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jueves, 6 de agosto de 2026

El abismo de las desigualdades

El 14 de Julio de 1789, en París (Francia) se produce la Toma de la Bastilla, que supuso el fin del Antiguo Régimen y el comienzo de la Revolución francesa. En el 14 de julio hay un problema de hambruna, pero en Francia, en el país más poderoso del mundo. Es ahí donde se produjo la revolución. El problema fundamental es primero, el abismo de las desigualdades. Cuanta más desigualdad, más se siente como insoportable. La otra posibilidad es recurrir a una ideología. En este momento, en Francia, el pueblo tiene una ideología disponible. Hablo de la libertad, la igualdad, y de aprehenderlas. En un momento como este, claramente, de desigualdad pronunciada, nos parece insoportable. El hambre afecta a mucha gente, y apenas tiene sanidad. Por otro lado, la idea de igualdad se ha difundido. La gente sabe lo que es y ya no se quita el sombrero cuando pasa el jefe. Con ese grado de conciencia de la igualdad, se puede esperar cualquier cosa, manifiesta Éric Vuillard.


miércoles, 20 de mayo de 2026

La brutal guerra civil en Sudán

Tras tres años de guerra, la brutal guerra civil en Sudán no da señales de amainar. Unas 400.000 personas han muerto desde el 15 de abril de 2023. Más de 12 millones han sido desplazadas internamente. Otros 4 millones han huido a los países vecinos de Egipto, Chad, Etiopía y Sudán del Sur, mientras que más de 30 millones necesitan asistencia humanitaria como consecuencia de la que se considera la mayor crisis de hambre del mundo.
Para una guerra de esta magnitud, Sudán ha recibido una atención internacional sorprendentemente escasa y constante. Comparado con Xinjiang (hogar de los uigures) o Gaza, Sudán ha permanecido prácticamente al margen del discurso global. Aquí nos encontramos ante un genocidio confirmado, una hambruna que afecta a un tercio de la población y un número de muertos que empequeñece cualquier otro conflicto o atrocidad en el mundo, y sin embargo, hay poco interés por parte de las capitales mundiales, que no pueden evitar denunciar regularmente lo que consideran injusticias perpetradas en ciertos países extranjeros.
La población civil sufre hambruna, violencia sexual masiva, asesinatos étnicos a gran escala y ejecuciones. Millones de personas más están desplazadas, y aun así el mundo sigue mirando hacia otro lado. Nos enfrentamos al peor desplazamiento forzoso de la historia, que amenaza con convertirse en la mayor crisis de hambre del mundo, con escasos recursos para la respuesta humanitaria. 
La situación de Sudán se debe a la rivalidad entre las Fuerzas Armadas de Sudán (SAF) y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), dos facciones militares que colaboraron para derrocar a Omar al-Bashir en 2019, pero que chocaron por el control político y militar del país. Existe una intensa lucha por el control de las riquezas del país, destacando la extracción de oro y otros recursos naturales que financian a las milicias. Diferentes actores internacionales y regionales buscan proteger sus intereses geopolíticos y económicos, apoyando a facciones distintas, lo que perpetúa la inestabilidad.

domingo, 13 de abril de 2025

Desde la victoria de los bolcheviques en noviembre de 1917 el hombre ya no es su propio dueño

Marina Tsvietáieva

Marina Tsvietáieva, escritora rusa, que destacó como poetisa y prosista, es una de las poetas más originales del siglo xx.  Tsvietáieva escribe que “desde la victoria de los bolcheviques en noviembre de 1917 el hombre ya no es su propio dueño, ha de dirigirse al Estado que progresivamente se ha vuelto el único patrón del país, puesto que todo le pertenece, todos deben apoyarse en él. Los individuos ya no dependen los unos de los otros, sino que todos dependen del poder del Estado, mediador impersonal y, aun así, inevitable. Los poetas deben servirlo, de la misma manera que los obreros y los campesinos. A esta destrucción del vínculo social, tal y como había existido hasta entonces, se añade muy rápidamente una nueva amenaza, la hambruna. La guerra civil entre Rojos y Blancos llega a su punto álgido, las cosechas son destruidas, los campesinos han sido despojados de los víveres que les quedaban y ya no se atreven a sembrar. Un informe de la Cheká, la policía política, dice que “ya nadie trabaja, la gente tiene miedo”. Los habitantes de las grandes ciudades descubren el nuevo rostro de la Revolución, el del hambre. En sus cuadernos, Tsvietáieva relata anécdotas.“Vieron a un perro con una pancarta: - ”¡Abajo Trotski y Lenin, o - me comerán!”. El patriarca Tijon hace leer una carta pastoral en las iglesias que dice: “La carroña se ha vuelto un manjar para la población hambrienta, y aun ese manjar es difícil de encontrar”.
Marina Tsvietáieva no puede más que condenarlo como responsable de la desaparición de todas las formas de vida que, en el antiguo mundo, le eran queridas. Ha traído la desorganización de toda vida social y material, y ha provocado la hambruna. Ha reprimido, además, la oposición y la palabra libre, ejerciendo una censura mucho peor que la de los zares; ha confiado a la Cheká la vigilancia de la población. Frente al poder soviético, a Tsvietáieva no le queda más que una salida, el exilio. El que conduce al interior de uno mismo, que pondrán en práctica gran número de sus compatriotas, o el que conduce fuera del país, solución que han elegido, o a la que se han visto obligados, numerosos otros rusos.

