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sábado, 1 de noviembre de 2025

Leer


“Leer a Shakespeare nos muestra a las personas que nos rodean tal y como son, que es mucho más de lo que percibimos de primeras. Otros grandes libros, también, nos introducen en un mundo oculto que está a nuestro alrededor, mostrándonos esa vasta parte del mundo que está escondida.”
 
“Los grandes libros son como un bosque y cuando se está en un bosque la mente tiende a llenarlo de criaturas míticas. Los grandes libros son diferentes de la psicología, la economía, los negocios y otros tipos de conocimiento a los que la gente recurre hoy en día. A diferencia de esas materias, la tradición literaria e intelectual occidental ofrece una sabiduría que no reduce a las personas a explicaciones. Al contrario, cada explicación amplía nuestro sentido de lo que necesitamos aprender, de modo que la lectura de estos libros combina extrañamente la emoción de un nuevo conocimiento con la emoción de la humildad, de ver lo mucho que queda por saber.Antes que nada, pues, una tradición viva restaura el asombro en el mundo. Pero es práctica además de imaginativa, una tradición nos permite hacer cosas”, escribe William Gonch.


sábado, 11 de octubre de 2025

Tanta abundancia de escritores y comentaristas, y tanta falta de hombres sabios y elocuentes

Francisco Petrarca (1304-1374) en su obra Remedios para la vida hablando de la educación dice:“creo adivinar que das más importancia a los títulos y diplomas, hoy en día no hay nada que se entregue más libremente, pero los títulos no bastan para hacer sabios a quienes no lo son”. Sobre la superficialidad de la vida cultural dice que “en ninguna otra época ha habido tanta abundancia de escritores y comentaristas, ni tanta falta de hombres sabios y elocuentes. Ojalá escribiesen solamente los que saben y los que pueden, y los demás leyesen u oyesen”. O sobre la polarización dice que “dos extremos que distan lo mismo del centro, que es la virtud, son igualmente malos”. Cuando el personaje Dolor se queja de que “la guerra civil nos destruye”, Razón le hace esta recomendación, “te ruego que evites ser uno de los que, con obras o con palabras, encienden el fuego de la contienda civil. Son muchos los que obran así y que, como si las heridas se debiesen a otros, acaban abrasados por el fuego que ellos mismos encendieron.”
Hablando de la muerte Petrarca escribe que “todos los que están alrededor de tu cama, todos cuantos has visto, oído y leído, todos cuantos podrías conocer, todos los nacidos o por nacer en cualquier tiempo y lugar han seguido o seguirán ese mismo camino. Piensa pues en la gran multitud de compañeros que van delante y detrás de ti y en los que mueren al mismo tiempo que tú, que no serán pocos. Creo que debes avergonzarte por lamentar algo que todos padecen, pues entre ellos no encontrarás ni uno solo a quien envidiar”. 
Hablando de los libros dirá que “si quieres vanagloriarte de tus libros, sigue otra vía. No te precies de tenerlos, sino de entenderlos; no los guardes en tus anaqueles, sino en tu memoria; no en tu biblioteca, sino en tu entendimiento”, pero añade que los libros «han hecho sabios a unos y locos a otros que tomaron de ellos más de lo que podían digerir”. Con respecto a la envidia hace la siguiente pregunta, “¿No os parece  bastante vivir atormentados por los propios males, que no son pocos, para que además os atormenten los bienes ajenos, con lo que rematáis vuestra desgracia?”.


viernes, 22 de agosto de 2025

El escritor debe seguir la verdad

Es peligroso hacerle caso a las modas porque esto significa imponerle restricciones externas a un libro. El escritor debe seguir la verdad donde quiera que lleve, escribe Juan Villoro, y no se puede hacer esto y atender a la moda, la verdad está tan fuera de moda.

