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viernes, 11 de septiembre de 2026

La década de 1960

Si la imagen dominante de Estados Unidos en la década de 1950 había sido el idilio de tranquilidad suburbana unida para resistir a la amenaza roja, en los sesenta los jóvenes y los viejos, los blancos y los negros se gritaban insultos unos a otros. 
En los cien años anteriores, madres y abuelas eran primordialmente las responsables de inculcar los valores religiosos a sus hijos.En los sesenta se rompió el ciclo, en el sentido que los padres religiosos solo tienen una posibilidad del cincuenta por ciento de reproducir sus creencias entre sus hijos, mientras que los padres no creyentes consiguen transmitir su propia incredulidad. Durante la década de 1960, una cultura instintivamente juvenil, alimentada por una prosperidad, llevó a que la religión tradicional perdiese el puesto principal para su transmisión a través de generaciones. Según el historiador Calum Brown las revistas para mujeres que celebraban una gama tradicional de virtudes femeninas domésticas quedaron barridas por productos Jackie, en la que “los relatos se centraban en las palabras tú, amor y felicidad”.El contenido Jackie parece inocente de la posición de hoy, en que revistas dirigidas a adolescentes hablan de cuestiones reservadas hasta hace poco a adultos. En esta nueva gama de revistas desaparecían las alusiones a la religión. 
En la década de 1960 se abandonaron liturgias seculares en favor de oficios religiosos de “palmoteo fácil”, aunque pocos se aventuraron tan lejos como los colegiales católicos cuyas payasadas en la capilla noveló David Lodge. Durante esos años los cristianos fueron importantes para el éxito de muchas de las nuevas organizaciones benéficas como Amnistía Internacional, Oxfam, Samaritans, Cáritas, cuya tarea en pro de los afligidos, moribundos y desamparados ha sido una manifestación impresionante de caridad cristiana.
El marxismo creó desolación en todos los lugares en que se ensayó, sobre todo en Africa, donde las fuerzas de liberación de Angola, Etiopía y Mozambique presidieron decenios de guerra civil cuyas víctimas directas y colaterales empequeñecieron a las de Sudáfrica.
En Inglaterra, la llegada de muchos emigrantes, que eran sijs, hinduistas y musulmanes, dio un oportuno impulso al número de creyentes religiosos en una sociedad secularizada. La necesidad de reconocer su credo asestó un último golpe a la Constitución exclusivamente cristiana de Inglaterra. Lo que parecía una prometedora celebración de la diferencia ha resultado ser sumamente disgregador. 
El periodo final del los años sesenta preparó en gran parte el terreno para lo que han venido a llamarse los credos de la Nueva era, que fusionaron trocitos de misticismo oriental, astrología y ocultismo, ecología y psicoterapia, y cuyas eclécticas filosofías adornan hoy paredes enteras de las librerías. 
La década de 1960 estará asociada siempre a la cultura pop y una cultura estudiantil que agitaba pancartas con Marx, Lenin y Mao. La primara tuvo eco en los jóvenes del otro lado del telón de Acero, en sociedades donde escuchar música rock era un delito de subversión. Sin embargo, Marx, Lenin y Mao no tenían ningún poder de compra allí, pues los dos primeros eran los filósofos del orden establecido comunista dominante. Por eso Europa oriental y la Unión Soviética eran una molesta carga para los estudiantes estudiantiles occidentales. 
La Iglesia Católica estaba en crisis. Las vocaciones religiosas cayeron a plomo. En 1963, habían optado por la vida secular 167 sacerdotes; en 1965 fueron 1.189 y cuatro años después se legaría a la cifra de 3.700. Los jesuitas perdieron un tercio de sus miembros en diez años.En el Pais Vasco y Cataluña muchos sacerdotes hicieron causa común con los autonomistas locales, incluida la organización marxista terrorista ETA. Para las mentes de muchos teólogos de la década de los 60 los Evangelios no eran lo suficientemente sexis si no estaban sazonados con un denso batido de marxismo. 


