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jueves, 23 de abril de 2026

La muerte está sobre nosotros y nosotros con el cigarro en la cama


Resulta que a Dios no se le puede aplicar las ideas simplistas que nos hacemos los hombres sobre la justicia y resulta también que nuestras relaciones con Dios no se fundamentan con un doy para que me des contable, en el que nosotros seriamos siempre los acreedores y los beneficiarios pasivos. Dios cosecha donde no ha sembrado, significa que tenemos que poner algo de nuestra parte, esforzarnos, dar un préstamo, tener iniciativas, La actitud de ¿que mal he hecho?, No he hecho mal a nadie; hago lo que puedo, no puedo más, es una actitud bobalicona en contradicción con la parábola de los talentos y demuestra que no hemos entendido lo grave que es el pecado de la pereza y lo concreto que es para Dios el estímulo, los cielos se conquistan.Tampoco hemos comprendido la gravedad e insistencia con la que se nos pide el esfuerzo, que aspiramos a lo imposible, e incluso el imposible mismo.
Con Dios no se juega. “Sal de tu tierra y de tu parentela y de la casa de tu padre”, “Coge tu cruz”, “Sígueme”, “Estad atentos” “Lavaros y limpiaros”, “Vete y grita”, Levántate coge tu camilla y echa a andar”. No hay que estarse quieto; no se trata de conseguir cosas, del confort, de sueños dulces; Oblomov está condenado; nadie puede encontrar un pretexto para la pereza, en la enfermedad, en la locura.Y ni siquiera en la justicia, la higuera. ¿Entonces por qué se amonesta a Marta? Porque la retienen cosas triviales, se fatiga en balde y pierde la medida, se agita. El Señor nos llama a tareas serias. La muerte está sobre nosotros y nosotros con el cigarro en la cama (como Oblomov) o nos partimos los riñones por unos platos, como si fueran esencias (como Marta), escribe Nicolae
Steinhardt en El diario de la felicidad. 

miércoles, 2 de julio de 2025

Muchos años de instrucción no garantizan el desarrollo de una mente respetuosa

Casa de la Conferencia de Wannsee
No existe ninguna fórmula para conseguir que alguien sea respetuoso con los demás. Quizá los casos más reveladores que han salido a la luz durante los últimos años sean los de los ciudadanos de la Europa nazi que, arriesgando su propia vida, decidieron ocultar a ciudadanos judíos y de otros grupos perseguidos. Según un cuidadoso estudio realizado por Samuel y Pearl Oliner, el aspecto exterior de estas personas era de lo más normal, no parecían distintas de las muchas otras que se quedaron de brazos cruzados o que colaboraron con los criminales nazis. Pero un estudio más detallado muestra unas diferencias muy reveladoras. Al haber tenido unos padres que evitaban el castigo físico y explicaban las reglas y conductas de una forma clara y razonada, estos salvadores se diferenciaban de sus conciudadanos por los sólidos valores, con frecuencia religiosos, que habían recibido de sus padres, por su actitud optimista y constructiva hacia la vida, por su sensación de conexión con los demás aunque pertenecieran a otros grupos y, por encima de todo, por su comprensión intuitiva y, en el fondo, instintiva de que el trato dispensado a aquellos inocentes era infame y de que ellos mismos podían y debían intervenir.En este contexto es muy instructivo y espeluznante conocer algunos detalles sobre los asistentes a la llamada Conferencia de Wannsee de enero de 1942, donde se tomó la decisión de poner en práctica la llamada “Solución Final”. De los catorce asistentes a aquella reunión, todos ellos varones, ocho se habían doctorado en las universidades centroeuropeas más prestigiosas. Es evidente que muchos años de instrucción no garantizan el desarrollo de una mente respetuosa.

sábado, 14 de junio de 2025

Entre las grietas del suelo, tan pequeño y humilde que casi no se le veía, estaba el arbolito de la Cristiandad

