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sábado, 8 de agosto de 2026

La oxitocina y la vasopresina inundan el cerebro de los amantes

La oxitocina es un pegamento social que tiene la capacidad de afectar a las conexiones de millones de circuitos cerebrales de los amantes, a veces después de un solo encuentro sexual, produciendo cambios profundos en su comportamiento y creando un lazo perdurable que puede prolongarse meses y hasta años después de dicho encuentro. En cuanto a la vasopresina, es un neurotransmisor que actúa en mayor medida en los varones, produciendo un efecto de fijación hacia una única mujer, su pareja sexual, mientras que les vuelve más bien indiferentes hacia las demás féminas. Mientras estas drogas inundan el cerebro de los amantes, tienen la capacidad de desactivar determinadas áreas de la corteza prefrontal relacionadas con la capacidad crítica y la experimentación de ciertas emociones negativas, como el miedo y la agresividad. Al adormecer los circuitos neurológicos asociados al sentido crítico, estas sustancias químicas hacen que normalmente las personas enamoradas no vean faltas en sus parejas. Por eso, los estudios indican que el 95% de las personas enamoradas piensan que su pareja está por encima de la media en cuanto a apariencia, inteligencia, calidez y sentido del humor. Sin duda, esta visión romántica de la propia pareja tiene el objetivo biológico de ayudar a que las personas se sientan más satisfechas con su relación y más comprometidas con su compañero o compañera, sin pensar demasiado críticamente en los defectos de la persona amada. 
A medida que pasan los meses después del enamoramiento, el cerebro va desarrollando una creciente capacidad de resistencia frente a los altos niveles de las drogas naturales que lo habían inundado, y eso hace que los sentimientos de excitación, recompensa y vinculación vayan decreciendo. Paulatinamente, los amantes dejarán de sentirse tan eufóricos. Ya no tendrán tantas ganas de seguir haciendo locuras. Su obsesión menguará, siendo reemplazada por un afecto más tranquilo.

Referencia: Lo que Freud le diría a Spielberg (Samer Soufi)

martes, 8 de octubre de 2024

Depende solo del sentido en el que trilles

Una pareja de amantes emancipados va a escapar de la idea tradicional de persuasión que aborrecen. Van a ver realizadas sus vidas. Y nada más. Van solo a vivir sus vidas. ¡Y luego, mírenlos! Hacen todo lo que saben que hace la gente cuando está “viviendo su propia vida”. Toman como referente sus mismas ideas sobre cómo ser malos, en vez de las que tienen sobre cómo ser buenos. ¿Y entonces qué? Pues que entran en la misma rueda de siempre. Y ponen en práctica las mismas ideas de siempre, solo que en la dirección opuesta; y en vez de ser buenos, son malos, y dan vueltas al círculo en la dirección contraria, y venga a moler en el molino de siempre, aunque sea al revés. Un hombre va a una casa de citas. ¿Y qué hace allí? Lo mismo que hace con su mujer, pero al revés. En vez de sacar lo mejor de sí mismo, saca lo peor. Al principio quizá sienta un alivio tremendo al alejarse de lo mejor de sí mismo. Pero pasado un tiempo se da cuenta de lo triste que es dar vueltas y más vueltas en la misma rueda de siempre, en la dirección contraria.
En el centro de todo está la misma idea emocional. Te enamoras de una mujer, te casas con ella, tienes dicha, tienes hijos, lo das todo por tu familia y por la humanidad, y tienes una vida feliz. O bien, la misma idea pero en sentido contrario; te enamoras de una mujer, no te casas con ella, vives con ella en secreto y disfrutas diga lo que diga la sociedad, abandonas a tu mujer y que se las apañe con el llanto o la melancolía, con el que sea de los dos,  dilapidas tu hacienda, y despilfarras todo el grano acumulado por la humanidad. El burro trilla en un sentido, y separa el grano de la paja. El burro trilla en dirección contraria, y saca el grano de la parva. Lo que subyace, en ambos casos, es la misma idea, el amor, el servicio, el autosacrificio, la productividad. Depende solo del sentido en el que trilles.
Referencia: El amor es la felicidad del mundo de D. H. Lawrence.

miércoles, 13 de abril de 2022

Cuando te quiero se sustituye por vamos a ver si esto funciona

El filósofo Daniel Innerarity piensa que algo no va bien cuando la declaración de amor “te quiero” suena demasiado apodíctica e incondicional y se sustituye por un equivalente hipotético del tipo “ vamos a ver si esto funciona”. Marcuse advirtió este proceso de sustitución progresiva de lo incondicionado por variables dependientes al señalar que una tragedia como la de Romeo y Julieta, el conflicto entre decisiones inamovibles, no tenía cabida en una civilización moderna. Los amantes habrían sido considerados dos enfermos de su propia tozudez y el psicoanalista los habría devuelto al suelo de la normalidad. Les habría convencido que la ilusión es el origen de toda enfermedad y el amor una hipótesis que no debe ser exagerada. De una civilización así desdramatizada puede decirse que es post-historie. Es definitiva porque es hipotética. Todo es reversible. 


