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domingo, 12 de julio de 2026

Dios no envía a la gente al infierno

Mucha gente cree que es Dios quien nos envía al infierno. Sin embargo, eso no es cierto. Dios no envía a la gente al infierno; es la propia gente la que voluntariamente y seducida por el demonio decide ir allí. Cuando las personas eligen separarse de Dios, al rechazar su salvación eterna, se dirigen al infierno.Dios respeta el libre albedrío y nos permite siempre aceptarle o rechazarle. Dios nos permite tomar nuestras propias decisiones, incluso si éstas traen una separación de Él. Dios ha dado a todas las personas la libertad de elegir su destino en el más allá y espera que elijamos el cielo en lugar del infierno.Nadie puede ganar el cielo por sus fuerzas y nadie puede ser tan malo como para estar fuera del alcance de la gracia y de la misericordia de Dios. La fe y las obras serán muy importantes cuando uno se encuentre en el juicio final.
Las representaciones del infierno en la cultura popular a menudo lo muestran como un lugar bajo tierra lleno de fuego, donde la gente sufre físicamente. Sin embargo, la Biblia en realidad no dice dónde está ubicado el infierno y se centra más en el sufrimiento espiritual que en el sufrimiento físico.
Una  creencia común es que Satanás gobierna en el infierno. Sin embargo, la Biblia no apoya esta idea. Satanás no es el amo del infierno, sino un ser condenado que compartirá castigo con el resto de las personas que allí se encuentren.El infierno es un lugar de castigo para Satanás y sus seguidores, pero no su reino. La Biblia no dice que el diablo sea el gobernante del infierno. Simplemente dice que es "el príncipe de este mundo" (Juan 12:31) y "el dios de este siglo" (2 Corintios 4:4).Satanás no gobierna el infierno pero sufre allí junto con todos los seres que no aceptan el amor de Dios.

lunes, 9 de marzo de 2026

Libertad y elección humana

Jonathan Sacks, que fue durante muchos años el Rabino principal de las Congregaciones hebreas unidas de la Commonwealth, encuentra en la Biblia un énfasis especial en la libertad y elección humanas, y por consiguiente, en la responsabilidad personal, la conciencia, la posibilidad resultante de ser castigado o recompensado, así como en el realismo del proceso de conversión personal. Los hombres son responsabilizados de las acciones que realizan y los crímenes que cometen y, a lo largo de la Biblia, son a menudo castigados o recompensados por Dios, quien sabe esperar pacientemente su regreso. Son libres, responsables, punibles y recompensables, pero abiertos a la conversión.
Kant también insiste en la libertad humana debido a la responsabilidad de los hombres respecto a sus propias acciones. Henri Bergson dice que “la libertad es un hecho y, de entre los hechos que se nos presentan, no hay uno más claro”. Para Romano Guardini “la libertad significa pertenecerse a uno mismo. Me experimento como libre cuando me doy cuenta de que me pertenezco a mi mismo, cuando me doy cuenta que al actuar dependo de mi mismo, que la acción no pasa a través de mi buscando de ese modo otra cosa, sino que surge de mí y, por lo tanto, es mía en un sentido especial y, en ella, soy yo mismo”.

domingo, 8 de marzo de 2026

El paso definitivo hacia la conversión llega cuando uno ya no echa a otros la culpa de lo que le sucede