D. H. Lawrence escribe en su libro El amor es la felicidad del mundo: 
Saben que nuestra civilización va a reventar, tarde o temprano. Y dicen: “¡Sea! Pero primero, déjenme vivir mi vida”. Y eso está muy bien, pero es una actitud cobarde. Dicen sin ningún empacho: “Ya, bueno, pero es que a toda civilización le llega su hora. ¡Fijaos en Roma!”. En efecto, fijaos en Roma. ¿Qué veis? Un montón de romanos supuestamente “civilizados” que proclamaba a los cuatro vientos sus ideas de vive y deja vivir. Y una legión de bárbaros, hunos, etcétera, que venían a aniquilarlos, y a morir en el empeño. Los años oscuros, ¿qué pasó con ellos? ¿Qué pasó con los años oscuros, cuando los campos en Italia se asilvestraron tanto que parecían las grandes extensiones salvajes del nuevo mundo aún no descubierto, y las bestias llegaron a entrar en la gran ciudad de Lyon? ¡Muy bonito! Pero ¿qué otra cosa podía pasar? Mirémoslo por el lado de lo inevitable. Roma no cabía en el tiesto, el tiesto reventó en mil pedazos, y el árbol romano de la vida, tan desarrollado, rodó por el suelo y murió. Pero no sin que antes germinara una nueva semilla. Allí, entre las grietas del suelo, tan pequeño y humilde que casi no se le veía, estaba el arbolito de la Cristiandad. Las fieras aullaban en el monte, cundían las matanzas y debacles, y entre todo ello, en monasterios diminutos, tan remotos y pobres que no merecía la pena saquearlos, los monjes avivaban la llama eterna de la conciencia, y el imperecedero empeño humano por que no sucumba. Un puñado de obispos andrajosos se aventuraba entre el caos para que no decayera el valor de estos hombres entregados al pensamiento y la oración. Una reducida minoría de hombres desperdigados que habían hallado un nuevo camino hacia Dios, a la fuente de la vida, felices de haber dado de nuevo con el Gran Dios, felices de saber el camino y de ser los guardianes de la llama del conocimiento. He aquí la historia, reducida a la esencia, de los años oscuros, con la caída de Roma. Hablamos como si la llama del valor y del discernimiento humanos hubiera desaparecido de la faz de la Tierra en aquel tiempo; como si hubiera brotado de milagro nuevamente, salida de la nada, siglos más tarde.

viernes, 2 de febrero de 2024

Felicidad

Un estudio de la Universidad Católica Boliviana dirigido por el profesor Matías Mercado Ibáñez considera que el concepto de felicidad tiene elementos comunes en todas las personas. Es hacer cosas agradables.Entre estas actividades los más comunes se encuentra el estar entre amigos, pasar momentos con la familia, y realizar algún pasatiempo o hobby. Estos intereses responden a dos características humanas que son; la social y la autorrealización. Pasar tiempo con los seres queridos parece ser una necesidad inherente al hombre. La mayor parte del tiempo, las personas realizan actividades de interacción social, este aspecto se ve recalcado en la sociedad latinoamericana que es más comunitaria, y familiar. Esta actividad social es el elemento más importante para la felicidad.
En la juventud es donde se consolidan los conceptos y valores de las personas, se deciden las prioridades, y se busca obtener felicidad. Lo que  aprenden en esta etapa  guiará su vida en un futuro. La felicidad brinda mejores condiciones de salud, mejor calidad en las relaciones sociales, y un ambiente más positivo en general. La felicidad es un fin común a todos, permitiendo vivir a la persona en todo su potencial. La falta de ésta puede generar depresión, siendo un problema común en la sociedad. Su origen es psicológico, y este puede ser causado por la forma de ver la vida. No es por las condiciones, la falta de ocio, o la constante presión lo que causa el malestar, sino más bien la falta de capacidad de ver las oportunidades, o no sentirse confortable con el trabajo diario que hace que no se llegue a apreciar el contexto en el que se vive.En pacientes con enfermedades complejas se vio que la felicidad alivianaba los síntomas que presentaban a pesar de estar en una situación no favorable. Mucho de la felicidad de la persona está en la actitud de uno frente a la situación que le toca enfrentar.  Lo importante es ser feliz a cada momento, saber que se puede la puede conseguir, y que esto no depende de otras personas, más bien el ser feliz es contagioso, y mejora el ambiente alrededor de las personas, como también evita conflictos, y se hace más fácil vivir.Decidirse a ser feliz es una de las mejores actitudes que se puede tener y que no solo afecta a uno mismo si no a todo el entorno de uno.



viernes, 12 de enero de 2024

Síndrome del auditor


Hay personas que van por la vida con ojos de auditor. Algunas personas se ponen una lupa para inspeccionar y así poder criticar más. La actitud hipercrítica colorea de negro nuestra vida. Hay quien llama a esta actitud el “síndrome del auditor”. 
Por otro lado, es muy duro vivir con una persona que se está quejando siempre. Como gotera que erosiona la piedra, acaba con la resistencia del más fuerte. La queja crónica suele acabar en amargura y destruye la vida propia y la de los que están a su alrededor. La autocompasión suele ser “hija” de la queja, su consecuencia más frecuente.

