Con acierto decía Pío Baroja que “no habrá cien personas en España que hayan leído entero El capital, de Karl Marx. Se puede afirmar, y parecerá una paradoja, que Karl Marx no ha influido en el marxismo de España. Muchos se consideran marxistas porque habrán leído artículos, habrán oído discursos, y esto les basta. Hacia el año 34 o 35 se publicó una traducción íntegra de El capital, probablemente la única. Era un volumen grueso. Yo estuve, dice Baroja, en varias librerías, y sobre todo en librerías de lance, y pregunté si se vendía entre el público. Nada o casi nada. Probablemente, el libro iría a parar a dependencias del Estado a centros obreros; yo no vi a nadie que lo comprara”.
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domingo, 10 de febrero de 2019
sábado, 13 de octubre de 2018
Karl Marx es el único pensador del siglo diecinueve que se tomó en serio la emancipación de la clase trabajadora.
La Revolución industrial, con su ilimitada demanda de pura fuerza de labor, abocó a lo inaudito de una reinterpretación de la labor como la cualidad más importante del hombre. La emancipación de la labor, en el doble sentido de emancipar la clase trabajadora y dignificar la actividad del laborante, implicaba desde luego un nuevo “contrato social”, esto es, dice Hannah Arendt, una nueva relación fundamental entre los hombres basada en lo que la tradición habría despreciado como el ínfimo denominador común de los seres humanos, la posesión de fuerza de labor. Karl Marx extrajo las consecuencias de esta emancipación cuando dijo que la labor, el metabolismo específicamente humano con la naturaleza, era la distinción humana más elemental, lo que distinguía intrínsecamente la vida humana de la animal.
Karl Marx es el único pensador del siglo diecinueve que se tomó en serio en términos filosóficos el acontecimiento central del siglo, la emancipación de la clase trabajadora. La gran influencia de Marx hoy todavía se debe a este único hecho, el cual también explica, en gran medida, cómo su pensamiento pudo llegar a ser tan útil para los propósitos de la dominación totalitaria. La Unión Soviética, que desde el momento de su fundación se hizo llamar “república de trabajadores y campesinos”, pudo privar a sus trabajadores de todos los derechos de que gozaban en el mundo libre.
Los medios de dominación de la Unión Soviética, carentes de precedentes en la historia política y desconocidos para el pensamiento político han sido con frecuencia caracterizados (y no del todo erróneamente) como los medios de una sociedad de esclavos, explica Hannah Arendt.
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miércoles, 11 de octubre de 2017
Amor como actividad.
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| Karl Marx |
Tomo una cita de Karl Marx de los Ökonomisch-philosophischen Manuskripten (Manuscritos económico-filosóficos) (MEGA, I, 3, pág. 149): “Si presuponemos al hombre como hombre y a su conducta respecto del mundo como una conducta humana, sólo podremos cambiar amor por amor, confianza por confianza, etc… Si queremos influir sobre otros hombres, debemos ser hombres que actuamos sobre los demás de una manera realmente estimulante y promocionante. Todas nuestras conductas respecto del hombre, y de la Naturaleza, deben ser una manifestación cabal, correspondiente al objeto perseguido, de nuestra vida real individual. Si amamos sin suscitar un amor que nos corresponda, es decir, si nuestro amor como tal no produce un correspondiente amor, si mediante nuestra exteriorización vital como hombres amantes no nos volvemos hombres amados, ese amor es impotente, es una desgracia”.
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| Erich Fromm |
Vemos que Marx habla aquí del amor como una actividad. Dice Erich Fromm que “el hombre contemporáneo no piensa realmente que con el amor crea algo. Sólo le preocupa en general y casi exclusivamente ser amado, no poder amar él mismo y, por lo tanto producir con su amor el amor de los demás y dar así a luz en el mundo algo nuevo, no existente con anterioridad. Por ello opina que ser amado es una gran casualidad, o que se lo logra comprando todo lo posible, lo que lleva presuntamente a obtener el amor de los demás, desde el dentífrico correcto hasta un traje elegante o el automóvil más caro. Ahora bien, lo que pasa con el dentífrico o el traje no lo sé muy bien, pero es lamentablemente un hecho que muchos hombres son amados debido al magnífico automóvil que poseen. Debemos añadir que también hay muchos hombres que se interesan más por el auto que por su mujer. Y entonces todo vuelve aparentemente a estar en orden, salvo que ambos en poco tiempo llegan a hastiarse e inclusive a odiarse, porque se han engañado mutuamente o se sienten defraudados. Creían ser amados, mientras que en realidad mantenían una ficción pero no practicaban ningún amor activo”.
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