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martes, 25 de agosto de 2026

La democracia vigente va unida al relativismo

Böckenförde
La democracia vigente, explica Böckenförde, “va unida al relativismo”. Sólo exige resguardar la posibilidad de alternancia en el poder, es decir, no crear obstáculos legales que impidan que una minoría pueda llegar al poder, al transformarse en mayoría. Pero ninguna posición es impugnable de suyo, ninguna decisión está vetada de antemano a la voluntad de la autonomía colectiva; toda posición mayoritaria puede imponer sus criterios legalmente (y legítimamente, porque es mayoría) en la sociedad. Sólo se le exige, reitera el autor, que respete la igualdad de oportunidades, i.e., la posibilidad de alternancia dentro del sistema. Ejemplo de ello, para Böckenförde, lo ofrece la prohibición en Alemania del partido comunista. El fundamento constitucional para invalidar su acción no vino dado por el contenido de sus ideas, ni por ponderación alguna sobre su error o nocividad de la doctrina, sino porque el comunismo asigna a sus posiciones la categoría de una verdad objetiva y absoluta. 
Sarmiento
Pero la voluntad del pueblo elevada al rango de la voluntad de Dios (“soberanía del pueblo”) no es la única identificación ideológica que sustenta al sistema democrático-constitucional del Estado de Derecho liberal. Hay otras. Ante todo, la concurrente identificación entre lo cuantitativo (el real o presunto consenso) y lo cualitativo (la justicia de la norma). La minoría en el mando identifica su propia voluntad con la del pueblo y se sirve de su poder para educar a éste de modo de que piense correctamente; es el “educar al soberano” del liberal argentino Sarmiento. Sólo así han podido pretender legitimarse democráticamente el conjunto de leyes secularistas y laicistas impuestas por minorías masónicas sobre pueblos de aplastante mayoría cristiana, en Europa y América.
Las instancias jurisdiccionales supremas interpretan hoy la constitución y las leyes a partir de valores o principios, los cuales, en no pocos casos, aparecen impregnados de ideologías de fondo relativista.Lo podemos ver en los fallos de los tribunales supremos de nuestros días, como el del Tribunal Constitucional español de noviembre de 2012, convalidando la ley de “matrimonio” homosexual; o el fallo “FAL”, de la Corte Suprema argentina, imponiendo el aborto por la vía administrativa contra las normas ordinarias y la constitución vigentes. 

martes, 28 de julio de 2026

El cerebro del niño está diseñado para aprender a través del juego

Escribe Alvaro Bilbao en su libro El cerebro del niño explicado a los padres que “el cerebro del niño está diseñado para aprender a través del juego. Cuando jugamos con un niño, este entra en modo aprendizaje; todos sus sentidos se centran en la actividad, es capaz de permanecer concentrado, de fijarse en tus gestos y en tus palabras y de recordarlas mucho mejor que cuando lo instruimos o le ordenamos. Cuando jugamos con el niño, entramos en contacto emocional con él; el propio juego despierta sus emociones, pero también el contacto físico con su papá o su mamá, que lo sostienen, abrazan o mordisquean como parte del juego. Cuando un niño juega es capaz de interpretar papeles, de ponerse en el lugar del otro y de pensar en el futuro. Cuando un niño juega es capaz de pensar y de actuar con mayor inteligencia y madurez que las propias de su edad, porque el juego expande su mente como ninguna otra actividad.”

