Mostrando entradas con la etiqueta sabiduría. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sabiduría. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de junio de 2026

Los escritores, cineastas, artistas e intelectuales se engañan a sí mismos cuando descuidan la tradición

El filósofo Yuval Harari sostiene que las religiones del mundo, antaño fuerzas de innovación, se han convertido en defensoras del inmovilismo. El Vaticano, escribe Harari, era lo más parecido que la Europa del siglo XII tenía a Silicon Valley. La Iglesia creó las primeras empresas de Europa: los monasterios, lideró la economía europea, inventó la universidad, dio origen a la revolución del tiempo medido con un reloj y es responsable de la noción hasta entonces herética de que todos los humanos son iguales ante Dios, cambiando así las estructuras políticas humanas, las jerarquías sociales e incluso las relaciones de género. Pero hoy, la Iglesia católica hace tiempo que dejó de ser fuerzas creativas para convertirse en fuerzas reactivas. Los científicos inventan nuevas tecnologías, los pensadores sociales progresistas abogan por nuevas formas de vida y los líderes religiosos responden intentando ponerse al día.
Las tradiciones, escribe William Gonch (University of Maryland. Princeton), ya sean religiosas, intelectuales, artísticas o nacionales, suelen ser depósitos de sabiduría, y muchos de nosotros recurrimos a ellas en busca de orientación moral, prácticas religiosas y un sentido de comunidad. Pero hoy en día, incluso aquellos de mentalidad más tradicional, rara vez recurren a ellas en busca de nuevas ideas.El cristianismo, por ejemplo, ha creado numerosas instituciones y patrones de vida social a lo largo de los siglos: universidades, monasterios, hospitales, órdenes mendicantes, gremios, cofradías y mucho más. Llevó a cabo enormes experimentos sociales destinados a alimentar a los hambrientos, a cuidar a los enfermos, a visitar a los presos y a satisfacer otras exigencias de la fe cristiana. Y también transformó la imaginación. La Encarnación reveló el infinito valor de las almas humanas ordinarias y de las acciones cotidianas. Cuando los artistas se enfrentaron a las acciones de Dios y trataron de darles sentido, convirtieron a la gente corriente en protagonistas de sus historias. Del mismo modo, donde un templo antiguo celebraba el triunfo o el sufrimiento de héroes con formas perfectas y musculosas, una vidriera medieval muestra a una mujer corriente dando de comer a los pobres. Tanto en el arte como en la teología, la Iglesia derribó a los poderosos de sus tronos y elevó a los humildes. Esta transformación artística expresó las implicaciones del Evangelio a través de la imaginación de la gente corriente.
Actualmente los escritores, cineastas, artistas e intelectuales se engañan a sí mismos cuando descuidan la tradición, pero es fácil entender por qué muchas de las figuras más creativas de nuestra cultura la ignoran. El problema es que el pensamiento moderno tiende a imaginar las tradiciones como almacenes. Una tradición contiene enseñanzas, prácticas y roles sociales, y nuestra tarea, si formamos parte de ella, es poner en práctica lo que contiene. Si estás dentro de una tradición, ésta parece un gran y sensato apoyo; si estás fuera, puede parecer fácilmente irracional y opresiva. En uno u otro caso, tendemos a verla como algo fundamentalmente inerte que existe fuera de nosotros y que podemos utilizar como queramos.Pero una tradición no es un almacén de normas establecidas. A diferencia de los objetos susceptibles de ser almacenados, una tradición sólo vive en las personas que participan en ella y la transmiten, es decir, en nosotros.

domingo, 5 de abril de 2026

El conocimiento de nosotros mismos ha de levarnos al conocimiento de Dios

Escribe el filósofo Etienne Gilson en El espíritu de la filosofía medieval que puesto que la revelación cristiana no nos enseña más que las verdades necesarias para la salvación, su influencia no ha podido extenderse sino a las partes de la filosofías que conciernen a la existencia de Dios y su naturaleza, el origen de nuestra alma, su naturaleza y su detono. Decía Bossuet que “la sabiduría consiste en conocer a Dios y conocerse a si mismo. El conocimiento de nosotros mismos ha de levarnos al conocimiento de Dios”.


sábado, 1 de noviembre de 2025

Leer


“Leer a Shakespeare nos muestra a las personas que nos rodean tal y como son, que es mucho más de lo que percibimos de primeras. Otros grandes libros, también, nos introducen en un mundo oculto que está a nuestro alrededor, mostrándonos esa vasta parte del mundo que está escondida.”
 
