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martes, 4 de agosto de 2026

El error que comete la teología de la liberación es el mismo error que el movimiento del evangelio de la prosperidad

Robert Sirico, fundador del Instituto Acton y autor de La economía de las parábolas, cuenta que Jesús tenía seguidores que eran ricos, que lo apoyaban, que lo subvencionaban. Por eso, cuando dice lo difícil que es para los ricos entrar en el Reino de los Cielos está diciendo que hay tantas y tantas opciones que están frente a una persona con oportunidades y riqueza... Pero al final de esa historia, Jesús da la clave. Lo llamamos, en la hermenéutica, la comprensión de la historia. Porque los apóstoles le dicen a Jesús: "Entonces, ¿quién puede entrar en el cielo?". Y Él les da la clave, aunque la mayoría de la gente nunca lo recuerda. El Evangelio recoge que Jesucristo respondió a los discípulos: "Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible".
¿Qué nos enseña eso? Que nuestra salvación no depende de la economía. Depende de la gracia. El error que comete la teología de la liberación es el mismo error que el movimiento del evangelio de la prosperidad. El movimiento del evangelio de la prosperidad es un movimiento protestante que dice que la riqueza es una señal de la bendición de Dios. La gente de teología de la liberación dice lo contrario, que la pobreza es una señal de la bendición de Dios. Jesús dice que ninguno tiene razón. La bendición de Dios es la gracia. Y no tiene que ver con tu economía, no depende de tu estado económico
El Evangelio dice que el hombre rico no estaba en el infierno porque era rico, sino porque era orgulloso. Y Lázaro no está en el cielo porque era pobre, sino porque era humilde. Esa es la comprensión de la parábola, no su estado económico. El hombre rico no le hizo nada a Lázaro. Pero no vio a Lázaro. Y tiene cierta arrogancia. Incluso después de muerto, le dice a Lázaro qué hacer. "Ve y dile a mis hermanos…" No, ya no das órdenes aquí. También es interesante, por cierto, que generalmente se conocen los nombres de los ricos. Conocemos a los ricos porque sus nombres están en los edificios. Se anotan en documentos. Pero no sabemos el nombre de este hombre rico. Conocemos el nombre de Lázaro. Así que creo que no es una historia de un hombre rico siendo malvado porque era rico.

domingo, 12 de julio de 2026

Dios no envía a la gente al infierno

Mucha gente cree que es Dios quien nos envía al infierno. Sin embargo, eso no es cierto. Dios no envía a la gente al infierno; es la propia gente la que voluntariamente y seducida por el demonio decide ir allí. Cuando las personas eligen separarse de Dios, al rechazar su salvación eterna, se dirigen al infierno.Dios respeta el libre albedrío y nos permite siempre aceptarle o rechazarle. Dios nos permite tomar nuestras propias decisiones, incluso si éstas traen una separación de Él. Dios ha dado a todas las personas la libertad de elegir su destino en el más allá y espera que elijamos el cielo en lugar del infierno.Nadie puede ganar el cielo por sus fuerzas y nadie puede ser tan malo como para estar fuera del alcance de la gracia y de la misericordia de Dios. La fe y las obras serán muy importantes cuando uno se encuentre en el juicio final.
Las representaciones del infierno en la cultura popular a menudo lo muestran como un lugar bajo tierra lleno de fuego, donde la gente sufre físicamente. Sin embargo, la Biblia en realidad no dice dónde está ubicado el infierno y se centra más en el sufrimiento espiritual que en el sufrimiento físico.
Una  creencia común es que Satanás gobierna en el infierno. Sin embargo, la Biblia no apoya esta idea. Satanás no es el amo del infierno, sino un ser condenado que compartirá castigo con el resto de las personas que allí se encuentren.El infierno es un lugar de castigo para Satanás y sus seguidores, pero no su reino. La Biblia no dice que el diablo sea el gobernante del infierno. Simplemente dice que es "el príncipe de este mundo" (Juan 12:31) y "el dios de este siglo" (2 Corintios 4:4).Satanás no gobierna el infierno pero sufre allí junto con todos los seres que no aceptan el amor de Dios.

