Mostrando entradas con la etiqueta matemáticas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta matemáticas. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de febrero de 2026

Las habilidades matemáticas y de lectura de los adolescentes están experimentando un descenso sin precedentes

En diciembre de 2023, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), lanzó una voz de alarma al respecto. Las habilidades matemáticas y de lectura de los adolescentes están experimentando un descenso sin precedentes en docenas de países, según su encuesta más reciente sobre estándares de aprendizaje globales. El organismo dijo que había visto algunas de las caídas más pronunciadas en el rendimiento desde 2000, cuando comenzó sus pruebas, normalmente trienales, de habilidades de lectura, matemáticas y ciencias para jóvenes de 15 años. Un gran número de expertos culpan a los teléfono inteligentes y las pantallas de que los jóvenes lean poco y mal. El estudio de la OCDE encontró que los peores resultados tendieron a estar asociados con tasas más altas de uso de teléfonos móviles para el ocio.
Adam Kotsko, un escritor, teólogo y profesor universitario, se lamentaba en un artículo en la revista Slate manifestando que “he estado enseñando en pequeñas universidades de artes liberales durante más de 15 años y, en los últimos cinco años, es como si alguien hubiera accionado un interruptor. Durante la mayor parte de mi carrera, asigné alrededor de 30 páginas de lectura por clase como expectativa básica, a veces las aumentaba para lecturas puramente expositivas o las disminuía para textos más difíciles. (Ningún ser humano puede leer treinta páginas de Hegel de una sola vez, por ejemplo). Ahora los estudiantes se sienten intimidados por algo más de 10 páginas y parecen alejarse de lecturas de tan solo 20 páginas sin una comprensión real. Incluso los estudiantes inteligentes y motivados luchan por hacer más con los textos escritos que extraer conclusiones descontextualizadas. Se consume un tiempo considerable en clase simplemente estableciendo lo que sucedió en una historia o los pasos básicos de un argumento, habilidades que antes podía dar por sentado”.
Jonathan Haidt en su libro The Anxious Generation responsabiliza a las nuevas tecnologías no sólo de la pérdida de hábitos de lectura, sino de la crisis de salud mental que se está registrando en la generación Z. Haidt propone superarla limitando fuertemente el uso de smartphones y el acceso a las redes sociales entre niños y jóvenes.


domingo, 21 de diciembre de 2025

¿Dudar de todo?

Descartes
Descartes fue científico además de filósofo, hasta el punto de que la obra donde debía exponer todo su sistema, Principios de la filosofía, contiene mucho más material científico que estrictamente filosófico.Aunque su física ejerció una notable influencia durante el siglo XVII, e incluso en los primeros años del XVIII, tanta, de hecho, que el propio Isaac Newton (1642-1727) construyó en parte su obra en discusión con aquella, la historia de la ciencia reserva un lugar relativamente modesto a las contribuciones de Descartes. Ciencia y filosofía no tomaron caminos distintos, como quizá pueda ocurrir hoy. La teoría física general que pretendió construir se concibió desde el principio en estrecha y estricta continuidad con su teoría filosófica acerca del “ser”, imposible de separar una de la otra en su obra. La física general, que, a partir de una concepción mecanicista de la realidad, pretendió aunar las explicaciones astronómicas, meteorológicas, mecánicas, biológicas, etc., hasta construir una imagen unificada del mundo, a ojos de Descartes era inseparable de la cuestión de cómo era esencialmente la realidad, es decir, de cuáles eran las estructuras constitutivas del ser en tanto que ser. Según la célebre imagen que estableció Descartes en los Principia, el saber era un único árbol cuyas raíces eran la filosofía, el tronco la física general o la filosofía natural, y las ramas y los frutos las distintas ciencias particulares, como la mecánica, la astronomía, la biología, la psicología y la medicina, entre otras.
El primer precepto del Discurso del método era no aceptar nunca ninguna cosa como verdadera sin saber evidentemente que lo era “y no incluir en mis juicios nada más que lo que se presentara a mi espíritu tan claramente y tan distintamente que yo no tuviese ningún motivo de ponerlo en duda”. Por tanto, Descartes se impuso como método filosófico el método de la duda, dispuesto como estaba a no tomar por verdadero nada de lo que pudiera dudarse. Es lo que se conoce como la “duda metódica”. ¿Dudar de todo? Esta duda era, evidentemente, artificial y provisional. No fue ni real ni permanente, como la duda que asalta al espíritu escéptico, sino metódica o programática, de tipo radical, en el sentido de no aceptar nada de lo que uno no pudiera estar completamente seguro. Si se ejerció como método filosófico fue con vistas a alcanzar las certezas a partir de las cuales reconstruir todo el sistema del conocimiento.
¿Esta duda alcanza a las ciencias matemáticas, que no presuponen la existencia de sus objetos ni se valen de los sentidos para conocerlos? En este momento de sus reflexiones, Descartes parecerá afirmar que no, que las matemáticas pueden salir airosas de estas dudas. Si los sentidos no son fiables, en cambio sí que pueden merecer nuestra confianza enunciados tales como 2 + 3 = 5. Aun pudiendo ser imaginarias estas cosas generales (ojos, cabezas, manos y otras semejantes) es preciso confesar, de todos modos, que hay cosas aún más simples y universales realmente existentes, por cuya mezcla (ni más ni menos que por la de algunos colores verdaderos) se forman todas las imágenes de las cosas que residen en nuestro pensamiento, ya sean verdaderas y reales, ya fingidas y fantásticas.