“Los grandes libros son como un bosque y cuando se está en un bosque la mente tiende a llenarlo de criaturas míticas. Los grandes libros son diferentes de la psicología, la economía, los negocios y otros tipos de conocimiento a los que la gente recurre hoy en día. A diferencia de esas materias, la tradición literaria e intelectual occidental ofrece una sabiduría que no reduce a las personas a explicaciones. Al contrario, cada explicación amplía nuestro sentido de lo que necesitamos aprender, de modo que la lectura de estos libros combina extrañamente la emoción de un nuevo conocimiento con la emoción de la humildad, de ver lo mucho que queda por saber.Antes que nada, pues, una tradición viva restaura el asombro en el mundo. Pero es práctica además de imaginativa, una tradición nos permite hacer cosas”, escribe William Gonch.


jueves, 9 de octubre de 2025

Los estados decadentes fueron conquistados por invasores vigorosos

Maquiavelo no fue historicista, consideró posible restaurar algo parecido a la República romana o a la Roma de comienzos del Principado. Creyó que para hacerlo se necesitaba una clase gobernante de hombres valerosos, hábiles, inteligentes y talentosos que supieran aprovechar las oportunidades y utilizarlas, y ciudadanos que estuvieran adecuadamente protegidos, que fueran patriotas, orgullosos del Estado, ejemplos de las viriles virtudes paganas. Fue así como Roma subió al poder y conquistó el mundo, y fue la falta de este tipo de sabiduría y vitalidad y de valor en la adversidad, de las cualidades de los leones y, a la vez, de los zorros, la que a la postre causó su caída. Los estados decadentes fueron conquistados por invasores vigorosos que conservaban estas virtudes, escribe Isaiah Berlin, filósofo e historiador de ideas.

domingo, 5 de octubre de 2025

La verdad moral objetiva existe y es universal

Existe un desprecio por la tradición, una incapacidad por comprender las experiencias de nuestros antepasados como el resultado de generaciones que han aceptado las leyes que gobiernan nuestra existencia. La noción que esas tradiciones que son sagradas suministraba a la antigua Grecia una fuente constante de creatividad. Los griegos eran incansables intelectual y políticamente, y no conocían limites en este sentido, salvo lo que les marcaba su sentido de la belleza y del orden de todas las cosas. Tal devoción les ayudaba a protegerse  contra el absurdo de que lo “bueno” es cualquier cosa que la mayoría desee. 
La idea de que el bien y el mal son una invención social, meras convenciones, no es nueva. Porque no solo la verdad es eterna, junto a ella también cabalga la mentira.El hombre necesita la sabiduría, pero compra estupidez. La verdad moral objetiva existe y es universal.

Referencia: Guía políticamente incorrecta de la civilización occidental. José Javier Esparza y Anthony Esolen 

sábado, 4 de octubre de 2025

Nuestro problema consiste en que, de tantos árboles, no vemos el bosque

Lo más sencillo es lo verdadero, y lo verdadero es sencillo. Nuestro problema consiste en que, de tantos árboles, no vemos el bosque, que, de tanto saber, no encontramos la sabiduría, En ese sentido ironizó Saint-Exupéry en El Principito sobre la erudición de nuestro tiempo y mostró cómo con ella se pierde de vista lo esencial, y cómo el principito, que no entiende nada de todas las cosas eruditas, ve, en última instancia, más y mejor. ¿Qué es lo que importa? ¿Qué es lo auténtico, lo que sustenta? Ver lo sencillo, eso es lo que importa.

domingo, 28 de septiembre de 2025

Quien no abraza la sabiduría del pasado en tiempos de crisis, la única opción que queda es intentar destruir el presente