domingo, 17 de noviembre de 2024

Somalia es considerado como el segundo lugar del mundo más hostil para los cristianos

Han pasado 18 años desde que, en 2006, un grupo de radicales afincados en Mogadiscio influyendo en los tribunales regionales con la ley sharia fundasen el grupo paramilitar Harakat al-Shabab. El grupo se ha mantenido como uno de los pocos grupos yihadistas enfocado en su pulso particular con las autoridades nacionales y regionales, actuando también en países fronterizos, como Kenia. Un hecho que, hasta el momento, le está dando más longevidad que otras organizaciones de carácter transfronterizo, como ha sido el caso de la propia Al-Qaeda o del Estado Islámico. Al-Shabab sigue contando con una fuerza de entre 7.000 y 12.000 milicianos, según indica el especialista en la región del cuerno de África Stig Jarle Hansen en un artículo para The Conversation. Hansen sostiene que la supervivencia de Al-Shabab tiene que ver con el fracaso de occidente en el país y en la región. A la fallida presencia de Estados Unidos y Naciones Unidas, que se retiraron en 1994, siguió un Estado inestable y la acuciante urgencia por una hambruna que iba afectando cada vez a más parte de la población. En su discurso, Al-Shabab ha sabido recordarle a los somalíes que las instituciones democráticas creadas por occidente son falibles y que no ofrecen la seguridad que la población local necesita.
Otro factor es el de la financiación ilegal. Al-Shabab ha tejido una red de recaudación de impuestos ilegales y de lavado dinero que le ha permitido costear buena parte de su infraestructura. El contrabando y otras acciones también han contribuido a la economía del grupo.Hansen también menciona la debilidad del ejército somalí y el refugio que los yihadistas han encontrado en la zona media y baja de Juba, en el sur de Somalia, así como en la región suroccidental, donde mantienen un control arraigado desde hace más de 15 años y han desarrollado toda una estructura administrativa bien establecida.
La historia de Al-Shabab ha contribuido en buena parte al empeoramiento de la situación de los cristianos en Somalia. Se hecho, el país ha sido considerado como el segundo lugar del mundo más hostil para los cristianos por la organización Puertas Abiertas en las dos últimas ediciones de su Lista Mundial de Persecución.Incluso en las relaciones familiares y personales, los cristianos son a menudo marginados y hostigados en una sociedad mayoritariamente musulmana y de tendencia conservadora. 

domingo, 10 de marzo de 2024

Haití es como una pesadilla viviente

Jovenel Moïse

Desde que el presidente Jovenel Moïse fuera asesinado en julio de 2021, Haití vive sumido en la interinidad, sin jefe de Estado y con un gobierno en funciones.El actual primer ministro, Ariel Henry,que había sido elegido por Moïse como su primer ministro apenas 24 horas antes de su muerte,ha argumentado que el empeoramiento de los niveles de violencia de las pandillas hace imposible garantizar unas elecciones libres y justas por el momento. Casi la mitad de la población, 4,7 millones de haitianos, padece de hambre aguda. En la capital, unas 20.000 personas viven en condiciones de hambruna, según la ONU, y el cólera está resurgiendo."El país está siendo rehén de las bandas. No podemos comer. No podemos enviar a nuestros hijos a la escuela”. 

