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domingo, 20 de septiembre de 2026

El dolor no conlleva mensaje ninguno, salvo el del destino mortal del ser humano

El dolor en si como cualquier otra forma de violencia, no habla. Ningún conocimiento puede domar el dolor en cuanto anticipación de nuestra muerte o de la naturaleza finita de la existencia humana. El dolor no conlleva mensaje ninguno, salvo el del destino mortal del ser humano. El dolor no es generado por el hombre, sino que es algo solamente padecido, infligido, impuesto, Cualquier intento de encontrar una clave de acceso sensata al dolor está destinada al fracaso.
La experiencia del dolor afligido no solamente revela el carácter mortal de nuestra vida, sino también su carácter no garantizado, carente de tutela. Ni siquiera el Padre puede ahorrarle, a la vida del hijo, la experiencia del dolor y la muerte. Eso es lo que une profundamente la vida de Job con la de Jesús, escribe Massimo Recalti en El grito de Job.

lunes, 7 de septiembre de 2026

La derrota del ejército republicano fue el resultado de errores, debilidades y políticas fallidas

Soldados republicanos
La derrota del ejercito republicano excitó amargas reflexiones en una buena parte de los republicanos; la mayoría eran excusas, y solo algunas tenían un carácter relativamente objetivo. Casi todos los republicanos preferían atribuir la victoria de Franco a la intervención del Eje y a la mayor potencia de sus Fuerzas Armadas, aunque otros evaluaron la situación con más claridad. Hubo quien puso el acento en la desunión de la izquierda, así como en la desastrosa dirección de los partidos que la representaban. La cuestión de la derrota no se resolvió y las dudas respecto a los errores republicanos, sus debilidades o excesos, se han mantenido como problemas históricos relevantes.
Para la izquierda, la democracia no era un objetivo (esto es, la confianza en un sistema de reglas fijas y con resultados inciertos), sino, simplemente, uno de los medios por los que se podría ratificar su propia hiperlegitimación y su supuesto derecho a permanecer en el poder. El resultado fue un juicio erróneo, unos análisis equivocados y unas políticas fallidas. Ante todos esos fracasos, por supuesto, la alternativa fue la política de la violencia.El hecho de que un gran porcentaje de las organizaciones sindicales estuvieran dominadas por el anarcosindicalismo distorsionó enormemente el ideario de la izquierda española y en buena medida animó la radicalización de los socialistas.


Referencia: ¿Por qué la República perdió la guerra? (Stanley George Payne)

miércoles, 26 de agosto de 2026

El nacionalismo tiende por naturaleza a abultar diferenciaciones, a profundizar en antagonismos y cultivar rencores

Valls Taberner determina que “en todos los lugares donde se contagian las ideas nacionalistas, suelen producir éstas un desvarío exaltado, un furor imperante, una pasión revolucionaria, responsable a veces de crímenes execrables, de agitaciones convulsivas o de conflagraciones trágicas. El nacionalismo degenera fácilmente, casi diría fatalmente, en extremismo y violencia; es de por sí estridente y megalómano, tiende por naturaleza a abultar diferenciaciones, a profundizar en antagonismos, a cultivar rencores entre las regiones integrantes de un mismo Estado”.
Para Ignacio Agustí “el catalanismo es un comodín. Solo, no significa nada; balbucea, al margen de la baraja política, su romanticismo solitario. Pero con él pueden jugarse y ganarse partidas políticas”. Agustí quiere significar que el catalanismo aborrece España, pero necesita de España, no desearía convivir con otros partidos, pero los necesita para generar su discurso. Estas interrelaciones, no deseadas, pero necesarias para tener cierta identidad, hacen del catalanismo una ideología, o una actitud, profundamente cambiante en función de las circunstancias y la fuerza de otras corrientes políticas.
“El catalanismo suele acabar moviéndose en función de sentimientos irracionales y estados emocionales procurados por circunstancias ajenas a él. Por eso, siempre que los grupos catalanistas han intentado consensuar qué tipo de Cataluña desean, los acuerdos han sido imposibles”, dice Javier Barraycoa. Joaquín Samaruc ya advertía, en la década de los veinte del siglo XX, que “no hay catalán bien nacido que no ame a Cataluña pero al pretender dar forma a este sentimiento, al quererle traducir en aspiraciones más o menos factibles, se han manifestado en el catalanismo, desde el primer momento, las más profundas y enconadas diferencias”.

