizaciones estatales

En 1978, el antropólogo holandés Henri Claessen y el checoslovaco Peter Skalnik, publicaron bajo el título de The early State (El Estado inicial o El Estado temprano) un estudio comparativo sobre el origen de veintiún estados repartidos por todo el planeta. Su conclusión fue que muy pocos rasgos aparecían en todos los casos; en realidad, sólo dos. La existencia de un excedente suficiente para mantener a un nutrido grupo de personas liberadas de la producción directa de alimentos y la presencia de una ideología justificativa del poder que adoptaba un carácter religioso. Otros dos eran sumamente frecuentes, el aumento de la desigualdad y la intensificación de la violencia.
Las primeras civilizaciones estatales impulsaron avances técnicos y económicos de gran importancia. Los habitantes de Mesopotamia inventaron la rueda, el arado, la navegación a vela y el torno de alfarero; descubrieron la multiplicación y la división, así como el sistema sexagesimal. A ellos debemos el primer código legal y los primeros contratos comerciales, así como el cheque, la letra de cambio y el pagaré, herramientas que con el tiempo habrían de resultar indispensables para el desarrollo de los intercambios a gran escala. Los egipcios realizaron decisivas aportaciones en disciplinas como la agrimensura, la arquitectura, la medicina y la cirugía.
En los imperios antiguos los hombres vivían poco, no más de treinta o, en el mejor de los casos, cuarenta años, y su salud, a tenor del estado de los cadáveres que han llegado hasta nosotros, debía de ser incluso peor que la de sus antepasados cazadores y recolectores, quizá por la escasa variedad de los alimentos que ingerían y las largas jornadas de duro trabajo que habían de soportar. El pan, sobre todo de trigo, era con mucho el principal alimento al este del Atlántico, como el de maíz lo era al oeste. La carne, por el contrario, no se consumía de manera habitual, a pesar de la existencia de animales domésticos, aunque sí las frutas y hortalizas, que se cultivaban en huertos familiares. El vino, de uva o arroz, y la cerveza, elaborada a partir de la cebada, debían de ser las bebidas más frecuentes, con predominio del uno o la otra según las zonas, si bien sabemos de la existencia en la cultura del Indo de diversas bebidas espirituosas, como el soma, elaborado a partir de una planta de origen iranio que aún desconocemos y reservada para los sacrificios rituales, o la sûra, que consumía habitualmente el pueblo a pesar de las prohibiciones que pesaron ocasionalmente sobre su ingesta. La condición de la mayoría de las gentes era, sin duda, muy poco afortunada. Sometidos a un estado de servidumbre colectiva, los campesinos del Creciente Fértil, al igual que sus iguales en China, venían obligados a trabajar para su soberano, que requería mano de obra en abundancia.
La condición social de los esclavos, sin embargo, debía de ser mejor en general de la que luego tendrían entre griegos y romanos, pues, como se deduce del llamado Código de Hammurabi, un texto legal babilónico del siglo XVIII a. C., la ley reconocía su personalidad jurídica, e incluso les concedía el derecho a poseer bienes y a comprar su propia libertad, como sabemos que ocurría también por entonces en la India. Existían, es cierto, en todas partes esclavos en el sentido habitual del término, que la norma equiparaba a simples herramientas parlantes, pero eran poco numerosos, pues sólo nutrían sus filas los deportados y los prisioneros de guerra.
En Mesopotamia a la mujer no le estaba vedado por ley el acceso a ninguna profesión, conservaba el control de sus bienes y no podía ser repudiada sin más, sino que se exigía al marido que argumentara su solicitud de divorcio ante los tribunales. No muy distinto era el caso de Egipto, donde incluso debía ser mantenida por su ex marido en caso de ruptura del vínculo matrimonial.

miércoles, 26 de marzo de 2025

Los primeros

Primeros médicos
Los primeros médicos fueron ancianos cuya experiencia hizo que los llamaran al lecho de personas enfermas o cuya compasión movía a cuidar heridas. Los primeros astrónomos fueron pastores de Egipto que observaron que ciertos astros volvían a colocarse en idéntico lugar del cielo transcurrido determinado período. El primero que por medio de guarismos y signos expresó esta proposición tan sencilla; dos más dos son cuatro, creó las matemáticas, poderosísima ciencia que verdaderamente colocó al hombre sobre el trono del Universo. Todas estas ciencias, cultivadas durante un infinito número de generaciones, harán progresos tanto más seguros cuanto que la imprenta evita el peligro del retroceso, escribe Jean Anthelme Brillat-Savarin.