viernes, 25 de julio de 2025

La colección de libros de FelipeII

Felipe de la Torre, cuya Institución de un Rey Christiano fue publicada en Amberes en 1556, con una dedicatoria a Felipe, recalcaba en su tercer capítulo “quanto necessidad tienen los Reyes de leer libros, y de hombres que les avisen la verdad”. Felipe II leía, aunque no disponía de mucho tiempo libre para hacerlo.Felipe siempre tuvo presente, como podemos ver a raíz de una carta dirigida a su embajador en Francia, Francés de Álava, que aparece más adelante, que los libros están hechos para leer.Gracias a su extensa red de diplomáticos, el rey tenía acceso a todos los rincones de Europa en su rastreo de libros excepcionales.
Zayas, secretario de Felipe II, completó la carta real con una nota recordando al embajador que “Su Magestad quiere formar la librería famosa de libros de mano y otros raros y gastar en ello 50.000 ducados y que se busque quanto bueno huviere en la Christiandad”. A partir de 1560, Felipe agregó a los libros que ya había recopilado en sus palacios obras de cada una de las ramas conocidas de las artes. También empezó a seleccionar los volúmenes que irían dirigidos al Escorial, cuya pieza central iba a ser la biblioteca, a la cual se había destinado un ala específica del edificio.Los agentes de Felipe escudriñaron cada rincón de Europa occidental en busca de ediciones raras.Dentro de España, el proyecto de coleccionar publicaciones incluía un plan para salvar de la ruina libros raros que pudieran encontrarse en remotas parroquias del campo.
La costumbre, establecida en el Escorial, de contar con un almacén secreto para los libros prohibidos se extendió más tarde a la mayoría de las bibliotecas europeas.
Felipe confió a Arias Montano la sección de libros árabes. El Escorial terminó contando con una de las mejores colecciones occidentales de obras escritas en esta lengua, que estaba desapareciendo en España. Entre un segmento de la población musulmana, era ya una lengua más hablada que escrita.En 1573 convocó al médico y estudioso de origen musulmán Alonso del Castillo para que le ayudase a catalogar la colección de libros del Escorial y elaborase medicamentos de origen árabe.
Tal y como la concibió Felipe II, la biblioteca estaba destinada a los lectores. Su propósito no era el de constituir un almacén. Para su uso privado en sus aposentos del Escorial, Felipe II contaba con una colección más modesta que totalizaba unas cuarenta obras. La mitad de estos libros habían sido impresos en el extranjero, principalmente en Amberes y París; el rey (a pesar de la errónea creencia de lo contrario) nunca restringió la importación de los libros extranjeros.

Referencia: El enigma del Escorial (Henry Kamen)

miércoles, 21 de mayo de 2025

El libro sagrado del Islam

Couvert, que se dedica a los orígenes gnósticos del Islam, escribe que la atribución a Mahoma, un jefe de caravanas elevado socialmente por su matrimonio, de un libro tan complejo que requirió, sin duda, un serio conocimiento del judaísmo, de las vicisitudes de los contingentes y pueblos árabes en la frontera del Imperio romano y el reino sasánida de los partos (los contingentes árabes se incorporaron a uno y otro ejército y acabaron tomando el poder en sus regiones respectivas) y de las corrientes culturales de Oriente medio, especialmente el cristianismo, el judaísmo y el gnosticismo. El autor del Corán dominaba el árabe admirable en que escribe pero también el hebreo y el griego. El Corán se escribe en la época de las grandes convulsiones que provocó el debilitamiento de los imperios bizantino y sasánida; el objeto del libro es separar a los árabes cristianos, muy numerosos, de la doctrina de Cristo y reconducidos al judaísmo, a la ley de Moisés. Su autor tuvo que ser, según Couvert, un gnóstico judaizante que negaba, ante todo, la divinidad de Cristo. Según Couvert, el libro “fue escrito en Siria y para los árabes cristianos de Siria por un cristiano judaizante, posiblemente un monje ebionita. No hay en el libro sagrado mención de Medina, ni de la Meca, ni de la Kaaba; y el Islam naciente sintió una inclinación poderosísima hacia la región siropalestina y hacia la ciudad de Jerusalén, que pronto fue enclave sagrado del Islam. “En 1874 el profesor Harnack declaró que el mahometismo no era más que una lejana derivación de la gnosis judeocristiana y no una religión nueva. Mantuvo después permanentemente esta conclusión fundamental”. A la que se suma Couvert mediante un detenido análisis de los temas gnósticos en el libro sagrado del Islam.


jueves, 8 de mayo de 2025

Cada libro es un milagro

Moehringer escribe en  El bar de las grandes esperanzas :
—Cada libro es un milagro —decía Bill—. Cada libro representa un momento en el que alguien se sentó en silencio (y ese silencio forma parte del milagro, no te engañes), e intentó contarnos a los demás una historia. Bud podía hablar sin fin de la esperanza de los libros, de la promesa de los libros. Decía que no era casualidad que un libro se abriera igual que una puerta.