domingo, 19 de abril de 2026

El hombre ha olvidado amar a Dios y debe aprenderlo de nuevo


Cuenta Guillermo de Saint-Thierry (1075-1148) que antes de la caída, el hombre sabe naturalmente que debe amar a Dios y cómo debe amarlo. Después de la caída lo ha olvidado y debe aprenderlo de nuevo. Si hoy necesitamos la gracia para amar a Dios sobre todas las cosas, no es, pues, porque nuestra naturaleza sea de suyo incapaz, sino porque ha llegado a ser incapaz sin una gracia que primero la cure de sus heridas y la oriente hacia su verdadero objeto, dirá Etienne Gilson (1884- 1978).
Tomás de Aquino (1224- 1274) dice que “así primitivamente, el hombre era naturalmente capaz de amar a Dios sobre todo; el único socorro divino que entonces necesitaba era una moción divina ejerciéndose sobre su naturaleza. Luego de la caída, por lo contrario, primero es menester que la gracia cure nuestra naturaleza, para que ésta pueda recibir la ayuda de la moción divina. De modo que en lo sucesivo ya no es más nuestra naturaleza simplemente la que puede amar a Dios por sobre todas las cosas, sino nuestra naturaleza restaurada por la gracia.”


sábado, 14 de marzo de 2026

En el hombre la libertad es la facultad de la voluntad de conducirse rectamente por amor a la rectitud


La filósofa Victoria Camps cuenta que “la libertad no se define por el poder de pecar o no pecar. Su modelo es la libertad divina. En el hombre es la facultad de la voluntad de conducirse rectamente por amor a la rectitud. Esa razón de libertad define su naturaleza, que no puede perderse. Lo contrario sería una libertad sin la razón de ser libertad. El hombre libre pudo no haber pecado. Después del pecado no pierde el libre albedrío, pero es inoperante sin la gracia. La voluntad de rectitud y justicia, perdida, no se recupera a voluntad. La voluntad para la rectitud no se puede perder, es la esencia misma de la voluntad. Ningún impedimento exterior afecta a la naturaleza de la voluntad, que será siempre voluntad. Nada ni nadie, ni Dios mismo, puede hacer desaparecer el querer la verdad-rectitud-justicia, porque ello equivaldría a hacer que la voluntad no fuera voluntad. O querer Dios que la voluntad quiera otra cosa distinta de la que quiso que quisiera al hacerla voluntad (De li. arb., 8). Lo que la voluntad pierde lo hace voluntariamente, no a pesar suyo. Quien por librarse de morir miente, no miente por necesidad. El hombre torturado a la fuerza nunca podrá ser forzado a querer ser torturado.”
“La voluntad está sobre la tentación, aunque sea vencida por ésta. Cuando la voluntad quiere el pecado traiciona la rectitud, se aparta de la justicia y queda imposibilitada para recuperarla por sí misma. Así como ninguna voluntad.”

lunes, 16 de febrero de 2026

El amor abre el espíritu al mundo en su plenitud de valor

El amor no es ningún “mérito”, sino sencillamente una “gracia”. No solamente gracia, sino también encanto. Para el amante, el amor hechiza el mundo, lo transfigura, lo dota de un valor adicional. El amor aumenta y afina en quien ama la resonancia humana para la plenitud de los valores. Abre el espíritu al mundo en su plenitud de valor, a la “totalidad de los valores”. De este modo, debido a su entrega al tú, el yo, el amante, adquiere una riqueza interior que trasciende del tú, del ser amado. El cosmos entero gana, para él, en extensión y en profundidad de valor, resplandece bajo la luz brillante de aquellos valores que sólo el enamorado acierta a ver, pues el amor no hace al hombre ciego, como a veces se piensa, sino que, por el contrario, le abre los ojos y le aguza la mirada para percibir los valores.
El amor (en el exacto sentido de la palabra) es la más alta forma posible de lo erótico (en el sentido más amplio del término), como la más profunda penetración posible en la textura personal de la otra parte, la vinculación con algo espiritual. La relación directa con lo espiritual en la otra parte constituye, por tanto, la más alta forma posible de emparejamiento. Quien ama en este sentido no se ve tampoco excitado en su propia corporalidad, ni conmovido en su propia emotividad, sino afectado en lo más hondo de su espíritu por el portador espiritual de lo que en el ser amado hay de corpóreo y de emocional, por su meollo personal. El amor es, por tanto, la orientación directa hacia la persona espiritual del ser amado, en cuanto algo único e irrepetible (rasgos que hacen de ella una persona espiritual)…….No ve un “tipo” de cuerpo capaz de excitarle, ni tampoco un tipo de alma capaz de conmoverle, sino que ve al mismo ser humano, a la persona misma a quien ama como un ser incomparable e insustituible.
En su amor, quien verdaderamente lo siente, no “tiene en mientes” (mentar, intendere) jamás esas o las otras cualidades psíquicas o físicas que puedan darse “en” la persona amada, este o aquel modo de ser que la persona “tenga”, sino lo que el ser amado “es” como algo único en el mundo. Por serlo, precisamente, no es nunca ni en modo alguno sustituible por ninguna especie de “doble”.