miércoles, 25 de octubre de 2023

China en el norte de Africa

Argelia es el mayor abastecedor de petróleo y gas de Europa, así como un actor clave económico y de seguridad en la región del Mediterráneo, Norte de África y Sahel. Tiene el mayor presupuesto militar de África, lo que le permite ser proveedor de seguridad regional. Ha mediado en conflictos como el de Mali y Libia, e históricamente es la puerta al resto de África, así como a bloques regionales como la Unión Africana. Argelia es el país con relaciones más estrechas con China. En Argelia, las compañías chinas están interesadas principalmente en la construcción de edificios y en el sector energético. Proyectos como la casa de la Opera, la Gran Mezquita de Argel, y la autopista este-oeste, marcan la actividad de miles de trabajadores chinos que se han establecido en el barrio chino de los suburbios de Argel.
Egipto fue el primer país árabe africano en reconocer el Partido Comunista Chino. Por su parte China es el mayor socio comercial de Egipto. En Egipto los chinos están demostrando creciente interés en construir y financiar proyectos en la nueva capital administrativa, en la zona económica del canal de Suez, y otras zonas industriales del país. Egipto encuentra problemas para atraer inversiones extranjeras, pero los proyectos de construcción chinos están al alza. Un éxito ha sido la creación de un grupo de trabajo dirigido por la rama china de Egipto de la compañía de fibra óptica “Jushi” en la zona económica del canal de Suez, que ha permitido que Egipto sea uno de los países lideres en la producción de fibra de óptica del mundo.

Mohamed VI

En marzo de 2017, el rey Mohamed VI de Marruecos anuncio planes para establecer la nueva Ciudad Tecnológica Mohammed VI de Tánger, que se espera sea la mayor inversión china del Norte de África y que comprende varias zonas industriales. Para ello varias compañías chinas firmaron un memorándum con el banco marroquí BMCE. La construcción de la ciudad tecnológica comenzó en el 2019. A continuación, varias compañías chinas de automoción como BYD, Citic Dicastal y Nueva Tecnología Aotecar firmaron acuerdos con el gobierno de Marruecos para construir varias plantas de fabricación y montaje de vehículos.
En Libia las exportaciones de petróleo a China se han doblado desde 2017, y además China está a la espera de las oportunidades económicas que trae consigo la reconstrucción del país. 
Entre Túnez y China el comercio ha aumentado, con unas exportaciones a China que ocupan en el país el tercer lugar después de las exportaciones a Francia e Italia. Sin embargo, China ve arriesgadas las inversiones en Túnez por la fragilidad de su transición democrática y economía poco fiable.
Referencia: Aláez, Octavio (2023), China en el Mediterráneo, Global Strategy Report.


martes, 11 de julio de 2023

En Israel todo el mundo toma parte en la guerra, pero en los países árabes solo lo hace el ejército

La guerra de los Seis Días fue una contienda breve. Empezó el 5 de junio de 1967 y terminó el 10 de junio. De un lado estaban Siria, Egipto y Jordania; del otro estaba Israel. Al final de la guerra, Israel había quitado el Sinaí a Egipto; Jerusalén, Hebrón y Cisjordania a Jordania; y los Altos del Golán a Siria. Las fuerzas aéreas de los combatientes árabes fueron destruidas y Egipto aceptó un alto el fuego incondicional. Los israelíes habían derrotado con facilidad a sus oponentes.Las fuerzas armadas combinadas de los combatientes árabes la víspera de la guerra ascendían a 360.000 efectivos, mientras que las israelíes eran de 75.000; es decir, el lado israelí representaba solamente el 17% del total de soldados. Los combatientes árabes representaban el 61% de los gastos militares nacionales de los dos bandos.El ejército israelí, como los de las democracias en general, gasta mucho de su dinero en comprar equipamiento con blindaje pesado para proteger a los soldados. Un entrenamiento y un equipamiento mejores permiten a las democracias sacar provecho del efectivo de cada soldado a fin de poder alcanzar el mismo resultado militar, al tiempo que ponen en peligro a menos soldados.