martes, 26 de diciembre de 2023

Dialogo y amistad

Llegamos a identificarnos más con los constructores de murallas que con los de puentes. Faltan el abrazo, el llanto y la pregunta por el padre, por el patrimonio, por las raíces de la Patria. Hay carencia de diálogo. ¿Es verdad que no queremos dialogar? No lo diría así. Más bien pienso que sucumbimos víctimas de actitudes que no nos permiten dialogar; la prepotencia, no saber escuchar, la crispación del lenguaje comunicativo, la descalificación previa y tantas otras. El diálogo nace de una actitud de respeto hacia otra persona, de un convencimiento de que el otro tiene algo bueno que decir; supone hacer lugar en nuestro corazón a su punto de vista, a su opinión y a su propuesta. Dialogar entraña una acogida cordial y no una condena previa. Para dialogar hay que saber bajar las defensas, abrir las puertas de casa y ofrecer calidez humana. Son muchas las barreras que en lo cotidiano impiden el diálogo como la desinformación, el chisme, el prejuicio, la difamación, la calumnia, manifiesta el papa Francisco.
El rabino Skorka añade que cuando analiza los textos talmúdicos se encuentra uno que dice que la amistad significa compartir comidas, momentos, pero al final señala que la real amistad consiste en poder revelarle al otro la verdad del corazón.
Referencia: Sobre el cielo y la tierra. Libro de Abraham Skorka y Papa Francisco


viernes, 7 de julio de 2023

El saber es en lo fundamental una actitud

Cuando Platón dijo que no se puede trasmitir el saber de una persona a otra como se pasa el agua de un recipiente lleno a uno vacío a través de una cuerda de lana, sin duda estaba sugiriendo que el saber, más que un cúmulo de certezas y de informaciones, es en lo fundamental una actitud. Una actitud que permite aprovechar la información para llegar a nuevas conclusiones, aprovechar unas nociones para intentar nuevas respuestas, utilizar un conjunto de conquistas técnicas para proponer nuevos desafíos.



domingo, 30 de abril de 2023

Dios no cambia


Todo cambio implica, a su vez, una transformación que mejora o empeora al sujeto que lo experimenta, pero Dios es infinitamente perfecto y no puede mejorar ni empeorar.Si un hombre peca, la actitud de Dios hacia él no cambia en absoluto, es el hombre el que cambia de actitud hacia Dios. El amor infinito de Dios sigue siendo el mismo; lo que pasa es que el hombre, al pecar mortalmente, rechaza ese amor.


martes, 28 de marzo de 2023

Es responsabilidad nuestra convertirnos en personas tónicas o tóxicas

Aunque la herencia, la educación recibida y otras circunstancias condicionan la predisposición al optimismo o al pesimismo en mayor o menor medida hasta los catorce o quince años de edad (época en la que se define el carácter, por lo que resulta fundamental el optimismo vital contagiado y activado hasta esta edad), en el peor de los casos, cualquier ser humano dispone de un amplísimo margen de posibilidades para determinar y construir su destino con su libre actitud conscientemente positiva, escribe el psicólogo Bernabé Tierno. Algo que han defendido Cervantes, Salustio, Jean-Paul Sartre, Amado Nervo, Maurois y tantos otros. En la actualidad, el estudio científico de esta cuestión es materia de la denominada psicología positiva. Es responsabilidad nuestra y de nadie más, a partir de la adolescencia, convertirnos en personas tónicas o tóxicas, constructivas o destructivas, pacíficas o violentas, agradables o desagradables, espirituales o materialistas, sensibles o insensibles, felices o desgraciadas, optimistas o pesimistas.

miércoles, 13 de julio de 2022

El qué es a la aptitud lo que el cómo es a la actitud


Siempre solemos dar mucha importancia al “qué”. Qué hay que vender, en el ámbito del marketing; qué no hay que mostrar (debilidad, por ejemplo), en el universo de la aceptación; qué hay que hacer, en los perímetros de la voluntad; o incluso qué hay que enseñar y aprender desde el punto de vista educativo. El “qué” es importante, sin duda. Pero a veces necesitamos de un “cómo” para entender conceptos, un “cómo” para optimizar recursos y un “cómo” para acelerar el proceso de aprendizaje desde puntos de vista tan maravillosos como, por ejemplo, la pasión. El “qué” es a la aptitud lo que el “cómo” es a la actitud. Uno puede tener el conocimiento o habilidad para hacer algo, pero es igual de importante la manera en la que va a desarrollar dicha actividad.