Referencia: Psicoanálisis y existencialismo (Viktor Frankl)

viernes, 6 de febrero de 2026

Un pequeño gesto nos conduce a lugares insospechados

Un pequeño gesto nos conduce a lugares insospechados. En ocasiones, puede ser una lágrima, le hemos leído páginas extraordinarias al respecto a la filósofa francesa Catherine Chalier; en otras, una mano que consuela o una palabra que nos guía. Sin embargo, en el fondo surge siempre la necesidad del movimiento, de dar un paso, primero uno, después otro, hasta trazar un camino. Esta experiencia la tuvo, al poco de cumplir la treintena, el cardenal John Henry Newman cuando regresaba, gravemente enfermo, de un viaje a Italia. Tras unos días de fiebre en el barco, el clérigo inglés se asomó a la noche y compuso un hermoso poema, “Lead, Kindly Light”, que se canta aún hoy como himno en las Iglesias anglicana y católica. En su sencillez, aparecen unos versos que nos hablan de esperanza. Una estrella lejana, reminiscencia de la estrella de Belén, preside la escena. Newman se encuentra lejos de casa y tiene miedo. Ha sentido en su carne las dentelladas de la muerte; quizás no solo el dolor físico, sino el abismo del sinsentido, la angustia de la soledad y quién sabe si el espanto ante esa tentación última que nos repite incesantemente al oído que nada de lo que haces, ni nada de lo que eres tiene valor alguno. Todo es pasto para los gusanos. Frente a esta oscuridad, Newman eligió un camino distinto pidiendo la gracia más humilde, sabiendo que en ella reside la verdadera grandeza. Los versos más conocidos del poema son estos: “No pido ver el horizonte distante / un paso es suficiente para mí”. A este deseo, Francisco de Asís lo hubiera denominado minoritas. La poeta de Moscú Marina Tsvietáieva prefería hablar del “don de reconocer el sufrimiento de las cosas”; un don que nos lleva a fijar nuestra mirada en el amor y, por tanto, en el sentido; puesto que el amor llama a la esperanza. 
“Un paso es suficiente para mí”, rezaba Newman en sus noches de angustia. “Acercaos un paso”, requería el místico sufí antes de dejar la ciudad. Sus fieles no necesitaban más, solo avanzar despacio y perseguir un anhelo que late en el corazón de los hombres cuando contemplan el espacio y sondean con la mirada el misterio del tiempo.…Es la certeza que nos concede el amor. Lo único que nos pide a cambio es acercarnos un paso más de un corazón a otro, para así descubrir cuál es la sustancia y el sabor de la humanidad, dice Daniel Capó.