Referencia: Causas sagradas, religión y política en Europa de Michael Burleigh.


sábado, 25 de julio de 2026

Arremeter contra todo a la vez no resulta eficaz

Tocqueville en sus trabajos sobre sociología histórica, destacaba que, en las grandes revoluciones políticas de la historia, quienes atacaban las leyes, respetaban las creencias, y en la mayoría de las revoluciones religiosas, quienes atacaban la religión , respetaban las leyes. Es decir, siempre permanecía un punto sólido , que permitía guardar un cierto equilibrio. Así en sus estudios sobre la democracia en América, Tocqueville apuntaba que, durante la independencia de Estados Unidos frente a Inglaterra, los colonos americanos atacaron las leyes de la metrópoli , y aplicaron las más modernas doctrinas políticas , en su mayoría ideadas por los ilustrados franceses, sobre la separación de poderes, y de la defensa de la libertad civil, pero rechazaron, en cambio, la parte de esas doctrinas referidas a la persecución religiosa. De hecho, Estados Unidos sigue siendo en amplias zonas de su territorio, un país sumamente religioso. 
Hitler en un sentido distinto no consiguió, ni siquiera después de hacerse con el poder absoluto, una política abiertamente hostil contra la Iglesia católica alemana. En los primeros tiempos de la Alemania nazi existía un Ministerio de Asuntos Eclesiásticos. En cambio Lenin y su régimen impusieron un ateísmo agresivo, llamado ateísmo militante, que sin duda desconcertó a una sociedad rusa, de tradicional religiosa, que nunca terminó de encontrar ese punto sólido que le permitiera equilibrar su existencia en medio de aquel cambio político tan radical. Se frustró así, pronto, la eficacia de la revolución.
Arremeter contra todo a la vez no resulta eficaz. El hombre, incluso el hombre progresista o revolucionario, tiene también siempre algo de conservador. Esto debería de saberse cuando se plantean grandes cambios. Ya lo decía Tocqueville.


Referencia: Anotaciones de Jorge Sáez-Santurtún

lunes, 6 de julio de 2026

Lo difícil que resulta ser humano sin conciencia de eternidad

La eternidad no puede deducirse en modo alguno del interior de la experiencia humana. No puede verse, tocarse, oírse, olerse ni saborearse. Y, sin embargo, en vano buscaríamos una población humana que no considerase evidente la eternidad. La conciencia de la eternidad (o, más bien, deberíamos decir la creencia en la eternidad) puede concebirse como uno de los rasgos definitorios de la humanidad, escribe Zygmunt Bauman.
Iván, el más intelectual de Los hermanos Karamazov de Fiodor Dostoievski, sabía lo difícil que es vivir con conciencia de la eternidad, pero también sabía, en no menor medida, lo difícil que resulta ser humano sin ella… Según otro cultivado personaje de la misma novela, Rakitin, Iván afirmaba que el amor iba en contra de la naturaleza y, si acaecía y seguía acaeciendo entre los seres humanos, era únicamente gracias a la creencia de los humanos en su propia inmortalidad. Una vez que el ser humano pierda esa fe, “se secará en él enseguida no sólo el amor, sino, además, toda fuerza viva para continuar la existencia terrena. Más aún, entonces ya nada será inmoral, todo estará permitido, hasta la antropofagia”. Deténgase la creencia en Dios y en la inmortalidad, sustitúyase la fe por la razón, y el egoísmo se convertirá en la única regla sensata. “No hay virtud si no hay inmortalidad”, admite Iván cuando se le insta a revelar sus convicciones.

jueves, 11 de diciembre de 2025

Me habían tratado con dignidad


Anchee Min escribe en La buena lluvia sabe cuando caer: “No conocía a Dios, pero comencé a sentir su gracia en América, donde, a pesar de haber sufrido algunas malas experiencias, me habían tratado con dignidad. Por ejemplo, la señora de las telas pintadas a mano, la señora Lueng, se tomó la molestia de negociar conmigo. No me robó ni acabó conmigo como si yo fuera un bicho. La fiel practicante de la parada de autobús me mostró que en aquel país todo el mundo gozaba de libertad. Se le permitía actuar como una loca en la búsqueda de sus propias creencias. A los indigentes, alcohólicos y drogadictos les dejaban deambular por las calles. Al Club Comunista del campus se le permitía existir. Los estudiantes de arte podían quemar la bandera estadounidense y pintar al alcalde en sujetador con toda libertad. Comencé a escribir a mis padres poniendo al final de las cartas un “Con cariño”. Fue el principio de mi transformación. Los niños chinos de mi generación decían: Os quiero, presidente Mao y Partido Comunista de China, pero nunca Te quiero, mamá o Te quiero, papá. Comparé el “capitalismo salvaje” con el “Servir al pueblo en cuerpo y alma” de Mao. Él afirmaba que no tenía ninguna propiedad personal, que no poseía dinero, pero hizo las purgas y robó los millones que quiso. El sistema ferroviario chino se paralizaba cada vez que el tren personal de Mao tenía que pasar. El avión privado de Mao volaba cada vez que él así lo deseaba y aterrizaba en cualquier momento y en cualquier lugar sin previo aviso. Mao era el dueño de China y de sus ciudadanos.” 