miércoles, 23 de abril de 2025

El hombre multiplica las palabras celestiales

Ewan Clayton escribe en La historia de la escritura que “él puede llenar su mente con las Escrituras mientras copia las palabras del Señor. Con sus dedos da vida a los hombres y los arma contra las artimañas del demonio. Satanás recibe tantas heridas como palabras de Cristo copia el antiquarius. Lo que escribe en su celda se difundirá por remotas provincias. El hombre multiplica las palabras celestiales. Esto dicen las Instituciones de Casiodoro, presentándonos el acto de la escritura bajo una luz diferente. El acto de copiar libros es ahora un fin en sí mismo y el escribiente (ya no un esclavo que copia obras para su amo) ha recibido un género distinto de dignidad y de tarea; el carácter y la santidad se pueden formar en el ejercicio de la confección de libros.La alegoría, que se emplea como medio de interpretación de los textos sagrados, se aplica también a los materiales y las herramientas de escribir. Isidoro de Sevilla compara la pluma de ave y su punta partida con la divinidad manifestándose a través de los Testamentos Antiguo y Nuevo, y la tinta con la sangre de Cristo, vertida por el bien de todo lo creado. Abundan también las interpretaciones alegóricas de las letras del alfabeto. La ípsilon griega (Y) con sus dos brazos refleja las elecciones vitales que pueden hacer los seres humanos al madurar. Esta tradición de interpretar la forma y el carácter de las letras se remonta por lo menos a Platón. En su diálogo Cratilo interviene Sócrates describiendo las letras como representación de distintas fuerzas. La R representa el movimiento y la L la flexibilidad y la suavidad, aunque lo cierto es que Sócrates se burla amablemente de estas asociaciones. En la Alta Edad Media, la alegoría llegó a inmiscuirse tanto en la ejecución de las letras que, en un manuscrito del siglo X conservado en la biblioteca municipal de Berna (Suiza), vemos a unos novicios a quienes se les enseñan las letras comparándolas con verdades teológicas en las que hay que pensar mientras se da forma a la letra. Los tres trazos de la A representan la Trinidad: el asta transversal corresponde al Espíritu Santo, que fluye entre el Padre y el Hijo; el movimiento descendente de la L recuerda el nacimiento de Cristo, que se humilló descendiendo del cielo a la tierra para adoptar la condición de un sirviente.

lunes, 24 de febrero de 2025

La lectura en los niños

Catherine L’Ecuyer es canadiense, afincada en Barcelona y madre de 4 hijos. Es máster por IESE Business School, máster Europeo Oficial de Investigación y Doctora en Educación y Psicología. Investigadora y autora de varios libros y artículos sobre el tema de la educación opina que la comprensión lectora de un niño es como un estanque; cae la lluvia, que son las palabras, y, cuando toca la superficie del agua, el niño las capta y las entiende. Si hay una palabra que desconoce, es como una gota que cae fuera de la superficie, resbala hacia el agua, sube el nivel y crece la superficie, por tanto, a la siguiente lectura, se capta el significado de más palabras. Aunque no entienda la palabra nueva, con las palabras que ya conoce puede hacerse cargo del significado, de modo que el niño adquiere vocabulario leyendo. Es un círculo virtuoso. Por eso es muy importante en el colegio que los textos se ajusten a las capacidades de los niños y que siempre haya un reto. Por otro lado, el interés por la lectura debe despertarse en el hogar; si no hay libros en la casa, si a los padres nunca se les ve leyendo, es muy difícil que el niño se interese por la lectura. Es muy importante contar con un plan de lectura bien pensado por parte del claustro, y que vaya más allá de los convenios con editoriales. Debe ser un plan de lecturas atemporales, de clásicos, lecturas que hayan sobrevivido al tiempo porque hay suficientemente personas que consideran que son obras originales, de calidad, que valen la pena ser leídas. El plan de lectura ha de ser un plano inclinado desde primaria hasta bachillerato. Por supuesto, los profesores tienen que haber leído esos libros previamente, los tienen que conocer muy bien, han de estar en condiciones de comentar el libro en clase y de poder moderar una conversación al respecto con los alumnos. No es suficiente que el niño se lo lea y que le hagamos preguntas solamente para controlarle, para saber si hay leído o no la obra. Ese tipo de exámenes lleva al alumno a memorizar la trama, sin entenderla. Debe hacer una lectura comprensiva del libro. ¿Cuál es su sentido? ¿Por qué se escribió esa obra? ¿Qué tenía en mente el escritor y qué significan los acontecimientos?
El cómic puede desempeñar un papel importante en la adquisición de lectura y escritura en una edad temprana, porque es una lectura que se hace por placer. Ahora bien, es importante que ese cómic que escogemos tenga calidad. Los hay que están llenos de modelos de virtudes, como por ejemplo Tintín, y también Astérix y Obélix, o Johan y Pirluit. Podríamos llamarlos clásicos, porque superan la prueba del tiempo.