jueves, 11 de diciembre de 2025

Me habían tratado con dignidad


Anchee Min escribe en La buena lluvia sabe cuando caer: “No conocía a Dios, pero comencé a sentir su gracia en América, donde, a pesar de haber sufrido algunas malas experiencias, me habían tratado con dignidad. Por ejemplo, la señora de las telas pintadas a mano, la señora Lueng, se tomó la molestia de negociar conmigo. No me robó ni acabó conmigo como si yo fuera un bicho. La fiel practicante de la parada de autobús me mostró que en aquel país todo el mundo gozaba de libertad. Se le permitía actuar como una loca en la búsqueda de sus propias creencias. A los indigentes, alcohólicos y drogadictos les dejaban deambular por las calles. Al Club Comunista del campus se le permitía existir. Los estudiantes de arte podían quemar la bandera estadounidense y pintar al alcalde en sujetador con toda libertad. Comencé a escribir a mis padres poniendo al final de las cartas un “Con cariño”. Fue el principio de mi transformación. Los niños chinos de mi generación decían: Os quiero, presidente Mao y Partido Comunista de China, pero nunca Te quiero, mamá o Te quiero, papá. Comparé el “capitalismo salvaje” con el “Servir al pueblo en cuerpo y alma” de Mao. Él afirmaba que no tenía ninguna propiedad personal, que no poseía dinero, pero hizo las purgas y robó los millones que quiso. El sistema ferroviario chino se paralizaba cada vez que el tren personal de Mao tenía que pasar. El avión privado de Mao volaba cada vez que él así lo deseaba y aterrizaba en cualquier momento y en cualquier lugar sin previo aviso. Mao era el dueño de China y de sus ciudadanos.” 

lunes, 13 de octubre de 2025

Fuerzas que no dejan espacio ni a Dios, ni al hombre


La agenda 2030, Nuevo Orden Mundial, y corrientes de pensamiento actuales portadoras de transhumanismos, inhumanismos, poshumanismos, son fuerzas que no dejan espacio ni a Dios, ni al hombre; para sus autores o difusores tampoco puede contar el hombre creado y redimido por Dios, ni la obra de la gracia, ni la salvación, ni la realidad sacramental de la Iglesia; Dios no cuenta, Dios entregado y revelado en Jesucristo, en la historia y humanidad de los hombres no cuenta ni puede contar…..La oscuridad se adueña de nuestra tierra, la soledad en que dejan al hombre es total. Los grandes temas de la dignidad de la persona humana, los derechos humanos fundamentales, universales e inalienables, como los entendemos enraizados en la tradición cristiana, la verdad o la libertad, desaparecen del horizonte del futuro del hombre histórico que existe. La esperanza escatológica vendría a consistir en pura quimera y consolación alienante, el hombre perece aunque aparezca como la única fuerza capaz de futuro y mejoramiento del mundo de los hombres, escribe Antonio Cañizares.
 


domingo, 16 de febrero de 2025

Gertrud von Le Fort

Gertrud von Le Fort

Uno de los personajes de Gertrud von Le Fort, Pascual II, de El Papa del Gueto, llega a pronunciar la siguiente sentencia: “… la justicia no existe más que en el infierno; en el cielo existe la gracia y en la tierra, la cruz. La Santa Iglesia está aquí para bendecir a los que llevan esta cruz”.
El profesor Wilhelm Grenzmann explica que “como teóloga entre los poetas de nuestro tiempo, trata el mundo desde arriba (como creación de Dios) y muestra también allí el lugar de los hombres. Su gran seguridad se funda en que ella misma mantiene este estado de cosas. A pesar de las tensiones, llevadas a veces hasta el desgarro, no niega el señorío de un espíritu que comprende el mundo con todos sus abismos, pero que los ha superado y, por tanto, puede tomar sobre sí las pruebas más emocionantes ante los ojos de la eternidad”. Y agrega: “En su obra puede verse lo que es la poesía cristiana. Pecados, sacramentos y gracia, redención e Iglesia tienen en ella su parte. El mundo cristiano no se presupone; es fundamento y andamiaje”. Gertrud von Le Fort murió en 1971.


domingo, 1 de diciembre de 2024

La vida es hermosa cuando se sabe aguzar el oído para escuchar sus ingeniosidad y su música

Una vez en la vida,hay un momento en el que una experiencia y una elección amorosas determinan el propio destino y el propio carácter más que nunca, pues al amar a una mujer se está amando algo más que solo a ella misma; todo un aspecto del mundo,toda una concepción de la vida,si se quiere un ideal, pero un ideal hecho realidad, ambulante, de carne y hueso. Es un privilegio de los veinteañeros, y no de todos, poder apreciar alguna vez en una mujer lo que más adelante será la estrella que guíe al hombre.
Nos damos cuenta que la vida es hermosa cuando se vive con valor e inteligencia, con gracia y libertad, cuando se sabe aguzar el oído para escuchar sus ingeniosidad y su música.
Referencia: Historia de un alemán. Sebastian Haffner. 

