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martes, 20 de mayo de 2025

España en el abismo

Para la fundación NEOS, en el informe España en el abismo. La ruptura de España se hace realidad, lo que gobierna hoy en España no es una coalición parlamentaria convencional, sino un Frente Popular que incluiría a fuerzas de izquierda y formaciones nacionalistas con el objetivo, según el informe, de sustituir el sistema democrático liberal por un nuevo marco de poder basado en una hegemonía ideológica y territorial fragmentada. En este contexto, NEOS denuncia una sustitución de los contrapesos institucionales por una política de cesiones sistemáticas al independentismo catalán y vasco, así como un debilitamiento de la independencia judicial.
A juicio de los autores del informe, vamos hacia una posible autodeterminación de Cataluña y el País Vasco, el debilitamiento de la monarquía parlamentaria y la eventual conversión de España en una república confederal. Según NEOS, la acción del Gobierno se ha desarrollado en paralelo a una estrategia comunicativa que emplearía asuntos internacionales, como la guerra en Ucrania, el conflicto en Gaza o la relación con China, para desviar la atención de la opinión pública respecto a lo que consideran un deterioro institucional interno. La democracia ha sido sustituida por la simulación democrática, señala.
NEOS considera que el Estado no solo estaría experimentando una transformación institucional, sino también una modificación deliberada de las referencias culturales, sociales y morales que definen la identidad nacional. Bajo este término agrupan políticas públicas relacionadas con la memoria histórica, la identidad de género, la familia o la vida, que, según el informe, formarían parte de un proyecto más amplio para sustituir lo que consideran identidades naturales por construcciones ideológicas.En el ámbito territorial, la fundación señala fenómenos como la marginación del castellano en las escuelas catalanas o la normalización del uso de lenguas cooficiales en el Congreso como síntomas de una estrategia que busca, en su opinión, disolver la idea de España como nación común.

sábado, 13 de julio de 2019

Sócrates incomodaba




Cuenta el filósofo Sztajnszrajber que a Sócrates no lo querían. No lo querían porque con sus actitudes por fuera de lo estatuido ponía en evidencia la oscuridad de las prácticas institucionales. Ponía en evidencia lo formal, lo vacío del ethos ateniense, la deflación de sus valores, la crisis. Incluso antes del suceso del oráculo, Sócrates con su propio comportamiento, con su propia manera de vivir, molestaba. Incomodaba a una ciudadanía que se había acostumbrado a una doble moral, a una vida democrática que, según explica muy bien en la República, se degradaba en demagogia, esto es, en el aprovechamiento de las formas del sistema democrático, pero para otros fines, más espurios y menos comunitarios.

viernes, 21 de diciembre de 2018

Aparecerán nuevas formas de usar el poder para responder mejor a las necesidades y exigencias de la gente.

Se avecina una revolucionaria oleada de innovaciones políticas e institucionales. El poder está cambiando tanto, y en tantos ámbitos, que sería sorprendente que no aparezcan nuevas formas de usar el poder para responder mejor a las necesidades y exigencias de la gente. Por todo esto no es descabellado pronosticar que veremos transformaciones inevitables en la forma en que la humanidad se organiza para sobrevivir y organizarse, dice Moisés Naím, miembro del Carnegie Endowment for International Peace.

El historiador Henry Steele Commager afirmaba a propósito del siglo XVIII que “inventamos prácticamente todas las instituciones políticas importantes que poseemos, y no hemos inventado ninguna más desde entonces. Inventamos el partido político, la democracia y el gobierno representativo. Inventamos el primer sistema judicial independiente de la historia … Inventamos el procedimiento de revisión judicial. Inventamos la superioridad del poder
civil sobre el militar. Inventamos la libertad religiosa, la libertad de expresión, la declaración de derechos constitucionales. Podríamos seguir y seguir… Todo un legado. ¿Pero qué hemos inventado después que tenga una importancia comparable?” 

Después de la Segunda Guerra Mundial, vivimos una oleada
Moisés Naím.
de innovaciones políticas para evitar otro conflicto de esa magnitud. El resultado fue la creación de Naciones Unidas y toda una serie de organismos especializados, como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, que cambiaron el mapa institucional del mundo. Ahora está fraguándose, dice Naím, una nueva oleada de innovaciones, incluso de mayor envergadura, que promete cambiar el mundo tanto como las revoluciones tecnológicas de los últimos dos decenios. No empezará desde arriba, no será ordenada ni rápida, resultado de cumbres o reuniones, sino caótica, dispersa e irregular. Pero es inevitable.

jueves, 21 de diciembre de 2017

Ocaso del Imperio de Occidente.


A fines del siglo IV, el Imperio de Occidente era un armazón hueco que sucumbió paulatinamente bajo su propio peso. El profesor Rondo Cameron piensa que si la economía hubiera podido sufragar las exigencias de una burocracia y un ejército cada vez más parásitos, el imperio podría haber durado otros mil años, como ocurrió con el Imperio bizantino. Y, a la inversa, si el imperio, marco institucional en el que funcionaba la economía, hubiera seguido proporcionando una administración de justicia eficiente y una protección eficaz contra las amenazas externas e internas que gravitaban sobre las pacíficas actividades productivas, no hay una razón clara para que la economía no hubiera funcionado igual de bien en tiempos de los Severos o Diocleciano que en la época de los Antoninos. En realidad, no se cumplió ninguna de las dos condiciones. Sin embargo, existe una razón aún más fundamental de las limitaciones y del fracaso final de la economía clásica que trasciende las causas inmediatas del ocaso de Roma, la falta de creatividad tecnológica.

A fines del siglo IV, el Imperio de Occidente era un armazón hueco que sucumbió paulatinamente bajo su propio peso.