sábado, 1 de enero de 2022

La técnica


La técnica es únicamente el método de que se vale el artista para conseguir su objetivo. No es más que el conocimiento que se ha ido adquiriendo gradualmente de los mejores sistemas para alcanzar las excelencias específicas de que es capaz un medio de comprensión. No puede llegar al corazón o excitar el pensamiento. Una técnica inadecuada no impedirá al artista hacer esto. No creo que la gente se dé cuenta suficiente de la gran diferencia que hay entre la actitud del artista en relación con la obra que crea y la actitud del espectador.

lunes, 9 de agosto de 2021

Actitudes de protesta


Es difícil separar lo que en muchas actitudes de protesta hay de deseo sincero de cambiar las cosas en beneficio de la humanidad, y especialmente de la humanidad más sojuzgada y más desgraciada, y lo que hay de puro expediente dialéctico, enarbolado como un propósito justificativo para acabar de alguna manera con el estado de cosas existente, sin haber formulado de antemano un programa previo, encaminado a lograr un estado de cosas más conveniente y más justo para todos.

miércoles, 27 de mayo de 2020

Un mundo más pobre



José "Pepe" Mújica de 85 años, ex presidente de Uruguay reflexionó sobre los efectos sociales de la pandemia. "Probablemente vamos a asistir en lo inmediato a un mundo más pobre y la pobreza es como la culpa, no la quiere nadie, y va a haber una tendencia a descargar el costo del empobrecimiento sobre los débiles y sobre los primeros escalones de la clase media”, manifiesta Mújica. Vislumbra "grandes resistencias", "luchas" y "tensiones", al recordar que el mundo como estaba configurado antes de la pandemia ya advertía una exagerada acumulación de riqueza en unos pocos, con una clase media estancada que exigía más y una pobreza al borde de los mínimos humanos. "No hay ningún porvenir laudado, ni para lo positivo ni para ni negativo, va a depender de la actitud de las mayorías", y prevé que se verán cada vez más "chalecos amarillos" y un incremento de la violencia porque nadie se va a dejar morir de hambre.


lunes, 13 de abril de 2020

Public schools



Augusto Assía cuenta hablando de Inglaterra que las public schools han sido a través de los últimos cuatrocientos o quinientos años el palenque donde se ha elaborado el carácter y la formación de las clases dirigentes británicas. Han sido la solera de las mejores virtudes del país, porque han sido su gran estimulante, aunque no han hecho ciertamente una comunidad de sabios ni de grandes teóricos o teólogos. Las public schools, antes que a sacar detalles de los libros y meterlos en la cabeza de los chicos, aspiran a inspirar confianza en sí mismo, confianza en el poder mental y físico, conocimiento de la naturaleza y cultivo del espíritu por medio del latín y el griego, así como la frecuentación de los clásicos. Su leitmotiv es estimular en la juventud inglesa todas las potencias que tienden a unir y formar espíritu de comunidad, sin destruir las peculiaridades individuales. La libertad ha sido siempre la gran diosa pagana de las public schools. El resultado es esa solidaridad tremenda, esa solidaridad de roca que muestran siempre, en cada ocasión, ante cada vicisitud o en cada alegría, los estratos más elevados de Inglaterra. Todo aquel que está llamado a desempeñar un papel preponderante en la vida nacional inglesa, lo mismo si se trata del ejercicio de las armas como de la medicina, del comercio o del derecho, de la política o la industria, pasa por las public schools, donde su carácter, sus hábitos y su ideología son modelados en la vida común durante seis u ocho años. Usted no nota aquí, por ejemplo, la diferencia que nota en otros países entre un industrial y un general, o que un industrial quiera hacerse general durante la guerra y un general industrial durante la paz. Es que ambos adoptan la común actitud y el espíritu común adquiridos en las public schools.

miércoles, 18 de marzo de 2020

Lo que importa es la actitud que el hombre adopte ante un destino irremisible



Para el psiquiatra Viktor Frankl “lo que importa es la actitud que el hombre adopte ante un destino irremisible. La posibilidad de llegar a realizar esta clase de valores se da, por tanto, siempre que un hombre se enfrenta con un destino que no le deja otra opción que la de afrontarlo; lo que importa es cómo lo soporta, cómo carga con él como una cruz. Se trata de actitudes humanas como el valor ante el sufrimiento, o como la dignidad frente a la ruina o el fracaso. Tan pronto como estos “valores de actitud” se incorporan al campo de las posibles categorías de valores, se ve que, en rigor, la existencia humana no puede, en realidad, carecer nunca de sentido. La vida del hombre conserva su sentido hasta el aliento final, hasta que exhala el último suspiro. Mientras el hombre conserva la conciencia, sigue siendo responsable frente a los valores de la vida, aunque éstos sean solamente los que llamamos de actitud. Mientras el hombre es un ser consciente, es también un ser responsable. Su deber de realizar valores no le deja en paz hasta el final instante de su existencia”.