Morson, experto en literatura rusa y crítico literario, señala que el autor de Archipiélago Gulag era ateo. En 1945, fue condenado a trabajos forzados cuando las autoridades soviéticas requisaron una carta en la que criticaba las decisiones bélicas de Stalin.Y ahí, en el gulag, se reblandeció su ateísmo, además de otras convicciones. Gracias a la dura experiencia de los campos y a las conversaciones con otros prisioneros, el escritor se puso a pensar sobre su vida. Un día, comenta Morson, un recluso, Borís Gammerov, le recriminó que se mofara de un comentario religioso de Roosevelt. Gracias a esa llamada de atención, Solzhenitsyn se dio cuenta de que “se la había impuesto el ateísmo desde fuera”. “Llegó a comprender que las condiciones soviéticas eran consecuencia directa del materialismo y del ateísmo”, puesto que ambas posturas rebajan al ser humano y lo convierten en un mero medio.  
El desencantamiento con la ideología comunista corrió parejo con la apertura a la fe cristiana. El escritor ruso no fue el único que tuvo esas vivencias. En los campos, en efecto, muchos se decantaban por la traición a fin de sobrevivir, otros se desesperaban e intentaban quitarse la vida. Quienes pudieron afrontar con esperanza esa situación fueron los que “eligieron mantenerse a fieles a su conciencia”, muchos de los cuales viajaron hasta la fe.“El paso definitivo hacia la conversión llega cuando uno ya no echa a otros la culpa de lo que le sucede, sino se da cuenta de su propia pecaminosidad y la asume”, escribe Morson. En una charla con el médico del campo, Borís Kornfeld, también converso, este confesó a Solzhenitsyn que aceptó la existencia de Dios definitivamente cuando reconoció que “ningún castigo es totalmente inmerecido. Puede que nada de ello tenga que ver con la culpa real, pero si repasas tu vida con lupa y reflexionas profundamente sobre ella, descubrirás alguna transgresión o pecado por el que no has pagado”.
Estas experiencias transformaron completamente la perspectiva con que Solzhenitsyn afrontaba el día a día en el gulag, dotando de sentido sus jornadas. Dicho de otro modo, su vida cotidiana dejó de ser un castigo traumático e inhumano para revelarse como una oportunidad de crecimiento espiritual. “Los torturadores, señala Morson hablando de la fe de Solzhenitsyn, pueden estar a salvo de las penalidades, pero se alejan de la humanidad”, mientras que otros encuentran, en medio del dolor y los sufrimientos, “una forma inesperada de desarrollar el alma”.

domingo, 6 de julio de 2025

La mayor parte de los sufrimientos humanos procede de la falta de caridad de los poderosos

Para Shakespeare la mayor parte de los sufrimientos humanos procede de la dureza, de la fría malignidad, de la falta de caridad de los poderosos. En la tragedia de Shakespeare ya no podemos consolarnos como los antiguos griegos pensando que esos males proceden de los dioses, sino que dichos infortunios son obra de otros hombres. Los grandes pecadores, los poderosos, no solo no son castigados en proporción a sus desaguisados, sino que a menudo no reciben ningún castigo o recibiéndolo demasiado tarde, después de haber tenido tiempo de perpetrar sus designios y de gozar del fruto de sus pecados. Cierto que Macbeth no duerme y que el remordimiento le corroe el alma. Pero esto el pueblo no lo ve; el escándalo subsiste íntegramente ante sus ojos. Macbeth continua la serie de sus crímenes. Macbeth reina.
Referencia: Sabiduría griega y paradoja cristiana…..Charles Moeller

miércoles, 2 de julio de 2025

Muchos años de instrucción no garantizan el desarrollo de una mente respetuosa

Casa de la Conferencia de Wannsee
No existe ninguna fórmula para conseguir que alguien sea respetuoso con los demás. Quizá los casos más reveladores que han salido a la luz durante los últimos años sean los de los ciudadanos de la Europa nazi que, arriesgando su propia vida, decidieron ocultar a ciudadanos judíos y de otros grupos perseguidos. Según un cuidadoso estudio realizado por Samuel y Pearl Oliner, el aspecto exterior de estas personas era de lo más normal, no parecían distintas de las muchas otras que se quedaron de brazos cruzados o que colaboraron con los criminales nazis. Pero un estudio más detallado muestra unas diferencias muy reveladoras. Al haber tenido unos padres que evitaban el castigo físico y explicaban las reglas y conductas de una forma clara y razonada, estos salvadores se diferenciaban de sus conciudadanos por los sólidos valores, con frecuencia religiosos, que habían recibido de sus padres, por su actitud optimista y constructiva hacia la vida, por su sensación de conexión con los demás aunque pertenecieran a otros grupos y, por encima de todo, por su comprensión intuitiva y, en el fondo, instintiva de que el trato dispensado a aquellos inocentes era infame y de que ellos mismos podían y debían intervenir.En este contexto es muy instructivo y espeluznante conocer algunos detalles sobre los asistentes a la llamada Conferencia de Wannsee de enero de 1942, donde se tomó la decisión de poner en práctica la llamada “Solución Final”. De los catorce asistentes a aquella reunión, todos ellos varones, ocho se habían doctorado en las universidades centroeuropeas más prestigiosas. Es evidente que muchos años de instrucción no garantizan el desarrollo de una mente respetuosa.

jueves, 3 de octubre de 2024

¿Cómo es posible que un país libre caiga en las garras de una pesadilla totalitaria?

