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sábado, 13 de diciembre de 2025

¿De qué vale una opinión si no sabes?

John Steinbeck escribe en Viajes con Charley: “Bueno, por ejemplo mi abuelo y su padre… aún vivía cuando yo tenía doce años. Ellos sabían algunas cosas de las que estaban seguros. Si les dabas una pequeña pista estaban bastante seguros de lo que podría pasar después. Pero ahora… ¿qué podría pasar? No sé. Nadie sabe. ¿De qué vale una opinión si no sabes? Mi abuelo sabía cuántos pelos tenía en la barba el Todopoderoso. Yo no sé siquiera qué pasó ayer, no digamos mañana. Él sabía de qué estaba hecha una piedra o una mesa. Yo no entiendo siquiera esa fórmula que dice que nadie sabe nada. No nos queda nada para seguir… ya no hay manera de pensar en las cosas…..Bueno, el hombre ha de tener sentimientos y luego palabras, antes de que pueda aproximarse a lo de pensar. 

viernes, 22 de agosto de 2025

El escritor debe seguir la verdad

Es peligroso hacerle caso a las modas porque esto significa imponerle restricciones externas a un libro. El escritor debe seguir la verdad donde quiera que lleve, escribe Juan Villoro, y no se puede hacer esto y atender a la moda, la verdad está tan fuera de moda.

miércoles, 8 de enero de 2020

Descubrir



Escribe Jan Dobraczynski que si realmente se desea descubrir algo, hay que abandonar la actitud del hombre que lo mira todo de lejos; si se quiere conocer a alguien, hay que seguir sus huellas, no cuando el sol ya las ha borrado, si cuando aún son profundas en la nieve.

domingo, 10 de noviembre de 2019

No seguirás a una multitud para hacer el mal

Bertrand Russell
Bertrand Russell, en su Autobiografía, recuerda que su abuela “me dio una Biblia con sus textos favoritos escritos en la guarda. Entre ellos estaba “No seguirás a una multitud para hacer el mal”. El hincapié que ella ponía en esta frase me indujo más adelante a no tener miedo de pertenecer a pequeñas minorías”. 

Una de las cosas más arduas de afrontar para alguien es la conclusión de que en una guerra está en el bando equivocado. La presión para guardar silencio y ser un jugador de equipo se refuerza mediante las acusaciones de cobardía o traición que enseguida se formularán contra  el disidente, escribe Christopher Hitchens. Hay un proverbio de la antigüedad romana; “Fiat justitia… ruat caelum” (haz justicia… y que se venga abajo el cielo). En todas las épocas ha habido quienes aducen que los bienes mayores, como la solidaridad tribal o la cohesión social, prevalecen sobre las exigencias de justicia. Se supone que es un axioma de la civilización occidental que el individuo, o la verdad, no pueden ser sacrificados en beneficios hipotéticos como el orden.

sábado, 16 de junio de 2018

Mañana.

Uno cree haber tomado una determinación firme, y la cuestión de en qué momento ponerla en marcha parece algo secundario. Lo importante es que ya lo he decidido, se dice uno mismo, de modo que puedo dejar para mañana el comienzo de mi determinación. Pero mañana es un día tan bueno como el anterior para seguir dándole largas al asunto.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Unas elecciones, salvo excepciones, no enfrentan a buenos y a malos.


Unas elecciones, salvo excepciones, no enfrentan a buenos y a malos. Enfrentan a determinados frentes, grupos sociales o ideológicos, partidos, alianzas, intereses, opiniones, prioridades, opciones, programas. Que la moral también tiene algo que decir, es necesario recordarlo (hay votos moralmente condenables). Pero esto no ha de hacernos olvidar que la moral no es ni un proyecto ni una estrategia. ¿Qué propone contra el paro, contra la guerra, contra la barbarie? Ciertamente, la moral nos dice que hemos de combatirlos, pero no la forma más probable de vencerlos. Ahora bien, desde un punto de vista político, lo importante es el cómo. ¿Estás a favor de la justicia y de la libertad? Nada más natural, desde un punto de vista moral. Pero, políticamente, esto no te dice ni cómo defenderlas ni cómo conciliarlas.
André Comte-Sponville.
¿Por qué la política?, se pregunta André Comte-Sponville. Porque no somos ni santos ni simples consumidores, porque somos ciudadanos, porque debemos serlo, y para que podamos seguir siéndolo. Por lo que respecta a quienes hacen de la política su oficio, hemos de agradecerles su esfuerzo en pro del bien común, sin por ello hacernos demasiadas ilusiones sobre su competencia y su virtud, la vigilancia forma parte de los derechos del hombre, y de los deberes del ciudadano.