jueves, 4 de enero de 2024

La libertad puede vencer esa tendencia al mal

San Agustín distingue alma espiritual y cuerpo material (y mortal). El cuerpo no es, como en Platón, la cárcel del alma, pero esta ha sido afectada por una tendencia al mal a causa del pecado original. Esto significa que el cuerpo tiene más fuerza de obligar de lo que en principio debiera tener según los planes originales del Creador. No obstante, eso no significa que seamos esclavos de las pasiones y deseos del cuerpo. Para san Agustín la libertad puede vencer esa tendencia al mal que se deriva de esa extraordinaria tiranía del cuerpo (o esa debilidad del alma, como se quiera ver). Pero esa libertad subjetiva de cada cual (el libre albedrío) necesita de una ayuda, de una fuerza suplementaria que actúe en sentido contrario de esa fuerza de obligar del cuerpo, la gracia. Pero no se puede estar en gracia de Dios si desde el fondo último de la libertad de cada cual no proviene una intención clara, inequívoca y auténticamente esforzada por hacer lo correcto, por no dejarse vencer por las tentaciones. Lo bueno y lo malo son asuntos de la voluntad y no del conocimiento/ignorancia (frente al intelectualismo moral de Sócrates, Agustín considera que se puede hacer el mal completa y perfectamente a sabiendas). A diferencia de lo que pensaban los maniqueos, no existe un principio tiránico del mal. El mal es una privación, una ausencia, un defecto, un no-ser. Pero un no-ser del que se puede tener perfecta conciencia de su maldad. 

sábado, 23 de diciembre de 2023

La escritora Sigrid Undset y el matrimonio

Sigrid Undset

La escritora noruega Sigrid Undset (1882-1949) se convirtió al catolicismo en 1924, sólo cuatro años antes de recibir el Premio Nobel de Literatura. Hija de padres ateos, creció toda su juventud y primera madurez como agnóstica. El amor y el matrimonio son temas esenciales de sus novelas, así como el papel de la mujer en la familia y en la sociedad.
Poco tiempo después de recibir el Premio Nobel, un sacerdote de Oslo (Noruega) le preguntó por qué en su obra, escrita antes de su conversión al catolicismo, ya denominaba al matrimonio como "sacramento", siendo así que para los protestantes es sólo un contrato. Al poco tiempo publicó un ensayo en la revista católica noruega Credo. "Para mí, y para muchos de quienes compartían mis puntos de vista", decía Undset en ese texto, "lo lógico habría sido que toda la cristiandad tuviese como dogma común que la única forma de matrimonio admitida es la indisoluble, para toda la vida. Pero nos enfrentábamos al hecho histórico de que todos los fundadores de sectas protestantes estaban de acuerdo en tirar por la borda ese dogma. Todos ellos habían aceptado la opinión de que en ciertas circunstancias el matrimonio puede disolverse y que las personas divorciadas pueden casarse de nuevo, incluso en vida de su anterior pareja”. Para ella (cuyo matrimonio, que le dio cinco hijos, había fracasado y acabó también en divorcio) era incomprensible que los protestantes redujesen el matrimonio a un contrato civil. "Como sacramento, el matrimonio se instauró primordialmente para ayudar a las personas en el camino hacia la salvación eterna. Sin esa premisa, es inconcebible que nadie haya podido pensar que es, y debe ser, una unión indisoluble, en la cual ambas partes, por encima de todo, asumen deberes hacia Dios, y uno hacia otro en Dios”. Y completaba esta idea con una observación interesante, "incluso cuando la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio se consideró prácticamente en toda Europa objetivamente verdadera y correcta, el adulterio era habitual. Sin embargo, la Iglesia podía decir con plena justificación que el matrimonio es un canal de la gracia, pero que si los hombres rechazan cooperar con la gracia, es inútil, porque los hombres conservan la libertad de pecar”.