En un foro de la Alliance for Responsible Citizenship (ARC) en Alemania, Jordan Peterson plantea la pregunta de cómo es posible que un país libre caiga en las garras de una pesadilla totalitaria. Su respuesta es porque cada persona que vive en ese país decidió quedarse callada cuando debía decir lo que debía ser dicho.”Si te quedas callado cuando estás llamado a decir la verdad, no solo pones en peligro la nave del Estado. También te condenas a ti mismo y a todos los que amas a un viaje hacia el lugar más oscuro que puedas imaginar”. Hablar abiertamente contra el sistema tiene un precio. “No creas que no tiene costos. Pero no creas que los costos de hablar son menores que los de callar, porque la vida no funciona así. Los costos de callar llegan más tarde, pero las consecuencias posteriores suelen ser mucho peores que las que recibes cuando hablas en el momento adecuado”.
“Puedes hacer algo noble en tu vida. Podría ser la mayor aventura romántica de tu vida. Has salido de la falsa seguridad hacia el caos, y solo Dios sabe lo que experimentarás allí. Si lo haces voluntariamente, lo mejor de ti tendrá la oportunidad de manifestarse. Entonces podrás ser la luz en la cima de la montaña que ilumina al mundo. La recompensa que recibirás al seguir tu conciencia será mucho mayor que cualquier castigo”, afirma Peterson, doctor en Psicólogía Clínica, intelectual, crítico cultural y profesor de psicología en la Universidad de Toronto.
“¿Crees en la verdad? ¿Te hace la verdad libre? Eso no significa que no tenga un precio. Pero todo tiene su precio. No puedes decidir si habrá un precio, pero puedes decidir por qué estás dispuesto a pagarlo. Y ya que debes pagar un precio, puedes pagarlo por lo que es sagrado, porque ¿por qué otra cosa elegirías?”.

viernes, 12 de julio de 2024

La calidez y la disciplina efectiva durante la adolescencia predicen las relaciones entre los padres y sus hijos adultos

Un estudio llevado a cabo en EE.UU. concluye que los padres que mantienen una crianza y una participación positiva con sus hijos sentaron las bases para una relación cercana cuando sus adolescentes se convirtieron en adultos. Greg Fosco, profesor de desarrollo humano y estudios familiares del Centro de Investigación de Prevención Edna Bennett Pierce en Penn State, asegura que el estudio es uno de los primeros en examinar cómo los cambios en la participación de los padres, su calidez y la disciplina efectiva durante la adolescencia predicen la calidad de las relaciones entre los padres y sus hijos adultos. El estudio, que fue  publicado en Developmental Psychology, un equipo de investigación encuestó a 1.631 participantes de familias de áreas rurales y semirrurales de Pensilvania e Iowa con hijos con edades comprendidas los entre 11 y los 16 años. Pasado el tiempo, cuando tenían 22 años, repitieron las encuestas.
Cuando los hijos llegan a la adolescencia, a menudo los padres expresan menos calidez y afecto, pasan menos tiempo con sus hijos adolescentes y se vuelven más duros en su disciplina. De esta forma mantenerse involucrado en la vida del adolescentes y permanecer cerca de ellos mientras buscan una mayor independencia y autonomía es todo un desafío, sin embargo, el profesor de Desarrollo Humano y Estudios Familiares afirma que, a pesar de que la crianza en estos años es difícil y diferente, “nuestra investigación muestra que los padres que pudieron mantener una crianza y una participación positivas sentaron las bases para una relación cercana cuando sus hijos adolescentes se convirtieron en adultos”. Shichen Fang, del Departamento de Psicología de la Universidad de Concordia, declara: “Los padres deben evitar los castigos excesivos y los gritos a sus hijos adolescentes, y trabajar para mantener la calma y ser constantes en el cumplimiento de las reglas familiares”, y añade que “los adolescentes quieren sentirse respetados y tratados como adultos. Es importante establecer razones claras para las reglas familiares y sus consecuencias”.


domingo, 20 de noviembre de 2022

La maldad teme hasta las mismas tinieblas

Cuenta Séneca que “en el arte de la vida, a diferencia de otras artes, los pecados deleitan al delincuente, que sólo se duele de ellos cuando no logra su propósito. No obstante, en todos anida el sentimiento del bien, ya que tratan de ocultar sus culpas. En realidad, el castigo del crimen está en el propio crimen más que en el miedo a la sanción de la justicia”.
Séneca añade que “todos disimulan sus culpas y, aunque hayan tenido éxito con ellas y se gocen de sus frutos, con todo las disimulan. Por el contrario, la buena conciencia desea manifestarse y atraer las miradas; la maldad teme hasta las mismas tinieblas”.