viernes, 3 de octubre de 2025

Se llama tolerante un individuo cuando soporta sin alterarse las opiniones contrarias a la suya

Escribe Jaime Balmes (1810-1848) que “se llama tolerante un individuo, cuando está habitualmente en tal disposición de ánimo, que soporta sin enojarse ni alterarse las opiniones contrarias a la suya. Esta tolerancia tendrá distintos nombres, según las diferentes materias sobre que verse. En materias religiosas, la tolerancia, así como la intolerancia, pueden encontrarse en quien tenga religión y en quien no la tenga; de suerte que ni una ni otra de estas dos últimas situaciones envuelve por necesidad el ser tolerante ni intolerante. Algunos se imaginan que la tolerancia es propia de los incrédulos y la intolerancia de los hombres religiosos; pero esto es un error. ¿Quién más tolerante que San Francisco de Sales? ¿y quién más intolerante que Voltaire? ….“Rousseau ha dicho que “es imposible vivir en paz con gentes a quienes se cree condenadas”; nosotros no creemos ni podemos creer condenado a nadie, mientras vive; pues que, por grande que sea su iniquidad, todavía son mayores la misericordia de Dios y el precio de la sangre de Jesucristo; y tan lejos estamos de pensar lo que dice el filósofo de Ginebra que “amar a esos tales sería aborrecer a Dios”, que antes bien dejaría de pertenecer a nuestra creencia quien sostuviese semejante doctrina”.
“La tolerancia en un hombre religioso, aquella tolerancia que no dimana de la flojedad en las creencias, y que se enlaza muy bien con un ardiente celo por la conservación y la propagación de la fe, nace de dos principios; la caridad y la humanidad. La caridad, que nos hace amar a todos los hombres, aun a nuestros mayores enemigos; que nos inspira la compasión de sus faltas y errores; que nos obliga a mirarlos como hermanos, y a emplear los medios que estén en nuestro alcance para sacarlos de su mal estado, sin que nos sea lícito considerarlos privados de esperanza de salvación, mientras viven sobre la tierra”..….“La humildad cristiana es la otra fuente de la tolerancia; la humildad, que nos inspira un profundo conocimiento de nuestra flaqueza, que nos hace mirar cuanto tenemos como venido de Dios, que no nos deja ver nuestras ventajas sobre nuestros prójimos, sino como mayores títulos de agradecimiento a la liberal mano de la Providencia; como ha dicho admirablemente Santa Teresa, agrada tanto a Dios, porque la humildad es la verdad, esa virtud nos hace indulgentes con todo el mundo, porque no nos deja olvidar un momento que nosotros, más tal vez que nadie, necesitamos también de indulgencia”.


domingo, 6 de julio de 2025

La conversión significa un comienzo, no una culminación

G. K. Chesterton
“La dificultad de explicar “por qué soy católico” radica en el hecho de que existen diez mil razones para ello, aunque todas acaban resumiéndose en una sola, que la religión católica es verdadera”. He aquí la causa por la que el 30 de julio de 1922, G. K. Chesterton deseó ser acogido en el seno de la Iglesia. Para Chesterton hay dos razones fundamentales que pueden llevar a una persona a la conversión. “La primera es que se crea que en ella (en la fe católica) anida una verdad firme y objetiva, una verdad que no depende de la personal creencia para existir. Otra razón puede ser que la persona aspire a liberarse de sus pecados”. Éstas son las razones por las que Chesterton se hizo católico, y que deben constituir el fundamento de quien tome la decisión de entrar en la Iglesia. Sin ellas, afirmaba Chesterton, el individuo puede decir que es católico, pero se está engañando.Para Chesterton, como para todos los que entran en la Iglesia, la conversión significa un comienzo, no una culminación. Ser católico no es hacerse católico; éste es el profundo desafío al que tiene que enfrentarse el creyente.
La importante pregunta que hay que hacer a Chesterton (y a todos los conversos) no es: ¿Por qué se hizo católico?, sino, más bien, ¿En qué clase de católico se convirtió?