jueves, 23 de enero de 2025

Las cosas simples son el pan del espíritu

En una entrevista, el filósofo Nuccio Ordine cuenta que "lo útil más importante de la vida consiste en aprender que las cosas simples (una puesta del sol, una mariposa que vuela, escuchar música, leer una novela) son fundamentales, son el pan del espíritu. En nuestra sociedad pensamos sólo en el pan del cuerpo. Pero el pan del espíritu es muy, muy importante como nutrimento. Yo leo siempre a mis estudiantes una maravillosa conferencia que impartió el gran poeta Federico García Lorca el día de la inauguración de una biblioteca en Fuente Vaqueros, su pequeño pueblo natal situado a pocos kilómetros de Granada. Él decía: Si yo tuviera hambre en la calle, pediría no sólo pan; pediría medio pan y un libro." 

sábado, 27 de julio de 2024

La experiencia que atravesamos al leer un libro

La escritora argentina Ángela Pradelli cuenta que “la experiencia que atravesamos cada uno de nosotros al leer un libro, a cómo una lectura puede afectarnos y perturbarnos cuando somos capaces de relacionarnos desde nuestra subjetividad con el contenido de los textos”….“más que buscar en el texto del otro, busca en él mismo para poder encontrar al otro y comprenderlo”.“La lectura le permite a alguien conectarse con el otro, pero es en sí mismo donde el lector encontrará las herramientas para ese abordaje. En el texto del otro, el lector reconoce marcas, huellas y surcos, pero son pistas que debe completar con contenido propio. Un lector, para no sucumbir en el mar que el otro es construye con instrumentos de su subjetividad, busca en la complejidad de sus piezas las herramientas emocionales, intelectuales y desde allí aprehende los trazos del otro y los significa, les da un sentido”.

miércoles, 3 de enero de 2024

Lo que importa no son los libros sino aquello para lo que sirven

Cuando digo que los libros no tienen importancia, eso no quiere decir que no sirvan para nada. Eso quiere decir que lo que importa no son los libros sino, justamente, aquello para lo que sirven, cuando sirven para algo. Ahora bien, ¿para qué pueden servir si no es para vivir un poco mejor? Los libros no tienen importancia, sólo la vida importa y sólo los libros que se ponen a su servicio merecen que se los lea, por consiguiente, sólo merecen ser leídos los autores que saben que los libros no tienen importancia. Bobin es un buen ejemplo, él, que sabe decir con tanto acierto: “La verdadera vida, la que no está en los libros, pero de la cual ellos dan testimonio”… Si es el mayor poeta de nuestra generación, tal como yo creo, no es sólo por estar más dotado que los demás, sino también porque él, al menos, no es víctima de la poesía ¿Te acuerdas de lo que explicaba a Charles Juliet?: “Si la poesía no es la vida misma en su más espléndido ropaje, en su más amplia intensidad, no es nada, un amasijo de pequeños trazos, de pequeños orgullos, de pequeñas penas, de pequeñas ciencias…”. Yo diría lo mismo, mutatis mutandis, de la filosofía. Si no es la vida en su más bella inteligencia, en su más amplia gravedad, ¿para qué sirve la filosofía?, escribe André Comte-Sponville.

sábado, 23 de septiembre de 2023

Los políticos colocan sus estereotipos en la televisión, donde los repiten incluso quienes desean discrepar

Los políticos colocan sus estereotipos en la televisión, donde los repiten incluso quienes desean discrepar. La televisión dice desafiar el lenguaje político aportando imágenes, pero la sucesión de un plano a otro puede llegar a dificultar una visión nítida. Todo ocurre deprisa, escribe Timothy Snyder, pero en realidad no ocurre nada. En el periodismo de televisión, cada noticia siempre es de última hora, hasta que es desplazada por la siguiente. De modo que sentimos el embate de las olas, pero nunca vemos el mar. El esfuerzo para definir la forma y la relevancia de los acontecimientos requiere palabras y conceptos que no somos capaces de recordar cuando estamos embelesados por los estímulos visuales. Ver las noticias por televisión a veces es poco más que mirar a alguien que también está viendo una imagen. Tenemos asumido que ese trance colectivo es normal. Poco a poco hemos ido cayendo en él.