El hombre puede, incluso, según Viktor Frankl, hallarse “obligado” a la alegría. En ese sentido, podríamos decir que “no cumple con su deber”, en cierto modo, el que viaja en el tranvía vuelto de espaldas a una espléndida puesta de sol o quien, teniendo cerca de su nariz un manojo de acacias perfumadas, interpone entre él y las flores el periódico en cuya lectura se halla sumido.

martes, 25 de febrero de 2020

La opción es por generar procesos y no por ocupar espacios


Aquí en Bolivia he escuchado, decía el Papa Francisco, una frase que me gusta mucho, “proceso de cambio”. El cambio concebido no como algo que un día llegará porque se impuso tal o cual opción política o porque se instauró tal o cual estructura social. Dolorosamente sabemos que un cambio de estructuras que no viene acompañado de una sincera conversión de las actitudes y del corazón termina a la larga o a la corta por burocratizarse, corromperse y sucumbir. Hay que cambiar el corazón. Por eso me gusta tanto la imagen del proceso, los procesos, donde la pasión por sembrar, por regar serenamente lo que otros verán florecer, remplaza la ansiedad por ocupar todos los espacios de poder disponibles y ver resultados inmediatos. La opción es por generar procesos y no por ocupar espacios. 

miércoles, 8 de enero de 2020

Descubrir



Escribe Jan Dobraczynski que si realmente se desea descubrir algo, hay que abandonar la actitud del hombre que lo mira todo de lejos; si se quiere conocer a alguien, hay que seguir sus huellas, no cuando el sol ya las ha borrado, si cuando aún son profundas en la nieve.

viernes, 29 de noviembre de 2019

Cuando los pueblos se debilitan

Francisco Silvela
Francisco Silvela escribió que la guerra nacional con los Estados Unidos no produjo cambio alguno en la actitud en los españoles: “… sólo se advierte una nube general de silenciosa tristeza que presta como un fondo gris al cuadro, pero sin alterar vidas, ni costumbres, ni diversiones, ni sumisión al que, sin saber por qué ni para qué, le toque ocupar el Gobierno. Es que el materialismo nos ha invadido, se dice; es que el egoísmo nos mata; que han pasado las ideas del deber de la gloria, del honor nacional; que se han amortiguado las pasiones guerreras, que nadie piensa más que en su personal beneficio. Profundo error; ese conjunto de pasiones buenas y malas constituyen el alma de los pueblos, vivirán lo que viva el hombre, porque son expresiones de su naturaleza esencial. Lo que hay es que cuando los pueblos se debilitan y mueren las pasiones, no es que se transforman y se modifican sus instintos, o sus ideas, o sus afecciones y maneras de sentir; es que se acaban por una causa más grave aún, por la extinción de la vida”.

sábado, 13 de julio de 2019

Sócrates incomodaba




Cuenta el filósofo Sztajnszrajber que a Sócrates no lo querían. No lo querían porque con sus actitudes por fuera de lo estatuido ponía en evidencia la oscuridad de las prácticas institucionales. Ponía en evidencia lo formal, lo vacío del ethos ateniense, la deflación de sus valores, la crisis. Incluso antes del suceso del oráculo, Sócrates con su propio comportamiento, con su propia manera de vivir, molestaba. Incomodaba a una ciudadanía que se había acostumbrado a una doble moral, a una vida democrática que, según explica muy bien en la República, se degradaba en demagogia, esto es, en el aprovechamiento de las formas del sistema democrático, pero para otros fines, más espurios y menos comunitarios.

jueves, 20 de junio de 2019

Los personajes deben diferir


Leonardo da Vinci
Leonardo da Vinci decía que “en las historias, los personajes deben diferir en complexión, edad, tinte, actitud, corpulencia y flaqueza: corpulentos, flacos, altos, bajos, obesos, magros, orgullosos, corteses, viejos, mozos, fuertes y musculosos, enclenques y de poca fibra, joviales, melancólicos; de cabellos crespos o lacios, cortos o luengos; de movimientos vivos o vulgares. Y has de variar las ropas y colores y todo lo que la composición requiera. Peca gravemente el pintor que hace rostros semejantes; y aun es gran defecto reiterar los gestos”.