John Ronald Reuel Tolkien
Para Tolkien lo más importante que una persona educada puede hacer es entender qué tienen que enseñarnos los grandes pensadores del pasado acerca del la estructura moral del universo. Si nos abrazamos a la tradición, encontraremos la sabiduría para sobrevivir en la actualidad. Tolkien clamaba por un retorno a la tradición. Durante el medio siglo en el que la tecnología pasó de los hermanos Wright a la bomba atómica, Tolkien insistió en que valores más antiguos todavía podían marcar la diferencia en el mundo real.
Filósofos y estudiosos de la cultura siguen debatiendo la mejor forma de definir el modernismo, la mayoría coincide en que la etiqueta hace alusión a una amplia variedad de ideas y perspectivas que se aunaron en una especie de estado de ánimo, un sentimiento de que nada es permanente. Como escribe Marshall Berman, la modernidad “es una unidad paradójica, la unidad de la desunión; nos arroja a todos en una vorágine de perpetua desintegración y renovación, de lucha y contradicción, de ambigüedad y angustia. Ser modernos es formar parte de un universo en el que, como dijo Marx, todo lo sólido se desvanece en el aire”.Esto es, experimentamos lo moderno como la pérdida de las instituciones y filosofías que antes nos guiaban. Esto significa que las viejas certezas han desaparecido. Algunos estudiosos consideran que el período moderno nace plenamente con el final de la Primera Guerra Mundial, cuando buena parte de Europa se encontraba destruida y muchísimos supervivientes empezaban a preguntarse conmocionados por qué las principales civilizaciones del mundo habían ido a la guerra. Otros consideran que sus orígenes se remontan hasta el Renacimiento, cuando Europa redescubrió la filosofía griega y romana y la Iglesia católica perdió su dominio como marco intelectual de referencia.
Muchos observadores entienden el modernismo como el rechazo extremo de los valores tradicionales. Independientemente de los desacuerdos que pudieran existir entre ellos, los principales pensadores modernos compartían el sentimiento de que las generaciones pasadas se habían equivocado en sus respuestas a la mayoría de las grandes preguntas. Una manifestación de ese sentimiento moderno es la declaración de Karl Marx de que la lucha de clases es el único motor significativo de la historia; otra, la insistencia de Sigmund Freud en que todo gira alrededor del instinto sexual. Ambas formas de ver el mundo insistían en que las explicaciones tradicionales de la actividad humana, las emanadas de la religión o la filosofía clásica, no simplemente eran erróneas sino que se habían agotado. El filósofo Friedrich Nietzsche expresó esto de forma sucinta en su famosa declaración de que Dios ha muerto. En el mundo moderno, lo nuevo era casi siempre mejor que lo viejo y lo tradicional. Las ideas que carecían de una base científica sencillamente no tenían ya cabida, y para muchos pensadores de relieve la religión y la filosofía tradicionales pasaron a ser poco más que supersticiones.
Tolkien dirá que quien no abraza la sabiduría del pasado en tiempos de crisis, la única opción que queda es intentar destruir el presente.

viernes, 11 de julio de 2025

La supervivencia del cristianismo es esencial para la supervivencia de Occidente

El historiador Niall Ferguson escribe que “no tenemos un sistema ético evolucionado. No creo en la idea según la cual la evolución por sí sola nos hace ser morales. Puede modificar el comportamiento, pero hay demasiadas pruebas de que en bruto, cuando desaparecen las restricciones de la civilización, nos comportamos de la manera más salvaje posible con los demás. Creo realmente que con la sabiduría heredada de una religión que tiene más de dos mil años tenemos un marco bastante bueno con el que trabajar”. Niall Ferguson reconocen que el cristianismo es un baluarte fundamental de la frágil civilización que habitamos. "Creo que la idea de que podemos hacer frente a estos dardos de escandalosa suerte sin ningún tipo de consuelo establecido y consagrado es, prácticamente, errónea". "Soy una de esas personas que no llegó al ateísmo por elección, y casi he salido de él a base de estudiar la historia. Las mayores catástrofes a las que probablemente nos enfrentemos están relacionadas con el totalitarismo, porque esa es la lección del siglo XX. Las pandemias mataron a mucha gente en el siglo XX, pero el totalitarismo mató a muchas más”. "Me inquieta que, en muchos aspectos, el totalitarismo gane cada día más terreno", piensa Ferguson. "El totalitarismo fue malo por muchas razones, y una de las manifestaciones de su maldad fue su ataque a la religión. Cuando veo que el totalitarismo está ganando terreno, no solo en China, sino también de forma sutil en nuestra sociedad, parece que este sea el desastre que tenemos que evitar. ¿Por qué soy conservador y no un progresista clásico? Porque el progresismo clásico no detendrá la cultura woke y el totalitarismo. No es lo suficientemente fuerte. En última instancia, necesitamos las ideas heredadas de una civilización y las defensas contra esa forma particular de desastre".
Para el filósofo Sir Roger Scruton “el cristianismo es, en muchos sentidos, el alma de la civilización occidental, y que el concepto exclusivamente cristiano del perdón es absolutamente indispensable para su supervivencia”.
El escritor Douglas Murray cree que el cristianismo es esencial porque los partidarios del laicismo han sido hasta ahora totalmente incapaces de crear una ética de la igualdad que se ajuste al concepto de que todos los seres humanos han sido creados a imagen de Dios. En una columna en The Spectator señaló que la sociedad poscristiana tiene tres opciones. La primera es abandonar la idea de que toda vida humana es preciosa. "Otra es trabajar frenéticamente para precisar una versión atea de la santidad del individuo". ¿Y si esto no funciona? "Entonces solo queda otro lugar al que ir y es volver a la fe, nos guste o no”. Reciente ha manifestado que "la santidad de la vida humana es una noción judeocristiana que muy fácilmente podría no sobrevivir a la desaparición de la civilización judeocristiana”.
La supervivencia del cristianismo es esencial para la supervivencia de Occidente. "La cristiandad ha tenido una serie de revoluciones y en cada una de ellas el cristianismo ha muerto", escribió G.K. Chesterton en El hombre eterno. "El cristianismo ha muerto muchas veces y ha resucitado porque tenía un Dios que conocía el camino para salir de la tumba”.

