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martes, 21 de abril de 2026

La trayectoria histórica del marxismo-leninismo está profundamente arraigada en el pensamiento político chino

La trayectoria histórica del marxismo-leninismo está profundamente arraigada en el pensamiento político chino y ha sido revivida muy activamente bajo Xi Jinping. A lo largo del siglo XX, Mao Tsetung y otros importantes líderes políticos comunistas participaron en debates teóricos sobre el marxismo, lo que trajo inmensas consecuencias. Por ejemplo, la noción de "lucha de clases" llevó la muerte de un millón de terratenientes en los primeros años del gobierno de Mao.
A pesar de que la "clase" ha caído en desgracia como una forma de definir la sociedad, el lenguaje político de China hoy todavía está moldeado por ideas como "lucha", "antagonismo" y concepciones del "socialismo" en oposición al “capitalismo". Las principales publicaciones, como el órgano teórico del Partido Comunista, Qiushi, debaten regularmente las "contradicciones" de la sociedad china en términos que se basan ampliamente en la teoría marxista. La China de Xi define la competencia entre Estados Unidos y China como una lucha que puede entenderse en términos de antagonismo marxista. Lo mismo ocurre con las fuerzas económicas de la sociedad y su interacción; las dificultades para hacer crecer la economía y mantener ese crecimiento adecuadamente "verde" se interpretan en términos de contradicción. En el marxismo clásico se llega a un resultado esperado, o síntesis, pero no sin antes trabajar a través de "antagonismos" a menudo dolorosos y prolongados.

lunes, 9 de marzo de 2026

Cuantos ejercieron el poder dentro del sistema comunista, lo hicieron cruelmente, asesinando y encarcelando a millones de personas

Los obreros y campesinos destruirían los Estados burgueses y los sustituirían por “dictaduras del proletariado” provisionales, hasta alcanzar el fabuloso mundo prometido por los marxistas. Provistos de estas fantásticas ideas, que a ellos les parecían científicas, aunque sólo eran hipótesis dudosas que casi inmediatamente comenzaron a ser desmontadas por otros pensadores (como Eugen von Böhm-Bawerk, quien ya en 1896 pulverizó la teoría del valor de Marx y sus postulados sobre la plusvalía), en diversas partes numerosos reformadores sociales, llenos de buenas intenciones, sin esperar a la crisis final del capitalismo, encontraron una justificación para recurrir a la violencia. Desde finales del siglo XIX y a lo largo del XX surgieron figuras como Lenin, Trotski, Stalin, Kruschev, Tito, Enver Hoxha, Todor Zhivkov, Fidel Castro, Che Guevara, Georgi Dimitrov, Nicolás Ceaucesu, Mao, Tito, Walter Ulbricht, Kim Il Sung, Pol Pot y otras varias docenas de líderes. Todos ellos, cuando ejercieron el poder dentro del sistema comunista, lo hicieron cruelmente, asesinando y encarcelando a millones de personas.


Los revolucionarios rusos llegaron al poder en 1917, y un año más tarde Lenin ya daba la orden de crear colonias penales y de utilizar una feroz represión contra mencheviques, kadetes o cualquier fuerza acusada de simpatizar con los reformistas de Kerenski, tarea en la que Trotski colaboró con criminal energía. Pero las instrucciones de Lenin iban más allá, era importante castigar indiscriminadamente, incluso a inocentes, para que nadie se sintiera seguro y todos obedecieran. Era el principio del gulag, que luego Stalin continuaría con entusiasmo hasta dejar varios millones de muertos en las cunetas y calabozos.
Daba exactamente igual que el proceso lo dirigiera un abogado cubano como Fidel Castro, educado por los jesuitas, un ex seminarista cristiano como Stalin, un maestro como Mao, un militar como Tito o un afrancesado y tímido burgués como Pol Pot. No era una cuestión de personas, sino de ideas y de métodos, todos no podían ser psicópatas malignos.