Infancia de Sigrid Undset con sus hermanas

"Tenemos que convencernos”, dice Undset,"de que no tenemos derecho a pensar que ningún aspecto de la tradición europea, de los valores culturales, de las ideas morales, de la riqueza emocional que tienen su origen en la cristiandad dogmáticamente definida de la Iglesia católica, seguirá viviendo una vida natural si los europeos rechazan aceptar la gracia sobrenatural de Dios. No puede pensarse que un árbol sin esas raíces continúe dando ramas, hojas y frutos”. Unos párrafos que explican por qué, allí donde el matrimonio perdió su condición de sacramento, perdió también su preeminencia como institución social, y en seguida su valor intangible hasta la desintegración de la sociedad que se basaba antes en él.



jueves, 21 de diciembre de 2023

Se trata de saber si queremos poner en práctica los valores de nuestra civilización occidental

En la obra de teatro La visita de la vieja dama de Friedrich Dürrenmatt dice el maestro “…….no ignoro en absoluto que la miseria es la causa de muchos males y amarguras, y sin embargo no se trata de dinero, ni de bienestar, buena vida o lujo; se trata de saber si queremos poner en práctica la justicia, y no solo la justicia, sino también todos los ideales por los que vivieron, combatieron y murieron nuestros antepasados, y que constituyen los valores de nuestra civilización occidental. Es la libertad lo que está en juego cuando se vulnera el amor al prójimo, cuando se va en contra del mandamiento de defender a los débiles, se ultraja el matrimonio, se engaña a un tribunal y se abandona en la miseria a una pobre madre…..La riqueza no tiene sentido sino cuando es fuente de gracia, pero la gracia solo se concede al que tiene hambre de ella.¿Sienten ustedes esta hambre, el hambre del espíritu, y no solo aquella otra, profana, el hambre del cuerpo?



domingo, 4 de diciembre de 2022

Les daré por guía y árbitro la conciencia

John Milton escribe en El paraíso perdido: “ha hecho al hombre libre y capaz de resistir a las tentaciones de su enemigo; y anuncia su designio de perdonarle, atendiendo a que no se dejará llevar de su propia perversidad, como Satán, sino de la seducción de éste…..no perecerá enteramente el hombre; se salvará el que lo desee, mas no por su voluntad propia sino por mi gracia libremente concedida…..A sus ruegos, a su arrepentimiento y sumisión, cuando procedan de un ánimo sincero, ni mis oídos ni mis ojos permanecerán cerrados; les daré por guía y árbitro la conciencia; y si la escuchan y la emplean bien, cada vez alcanzarán más luz, y perseverando hasta el fin, tendrán segura su salvación. Pero nunca disfrutarán de mi inagotable indulgencia ni de mi gracia los que la olviden y menosprecien, sino que se aumentarán en el endurecido su dureza y en el ciego su ceguedad para que tropiecen y caigan en mayor abismo; y sólo a éstos excluiré de mi misericordia.”



domingo, 5 de septiembre de 2021

El Señor de los Anillos es una obra fundamentalmente católica

Tolkien

En una carta a un amigo, Tolkien escribió “El Señor de los Anillos es, por supuesto, una obra fundamentalmente religiosa y católica; de manera inconsciente al principio, pero luego cobré conciencia de ello en la revisión”.Estas palabras fueron dirigidas al padre Robert Murray el 2 de diciembre de 1953, más de cuatro años después de que Tolkien hubiera terminado El Señor de los Anillos y ocho meses antes de que el primer volumen fuera publicado al fin. El padre Murray era nieto de sir James Murray, fundador del Oxford English Dictionary, y era amigo íntimo de la familia de Tolkien. A petición de Tolkien, Murray había leído parte de El Señor de los Anillos en un texto mecanografiado y había respondido aportando comentarios y críticas. Escribió que el libro le había despertado un gran sentimiento de “una compatibilidad positiva con el orden de la Gracia” y comparaba la imagen de Galadriel con la de la Virgen María. Los comentarios de Murray provocaron una cálida respuesta de Tolkien:“me animó especialmente lo que tú has dicho… pues eres más perceptivo, especialmente en ciertas direcciones, que ningún otro, y aun a mí me has revelado con mayor claridad ciertos aspectos de mi obra. Creo que sé exactamente lo que quieres decir con el orden de la Gracia; y, por supuesto, con tus referencias a Nuestra Señora, sobre la cual se funda toda mi escasa percepción de la belleza tanto en majestad como en simplicidad”. Prosiguiendo con su afirmación de que El Señor de los Anillos era una obra fundamentalmente religiosa y católica, Tolkien añadió que se sentía “agradecido por haber sido educado (desde los ocho años) en una Fe que me ha nutrido y me ha enseñado todo lo poco que sé; y eso se lo debo a mi madre, que se atuvo a su conversión y murió joven, en gran medida por las penurias de la pobreza, que fueron las consecuencias de ello”.