Siempre que confundimos nuestros deseos con derechos, nos creemos justificados para ejercer violencia

Las nuevas formas de violencia no son exclusivas de determinados sectores de la sociedad y en cada contexto se manifiestan de diversos modos.El  aislamiento colectivo de personas cada vez más encerradas en sí mismas, en su teléfono inteligente, a quienes no les causa ningún inconveniente tratar con desprecio a los que se cruzan en su camino, porque simplemente alteran su cómodo espacio personal. La amabilidad y el buen trato se ven casi como un milagro en escenas cotidianas. Esto ha creado un incremento de faltas de respeto en la vida cotidiana  donde personas que no se conocen, se vuelven unos contra otros como si se odiaran desde toda una vida, por cuestiones banales.
Siempre que los seres humanos elevamos a categoría de absoluto la propia idea o imagen del mundo que se tiene y confundimos nuestros deseos con derechos, nos creemos justificados para ejercer violencia. Aunque sea solamente porque los demás aparecen en escena para alterar nuestro particular modo de ver y sentir las cosas. Se puede uno cruzar con personas, que, sin importar sus posibilidades económicas, su edad o su educación, parecen llenos de combustible emocional para disparar un odio irracional a cualquiera que se cruce en su camino, como si se sintiera un rencor contra toda la sociedad. Así, cualquiera a quien se le considere parte del “Sistema”, se convierte en enemigo, aunque sea un extraño que no me haya hecho nada objetivamente.
El hiperindividualismo contemporáneo, cargado de frustraciones sociales y de rencores hacia una realidad social injusta, que se percibe como imposible de cambiar, generan manifestaciones recurrentes de rechazo a toda persona o grupo que se perciba como perteneciente a la categoría de “dominante”, a todo tipo de “autoridad”, y a todos los que se consideren débiles o simplemente por fuera de mi tribu, los que son simplemente “diferentes” o porque no me gustan, escribe el filósofo Miguel Pastorino.

miércoles, 24 de junio de 2026

De la muerte y de lo muerto hubo mucho en la Guerra de la Independencia

De la muerte y de lo muerto hubo mucho en la Guerra de la Independencia, una guerra civil que trastocó los valores y transformó el sistema político poniendo de manifiesto la crisis del antiguo régimen absolutista, lo precario de sus fundamentos, y la posibilidad de una sociedad nueva que, lamentablemente, no se asentaría con la firmeza necesaria, que necesitaba, en los tiempos futuros. Los testimonios de la violencia son abundantes tanto entre las fuentes francesas como en las españolas. El terror de los soldados franceses ante las navajas de los "patriotas" no es menor que la crueldad de estos para con sus prisioneros, la misma crueldad que los franceses perpetraron sobre los suyos, sobre los patriotas, guerrilleros o no, simple población civil muchas veces, obligada a huir, a entregar sus bienes, a esconderse. Todo lo representó Goya, no ignoró nada, como si deseara dejar el testimonio más minucioso, el más meticuloso, de la violencia. Y esto es algo nuevo, una actitud por completo original, desconocida en la tradición pictórica y, aún, cultural. Nada le era ajeno al pintor, y ya nada nunca le fue ajeno.

Referencia: Goya (Valeriano Bozal)

miércoles, 17 de junio de 2026

La población civil del este del Congo sufre crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad

Amnistía Internacional denuncia en un informe, publicado en diciembre de 2025, que la población civil del este de la República Democrática del Congo sufre “crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad” cometidos por las Fuerzas Democráticas Aliadas, un grupo vinculado al Estado Islámico. Este informe describe “homicidios, secuestros y torturas” en una “campaña sostenida de violencia”. La secretaria general de la organización, Agnès Callamard, advierte de que “la población civil viene sufriendo una brutalidad extrema en una campaña deshumanizadora de abusos”.
“Disparaban a todo lo que se movía”. Según el informe, los combatientes “han asaltado comunidades y fincas, han atacado centros médicos, y saqueado e incendiado viviendas”, contribuyendo a “una intensificación de la crisis humanitaria”.Callamard subraya que “sus ataques han aumentado el desplazamiento e interrumpido servicios básicos como el acceso a alimentos, atención médica y educación”.
El informe documenta también secuestros masivos, trabajo forzoso y esclavitud sexual. Por ejemplo, una mujer liberada tras dos años de cautiverio cuenta que “nos enseñaron a matar, no podías ser débil”. En el caso de menores, uno de los jóvenes secuestrados explica que “si te negabas, podían matarte”. Especial gravedad tiene la violencia contra mujeres y niñas, obligadas a matrimonios forzados. Una adolescente relata la amenaza recibida: “O aceptas un esposo o te matamos”. Muchas de las víctimas quedaron embarazadas y, tras escapar, sufren estigmatización y falta de asistencia.

jueves, 23 de abril de 2026

La vida es una sucesión de crisis

“Nuestra vida esta hecha de una sucesión de momentos críticos. Y seriamos bien desgraciados si esperásemos encontrar una forma de reposo tranquilo, si tuviésemos la nostalgia de una inercia tranquila. Una vida sin violencia; pero eso no sería ya del todo una vida. La vida es una sucesión de crisis. Sin duda hemos de consolarnos con esta evidencia tan simple; sin duda hemos de resignarnos a que la estabilidad no forme parte de nuestra existencia, como tampoco forma parte de la historia del mundo.”
“Nada sería más peligroso, y nada ha sido más peligroso, que confiar la política a los grandes idealistas que soñaban con un mundo sin violencia. Basta mirar lo que ha sido el resultado de las grandes ideologías.”
"Esperar" de François -Xavier Bellamy   

lunes, 20 de abril de 2026

Hay acciones que siempre y en todas circunstancias se clasifican como mala

Benedicto XVI manifiesta que entre “las libertades por las que la Revolución de 1968 peleó estaba la libertad sexual total, una que ya no tuviera normas. La voluntad de usar la violencia, que caracterizó esos años, está fuertemente relacionada con este colapso mental. De hecho, las cintas sexuales ya no se permitían en los aviones porque podían generar violencia en la pequeña comunidad de pasajeros. Y dado que los excesos en la vestimenta también provocaban agresiones, los directores de los colegios hicieron varios intentos para introducir una vestimenta escolar que facilitara un clima para el aprendizaje.Parte de la fisionomía de la Revolución del 68 fue que la pedofilia también se diagnosticó como permitida y apropiada. Prevaleció principalmente la hipótesis de que la moralidad debía ser exclusivamente determinada por los propósitos de la acción humana. Si bien la antigua frase “el fin justifica los medios” no fue confirmada en esta forma cruda, su modo de pensar si se había convertido en definitivo. En consecuencia, ya no podía haber nada que constituya un bien absoluto, ni nada que fuera fundamentalmente malo; (podía haber) solo juicios de valor relativos. Ya no había bien (absoluto), sino solo lo relativamente mejor o contingente en el momento y en circunstancias”.
Y añade Benedicto XVI que “el Papa Juan Pablo II, que conocía muy bien y que seguía de cerca la situación en la que estaba la teología moral, comisionó el trabajo de una encíclica para poner las cosas en claro nuevamente. Se publicó con el título de Veritatis splendor (El esplendor de la verdad) el 6 de agosto de 1993 y generó diversas reacciones vehementes por parte de los teólogos morales. Antes de eso, el Catecismo de la Iglesia Católica (1992) ya había presentado persuasivamente y de modo sistemático la moralidad como es proclamada por la Iglesia. Nunca olvidaré cómo el entonces líder teólogo moral de lengua alemana, Franz Böckle, habiendo regresado a su natal Suiza tras su retiro, anunció con respecto a la Veritatis splendor que si la encíclica determinaba que había acciones que siempre y en todas circunstancias podían clasificarse como malas, entonces él la rebatiría con todos los recursos a su disposición.Fue Dios, el Misericordioso, quien evitó que pusiera en práctica su resolución ya que Böckle murió el 8 de julio de 1991. La encíclica fue publicada el 6 de agosto de 1993 y efectivamente incluía la determinación de que había acciones que nunca pueden ser buenas”.