viernes, 18 de marzo de 2022

Los políticos desalientan el pensamiento libre e independiente


Ralph Waldo Emerson, filósofo y poeta estadounidense, comenta que los líderes políticos propugnaban la educación popular porque temían que “este país se esté llenando de miles y de millones de votantes y haya que educarlos para que no se nos lancen al cuello”. Se trataba de “educarlos” en el sentido “correcto”, claro está; limitando sus perspectivas y su comprensión de las cosas, desalentando el pensamiento libre e independiente, e instruyéndolos para que obedecieran.


Javier Gomá Lanzón opina que el ciudadano común es invariablemente un sujeto fuera de norma sobre el que, con arreglo a la ley, pende siempre un justo castigo, lo que, en sentido estricto, le convierte en súbdito a merced de la arbitrariedad de los poderes. Quizá las revoluciones modernas han librado al hombre del deber de rendir homenaje a un príncipe altivo pero nadie le ha exonerado aún de la servidumbre de implorar la benevolencia de las oficinas burocráticas.



miércoles, 17 de noviembre de 2021

El principio de la prescripción

El penalista francés Maurice Garlón en el debate sobre la prescripción de los delitos manifiesta que ya el niño al que se recrimina por una desobediencia pasada, responde: ¡pero si pasó hace tiempo! Él ya haber pasado hace tiempo se le antoja la forma más natural de disculpa. Y también nosotros reconocemos en la distancia temporal el principio de la prescripción. El delito provoca inquietud en la sociedad; pero tan pronto como la conciencia pública se olvida del delito, desaparece también la desazón. El castigo demasiado alejado temporalmente del delito pierde su sentido. Esto es una verdad trivial y palmaria, en cuanto se refiere a la sociedad o al individuo que se socializa a sí mismo moralmente y se disuelve en el consenso. Pero carece de cualquier relevancia para el ser humano que se concibe a sí mismo como moralmente único.

miércoles, 29 de abril de 2020

No se podría inventar un castigo más inhumano que el de dejar a un ser humano completamente ignorado

Federico II de Hohenstaufen
El emperador Federico II de Hohenstaufen (1194-1250) llevó a cabo un interesante experimento psicolingüístico. El emperador quería saber si los recién nacidos hablarían de por sí latín, griego o hebreo, es decir, cuál era la lengua innata de los hombres, dada por Dios. A tal fin hizo que un pequeño grupo de recién nacidos fuera criado por nodrizas que tenían el encargo de no hablar en presencia de los niños y de no dirigirles la palabra. Mediante la creación de este vacío lingüístico, el emperador esperaba poder determinar qué lengua comenzarían a hablar primero aquellos niños. “Por desgracia, los desvelos amorosos fueron vanos, pues murieron todos los niños sin excepción”. Unos siete siglos más tarde, el psiquiatra de niños René Spitz aportó la espantosa demostración moderna de este experimento fallido. Estudió la elevada tasa de mortalidad infantil en inclusas mexicanas, donde se satisfacían todas las necesidades puramente físicas, pero donde el contacto con adultos era demasiado exiguo.



El filósofo y psicólogo estadounidense William James escribió que “no se podría inventar un castigo más inhumano que, si ello fuera posible, el de dejar suelto en medio de la sociedad a un ser humano y que permanezca completamente ignorado por sus semejantes”.

domingo, 29 de marzo de 2020

La justificación por la fe

Lutero
Lutero vivió la doctrina de la justificación por la fe y la presentó a los fieles como un seguro contra el infierno. El tratado del Servo arbitrio contiene esta confiada afirmación: “Dios, ahora, ha hurtado mi salvación de la acción de mi voluntad y la ha confiado a la acción de Su voluntad y Él me ha prometido salvarme, no en virtud de mis obras ni de mis esfuerzos, sino en virtud de Su gracia y Su misericordia. De esta forma estoy seguro y cierto de que Él es fiel y no me mentirá y que Él es lo bastante poderoso como para que ningún demonio o ninguna adversidad me opongan a Él o me arranquen de Él”. Quien crea en el perdón del Salvador será salvado; mejor,ya está salvado ¿Llega Lutero después de este “descubrimiento de la misericordia” a una constante serenidad? No; ciertamente, no. Pasa por recaídas en la inquietud,  dice Jean Delumeau. En su lecho de muerte murmuró: “Dios mío, con qué sufrimientos y con qué angustias abandono este mundo”.