jueves, 11 de diciembre de 2025

Me habían tratado con dignidad


Anchee Min escribe en La buena lluvia sabe cuando caer: “No conocía a Dios, pero comencé a sentir su gracia en América, donde, a pesar de haber sufrido algunas malas experiencias, me habían tratado con dignidad. Por ejemplo, la señora de las telas pintadas a mano, la señora Lueng, se tomó la molestia de negociar conmigo. No me robó ni acabó conmigo como si yo fuera un bicho. La fiel practicante de la parada de autobús me mostró que en aquel país todo el mundo gozaba de libertad. Se le permitía actuar como una loca en la búsqueda de sus propias creencias. A los indigentes, alcohólicos y drogadictos les dejaban deambular por las calles. Al Club Comunista del campus se le permitía existir. Los estudiantes de arte podían quemar la bandera estadounidense y pintar al alcalde en sujetador con toda libertad. Comencé a escribir a mis padres poniendo al final de las cartas un “Con cariño”. Fue el principio de mi transformación. Los niños chinos de mi generación decían: Os quiero, presidente Mao y Partido Comunista de China, pero nunca Te quiero, mamá o Te quiero, papá. Comparé el “capitalismo salvaje” con el “Servir al pueblo en cuerpo y alma” de Mao. Él afirmaba que no tenía ninguna propiedad personal, que no poseía dinero, pero hizo las purgas y robó los millones que quiso. El sistema ferroviario chino se paralizaba cada vez que el tren personal de Mao tenía que pasar. El avión privado de Mao volaba cada vez que él así lo deseaba y aterrizaba en cualquier momento y en cualquier lugar sin previo aviso. Mao era el dueño de China y de sus ciudadanos.” 

martes, 25 de noviembre de 2025

El totalitarismo concibe la lucha política como una despiadada guerra de aniquilamiento


En las palabras de Trotski y de Goebbels encontramos el rasgo diacrítico esencial del totalitarismo; el deseo de producir un cambio totius substantiae de la realidad. Lo cual convierte al totalitarismo en una revolución permanente animada por una hybris cuyo radicalismo es tal que puede definirse como satánica. En efecto, es propio del diablo querer imitar a Dios. Mas para ocupar el lugar de Dios como (re)creador del mundo es preciso “destruir todo lo que existe a fin de poder disponer de la página en blanco”, según la imagen de Mao, para escribir una historia totalmente distinta de la historia pasada. De ahí que el totalitarismo, dice Luciano Pellicani, conciba la lucha política como una despiadada guerra de aniquilamiento que debe afectar a toda la vida social, instituciones, valores, ideas, costumbres, sentimientos, etc. Nada del viejo mundo, corrompido y corruptor, debe quedar en pie, tal es la condición previa de la construcción del mundo nuevo y del hombre nuevo. De ahí el radical nihilismo del totalitarismo. Un nihilismo proclamado claramente por los fundadores del bolchevismo y el nazismo que precipitaron a Europa en el torbellino de la que justamente ha sido descrita como una “guerra civil ideológica”.
En un artículo publicado en vísperas del Gran Salto, Mao dijo estar seguro de que 600 millones de chinos “puros pero inmaculados” constituían una excelente base de partida para la transformación revolucionaria de la sociedad, ya que “sobre una hoja de papel limpio no hay manchas y así pueden escribirse las palabras más bellas y más nuevas, se pueden pintar las imágenes más bellas y nuevas”. 

viernes, 10 de diciembre de 2021

El destino de la isla de Taiwán

Pekín sostiene que el destino inquebrantable de la isla de Taiwán será su unificación con China continental. Sin embargo, la historia de Taiwán en el siglo pasado muestra que la cuestión de su estatus va y viene en la política china. En 1895, después de una guerra desastrosa con Japón, China se vio obligada a entregar Taiwán, que luego se convirtió en una colonia japonesa durante el siguiente medio siglo. Luego fue unificada brevemente con el continente por los nacionalistas de 1945 a 1949. Bajo el gobierno de Mao, China perdió la oportunidad de unificar la isla; EE.UU. probablemente habría dejado que Mao la tomara, pero Pekín se unió a los norcoreanos para invadir Corea del Sur en 1950, lo que provocó la Guerra de Corea y de repente convirtió a Taiwán en un aliado clave de la Guerra Fría. Mao lanzó ataques en la costa de Taiwán en 1958, pero luego dejó de lado la idea de recuperar el territorio durante los 20 años posteriores, escribe Rana Mitter, profesor de historia en la Universidad de Oxford y experto en temas chinos.