Gamal Abdel Nasser

Gamal Abdel Nasser, a la sazón presidente de Egipto, no fue elegido por el pueblo; lo mantenía en el cargo una pequeña camarilla de generales cuyo propio bienestar dependía de la supervivencia del régimen. Por esta razón, no estaba en deuda con las viudas y las madres que clamaban por la evitable muerte de sus seres queridos. Los primeros ministros israelíes fueron elegidos por esas madres y viudas, y esto se reflejó en la superioridad del equipo, el blindaje y el entrenamiento que se daba a los soldados israelíes. “Dad lo mejor a nuestras tropas” es un estribillo democrático. En Israel todo el mundo toma parte en la guerra, pero en los países árabes solo lo hace el ejército. Cuando estalla la guerra, todo el mundo en Israel va al frente y la vida civil se extingue. Mientras que en Siria, mucha gente no se enteró de la guerra de 1967 hasta que hubo terminado. Y sin embargo Siria perdió su zona estratégica más importante, los Altos del Golán, en esa guerra. Siria estaba perdiendo los Altos del Golán y al mismo tiempo, ese mismo día, a esa misma hora, en Damasco (a 20 kilómetros de los Altos del Golán), los cafés estaban llenos de gente, y había más gente dando vueltas por allí preocupándose por encontrar mesa. Siria perdió menos de 100 soldados en la guerra de 1967. Un año antes habían muerto 200 personas en Damasco durante un golpe de Estado palaciego. Mueren el doble de personas a causa de una pelea política que por una guerra en la que el país pierde su territorio más importante y el enemigo se acerca a la distancia de un tiro de la capital.

miércoles, 27 de abril de 2022

No se puede entablar un diálogo real sobre la base de la ambigüedad o de sacrificar el bien para complacer al otro


El Papa Francisco decía en Egipto que no habrá paz sin una adecuada educación de las jóvenes generaciones. Y no habrá una adecuada educación para los jóvenes de hoy si la formación que se les ofrece no es conforme a la naturaleza del hombre, que es un ser abierto y relacional. La educación se convierte de hecho en sabiduría de vida cuando consigue que el hombre, en contacto con Aquel que lo trasciende y con cuanto lo rodea, saque lo mejor de sí mismo, adquiriendo una identidad no replegada sobre sí misma. La sabiduría busca al otro, superando la tentación de endurecerse y encerrarse; abierta y en movimiento, humilde y escudriñadora al mismo tiempo, sabe valorizar el pasado y hacerlo dialogar con el presente, sin renunciar a una adecuada hermenéutica. Esta sabiduría favorece un futuro en el que no se busca la prevalencia de la propia parte, sino que se mira al otro como parte integral de sí mismo; no deja, en el presente, de identificar oportunidades de encuentro y de intercambio; del pasado, aprende que del mal sólo viene el mal y de la violencia sólo la violencia, en una espiral que termina aislando. Esta sabiduría, rechazando toda ansia de injusticia, se centra en la dignidad del hombre, valioso a los ojos de Dios, y en una ética que sea digna del hombre, rechazando el miedo al otro. 


Añadía el Papa que no se puede entablar un diálogo real sobre la base de la ambigüedad o de sacrificar el bien para complacer al otro.… Al que es diferente, cultural o religiosamente, no se le ve ni se le trata como a un enemigo, sino que se le acoge como a un compañero de ruta….El diálogo, en cuanto expresión auténtica de lo humano, no es una estrategia para lograr segundas intenciones, sino el camino de la verdad, que merece ser recorrido pacientemente para transformar la competición en cooperación. 

sábado, 10 de julio de 2021

Jomeini marcó un antes y un después en la historia del mundo

Jomeini

Jomeini no se conformó con una revolución islámica en Irán, sino que quería extenderla a todo el mundo musulmán, y especialmente en los paises de su entorno. Se establecieron células y movimientos fundamentalistas en Siria, Arabia Saudí, Pakistán, Egipto, el Magreb y hasta el norte de Nigeria. Algo nuevo estaba naciendo, y como declaró Mansur Abdussalam, presidente de la Comunidad Musulmana en España,“muchos musulmanes creen que marcó un antes y un después en la historia del mundo”. Hoy hay muchos que lo creen. Ruhollah Musavi Jomeiní fue un ayatolá iraní, líder político-espiritual de la Revolución islámica de 1979, y líder supremo del país hasta su muerte.

jueves, 10 de octubre de 2019

La transformación del islam


Existe una diferencia notable entre la actividad guerrera de Mahoma y la de sus sucesores. En tiempos de Mahoma, cuenta José Javier Esparza, la agresividad de la fe islámica podía perfectamente entenderse como lucha por la supervivencia. Rodeados de enemigos, los musulmanes recurren a la fuerza para asentar su pequeña comunidad en un entorno hostil, proveerse de los recursos necesarios para subsistir, imponerse sobre adversarios que los habían declarado indeseables. Por el contrario, las ofensivas de los sucesores ya no vienen motivadas por la supervivencia. El islam está asentado, domina Medina y La Meca, el entorno árabe ya no es un peligro. 

