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sábado, 11 de julio de 2026

Tratemos de saber quiénes nos cuentan las cosas y cómo la cuentan

Los medios de comunicación existen. Cada cual, con su grado de independencia, con sus valores. Pero tratemos de saber quiénes nos cuentan las cosas y cómo la cuentan. Y lo que callan. Detengámonos en algún tema de actualidad que nos interese y veamos con atención en quién dice qué y quién lo calla; en cuándo y cómo se cuenta, aconseja José Luis Hernangómez, doctor en Ciencias Políticas y Sociología.Para un mismo hecho, los titulares pueden ser muy distintos, cuando no opuestos, para potenciar u ocultar intereses de la línea editorial. Más complicado es saber quién son los propietarios de los medios de comunicación y de las agencias de noticias, pero es un ejercicio interesante para comprender sinergias. 


jueves, 8 de mayo de 2025

Cada libro es un milagro

Moehringer escribe en  El bar de las grandes esperanzas :
—Cada libro es un milagro —decía Bill—. Cada libro representa un momento en el que alguien se sentó en silencio (y ese silencio forma parte del milagro, no te engañes), e intentó contarnos a los demás una historia. Bud podía hablar sin fin de la esperanza de los libros, de la promesa de los libros. Decía que no era casualidad que un libro se abriera igual que una puerta.

miércoles, 20 de marzo de 2024

Una vez que has entrado en política, siempre estás bajo los focos

Michael Grant Ignatieff

Para Michael Grant Ignatieff, que fue el líder del Partido Liberal de Canadá, “una vez que has entrado en política, siempre estás bajo los focos. Nunca te saltas una cola, nunca te muestras impaciente con un conductor o con el personal de la recepción de un hotel. Nunca pierdes los nervios. Nunca te olvidas de sonreír cuando alguien se acerca a hacerse una foto contigo o a pedirte un autógrafo. Durante todo ese tiempo te olvidas de tu vida privada. La gente te está observando. Muchas personas acostumbradas al éxito que meditan su entrada en política desdeñan el inacabable ritual de los saludos y la gentileza forzada de una vida bajo el escrutinio público como algo ajeno a su dignidad, pero se equivocan. La maquinaria de la política, los continuos viajes, la luz de los focos, que te sigue allí adonde vayas, requieren de una autoridad que no puede ser adquirida de ningún otro modo. Debes aprender a entender a tu país. Lo que un buen político llega a aprender sobre su país no figura en ningún libro. Lo que conoce es la forma en que la gente influye en un lugar y la forma en que un lugar influye en la gente. Pocas formas de conocimiento político importan tanto como la información local; los detalles de las tradiciones políticas locales, los nombres de los dignatarios y los hombres poderosos (alcaldes, entrenadores del equipo del instituto, jefes de policía, empresarios locales) a las que uno nunca debe olvidarse de nombrar desde el estrado. Los grandes políticos deben dominar lo local. Como mínimo, deben ser capaces de recordar todos aquellos lugares que han visitado. Allí donde estén deben dar la impresión de encontrarse como en casa. Cuando pregunten a alguien del público por su procedencia, deben ser capaces de contar una historia que les vincule a ese votante y en la que este se pueda reconocer inmediatamente. Una expresión francesa de reconocimiento a un político consiste en calificarlo como un homme de terrain".

viernes, 27 de marzo de 2020

El historiador cuenta lo que ha sucedido, mientras que el poeta cuenta lo que podría suceder


Aristóteles sostuvo que la diferencia entre la poesía y la historia consiste en que el historiador cuenta “lo que ha sucedido”, mientras que el poeta cuenta “lo que podría suceder”; es decir, que la poesía “dice más bien lo general, y la historia lo particular”, de lo cual deduce Aristóteles la superioridad de la poesía sobre la historia. La verdad de la historia, de este modo, sería una verdad factual, concreta, particular, una verdad que busca fijar lo ocurrido a determinados hombres en un determinado momento y lugar; por el contrario, la verdad de la literatura o de la poesía, que es como llama a la literatura Aristóteles, sería una verdad moral, abstracta, universal, una verdad que busca fijar lo que nos pasa a todos los hombres en cualquier momento y lugar. 

lunes, 20 de enero de 2020

¿Se puede pensar atenazado por la velocidad?



¿Se puede pensar atenazado por la velocidad? ¿Acaso la televisión, al conceder la palabra a pensadores supuestamente capaces de pensar a toda velocidad, no se está condenando a no contar más que con fast thinkers, con pensadores que piensan más rápido que su sombra…? Hay que preguntarse cómo son capaces de responder a estas condiciones absolutamente particulares, cómo consiguen pensar en unas condiciones en las que nadie es capaz de hacerlo.La respuesta es que piensan mediante ideas preconcebidas.

lunes, 30 de septiembre de 2019

Poder es la capacidad no solo de contar la historia de otra persona, sino de convertirla en la historia definitiva

La escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie asenta que la manera en que se cuentan las historias, quién las cuenta, cuándo las cuenta, cuántas se cuentan… todo ello en realidad depende del poder. Poder es la capacidad no solo de contar la historia de otra persona, sino de convertirla en la historia definitiva de dicha persona. 

El poeta palestino Mourid Barghouti escribe que, si quieres desposeer a un pueblo, la forma más simple de conseguirlo
es contar su historia y empezar por “en segundo lugar”. Comienza la historia con las flechas de los nativos americanos y no con la llegada de los británicos y obtendrás un relato completamente distinto. Comienza con el fracaso del Estado africano y no con la creación colonial del Estado africano y tendrás un relato completamente distinto.