martes, 11 de marzo de 2025

La idea de progreso es la idea atea por excelencia

Simone Weil
Charles Péguy afirma que “la religión del progreso es, con mucho, la mayor herejía moderna e irreligión”. Y solo unas décadas más tarde, Simone Weil afirma que la idea de progreso es “la idea atea por excelencia”.
Cuando Plutarco afirma que “es cosa más fácil fundar una ciudad en el aire que constituir una ciudad sin la creencia de los dioses”, pone voz a la sabiduría de la humanidad de todos los tiempos. En cambio, cuando el progresismo sostiene que una sociedad no requiere en absoluto de un sentido religioso para su conservación y que el progreso de la humanidad consiste en liberarse de los viejos vínculos religiosos recibidos del pasado, habla exclusivamente por una parte pequeña de esa humanidad y de tiempos recientísimos. 


domingo, 23 de febrero de 2025

La profunda crisis de la civilización europea

Rob Riemen afirma que la “desolación de no saber nada y el fanatismo del saber único” son las larvas de la estupidez y de la mentira. No ayudan las universidades a combatir esas lacras, según Riemen, porque no cumplen con su papel crítico y de búsqueda de la sabiduría. Y lo empeora todo el hecho de que especialmente en el terreno político, “la mentira se convierte en el orden mundial”. Una cultura no puede estar cimentada “sobre una relación equívoca con la verdad”. Para la construcción de una sociedad y de una cultura sanas han de cuidarse el fomento del espíritu humano independiente, el respeto permanente a la libertad, la apertura, la valentía, la responsabilidad, el espíritu crítico y sobre todo el amor a la verdad. También una clase con aparente buena bildung puede ser estúpida, y entonces su estupidez será superior. Si la Iglesia habla de pecado original, Sigmund Freud de alguna manera le da la razón al poner el dedo en la llaga afirmando que un ser humano determinado es menos decente de lo que se piensa. Escribió Freud a propósito de la Primera Guerra Mundial y lo cita Rob Riemen: “¿Creen realmente que un puñado de ambiciosos y farsantes inmorales habría logrado desencadenar todos esos malos espíritus si los millones de seguidores no fueran sus cómplices?”. Más aún, como señaló Thomas Mann, entra aquí en juego “la quimera de que el hombre puede salvarse a sí mismo”.
La democracia como tal no garantiza ni lo justo ni lo mejor. “Cualquier voluntad colectiva, ya sea la de los votantes en una democracia o la de las autoridades universitarias, siempre tiende a la mediocridad, nunca a las mejores cualidades”. Es necesaria la “aristocracia espiritual”, hay que saber cuáles son nuestras “responsabilidades”, para rescatar el valor de las “palabras importantes”, tales como “verdad, amor, fe y eternidad”. Son ellas las que pueden juzgar sobre lo que se está gestando en la sociedad, no el análisis científico de una base de datos. La ciencia sola no salva. Eso no quita la formulación de dos preguntas pertinentes e inquietantes: “¿Por qué las ciencias naturales saben encontrar soluciones efectivas a los problemas de la física, pero las humanidades, con la filosofía en primer lugar, no son capaces de curar la mente enferma de la sociedad europea?”; “¿no será que las humanidades, además de ser incapaces de curar la profunda crisis de la civilización europea, son, en parte, culpables de esa misma crisis?”, se pregunta Riemen.