domingo, 22 de junio de 2025

El proceso de hacer un enemigo

El proceso de hacer un enemigo se hace con palabras e imágenes. Se inicia creando una imagen estereotipada y deshumanizada del otro que nos presenta a ese otro como un ser despreciable, todopoderoso, diabólico, como un monstruo abstracto que constituye una amenaza radical para nuestras creencias y nuestros valores más preciados. Cuando se ha conseguido que el miedo cale en la opinión pública, la amenaza inminente de este enemigo hace que el razonable actúe de una manera irracional, que el independiente actúe con obediencia ciega y que el pacífico actúe como un guerrero. La difusión de la imagen visual de ese enemigo en carteles y en portadas de revistas, en la televisión, en el cine y en Internet, hace que esa imagen se fije en los recovecos de nuestro cerebro primitivo, el sistema límbico, donde residen las potentes emociones del miedo y el odio.

domingo, 15 de junio de 2025

La fe es una apertura sin reservas de la mente a la verdad

La creencia es la insistencia en que la verdad es lo que uno querría o desearía que fuera. El creyente abrirá su mente a la verdad a condición de que esta encaje con sus ideas y deseos preconcebidos. La fe, por otro lado, es una apertura sin reservas de la mente a la verdad, sea esta lo que fuere. La fe carece de concepciones previas; es una zambullida en lo desconocido.
Es consolador poder pensar que en este mundo contradictorio no somos más que extraños y peregrinos, pues si nuestros deseos no concuerdan con nada que el mundo finito pueda ofrecer, da la impresión de que nuestra naturaleza no es de este mundo, que nuestros corazones están hechos no para lo finito, sino para lo infinito.El descontento de nuestra alma parecería ser la señal y el sello de su divinidad.
Referencia: La sabiduría de la inseguridad de Alan Watts

martes, 11 de marzo de 2025

La idea de progreso es la idea atea por excelencia

Simone Weil
Charles Péguy afirma que “la religión del progreso es, con mucho, la mayor herejía moderna e irreligión”. Y solo unas décadas más tarde, Simone Weil afirma que la idea de progreso es “la idea atea por excelencia”.
Cuando Plutarco afirma que “es cosa más fácil fundar una ciudad en el aire que constituir una ciudad sin la creencia de los dioses”, pone voz a la sabiduría de la humanidad de todos los tiempos. En cambio, cuando el progresismo sostiene que una sociedad no requiere en absoluto de un sentido religioso para su conservación y que el progreso de la humanidad consiste en liberarse de los viejos vínculos religiosos recibidos del pasado, habla exclusivamente por una parte pequeña de esa humanidad y de tiempos recientísimos. 


