domingo, 13 de septiembre de 2026

Lo propio de la modernidad no es tanto perder el rumbo, sino perder la meta

Chesterton escribe que “el hombre, por primera vez en la historia, comienza a dudar del objeto de sus andanzas sobre la tierra. Siempre ha extraviado el rumbo, pero ahora ha perdido la meta. Ha comenzado a sentir perplejidad sobre la finalidad de sus esfuerzos y por lo tanto sus esfuerzos se han hecho cada vez más débiles”. 
Para Ignacio Munilla lo propio de la modernidad no es tanto perder el rumbo, sino perder la meta, perder la conciencia de a donde vamos. Si no hay razón por la que luchar, ¿para que luchar?


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