La profunda crisis que vive el país ha sido descrita por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, como "una pesadilla viviente”.Algunas zonas de la capital, Puerto Príncipe, que está rodeada de montañas, están controladas o regularmente aterrorizadas (algunas estimaciones dicen que el 80%) por pandillas fuertemente armadas.Ni siquiera el último presidente de Haití estuvo seguro en su propia casa. Jovenel Moïse fue asesinado a tiros por hombres armados en julio de 2021. El asesinato del presidente creó un vacío que las pandillas han estado compitiendo por llenar.Los expertos aseguran que detrás de los grupos armados hay figuras políticas corruptas, tanto en el poder como en la oposición. Suministran a las bandas armas, financiación o protección política. A cambio, las pandillas hacen el trabajo sucio, generando miedo, apoyo o inestabilidad, según se requiera.
Referencia: BBC News.

jueves, 29 de febrero de 2024

Los precios son el núcleo de los incentivos en una economía de mercado

En la vida todos dependemos de otras personas, y especialmente de un sinnúmero de extraños que producen todo lo que tenemos a nuestra disposición. Pocos podríamos cultivar el alimento que necesitamos para vivir, mucho menos construir un lugar en el que vivir o producir cosas como ordenadores o automóviles. Otras personas tienen que crear todas esas cosas para nosotros, y los incentivos económicos son esenciales para ello. Los precios son el núcleo de los incentivos en una economía de mercado.Se dice que el último presidente de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov, preguntó lo siguiente a la primera ministra británica, Margaret Thatcher: «¿Cómo se las arregla usted para que la gente tenga alimentos?». Le respondió que ella no tenía que hacer nada, pues los precios se encargaban de aquello. El pueblo británico estaba mejor alimentado que el de la Unión Soviética, a pesar de que los británicos no habían producido suficiente alimento para subsistir más de un siglo. Los precios les traían alimentos de otros países, escribe Thomas Sowelle, economista y teórico social estadounidense, miembro distinguido de la Hoover Institution de la Universidad Stanford.   
China, dice Sowelle, donde a comienzos del siglo XXI, los comunistas, que continúan gobernando, ya permitían que el libre mercado operara en gran parte de la economía. A pesar de que en China vive una quinta parte de la población mundial, sólo cuenta con un 10 por ciento de la tierra cultivable del mundo, de manera que alimentar a su población podría continuar siendo el problema crítico que alguna vez fue, aquellos tiempos en los que cada hambruna recurrente segaba la vida de millones de personas. En la actualidad, los precios atraen alimento de otros países. El alimento de China proviene del exterior, de Sudamérica, de Estados Unidos y de Australia.
Los precios no son simplemente un medio para transferir dinero, sino que su función principal es brindar incentivos que afecten al comportamiento en el uso de los recursos, y de los productos que resultan de éstos. Los precios no solamente orientan a los consumidores, sino también a los productores.El sistema económico del libre mercado es comúnmente considerado un sistema de lucro, pero en realidad se trata de un sistema de ganancias y pérdidas, y las pérdidas son tan importantes como el lucro para la eficiencia de la economía, porque informan a los productores de lo que deben dejar de hacer, de lo que deben dejar de producir, de dónde deben dejar de asignar recursos, de en qué deben dejar de invertir. Las pérdidas fuerzan a los productores a dejar de producir lo que los consumidores ya no quieren.

jueves, 7 de diciembre de 2023

El Gobierno de Rusia utiliza la desinformación, la corrupción y la fuerza militar para socavar la soberanía ucraniana como hicieron los gobiernos soviéticos