martes, 4 de marzo de 2025

Las obligaciones que impone una ley y los deberes que impone la conciencia moral

Javier Martínez-Torrón, catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense, escribe que “una de las características de las sociedades contemporáneas es la abundancia de situaciones en que se produce una incompatibilidad entre las obligaciones, o prohibiciones, que impone una ley y los deberes que impone a la persona su conciencia moral. Es lo que se ha llamado expresivamente un “big bang” de las objeciones de conciencia (Navarro Valls), que afloran en muy variadas áreas, algunas de especial relevancia moral objetiva, como la protección de la vida humana, o la educación religiosa y moral de los hijos. No es algo que afecte sólo a quienes tienen creencias religiosas, sino a cualquier persona que se tome en serio su conciencia…..La libertad de pensamiento, conciencia y religión forma parte del derecho aplicable en la mayoría de países del mundo. Es una libertad reconocida y garantizada por los instrumentos del derecho internacional, así como por casi todas las constituciones nacionales, con una u otra terminología. Esta libertad comprende no sólo el derecho de elegir las propias creencias, religiosas o no, sino también el derecho de comportarse conforme a ellas; es decir, el derecho de actuar siguiendo las reglas conducta dictadas por la propia conciencia moral (así lo ha dicho reiteradas veces en España el Tribunal Constitucional). Por eso, en realidad, más que hablar de conflictos entre conciencia y ley, sería más preciso hablar de conflictos entre ley y libertad de conciencia (que es también parte de la ley, y además una parte cualificada)”.
“Para las personas íntegras, dice Martínez-Torrón, las creencias no son una libre elección al modo como uno elige alguno de los productos que se ofrecen en un supermercado. Las opciones religiosas y éticas se presentan a la persona como algo imperioso, dotado de fuerza coercitiva interna; algo a lo que debe obedecerse……Los ciudadanos han de poder tener la expectativa de que el legislador tomará en cuenta los valores morales de la entera sociedad y no únicamente los de la mayoría. No se trata de obtener privilegios, sino de confiar,y en su caso exigir, en que los poderes públicos admitan la diversidad religiosa y de creencias, y adopten una actitud inclusiva hacia la discrepancia moral existente en la sociedad……Los conflictos entre conciencia y ley no son causados habitualmente por personas que menosprecian el Estado de derecho o carecen de conciencia cívica. Al contrario, esos conflictos surgen precisamente en personas con integridad moral, que no intentan infringir o evadir las leyes del Estado, sino que desean que la ley pueda acomodar o integrar su sistema de creencias y valores, para no verse condenados a un terrible dilema, actuar ilegalmente o renunciar a una parte esencial de lo que son, su conciencia.”

jueves, 14 de noviembre de 2024

El periodismo tiene la misión de buscar la verdad y hacerla pública

Tendemos a escuchar únicamente lo que queremos y bloqueamos o convertimos en ruido todo aquello que contradice nuestras creencias (Rubio & Sapag, 2014). En ese sentido, ante los millones de narrativas en competición que pone a nuestro alcance Internet, el cerebro del sujeto recurre a esos instintos primarios de supervivencia que se ven reforzados por cajas de resonancia donde cada instinto busca su acomodo. El periodismo, como la ciencia, tiene la misión de buscar la verdad y hacerla pública, de ahí que cause dolor y hasta rechazo social. Para entender la comunicación del siglo XXI es importante resaltar el hecho de que la opinión pública no busca la verdad, sino aquello que confirme sus creencias previas. (Elías, 2018) En este escenario encuentra su razón de ser el fenómeno de las “noticias falsas” o fake news, que han trastocado el normal desarrollo de procesos electorales, la reputación de políticos, Estados y empresas, así como la credibilidad de los medios de comunicación, en muchas ocasiones cooperadores involuntarios y necesarios en la propagación de las noticias falsas (Ríos, 2017). La meta de este fenómeno no consiste únicamente en lograr una gran penetración o popularidad entre el público, sino que pretende también despojar a los medios dominantes de la posición de autoridad que han disfrutado, buscando que sus opiniones pierdan valor a la hora de construir la opinión pública e influir en las creencias mayoritarias que son compartidas por la sociedad (González Pascual, 2017).

lunes, 20 de mayo de 2024

Las sombras sobre Europa

Friedrich Nietzsche
Friedrich Nietzsche veía a Dios no como una invención, sino como una casualidad, y su destronamiento era en cierto sentido un acontecimiento histórico que acarrearía consecuencias dramáticas. En 1856 escribió que “el acontecimiento más grande de los tiempos recientes, que Dios ha muerto, que la creencia de Dios en los cristianos ya no es defendible, comienza a proyectar sus primeras sombras sobre Europa”. En las razas avanzadas, la decadencia y en definitiva el derrumbe del impulso religioso dejarían un enorme vacío. Nietzsche percibió que el candidato más probable sería lo que denominaba la “voluntad del poder”, que ofrecía una explicación más integral y más plausible de la conducta humana que las concepciones de Marx y Freud. En lugar de la creencia religiosa, aparecería la ideología secular. Los que habrían engrosado en otras épocas las filas del clero totalitario ahora se convertirían en políticos totalitarios. Y sobre todo, la “voluntad de poder” originaría un nuevo tipo de mesías, que no soportaría las inhibiciones originadas en las sanciones religiosas, y que tendría un apetito ingobernable por controlar a la humanidad. El fin del antiguo orden, en un mundo sin guía y a la deriva en un universo relativista.
Referencia:Tiempos modernos de Paul Johnson