En la novela Fahrenheit 451, de Ray Bradbury, publicada en 1953, los bomberos se dedican a buscar y quemar libros mientras la mayoría de los ciudadanos ven televisión interactiva. En 1984, de George Orwell, publicada en 1949, los libros están prohibidos y la televisión es bidireccional, lo que permite al Gobierno observar constantemente a los ciudadanos. El lenguaje de los medios visuales está sumamente limitado, a fin de privar al público de los conceptos necesarios para pensar sobre el presente, recordar el pasado, y considerar el futuro. Uno de los proyectos consiste en ir limitando más y más el lenguaje por el procedimiento de ir eliminando palabras con cada nueva edición del diccionario oficial.

jueves, 8 de junio de 2023

Esclavos de la moda

Escribe C. S. Lewis en Lo eterno sin disimulo, que la educación y la atmósfera del mundo en que vivimos aseguran que nuestra principal tentación será la de ceder a los vientos de doctrina, no la de ignorarlos. No es probable en absoluto que vayamos a aferramos a la tradición. Lo más probable es que seamos esclavos de la moda. Si hay que elegir entre leer los libros nuevos o los viejos, hemos de elegir los viejos, y no porque necesariamente sean mejores, sino porque contienen las verdades que nuestro tiempo descuida. El modelo de cristianismo permanente debe mantenerse claro en nuestra mente, y a la luz de él hemos de examinar el pensamiento contemporáneo. Tenemos que evitar a todo trance movernos con los tiempos. Servimos a Aquél que dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”.

miércoles, 29 de marzo de 2023

La cuestión es si sabemos amar la vida tal como es

Cuenta el filósofo André Comte-Sponville que “sólo cuenta la amistad; sólo cuenta el amor. Digamos más bien que sólo cuentan el amor y la soledad. O aún mejor que sólo cuenta la vida. Los libros forman parte de ella, sí, y eso es lo que les salva. Pero no por eso la vida deja de seguir su curso… Los libros forman parte de ella pero, ¿cómo podrían contenerla? Hablan de ella pero, ¿cómo podrían reemplazarla? A lo sumo pueden decir la verdad de lo que vivimos, esa verdad que no está en los libros o que no puede estar en ellos más que porque está primeramente en nuestra vida. Verdad del sufrimiento y de la alegría, de la entereza y del cansancio, verdad del amor, verdad de la soledad…Todos los acaecimientos más comunes de la vida son vanos y fútiles, y sólo el amor es extraordinario, cuando se llega a amar, y eso sucede a pesar de todo”.

“La cuestión no está en saber si la vida es bella o trágica, ridícula o sublime (es lo uno y lo otro, naturalmente), sino si somos capaces de amarla tal como es, es decir, de amarla. Eso deja a la literatura en su puesto, que no es ni el primero ni el último. Los libros no valen más que en la medida en que nos enseñan a amar; por eso algunas obras maestras son irreemplazables, y por eso tantos libros no valen nada. “Eso es una novela”, se dice a veces, cuando se quiere decir que eso es una sarta de necedades y de mentiras. Pues sí, la mayoría de las novelas no son más que “una novela”. Tengo algo mejor que hacer, tengo algo mejor que vivir. Lo más urgente es dejar de mentirse. La verdadera vida no es la literatura, la verdadera vida es la vida verdadera.” 

lunes, 19 de diciembre de 2022

La lectura es como una conversación con sus autores


René Descartes, en una frase rescatada en aquel momento histórico por Marcel Proust: “la lectura de todos los libros buenos es como una conversación con las personas más interesantes de los siglos pasados que fueron sus autores”. Esa imagen del lector que dialoga con el autor de un libro remite a las “cartas dirigidas a amigos, sólo que más largas”, encantadora definición de lo que significa escribir un libro según el poeta romántico Jean Paul. Esa noción fue retomada por el filósofo Peter Sloterdijk, quien presenta esa voluntad de estrechar amistades con lectores anónimos del presente y del futuro, como una síntesis “graciosa y quintaesencial” de la cultura humanista del siglo XIX: “los autores griegos seguramente se habrían sorprendido con el tipo de amigos que sus cartas alcanzarían un día”.