“La ley, muchas veces, nos desespera con sus exigencias y
Spener, fundador del pietismo
al mismo tiempo hace aparecer la fuente de nuestra corrupción y la condenación eterna a que da lugar. El necesario horror hacia sí mismo y la certidumbre del merecido castigo deben lanzar al creyente a los brazos de la misericordia divina. Es imposible ir hacia el Salvador sin un previo peregrinaje al país del miedo. Esta “desesperación”, en el espíritu y en la palabra de cierto número de pastores protestantes, es el único camino del perdón”, escribe Jean Delumeau. Aun cuando se haya atravesado victoriosamente el difícil paso entre la ley y la fe, queda pendiente un interrogante: ¿Tengo la verdadera Fe?. Lutero creyó que muchos son los llamados y pocos los elegidos. A finales del siglo XVII, Spener, el fundador del pietismo, se expresa así respecto a la condenación: “Todos estos irán al infierno, porque no han tenido la verdadera fe. Pero tampoco tienen verdadera fe los que permiten que el pecado los domine. Si permanecen en ese estado serán inexorablemente condenados.”

viernes, 20 de marzo de 2020

Si consideramos este mundo como un lugar destinado a nuestra felicidad, lo hallaremos inaguantable


Escribía Lewis que “el punto de vista cristiano es que los hombres han sido creados para estar en determinada relación con Dios (si mantenemos esa relación con Él, se derivará inevitablemente la relación correcta de unos hombres con otros). Cristo dijo que era difícil que el rico entrara en el reino de los cielos, refiriéndose, sin duda, a la riqueza en el sentido más común. Pero yo creo, dice Lewis, que incluye la riqueza en todos los sentidos, la buena fortuna, la salud, la popularidad, y todo lo demás que uno desea alcanzar. Esas cosas contribuyen, como el dinero, a que nos sintamos independientes de Dios, puesto que si las tenemos, nos sentimos felices y contentos ya en esta vida. No queremos prestar atención a nada más, e intentamos apoyarnos en una felicidad dudosa como si durara para siempre. Pero Dios quiere para nosotros la felicidad verdadera y eterna. Por eso, tal vez tenga que apartar estas riquezas de nosotros. Si no lo hiciera, seguiríamos sin confiar en Él. Parece cruel, ¿verdad?, pero yo empiezo a descubrir que lo que la gente llama doctrinas crueles, a la larga, son realmente las más benévolas. Yo solía pensar que una doctrina cruel era sostener que el infortunio y la desgracia eran castigos. Pero en la práctica descubro que, cuando nos vemos en apuros, tan pronto como los consideramos como un castigo, se vuelven más fáciles de soportar. Si consideramos este mundo como un lugar destinado sencillamente para nuestra felicidad, lo hallaremos totalmente inaguantable. Pensemos en él como lugar de preparación y corrección y no nos parecerá tan malo”.

miércoles, 12 de febrero de 2020

Sin ley ni siquiera el más fuerte estaría a salvo durante mucho tiempo


Cuenta el filósofo británico Nigel Warburton que en este mundo sin ley ni siquiera el más fuerte estaría a salvo durante mucho tiempo. Todo el mundo ha de dormir; y cuando estamos dormidos somos vulnerables a los ataques. Incluso el más débil, si es suficientemente astuto, podría destruir al más fuerte. Podrías pensar que un modo de evitar que te maten es unirte a algunos amigos. El problema es que no podrías estar seguro de quién es de fiar. Aunque otros hayan prometido ayudarte, en alguna ocasión quizá les puede convenir romper su promesa. Sin un nivel básico de confianza, cualquier actividad que requiera cooperación, como cultivar comida a gran escala o construir algo, sería imposible. No sabrías cuándo te están engañando hasta que fuera demasiado tarde, y para entonces quizá ya te habrían clavado literalmente un cuchillo en la espalda. Y no habría nadie que castigara a la persona que te ha apuñalado. Tus enemigos podrían estar en todas partes. Vivirías con el miedo constante de un ataque, una perspectiva no muy atractiva. 



