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miércoles, 24 de septiembre de 2025

Europa, apertura ilimitada

Para el filósofo Pierre Manent “Europa ya no representa el progreso porque sea el marco de producción de una nueva asociación humana, la sociedad industrial o socialista, como pensaban Augusto Comte o Karl Marx, sino que representa el progreso porque ha renunciado a toda afirmación de sí misma, haciéndose apertura ilimitada al otro, incluso cuando éste va directamente en contra de nuestros principios, especialmente el de la igualdad entre hombres y mujeres. Así, en cuanto medimos la calidad de nuestro progresismo por nuestra disposición a aceptar incondicionalmente el Islam, esto contribuye a confirmar el gran relato en lugar de refutarlo. Como, no obstante, debemos tener en cuenta el hecho de que las costumbres musulmanas chocan con algunos de nuestros principios esenciales, decretamos confiadamente (éste es el movimiento complementario de la estrategia) que la laicidad ya se encargará del asunto, exigiendo a los musulmanes que eliminen al menos los signos visibles de la condición subordinada de la mujer. Mientras que el primer movimiento se jacta de aceptar a los musulmanes tal como son, el segundo promete que la laicidad hará de ellos lo que deben ser. Así, se eliminan todos los límites a la aceptación del Islam, ya sea en nombre de su diferencia presente, ya en nombre de su semejanza futura. Por supuesto, esa semejanza tarda en llegar, pero el progresismo vive de esperar”.

martes, 11 de marzo de 2025

La idea de progreso es la idea atea por excelencia

Simone Weil
Charles Péguy afirma que “la religión del progreso es, con mucho, la mayor herejía moderna e irreligión”. Y solo unas décadas más tarde, Simone Weil afirma que la idea de progreso es “la idea atea por excelencia”.
Cuando Plutarco afirma que “es cosa más fácil fundar una ciudad en el aire que constituir una ciudad sin la creencia de los dioses”, pone voz a la sabiduría de la humanidad de todos los tiempos. En cambio, cuando el progresismo sostiene que una sociedad no requiere en absoluto de un sentido religioso para su conservación y que el progreso de la humanidad consiste en liberarse de los viejos vínculos religiosos recibidos del pasado, habla exclusivamente por una parte pequeña de esa humanidad y de tiempos recientísimos.