jueves, 17 de marzo de 2022

Cuando pasamos de la palabra dicha a la escrita


Para el ensayista y filósofo Javier Gomá Lanzón, los elementos de la buena moralidad son el hechizo, el encantamiento, el carisma, la santa amenidad….Cuando pasamos de la palabra dicha a la escrita, nos introducimos en un mundo espiritual distinto; la arbitrariedad de los signos escritos (Saussure), la fijeza y la disponibilidad perpetua del texto, que puede dejarse y volverse a tomar cuantas veces uno quiera, favorecen el rigor, la lógica, el sistema, en detrimento de la seducción, la persuasión y la gracia que derrama la musa cuando se materializa comunalmente. Con el libro se pierde la comunidad entre el hablante y el oyente, creándose una mediación editorial entre ellos que los une tanto como los separa, y desde entonces escribir y leer se convierten en dos vicios solitarios.

viernes, 2 de julio de 2021

Europa, siglo XII

Catedral. Siglo XII

En el siglo XII los nuevos centros escolares, salidos de las escuelas episcopales, se independizan de ellas en lo referente al reclutamiento de sus maestros y de sus alumnos y en lo que atañe a sus programas y a sus métodos. La escolástica es hija de las ciudades. Es la reina de las nuevas instituciones, las universidades. El estudio y la enseñanza se convierten en un oficio, en una de las numerosas actividades especializadas del taller urbano. Por lo demás, el mismo nombre es significativo, universitas, que es lo mismo que corporación. Las universidades no son más que las corporaciones de maestros y de estudiantes; universitas magistrorum et scolarium, con sus diferencias y sus matices, de Bolonia donde dominan los estudiantes, o de París donde dominan los maestros. El libro se convierte en un instrumento y no en un ídolo. Como todo instrumento, tiende a fabricarse en serie, constituye el objeto de una producción, de un comercio. El arte románico, producto y expresión del desarrollo de la cristiandad después del año mil, se transforma en el transcurso del siglo XII. Su nuevo rostro, el gótico, es un arte urbano. Como arte de catedrales brotadas del cuerpo urbano, ellas mismas lo dominan y lo subliman. La iconografía de las catedrales es la expresión de la cultura urbana, la vida activa y la contemplativa buscan en él un equilibrio inestable, las corporaciones adornan la iglesia con vidrieras y en ellas se despliega todo el saber escolástico. En torno a la ciudad, las iglesias de la campaña reproducen con menor acierto artístico y con recursos materiales mucho más limitados el plano de la catedral de la ciudad modelo, o uno de sus elementos más significativos, el campanario, la torre, el tímpano. La catedral, hecha para albergar a un pueblo nuevo, más numeroso, más humano y más realista, no olvida de recordarle la vida rural cercana y bienhechora. El tema de los meses, marco de los trabajos rústicos, sigue siendo uno de los ornamentos tradicionales de la iglesia urbana.

martes, 5 de enero de 2021

Un libro de historia triunfa por la convicción con la que cuenta su relato

El propósito de la historia es interpretar el pasado. Un libro de historia, presuponiendo que los hechos sean correctos, triunfa o fracasa por la convicción con la que cuenta su relato. Si suena a cierta, para un lector inteligente e informado, entonces es un buen libro de historia. Si suena a falsa, no es buen libro de historia, aunque esté bien escrito y su autor sea un gran historiador con una sólida formación académica.


miércoles, 8 de julio de 2020

Autores castellanos utilizaron la voz Castilla como un equivalente de España


Campos de Castilla


Desde el siglo XVI muchos autores castellanos comenzaron a utilizar la voz Castilla como un equivalente exacto de España. Se trata de una identificación que puede encontrarse en casi cualquier libro de la época. Cuánto me extraña, comentaba un viajero italiano en un diálogo de aquellos años, al oír llamar vulgarmente castellanos a los españoles y a la España, Castilla.

Debido a los sucesos y acontecimientos que se dieron en la historia a partir de 1492, muchos escritores e incluso historiadores solían referirse a Castilla como una gran nación marítima. Era un error bastante común que deberíamos evitar y subsanar, manifiesta el historiador Henry Kamen. Y añade Kamen que Castilla había sido siempre un territorio sin acceso al mar, pero aprovechó las posibilidades marítimas derivadas de su relación con pueblos costeros como los andaluces, los gallegos, los vascos y los portugueses.

lunes, 1 de junio de 2020

Los libros no se agotan




Los primeros lectores del Quijote leyeron un libro distinto del que leemos nosotros; se rieron de lo mismo que ahora nos entristece. La novela que leemos con dieciocho años es diferente de la novela que leemos con cuarenta. Se titula igual, pero es otra. Las palabras se han modificado, los personajes han adquirido atributos nuevos, sus rasgos se han alterado.Los libros se acaban, pero no se agotan.