domingo, 19 de abril de 2026

Cuando quien dirige necesita la brutalidad, es que no ha sabido ejercer la autoridad

Si lo propio del ser humano es hablar, la violencia es inarticulada; no compromete a ningún dialogo. Solo después de realizada se habla de la violencia, para intentar justificarla, o bien para denunciarla como injustificable. La violencia no habla….Para que la obligación se imponga, se necesita el consentimiento, el del ciudadano pero también el de la ciudad, de la sociedad, de una forma de adhesión del número. El poder nunca se fundamenta solo. La violencia se funda sola, pero el poder no. El poder puede disolverse si el pueblo no consiente ya, si ya nadie consiente. El poder es una realidad humana, en el sentido de que se organiza a través de la sociedad. La violencia es una irrealidad inhumana, en su pura brutalidad, se afirma sin hablar.
La utilización de la violencia es un signo de un fracaso del poder. Y eso es verdad no solo en el orden político en cuanto tal, sino también en todas las pequeñas sociedades que rodean nuestra existencia, en todos los grupos humanos, en una empresa, una asociación o una familia. La violencia siempre es un signo de un fracaso de poder. Y cuando quien dirige necesita la brutalidad, es que no ha sabido ejercer la autoridad, escribe François-Xavier Bellamy, profesor de Filosofía y eurodiputado en el Parlamento Europeo.


martes, 7 de abril de 2026

Irlanda del Norte

La actitud y la retórica de los terroristas adultos se ha infiltrado en la mente de todos los golfillos y pequeños delincuentes , muchos de los cuales son de una violencia brutal en Irlanda del Norte. Inglaterra tiene delincuentes juveniles en abundancia que siempre conocen sus derechos. En Irlanda del Norte disponen de los guetos dominados por los paramilitares a los que pueden huir , en los que se resiste a entrar el Servicio de Policía de Irlanda del Norte, por miedo a que acompañen al lanzamiento de botellas y ladrillos los disparos de las armas de fuego. Hasta los adolescentes sospechosos parecen haber memorizado los apartados sobre contrainterrogatorio del manual de los Provisionales.El respeto a la autoridad legítima prácticamente ha desaparecido. Esa tendencia puede generalizarse más en Inglaterra y en todas partes, pues las fuerzas policiales temen que las acusen de islamofobia o de racismo y entregan el poder local a hombres fuertes y vigilantes de la comunidad, de un modo que recuerda vagamente a los romanos de la decadencia del Imperio viendo como se iba pasando el poder a los bárbaros. 
Nadie puede prever el futuro de una paz precaria, que entraña hacer la vista gorda ante extraordinarias explosiones de violencia comunal y ante el control mafioso por parte de ejércitos paramilitares de comunidades enteras. Nadie lo quiere. Desde luego no la próspera República de Irlanda, porque la cuantía del subsidio del gobierno británico a la provincia equivale a todos los ingresos fiscales de la República. 
Nos equivocamos espantosamente al imaginar que Irlanda del Norte es una especie de regresión ancestral a las guerras religiosas de los siglos XVI y XVII. Su modelo de entrega por parte del Estado de “comunidades” a los tiernos cuidados de sus supuestos dirigentes puede presagiar el futuro, salvo que incluirá minorías que adoren a otro Dios. Los lúgubres campanarios de Fermanagh y Tyrone seguirán acosando, a pesar de acontecimientos tan trascendentales como el hundimiento del comunismo en Europa oriental; pero pueden verse superados en número por las cúpulas de las mezquitas que se multiplican en Europa, en zonas en las que el estado se ha retirado silenciosamente. 

