domingo, 20 de septiembre de 2026

El dolor no conlleva mensaje ninguno, salvo el del destino mortal del ser humano

El dolor en si como cualquier otra forma de violencia, no habla. Ningún conocimiento puede domar el dolor en cuanto anticipación de nuestra muerte o de la naturaleza finita de la existencia humana. El dolor no conlleva mensaje ninguno, salvo el del destino mortal del ser humano. El dolor no es generado por el hombre, sino que es algo solamente padecido, infligido, impuesto, Cualquier intento de encontrar una clave de acceso sensata al dolor está destinada al fracaso.
La experiencia del dolor afligido no solamente revela el carácter mortal de nuestra vida, sino también su carácter no garantizado, carente de tutela. Ni siquiera el Padre puede ahorrarle, a la vida del hijo, la experiencia del dolor y la muerte. Eso es lo que une profundamente la vida de Job con la de Jesús, escribe Massimo Recalti en El grito de Job.

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