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jueves, 30 de abril de 2026

Belleza interior

“No hace falta que fabriquemos nuestra belleza exterior con maquillajes y ropa de última moda porque la verdadera belleza reside en nosotros mismos. Sé suave, no dejes que el dolor te endurezca. Crea tu propia belleza, una que no se pueda definir con palabras y cultívate con los pequeños detalles. La clave está ahí, dentro, aunque no le des la importancia que merece. Búscate, encuéntrate y deja que salga toda tu luz interior”, escribe la psicóloga Raquel Aldana.
“La belleza exterior no es más que el encanto de un instante. La apariencia del cuerpo no siempre es el reflejo del alma”, escribía George Sand, novelista y periodista francesa, considerada una de las escritoras más populares de Europa en el siglo XIX. Tenemos que ser muy fuertes para no dejarnos llevar por todo el entorno que intenta vendernos que la verdadera belleza se encuentra en el exterior, en vez de en el interior. Cambiemos nuestra perspectiva, reencontrémonos con nosotros mismos, logremos ver todo lo bello que reside en nuestro interior.
“El paso del tiempo arruga nuestro rostro, dice Aladana, resta energía física, blanquea nuestros cabellos, pero nuestro interior va en dirección opuesta, se enriquece. De nada sirve gastarse miles de euros en cirugías si ni siquiera nos conocemos a nosotros mismos. Sabiendo que no podemos ser del gusto de todo aquel que nos crucemos, comenzaremos a aceptar que no debemos preocuparnos tanto por agradar. Esto nos hará mirar hacia nuestro interior y desarrollarnos. De esta forma, nuestra belleza interior aumentará y realmente seremos mucho más atractivos a los demás a pesar de que nuestro físico ya no sea tan juvenil.”
El equipo de Solano-Gómez realizó un experimento en el que comprobaron que el físico influye a la hora de contratar a alguien. Es decir, los contratantes se dejaban influir por el físico de los aspirantes a un puesto de trabajo. ¿Y qué podemos sacar de aquí? Que por mucho que un físico nos pueda servir para acceder a un puesto de trabajo, si por dentro no somos aptos para desempeñar la labor asignada, no duraremos mucho. Cuidar el físico es necesario, pero cuidarnos y cultivarnos, es fundamental.

lunes, 17 de febrero de 2025

El político sirve al partido y un paso más allá se sirve del partido

“La mentira es mucho más atractiva que la verdad. La verdad, muchas veces, no nos agrada”, manifiesta el escritor Juan Eslava Galán. Si no mintieran, no llegarían a capitanes. Concedamos que el político, en un principio, se mete en política con un deseo de servir a su sociedad y a su país. “Pero luego, dice Galán, si aspiras a progresar dentro del partido, hablo de España, obviamente, tienes que ir dejándote la vergüenza en el camino; de lo contrario, no progresas. Al final, estás sirviendo al partido. Y un paso más allá es el de servirte a ti mismo del partido”.

miércoles, 17 de mayo de 2023

Miras escondidas

Escribía el Cardenal John H. Newman: “Nosotros tenemos miras escondidas (es decir, ocultas por desgracia a los hombres de mundo, ocultas a los políticos, los esclavos del dinero, los ambiciosos, los avarientos, egoístas y voluptuosos). Porque la religión misma, como su divino autor y maestro, es ya algo escondido a los ojos profanos, y como no la conocen no pueden usarla como clave para interpretar la conducta de los hombres en quienes influye. No saben nada de las ideas y motivaciones que la religión ofrece a los que la reciben y hacen suya. No entran en semejantes cosas ni advierten su sentido, ni siquiera cuando alguien se lo manifiesta; y no creen que un hombre pueda sentirse movido por tales ideas, aunque las profese exteriormente. Son incapaces de ponerse a sí mismos en la situación de un hombre que trata sencillamente, en lo que hace, de agradar a Dios. Son tan estrechos de mente, su contextura espiritual es tan mezquina, que cuando un católico hace profesión de alguna doctrina del Credo (el pecado, el juicio, cielo e infierno, la sangre de Cristo, el poder de los Santos, la intercesión de la Santísima Virgen, o la Presencia Real en la Eucaristía) y dice que éstos son objetos reales que inspiran sus pensamientos e impulsan sus acciones durante el día, no pueden aceptar que esté hablando en serio; porque piensan sin duda que esos puntos son precisamente las dificultades que ese católico encuentra para creer y no suponen otra cosa que tentaciones contra su fe, que logra superar con violencia de su razón y pensando en ellas lo menos posible. No imaginan ni de lejos que estas verdades puedan llenar el corazón y ejercer una saludable influencia sobre la vida. No es extraño, por tanto, que la gente sensual e incrédula recele de toda persona a quien no consigue entender, y sea tan enrevesada en sus imputaciones cuando no quiere decidirse a aceptar la explicación más sencilla.”

jueves, 2 de mayo de 2019

Belleza


Dios es la causa de todo aquello que es bello, afirmaba Clemente de Alejandría. San Atanasio, escribía: La Creación, como las palabras de un libro, muestra al Creador. El mundo es bello porque es la obra de Dios. Más tarde, en los escritos medievales, la belleza pasó de ser una cualidad de las obras divinas, a convertirse en un atributo de Dios mismo. Para el escolástico carolingio Alcuino, Dios era la belleza eterna. En el cenit de la escolástica, nos encontramos con la siguiente aserción de Ulrich de Estrasburgo: Dios no sólo es perfectamente bello y el sumo grado de belleza, es también la causa eficiente, ejemplar y final de toda belleza creada.

Tu rostro, Señor, es la absoluta belleza, escribía Nicolás de Cusa, a la que deben su ser todas las formas de belleza. Miguel Ángel escribió: Me gusta la belleza de la forma humana porque es un reflejo de Dios. Palladio recomendaba la forma del círculo con fines arquitectónicos fundamentándose en que ésta se presta mejor que cualquier otra para la realización sensual de la unidad, infinitud, uniformidad y justicia de Dios. 

Me pregunto, escribía San Agustín, si las cosas son bellas porque agradan, o agradan porque son bellas. Y se me responderá sin ninguna duda que agradan porque son bellas. Tomás de Aquino repitió estos sentimientos casi al pie de la letra: Algo no es bello porque lo amemos, sino que más bien lo amamos porque es bello.

Plutarco escribió: El mundo es bello, eso es evidente por su
forma, color, tamaño y por el gran número de estrellas que lo rodean. Y Cicerón: El mundo posee tanta belleza que es imposible pensar que exista algo que pueda ser más bello.

Alberti fue quien escribió que la naturaleza reparte incesantemente y con extravagancia una abundancia de belleza. Bernini pensaba que la naturaleza otorga a las cosas toda la belleza que requieren.

miércoles, 24 de enero de 2018

"Si ese hombre ha traicionado a su Dios, no tardará en traicionarme a mí, que sólo soy un hombre".

Teodorico el Grande
Teodorico el Grande, que en el siglo V reinó sobre los ostrogodos de Italia, era arriano. Pero tenía un ministro católico en quien depositaba toda su confianza. Este ministro, creyendo que ello agradaría al rey, se convirtió al arrianismo. Teodorico lo mandó decapitar diciendo que "si ese hombre ha traicionado a su Dios, no tardará en traicionarme a mí, que sólo soy un hombre".