Después de que Estados Unidos y China restablecieron las relaciones en 1979,dice Rana Mitter, hubo un acuerdo de que todas las partes reconocían que había solo una China, pero nunca se pusieron de acuerdo sobre si el régimen de Pekín o el de Taipéi era realmente la república legítima. Cuarenta años después, Xi Jinping insiste en que la unificación debe llegar pronto, mientras que la retórica agresiva y el destino de Hong Kong han llevado a la gente de Taiwán, ahora ciudadanos de una democracia liberal, a volverse cada vez más hostiles a una relación más estrecha con China continental.

miércoles, 14 de abril de 2021

El siglo XX aniquiló la ilusión de los que pronosticaban un progreso sin límites una vez alejada la idea de Dios



El siglo XX aniquiló, en la práctica, la ilusión de los ilustrados que pronosticaban para la humanidad un progreso sin límites una vez alejada de las conciencias la idea de Dios. Muy al contrario, en términos de vida y sufrimiento humanos, el siglo XX supone para la humanidad una regresión espantosa, con sus genocidios y sus holocaustos que no fueron solamente obra de Lenin, de Stalin, de Hitler o de Mao, sino que se prolongan en las catástrofes atómicas de la segunda guerra mundial, en guerras de exterminio como la de Vietnam o en los genocidios tribales africanos.

viernes, 10 de julio de 2020

El régimen chino está aprovechando la lucha al coronavirus para reprimir a intelectuales disidentes

Xu Zhangrun


La policía ha arrestado al académico Xu Zhangrun, conocido por las crónicas críticas al presidente Xi Jinping. Lo revelaron amigos y colegas del profesor de derecho en la universidad Qinghua. En febrero Xu había publicado un artículo criticando el fracaso sobre el control del coronavirus. Acusó “la tiranía” de haber destruido “el sistema político chino” que iniciaba las reformas después de la muerte de Mao Zedong.


En mayo pasado Xu pidió a los dirigentes chinos que reflexionaran sobre la gestión de la pandemia y que se disculpasen con el pueblo por sus errores. Según el jurista, la represión de la sociedad civil y de la libertad de expresión realizada por el Partido comunista chino (PCC) hizo imposible a la gente poder responder inmediatamente a la alarma por el Covid-19.



Para muchos observadores, el régimen chino está aprovechando la lucha al coronavirus para reprimir a los intelectuales disidentes. Xu Zhiyong, fundador del movimiento de los nuevos ciudadanos, fue arrestado el  15 de febrero en Guangzhou (Guangdong) en el curso de un “control sanitario”. Desde febrero no se tienen más noticias de He Weifang, jurista de la universidad de Beijing. He había criticado al PCC, sosteniendo que la falta de libertad de prensa había favorecido la propagación de la pandemia. Liang Yanping docente de lengua y literatura en la universidad de Hubei, y Wan Xiaoni, profesor jubilado de la universidad de Hainan, terminaron bajo investigación en abril cuando expresó su aprecio por el “Diario de Wuhan”, en el cual la escritora Fang Fang cuenta la vida en la capital de Hubei, epicentro de la pandemia, en los días de la “cuarentena”.

sábado, 20 de junio de 2020

Si pretendemos ser rigurosos, apliquémonos siempre las mismas reglas


Mao y Stalin

Cuando consideramos los crímenes de enemigos oficiales, Stalin, Hitler o Mao por mencionar sólo los casos más evidentes, no consideramos que el crimen tenga atenuantes por no ser deliberado, sino reflejo de estructuras institucionales e ideológicas. La hambruna china de 1958-1961 no es menos grave por haber sido una equivocación ni porque Mao no se hubiera propuesto matar a decenas de millones de personas. Tampoco se atenúa con especulaciones sobre las razones particulares que provocaron las órdenes, que condujeron a la hambruna. De la misma manera rechazaríamos indignados la acusación de que condenar los crímenes de Hitler en Europa oriental significaría pasar por alto los crímenes de Stalin. Si pretendemos ser rigurosos, apliquémonos siempre las mismas reglas.