En 2008 el académico ruso Víktor Kondrashin publicó la versión más elocuente de la hambruna que sufrió el pueblo ruso. Gólod 1932-1933. Traguedia Rossiskoi derevni («La hambruna de 1932-1933. La tragedia del pueblo ruso») detallaba los horrores que durante aquellos años se vivieron en la provincia rusa de Penza, en la región del Volga. Kondrashin no negaba que hubiese habido una hambruna generalizada en Ucrania. Al contrario, su trabajo mostraba que Stalin había iniciado un proceso despiadado de colectivización y confirmaba que había ordenado la insensata confiscación de cereal de 1932 y 1933, a sabiendas de que morirían millones de personas…. Por lo devastadora que fue, porque se silenció a conciencia y por el profundo impacto que tuvo en la demografía, la psicología y la política de Ucrania, la hambruna continúa dando forma a la manera en que los ucranianos y los rusos piensan sobre sí mismos y los unos acerca de los otros, de maneras tanto obvias como sutiles. La generación que vivió la hambruna y sobrevivió a ella cargó con los recuerdos durante toda su vida, pero la tragedia sigue influyendo incluso a los hijos y los nietos de los supervivientes y los perpetradores. No cabe duda de que la aniquilación de la élite ucraniana en la década de 1930 sigue siendo importante. Aunque hayan pasado tres generaciones, el origen de muchos de los problemas políticos actuales de Ucrania, entre ellos la amplia desconfianza hacia el Estado, las débiles instituciones nacionales y una clase política corrupta, se remonta directamente a la pérdida de esa primera élite patriótica y posrevolucionaria. En 1933 los hombres y mujeres que podrían haber liderado el país, las personas a las que habrían influido y que a su vez habrían influido a otros, fueron eliminados de la escena. Se intimidó a quienes los sustituyeron para que guardaran silencio y obedecieran, se les enseñó a ser precavidos, cuidadosos y pusilánimes. En los años siguientes el Estado se convirtió en algo que temer en vez de admirar. A los políticos y los burócratas jamás se les volvió a considerar servidores públicos benévolos. Todas las actuales patologías políticas de Ucrania se remontan a 1933……El actual Gobierno ruso conoce de sobra esta historia. Al igual que en 1932, cuando Stalin le dijo a Kaganóvich que su mayor preocupación era perder Ucrania, el actual Gobierno ruso también cree que una Ucrania soberana, democrática, estable y unida al resto de Europa mediante vínculos culturales y comerciales supone una amenaza para los intereses de los líderes rusos. Al fin y al cabo, si Ucrania se vuelve demasiado europea (si consigue que parezca que se ha integrado con éxito a Occidente), los rusos pueden preguntarse por qué no pueden hacerlo ellos. La revolución popular que estalló en Ucrania en 2014 representó la peor pesadilla de la cúpula dirigente de Rusia; jóvenes que pedían un Estado de derecho, que denunciaban la corrupción y ondeaban banderas europeas. Un movimiento como ese podría ser contagioso, y por lo tanto debían detenerlo por cualquier medio. El actual Gobierno de Rusia utiliza la desinformación, la corrupción y la fuerza militar para socavar la soberanía ucraniana como hicieron los gobiernos soviéticos tiempo atrás. Al igual que en 1932, las constantes menciones a la guerra y a los enemigos siguen resultando útiles para los líderes rusos, que no pueden explicar el estancamiento del nivel de vida ni justificar sus privilegios, su riqueza y su poder.
En la década de 1930 se asesinó a una generación de intelectuales y políticos ucranianos, pero su legado no murió. Al igual que en el pasado, la aspiración nacional, ligada a la aspiración de libertad, revivió en la década de 1960, permaneció oculta en las de 1970 y 1980, y resurgió en la de 1990. Una nueva generación de intelectuales y activistas ucranianos volvió a aparecer con el nuevo siglo.

Referencia:Hambruna roja de Anne Applebaum


jueves, 8 de junio de 2023

Quien tiene armas, tiene comida. Quien tiene comida, tiene poder.

Ryszard Kapuściński escribe en Ebano:  “¿Contra quién van todos esos ejércitos, destacamentos y frentes, esas hordas, cohortes y mesnadas tan numerosas y que llevan tantos años luchando? A veces, unos contra otros, pero las más, en contra de su propio pueblo, es decir, contra los indefensos, lo que tiene una definición particular: las mujeres y los niños. ¿Y por qué precisamente contra las mujeres y los niños? ¿Acaso guía a estos hombres alguna especie de antifeminismo zoológico? Por supuesto que no. Atacan y expolian a los colectivos de mujeres con niños porque a ellos va dirigida la ayuda internacional, son ellos los destinatarios de los sacos de harina y de arroz, de las cajas de tostadas y leche en polvo, cosas que en Europa no despertarían el interés de nadie pero que aquí, entre los grados seis y doce de latitud, son más preciadas que nada. De todos modos, estos tesoros no siempre hay que arrebatárselos a las mujeres. Cuando un avión trae comida, basta, sencillamente, con rodearlo, descargar los sacos y las cajas y llevárselo todo, a pie o en coche, al destacamento propio. El régimen de Jartum lleva años utilizando el arma del hambre para aniquilar la población del Sur. Hace hoy con los dinka y con los nueros lo que Stalin hizo con los ucranianos en 1932, condenarlos a la muerte por hambre. La gente pasa hambre no porque en el mundo falte comida. La hay, y mucha, de sobra. Pero entre los que quieren comer y los almacenes llenos se levanta un obstáculo muy alto, el juego político. Jartum limita el número de vuelos con ayuda para las víctimas de las hambrunas. Muchos de los aviones que, a pesar de todo, llegan a su destino son saqueados por jefecillos locales. Quien tiene armas, tiene comida. Quien tiene comida, tiene poder. Nos movemos entre personas que no piensan en la esencia y la trascendencia ni en el sentido y la naturaleza del ser. Estamos en un mundo en que el hombre, arrastrándose y escarbando en el barro, intenta encontrar en él cuatro granos de cereal que le permitan vivir hasta el día siguiente”.