domingo, 3 de noviembre de 2024

La ley eterna y la ley natural son inconmutables y universales

Ley divina como base de la justicia humana. Obra de Jacob Jordaens 

La ley eterna y su trasunto la ley natural son inconmutables y universales. La ley humana está condicionada a las situaciones de la vida y cambia con los tiempos. Pero también ella encuentra su medida en la ley eterna. Es justa y legítima la ley temporal en cuanto deriva de la ley eterna. La ley impera la justicia. Una ley injusta no sería ley. Las leyes injustas son más bien nulas: nam mihi lex esse no videtur, quae iusta non fuerit. Todo lo que es justo procede de la ley eterna. Su imperio no es exterior y despótico; por el contrario, expresa el orden vivo y la paz de todas las cosas, sancionados por la Sabiduría creadora y ordenadora del universo.
Referencia: Historia de la Ética de Victoria Camps.


jueves, 15 de agosto de 2024

Se lo llevó, dice la Sabiduría, para que la maldad no pervirtiera su inteligencia o el engaño sedujera su alma

                                         John H. Newman


                          
No os extrañéis cuando veáis que los buenos y generosos, o los celosos y llenos de obras excelentes son tomados por Dios en mitad de su camino. Es difícil de entender. Pero quién sabe si no habrán sido arrebatados "a facie malitiae", y librados así de un mal futuro. “Se lo llevó, dice la Sabiduría, para que la maldad no pervirtiera su inteligencia o el engaño sedujera su alma; pues la fascinación del mal empaña el bien, y los vaivenes de la concupiscencia corrompen la mente inocente. Alcanzó en breve la perfección y en corto tiempo llenó largos años. Su alma era del agrado del Señor; por eso se apresuró a sacarle de entre la maldad. Lo ven las gentes y no lo comprenden; no caen en cuenta que los elegidos del Señor encuentran gracia y misericordia, y que Él visita a sus santos” (cfr. Sap IV, 11-15). Duro es soportar que tal hombre desaparezca. Es cruel para los amigos, triste incluso para los extraños, y sorprendente para el mundo. Y sin embargo es mucho mejor morir así que permanecer vivo para un día de pecado.
Referencia: Discursos sobre la fe del Cardenal John H. Newman


sábado, 6 de abril de 2024

Un modo sutil de expresar que todo termina con nosotros

“La falta de hijos, que provoca un envejecimiento de las poblaciones, junto con el abandono de los ancianos a una dolorosa soledad, es un modo sutil de expresar que todo termina con nosotros, que sólo cuentan nuestros intereses individuales. Así, objeto de descarte no es sólo el alimento o los bienes superfluos, sino con frecuencia los mismos seres humanos. Vimos lo que sucedió con las  personas mayores en algunos lugares del mundo a causa del coronavirus. No tenían que morir así.”, escribe el papa Francisco en Fratelli Tutti, y añade que “no advertimos que aislar a los ancianos y abandonarlos a cargo de otros sin un adecuado y cercano acompañamiento de la familia, mutila y empobrece a la misma familia. Además, termina privando a los jóvenes de ese necesario contacto con sus raíces y con una sabiduría que la juventud por sí sola no puede alcanzar.”

domingo, 24 de diciembre de 2023

El siglo actual solo se salvará si vuelve de nuevo a la religión

Escribe Charles Moeller en su libro Sabiduría griega y paradoja cristiana que no hay más que una Sabiduría, la que procede de Dios. Todas las demás son parciales. Estimo que la única sabiduría capaz de impresionar a la juventud moderna, ya sea cristiana, ya crea no serlo, es la paradoja en el que sufrimiento y la dicha, la debilidad y la fuerza, la muerte y la resurrección, se unen en un maridaje misterioso. Lo que necesitan los hombres modernos es el “Mensaje Pascual”. 
El siglo actual solo se salvará si vuelve de nuevo a la religión. Tal dicen autores diversos como Kanters, Lecomte de Noüy, Koestler, Moeller…… Moeller se pregunta ¿Por que no advierten que puede responder a lo que buscan es el cristianismo?….¿por que, teniendo ojos, no ven? ¿Por que quieren ser cruzados sin cruz?