jueves, 5 de agosto de 2021

No hay pueblo más dotado que el inglés para colar en la conversación tonterías de verdad con gracia


Joseph Rudyard Kipling, escritor y poeta británico, cuenta que no hay pueblo más dotado que el inglés para colar en la conversación tonterías de verdad y que tengan gracia y vengan a cuento. Los norteamericanos tienden demasiado a la anécdota y los franceses son demasiado retóricos para este juego ligero. Ninguno de los dos países tiene el don de conversar tan abiertamente en broma como el británico.

viernes, 25 de diciembre de 2020

Dios se les entregaba hecho Niño



Vivían ellos con una vigilancia de amor que les llevaba a aborrecer toda imperfección, por pequeña que fuera, y a corresponder a la gracia con todo su ser, de modo que ni la más sutil separación les distanciase de ese Dios que se les entregaba hecho Niño (Beato Alvaro del Portillo)


viernes, 10 de abril de 2020

Si no hubiera madres, ¿qué sabríamos del amor? Si no hubiera amor, ¿qué sabríamos de Dios?


Pensad en el niño que toma el pecho, escribe el filósofo André Comte-Sponville. Y en la madre que se lo da. También ella ha sido un bebé. Todos comenzamos tomando, y esto es ya una forma de amar. Después aprendemos a dar, al menos un poco, al menos algunas veces, y ésta es la única forma de ser fieles hasta el final al amor recibido; al amor humano, nunca demasiado humano; al amor tan frágil, tan inquieto, tan limitado y que, sin embargo, es como una imagen del infinito; al amor del que hemos sido objeto, y que ha hecho de nosotros sujetos; al amor inmerecido que, como una gracia, nos precede, que nos ha engendrado, y no creado; al amor que nos ha mecido, lavado, alimentado, protegido, consolado; al amor que nos acompaña, definitivamente, y que nos falta, y que nos da alegría, y que nos transforma, y que nos ilumina. Si no hubiera madres, ¿qué sabríamos del amor? Si no hubiera amor, ¿qué sabríamos de Dios?

miércoles, 18 de abril de 2018

Viven del amor y viven para amar.


El padre Ho Lung, fundador de los Misioneros de los Pobres dice de las personas con síndrome de Down que son, “por definición, amor”. “Viven del amor y viven para amar. Son naturaleza humana elemental y básica, en toda su belleza y simplicidad. Sabemos que, si alguien tiene un hijo con síndrome de Down, puede estar seguro de que la alegría, la risa y el amor les han sido concedidos por Dios como una gracia especial. En las personas con síndrome de Down no hay ambición, ni afán de poder, ni vanidad, ni falsedad, ni hipocresía”.

síndrome de Down

domingo, 1 de abril de 2018

Si no hubiese conocido a Cristo, Dios sería para mí un vocablo vacío de sentido.

Escribió, el periodista, crítico, escritor y ganador del premio Nobel de literatura en 1952, François Mauriac: “¿He de confesarlo? Si no hubiese conocido a Cristo, Dios sería para mí un vocablo vacío de sentido. Salvo una gracia particularísima, el Ser infinito me resultaría inimaginable, impensable. El Dios de los filósofos y de los eruditos no ocuparía ningún lugar en mi vida moral. Fue necesario que Dios se sumergiese en la humanidad y que, en un preciso momento de la historia, en un determinado punto del globo, un ser humano, hecho de carne y sangre, pronunciase ciertas palabras, cumpliese ciertos actos, para que yo cayese de rodillas”.