miércoles, 19 de abril de 2023

Nikita Jruschof denunció como crímenes las hambrunas y el terror de Stalin

En 1928 Stalin, sucesor de Lenin, sustituyó la NPE por planes acelerados de industrialización desde el Estado y colectivización del campo, cuyo resultado inmediato fueron hambrunas y más terror, con millones de víctimas.Nikita Jruschof denunció como crímenes algunos de los hechos de Stalin:asesinatos,deportaciones,etc., centrándose sobre todo en los que habían afectado a los propios comunistas. Los comunistas chinos y albaneses, que atacaron a Jruschof acusándole de calumniador y revisionista del contenido revolucionario del marxismo, como había sido la socialdemocracia alemana de principios de siglo. Stalin solo habría aplicado la doctrina de la lucha de clases, aplastando a los enemigos del proletariado: nada de crímenes, sino todo lo contrario, o en todo caso errores difíciles de evitar y no decisivos… que también se cometían en China al coste de millones de vidas humanas.

domingo, 31 de octubre de 2021

Los cristianos siempre ayudaron a los pobres con indiferencia de su filiación religiosa

                                                            Estátua de Jesus Mendigo                

San Cipriano (falleció en el año 304) llamaba a los seguidores de Cristo a alimentar a los enfermos y dar sepultura a los fallecidos. Debemos recordar que la época de las persecuciones intermitentes contra los cristianos aún no había concluido, de ahí que la petición que el gran obispo hacía a los cristianos era la de ayudar a quienes en algún momento los habían perseguido. San Cipriano insistía que “si sólo hacemos el bien a quienes nos lo hacen a nosotros, ¿podemos considerarnos mejores que los infieles y publicanos? Si somos hijos de Dios, cuyo sol ilumina el bien y el mal, y envía la lluvia sobre los justos y los injustos, hemos de demostrarlo con nuestros actos, bendiciendo a quienes nos maldicen y haciendo el bien a quienes nos persiguen”. En el caso de Alejandría, que también padeció la plaga del siglo III, el obispo cristiano Dionisio relata que los paganos “arrinconaban a los que caían enfermos y se alejaban incluso de sus amigos más queridos, arrojaban en los caminos a los moribundos y allí los dejaban, tratándolos con profundo desprecio cuando morían y sin darles sepultura”. También describe que muchos cristianos “no se abandonaban los unos a los otros, sino que permanecían unidos y visitaban a los enfermos, sin pensar en el peligro que corrían, para ocuparse de ellos asiduamente… atrayendo sobre sí la enfermedad de sus vecinos y dispuestos a aceptar la carga de los sufrimientos de quienes los rodeaban”. San Efrén, un eremita de Edessa, es recordado por su heroísmo cuando el hambre y la peste asolaron la infortunada ciudad. No sólo coordinó la colecta y la distribución de limosnas sino que creó hospitales, atendió a los enfermos y se ocupó de los muertos. Cuando una nueva hambruna cayó sobre Armenia durante el reinado de Maximiano, los cristianos ayudaron a los pobres con indiferencia de su filiación religiosa.

miércoles, 13 de octubre de 2021

El informe SOFI 2021indica que en 2020 padecieron hambre de 720 a 811 millones de personas


El informe SOFI 2021,está elaborado por cinco agencias de Naciones Unidas. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). El informe indica que en 2020 padecieron hambre de 720 a 811 millones de personas. Si se toma el punto medio del rango estimado (768 millones), en 2020 sufrieron hambre unos 118 millones de personas más que en 2019 y un máximo de 161 millones de personas. En 2020, casi 2.370 millones de personas carecieron de acceso a alimentos adecuados, lo que representa un incremento de 320 millones de personas en solo un año. Las estimaciones indican que, si no se actúa para invertir la tendencia y continuamos igual, 660 millones de personas vivirán en hambruna en el 2030.


En el informe se indican seis vías para abordar la inseguridad alimentaria y la desnutrición: 1- La integración de las políticas humanitarias, de desarrollo y de construcción de la paz en las zonas afectadas por conflictos; asimismo. 2- Aumentar la resiliencia climática en los sistemas alimentarios. 3- Fortalecer la resiliencia económica de los más vulnerables. 4- Intervenir en las cadenas de suministro de alimentos para reducir el coste de los alimentos nutritivos. 5- Abordar la pobreza y las desigualdades estructurales, asegurando que las intervenciones sean inclusivas. 6- Fortalecer los entornos alimentarios y cambiar el comportamiento de los consumidores para promover patrones alimentarios con impactos positivos en la salud humana y el medio ambiente.

jueves, 15 de julio de 2021

El principio del fin de la tiranía en Cuba


En Cuba "salieron los jóvenes, esos que crecieron con la dualidad monetaria, la falta de sueños, los apagones y el lavado de cerebro constante en las escuelas. Salieron las amas de casa, cazuela en mano, para al menos hacer sonar unas ollas en las que apenas hay algo que echar. Salieron los padres de familias y sus nietos; los primeros, parte de una generación que ayudó a construir el actual modelo autoritario, y los segundos, potenciales balseros en el Estrecho de Florida. Salió la gente", escribe la bloguera Yoani Sánchez."En mis 53 años nunca he visto nada igual en Santiago, este es el principio del fin de la tiranía en Cuba", resumía uno de los manifestantes.