Muchos autores, entre ellos Tariq Ramadán, subrayan que Mahoma opta siempre que puede por la paz, mientras que sus sucesores, los califas, son indiscutiblemente jefes guerreros. A Mahoma cabe reconocerle, dice Esparza, que luchaba por la supervivencia de su comunidad, pero lo que hacen sus sucesores es lanzarse a una guerra de dominación de las tierras vecinas; guerra motivada por la atracción que las riquezas de Siria, Palestina y Egipto podían suscitar en unas gentes como los árabes, ostensiblemente más pobres. Esta transformación del islam, claramente visible en los hechos, es capital para entender todo lo que vino después.


jueves, 5 de abril de 2018

La política formulada en un marco religioso ha regresado con una fuerza impresionante.

Irán.
Hasta principios de la década de 1970, más allá de una forma de ortodoxia muy estricta, no se revivió una justificación teológica favorable a matar por apostasía a cualquiera; lo hizo, en Egipto, una secesión extremista de los Hermanos Musulmanes. La fatua que autorizaba el asesinato de inocentes llegó en 1992, desde el seno de Al-Qaeda. La revolución iraní de 1979 no introdujo un sistema de gobierno islámico tradicional, sino una versión teocrática del moderno Estado territorial. Ahora bien, la política formulada en un marco religioso ha regresado con una fuerza impresionante, de Mauritania a la India. El gobierno de Turquía, bajo los auspicios de un
Turquía.
partido de masas de corte islámico, se ha alejado visiblemente del régimen de militancia laica. La fundación de un poderoso partido hinduista en 1980 es la huella de un movimiento que ansía reducir la multiplicidad del hinduismo a una ortodoxia única, exclusiva e intolerante. En la política global de la actualidad, nadie debería subestimar esta tendencia.

viernes, 3 de marzo de 2017

Son asesinados con disparos de armas de fuego, decapitados o quemados vivos.

Los cristianos coptos, que constituyen el 10% de la población de Egipto, están siendo cada vez más atacados por el Estado Islámico (Daesh). Son asesinados con disparos de armas de fuego, decapitados o quemados vivos.Por esa razón, se están viendo obligados a huir de la zona. Hoy conocemos nuevos testimonios de esos coptos, gracias a Asia News .


En poco más de dos días, decenas de familias cristianas (casi mil personas, en su mayoría coptos ) han huido de Sinaí del Norte, tras los hechos de violencia sufridos, perpetrados por el Estado islámico, que hace algunas semanas había prometido reforzar sus ataques contra “los infieles de Egipto”.Las familias que huyeron han sido acogidas en Ismailya, en Suez y en El Cairo, y la gente (cristianos y musulmanes)trata de ayudarlos como sea posible, ya sea alquilando casas, entregándoles ropa o utensilios y ofreciendo su servicio.


Asia News transcribe testimonios de esos cristianos. Por ejemplo, el de Nabila Fawzi, una copta que huyó de Al-Arich, la capital del Sinaí: “Tocaron a mi puerta a las 10 de la noche. Dos hombres encapuchados le dispararon a mi hijo y entraron por la fuerza, llevando armas automáticas. Tenían una lista de nombres, de cristianos del barrio. Fueron al dormitorio y le dispararon a mi marido (76 años). Me preguntaron dónde teníamos el oro, pero lo único de oro que yo tenía para darles era mi alianza. Luego prendieron fuego la casa”.

Qadri, un copto de Al Arich, apunta: “Ahora estamos en la calle. Dividí a los miembros de la familia en tres automóviles, por miedo a que mueran todos al mismo tiempo a causa de una explosión o al ser fusilados”.

Oum Ossama, una viuda que huyó de Al Arich: “Mi marido fue asesinado por los terroristas en Al Arich el 9 de enero pasado”. 

