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domingo, 17 de noviembre de 2024

Lo que distinguía a la cristiandad latina era la uniformidad de su cultura

Escribe George Holmes en Europa: jerarquía y revuelta 1320-1450 que “lo que distinguía a la cristiandad latina era la uniformidad de su cultura, que dependía principalmente de la Iglesia. El reconocimiento general de la autoridad del papa era el factor más evidente de la unidad de Europa. Había conducido a la difusión de tipos semejantes de organización de iglesias y monasterios, y no solo de edificios, sino también de maneras de pensar. La uniformidad de la cultura había sido también promovida por las energías expansionistas de nobles y caballeros del norte de Francia y de mercaderes de las ciudades italianas, que habían difundido sus costumbres por amplias zonas del mundo latino. En 1300 la Europa occidental era ya, con mucho, probablemente la zona más rica del universo, si la riqueza se mide en relación a la densidad demográfica. La mayor parte de la riqueza se concentraba en una banda que atraviesa el continente desde el sudeste de Inglaterra al norte de Italia, incluyendo el norte de Francia, los Países Bajos y la Renania.El mundo europeo estaba dominado por el papa, el rey de Francia y otros monarcas; su vida intelectual, por la Universidad de París; su arte, por el estilo de iglesia gótica, que se había difundido por Europa desde el norte de Francia. La historia social de los próximos cien años fomentaría  una mayor diversificación de la sociedad al favorecer a las comunidades urbanas y campesinas a expensas de las clases señoriales.
La peste negra, que asoló Europa en 1348-1349, y el descenso general de población, que redujo la riqueza y el poder de los señores territoriales. Los resultados de los cambios económicos se evidenciaron en la situación de Europa durante la primera mitad del siglo XV, cuando ciudadanos y campesinos hicieron valer sus derechos.
  

viernes, 28 de abril de 2023

En el medievo, un maestro podía viajar de un lugar a otro no causándole ninguna preocupación su nacionalidad.

Cuenta el historiador de arte E. H. Gombrich que hasta alrededor de 1400 el arte, en diferentes partes de Europa, se había desarrollado siguiendo líneas análogas. Recordemos que el estilo de los pintores y escultores góticos de aquella época es conocido con el nombre de estilo internacional porque las miras de los maestros predominantes en Francia, Alemania y Borgoña eran, en conjunto, muy parecidas. Claro está que existieron diferencias nacionales a lo largo de todo el medievo,por ejemplo, las existentes entre Francia e Italia durante el siglo XIII, pero éstas no fueron, en conjunto, muy importantes.En el medievo, un buen maestro podía viajar de un lugar de construcción a otro, o ser recomendado por un monasterio a otro, no causándole ninguna preocupación tener que confesar su nacionalidad.

Todos los hombres cultos del medievo hablaban y escribían latín, y les daba lo mismo enseñar en la Universidad de París que en las de Padua, Oxford o Salamanca. Los nobles de la época participaban de los ideales de la caballería; su lealtad a su rey o a sus caudillos feudales no implicaba que se considerasen a sí mismos como los campeones de un pueblo o nación en particular.

viernes, 12 de agosto de 2022

Renacimiento

Giotto

Renacimiento significa volver a nacer o instaurar de nuevo, y la idea de semejante renacimiento comenzó a ganar terreno en Italia desde la época de Giotto. Cuando la gente de entonces deseaba elogiar a un poeta o a un artista decía que su obra era tan buena como la de los antiguos. Los italianos se daban perfecta cuenta del hecho de que, en un remoto pasado, Italia, con Roma su capital, había sido el centro del mundo civilizado, y que su poder y su gloria decayeron desde el momento en que las tribus germánicas de godos y vándalos invadieron su territorio y abatieron el Imperio romano. La idea de un renacer se hallaba íntimamente ligada en el espíritu de los italianos a la de una recuperación de la grandeza de Roma, escribe el historiador de arte Ernst Hans Josef Gombrich.

La esperanza en un renacimiento motivó la idea de que el período de intervalo era una edad media, un medievo, y nosotros seguimos aún empleando esta terminología, dice Gombrich. Puesto que los italianos reprocharon a los godos el hundimiento del Imperio romano, comenzaron por hablar del arte de aquella época denominándolo gótico, lo que quiere decir bárbaro. Actualmente sabemos que esas ideas de los italianos tenían escaso fundamento. Eran, a lo sumo, una ruda y muy simplificada expresión de la verdadera marcha de los acontecimientos. Unos setecientos años separaban la irrupción de los godos del nacimiento del arte que llamamos gótico. Sabemos que el renacimiento del arte, después de la conmoción y el tumulto de la edad de las tinieblas, llegó gradualmente, y que el propio período gótico vio acercarse a grandes pasos este renacer.