domingo, 5 de abril de 2026

Los maquisards

Escribe el historiador británico Max Hastings que “sólo el 20 por 100 de las cartas abiertas por la censura francesa incluso cuando la guerra estaba ya avanzada, durante los primeros seis meses de 1944, expresaba una aprobación del “terrorismo”. Un comentario que podía leerse habitualmente en ellas era el siguiente: “El maquis actúa en nombre del patriotismo, pero afortunadamente la policía es cada vez más fuerte y espero con todo mi corazón que acabe con esos jóvenes lo antes posible, pues cometen toda clase de atrocidades contra gentes inocentes”. Julián Jackson escribe: “Existen otras pruebas de que la violencia del maquis era condenada por muchos”. En el Jura, donde se produjeron terribles actos de barbarie por parte de los alemanes en 1944, algunos médicos de la región ni siquiera quisieron atender a los heridos de la resistencia. Había mucha gente que no estaba dispuesta a dar cobijo a los refugiados.”
“Muchos franceses aseguraron una vez acabada la guerra que los alemanes se comportaron mejor que los maquisards comunistas. Corre la falsa historia que los grupos de la resistencia estaban capitaneados por oficiales de la SOE, pero rara vez fue así. La llamada Armée Secrète, que reconocía la autoridad de De Gaulle, en general respetó las órdenes de Londres de permanecer pasiva hasta que estuvo cerca el Día D. Las bandas comunistas de los FTP (Franc-Tireurs et Partisans) adoptaron una táctica más activa, con un desprecio implacable de los intereses de la población local.”

miércoles, 18 de marzo de 2026

España es el primer país de la UE en consumo de prostitución y el tercero en el ranking mundial


España es actualmente el primer país de la UE en consumo de prostitución y el tercero en el ranking mundial, solo superado por Brasil y Tailandia. España sigue manteniendo este sistema en un estado de alegalidad. Mientras el lado regulacionista aboga por la legalización de la prostitución y acusa de retrógrados y paternalistas a los defensores del abolicionismo, el frente abolicionista busca la protección de estas mujeres aboliendo este sistema de consumo de los cuerpos.
En todos estos siglos de regulacionismo nunca hubo un interés genuino por la situación de las mujeres, y los hombres fueron excluidos del debate, eximidos siempre de toda responsabilidad. No fue hasta el nacimiento del movimiento abolicionista, en el siglo XIX, cuando se empezó a denunciar la doble moral y el sexismo que existía en los sistemas regulacionistas perpetuados por los distintos gobiernos.


Las abolicionistas empezaron a apuntar hacia un cambio de valores en la relación entre los sexos como clave para resolver el problema de la prostitución. Vieron a las mujeres prostituidas como las víctimas de un sistema machista y perverso y empezaron a poner a los hombres, por cuanto eran los consumidores, dentro del debate y parte del problema.
Por mucho que el enfoque actual tenga más en cuenta a las mujeres, es inútil solucionar la violencia que se ejerce en la prostitución legalizando un sistema que se basa, precisamente, en perpetuar dicha relación de poder y de desigualdad. Así como el regulacionismo ha ido variando a lo largo del tiempo y en base a las distintas corrientes culturales, el abolicionismo ha seguido siempre fiel a sus principios de igualdad, denunciando activamente la base de este sistema desigual.


lunes, 9 de marzo de 2026

Cuantos ejercieron el poder dentro del sistema comunista, lo hicieron cruelmente, asesinando y encarcelando a millones de personas

Los obreros y campesinos destruirían los Estados burgueses y los sustituirían por “dictaduras del proletariado” provisionales, hasta alcanzar el fabuloso mundo prometido por los marxistas. Provistos de estas fantásticas ideas, que a ellos les parecían científicas, aunque sólo eran hipótesis dudosas que casi inmediatamente comenzaron a ser desmontadas por otros pensadores (como Eugen von Böhm-Bawerk, quien ya en 1896 pulverizó la teoría del valor de Marx y sus postulados sobre la plusvalía), en diversas partes numerosos reformadores sociales, llenos de buenas intenciones, sin esperar a la crisis final del capitalismo, encontraron una justificación para recurrir a la violencia. Desde finales del siglo XIX y a lo largo del XX surgieron figuras como Lenin, Trotski, Stalin, Kruschev, Tito, Enver Hoxha, Todor Zhivkov, Fidel Castro, Che Guevara, Georgi Dimitrov, Nicolás Ceaucesu, Mao, Tito, Walter Ulbricht, Kim Il Sung, Pol Pot y otras varias docenas de líderes. Todos ellos, cuando ejercieron el poder dentro del sistema comunista, lo hicieron cruelmente, asesinando y encarcelando a millones de personas.