domingo, 11 de febrero de 2024

Los médicos no deben verse nunca obligados a romper el juramento hipocrático


La vida es una victoria para todos los seres humanos de este planeta, pero todos los ciudadanos parecen no estar de acuerdo. Joe Biden,presidente de Estados Unidos, es un ejemplo de ello, ya que trató de convencer a los tribunales para convertir las urgencias hospitalarias de Texas en abortorios. Tras las tajantes palabras del conservador, Greg Abbott, gobernador republicano del estado de Texas, dictaminó una orden para impedir que los letrados diesen luz verde a la discutida idea del político estadounidense, conocida como Tratamiento Médico de Emergencia y Trabajo, que “obliga a todos los médicos de urgencias”, sin tener en cuenta su ética y deontología, a matar a los aún no nacidos.Un año después, en noviembre de 2023, los abogados de Biden volvieron a los tribunales con la finalidad de violar la norma federal y obligar los doctores de Texas a llevar a cabo estas controvertidas prácticas “en todas las circunstancias”. Este abuso de poder no le ha gustado a la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito de Estados Unidos, que ha dictaminado que la administración de Biden “no puede” seguir adelante con su idea ilegal.
Los médicos no deben verse nunca obligados a romper “el juramento hipocrático” y no tienen que elegir entre “violar sus creencias profundamente arraigadas o enfrentarse duras sanciones económicas y ser excluidos del programa Medicare”, un programa federal de seguro médico para personas más de 65 años. Los facultativos de urgencias tienen el deber, entre otras cosas, de tratar y atender enfermedades mortales como los embarazos utópicos, pero nunca de poner fin a la vida de un feto. 
Referencia: El Debate,06/01/2024, María Fernandez

miércoles, 7 de febrero de 2024

Una persecución que no para de crecer

Puertas Abiertas acaba de publicar la Lista Mundial de Persecución 2024, con datos relativos al periodo de tiempo entre enero y octubre del año 2023. Habla de una persecución que no para de crecer y de una hostilidad y una discriminación cada vez mayores, que hace que sea “más difícil para los cristianos ejercer una creencia libremente y expresar lo que piensan”.Hay hasta 78 países con niveles de persecución alto, muy alto o extremo. Otro de los datos a destacar es que 4.998 cristianos fueron asesinados en todo el mundo en los primeros diez meses de 2023, la mayoría de ellos tan solo en Nigeria (4.565).Pero la violencia física es la trágica punta de un iceberg enorme. Según Puertas Abiertas, un total de 365 millones de cristianos sufren algún tipo de hostilidad, lo que se traduce en 1 de cada 7 personas que aseguran profesar creencias cristianas. 
“Después del Covid, muchas iglesias no se han vuelto a abrir o se han cerrado definitivamente”. “Hablamos del cierre obligatorio, como lo que ocurre en China o Argelia, y el ataque a los edificios, que sería el caso de India o Nigeria”.El mapa de 2024 vuelve a teñir de colores naranja y rojo toda la región del Norte de África y Oriente Medio. Con Libia figurando en el tercer lugar de la lista, Yemen en el quinto, Siria como número 12 o Arabia Saudí como 13º.

                                    

Vinculan el incremento de la persecución a la inestabilidad política que se ha vivido en la última década. La primavera árabe ha sido invierno. “Esto ha provocado, como en el caso de Libia, una inestabilidad en los gobiernos regionales que ha permitido que los radicales tomen el control y establezcan una visión del islam mucho más extrema que la que había antes”.En Siria el terremoto de febrero de 2023 ha agravado la situación de la población cristiana, ya castigada por la guerra civil, que ha visto que “su esperanza de vida se había limitado mucho más”. “Muchos cristianos tienen que irse porque no encuentran cómo ni donde estabilizarse en sus lugares de origen”. 
Si hay una región sobre la que se disparan las alarmas en cuanto a la situación de los cristianos es en África subsahariana. De hecho, los países que más han visto aumentar su puntuación exponencial de nivel de persecución son, después de Laos, Burkina Faso, Mali, Etiopía o Sudán.La oleada de golpes de estado que ha sacudido la región en los últimos años ha agravado la situación al dar más espacio al yihadismo, como indica desde Puertas Abiertas. Sin embargo, también hay que considerar otros factores que influyen. “Se mezclan cuestiones como la economía, las etnias y otras muchas cosas e intereses”. “Pero sí hay un elemento claro que es una concentración de ataques contra la población cristiana. Son los que más sufren a nivel exponencial”.