miércoles, 15 de abril de 2026

Interpretar la realidad como una conspiración


Para Alejandro Gallo la peligrosidad de interpretar la realidad como una conspiración radica en el desplazamiento de la paranoia desde lo patológico a lo lógico, desde la periferia lunática al centro de la atmósfera cultural. Es el instante en el que una comunidad de fe, hasta grupos terroristas, o el propio Estado las hacen suyas y señalan a un chivo expiatorio como causante de los males sociales. Así, a lo largo de la Historia podemos mencionar las conspiraciones que consideraron a los cristianos en Roma como causantes de las desgracias y se les persiguió. Las conspiraciones de los masones, de los judíos, que condujo a la Solución Final del nazismo, o de los herejes o de los enemigos del pueblo en los países del Este. Sin embargo, no debemos olvidar otras conspiraciones aparentemente menos peligrosas pero que han terminado con suicidios colectivos y masacres de otro tipo. Así, las teorías conspiratorias sobre extraterrestres que arribaban para dominarnos o salvarnos, ha conducido a suicidios colectivos como el de los seguidores de Bo y Peep, la secta de Rancho Santa Fe, en 1997, que se quitaron la vida para desprenderse de su cuerpo mortal y ascender en estado puro a la cola del cometa Hale Bopp, donde alegaban habitaban los seres superiores con los que querían encontrarse. O el fenómeno de las abducciones, que desde 1961 a 1992, tres millones setecientos mil estadounidenses dijeron haber sido víctimas de las mismas. Asimismo, existen grupos que han sustituido a los extraterrestres por el Banco Internacional, la ONU, el Gobierno Federal u otras instituciones supranacionales a las que acusan de sus males, como es el caso de las Milicias Norteamericanas paramilitares. En este caso tenemos el atentado de 1995 en Oklahoma City perpetrado por Timothy James McVeight y sus cómplices de las Milicias, por el que murieron 178 personas.
Muchas de las conspiraciones no pasarían de ser cuestiones propias de lunáticos. Cualquier conspiración puede convertirse en peligrosa si traspasa el umbral que separa la periferia lunática y se sitúa en el centro de la atmósfera cultural, donde puede encontrar una comunidad de fe o colectivo que lo defienda; es decir, citando a Chun (2006), lo paranoico se desplaza de lo patológico a lo lógico. La Historia ofrece diferentes ejemplos de este desplazamiento que resultó nefasto para la humanidad y condujo a genocidios, masacres o suicidios colectivos.


lunes, 3 de noviembre de 2025

Juzgar


Juzgar demasiado severamente indica que no nos encontramos en paz, además de no saber ponernos en el lugar del otro y de, probablemente, equivocarnos. Cuando emitimos un juicio sobre otra persona, lo que estamos haciendo es interpretar la realidad de un modo determinado. Dirigimos nuestra atención hacia los detalles y aspectos que consideramos más importantes y el resto quedan relegados. Es decir, no tenemos en cuenta toda la información, sino una ínfima parte. Por lo tanto, lo que hacemos es generar hipótesis sobre una situación o persona, que no son más que un conjunto de suposiciones y nos olvidamos de que existen otras posibilidades, escribe la psicóloga Gema Sanchez.
Uno de nuestros mayores errores cuando nos relacionamos con los demás es olvidar su historia personal. Es decir, tener en cuenta que no han vivido lo mismo que nosotros, no han experimentado las mismas experiencias y tampoco se ha encontrado con las mismas personas, por lo tanto es bastante complicado que coincidamos 100 % con ellos.  No obstante, eso no quita que nos pasemos casi la mitad de nuestra vida tratando de averiguar qué impulsa a los demás a actuar y la otra mitad a juzgar sus comportamientos.Si ya es difícil conocerse a uno mismo, ¿cómo es posible que adivinemos las intenciones de los demás?. No tenemos el mismo bagaje que los demás; nuestros valores, experiencias, pensamientos, sentimientos, etc. son diferentes. Entonces, ¿por qué tanto juzgar?


miércoles, 16 de abril de 2025

El mejor tema para una obra de teatro son los celos

Jon Fosse, Nobel de Literatura 2023, cuenta en una entrevista que “el mejor tema para una obra de teatro son los celos. Se remonta a la Antigüedad. Basta con poner a dos personas en el escenario y dejar que entre una tercera. Y de inmediato tienes drama. Es posible lograrlo incluso entre dos personas, como hago en Madre e hijo…. Cuando hay celos en la superficie, a menudo pienso que, en el lenguaje silencioso de la obra, está la muerte”.
“Eros y Tánatos van unidos. Están conectados. Y para que sea una buena producción tienes que conseguir traerlos a los dos. Si la interpretas solo como una obra sobre celos eróticos o algo así, entonces no me funciona.”
“Escribir sin necesidad no es nada. Y esa es su fuerza. Creo que hay miles de reglas que tengo que seguir cuando escribo una novela. La mayoría de ellas son decir no a esto, o sí a aquello. Seguir todas esas reglas, hacerles caso, exige mucha más memoria y capacidad mental de la que creo que tengo como persona.Pero somos mucho más de lo que creemos. Somos capaces de cosas extrañas.”
“La literatura trata en la misma medida de la muerte y de la vida. Supongo que tiene que ver con la forma de la gran literatura, del arte. El arte está vivo cuando lo creas, y el lector puede darle vida de nuevo. Pero como objeto está muerto.” 