Los revolucionarios rusos llegaron al poder en 1917, y un año más tarde Lenin ya daba la orden de crear colonias penales y de utilizar una feroz represión contra mencheviques, kadetes o cualquier fuerza acusada de simpatizar con los reformistas de Kerenski, tarea en la que Trotski colaboró con criminal energía. Pero las instrucciones de Lenin iban más allá, era importante castigar indiscriminadamente, incluso a inocentes, para que nadie se sintiera seguro y todos obedecieran. Era el principio del gulag, que luego Stalin continuaría con entusiasmo hasta dejar varios millones de muertos en las cunetas y calabozos.
Daba exactamente igual que el proceso lo dirigiera un abogado cubano como Fidel Castro, educado por los jesuitas, un ex seminarista cristiano como Stalin, un maestro como Mao, un militar como Tito o un afrancesado y tímido burgués como Pol Pot. No era una cuestión de personas, sino de ideas y de métodos, todos no podían ser psicópatas malignos.

sábado, 7 de marzo de 2026

Proponer o enseñar a otros la verdad es verdaderamente bueno

Proponer o enseñar a otros lo que es verdaderamente bueno no es un atentado contra la libertad ajena. Que una persona libre proponga a otra igualmente libre la verdad, explicando las razones que la sostienen, es siempre algo bueno. Lo que no se debe hacer es imponer la verdad mediante la violencia física o psicológica, enseña Ángel Rodríguez Luño, catedrático de Teología Moral. 

martes, 17 de febrero de 2026

Cuando nos posicionamos contra nuestros padres nos convertimos en portavoces de un mundo peor

Hace más de sesenta años, Adorno describió esta inesperada actitud en el segundo aforismo de Mínima moralia: En la sociedad hostil, incluso las relaciones entre generaciones son unas relaciones competitivas tras las cuales se esconde una violencia simple y llana. Pero hoy estamos empezando a retroceder, involucionando hacia un escenario que, más que conocer el complejo de Edipo, lo que conoce es el parricidio. La eliminación de la gente muy anciana es uno de los delitos simbólicos del nazismo. Y estamos obligados a tener en cuenta, con terror, que cuando muy a menudo nos posicionamos contra nuestros padres en tanto que son representantes del mundo, nos convertimos, sin saberlo, en portavoces de un mundo aún peor.

Referencia: Sobre la educación en un mundo líquido (Zygmunt Bauman, amp y  Riccardo Mazzeo)

sábado, 17 de enero de 2026

¿Puede una nación reclamar autoridad moral si tolera un desorden que hiere la dignidad humana y la libertad de conciencia?

El informe publicado el 4 de noviembre de 2025 por la ONG United Christian Forum (UCF), registra un incremento superior al 500% en los ataques contra cristianos desde 2014. Entre enero y septiembre de 2025 se documentaron 549 agresiones, de las cuales apenas 39 derivaron en investigaciones policiales. La cifra revela una impunidad del 93%, un dato que no solo describe violencia social, sino la erosión del propio orden jurídico allí donde el poder político tolera (explícita o implícitamente) una ideología que convierte la identidad religiosa en criterio de ciudadanía.
Desde la llegada al poder del Bharatiya Janata Party (BJP) en 2014, la expansión del Hindutva (la idea del hinduismo como identidad nacional exclusiva) ha configurado un clima político que desvirtúa la misión esencial del Estado. En lugar de custodiar el bien común, esta ideología etno-religiosa opera como un principio excluyente que legitima a ciertos grupos y margina a otros. Los datos lo confirman; de 139 ataques en 2014 se pasó a 834 en 2024, sumando 4.595 episodios violentos en una década. La comunidad cristiana, apenas el 2,3% de la población (unos 32 millones de personas en un país de 1.400 millones), se encuentra en una situación especialmente vulnerable. La violencia se concentra en cinco estados. Uttar Pradesh (1.317 ataques), Chhattisgarh (926), Tamil Nadu (322), Karnataka (321) y Madhya Pradesh (319). En ellos, comunidades generalmente pobres y, en muchos casos, formadas por Dalits convertidos al cristianismo, se convierten en blanco inmediato de grupos nacionalistas que ven en su fe un cuestionamiento al sistema de castas.
Ningún Estado puede aspirar a autoridad legítima si renuncia al principio de que la ley debe servir al bien común. Cuando el poder permite o favorece la persecución religiosa, deja de obrar conforme a la justicia y actúa movido por la voluntas particularis de un grupo dominante. Es, como advierte Santo Tomás, el sello de la tiranía. ¿Puede una nación reclamar autoridad moral en el orden internacional si tolera en su interior un desorden que hiere la dignidad humana y la libertad de conciencia?

