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martes, 25 de noviembre de 2025

Lo queer es lo más parecido a una bomba colocada en los cimientos de la civilización occidental


Nietzsche decía que no terminaríamos de desprendernos de Dios hasta que destruyéramos la gramática. Parafraseando al filósofo alemán, quienes abanderan lo queer saben que tampoco se puede combatir la diferencia sexual sin forzar el lenguaje, sin hacer que las distinciones sintácticas salten por los aires.
Lo queer, dice el filósofo Josemaría Carabante, es lo más parecido a una bomba colocada en los cimientos de la civilización occidental, porque convierte al poder y a la violencia en el único motor de la historia. Si, es un movimiento explosivo que apuesta por la “desustancialización” de la realidad.

sábado, 6 de julio de 2024

La ideología woke ha alcanzado amplia repercusión en la opinión pública y en la cultura popular

Difundida desde las universidades y las redacciones de grandes medios de izquierdas como The New York Times, The Washington Post o The Guardian, la ideología woke ha alcanzado amplia repercusión en la opinión pública y en la cultura popular de dentro y fuera de EE.UU. Sus manifestaciones más llamativas incluyen el derribo de estatuas; la quema de libros de Astérix, Tintín o Lucky Luke; el sándwich LGTB de Marks & Spencer; las matemáticas con perspectiva de género; el pulso entre Disney y el gobernador de Florida, Ron DeSantis, por la ley conocida como “No digas gay”; o el cómic protagonizado por el hijo de Superman, un joven de 17 años que “lucha contra el cambio climático, participa en protestas contra la deportación de refugiados y es bisexual”, en palabras de la escritora Leila Guerriero. El periodista Andrew Sullivan, quien cree que el estirón del fenómeno woke llegó a mediados de la década 2010. Fue entonces cuando “un nuevo y curioso vocabulario” comenzó a ponerse de moda en determinados medios de comunicación. “Términos que antes eran casi totalmente oscuros, se convirtieron de repente en omnipresentes”. Y cita, entre otros ejemplos sacados de The New York Times, los siguientes, no binario, masculinidad tóxica, supremacía blanca, queer, transfobia, blancura… No es disparatado relacionar el fervor mediático por este lenguaje con el cambio de actitudes registrado por Yglesias.
Kimberlé Crenshaw,acuñó el término interseccionalidad para aludir al solapamiento de dos o más formas de discriminación, fruto de la confluencia de varias “identidades oprimidas” en una misma persona o grupo. Por ejemplo, mujer negra lesbiana. Esta noción permite comprender por qué Black Lives Matter (BLM) considera que la lucha contra el racismo es inseparable de la lucha contra el patriarcado, la “heteronormatividad” o el capitalismo.
La batalla real comenzó cuando Donald Trump decidió entrar de lleno en este asunto en septiembre de 2020, a tan solo dos meses de las elecciones presidenciales que perdió contra Biden. Además de prometer una educación patriótica en los colegios públicos y de condenar la propaganda tóxica de la TCR y del Proyecto 1619, lo más sonado fueron dos decretos presidenciales. Uno, prohibir la financiación con fondos federales de cualquier formación basada en los postulados de la TCR o sus derivados; el otro, para crear una comisión encargada de defender el “legado de 1776”. El mismo día que Joe Biden tomó posesión como nuevo presidente de EE.UU., el 20 de enero de 2021, anuló esas dos órdenes ejecutivas, lo que da idea de la importancia que ambos mandatarios dieron a esta cuestión.


viernes, 28 de junio de 2024

El nihilismo conduce a un suicidio colectivo

Gerhard Müller acusa a la corriente nihilista que ha tomado la sociedad de conducirla a un “suicidio colectivo”. Esta corriente filosófica, de la que bebe la Nueva Era, tiene su máxima en que “Dios ha Muerto”; y esto deriva inevitablemente en la conclusión de que “no hay nada malo en el ser humano y que está permitido todo lo que le plazca”. 
Müller carga contra el historiador israelí Yuval Noah Harari, quien es el mayor exponente del trans y posthumanismo, y que propone al ser humano como centro del universo en su libro “Homo Deus”. La teoría del historiador israelí es el culmen de la antropología nihilista que entiende al ser humano como algo independiente y desvinculado de Dios lo que provoca que “si el hombre deja de ser una criatura a imagen y semejanza del Dios trino, se hunde en las profundidades del nihilismo antropológico”. La consecuencia de poner a la criatura en el trono del Creador no es nada nuevo, ya tentó la serpiente antigua a Adán y Eva con esta idea. Como explica Gerhard Müller, esta corriente “tiene como padre el orgullo de la criatura que quiere llegar a ser como Dios (Gn 3,5) y quiere establecer la diferencia entre el bien y el mal, lo verdadero y lo falso por sí misma”. Müller mencionaba que los frutos podridos de la antropología nihilista “también se muestran en el cuestionamiento del matrimonio entre el hombre y la mujer que se ve como una variante entre cualquier número de posibilidades del disfrute orgiástico de la satisfacción sexual sin la plena entrega en el amor y sin la autotrascendencia a un tercero, a saber, el niño como fruto del amor y el vientre de sus padres”, es decir la teoría Queer, conocida también como ideología de género.

lunes, 10 de mayo de 2021

Jóvenes LGTBI en Europa, Estados Unidos y otros países occidentales


Los adolescentes y los adultos jóvenes se identifican cada vez más como LGTBI en Europa, Estados Unidos y otros países occidentales. Una encuesta realizada por Gallup muestra que el 5,6% de la población de E.E.U.U. se identifica como lesbiana, gay, bisexual, transgénero o queer (en comparación con el 3,5% en 2012). Pero es el segmento de los menores de 23 años, la llamada Generación Z, donde las cifras han crecido más: el 15,9% se autoidentifica como LGTBI. Más chicas lo hacen que chicos, subraya la publicación de Gallup que recoge hasta 15.000 entrevistas. Los autores del informe llegan a la conclusión de que, “dado que las generaciones más jóvenes son mucho más propensas que las generaciones mayores a considerarse LGTBI, ese crecimiento podría continuar”.

Glynn Harrison, un profesor retirado de psiquiatría en el Reino Unido, ha explicado en una entrevista con Evangelical Focus que “los jóvenes de hoy son más propensos a usar etiquetas de identidad sexual de moda que les permitan sentirse cool y encajar”. Olof Edsinger, un teólogo sueco, manifiesta que “la filosofía posmoderna en general, y los movimientos trans y queer en particular, han allanado el camino para ello”, analiza Edsinger. “La teoría queer habla de nuestra identidad y sexualidad como fluidas, mientras que el movimiento trans tiene una definición ‘metafísica’ de sexo y género, desarticulada de la realidad biológica de la persona”.La “promoción” de las identidades LGTBI como algo “atractivo o interesante” para los jóvenes en los medios de comunicación, la educación, el entretenimiento, también han sido un factor clave. Por el contrario, dice el teólogo, en un contexto en el que “tanta gente quedará herida, confundida y llena de vergüenza como resultado de esta tendencia, la cosmovisión cristiana es una buena noticia”.