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viernes, 6 de diciembre de 2024

A ojos de un observador cualificado las tendencias suicidas del pensamiento moderno eran evidentes

Evelyn Waugh escribe en un articulo que “en la fase de la historia europea en la que nos encontramos ahora, la cuestión ya no se dirime entre el catolicismo, por una parte, y el protestantismo, por otra, sino entre cristianismo o caos….Por todas partes vemos hoy la negación práctica de todo lo establecido por la cultura occidental. La civilización carece en si misma del poder de sobrevivir. Su supervivencia le ha llegado a través del cristianismo, y sin este no tiene sentido ni tiene fuerza pedir lealtad. La perdida de fe en el cristianismo y la consiguiente falta de confianza en los principios morales y sociales se ha visto encarnada en el ideal de un estado materialista y mecanizado….Ya no es posible….recibir los beneficios de la civilización y, al mismo tiempo, negar la base sobrenatural sobre la que esta descansa”.
Sir Arnold Henry Moore Lunn escribe que “a ojos de un observador cualificado las tendencias suicidas del pensamiento moderno eran evidentes. La característica principal de la filosofía moderna es una premisa implícita que, de hecho, niega la validez de toda la filosofía. Si hemos de creer a Marx y a Freud, ni Freud ni Marx han de ser creídos. Marx mantiene que la religión, la filosofía y el arte de una época determinada son los subproductos de sus procesos económicos. La teología escolástica no es más que el espejo del sistema feudal de la propiedad de la tierra. Pero, de ser eso cierto, el comunismo marxista no sería más que el espejo de la industrialización y el liberalismo laissez-faire de la Inglaterra victoriana. Carece de toda validez objetiva. Freud sostiene que las razones con las que el hombre justifica sus creencias solo son racionalizaciones inventadas, post hoc, para justificar las creencias impuestas por su entorno y sus creencias sexuales. Podemos ignorar sin problemas los argumentos razonados con que un hombre defiende sus creencias, pues mediante el psicoanálisis del hombre en cuestión seremos capaces de descubrir todo lo que merece ser conocido acerca de sus creencias. Ambos pensadores modernos se afanan por cortar la rama sobre la que se sientan”.

viernes, 2 de julio de 2021

Europa, siglo XII

Catedral. Siglo XII

En el siglo XII los nuevos centros escolares, salidos de las escuelas episcopales, se independizan de ellas en lo referente al reclutamiento de sus maestros y de sus alumnos y en lo que atañe a sus programas y a sus métodos. La escolástica es hija de las ciudades. Es la reina de las nuevas instituciones, las universidades. El estudio y la enseñanza se convierten en un oficio, en una de las numerosas actividades especializadas del taller urbano. Por lo demás, el mismo nombre es significativo, universitas, que es lo mismo que corporación. Las universidades no son más que las corporaciones de maestros y de estudiantes; universitas magistrorum et scolarium, con sus diferencias y sus matices, de Bolonia donde dominan los estudiantes, o de París donde dominan los maestros. El libro se convierte en un instrumento y no en un ídolo. Como todo instrumento, tiende a fabricarse en serie, constituye el objeto de una producción, de un comercio. El arte románico, producto y expresión del desarrollo de la cristiandad después del año mil, se transforma en el transcurso del siglo XII. Su nuevo rostro, el gótico, es un arte urbano. Como arte de catedrales brotadas del cuerpo urbano, ellas mismas lo dominan y lo subliman. La iconografía de las catedrales es la expresión de la cultura urbana, la vida activa y la contemplativa buscan en él un equilibrio inestable, las corporaciones adornan la iglesia con vidrieras y en ellas se despliega todo el saber escolástico. En torno a la ciudad, las iglesias de la campaña reproducen con menor acierto artístico y con recursos materiales mucho más limitados el plano de la catedral de la ciudad modelo, o uno de sus elementos más significativos, el campanario, la torre, el tímpano. La catedral, hecha para albergar a un pueblo nuevo, más numeroso, más humano y más realista, no olvida de recordarle la vida rural cercana y bienhechora. El tema de los meses, marco de los trabajos rústicos, sigue siendo uno de los ornamentos tradicionales de la iglesia urbana.