lunes, 13 de noviembre de 2023

La pálida luz de una certeza

Robert Hugh Benson en su libro Confesiones de un converso cuenta que “ no había más que la Verdad, tan lejana como una cumbre nevada, y yo, que debía abrazarla…Estaba como saliendo de la ceguera causada por una luz artificial desprovista de calidez, de brillo y de amabilidad, para pasar a la pálida luz de una certeza”.
Benson opinaba que la desesperación es el anticristo de la humildad. También decía que “ los pensadores modernos nacen del caos religioso del siglo XVI. Poco a poco se fue fraguando la idea de que la verdadera religión no era sino el sistema de creencias que cada uno elabora personalmente para si, y, como las personas nunca se pondrían  de acuerdo respecto a ellas, la Verdad se fue convirtiendo en algo cada vez más subjetivo, hasta desembocar en nuestra forma de pensamiento moderno más característica, a saber; que la Verdad no es absoluta y que lo que es cierto e imperativo para uno puede no serlo para otro”. Chesterton diría que “ el hombre que cree en si mismo con tanta seguridad como para excluir la realidad objetiva debería estar encerrado en un manicomio”.

domingo, 20 de agosto de 2023

En el islamismo fanático hay una idea de fondo

Para el periodista israelí Amos Oz “el islamismo violento no es solo una banda de fanáticos sádicos y sedientos de sangre. Hay una idea de fondo. Una idea amarga y desesperada, una idea retorcida, es cierto. Sin embargo, hay que recordar que casi nunca es posible acabar con una idea, ni siquiera con una idea retorcida.… Es necesaria una respuesta, una idea alternativa, son necesarias unas creencias más atractivas, unas promesas más convincentes. No me opongo de ninguna manera al uso del palo contra los asesinos. No soy pacifista, no creo en lo de ofrecer la otra mejilla, ni tampoco comparto esa idea tan extendida de que la violencia es el mal absoluto. Desde mi punto de vista, el mal más extremo no es la violencia en sí misma, sino la agresividad. La agresividad es “la madre de toda la violencia”. La violencia es la materialización de la agresividad. Efectivamente, muchas veces hay que contener la agresividad a palos. Lo que pasa es que esos palos deberían ir acompañados de una idea atractiva y convincente. Sin una idea así, los fanáticos, sean del tipo que sean, ocuparán el espacio vacío”.


miércoles, 9 de noviembre de 2022

Una nación de ciudadanos activos es la pesadilla de Xi Jinping

Una nación de ciudadanos activos es la pesadilla de Xi Jinping. Activistas cristianos, musulmanes, laborales, blogueros, reporteros, feministas y abogados han sido encarcelados por hablar o actuar sobre sus convicciones. En algunos casos, también han sido exhibidos en confesiones televisadas, en las que se retractan de sus creencias y repiten la línea del Partido de que se han convertido en los peones de los enemigos de China en Occidente. Xi desea que sus ciudadanos se identifiquen con "la madre patria, la nación o raza china, la cultura china, y el camino socialista chino”. Es lo que llama "cuatro identificaciones" que ha sintetizado en dos consignas clave: "El gran rejuvenecimiento de la nación china y del sueño chino". Estas consignas están en todas partes, desde carteleras sobre las carreteras y estaciones, hasta documentales de televisión y dibujos animados en internet y aplicaciones móviles.

La China de Xi hasta ahora ha combinado gran riqueza con gran represión. Si continúa encerrando a sus tigres, limpiando a sus camaradas y silenciando a las voces discordantes, otros podrían plantearse las preguntas existenciales.