lunes, 8 de abril de 2024

La interpretación no tiene nada que ver con la intelectualidad

Sydney Pollack con Nicole Kidman

En cualquier caso, acostumbro a empezar con los actores. Y cuando llegan al rodaje lo primero que hago es echar a todos los demás; al perro o al gato también. Los actores son muy tímidos. Me importa un comino lo que digan, sé que pueden sentirse humillados con mucha facilidad y que no prueban ciertas cosas si hay gente mirando. Nunca doy instrucciones a un actor delante de otros actores, porque si lo hago, cuando repita la escena, sabrá que yo le estoy observando y le estoy juzgando, por supuesto, pero también sabrá que los demás actores le están observando y le están juzgando. Así que es un proceso muy personal; de hecho, lo primero que hago es impedir que los actores actúen. Les digo: “Nada de actuar, nada de interpretar, sólo lee el diálogo”. Eso les relaja mucho. En realidad, lo que trato de hacer es contener la actuación hasta que surge por sí misma, porque acaba surgiendo. Enseguida se empiezan a mover mientras recitan el papel y te haces una idea de lo que quieren hacer. Cosa importante que hay que saber, creo, es que la interpretación no tiene nada que ver con la intelectualidad. Un actor no necesita entender lo que está haciendo de una forma convencional, simplemente tiene que hacerlo. De modo que hay que distinguir la dirección que produce comportamiento y la dirección que produce entendimiento; esta última es completamente inútil., manifiesta Sydney Pollack a Laurent Tirard en el libro Lecciones de cine.

miércoles, 17 de mayo de 2023

Miras escondidas

Escribía el Cardenal John H. Newman: “Nosotros tenemos miras escondidas (es decir, ocultas por desgracia a los hombres de mundo, ocultas a los políticos, los esclavos del dinero, los ambiciosos, los avarientos, egoístas y voluptuosos). Porque la religión misma, como su divino autor y maestro, es ya algo escondido a los ojos profanos, y como no la conocen no pueden usarla como clave para interpretar la conducta de los hombres en quienes influye. No saben nada de las ideas y motivaciones que la religión ofrece a los que la reciben y hacen suya. No entran en semejantes cosas ni advierten su sentido, ni siquiera cuando alguien se lo manifiesta; y no creen que un hombre pueda sentirse movido por tales ideas, aunque las profese exteriormente. Son incapaces de ponerse a sí mismos en la situación de un hombre que trata sencillamente, en lo que hace, de agradar a Dios. Son tan estrechos de mente, su contextura espiritual es tan mezquina, que cuando un católico hace profesión de alguna doctrina del Credo (el pecado, el juicio, cielo e infierno, la sangre de Cristo, el poder de los Santos, la intercesión de la Santísima Virgen, o la Presencia Real en la Eucaristía) y dice que éstos son objetos reales que inspiran sus pensamientos e impulsan sus acciones durante el día, no pueden aceptar que esté hablando en serio; porque piensan sin duda que esos puntos son precisamente las dificultades que ese católico encuentra para creer y no suponen otra cosa que tentaciones contra su fe, que logra superar con violencia de su razón y pensando en ellas lo menos posible. No imaginan ni de lejos que estas verdades puedan llenar el corazón y ejercer una saludable influencia sobre la vida. No es extraño, por tanto, que la gente sensual e incrédula recele de toda persona a quien no consigue entender, y sea tan enrevesada en sus imputaciones cuando no quiere decidirse a aceptar la explicación más sencilla.”

viernes, 10 de febrero de 2023

La relación entre teoría y experiencia

Para que un objeto sea asequible al análisis no basta con advertir su existencia, dice François Jacob, Premio Nobel. Es necesario además que una teoría esté preparada para acogerlo. En la relación entre teoría y experiencia, siempre es la primera la que inicia el diálogo. Es la teoría la que determina la forma de la pregunta, es decir, los límites de la respuesta.“El azar sólo favorece a las mentes preparadas”, decía Pasteur. En este caso, el azar supone que la observación ha sido hecha accidentalmente y no con el fin de comprobar la teoría. Pero la teoría que permite interpretar el accidente ya existía.