La solución, argumentará Hobbes, sería poner al mando a alguien poderoso o a un parlamento. Los individuos en el estado de naturaleza tendrían que aceptar un contrato social, un acuerdo mediante el que renunciarían a algunas de sus peligrosas libertades a cambio de seguridad. Sin lo que él llamó una soberanía, la vida sería una especie de infierno. Esta soberanía tendría derecho a infligir severos castigos a todo aquél que no siguiera unas normas. Hobbes creía que había ciertas leyes naturales que reconoceríamos como importantes, como que deberíamos tratar a los demás tal y como esperamos que nos traten a nosotros. Las leyes no sirven de nada si no hay alguien o algo suficientemente fuerte para hacer que todo el mundo las cumpla. Sin leyes, y sin una soberanía poderosa, la gente que viviera en el estado de naturaleza terminaría muriendo de forma violenta.

jueves, 12 de diciembre de 2019

El castigo del culpable es nunca ser absuelto en el tribunal de su propia conciencia

Décimo Junio Juvenal fue un poeta romano que vivió a finales del siglo I y comienzos del siglo II. Juvenal escribía que hay que considerar el mayor crimen preferir la supervivencia al pudor y, por amor de la vida, perder el sentido del vivir. También Juvenal opinaba que el castigo más importante del culpable es nunca ser absuelto en el tribunal de su propia conciencia.

jueves, 23 de mayo de 2019

Cuando suene la última hora será preciso morir y encontrarme con la nada o con la eternidad

Enseña el filósofo Jaime Balmes que “la vida es breve, la muerte cierta; de aquí a pocos años el hombre que disfruta de la salud más robusta y lozana habrá descendido al sepulcro y sabrá por experiencia lo que hay de verdad en lo que dice la religión sobre los destinos de la otra vida. Si no creo, mi incredulidad, mis dudas, mis invectivas, mis sátiras, mi indiferencia, mi orgullo insensato no destruyen la realidad de los hechos; si existe otro mundo donde se reservan premios al bueno y castigos al malo, no dejará ciertamente de existir porque a mí me plazca el negarlo, y, además, esta caprichosa negativa no mejorará el destino que, según las leyes eternas, me haya de caber. Cuando suene la última hora será preciso morir y encontrarme con la nada o con la eternidad. Este negocio es exclusivamente mío, tan mío como si yo existiera solo en el mundo; nadie morirá por mí, nadie se pondrá en mi lugar en la otra vida privándome del bien o librándome del mal. Estas consideraciones me muestran con toda evidencia la alta importancia de la religión, la necesidad que tengo de saber lo qué hay de verdad en ella, y que si digo: Sea lo que fuere de la religión, ni quiero pensar en ella, hablo como el más insensato de los hombres”.

viernes, 26 de octubre de 2018

La libertad de la política estatal se ve permanentemente socavada por los nuevos poderes globales.


La libertad de la política estatal se ve permanentemente socavada por los nuevos poderes globales, equipados con las pavorosas armas de la extraterritorialidad, la velocidad de movimiento y la capacidad de evasión/escape; los castigos impuestos por violar la nueva ley global son rápidos y despiadados. De hecho, la negativa a jugar la partida según las nuevas reglas globales es el delito más duramente castigado, un crimen que los poderes estatales, atados al suelo por su propia soberanía definida territorialmente, deben evitar cometer a cualquier precio, dice Zygmunt Bauman. Casi siempre ese castigo es económico.

Zygmunt Bauman.
Añade Bauman que “los gobiernos insubordinados, que prefieren las políticas proteccionistas o generosas provisiones públicas para los sectores económicamente redundantes de sus poblaciones, y que se resisten a dejar su país a merced de los mercados financieros globales y del libre comercio global, no reciben préstamos y tampoco se les concede reducción alguna de sus deudas; sus monedas nacionales se convierten en leprosas globales, sufren maniobras especulativas adversas y devaluación forzosa; la bolsa local cae, el país termina acordonado por sanciones económicas y condenado a ser tratado como paria por pasados y futuros socios comerciales; los inversores globales empacan sus pertenencias y se llevan sus valores, dejando a las autoridades locales la tarea de limpiar los restos y de ocuparse de los desempleados”. 