martes, 17 de diciembre de 2019

Cuando Estados Unidos necesitaba una salida digna



El alto coste de la guerra de Vietnam en recursos y vidas hizo crecer las protestas contra el conflicto entre amplios sectores de la opinión pública norteamericana, de modo particular entre los estudiantes universitarios, que sembraron el país de violentas manifestaciones. Y la moral de los soldados norteamericanos en Vietnam estaba bajo mínimos. Más de una cuarta parte de ellos, procedentes en buena medida de los estratos más humildes de la población, se había convertido en drogodependiente, y muchos regresaron adictos a la heroína.

Henry Kissinger
Escribe el profesor Núñez Seixas que Henry Kissinger aprovechó el distanciamiento entre Pekín y Moscú para inclinar el equilibrio estratégico hacia Occidente, en un momento en el que la URSS había conseguido una paridad nuclear de facto con los EE. UU. y la guerra de Vietnam se daba por perdida, pero necesitaba una salida digna. También Mao deseaba alejar la guerra de su frontera meridional, y dudaba sobre si seguir apoyando a los norvietnamitas. En febrero de 1972, Nixon declaró su intención de iniciar un acercamiento diplomático a la República Popular China y viajó a Pekín para reunirse con Mao y su lugarteniente, el primer ministro y ministro de Exteriores Zhou Enlai, a lo largo de una semana que, según declaró, habría de cambiar el mundo.

domingo, 6 de octubre de 2019

¿Por qué el régimen chino arremete contra los católicos?


La ojeriza del régimen chino hacia la Iglesia católica y otras denominaciones cristianas está bien asentada desde hace décadas, cuando Mao llamaba “perros falderos del capitalismo” a los seguidores de la Cruz.


¿Por qué el régimen chino arremete contra los católicos? A fin de cuentas, se trata de creyentes que, ante el abusivo destrozo de sus lugares de culto; ante los arrestos y expulsiones de que son víctimas, no llaman a tomar las armas para derrocar el régimen. No tendrían, pues, por qué estar en la mirilla de las autoridades. La persecución en China, en sus diferentes variantes, “está mayormente motivada por el poder y el control”, explica Massimo Introvigne, experto en sociología de las religiones.“El Partido Comunista, añade, cree que la sociedad civil, y específicamente la religión, quedó sin control en Europa Oriental, y que esto fue lo que causó allí el colapso del comunismo. Ellos no quieren repetir el mismo error”. 


“Algunos líderes del PCCh están persuadidos de que, al preservar el poder del PCCh, la genuina fortaleza del marxismo, están salvando el mundo”, dice Massimo Introvigne.


jueves, 16 de junio de 2016

La persecución del Partido Comunista chino a la Iglesia Católica.

Persecución de cristianos.
La persecución abierta del Partido comunista Chino a la Iglesia Católica,empezó en 1.947, dos años antes de la toma comunista del poder en toda China, cuando tropas comunistas destruyeron la espléndida abadía cisterciense de Yang Ji Pin.

El pensamiento de Mao tenía como uno de sus puntos centrales el ateísmo y la consiguiente decisión de erradicar toda religión. Mao se ensañó especialmente con la católica, por la obediencia de sus fieles a una autoridad extranjera, el Papa de Roma.

Católicos chinos
Católicos chinos castigados durante la Revolución Cultural.
Dentro de la Iglesia Católica china la primera brecha se abrió con el "Manifiesto de Independencia y Reforma" publicado por un sacerdote católico en 1.950 que proclamaba la independencia de todo imperialismo y que fue suscrito por muchos católicos chinos y bastantes sacerdotes. Era la siembra de la Iglesia Patriótica, el cisma provocado con éxito por los comunistas contra la autoridad pontificia sobre los católicos de China.

En 1.954 los comunistas tomaron por asalto la diócesis de Shangai, la más próspera de toda China. En 1.954 de los más de cinco mil misioneros católicos extranjeros que vivían en China en 1.949 sólo quedaban 267, de los cuales 71 en la cárcel.


Partido Comunista chino y la Iglesia Católica

Iglesia Católica en China.

Aclarando