Dice Chimamanda que es imposible conocer debidamente un lugar o a una persona sin conocer todas las historias de ese lugar o esa persona. La consecuencia del relato único es la siguiente, priva a las personas de su dignidad. Nos dificulta reconocer nuestra común humanidad. Enfatiza en qué nos diferenciamos en lugar de en qué nos parecemos.

miércoles, 31 de julio de 2019

El elemento capital de toda vida humana, individual o colectiva, es el proyecto


Hablando de historia, decía el filósofo Julián Marías, que no está determinada, pero ciertamente está condicionada; las posibilidades son limitadas; hay innumerables cosas que no son posibles; por el contrario, hay factores no modificables, con los cuales hay que contar. Lo que no hay es inevitabilidad histórica, y por eso existe siempre un margen de libertad y de imprevisibilidad. El elemento capital de toda vida humana, individual o colectiva, es el proyecto; sin él, no se puede vivir; y, como consecuencia de ello, sin tenerlo presente no se puede contar una vida. La historia como realidad incluye los proyectos, no se reduce a hechos, y por eso su realidad tiene un ingrediente esencial de irrealidad; la historia como conocimiento, la historiografía, es imposible si no se hace en vista de los proyectos históricos, que hay que descubrir e introducir en la narración.

jueves, 25 de julio de 2019

Antes de coger la pluma

Henri Frédéric Amiel
“Sé grande, para hablar de cosas grandes; y patriota, para hablar de la patria, decía el escritor y filósofo Henri Frédéric Amiel. Arroja de tu seno el amor propio, el rencor, las impresiones pasajeras y personales; edúcate en la imparcialidad, en la objetividad, en la serenidad, antes de coger la pluma, o de otra forma tu pluma sólo contará las bajezas y las vulgaridades de tu corazón. Vuelve a la serenidad, por la esperanza y el ideal; combate las impaciencias de tu naturaleza cambiante; la aridez de tu corazón en seguida decepcionado; los celos de tu amor propio irritable; la torpeza de tu inercia; los humos de tu orgullo, la amargura, los arrebatos. La fuerza está en la serenidad. El orden; la firmeza; la modestia; la precisión y el movimiento; el impulso y la medida; el fuego y el cálculo; la impetuosidad dueña de sí misma. Exactitud psicológica, pintoresquismo en el estilo; unir el análisis a la realidad plástica. Transformarme al ritmo de las necesidades de la cosa, de las exigencias del objeto. Brevedad, vigor, brillo, nitidez mordiente”.

jueves, 13 de junio de 2019

Infundios y bulos

Socrates
En cierta ocasión, un conocido de Sócrates se le acercó y le dijo: —Maestro, ¿sabes lo que me han contado de Fulano? Sócrates levantó la mano para que no siguiese hablando y le advirtió: —Antes de que me digas de qué va, permite que te haga tres preguntas. ¿Estás seguro de que lo que me vas a contar es cierto? —No, acaban de contármelo. —Es decir, que no sabes si es cierto o no. —Y continuó—Lo que vas a decirme de Fulano, ¿es bueno? —No. —Me quieres contar algo malo de Fulano incluso no estando seguro de si es cierto, ¿es así? —El hombre asintió—. Lo que vas a contarme de Fulano, ¿será provechoso para alguien? —No, realmente no… —Quieres contarme algo que no estás seguro de que sea cierto, que no es bueno y ni siquiera es provechoso, ¿por qué entonces hablar de ello? Vete de aquí con tus infundios y bulos. 

jueves, 6 de junio de 2019

Hay que evitar que las mentiras intoxiquen el discurso público o permeen en conciencias menos avisadas.


Escribe tanto Matthew d’Ancona como Lee McIntyre que contar la verdad no es convencer al mentiroso ni obligarle a retractarse. La finalidad de atestiguar la manipulación de los hechos o su fabricación, así como la de denunciar la simpleza de las teorías conspirativas es evitar que las  mentiras intoxiquen el discurso público o permeen en conciencias menos avisadas.

Aprender a diferenciar las fuentes fiables de las que no lo son es crucial en este momento. Algunos han llegado a proponer incluso un registro de páginas dudosas. Tanto las compañías tecnológicas como los poderes públicos están poniendo en marcha iniciativas que, aunque sea indirectamente, contribuyen a poner coto a las distorsiones de la verdad, pero son los usuarios los que han de tener criterios para detectar lo veraz y razonable en la avalancha informativa que cada día los inunda.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Solo tenemos el hoy


Fausto. El hombre que de repente se da cuenta de que ha envejecido y que no ha vivido la vida. Un hombre lleno de conocimiento, pero vacío de sabiduría. El hombre que desea una segunda oportunidad, una segunda vida para vivir. Fausto, el hombre que vende su alma al diablo a cambio de una segunda oportunidad. Un personaje legendario medieval que Christopher Marlowe y Jacob Bidermann habían escenificado en sendos dramas y que Goethe acabó de convertir en un icono universal. Fausto es el hombre que encarna el anhelo por el conocimiento, por el saber, pero también la pasión por la vida y la belleza. Hombre de estudio y de laboratorio, es también un hombre de acción. Viejo, pero vividor, vital y con ansias juveniles. Toda una vida dedicada al estudio no le ha servido para convertirse en
sabio. Exasperado, quiere sentir la pasión y quiere librarse a ella inmediatamente. La pasión, la vida, la juventud, la belleza y la sabiduría son tentaciones demasiado grandes para resistirse a ellas.
Fausto ha aprendido finalmente, cuenta Gener, que la clave no reside en contar los días, sino en hacer que los días cuenten. Pequeña inmensa diferencia para vivir una vida,
“El ayer no existe, el mañana aún no ha llegado. Solo tenemos el hoy, a por él, entonces”, dijo la madre Teresa de Calcuta.