viernes, 31 de diciembre de 2021

Se convierten en rivales


Escribe Henri J. M. Nouwen en su libro El regreso del hijo pródigo que fuera de la casa de Dios, hermanos y hermanas, maridos y mujeres, amantes y amigos se convierten en rivales e incluso en enemigos; cada uno de ellos vive dominado por los celos, las suspicacias y los resentimientos.

miércoles, 2 de junio de 2021

¿Cuántas pasiones no se han arruinado en una gélida habitación de hotel?


“Lo que se espera con más ansiedad es la música de lo familiar; el amor teme el aislamiento, el verse obligado a hablar en el vacío. Al principio, incluso prefiere oír a hablar. Hasta los amantes lo saben. ¿Cuántas pasiones no se han arruinado en una gélida habitación de hotel?”, escribe Elizabeth Bowen en su libro El fragor del día. 

miércoles, 11 de octubre de 2017

Amor como actividad.

Karl Marx
Tomo una cita de Karl Marx de los Ökonomisch-philosophischen Manuskripten (Manuscritos económico-filosóficos) (MEGA, I, 3, pág. 149): “Si presuponemos al hombre como hombre y a su conducta respecto del mundo como una conducta humana, sólo podremos cambiar amor por amor, confianza por confianza, etc… Si queremos influir sobre otros hombres, debemos ser hombres que actuamos sobre los demás de una manera realmente estimulante y promocionante. Todas nuestras conductas respecto del hombre, y de la Naturaleza, deben ser una manifestación cabal, correspondiente al objeto perseguido, de nuestra vida real individual. Si amamos sin suscitar un amor que nos corresponda, es decir, si nuestro amor como tal no produce un correspondiente amor, si mediante nuestra exteriorización vital como hombres amantes no nos volvemos hombres amados, ese amor es impotente, es una desgracia”. 


Erich Fromm
Vemos que Marx habla aquí del amor como una actividad. Dice Erich Fromm que “el hombre contemporáneo no piensa realmente que con el amor crea algo. Sólo le preocupa en general y casi exclusivamente ser amado, no poder amar él mismo y, por lo tanto producir con su amor el amor de los demás y dar así a luz en el mundo algo nuevo, no existente con anterioridad. Por ello opina que ser amado es una gran casualidad, o que se lo logra comprando todo lo posible, lo que lleva presuntamente a obtener el amor de los demás, desde el dentífrico correcto hasta un traje elegante o el automóvil más caro. Ahora bien, lo que pasa con el dentífrico o el traje no lo sé muy bien, pero es lamentablemente un hecho que muchos hombres son amados debido al magnífico automóvil que poseen. Debemos añadir que también hay muchos hombres que se interesan más por el auto que por su mujer. Y entonces todo vuelve aparentemente a estar en orden, salvo que ambos en poco tiempo llegan a hastiarse e inclusive a odiarse, porque se han engañado mutuamente o se sienten defraudados. Creían ser amados, mientras que en realidad mantenían una ficción pero no practicaban ningún amor activo”.

lunes, 22 de mayo de 2017

María Antonieta aconsejó a la muchedumbre que pasaba hambre que comieran pasteles. Hoy en día, los pobres siguen este consejo al pie de la letra.

Luis XIV
En abril de 1694, un funcionario francés de la ciudad de Beauvais describía el impacto de la hambruna y de los precios desorbitados de los alimentos, y decía que todo su distrito estaba lleno de “un número infinito de almas pobres, debilitadas por el hambre y la miseria, que mueren de necesidad porque, al no tener trabajo ni ocupación, carecen de dinero para comprar pan. Para seguir con vida y aplacar un poco el hambre, esta pobre gente come cosas impuras tales como gatos y la carne de caballos despellejados y tirados a los montones de estiércol. Otros consumen la sangre que mana de vacas y bueyes sacrificados, y las vísceras que los cocineros arrojan a la calle. Otros desdichados comen ortigas y maleza, o raíces y hierbas que antes cuecen”. Escenas similares tenían lugar en toda Francia. El mal tiempo había malogrado las cosechas en todo el reino los dos años anteriores, de modo que en la primavera de 1694 los graneros estaban completamente vacíos. Se cobraban precios exorbitados por cualquier alimento que conseguían acaparar, y los pobres morían en tropel. Unos 2,8 millones de franceses (el 15 por ciento de la población) murieron de hambre entre 1692 y 1694, mientras el Rey Sol, Luis XIV, flirteaba con sus amantes en Versalles.