viernes, 2 de julio de 2021

Europa, siglo XII

Catedral. Siglo XII

En el siglo XII los nuevos centros escolares, salidos de las escuelas episcopales, se independizan de ellas en lo referente al reclutamiento de sus maestros y de sus alumnos y en lo que atañe a sus programas y a sus métodos. La escolástica es hija de las ciudades. Es la reina de las nuevas instituciones, las universidades. El estudio y la enseñanza se convierten en un oficio, en una de las numerosas actividades especializadas del taller urbano. Por lo demás, el mismo nombre es significativo, universitas, que es lo mismo que corporación. Las universidades no son más que las corporaciones de maestros y de estudiantes; universitas magistrorum et scolarium, con sus diferencias y sus matices, de Bolonia donde dominan los estudiantes, o de París donde dominan los maestros. El libro se convierte en un instrumento y no en un ídolo. Como todo instrumento, tiende a fabricarse en serie, constituye el objeto de una producción, de un comercio. El arte románico, producto y expresión del desarrollo de la cristiandad después del año mil, se transforma en el transcurso del siglo XII. Su nuevo rostro, el gótico, es un arte urbano. Como arte de catedrales brotadas del cuerpo urbano, ellas mismas lo dominan y lo subliman. La iconografía de las catedrales es la expresión de la cultura urbana, la vida activa y la contemplativa buscan en él un equilibrio inestable, las corporaciones adornan la iglesia con vidrieras y en ellas se despliega todo el saber escolástico. En torno a la ciudad, las iglesias de la campaña reproducen con menor acierto artístico y con recursos materiales mucho más limitados el plano de la catedral de la ciudad modelo, o uno de sus elementos más significativos, el campanario, la torre, el tímpano. La catedral, hecha para albergar a un pueblo nuevo, más numeroso, más humano y más realista, no olvida de recordarle la vida rural cercana y bienhechora. El tema de los meses, marco de los trabajos rústicos, sigue siendo uno de los ornamentos tradicionales de la iglesia urbana.

lunes, 7 de octubre de 2019

El pueblo francés es un pueblo de la inmanencia



Emil Cioran, filósofo rumano, cuenta que “en el siglo XVIII, Francia llevaba la batuta en Europa. Desde entonces, no ha ejercido ya otra cosa que su influencia. El simbolismo, el impresionismo, el liberalismo son sus últimos contactos vitales con el mundo, antes de hundirse en una ausencia fatal. El pueblo francés es un pueblo de la inmanencia, que creó el género inimitable de los detalles sutiles y reveladores de la existencia en el mundo, el ornamento. Nada hay más francés que un tapiz, un mueble, un encaje o, en el plano arquitectónico, una casa solariega o un palacete”.

“El miedo a perderse por cualquier exceso ha enquistado a los franceses en una rigidez afectiva. ¿Existe un pueblo menos sentimental? El corazón del francés sólo se enternece con los cumplidos bien formulados. Su vanidad es inmensa, hasta el punto de que lisonjearla puede volverlo incluso sentimental… En general, está capacitado para la intimidad, pero no para la soledad.Tal vez sea el único pueblo de Europa que no conoce la nostalgia, que es una forma de la falta de plenitud sentimental infinita. Además, carece de música folclórica también, que sólo se encuentra en el Sur (País Vasco, Provenza, por influencia española e italiana)”.
Batalla de Berezina
“En dos ocasiones alcanzó la grandeza; en la época de la construcción de las catedrales y en la de Napoleón, es decir, en dos momentos ajenos a su genio específico. Las catedrales y Napoleón, ¡nada hay menos francés imaginable! No obstante, el pueblo vibró, cargó con las losas en la Edad Media y cayó a los pies de las Pirámides o en el Berezina. Los franceses crearon el estilo gótico, de esencia germánica, y en el plano militar siguieron al último representante del Renacimiento italiano. Así, se superaron en dos ocasiones; superaron su consumada perfección mediante el contacto con dos inspiraciones de naturaleza extranjera. En la creación gótica salpicó la sangre de los francos, el elemento germánico; en las campañas napoleónicas, el genio mediterráneo de las expediciones. Fuera de esos momentos, Francia se ha contentado consigo misma; ni lenguas extranjeras ni importaciones de cultura ni curiosidades inspiradas por el mundo”.

jueves, 22 de noviembre de 2018

La unificación cultural de Europa comenzó antes del Renacimiento.

Pórtico de Santa María de los Reyes (Laguardia, Gótico español).
La unificación cultural de Europa, la europeización de Europa, había comenzado mucho antes del Renacimiento, siendo ya perceptible en los siglos XII y XIII. El llamado estilo gótico, por ejemplo, era un lenguaje artístico internacional. Pese a las variaciones locales (el uso de ladrillo en las iglesias danesas o el contraste entre el énfasis francés en la altura de las catedrales y la preferencia inglesa por la longitud), el estilo gótico es reconocible desde Portugal hasta Polonia. Los valores de la nobleza medieval, encarnados en el arte del combate a caballo, era otro fenómeno internacional. Los romances caballerescos, que relataban las nobles hazañas de héroes como Roldán o Lancelot en las cortes del emperador Carlomagno y el rey Arturo, eran leídos
o escuchados en gran parte de los países europeos. La filosofía y teología escolásticas se desarrollaron en las aulas de las universidades medievales en los siglos XII y XIII. Aunque estos estudios atraían a un pequeño grupo, se trataba también de un grupo internacional. Puesto que en las universidades se hablaba y se escribía en latín, y los maestros de artes tenían “el derecho a enseñar dondequiera” (ius ubique docendi), la cultura académica era auténticamente paneuropea.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Gótico.

Román de la Rose
El siglo XII románico se complace en el bestiario; el siglo XIII, gótico, se vuelve hacia las flores y hacia los hombres. Es más alegórico que simbólico. Las abstracciones del Román de la Rose, buenas o malas (avaricia, vejez, amabilidad, peligro, razón, falso semblante,
Pintura gótica.
naturaleza), se representan con figura humana. 


El gótico es todavía fantástico. Pero se entrega más a lo extraordinario que a lo monstruoso. Pero, sobre todo, se convierte en moralizador. La iconografía pasa a ser una lección. Vida activa y vida contemplativa, virtudes y vicios con cara humana, colocados en buen orden, son el ornamento de los pórticos de las catedrales, con objeto de proporcionar a los predicadores una ilustración para sus enseñanzas morales.


El siglo XII románico, pesimista, se complace en el bestiario; el siglo XIII, gótico, que se encamina ya a la felicidad, se vuelve hacia las flores y hacia los hombres.