domingo, 5 de diciembre de 2021

La unidad se la dio a España el cristianismo

Escribe Marcelino Menéndez Pelayo en Historia de los heterodoxos españoles que “Roma, sin anular del todo las viejas costumbres, nos lleva a la unidad legislativa, ata los extremos de nuestro suelo con una red de vías militares, siembra en las mallas de esa red colonias y municipios, reorganiza la propiedad y la familia sobre fundamentos tan robustos, que en lo esencial aún persisten; nos da la unidad de lengua, mezcla la sangre latina con la nuestra, confunde nuestros dioses con los suyos y pone en los labios de nuestros oradores y de nuestros poetas el rotundo hablar de Marco Tulio y los hexámetros virgilianos. España debe su primer elemento de unidad en la lengua, en el arte, en el derecho, al latinismo, al romanismo. Pero faltaba otra unidad más profunda: la unidad de la creencia. Sólo por ella adquiere un pueblo vida propia y conciencia de su fuerza unánime, sólo en ella se legitiman y arraigan sus instituciones, sólo por ella corre la savia de la vida hasta las últimas ramas del tronco social. Sin un mismo Dios, sin un mismo altar, sin unos mismos sacrificios; sin juzgarse todos hijos del mismo Padre y regenerados por un sacramento común; sin ver visible sobre sus cabezas la protección de lo alto; sin sentirla cada día en su hijos, en su casa, en el circuito de su heredad, en la plaza del municipio nativo; sin creer que este mismo favor del cielo, que vierte el tesoro de la lluvia sobre sus campos, bendice también el lazo jurídico que él establece con sus hermanos y consagra con el óleo de la justicia la potestad que él delega para el bien de la comunidad; y rodea con el cíngulo de la fortaleza al guerrero que lidia contra el enemigo de la fe o el invasor extraño, ¿qué pueblo habrá grande y fuerte? ¿Qué pueblo osará arrojarse con fe y aliento de juventud al torrente de los siglos? Esta unidad se la dio a España el cristianismo”.

sábado, 30 de mayo de 2020

El alma turbada se pierde en sí misma si no se le brinda un asidero



Parece, escribe el humanista y filósofo Michel de Montaigne, que el alma turbada y conmovida se pierde en sí misma si no se le brinda un asidero, y hay que proporcionarle siempre algún objeto al que atenerse y sobre el cual actuar. Dice Plutarco, a propósito de quienes se encariñan con monitos y perrillos, que de este modo la parte amorosa que hay en nosotros, a falta de asidero legítimo, se forja uno falso y frívolo antes que permanecer inútil. Y vemos que el alma, en sus pasiones, prefiere engañarse a sí misma, manifiesta Montaigne, formándose un objeto falso y fantástico, incluso en contra de su propia creencia, a dejar de actuar contra alguna cosa.

sábado, 7 de marzo de 2020

Para el nacionalismo la nacionalidad se convierte en un fenómeno antropológico

Revolución de 1848 en Francia


Para el profesor de la Universidad de Nueva York Richard Sennett “el nacionalismo que comienza a descubrir su voz en la Revolución de 1848 distingue una nueva versión de la identidad colectiva en nuestra civilización, pues la nacionalidad se convierte entonces en un fenómeno antropológico del que la actividad política es, en el mejor de los casos, simple sierva. La nación se convierte en un ethos, en gobierno del nomos, en términos griegos, o, en otras palabras, en el puro gobierno de la costumbre; e interferir la sacralidad de la costumbre con la toma de decisiones políticas o la negociación diplomática es poco menos que un crimen.En1848, los revolucionarios nacionalistas rechazaban la idea de nación como código político, pues lo que para ellos conformaba una nación eran la tradición, las formas de comportamiento y las actitudes morales de un pueblo; los elementos constitutivos de la vida nacional eran, por tanto, lo que un pueblo come, la manera en que se mueve cuando baila, las expresiones dialectales de su lenguaje, las formas de sus plegarias. El derecho es incapaz de legislar los placeres de ciertas comidas y las constituciones no pueden ordenar la fervorosa creencia en determinados santos; en resumen, el poder no puede crear la cultura. La doctrina del nacionalismo que cristalizó en 1848 añade un imperativo geográfico al concepto de cultura propiamente dicho, pues el hábito, la fe, el placer, el ritual, todo, depende de su representación en un territorio determinado. Además, el lugar que alimenta los rituales es un lugar formado por personas que se parecen a nosotros, personas con quienes podemos compartir sin explicar. De esta manera, territorio se convierte en sinónimo de identidad”.

Los rituales, las creencias y la moral que crean el ideal nacional se celebran como probados por el tiempo y como factores permanentes de cohesión, pues pertenecen a la tierra misma, a la unidad de los seres humanos con su suelo.