"De tanta hambre que pasamos, nos comimos el miedo”, escribe Yomil es uno de los cantantes cubanos más conocidos. Yomil lamenta que su caso sea casi una excepción. "El pueblo en la calle y los artistas en sus casas, qué decepción siento por tanto descaro. La historia los recordará como cobardes y vividores", sentencia en Twitter. 




"La hambruna recorre el país y nuestra hambre no es la misma de México, Guatemala o Brasil, donde alguien pide limosnas en la puerta de un supermercado y un buen samaritano le ofrece una tortilla, un bolillo o una galleta dulce. Los mercados en Cuba están completamente desabastecidos", explica la escritora Wendy Guerra en un reciente artículo publicado en la revista mexicana Letras Libres."No hay un diseño, no hay una economía, ni buena ni mala, no existe un plan económico, lamenta. La gente se está muriendo de hambre, literalmente. Para comprar una aspirina en el mercado negro, que es donde aparece, hay que pagar 1.000 pesos (40 dólares)”. "No hay antibióticos ni sueros, y aunque las cifras oficiales digan lo contrario, cada día mueren más pacientes de coronavirus abandonados en sus casas o tirados en el suelo de los hospitales, en condiciones infrahumanas", denuncia la escritora, que asegura que "la gente decidió jugarse la vida porque la otra opción es morir en silencio”.




sábado, 20 de junio de 2020

Si pretendemos ser rigurosos, apliquémonos siempre las mismas reglas


Mao y Stalin

Cuando consideramos los crímenes de enemigos oficiales, Stalin, Hitler o Mao por mencionar sólo los casos más evidentes, no consideramos que el crimen tenga atenuantes por no ser deliberado, sino reflejo de estructuras institucionales e ideológicas. La hambruna china de 1958-1961 no es menos grave por haber sido una equivocación ni porque Mao no se hubiera propuesto matar a decenas de millones de personas. Tampoco se atenúa con especulaciones sobre las razones particulares que provocaron las órdenes, que condujeron a la hambruna. De la misma manera rechazaríamos indignados la acusación de que condenar los crímenes de Hitler en Europa oriental significaría pasar por alto los crímenes de Stalin. Si pretendemos ser rigurosos, apliquémonos siempre las mismas reglas.

jueves, 16 de abril de 2020

Genocidio



Stalin trató de eliminar físicamente a los ucranianos más activos y comprometidos, tanto en las zonas rurales como en las urbanas. Entendía las consecuencias de la hambruna y de la oleada simultánea de arrestos en masa mientras estaban teniendo lugar en Ucrania, y también lo hacían las personas de su círculo más cercano, incluidos los líderes comunistas ucranianos. En aquel momento no existía ninguna palabra para describir el ataque organizado por el Estado contra un grupo étnico o una nación, y no había ninguna ley internacional que lo definiera como un tipo de crimen específico, escribe Anne Applebaum. Pero en cuanto empezó a utilizarse el término “genocidio” a finales de la década de 1940, muchos trataron de aplicarlo a la hambruna de Ucrania y a las purgas que la acompañaron. Los orígenes del concepto se encuentran en Ucrania, específicamente en la ciudad polaca-judía-ucraniana de Leópolis. Raphael Lemkin, el jurista que acuñó el término, combinando la palabra griega genos, que significa raza o nación, con la latina cidio, que significa asesinato.

Raphael Lemkin
Lemkin escribió en su autobiografía que la historia de su región y las intensas emociones que la azotaron durante la Primera Guerra Mundial lo habían llevado a pensar en el genocidio. “Empecé a leer más sobre historia para estudiar si también se estaban destruyendo otros grupos nacionales, religiosos o raciales”, escribió. En particular, el ataque de los turcos contra los armenios, “a los que asesinaron por la simple razón de ser cristianos”, lo condujo a pensar con mayor profundidad en el derecho internacional y a preguntarse cómo podía utilizarse para evitar semejantes tragedias. La invasión nazi de Varsovia en 1939 hizo que su trabajo se volviera más perentorio, pues enseguida comprendió que conllevaría un ataque contra los judíos como grupo, y que sucedería lo mismo con otros. Acabó articulando su punto de vista en El dominio del Eje en la Europa ocupada. Leyes de ocupación, análisis de la administración gubernamental, propuestas de reparaciones, un libro que publicó en Estados Unidos en 1944, tras huir de la Polonia ocupada. En él, Lemkin definía la palabra genocidio no como un único acto, sino como todo un proceso. Hablando en términos generales, el genocidio no significa en rigor la destrucción inmediata de una nación, excepto cuando se la lleva a cabo a través del asesinato masivo de todos los miembros de un país. Debiera más bien comprenderse como un plan coordinado de diferentes acciones cuyo objetivo es la destrucción de las bases esenciales de la vida de grupos de ciudadanos, con el propósito de aniquilar a los grupos mismos. En El dominio del Eje Lemkin también hablaba sobre los diferentes tipos de genocidio: político, social, cultural, económico, biológico y físico. Por otro lado, en un resumen de la historia del genocidio que no acabó ni publicó, enumeraba asimismo las técnicas que se podían emplear para cometer este tipo de exterminio, e incluyó entre ellas la profanación de símbolos culturales y la destrucción de centros de cultura como iglesias y escuelas.