En el siglo XVIII María Antonieta aconsejó a la
María Antonieta.
muchedumbre que pasaba hambre que si se quedaban sin pan, comieran pasteles. Hoy en día, los pobres siguen este consejo al pie de la letra. Mientras que los ricos residentes de Beverly Hills comen ensalada y tofu al vapor con quinoa, en los suburbios y guetos los pobres se atracan de pastelillos Twinkie, Cheetos, hamburguesas y pizzas. En 2014, más de 2.100 millones de personas tenían sobrepeso, frente a los 850 millones que padecían desnutrición. Se espera que la mitad de la humanidad sea obesa en 2030. En 2010, la suma de las hambrunas y la desnutrición mató a alrededor de un millón de personas, mientras que la obesidad mató a tres millones.

En 2010, la suma de las hambrunas y la desnutrición mató a alrededor de un millón de personas, mientras que la obesidad mató a tres millones.

lunes, 20 de marzo de 2017

Si tu vida amorosa es una cuenta bancaria.

En palabras de Emma Taylor y Lorelei Sharkey: “Si tu vida amorosa es una cuenta bancaria, entonces el anuncio personal es tu cajero automático, que te proporciona el acceso fácil e instantáneo a lo que quieras (sexo ocasional, verdadero amor, un compañero de bridge) y cuando quieras”. Podrían haber añadido que, al usar un cajero automático, introduces la cantidad exacta que estás dispuesto a gastar y preparado para arriesgarte a perder. Así pues, la pérdida, aunque no resulta evitable por completo, se calculará de antemano y será, por tanto, menos dolorosa. Los miembros de la pareja no se quejarán de los costes ni de los fastidiosos sacrificios. Al conocerse por medio de anuncios personales, los dos sabrán que son “ambos solteros, ambos están buscando, de modo que deciden conocerse, ¡y ya está!», señalan Taylor y Sharkey.



Las relaciones de pareja entabladas al instante, consumidas con rapidez y desechadas a voluntad pueden tener, sin embargo, sus efectos secundarios, no menos dolorosos que el efecto de timidez que prometen anular las empresas de citas veloces. El espectro del vertedero nunca está lejos. Después de todo, la velocidad y los servicios de eliminación de residuos se hallan disponibles para ambos lados. Uno puede desembocar en la apurada situación descrita por Oliver James: emponzoñado por “la sensación constante de la falta de otros en tu vida, con sentimientos de vacío y soledad semejantes al luto”. Puedes sentirte “siempre temeroso de que te dejen tus amantes y tus amigos”. La condición diagnosticada aquí parece ser una consecuencia natural, lógica y racional de una vida salpicada de relaciones de pareja instantáneamente entabladas e instantáneamente rotas, pero James remite su causa a la “depresión dependiente”, una dolencia médica y curable, orgánica o psíquica, y sugiere que “los orígenes de este problema residen con frecuencia en la infancia”. “La insensibilidad” provocada por una “relación no empática con los cuidadores” durante la infancia “llega a incorporarse al cerebro como un conjunto de patrones eléctricos y niveles químicos”. Una explicación científica de este tenor puede librar de culpa al paciente y mitigar el grado de autocensura y autodesaprobación. Su otro efecto, sin embargo, es la absolución del modo de vida que convirtiera la condición llamada “depresión dependiente” en una aflicción tan común. Enfrentarse a bocajarro a esa forma de vida, por no hablar de desafiarla y buscar y reunir fuerzas para reformarla, supondrá una larga empresa. No será una propuesta que muchos acepten con entusiasmo en nuestra cultura de la velocidad, la satisfacción instantánea y la inmediata destrucción de residuos. Estamos adiestrados para buscar y esperar soluciones más sencillas y respuestas más rápidas.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

También sufre el dolor de la separación.

Si, como no puedo por menos de sospechar,dice Lewis, el muerto también sufre el dolor de la separación (y debe ser éste el mayor purgatorio de sus padecimientos), eso quiere decir que para ambos amantes, y para todas las parejas de amantes sin excepción, el duelo forma parte integral y universal de la experiencia del amor. Es una continuación del matrimonio, de la misma manera que el matrimonio es una continuación del noviazgo o que el invierno es una continuación del otoño. No se trunca el proceso; es una de sus fases. No se interrumpe la danza; es la postura siguiente. Mientras el ser amado está aquí todavía, vive uno fuera de sí. 
Luego viene la trágica postura de la danza, y tiene uno que aprender a seguir estando fuera de sí, aun careciendo de esa presencia corporal, aprender a amar a la Ella verdadera, en vez de retroceder a amar nuestro pasado, nuestra memoria, nuestra pesadumbre, nuestro alivio de la pesadumbre, nuestro propio amor.