sábado, 29 de noviembre de 2025

Barcelona, capital del anarquismo europeo


Desde el primer petardo ante el Fomento del Trabajo Nacional en 1886 hasta la Semana Trágica de 1909, que se saldó con más de un centenar de muertos y en la que ardieron ochenta edificios; y de la bomba en el Gran Teatro del Liceo de 1893, con su veintena de fallecidos, a las pendencias provocadas en la época de la guerra mundial, 1914 - 1918, en ninguna otra ciudad europea llegó el terrorismo anarquista a tener tanta fuerza como en Barcelona, y los sucesivos responsables del orden público que nombraba el gobierno de la nación se vieron, uno tras otro, impotentes para hacer frente a su crecimiento. El rápido y desordenado desarrollo industrial produjo riqueza y empleos, pero también mucha precariedad y condiciones de trabajo insostenibles. Tampoco los industriales supieron amansar mediante el diálogo y la política social las reclamaciones proletarias, a veces justas, pero también a menudo envueltas en fuertes soflamas contra la patria, el orden y la religión, lo que en los momentos más tensos derivaba en la quema de alguna iglesia o convento, ya que, de todos sus supuestos enemigos de clase, estos revolucionarios atacaban a los que menos resistencia oponían y aún no se atrevían a asaltar cuarteles ni comisarías. Ni siquiera el movimiento catalanista, que en sus primeras actuaciones políticas, a fines del siglo XIX, se había alzado como la sensata voz de una activa y triunfante burguesía que apostaba por el progreso en un país, España, en aquel momento muy deteriorado moral y socialmente y desanimado por una deriva de decadencia histórica; ni siquiera el prudente y dialogante catalanismo había podido frenar el incremento de la violencia de los movimientos obreros, y para impedir que ésta desarticulase muchas de sus iniciativas se veía obligado a pedir constante ayuda y soluciones a las autoridades de Madrid, de las que al mismo tiempo despotricaba.
Como en la novela de G. K. Chesterton El hombre que fue jueves, en la capital catalana hubo muchos momentos en que a nadie extrañaba que los anarquistas fueran en realidad policías, y a la inversa. Mientras tanto, las bombas explotaban cada día en plena calle, patronos y obreros eran asesinados a decenas, los asaltos protagonizados por grupos de acción ácratas llenaban las páginas de los periódicos y las amenazas a jueces, testigos y personas indefensas constituían el pan de cada día.

Tras una breve disminución de la violencia en los meses terminales de la guerra mundial, el triunfo de la Revolución rusa había lanzado una señal de aviso internacional de que por fin la subversión del sistema era posible. Esa señal había sido captada en Barcelona, una devastadora huelga general en el invierno de 1919, provocada por la caída de salarios y la pérdida de empleos que trajo consigo el fin de la guerra, había dejado a la ciudad paralizada y el ejército tuvo que sacar las tropas a la calle para restablecer mínimamente el orden.

 

Referencia: Una heredera de Barcelona (Sergio Vila-Sanjuán)

martes, 25 de noviembre de 2025

Lo queer es lo más parecido a una bomba colocada en los cimientos de la civilización occidental


Nietzsche decía que no terminaríamos de desprendernos de Dios hasta que destruyéramos la gramática. Parafraseando al filósofo alemán, quienes abanderan lo queer saben que tampoco se puede combatir la diferencia sexual sin forzar el lenguaje, sin hacer que las distinciones sintácticas salten por los aires.
Lo queer, dice el filósofo Josemaría Carabante, es lo más parecido a una bomba colocada en los cimientos de la civilización occidental, porque convierte al poder y a la violencia en el único motor de la historia. Si, es un movimiento explosivo que apuesta por la “desustancialización” de la realidad.