domingo, 21 de febrero de 2021

Regreso a la filosofía tomista


Para Chesterton “existe una influencia que crece de día en día….Se trata del regreso a la filosofía tomista que es la filosofía del sentido común, en contraste con las paradojas de Kant, de Hegel y del pragmatismo. La religión de Roma es, en sentido estricto, la única religión racionalista….el regreso de la escolástica es simplemente el regreso del hombre juicioso…decir que no hay dolor, ni dificultad, ni mal, ni diferencia entre el hombre y la bestia, ni entre una cosa y otra, constituye un esfuerzo desesperado para destruir toda experiencia y sentido de la realidad; y la gente estará cada vez más cansada cuando deje de estar de moda, y buscará de nuevo algo que de forma a tanto caos y devuelva sus proporciones a la mente humana”.

jueves, 22 de noviembre de 2018

La unificación cultural de Europa comenzó antes del Renacimiento.

Pórtico de Santa María de los Reyes (Laguardia, Gótico español).
La unificación cultural de Europa, la europeización de Europa, había comenzado mucho antes del Renacimiento, siendo ya perceptible en los siglos XII y XIII. El llamado estilo gótico, por ejemplo, era un lenguaje artístico internacional. Pese a las variaciones locales (el uso de ladrillo en las iglesias danesas o el contraste entre el énfasis francés en la altura de las catedrales y la preferencia inglesa por la longitud), el estilo gótico es reconocible desde Portugal hasta Polonia. Los valores de la nobleza medieval, encarnados en el arte del combate a caballo, era otro fenómeno internacional. Los romances caballerescos, que relataban las nobles hazañas de héroes como Roldán o Lancelot en las cortes del emperador Carlomagno y el rey Arturo, eran leídos
o escuchados en gran parte de los países europeos. La filosofía y teología escolásticas se desarrollaron en las aulas de las universidades medievales en los siglos XII y XIII. Aunque estos estudios atraían a un pequeño grupo, se trataba también de un grupo internacional. Puesto que en las universidades se hablaba y se escribía en latín, y los maestros de artes tenían “el derecho a enseñar dondequiera” (ius ubique docendi), la cultura académica era auténticamente paneuropea.

viernes, 31 de marzo de 2017

Los hombres de los siglos XII y XIII emprendían una tarea, la tarea de reconciliar la razón y la fe.

El arquitecto del siglo XII Y XIII vivía sin duda en estrecha relación con los escultores, los maestros vidrieros, los tallistas y otros de quienes estudiaba las obras allí por donde pasaba (como testimonio el “Álbum” de Villard de Honnecourt). 

El arquitecto los contrataba y controlaba en sus propias obras artísticas al tiempo que les transmitía un programa iconográfico que él no podía realizar y para el que contaba con los consejos y la estrecha colaboración de un escolástico. A través de esta tarea asimilaba y vehiculaba la sustancia del pensamiento contemporáneo que la ponía en práctica. En realidad lo que el arquitecto, que “concebía la forma del edificio sin manipular él mismo la materia”, podía y debía llevar a cabo directamente, en tanto que arquitecto, era sobre todo una particular manera de proceder que debía ser lo primero que llamaba la atención al laico cada vez que entraba en contacto con la escolástica. Esta manera de proceder se deriva, como todo modus operandi, de un modus essendi; se deriva de la propia razón de ser de la escolástica primitiva y clásica que consistía en establecer la unidad de la verdad. Los hombres de los siglos XII y XIII emprendían una tarea que no había sido claramente afrontada por sus antecesores,la tarea de reconciliar la razón y la fe. 

“La doctrina sagrada, afirma Tomás de Aquino, se sirve también de la razón humana no para probar la fe sino para manifestar (manifestare) todo lo que ha sido explicitado en la doctrina”. Ello significa que la razón humana no puede esperar a proporcionar una prueba directa de artículos de la fe tales como la estructura tripersonal de la Trinidad, la Encarnación, la temporalidad de la Creación, etc., sino que únicamente puede elucidar y clarificar efectivamente esos artículos.

El arquitecto del siglo XII Y XIII vivía sin duda en estrecha relación con los escultores, los maestros vidrieros, los tallistas y otros

la razón humana no puede esperar a proporcionar una prueba directa de artículos de la fe tales como la estructura tripersonal de la Trinidad, la Encarnación, la temporalidad de la Creación, etc., sino que únicamente puede elucidar y clarificar efectivamente esos artículos.