Otro joven que solicita el anonimato:“Hemos empezado a tener miedo hasta de nuestra propia sombra. Tememos que no sigan y ser abatidos de un disparo por la espalda. Los cristianos han sido puestos en la mira de un modo desgarrador”.

jueves, 24 de noviembre de 2016

El jeroglífico y la invención del papiro.

Los egipcios adoptaron deliberadamente el invento sumerio de representar los sonidos en lugar de las cosas, pero rechazaron la escritura cuneiforme e inventaron, en su lugar, la escritura jeroglífica. En vez de ordenar la misma forma básica de diferentes modos, que fue la técnica que había evolucionado en Mesopotamia, los egipcios escogieron deliberadamente pequeños dibujos casi naturalistas. Su escritura era mucho más decorativa que cuneiforme, pero también mucho más difícil de dominar. 
Piedra Rosetta en el Museo Británico
Los primeros jeroglíficos aparecen antes del 3000 a.C., y el último ejemplo conocido fue escrito en el 394. Casi cuatro mil años es una vida impresionantemente larga para una caligrafía. Pero aún pasarían otros catorce siglos y medio tras su desaparición hasta que los no iniciados pudieron leerla, hasta que un erudito francés descifrara las inscripciones de la “piedra Rosetta”, llevadas a Francia tras su descubrimiento por un grupo de científicos que acompañaban al ejército francés en campaña por Egipto. Al parecer, ninguno de los autores clásicos de la Antigüedad que escribió sobre Egipto aprendió nunca a leer los jeroglíficos, pese al enorme interés que suscitaban.Los jeroglíficos tuvieron importancia en el mundo y no solo en la historia egipcia, porque fueron un modelo para las escrituras semíticas del segundo milenio a.C., convirtiéndose así en un antepasado lejano del moderno alfabeto latino, difundido por todo el mundo en nuestra era.


Papiro egipcio.
En la dinastía I, la invención del papiro (tiras de médula de caña entretejidas y prensadas hasta formar una superficie homogénea) proporcionó un medio cómodo para su difusión. He aquí una auténtica contribución al progreso de la humanidad. El invento del papiro tuvo mucha más importancia para el mundo que el jeroglífico; más barato que la piel (de la que se fabricaba el pergamino) y más cómodo (aunque más perecedero) que las tablillas de arcilla o de pizarra, constituyó la base más utilizada para la correspondencia y los documentos en Oriente Próximo hasta bien entrada la era cristiana, cuando el papel llegó al mundo mediterráneo desde el Lejano Oriente (y hasta el papel tomó su nombre del papiro). Poco después de la aparición del papiro, los escribas comenzaron a unir sus hojas en un largo rollo; así inventaron los egipcios el libro, además del material en el que se pudo escribir por primera vez y una escritura predecesora de la nuestra. Esta podría ser nuestra mayor deuda con los egipcios, dado que una enorme parte de lo que conocemos de la Antigüedad nos llega a través del papiro.

martes, 7 de junio de 2016

Una familia de refugiados.

El Confidencial recogía en sus paginas la historia de una familia de Egipto que por ser cristianos y no aceptar  convertirse al Islam tuvieron que huir. 
La historia transcurre así.
El rostro de los egipcios Maryam y Mina Saad, de 15 y 12 años, son la viva imagen de la desesperación que provoca la idea de volver a manos de quien te despojó de tu infancia, tu hogar y tu familia. Unos hombres, bajo la bandera de una cofradía islamista, secuestraron a su madre en 2.006 y exigieron al resto de la familia que se convierta al islam para recuperar a su progenitora.

bandera de una cofradía islamista
bajo la bandera de una cofradía islamista
Una banda de islamistas llegó hasta su casa para exigirle profesar la religión del Corán. Prometieron ayudarle con la educación de sus hijos en la mezquita y, si cooperaba, traerían de vuelta a su mujer para que ambos “sigan su matrimonio bajo la bendición de Alá. “Nosotros ni adoramos ni creemos en Mahoma, y no lo haremos nunca. Tenemos nuestra religión y nuestro Dios nos ayudará a salir adelante”, sentencia Nabil. 
Port Said
Estuvieron tres años escondiéndose de casa en casa y de ciudad en ciudad en Egipto. Maryam las tiene contadas: “nos trasladamos doce veces, nos escondimos mucho y pasamos mucho miedo”. Nabil vendió sus propiedades, cerró sus negocios en Alejandría, Cairo y Port Said. Alquilaba pequeños apartamentos para ocultarse de forma temporal. Rompió lazos incluso con su familia y dejó de llevar a sus hijos a la escuela porque los militantes radicales también fueron a por ellos.
“Empecé a llevar a mi hijo hasta la puerta de clase y esperar hasta verle entrar. Ese día había hecho lo mismo. Pero, cuando fui a recogerle, no apareció. Su profesor me dijo que no había llegado a la escuela. Yo sabía que eso era imposible. Uno de los niños me chivó que el maestro había enviado a mi hijo a hacer un recado a un sitio cercano. Fui allí y me encontré con un furgón lleno de personas con la cara cubierta y mi hijo dormido en un sofá. Estaba drogado, le intenté despertar y no reaccionaba. Le cogí en brazos y cuando estábamos saliendo nos pararon unos hombres armados y me hicieron rogarles y firmar unos papeles para llevármelo”, rememora, sin temblarle la voz y con mucho rencor guardado.