miércoles, 26 de marzo de 2025

Los primeros

Primeros médicos
Los primeros médicos fueron ancianos cuya experiencia hizo que los llamaran al lecho de personas enfermas o cuya compasión movía a cuidar heridas. Los primeros astrónomos fueron pastores de Egipto que observaron que ciertos astros volvían a colocarse en idéntico lugar del cielo transcurrido determinado período. El primero que por medio de guarismos y signos expresó esta proposición tan sencilla; dos más dos son cuatro, creó las matemáticas, poderosísima ciencia que verdaderamente colocó al hombre sobre el trono del Universo. Todas estas ciencias, cultivadas durante un infinito número de generaciones, harán progresos tanto más seguros cuanto que la imprenta evita el peligro del retroceso, escribe Jean Anthelme Brillat-Savarin.

sábado, 22 de marzo de 2025

La ambigüedad, la contradicción y la paradoja son algo inherente a las matemáticas

La ambigüedad, la contradicción y la paradoja son algo inherente a las matemáticas. La vida es ambigua y contradictoria. Las matemáticas forman parte de la vida. En la medida en que la filosofía de las matemáticas describe la situación matemática en su totalidad, el proceso, además del contenido, naturalmente, tiene que ser también, y por necesidad, ambiguo. Tal como escribe William Byers, la lógica se desplaza en una dirección, la dirección de la claridad, de la coherencia y de la estructura. La ambigüedad se desplaza en dirección contraria, la de la fluidez, de la apertura y de la liberación. Las matemáticas se desplazan en una y otra dirección entre estos dos polos opuestos… y es la interacción entre estos aspectos diferentes lo que les da a las matemáticas su poder. De la cultura matemática forman parte no sólo los resultados y teoremas conocidos sino también los problemas sin resolver. Estos desafíos son los que despiertan algunos de los sentimientos identificados por Bers, dudas y preguntas, y el placer de dar con una solución. Los problemas pueden ser ambiguos y trabajar en ellos exige vivir con la tensión de la incertidumbre.
Referencia: Matemáticas: una historia de amor y odio (Reuben Hersh;Vera John-Steiner)

lunes, 22 de junio de 2020

Oír, interpretar y componer música es algo en lo que intervienen casi todas las áreas del cerebro



La música, escribe Daniel J. Levitin, se distribuye por todo el cerebro, en contra de la antigua idea de que el arte y la música se procesan en el hemisferio derecho, mientras que el lenguaje y las matemáticas se procesan en el izquierdo. "A través de estudios con individuos que padecen lesiones cerebrales, hemos visto pacientes que han perdido la capacidad de leer un periódico pero aún pueden leer música, o individuos que pueden tocar el piano pero carecen de la coordinación motriz precisa para abotonarse la chaqueta. Oír, interpretar y componer música es algo en lo que intervienen casi todas las áreas del cerebro que hemos identificado hasta ahora, y exige la participación de casi todo el subsistema neuronal".


jueves, 21 de mayo de 2020

Hay más profundidad humana en Homero, Shakespeare o Dostoievski que en la totalidad de la neurología o de la estadística


George Steiner 

Escribe George Steiner en su libro Lenguaje y silencio que “las ciencias remoldearán nuestro entorno y el contexto de ocio o de subsistencia donde la cultura sea viable. Pero aunque sea inextinguible su fascinación y frecuente su belleza, las ciencias naturales y matemáticas rara vez poseen un interés definitivo. Me refiero a que poco han aportado a nuestro conocimiento o a nuestro gobierno de la posibilidad humana, a que puede demostrarse que hay más profundidad humana en Homero, Shakespeare o Dostoievski que en la totalidad de la neurología o de la estadística”.

martes, 21 de abril de 2020

El conocimiento humano se halla forzosamente condenado a limitaciones


El hecho de que yo piense algo con entera claridad quiere decir que creo en la verdad de ese algo, pero no que ese algo sea objetivamente verdadero, pues la experiencia demuestra cuántas veces nos dejamos convencer por una idea falsa. La ciencia natural, con sus continuas rectificaciones, confirma tal argumentación, dice el profesor Luis Suarez. El filósofo y jurista napolitano Giambattista Vico señala que la condición necesaria para que se pueda conocer algo con certeza absoluta es haberlo creado. En consecuencia, sólo Dios, creador de la naturaleza, puede tener certeza absoluta sobre la naturaleza. Y el conocimiento humano se halla forzosamente condenado a limitaciones. Sólo en un sector conoce el hombre con verdad absoluta, en las matemáticas, puesto que en ellas es creador. Pero las matemáticas no son ciencias de lo real, sino de abstracciones, un sistema, si se quiere, para encadenar a la naturaleza pero nunca la naturaleza misma.

martes, 23 de abril de 2019

Las ciencias naturales y matemáticas rara vez poseen un interés definitivo

Las ciencias remoldearán nuestro entorno y el contexto de ocio o de subsistencia donde la cultura sea viable. Pero aunque sea inextinguible su fascinación y frecuente su belleza, las ciencias naturales y matemáticas rara vez poseen un interés definitivo. Me refiero, dice el profesor Steiner,  a que poco han aportado a nuestro conocimiento o a nuestro gobierno de la posibilidad humana, a que puede demostrarse que hay más profundidad humana en Homero, Shakespeare o Dostoievski que en la totalidad de la neurología o de la estadística.