miércoles, 9 de enero de 2019

Cuando Europa se moría de hambre.


En el invierno de 1941-1942, justo seis meses después de su invasión por las tropas del Eje, más de 100.000 personas murieron de hambre en Grecia. La llegada de la guerra había arrojado al país a la anarquía administrativa que dio lugar a un colapso de los sistemas de distribución alimentaria. Holanda no sintió los peores efectos de la hambruna hasta el invierno de 1944-1945. No fue el caos administrativo lo que causó el  hambre en Holanda, sino la política largamente aplicada por los nazis de privar al país de lo necesario para sobrevivir. Cuando entraron los aliados en el oeste de Holanda en mayo de 1945, entre 100.000 y 150. 000 holandeses padecían hambre. El país sólo se salvó de una catástrofe a escala de la hambruna griega porque la guerra terminó y se permitió la entrada de grandes
cantidades de ayuda humanitaria. Pero para miles ya fue demasiado tarde. Los periodistas que entraron en Ámsterdam describieron la ciudad como “un extenso campo de concentración que exhibía horrores comparables a los de Belsen y Buchenwald”. Sólo en esa ciudad más de 5.000 personas habían muerto de inanición o enfermedades relacionadas. El número de víctimas por hambruna en el conjunto del país se situó entre 16.000 y 20.000.

Cuando un joven americano que vivía en Atenas preguntó a los soldados alemanes acerca de la atroz situación alimentaria en Grecia, recibió esta respuesta: “Bueno, todavía no has visto nada; en Polonia 600 personas mueren de hambre cada día”.En el invierno de 1941 el ejército alemán logró que entre 1,3 y 1,65 millones de prisioneros de guerra soviéticos murieran de hambre. Se cree que decenas de miles de judíos murieron de hambre en los guetos incluso antes de que empezaran las matanzas en masa. Durante los 900 días del sitio de Leningrado, cerca de 641.000 habitantes de la ciudad perdieron la vida por inanición y enfermedades relacionadas.

Un año después de que el sur de Italia fuese liberado, y después de que 100 millones de dólares en ayuda hubieran circulado por el país, las amas de casa seguían amotinándose contra los precios de los alimentos en Roma, y en diciembre de 1944 se celebró una "marcha del hambre" en protesta por la escasez. Según un informe de la UNRRA, al final de la guerra los disturbios por los alimentos continuaban por todo el país. La ración oficial en Viena rondó las 800 calorías durante la mayor parte de 1945. La ración para diciembre en Budapest se redujo a tan sólo 556 calorías al día. La gente de la antigua Prusia Oriental recurrió a comer perros
muertos que encontraban en las cunetas. En Berlín se veía a los niños recoger hierba de los parques para comer, y en Nápoles robaron todos los peces tropicales del acuario para comer. Como consecuencia de la profunda y extendida malnutrición se produjeron brotes de enfermedades por todo el continente. La malaria hizo su reaparición en el sur de Europa y lo mismo la tuberculosis por todas partes. Los casos de pelagra en Rumanía, otra enfermedad asociada a las privaciones, aumentaron en un 250%, cuenta Keith Lowe.

jueves, 18 de octubre de 2018

Hambrunas críticas han caracterizado el siglo XX.

Bolcheviques requisando grano a campesinos. 
Hambrunas críticas han caracterizado al siglo XX. En efecto, el siglo de los grandes avances médicos, en el cual la esperanza de vida se duplicó, fue también la época de las mayores emergencias por hambre de las que se tiene noticia, dice el historiador alemán Jürgen Osterhammel. En la Unión Soviética en 1921-1922 y 1932-1934, en Bengala en 1943, en el gueto de Varsovia en 1941-1942, en Leningrado durante la ocupación de las tropas alemanas (1941-1944), en los Países Bajos en el invierno de 1944-1945, en China de 1959 a 1961, en el Sudán en 1984-1985.