domingo, 16 de noviembre de 2025

Se practica el terrorismo porque es útil, implica siempre un chantaje


Escribe el profesor Florentino Portero que el terrorismo es una forma de ejercer la violencia. Es, por lo tanto, instrumental. Por ello hablar del terrorismo como sujeto es un error. Se practica el terrorismo porque es útil. Implica siempre un chantaje, al que la otra parte en muchas ocasiones cede. La cultura judía concede a la vida humana, y al propio cuerpo del difunto, una importancia enorme. Recordemos que sólo los judíos y los cristianos, en cuanto partícipes de la cultura judía, del “olivo legítimo” (Rom. 11.24), anteponen la dignidad humana a los intereses colectivos. Nuestro concepto de lo que la vida es, a pesar de su paulatino deterioro, nos hace particularmente vulnerables al chantaje terrorista.
Lo importante para los terroristas no es derrotar a una fuerza regular sino crear pánico en la población, hacerles sentir vulnerables, convencerles de que de nada les sirven sus fuerzas armadas ni sus servicios de inteligencia. 

viernes, 24 de octubre de 2025

No se puede pretender gobernar a los demás sin saber gobernarse a uno mismo


No se puede pretender gobernar a los demás sin saber gobernarse a uno mismo. Y el tirano es, en primer lugar, quien no sabe resistirse a la tiranía de sus propios instintos. Y es aquí donde se utiliza a la abeja. Naturalmente virtuosa, se convierte en una es
pecie de espejo del espejo del príncipe, es decir, un modelo que le haga comprender cómo (debe) gobernar sin violencia y suscitar (¡culminación del arte de la política!) la obediencia voluntaria.
Escuchemos a Séneca: He aquí lo que sobre todo le distingue al rey: las abejas son muy irascibles y, teniendo en cuenta su pequeñez, muy ardientes en los combates. Siempre dejan su aguijón en la herida; el rey, por el contrario, no tiene aguijón. La naturaleza no ha querido que fuese cruel, ni que ejerciese una venganza que le costase demasiado cara. Por ello le ha negado un aguijón y ha dejado su cólera desarmada. El aguijón del rey de las abejas suscitó un amplio debate durante toda la Antigüedad, asociado a una reflexión sobre lo que distingue a la autoridad del poder coercitivo. Hoy sabemos que el rey es una reina y que también posee aguijón, pero que no lo utiliza más que para atacar a las demás reinas surgidas de la crianza de la colmena. Estos combates singulares entre pretendientes al trono ya habían sido observados y eran para los antiguos una señal suplementaria de la sabiduría política de las colmenas ¿Acaso no era este, decían, el medio más simple y económico de evitar los estragos de una guerra civil? Por supuesto, Virgilio y Columela consideran que esto es posible en la colmena, pero todos están de acuerdo en reconocer que la pluralidad de reyes solo es temporal, pues, en los animales como en los humanos, el imperio no soporta la división. Al menos en la colmena, el que decide quién es el jefe es incuestionable, pues es la naturaleza…, o Dios. El patrón de los apicultores, san Ambrosio (340-397), volverá sobre este punto para demostrar la superioridad ejemplar de la monarquía de las abejas. En los humanos, escribe en su Hexameron, que retoma de Basilio de Cesarea, hay tres métodos para designar al jefe de una ciudad: el sorteo (en democracia), la elección (en aristocracia) y la herencia (en monarquía). Por el contrario, la vida de la colmena demuestra que ninguno de estos métodos es satisfactorio. Veamos por qué; el rey-abeja, escribe Ambrosio, no es elegido por sorteo, pues en este hay azar, no discernimiento, y con frecuencia, por los caprichos de la suerte, es el último de todos quien tiene la preferencia; no es designado por las vulgares aclamaciones de una multitud sin experiencia, que no sopesa los méritos de la virtud, ni busca las ventajas del interés general, sino que oscila en la inconstancia de la versatilidad; no ocupa el trono real por un privilegio de sucesión o de nacimiento, si es cierto que, ignorante de los asuntos públicos, el beneficiario no podrá ser previsor ni organizado.

Referencia: El filósofo y la abeja (Pierre Henri Tavoillot;François Tavoillot)