Mostrando entradas con la etiqueta alternancia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alternancia. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de enero de 2024

El PSOE está yendo en contra de los consensos básicos que dieron lugar a la Constitución española del 78

El profesor universitario especialista en la Transición Española Álvaro de Diego piensa que “el momento actual es la fase final de un ataque a la línea de flotación de la Transición”. “El PSOE está yendo en contra de los consensos básicos que dieron lugar a la Constitución española del 78”. La transición democrática “tiene que ver con la concordia, con la razonable alternancia en el poder entre los dos partidos mayoritarios, y sobre todo, la igualdad ante la ley de los españoles, que probablemente es lo que está ahora mismo más amenazada junto con la independencia de la justicia”.
“La Transición española ha pasado de ser un ejemplo para el mundo, un espejo en el que trataban de mirarse muchos países que estaban en proceso de abandono del autoritarismo, como Iberoamérica” a ser un “contra modelo” y apunta que se ha realizado una “ruptura con el pasado” para intentar “enhebrar” el presente con una “arcaica II República”. Lo que ha hecho “olvidar uno de los grandes éxitos colectivos de nuestra historia reciente como es la Transición”.

domingo, 26 de febrero de 2023

Democracia

Si a alguien debemos agradecer la transformación del concepto de democracia en su sentido actual, es a Alexis de Tocqueville, que fue el primero en obviar el significado etimológico de la palabra y que hizo que esta adquiriera un sentido más amplio, de naturaleza social, indicativo más bien de cierta noción de igualdad y de cierta propensión a la extensión generalizada de un conjunto de derechos y deberes; traducida concretamente en una igualdad de derechos ante el Estado y en una igualdad de trato ante la ley. Se trata de una democracia que tiende a eliminar los privilegios de la élite y a dar a todos las mismas oportunidades e iguales posibilidades de mejora. Y, por lo tanto, es una democracia que privilegia al individuo, como lo hace en la tradición cultural de Estados Unidos, donde está muy arraigado el principio del “hombre hecho a sí mismo”, junto con el espíritu liberal en economía. El ejemplo estadounidense, donde la democracia adopta esa nueva connotación sin precedentes que, con el tiempo, termina siendo aceptada y compartida en todo Occidente, acaba con la idea del poder opresivo de la mayoría y los temores de una falta de libertad que estaban ya presentes en tiempos de Pericles. Por un lado, somos testigos de la renuncia a la idea de un poder popular fuerte, aplastante, casi autoritario y despótico (que, en la teoría marxista, incluso se manifiesta como una fuerza revolucionaria), capaz de igualar a toda la sociedad; por el otro, se implanta una concepción más blanda de democracia, entendida en un sentido abstracto e ideal, dirigida más bien a garantizar la igualdad de derechos para todos los ciudadanos y no sólo para una mayoría. Ha sido entre este doble significado del término por donde, tras Tocqueville, se han ido moviendo los designios de los Estados occidentales, en los que se ha producido una alternancia continua en cuanto al predominio de una interpretación sobre la otra, dependiendo del momento histórico y la conveniencia política.