viernes, 23 de septiembre de 2022

La cultura es humanización

Para Enrique Rojas* la cultura hace al hombre más libre y con más criterio. Max Scheler decía que la cultura es humanización, un “proceso mediante el cual nos hacemos hombres en medio del pasado histórico y del presente fugaz”. Ortega, en El espectador, apostilla: “La cultura es un movimiento natatorio, un bracear del hombre en el mar de su existencia”. Ser culto es ser rico por dentro, tener más claves para interpretar de forma correcta la vida humana. Si cualquier filosofía significa meditación sobre la vida, la cultura es el texto eterno que habita en el interior del ser humano. Por ello, todos los esfuerzos de la voluntad, aunque hoy ésta escasea, por avanzar en esa dirección son pocos. Para muchos, casi toda la cultura que hay en sus vidas es la televisión, y ésta en el momento actual carece de calidad suficiente. El hombre no puede desarrollarse y desplegarse de forma completa, si no es a través del conocimiento de sí mismo y del mundo que le rodea en toda su amplitud. El individuo pegado a la televisión liquida su aspiración cultural con sucedáneos epidérmicos que, a la larga, le dejan vacío.

La cultura, añade el profesor Rojas, es para el hombre el asidero donde ir una y otra vez a refugiarse, a buscar alimento para su conducta, para saber a qué atenerse. Su fin consiste en ayudarle para que su vida sea más humana, tenga más relieve y le revele sus verdaderas posibilidades.


*Enrique Rojas Montes es un médico psiquiatra español, catedrático emérito de Psiquiatría de la Universidad de Extremadura, ​ y catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica en el centro universitario Villanueva.​ Dirige el Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas


sábado, 26 de febrero de 2022

La música en el momento que es tocada no se puede evitar interpretarla



“Un libro o un cuadro se pueden conservar en una biblioteca o en un museo, después pueden ser interpretados, pero es otro acto, autónomo, y que no tiene que ver con su simple conservación. La música no. La música es sonido y existe en el momento en que se toca, y en el momento en el que es tocada no se puede evitar interpretarla. El acto que la conserva, que la transmite, está fatalmente “corrompido” por las infinitas variables ligadas al acto de tocarla. Lo que ha condenado al mundo de la música a un eterno complejo de culpa que es extraño a las otras regiones del arte es que se teme constantemente traicionar el original porque se tiene el sentimiento de que es una manera de perderlo para siempre. Como quemar un libro o destruir una catedral”. Alessandro Baricco.

lunes, 22 de junio de 2020

Oír, interpretar y componer música es algo en lo que intervienen casi todas las áreas del cerebro



La música, escribe Daniel J. Levitin, se distribuye por todo el cerebro, en contra de la antigua idea de que el arte y la música se procesan en el hemisferio derecho, mientras que el lenguaje y las matemáticas se procesan en el izquierdo. "A través de estudios con individuos que padecen lesiones cerebrales, hemos visto pacientes que han perdido la capacidad de leer un periódico pero aún pueden leer música, o individuos que pueden tocar el piano pero carecen de la coordinación motriz precisa para abotonarse la chaqueta. Oír, interpretar y componer música es algo en lo que intervienen casi todas las áreas del cerebro que hemos identificado hasta ahora, y exige la participación de casi todo el subsistema neuronal".


martes, 11 de febrero de 2020

Lo que hacemos por los demás nos parece siempre demasiado, y lo que los otros hacen por nosotros nos parece cosa de nada



Francisco de Sales escribía: “Acusamos al prójimo por cosas leves, y nos excusamos a nosotros mismos en cosas importantes. Queremos vender a precios elevadísimos y comprar, en cambio, en magníficas condiciones. Queremos que se haga justicia en la casa de los demás, pero que se use misericordia en la nuestra. Queremos que se interpreten bien nuestras palabras, y somos quisquillosos con las de los demás. Si alguno de nuestros subordinados no usa con nosotros de buenas maneras, interpretamos mal cualquier cosa que haga; por el contrario, si alguno nos resulta simpático, lo excusamos, haga lo que haga. Exigimos nuestros derechos con rigor, y, en cambio, pretendemos que los otros sean discretos al exigir los suyos… Lo que hacemos por los demás nos parece siempre demasiado, y lo que los otros hacen por nosotros nos parece cosa de nada”.

martes, 1 de octubre de 2019

Las tensiones que rodean la educación son expresiones de las contradicciones en los valores



Muchas de las tensiones que rodean la educación son expresiones de las contradicciones en los valores. No es posible pedir una cultura del esfuerzo a los estudiantes si en la realidad en que viven inmersos prima el valor del ocio y la diversión. No podemos reclamar más autoridad en el mundo educativo cuando en otros ámbitos cualquier atisbo de autoridad se interpreta como autoritarismo.