Los efectos de estas hambrunas críticas son los mismos en todas las culturas. Personas de todas las edades se alimentan cada vez peor y en menor cantidad, hierbas, cortezas de árbol, animales sin limpiar. Se adelgaza hasta quedar convertido en esqueleto. Es casi inevitable que surjan problemas adicionales como el escorbuto, sobre todo allí donde (como en Irlanda) se estaba acostumbrado a dietas ricas en vitaminas. La urgencia de sobrevivir destruye los lazos sociales e incluso los familiares, confirma Osterhammel. La lucha por la comida enfrenta a los vecinos entre sí. Los adultos se suicidan, a los niños se los vende, no hay defensa contra el ataque de los animales.
El canibalismo forma una línea recta con la desesperación. Los supervivientes quedan traumatizados, los niños de una generación hambrienta suelen padecer daños físicos, los gobiernos a los que se reprocha la culpa original o la falta de ayuda suficiente suelen quedar desacreditados durante décadas. Los recuerdos se apelotonan en la memoria colectiva.

lunes, 23 de octubre de 2017

Justicia comunista.

Jemeres rojos entrando en Phnom Penh
Lo que narro es un suceso real que en su momento escribió un periodista, como notario de la historia de la humanidad:
Tras la muerte de su mujer, un padre criaba solo a su hija de cinco años. Una mañana, mientras estaba arando, encontró dos caracoles en la tierra húmeda. Los mostró con orgullo a su hija, que se había quedado en el talud. En plena hambruna, era un verdadero tesoro. En el momento en que se guardaba los caracoles en el bolsillo, se aproximaron unos jemeres rojos. Era un individualista, un enemigo del Angkar. Lo golpearon y lo ataron a un poste, junto al arrozal.
El genocidio de los Jemer Rojo en Camboya
Pasaron las horas. La temperatura se volvió insoportable. El hombre gemía. Las hormigas trepaban por su cuerpo, a cientos y luego a miles. Invadieron su boca y su garganta, sus orejas y sus ojos. El hombre se retorcía y gritaba tanto como podía y se desplomó. Entonces se acercó una campesina, tomó de la mano a la niñita que llevaba ahí desde la mañana y le dijo: “Ven conmigo”. Las dos fueron hasta el pueblo andando.

lunes, 22 de mayo de 2017

María Antonieta aconsejó a la muchedumbre que pasaba hambre que comieran pasteles. Hoy en día, los pobres siguen este consejo al pie de la letra.

Luis XIV
En abril de 1694, un funcionario francés de la ciudad de Beauvais describía el impacto de la hambruna y de los precios desorbitados de los alimentos, y decía que todo su distrito estaba lleno de “un número infinito de almas pobres, debilitadas por el hambre y la miseria, que mueren de necesidad porque, al no tener trabajo ni ocupación, carecen de dinero para comprar pan. Para seguir con vida y aplacar un poco el hambre, esta pobre gente come cosas impuras tales como gatos y la carne de caballos despellejados y tirados a los montones de estiércol. Otros consumen la sangre que mana de vacas y bueyes sacrificados, y las vísceras que los cocineros arrojan a la calle. Otros desdichados comen ortigas y maleza, o raíces y hierbas que antes cuecen”. Escenas similares tenían lugar en toda Francia. El mal tiempo había malogrado las cosechas en todo el reino los dos años anteriores, de modo que en la primavera de 1694 los graneros estaban completamente vacíos. Se cobraban precios exorbitados por cualquier alimento que conseguían acaparar, y los pobres morían en tropel. Unos 2,8 millones de franceses (el 15 por ciento de la población) murieron de hambre entre 1692 y 1694, mientras el Rey Sol, Luis XIV, flirteaba con sus amantes en Versalles.

En el siglo XVIII María Antonieta aconsejó a la
María Antonieta.
muchedumbre que pasaba hambre que si se quedaban sin pan, comieran pasteles. Hoy en día, los pobres siguen este consejo al pie de la letra. Mientras que los ricos residentes de Beverly Hills comen ensalada y tofu al vapor con quinoa, en los suburbios y guetos los pobres se atracan de pastelillos Twinkie, Cheetos, hamburguesas y pizzas. En 2014, más de 2.100 millones de personas tenían sobrepeso, frente a los 850 millones que padecían desnutrición. Se espera que la mitad de la humanidad sea obesa en 2030. En 2010, la suma de las hambrunas y la desnutrición mató a alrededor de un millón de personas, mientras que la obesidad mató a tres millones.

En 2010, la suma de las hambrunas y la desnutrición mató a alrededor de un millón de personas, mientras que la obesidad mató a tres millones.