Entonces supo que se tenían que ir. Encerró a sus hijos en casa, él con ellos, y empezó a trazar un plan para huir del país. Se había deshecho de lo poco que le quedaba, pero aún tenía algo de ahorros, que serían su pasaporte a un lugar seguro. “Nunca había salido de Egipto, ni sabía lo era viajar, estaba asustado de que nos pasara algo en el camino pero tenía claro que no nos podíamos quedar allí”, relata Nabil. Se puso en contacto con una mafia que les sacó de forma irregular de Egipto hacia Libia. En Bengashi, cogieron un avión rumbo a Turquía, donde unos traficantes les prometieron llevarlos a Suiza. Después de semanas de viaje en coche y documentación ilegal, acabaron en los Países Bajos para empezar una nueva batalla: conseguir el asilo, a mediados de 2.009. 
“Cuando llegamos a Holanda, nos dejaron en Maastricht y nos dijeron que nos buscáramos la vida. Escuché que en la comisaría podía pedir asilo, y fui a una. Me defendía mal en inglés, pero me entendieron y me dijeron que allí no era. Estaba desesperado y no sabía qué hacer. Cuando estábamos saliendo a la calle, mi hijo se desmayó, no respiraba y su corazón dejó de latir. Le di ya por muerto”, relata sobre su primer día en los Países Bajos. La policía llamó a una ambulancia, les ayudaron y en el hospital “resucitaron” a su hijo. Le había dado un ataque cardiaco. “Ahí me aferré mi Dios más que nunca y supe que estaba con nosotros”, celebra. 
trasladaron a la familia a un campamento de refugiados
Al día siguiente, la comisaría les mandó un taxi para que se los llevara al Servicio de Inmigración para hacer la solicitud de asilo. Tras escuchar su historia, le dijeron que aceptaban iniciar el proceso y trasladaron a la familia a un campamento de refugiados. Siete años de procedimientos, litigios e incertidumbre a la espera de un concedido, pero no han recibido más que cartas que rechazan su solicitud y en las que “no se hacía ninguna mención a la religión”, causa por la que escaparon y por la que Egipto “no es segura” para ellos. 
“Llevamos ya siete años encarcelados en el campamento de
Amersfoort
Amersfoort”, asegura Maryam. Encarcelados porque no pueden salir de la provincia de Utrecht y deben ir a sellar a diario “como criminales”, dice Nabil, porque deben estar localizados en todo momento. Sobre su proceso de asilo, lamenta la “crueldad” con la que están siendo tratados. “Un funcionario me dijo que por qué no me convertía al islam y así podía volver a mi país tranquilo, pero ¡cómo me puede decir eso!”, exclama y reitera que todos “morirán” cristianos.  
“Estoy psicológicamente destruido, ya no tengo ni ganas de vivir, aunque me den una tarjeta de residencia, no sabría ni por dónde empezar”, agrega, desesperado. Tampoco esconde su rencor hacia el islam. “Para mi, morir es descansar, ya he sufrido lo suficiente, y me iría con gusto”. 

Pero sus hijos le hacen seguir adelante. Después de recorrerse el mundo con sus vástagos, intentando ponerles a salvo, ahora pide un lugar donde estar en paz. “Necesito parar esta tortura. Si me dan asilo en cualquier otro país, voy a donde sea, pero que no me entreguen a esos mismos de los que he huido”, ruega. Maryam y Mina no hacen más que repetir que quieren quedarse con sus amigos. Dos adolescentes que no entienden de edades y que han crecido rogando un asilo que parece no llegar nunca. 


asilo político

persecución religiosa