jueves, 5 de octubre de 2023

La verdadera filosofía es la que nos enseña a vivir

Una cosa es hablar de la filosofía como una disciplina de grandes pensadores, de grandes hacedores de sistemas, y otra cosa es pensar en la filosofía como la sabiduría con que los seres humanos se mueven por el mundo. Y allí sí pienso que hay mucha más filosofía de la que uno cree. Y hay filosofía en los seres más desconocidos y en los seres más corrientes; hay una sabiduría de la que uno aprende muchas cosas. Es un error pensar que uno sólo aprende filosofía en los libros. Una persona que nos encontramos en la calle nos puede enseñar cosas más fecundas para la vida que muchos volúmenes de filosofía ilustre. La verdadera filosofía, escribe William Ospina, la más importante de todas, no es la que nos enseña a pensar, o la que construye sistemas para explicar el mundo, sino la que nos enseña a vivir.

lunes, 25 de septiembre de 2023

Existe una tensión bipolar entre la idea y la realidad

El Papa Francisco escribe: “Existe también una tensión bipolar entre la idea y la realidad. La realidad simplemente es, la idea se elabora. Entre las dos se debe instaurar un diálogo constante, evitando que la idea termine separándose de la realidad. Es peligroso vivir en el reino de la sola palabra, de la imagen, del sofisma. De ahí que haya que postular un tercer principio, la realidad es superior a la idea. Esto supone evitar diversas formas de ocultar la realidad; los purismos angélicos, los totalitarismos de lo relativo, los nominalismos declaracionistas, los proyectos más formales que reales, los fundamentalismos ahistóricos, los eticismos sin bondad, los intelectualismos sin sabiduría”.



domingo, 11 de junio de 2023

La creación manifiesta la sabiduría divina

La creación manifiesta la sabiduría divina, “la cual,comenta San Basilio,no con voces, sino por las mismas criaturas que hay en ella clama que ha sido hecha por Dios, y que no es casualidad tanta sabiduría como resplandece en ella” (In principium Proverbiorum 3). El hombre, aunque recibe la sabiduría como don de Dios (cfr 2,1-22), puede percibirla observando el mundo y viendo el orden que el Creador ha dejado impreso en él. 

viernes, 31 de marzo de 2023

La cúspide del arte de gobernar

Isabel Diaz Ayuso

Barbara Wertheim Tuchman, historiadora, periodista y escritora estadounidense, que ganó dos veces el Premio Pulitzer, cuenta en su libro La marcha de la locura que la responsabilidad general del poder consiste en gobernar lo más razonablemente posible en el interés de sus ciudadanos. Un deber de tal proceso es mantenerse bien informado, atender a la información, mantener abiertos el juicio y el criterio, y resistir al insidioso encanto de la terquedad. Si la mente está lo bastante abierta para percibir que una política determinada está dañando al propio interés, en lugar de servirlo, y si se tiene confianza suficiente para reconocerlo, y sabiduría suficiente para invertirla, tal es la cúspide del arte de gobernar.

sábado, 18 de marzo de 2023

¿Dónde está la vida que hemos perdido en vivir?

Unos versos de T. S. Eliot: ¿Dónde está la vida que hemos perdido en vivir? ¿Dónde la sabiduría que hemos perdido en conocimiento? ¿Dónde el conocimiento que hemos perdido en información? Veinte siglos de historia humana nos alejan de Dios y nos aproximan al polvo.

viernes, 26 de agosto de 2022

Es imposible vivir una vida sin sentido


Perder la propia vida es sólo una nimiedad, pero perder el sentido de la vida, ver cómo desaparece nuestra lógica, es insoportable. Es imposible vivir una vida sin sentido. Como dice Mumma, “Camus estaba embarcado vitalmente en una aventura, la de la búsqueda del sentido auténtico de la vida, que es algo mucho más serio que una mera inquietud intelectual”. La mera inquietud intelectual es sólo subjetiva, y se satisface cuando se ha alcanzado la verdad concreta buscada por la persona. Puede ser tan noble como descubrir un remedio contra una enfermedad, o tan efímera como resolver un pasatiempo, se agota en la consecución del objetivo. La sabiduría, en cambio, se busca por sí misma. Es la clave del sentido de la vida, y por definición, nunca podrá ser plenamente agotada ni alcanzada. Y, sin embargo, se convierte en la razón por la cual merece la pena que una vida sea vivida. “Es imposible vivir una vida sin sentido”, confiesa Camus. Toda persona ha de satisfacer en su vida esta profunda ansia de verdad.