"Si la diaria y rutinaria demostración de la superioridad de las fuerzas globales no basta para obligar al Estado a entrar en razón y cooperar con el nuevo orden mundial, les toca el turno a las fuerzas militares. La superioridad de la velocidad sobre la lentitud, de la capacidad de eludir, de la extraterritorialidad sobre la localidad, todo eso se manifestará de modo espectacular, esta vez por medio de fuerzas armadas especializadas en tácticas de atacar y desaparecer y en la estricta división entre las vidas que deben ahorrarse y las vidas que no vale la pena salvar".

viernes, 28 de septiembre de 2018

La culpa.

Murray Jackson define la culpa como un estado mental angustioso que surge cuando uno siente que ha hecho daño de forma equivocada. La culpa persecutoria implica una fantasía según la cual se producirá un castigo exactamente equivalente a las lesiones y perjuicios infligidas sobre la víctima (Klein, 1927). La culpa persecutoria conlleva el temor a una represalia peligrosa por parte del otro y, por lo tanto, un temor por la supervivencia de un yo que se siente gravemente amenazado (Robert Hinshelwood). La teoría psicoanalítica describe la culpa “depresiva” como un logro de la maduración de la personalidad en el que uno se da cuenta de que ha provocado un daño a los objetos amados y existe una preocupación por los demás que supera a la preocupación exclusiva por la propia seguridad (Klein, 1940).

Murray Jackson dice que en el sujeto con mayor madurez emocional las ansiedades depresivas relacionadas con la preocupación por el daño infligido al otro ser amado tienden a ser más prevalentes que las ansiedades persecutorias relacionadas con los temores por la propia seguridad.

jueves, 6 de septiembre de 2018

El perdón es mejor que la venganza.

Pítaco de Mitilene
Pítaco de Mitilene, que vivió entre el 640 y el 568 a. C., fue uno de los Siete Sabios de Grecia. Originario de Mitilene, fue el general que con su ejército venció a los atenienses comandados por Frinón. 

Pítaco de Mitilene tuvo un hijo llamado Tirreo. Tirreo fue asesinado y cuando apresaron al asesino y lo llevaron a presencia de Pítaco de Mitilene, este sentencio que se fuera libre expresando que el perdón es mejor que el castigo. El perdón, opinaba este personaje, es mejor que la venganza. Algunos contemporáneos no pensaban lo mismo que Pítaco de Mitilene, ya que consideraban que si no hubiera castigos para reprimir los delitos cometidos, el mundo sería ingobernable.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Al miedo hay que oponerle también miedo, o algo que resulte igual de poderoso.

John Keegan
Nos engañaríamos si pensáramos que los hombres pueden ser conducidos a la batalla solo mediante estímulos, halagos o inspiración, cuenta John Keegan. Las meras palabras constituyen un antídoto un tanto incierto contra el miedo. Al miedo hay que oponerle también miedo, o algo que resulte igual de poderoso o más. El comandante que no se atreva a amenazar a sus tropas con el castigo, o que no se digne sobornarlas o recompensarlas, será una presa fácil.
Arthur Wellesley. Duke of Wellington

Wellington que mandaba hombres que se habían alistado en el ejército por necesidad y que servían en él sin el menor sentido del deber público,consideraba indispensables el castigo feroz y la recompensa en forma de botín.

Napoleón, el primero que mandó algo parecido a un ejército de ciudadanos, había comprendido desde el primer momento que la dignidad del ciudadano soldado exigía que se lo recompensase por su conducta excepcional no con el premio arbitrario del botín, sino mediante signos que expresasen la estima de la sociedad. La Legión de Honor, instituida en 1802, fue la primera condecoración al valor creada en un ejército que se le podía conceder a cualquier soldado, al margen de su rango.

Entrega de condecoraciones de la Legión de Honor por el emperador Napoléon, el 14 de julio de 1804.
Hitler, que era dueño del mecanismo de ascensos y condecoraciones, hizo abundante uso de él con sus generales de éxito. De manera astuta, restituyó el estilo de conquista de los antiguos, y benefició a algunos escogidos de alto rango con las llamadas donaciones, es decir, concesiones de tierras o de dinero entregadas en privado y
en secreto. Era un procedimiento calculado para socavar la integridad de la Generalität, sembrando la desunión y desarmando a la oposición. Con todo, hasta su ruptura total con el ejército en julio de 1944, Hitler fue curiosamente poco severo con los derrotados, aun si eran contrarios a él.

Stalin, quien, tras haber asesinado a la mitad de los oficiales veteranos del ejército rojo en 1938, no vaciló al ejecutar a los generales que fracasaron en la crisis de 1941; algunos se suicidaron, anticipándose a su destino.